EILEN JEWELL/ GYPSY (2019) CRAWL

 

Los últimos trabajos de la cantautora de Idaho eran notables pero sin duda alguna les faltaba la magia que desprendía "Queen of the Minor Key" del 2011. Trabajo con el que la descubrí y que me hizo enamorarme de ella, de su música, de su clase... Desde entonces la he seguido con cada trabajo editado, ya sea con el directo "Lives at the Narrows" (2015) o con sus diversos LP's: "Sundown Over The Ghost Town" (2015) y "Down Hearted Blues" (2017) y lo que realmente me molesta es no poder asistir todavía a ninguno de sus directos, por circunstancias personales o porque no suele pasar por la capital catalana... Así pues me quedan sus grabaciones que por otro lado son excelentes. Este 2019 nos regala una nueva colección de canciones que rozan la excelencia, la elegancia y la clase. Puede que estemos hablando de su mejor trabajo hasta la fecha. No, no se lleven las manos a la cabeza, estamos ante un disco descomunal de pura tradición americana donde la buena de Eilen le pone algo de magia gitana al asunto, se apróxima más que nunca a la maestra Lucinda Williams o se divierte como lo hace Gillian Welch cuando pasea su arte junto a David Rawlings, o al honky-tonk de la mítica Loretta Lynn... Casi ná!. Todo bien adecentado por unos músicos excelentes y con un paso adelante de Eilen con la guitarra. Amarrando la eléctrica para, no con virtuosismo pero sin con clase, dotar de un atmósfera especial a todo el disco.... Una maravilla, qué quieren que les diga, un placer..., ya no solo la música, su voz sigue siendo de lo más bonito que hay en estos momentos, tal vez sólo superable por Tift Merritt. Le ha sentado de maravilla a Eilen desprenderse del toque pop de sus canciones y abrazar el estilo de Lucinda. Sí, así es. En algunos momentos puede recordar e incluso en exceso (escúchese sino me creen la excelente "Working Hard for your Love"), puede a veces tener esa rabia contenida de la Williams, esa queja política, esa clase, ese lamento y ese dolor.... Todo, como ya he dicho, con un envoltorio musical que quita el hipo con Jerry Miller y Jason Beek como artistas principales pero con un buen de secundarios excelentes que ponen sus acordeones, trombones, trompetas, violines, saxofones y mandolinas al servicio de la gitana Jewell.


Eilen Jewell - Gypsy (2019): 01.- Crawl/ 02.- Miles to Go/ 03.- You Cared Enough to Lie/ 04.- 79 Cents (The Meow Song)/ 05.- Beat the Drum/ 06.- Gypsy/ 07.- These Blues/ 08.- Working Hard for Your Love/ 09.- Who Else But You/ 10.- Witness/ 11.- Hard Times/ 12.- Fear.

Los primeros segundos y acorde de "Crawl" nos invitan a pensar en la Creedence... como si la Clearwater Revival estuviese liderada por la señoronga de Lucinda y no por Mr Fogerty... Un temazo descomunal donde la tradición americana viaja sin pausa a través de su melodía y allí es donde la guitarra de Miller se luce. Esto es gloria amigos. "Miles to Go" nos refrenda en la idea de estar escuchando a Lucinda.... y eso nos pasará alguna que otra vez más durante el disco. Tema precioso, rollo baladón country... de mis favoritos!. "You care enough to lie" se mueve en el honkytonk clasicón con Loretta en el retrovisor... y la simpática pero tocapelotas "79 cents" nos divierte como suelen hacer Rawlings y Welch. La madurez presente en "Beat a drums" desarma. Es un temón. Una maravilla sonora, un trallazo otra vez muy Lucindero.... "Gypsy" es el tema central del disco. Una delicatessen. Preciosa, bonica del to... no hay palabras. Superado el ecuador del disco uno tiene la sensación de estar ante lo mejor grabado por Eilen, y la otra mitad del disco solo hace que confirmar nuestras sospechas. "These Blues" suena a clásico country, a aromas de Hank Williams, a pura carretera y fogata en el desierto bajo la luz de la luna ... pero "Working hard for your love", que es sin duda uno de los temas del disco, nos lleva al dolor y la queja de Lucinda. La mejor alumna para la mejor maestra. Simplemente esta canción es de diez. Y si nos recordaba a Lucinda en el tema anterior en "Who else but you" nos da algo del rollo final de sesenta principios de los noventa de Joni Mitchell, salvando obviamente las diferencias porque Joni es una Diosa y Eilen una simple mortal. "Witness" es otra gran canción, otra más dentro de una colección de sobresalientes, en ella la balada cincuentera hace acto de presencia para robarnos el corazón. Antes del final llega "Hard Times" que gana con las escuchas aunque realmente es de lo más flojo del disco, y cierra magistralmente con una genial "Fear" que tiene ese toque a Buckley Junior que quita el hipo... Me la imagino cantada por él y poniéndonos los pelos de punta. Eilen Jewell firma el que para un servidor es su mejor disco hasta la fecha, de mayor calidad y más completo, de mayor belleza e inspiración, sin golpes de efecto como tal vez sí había en su disco del 2011 "Queen of the Minor Key", su otra indispensable obra. "Gypsy" es una maravilla sonora, de una calidad y clase despampanantes. 

