Más de medio siglo de carrera musical. Unos cincuenta discos de estudio a sus espaldas y sumando. Más de media docena de POMs (Putas Obras Maestras). Al abuelo Young no  hay quién le tosa, a Tito Neil no hay quién le pare,  ni le diga lo que puede o no hacer. No hay nadie más grande que él como artista solista, bueno, tal vez papá Bob, tal vez el genio de Dylan, pero desde luego y os seré sincero nadie me eriza la piel como Young. Nadie. Nadie puede igualar lo que produce en mi sistema nervioso la música del monstruo canadiense. Como decía, cincuenta años de carrera musical (algunos pocos más para ser justos) dan para subidas y bajadas, para aciertos (muchos) y descalabros (alguno, pero pocos). En mi modesta opinión desde 1968 con su álbum debut homónimo hasta el "Live Rust" casi tocando la década de los ochenta el material de Young es inalcanzable para cualquier mortal, y a esto le añadimos sus discos con Buffalo Springfield y con Crosby, Stills & Nash. Es decir, hablamos de un Dios (ya os podéis santiguar e hincar las rodillas al suelo). La década de los ochenta, sus modas y su cutrez (bien entendida) hicieron daño a todos los dinosaurios, no se salvó nadie, ni Dylan ni por supuesto Young, de 1980 hasta la aparición de esa brutalidad llamada "Freedom" seguida al año siguiente por el inconmensurable y atómico "Ragged Glory" que no sólo marcó época, sino que generó un estilo y una reinvención o mejor dicho, resurrección del rock. Luego, pues ha ido tirando con aciertos, discos discutibles pero arriesgados y algún que otro disco menor. Pero seguía dándonos joyas: "Weld" (91) "Harvest Moon" (92), el maravilloso "Unplugged", "Sleeps with Angels" (94), "Silver and Gold" (00), "Greendale" (03) y "Psychedellic Pill" (12).... Y muchos otros que no gustaron completamente aunque siempre encontremos joyas. Yo no soy para nada de "Le Noise" (10) en cambio me gustó "The Montsanto Years" aunque claramente sea un disco menor. La pildorita fue una muestra de su calidad y de la necesaria presencia de los Crazy Horse cuando Neil se electrifica, cuando no, pues no. Pero sí hay guitarras que crujen, entonces hay que llamar a los caballos locos y eso, eso es lo que ha hecho para grabar su nuevo disco. Se ha subido a las montañas con los Caballos Locos, sin Poncho pero con Nils Lofgren, y un kit médico que incluía botellas de oxígeno (putos abuelos locos!) para grabar un disco que vuelve a erizarnos el bello, que vuelve a dar un golpe sobre la mesa para decir a pechopalomo que él, y únicamente él, es el puto amo del rock. 


Neil Young & Crazy Horse - Colorado (2019): 01.- Think Of Me/ 02.- She Showed Me Love/ 03.- Olden Days/ 04.- Help Me Lose My Mind/ 05.- Green Is Blue/ 06.- Shut It Down/ 07.- Milky Way/ 08.- Eternity/ 09.- Rainbow Of Colors/ 10.- I Do