Teatral, "hypera" e intelectualoide. Así es la "The Party" de la londinense Sally Potter. La guionista y directora en tan solo una hora y veinte minutos, le sobra y le basta para darnos una pieza dramática con toques de comedia negra donde no deja pies con cabeza, tocando temas de rigurosa actualidad como el feminismo, las parejas homosexuales con hijos, la maternidad, el materialismo, etc.. etc... Temas muy de gente "preocupada por el mundo", de la gente güena del planeta... y lo hace en un riguroso blanco y negro, y con un ritmo estupendo. Todo rodado a la perfección, y todo interpretado de lujo, en eso no hay queja, los actores están fantásticos aunque algo sobreactuados por ese toque tan de teatro que se gasta el film. Allí encontramos a Patricia Clarkson, Bruno Ganz, Cherry Jones, Emily Mortimer, Cillian Murphy, Kristin Scott Thomas, Timothy Spall... Sí, calidad total. No nos quejamos. Y diréis, pero le ha gustado o no. Pues sí, pero me siento mal por ello, por ser este film una pieza de pijerío intelectualoide para gente tan convencida de salvar la sociedad y el mundo. Pero de que va? pues de la fiesta que organiza Janet para sus amigos en casa con la excusa de haber sido nombrada ministra..... Y allí, como es de esperar, se lía un pitote que consigue arrancar alguna que otra sonrisa y alguna que otra mueca de incomodidad. Diálogos inteligentes, ágiles y desvergonzados. Una buena sátira de la sociedad (en este caso Británica...) pero con un regusto a ya visto, a ya vivido, a película menor y olvidable. Correcta e interesante. 
"Sugar Magnolia"


A sus casi setenta años y con casi una veintena de discos a sus espaldas, el tejano Rodney Crowell, santo y seña del country y la americana, dedica su nueva colección de canciones a su tierra natal, a su Texas, y lo hace con la ayuda de un buen puñado de amigos: Ringo, Billy Gibbons, Randy Rogers, Lyle Lovett, Steve Earle, Willie Nelson, Ronnie Dunn y Lee Ann entre otros... Así pues, como para no poner la oreja y dedicarle un poco de tiempo de nuestras ajetreadas vidas. Según el propio Crowell, está colección contiene nuevas canciones y otras rescatadas del cajón de los olvidos y desechos, todas con una temática concreta, la del "Lone Star State". No vamos a encontrar modernez alguna en sus surcos. Nada de ruidismos, nada de autotune..... Claro está. Aquí encontramos música de verdad, de pub de carretera. Aquí encontramos la America cañí que corre por nuestras cabeza, la que imaginamos, amamos y tememos. Sonidos del blues al rock, pasando por la balada countril...  Tenemos por ejemplo esa joya country junto a Steve Earle que es "Brown & Root, Brown & Root", que es eso, pura America. Y tenemos la energía de ZZTop en "56 Fury", dos canciones que ejemplifican el disco, dando variedad pero centrándose en ese sonido típico americano. Pero el disco no es solo esto, está lleno de buenos temas, no sobresalientes pero suficientemente buenos como para hacernos pasar grandes momentos. Tenemos por ejemplo "You're only happy when you're miserable" que es muy Travelling Wilburys.... con Ringo por ahí disfrutando. Tenemos la inicial "Flatland Hillbilies" que es una perfecta carta de presentación, la clásica countril "Deep in the heart of uncertain texas" con el maestro Willie Nelson, el simpático dueto con Lovett "What you gonna do now" repleto de energía, y por la delicadeza y clase de "The Border" (de mis favoritas) y el cierre con la espléndida "Texas drought pt 1". Interesante disco, recomendable para amantes de la americana fronteriza. 

Rodney Crowell - Texas (2019): 01.- Flatland Hillbillies/ 02.-  Caw Caw Blues/ 03.- 56 Fury/ 04.- Deep in the Heart of Uncertain Texas/ 05.- You’re Only Happy When You’re Miserable/ 06.- I’ll Show M 07.- What You Gonna Do Now/ 08.- The Border/ 09.- Treetop Slim & Billy Lowgrass/ 10.- Brown & Root, Brown & Root/ 11.- Texas Drought, Pt. 1


Suele pasar que al final la mejor serie del año, o casi, suele ser inglesa, suele ser un drama, suele ser miniserie (esta vez solo 4 episodios) y tener alguien de nivel bajo los mandos. Esta vez nos encontramos a Shane Meadows y Jack Thorne responsables de aquella estupenda "This is England". Para ello cuentan, además de con un excelente guión, con la presencia como protagonista de Stephen Graham quién simplemente está sobresaliente. Graham interpreta a Joseph, un alcohólico separado con un gran trauma infantil que se nos irá explicando a lo largo de los cuatro episodios, un trauma al que pretende plantar cara, atacando al pasado y haciendo las paces consigo mismo. No es plato de diversión. Es una historia cruda, dura, incómoda... pero simplemente es sensacional. Es honesto, brillante y adulto. Una pequeña obra maestra televisiva. No hay nadie en esta historia que no esté tocado anímicamente, casi destrozado... estamos ante supervivientes de la vida que no sabemos si podrán recuperarse, si encontrarán algún día la paz y la felicidad. Parece que Joseph lo conseguirá, o al menos pasará página o eso nos hacen ver en unos minutos finales de infarto, de violencia y dolor...  Y además tiene en su primer episodio una media hora magistralmente rodada sobre un alcohólico cayendo otra vez en su adicción, y una banda sonora con PJ Harvey que descoloca. Descomunal. Si podéis haceros con ella no lo penséis dos veces para verla, uno no podía empezar mejor su andadura en Filmin. Serión!.


THE RUBINOOS/ FROM H OME (2019)/ DO YOU REMEMBER

 

Podríamos hacer el ejercicio de imaginar que las canciones que aparecen en el disco de este año "From Home" son de la nueva banda de moda Californiana captada por el Profeta Chuck quién se encarga de producir un artefacto que es puro power-pop de incontables quilates. Entonces la muchachada aplaudiría enérgicamente con las orejas la llegada de la nueva banda que vendría a darnos lo que necesitamos, a salvarnos de la mediocridad sin inventar nada pero con una calidad indiscutible, de quitar el hipo. Pero claro, eso sería simplemente un ejercicio fantasioso, puede que incluso algo estúpido, puesto que "From Home" es el décimo álbum de estudio del banda de Berkeley, de Jon Rubin (voz, guitarra), Tommy Dunbar (guitarra), Donn Spindt (batería y coros) y Al Chan (bajo y coros), producido por el gran Chuck Prophet con quién Rubin tiene mucha conexión y no solo la SanFrancisquera, qué también, sino un pasado donde aparece también el nombre de Jonatha Richman... y una manita para sacar la cabeza al siempre difícil mercado americano... Este "From Home" está grabado en San Francisco, en los estudios "Hyde Street" donde el Profeta suele tener su refugio y la mayoría de los Rubinoos su lugar habitual de residencia. "Yep Records" donde el Profeta luce su material se ocupa de darles cobijo y más visibilidad, y Prophet, claro, ha dado su toque sin cambiar demasiado al combo. Ha aportado más guitarras, más frescura y más rock de este siglo. Ha dotado de modernidad y actualidad el sonido maravilloso de una banda muy poco valorada y que suena joven, fresca y energética. Una banda que nos ha dado uno de esos discos que nos llenan de positividad y energía, con una colección de canciones que van al grano y  no se adornan. Un disco vital de este 2019.