Del nuevo disco de Tito Neil me gusta hasta su portada, qué digo, me chifla. Sobretodo, me gusta y me sorprende que aún consiga que se me ponga la carne de gallina con su voz y sus melodías, que consiga excitarme cuando las guitarras rugen y crujen, cuando casi sin mostrar esfuerzo deje en cueros a muchas bandas actuales adoradas por todos (o casi) que son sustitutivos de la droga real que es Young, son pura metadona (eh? Jack White?). Pero dejaré de pasar facturas que es algo ventajoso, también porque a mi los discos de White me gustan, pero claro, como digo, si puedes comer un cinco jotas donde vas alma cándida con el jamón del país envasado del mercadona? Y esto lo digo porque muchos arranques rocanroleros de este disco son los que suele utilizar el geniecillo blanquirrojo de Detroit, claro que al César lo que del César.....  Vamos pues con el disco, que empieza con la armónica devastadora deudora del "Silver & Gold", de su época más acústica, más countril, incluso algo más "Buffalera", suena a "Comes a Time"... y por eso me tiene ganado. Temón. Como Young es un puto genio y hace lo que realmente le da la gana mete como segundo tema una canción de trece minutos (13!) y se queda tan pancho. La canción sabe y huele a 90's. Los Crazy Horse toman protagonismo y nos llena de felicidad hasta que entramos en el mantra final que algunos pueden decir que sobra, que es demasiado largo aunque muchos con los que hablo piensan que es una genialidad y que no le sobra nada. Eso os lo dejo a vuestro criterio, yo sí lo veo algo largo, claro que este tema en directo puede ser la reostia e irse a los veinte minutos sin esfuerzo. Ah! Amigos! llega "Olden Days" y me tiemblan las piernas. Puro Young. Un clásico en sí mismo. Qué temazo! Con esos ecos a mi disco favorito de Tito Neil, su "After the gold rush"...... Ostias, qué puto placer! nadie, absolutamente nadie me hace sentir lo que me hace sentir Neil. Y ese disco, el "After the Gold Rush" es probablemente el disco que hizo que amase la música, el rock, y a Neil Young sobre todas las cosas. Así pues, qué decir de "Olden Days", clásico inmediato. "Help me lose my mind" es puro rocanrol. Eso es lo que os decía, es lo que una vez tras otra copia Jack White... Claro, que cuando nos remata con la delicada y bella "Green is blue" casi lloramos. Piel de gallina. Piano mágico. Delicadeza de genio. Sólo por las últimas notas al piano del tema vale la pena comprar el disco. Con eso os lo digo todo. Las guitarras vuelven a rugir en "Shut it down" que ni Pearl Jam, ni Jack White, ni Queens of the Stone Ages.. ni esas grandes bandas, sólo Young, solo Crazy Horse.... Los padres de todo. "Milky Way" es obra maestra en mi opinión. Al tiempo terrícolas!!! Esas baladas... esa delicadeza, esa manera de contar, de cantar, de llegarnos al alma... Único!. El piano vuelve a hacer acto de presencia en "Eternity" ( muy "Till the morning Comes".... ya sabéis) y claro, "Rainbow of colors" está cargada de mala leche y de crítica a yanquilandia todo disfrazado de boniquismo. Cierra Young con otro tema de esos que cuando pasen los años y miremos atrás nos harán darnos cuenta de la grandeza del disco y del artista, un tema muy del "Harvest Moon", un cierre delicado, bello y absolutamente genial. No sé, o sí lo sé pero me atrevo a decirlo, si este "Colorado" está a la altura de sus grandes obras. Creo que por lo de mitificar no, pero creo que por contenido igual sí podría, más si pensamos que lo han hecho unos tipos con casi 75 años por barba, y no un treintañero. Sin duda estamos ante uno de los discos del año, sin duda el disco de "la arruga" del año. Neil Young es el artista más grande que existe y que me perdonen los fanáticos de Dylan, pero así es. 

En un pequeña libreta tenía apuntado el título de esta película junto a tantas otras. Películas que por algún que otro motivo debían interesarme pero que junto a la libretita se había perdido en el olvido. Encontré la dichosa libreta y descubrí la casi docena de películas que debía ver según yo mismo, a pesar que no sabía la sinopsis de casi ninguna de ellas ni el porqué las había anotado. Una semana después más o menos dispongo en mi poder de media docena de ellas de manera legal, sin pirateos ni mandangas. "Upgrade" como comprobé antes de decidirme a verla es un film independiente australinao que participó en el Festival de Sitges 2018 (seguro que por eso la anoté..) protagonizada por Logan-Marshall Green, conocido por su aparición en la estupendas "La Invitación" y "Quarry", y también famoso por parecerse muchísimo a otro actor de moda, Tom Hardy, quién ese mismo año protagonizo "Venom" (que tengo pendiente), pero que en realidad, y ya os  explicaré esta "Upgrade" tiene más de Venom que otra cosa..  Estamos ante un film estupendo de ciencia-ficción con  muchísima acción. Os pongo aquí la sinopsis robada de filmaffinity que es más o menos la oficial: Tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, un hombre se somete a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa.... Sí, este argumento es el pim pam pum de la películas de ciencia-ficción y la de Charles Bronson... No diré que sea un ejercicio de originalidad peto toda la película funciona como un reloj a pesar de estar hecha con cuatro duros y tiene esa pinta y ese aroma a peli de culto que ni os cuento. Es simple y efectiva, y podría haber sido mucho más ambiciosa pero es una grata sorpresa, poco original, algo previsible pero superentretenida. El típico film que podíamos ver en VHS en los ochenta y quedar flipados, solo que ahora estamos en 2019.. y no nos flipamos con facilidad. Si este film se remakea con pasta a lo grande y Brad Pitt de prota arrasaría en el mundo, y ojo, no sea que se cumpla lo dicho y los yankis hagan su versión. No lo creo por ser australiana, si fuese europea seguro que lo hacía. Bueno, que no me enrollo. No sé si por ser del género que es, si ha sido por no saber ni de que iba, por el momento nocturno o qué, pero a mi este film me ha gustado mucho.... Stem, toma el control!