The Rubinoos - From Home (2019): 01- Do You Remember/ 02- January/ 03- Do I Love You/ 04.- Phaedra/ 05.- How Fast/ 06.- Heart for Sale/ 07.- Honey From the Honeycombs/ 08.- Rocking in Spain/ 09.- Masochist Davey/ 10.- Miss Alternate Universe/ 11.- Pretty Close/ 12.- Watching the Sun Go Down.

No me quiero entretener mucho en comentaros canción a a canción este estupendo disco de The Rubinoos, el power-pop está ahí para hacernos felices y la influencia de Chuck Prophet se encuentra en cada segundo del disco, en cada riff, en cada pausa, en cada melodía. Por ejemplo, la inicial "Do you remember" cabría perfectamente en un disco del Profeta pero también en cualquiera de The Rubinoos..... Hipervitaminada, garagera, clásica y excitante. "January" es una joya powerpopera, muy Jayhawks cuando estos tienen algo de nervio que no suele ser en muchas ocasiones... Es una de mis favoritas, es el tema top en la ducha... con eso os lo digo todo. El riff de "Do I love you" puede ser susceptible de plagio, pero el tema con claros dejes al sonido radiofónico de los setenta funciona a las mil maravillas. entonces llega "Phaedra" y nos desarma, qué temón. Una de las canciones del año, sin duda. Beatlesque por doquier con otra vez los Jayhawks en el retrovisor, Big Star o por ejemplo Badfinger. "How Fast" es estupenda, muy Costelliana ella, mientras que "Heart for sale" es de aerse muerta. Bella y estupenda... Y así bajan un algo el pistón, con esta última canción y con "Honey form honeycombs" nos devuelven al sonido brittish, al de los Who de "Sell Out". Una puta maravilla sonora. "Rocking in Spain" e sel guió a nuestro país de pandereta, una canción totuna pero efectiva que se pega y no te deja., y donde Chuck parece estar detrás como una sanguijuela. Quedan cuatro canciones como cuatro soles para cerrar el disco,pero no so quiero agobiar, son un despiporre todas ellas, un disfrute. Mi favorita claramente es "Pretty Close" que es una joyaza, bueno, todo el disco lo es. Un esencial de este año que no debe´ria quedársele en el tintero a ningún terrícola con buen gusto.

*post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan

Siendo como soy fan absoluto del género fantástico y terror, tanto en novela como en cine reconozco que toda la vida la pereza me ha podido para enfrentarme a las creaciones de Stephen King, más aún a sus adaptaciones cinematográficas que normalmente suelen ser una gran decepción, como por ejemplo aquella "It" televisiva de los años 90 en la que solamente se salvaba la actuación de Tim Curry y por los pelos. Aquella serie tan nefasta marcó mi relación con King. Salvo excepciones no me gusta él ni su estilo, "El Pistolero" es decepcionante comparado con libros de su género, y en cuanto a las películas..... Se salvan pocas, muy pocas...  En esa os digo que no he leído, ni pienso hacerlo, "IT", y que muchos dicen que es una de las grandes novelas de Stephen King. No lo pongo en duda pero no pienso leer el libro. Y entre eso, la serie, y que todo el mundo aplaudía la nueva película considerándola la mejor y más taquillera de la historia... pues... .que no tenía ganas de verla hasta que me llega el "Capítulo 2" y me replanteo todo lo dicho. Me siento delante de la tele a altas horas de la madrugada y me pongo "It" en Netflix.... y... Lo siento, pero tengo que decirlo. Esta película es una auténtica mierda, un bodrio apestoso para adolescentes. No hay terror, ni miedo... algún sustito para niñatos imberbes pero para, con perdón, los que tenemos los huevos pelaos de ver pelis de terror esto es una chufla. El casting notable, la fotografía estupenda... hay pasta, hay buena gente detrás del producto..., un producto maravillosamente empaquetado pero no hay nada excitante ni mucho menos que nos de miedo. Todo está hecho a trompicones, la pandilla mola pero cansa que durante dos horas nos pongan la música inquietante cuando a alguno de ellos les toca ser asustados por Pennywise. De fondo está el tema de la amistad, de los terrores infantiles, incluso hay pinceladas de maltratos, pederastia, etc, etc... No sé si eso sale o no en el libro, supongo que sí, pero aquí está todo tratado de manera tan cutre... que aburre. Al menos a un servidor que no paraba de mirar el tiempo que faltaba para finalizar.... más larga que un día sin pan y más aburrida que un terrario de caracoles...  Eso, pues eso, que eso es un bodrio realizado con mucha pasta, mucha técnica y muy profesionalmente, pero ni rastro de eso, de calidad ni mucho menos de terror. 