La única razón para no asistir a la misa de Hannah Williams en Barcelona es la tremenda e increíble coincidencia de fechas con Tyler Ramsey en la ciudad. Mismo día y hora.. .Y claro, el "For the Morning" de ex- Band of Horses es un disco favorito personal de este año, una maravilla del boniqusimo, un disco de esos de agustito total, de belleza infinita. Lo de esta británica blanca originaria de Bristol con alma negra es tremendo. Ya lo venía apuntando en sus anteriores trabajos, "A Hill of Feathers" y "Late Nights & Heartbreaks", pero este "50 Foot Woman" resulta ser su mejor disco hasta la fecha. No hay nada en esta nueva colección de canciones que nos sorprenda. Todo tiene cierto aroma a clásico, al soul de siempre, el reconocible y al que amamos, al Northern Soul salpicado con algún que otro toque funki. Claro está que lo que realmente marca la diferencia el el vozarrón de la zagala y lo bien arropada que se encuentra pues estos The Affirmations son oro puro. 

La canción que abre y da nombre al disco es un pelotazo sideral que en directo debe destrozar caderas. El soul es el todo del disco, pero está muy bien aliñado por el rock y el funki, es más, puedo decir tranquilamente que está más cerca de Brittany Howard (cerca que no a la altura porque lo de aquella es para darle de comer aparte) que de musas comercialoides souleras como Adele y otras tontás y porqué no, no encajaría mal en el catálogo de Daptone. Esas comparaciones no las veo. La veo más como una soulwomen para paladares exquisitos, más de tienda pequeña que de centro comercial. Esto lo vemos en el segundo temas, su "I can't let this slip tonight", con ese toque funki, y ese poderío vocal. El falsete de The only way out is thought" abre la vía blanca del soul, más pop incluso, más "simply red" que otra cosa.... Yo la prefiero más como en "Tablecloth" o en "How long" pero en "Sinner" y "What can I do" demuestra que su voz se amolda a lo que le pongan. Preciosas canciones ambas. De lo que queda me quedo sin duda con "Hourglass", muy "Daptone" ella, y el bonito cierre con "Worrying Mind". A esta chica habrá que seguirle la pista de cerca pues con "50 foot woman" nos a abierto los ojos y destaponados los oídos. 

Minigira Española 2019
Miércoles 13 de noviembre – ZARAGOZA – Sala LópezJueves 14 de noviembre – BARCELONA – Sala UploadViernes 15 de noviembre – MADRID- Sala Clamores

Hannah Williams $ The Affirmations - 50 Foot Woman (2019) : 01.- 50 Foot Woman/ 02.- I Can’t Let This Slip Away/ 03.- The Only Way Out Is Through/ 04.- Tablecloth/ 05.- Sinner/ 06.- What Can We Do/ 07.- How Long/ 08.- I Feel It/ 09.- Please Be Good to Me/ 10.- Hourglass/ 11.- Worrying Mind .


*Post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan
"Comes a Time"


La vuelta de los Peaky "Fucking" Blinders me ha encantado y eso que no las tenía todas conmigo. Después de dos primeras temporadas estupendas la serie tomó un camino dudoso, repetitivo y efectistas con la T3 y la T4, con un guión a trompicones, desastroso y con muchas lagunas. Con una repetición de explosiones a ritmo de rocanrol y andares triunfalistas y chulescos familiares mientras se desabrochaban la chaqueta y daban una caladita más... Ese caer una y otra vez en ese toque "molón" no se lo han quitado del todo en esta quinta temporada  y aunque es una marca de la casa tampoco abusan en exceso. La música sigue ahí, las perfectas caladas de Cillian Murphy (nuestro amado Tommy Shelby) también, pero el guión ya es otra cosa, ya es más lo que se espera. Un guión con "cara i ulls", con algo de historia y más chicha. Con una familia Shelby en plena guerra interna por hacerse con el trono y en bancarrota después de la caída de la bolsa... y al otro lado del telón, los nazis.... Bueno, una temporada tensa, ambiciosa y más directa,m al grano. Se agradece. Y con un final abierto, preparando la temporada seis...  Y sí, vuelve Alfie Solomons! La presencia de Tom Hardy gusta y es la guinda del pastel. En definitiva estamos ante un buen repunte de la serie creada por Steven Knight, una temporada que sabe a poco gracias a un buen ritmo y guión notable. Ganas de ver que pasa con los Shelby.


NICK WATERHOUSE/ NICK WATERHOUSE (2019)/ SONG FOR WINNERS

 

Conocí al californiano Nick Waterhouse con su "Holly" del 2014. Un disfrute total. Luego su nombre apareció como productor en algunos discos con cierto éxito pero un servidor le perdió la pista, tanto que su tercer disco, su "Never Twice", pasó inadvertido en la Isla Nikochiana. Su nuevo trabajo, de título homónimo, es un ejercicio nostálgico de la música pre-rocanrolera, cosa que por otro lado se veía venir. Detrás del proyecto se encuentra el productor Paul Butler, muy experimentado en estos sonidos, productor de Kiwanuka y por ejemplo del último disco, qué digo, discazo!!! de The Teskey Brothers, el maravilloso "Run Home Slow". Cosa fina. Además se rodea de muy buenos músicos donde tal vez cabe destacar a Bart Davenport al que tenía olvidado, perdido y dado por desaparecido. Y es que estos músicos son una auténtica maravilla, un seguro de vida para que el sonido sea excelente. Todo suena de maravilla, todo suena celestial. Se puede criticar o no que el sonido sea vintage, que sea todo un rescate del pasado pero no lo son todos los discos en cierto modo? Ya está todo inventado, o casi, y lo realmente nuevo igual no está hecho ya para nosotros. Lo realmente importante no es si suena nuevo o no, lo realmente importante es la música, las canciones y en eso, Waterhouse, lo tiene todo ganado puesto que su artefacto sonoro es de sobresaliente. Donde hay talento y calidad la discusión es estéril. Encontramos soul añejo, rock cincuentero, pasajes sonoros casi instrumentales que nos llevan a otra década y a mi, particularmente, a otra dimensión. Hay alguna que otra preciosa balada, hay vientos sexis mezclados con atractivas y sudorosas guitarras garageras... Y eso es el disco, un disco excelente que nos deja con la boca abierta y que tiene pinta que en directo nos arrancará el corazón. A lo mejor no es necesario deconstruir un huevo sino comérselo un bien frito con un trocito de pan. No hace falta envolver de modernidad un estilo, ni querer reinventarlo, ni dotarlo de modernidad  tal vez lo único necesario es tocarlo con pasión y verdad. Gracias Nick.


Nick Waterhouse - Nick Waterhouse (2019): 01.- By Heart/ 02.- Song for Winners/ 03.- I Feel an Urge Coming On/ 04.- Undedicated/ 05.- Black Glass/ 06.- Wreck the Rod/ 07.- Which Was Writ/ 08.- Man Leaves Town/ 09.- Thought & Act/ 10.- El Viv/ 11.- Wherever She Goes (She is Wanted).

Seduce ya de primeras el señor Waterhouse con la demoledora "By Heart". Piano calentito, voz de seda y un ritmo que desarma... Juega fuerte Nick, soltando ya el As de primeras. El garage Vanmorrinsoniano saca la cabeza en "Song for Winners". Un temazo! Digno de Them! Y es que además, no solo de buenas melodías vive Waterhuse, sus letras son estupendas, a poco que uno se mete en ellas.. Esto es un temazo, pero "I feel an urge coming on" aún lo es más. Suma y sigue. Sube como la espuma el disquito con este tema que es un cañón y eso que es una versión de Jo Amstead, pero es que es una delicia.... Insuperable. "Undedicated" derrocha clase por doquier, se toma su tiempo, es puro cabaret, pura clase. Ahora llega un par de canciones estupendas, de lo mejor. Primero "Black Grass" con esos vientos imperturbables y unos coros demoledores, mientras que jsuto después nos remata con la muy Motowniana "Wreck the rod" que es espléndida con ese "Love!" que nos roba el corazón. De momento el disco es un sobresaliente absoluto. De momento y siempre porque, la verdad, no baja el pistón. Maravilloso bajo en "Which was writ", con ese tempo tan hipnótico, esa manera de narrar, de cantar.... Buff....  y qué me dicen de "Man leaves town"? con esas guitarras cortantes cincuenteras repletas de carácter y mala uva.. La calma llega con "Thought and Act" que nos pone en la senda del final. Antes, llega otro gran tema del disco. "El Viv" nos hace mover los pies a ritmo de guateque y cierra con la maravillosa "Wherever she goes" para dejarnos un sabor de boca inigualable. Con ese regusto a clásico que aunque si en vintage o tome prestado eso o aquello ya sabido y escuchado vuelve a parecer con carácter, pasión y verdad. Un discazo amigos, de lo mejor del año.

*post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

No contar con Guillermo Del Toro ni con Ron Pearlman parecía un handicap excesivo para continuar con la saga del demonio rojo creado por Mike Mignola. La versión que nos dio Del Toro en las dos películas anteriores se alejaba un algo de la estética del cómic, menos sangre y violencia, y nos daba más fantasía para todos los públicos y mil y un cachivaches de esos que encantan a Del Toro. En general, se puede decir que, las dos películas son notables, mejor la segunda que la primera, y que funcionaron bastante bien aunque se ven algo viejunas y pasadas de moda cuando se retoman... Este 2019 se estrenó una tercera parte, que no es tercera sino primera de un reinicio. Con Neil Marshall en la dirección, más conocido por su presencia en series que en la gran pantalla, y con David Harbour como el nuevo Hellboy. A Harbour también se le conoce más por su papel televisivo en Stranger Things que por otra cosa... Por tanto, el cambio es un bajón, y tal vez por eso fichan a Ian McShane y a Milla Jovovich (que sigue igual de mala actriz y mucho menos atractiva) pero todo acaba por dar un regusto a recalentado que ni os cuento. Sí es verdad que hay un algo más de oscuridad y acercamiento a la idea original que en las dos primeras películas pero, puede que por la censura empleada que eliminó mucha sangre o simplemente por falta de calidad, la cosa no funciona. Escenas de acción una tras otra sin gancho, una malvada sin mojo, unas criaturas feícas (aunque eso no está mal porque es parte de la nueva estética) y un Hellboy que no trasmite, sin magia y de gatillo fácil. El argumento es plano, tontuno y sin ingenio ni fantasía. Vamos, qué queréis que os diga. Un resbalón importante, una gran decepción. La vi enterita pero no creo que la vuelva a ver en la vida. Una lástima, había ganas de rocanrol. 

Después de escuchar una y otra vez su temazo country en la loca y freak "Los muertos no mueren" de Jim Jarmusch tenía al bueno de Sturgill Simpson en la quijotera... Así que me fue fácil pinchar en Netflix su "Sound & Fury", sin saber nada de dicho artefacto, y quedar totalmente sorprendido y embrujado. El cantautor de Kentucky sorprende con un disco/película de animación de difícil catalogación. Primero decir que tanto podemos disfrutar de las canciones en el formato clásico de disco, como lo podemos hacer (como lo ha hecho un servidor) con el formato película. Dicho film está animado, dirigido y guionizado por el japonés Junpei Mizusaki pero está basada en una historia creada por el propio Simpson.... El film rinde homenaje a un estilo pasado que tuvo su momento de gloria y que sin la banda sonora pierde algo el sentido, no así la música que podemos disfrutar a la antigua y que funciona a la perfección pero que sorprende y descoloca a todos aquellos que disfruta del clásico country americano. Si hablamos de la película estamos ante un divertimento fantástico, una genial animación manga, un ritmo loco, y una historia apocalíptica de una conductora misteriosa luchando contra todo bicho viviente. En cuanto a las canciones.... hay de todo, pero podemos resumirlo en rock americano de raíces, desde temas que parecen creados por ZZ Top como "Sing Along" o "Best Clockmaker on Mars", o el funki flipado y trippero a lo Cream en "A good lock" co-escrita con John Prine, o el estupendo rock-blues "Mercury in retrograde", o ese magnñifico final con "Fastest horse in town"... Ya digo, artefacto interesantísimo que descoloca un algo pero que es muy disfrutable, y que hará sin duda que escuchemos el disco, un disco que una vez vista la película se disfruta y entiende mucho mejor.

Sturgill Simpson - Sound and Fury (2019): 01.- Ronin/ 02.- Remember To Breathe/ 03.- Sing Along/ 04.- A Good Look/ 05.- Make Art Not Friends/ 06.- Best Clockmaker On Mars/ 07.- All Said And Done/ 08.- Last Man Standing/ 09.- Mercury In Retrograde/ 10.- Fastest Horse In Town


Winter is coming rezaba aquella historia fantástica... La noche barcelonesa se presentaba fría y ventosa para unas calles que hace unas semanas ardían, pero ese calor prometía dárnoslo Nick Waterhouse en la presentación de su nuevo disco, el llamado simplemente Nick Waterhouse. Todo indicaba que sería una gran noche. La hora, el día... la sala... Una Apolo que no suele fallar aunque ayer se mostró medio vacía y con un sonido más que discutible que hace que entendamos (no del todo) a Mark Lanegan. Y para colmar los deseos Waterhouse llevaba uno de esos teloneros que no sirven solo para música de acompañamiento mientras charlas y tomas la primera cerveza. La banda londinense The Roves venían a presentar sus nuevas canciones, la de su magnífico álbum "All those freaks", sin duda una de las grandes sorpresas y sensaciones de este 2019.

El cuarteto londinense salió casi como de estar por casa al escenario del Apolo mientras la gente iba llegando. No habría en ese momento ni 100 personas pero los muchachos comenzaron a tocar. La primera en la frente puesto que uno de los micros no andaba fino y los coros de soporte no se escuchaban, provocando alguna queja y subsanado ya para el segundo tema. Alternaron canciones antiguas con otras del nuevo disco luciendo ese deje indie, desenfadado y trapero, esa magia casi encontrada a trompicones que lucían hace décadas los míticos The La's. Estos tipos tienen madera pero les falta carisma y algo de puesta escénica, de eso no hay duda. Los hermanos Wing dieron muestras de un talento descomunal, pero no le hicieron justicia al disco, esa es mi modesta opinión, un discosobresaliente por otro lado. No sé si fue por la frialdad de la sala en ese momento, por el sonido... pero hubo algo que no les dejó estar agusto y eso acabó repercutiendo en todo. Eso sí, cuando les salió como en "Everybody's High" pues .. se salieron. Esa mezcla de indie, garage,... Richman, La's, Violent Femmes... Busquen parecidos... apuntan alto estos muchachos...



Y llegó el turno de Nick Waterhouse. El angelino se traía una banda magnífica que hizo olvidar ese sonido algo descompuesto de la sala a base de echarle leña al fuego. No inventa nada el amigo Waterhouse pero su propuesta es imparable y efectiva. Tocó un poco del pasado, alguna versión y la base, como no, fueron las canciones de su nuevo disco repitiendo casi al cien por cien el cancionero propuesto el día antes en Madrid. Uno de los primeros puntos álgidos fue la tripleta formada por Which was Writ, Song for the winners y Wreck the rod, rematado con el "Katchi" (all night looooong!).. Así, de primeras calentó el ambiente y superamos el frío. La banda, sensacional. La sección de vientos estupenda y con mucho protagonismo. "Wherever she goes" y "I feel an urge" sonaron sensacionales... como todo, para seros sincero. Las canciones que sonaron de su anterior e imprescindibel disco "Holly" no desentonaron y elevaron la noche a otro nivel. Calidad absoluta, sonido ardiente y buena actitud. Se marcharon y volvieron ovacionados... para cerrar con "El viv" y "If you want trouble- this is a game", de escándalo.


*post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan

Ando los últimos meses revisando y descubriendo los catálogos tanto de Filmin como del Prime de Amazon fruto de la oferta tirada de precio de Vodafone... en el que tengo todo, todito, por un precio mínimo. Si ya veía series y películas... ahora no tengo vidas para todo ello. Filmin resulta más "filmoteca", más de rollo "europeo", y es un disfrute.... Sólo me da alegrías... Prime, es más molón. Más canalla. De allí he visto ya unas cuantas: Good Omens, American Gods T2, y las que caerán... como la estupenda "The Boys" que hoy nos ocupa. Cuando un servidor pensaba que estaba todo dicho ya sobre los superhéroes (y antes de visualizar Watchmen en HBO) llega esta serie de ocho episodios, canalla y desvergonzada, y me hace disfrutar como un adolescente puesto de cafeína. Tiene un punto de vista con algo de "Los Increíbles".... Sí, esos supers que trabajan para el pueblo, y para una empresa que se enriquece y empodera sin límite, unos supers que son casi intocables pero que causan también desastres.... Pero no es un argumento original, es una versión de los cómics creados por Garth Ennis y Darick Robertson que creo edita Norma Comics y de la que hay una versión "Integral"....  No quiero destirpar mucho. La serie empieza como un tiro. El ritmo, la estética, el guión, las interpretaciones, el canallismo, la falta de vergüenza y de tapujos.... Eso engancha y divierte. Conforme va avanzando uno se enamora de los personajes, de los no supers, porque a los supers uno comienza a odiarles, y en eso estamos.... Hay un pequeño bajón a mitad de temporada pero los dos últimos episodios son fantásticos y dan ganas de ver más, y maldecimos por ello y soñamos por una segunda temporada. Si esta serie estuviese en Netflix sería más famosa que la Cocacola, pero estando en Prime queda algo de tapadillo aunque seguro que de estar en la plataforma de la "N" hablaríamos de una de sus mejores bazas. Tremenda y altamente recomendable. De lo mejor del año.


WILCO/ ODE TO JOY/ EVERYONE HIDES


El nuevo disco de la megabanda de Chicago (Illinois) capitaneada por el inconmensurable genio Jeff Tweedy que responde por "Ode to Joy" forma parte de esa trilogía de discos esperadísimos del año que no es que hayan decepcionado pero sí que me han producido algo de destrempera, de frialdad y bajón e incluso sorpresa... o eso pasó de primeras.... porque luego, luego puede que sea otra historia. Los otros dos discos son "Terms of my surrender" de Hiss Golden Messenger y "Ghosteen" de Nick Cave y sus malas semillas. No es que no me gusten los tres discos, que sí me gustan pero en todos ellos noto algo de autohomenaje, autoplagio o como queráis llamarlo. Veo algo de desidia, de falta de gancho.... pero son buenos discos, buenísimos discos, porque cualquiera de sus tres creadores es imposible que hagan una mala canción, ni queriendo les sale un churro. Dicho esto, y uno que es de la vieja escuela, a cada escucha (porque uno es pesado y le gusta darle vueltas y vueltas para descubrir eso y aquello) le parecen los tres mejores discos. Es sumergirse en sus canciones e ir apreciando los matices y sutilezas. De los tres, el que menos me gusta o con el que menos conecto es con el de Nick Cave pero más que nada es porque a mi el rollito "spoken words" como que no me pone, además de ser ultra-deprimente y no estoy precisamente en ese rollo, y eso que fue el que de primeras me pareció mejor. En cambio, la Oda a la Alegría, de Tweedy y los suyos que me dejó helado a la primera escucha se está convirtiendo en un auténtico pelotazo sideral de música placentera y curativa sin a penas estribillos, sin ganchos obvios, sin fuegos de artificio. Simple pero tremendamente bello y efectivo. 

Con Wilco el listón está por las nubes. Unas nubes que estaban altísimas después de "Yankee Hotel Foxtrot", su mejor disco digan lo que digan, por calidad y por influencia. Vale, están "Being There" y "A Ghost is Born" que igualan casi lo dicho, pero ese disco, el YHF es la repera limonera. Y qué decir del resto, hasta el homenaje a los Beatles en "Sky Blue Sky" contando el directazo "Kicking Television" son simplemente sobresalientes. Luego, pues no sé el motivo se desinflan un algo aunque siempre haya canciones tremendas. Claro, que yo no soy un ejemplo de crítica pues adoro todo sus discos, y soy de los que "Schmilco" le pareció estupendo. Por tanto, y aunque de primeras este "Ode to Joy" me pareció un patinazo, no me cuesta decir que estaba totalmente equivocado y que estamos ante un disco excelente para escuchar recogido en el calor de la noche. Wilco, y particularmente Tweedy, juegan en otra liga, puede que incluso jueguen a otro deporte, el de los genios. Esta nueva colección de canciones necesita paciencia, atención y ese momento adecuado en el que conectar irremediablemente con él. Es su mejor disco en una década, que tratándose de Wilco no es moco de pavo. Vuelven a construir una atmósfera única que retoma el sonido de una banda que resulta imprescindible, necesaria y de escucha obligatoria en los últimos veinticinco años.


Wilco  - Ode to Joy (2019): 01.- Bright Leaves/ 02.- Before Us/ 03.- One & A Half Stars/ 04.- Quiet Amplifier/ 05.- Everyone Hides/ 06.- White Wooden Cross/ 07.- Citizens/ 08.- We Were Lucky/ 09.- Love Is Everywhere (Beware)/ 10.- Hold Me Anyway/ 11.- An Empty Corner.

Viene a ser este "Ode to Joy" el disco perdido de Wilco entre el "YHF" y "A Ghost is Born" o eso me parece a mi, pues sus nuevas canciones cabrían en cualquiera de esos don inmensos discos. Por tanto hablamos de una calidad y un sonido sobresaliente. Abre "Bright Leaves" de manera sosegada a golpe de tambor mientras las lamentaciones y susurros de Jeff toman el mando. Cuesta encajar este tema de primeras, cuesta porque a la primera escucha y por el título del álbum todos esperábamos otra cosa pero realmente es una canción estupenda. La primera canción que particularmente me desarma es la segunda del disco. "Before Us" me enamora desde sus primeras notas. No puede decirme nadie que esta canción no está entre las mejores de la banda, y que podría estar en cualquiera de sus discos top. Excelente. Y ojo, que con "One & Half Stars" marcan la primera cima sonora del disco... Seguimos en la excelencia. Estoy muy de acuerdo con mi archienemigo Don Guzz en su reseña de "Ode to Joy", donde dice que "Quite Amplifier" es la canción que les gustaría a los fans de Arcade Fire, es más, creo que es la canción que llevan intentando hacer sin éxito en los últimos dos discos. Una tremebunda creación que sigue siendo una marca de la casa para enlazar con el single, con la canción más pegadiza, esa "Everyone Hides" que suena a clásico instantáneo, a carne de compilación. Y la bonica del to "White Wooden Cross" enamora, y hace que este disco comience a ser uno de los favoritos personales del año. Pasado el ecuador del disco "Citizens" es lo más noventero que uno puede esperar, con esa extraña alegre melancolía... Luego llega un tema difícil al que me ha costado encontrarle acomodo en mi cabeza. "We were lucky" es un tema áspero que nos lleva de la mano a la "alegría" por decirlo de algún modo de "Love is everywhere" (pero muy beware....) en la que Cline se luce y reluce. La beatlesque tenía que aparecer, y lo hace sin estridencias y con mucha clase en"Hold me anyway" antes del cierre con una "An empty corner" que es muy del disco del "huevo", muy del Wilco en su momento cumbre, de un estilo propio, reconocible e inigualable. Wilco firman un disco soberbio, difícil de primeras pero necesario y esencial a lo poco que uno le preste atención y le de varias vueltas. Un discazo tremendo.