El cantautor oriundo de California Scott Gagner era hasta hace unos meses un total desconocido para mi, hasta que una certera reseña en el Exilio (EXILE SH Magazine) firmada por mi buen amigo Jorge (aka Adisson de Witt) me abrió los ojos y me destaponó los oídos. Cuenta Mr Gagner que entre sus influencias se encuentran Beatles, Kinks, Beach Boys, Bowie, Tito Neil, Big Star, Jayhawks, REM e incluso Ron Sexsmith... así que es fácil imaginar que practica un pop más melódico que poderoso con ciertos toques psicodélicos y sesenteros como nos confirma la escucha de su nuevo artefacto sonoro, su "Hummingbird Heart", que creo es ya el tercero. Encontramos pop en sus surcos, melodías preciosas y aterciopeladas que perfectamente podría firmar el bueno de Sexsmith, y recuerdos al Costello más popero, a los Posies, Elliot Smith y animales de similar pelaje, pero esto solo no lo digo yo, hay consenso sobre su sonido y sobre la calidad de su disco. Es notabilísimo e indispensable si es que ese género está entre los favoritos. La inicial "Bella" es una buena carta de presentación, abre el disco con clase y un poperismo calmado y con mucha clase, y eso de la clase estará presente durante toda la escucha sonora. La segunda de las canciones, esa "Baby get what baby wants" es powerpop al cuadrado, de manual.... Perfecto. Mientras que la tripleta inicial, la que hace que nos enganchemos al disco, que reza bajo el título de "End of beginning" es una delicia sonora. Clase a raudales. Si hasta aquí no te ha enganchado el disco mejor déjalo. No sigas, pero si lo haces, y repites escuchas te sorprenderá lo bien que entra el asunto. El resto no desmerece, claro que yo tengo mis favoritas: la canción que da nombre al disco, "You can break a broken heart" y sobretodo "Two guitar, bass and drums". No quiero olvidarme de las preciosas melodías del cierre con "Put a little boy". Un buen disco, sin duda.

Scott Gagner - Hummingbird Heart (2019): 01.- Bella/ 02.- Baby Gets What Baby Wants/ 03.- End Of The Beginning/ 04.- Other People/ 05.- Weeping Willow/ 06.- Hummingbird Heart/ 07.- You Can’t Break A Broken Heart/ 08.- Two Guitars, Bass, And Drums/ 09.- Breathe/ 10.- Just A Boy/ 11.- When I Had The Chance/ 12.- Philadelphia/ 13.- Put A Little Beauty

"No Surprises"


Sinceramente, y lo digo ya sin tapujos, ésta es sin duda mi serie favorita del año. Por calidad, por temática y por inesperada. No veía algo así desde la también coreana "Train to Busan", algo así pero además de época y con un ritmo y ambientación enorme. Seis episodios estupendos que no llegan a una hora que hacen de "Kingdom" una imprescindible miniserie que por cierto, viendo el final, demandaba una segunda temporada como así ha sido confirmado. Bravo. En la corea mediaval existen rumores de la muerte del Rey Joseon, las grandes familias tapan esa misteriosamente desaparición e intentan desbancar al príncipe heredero por el futuro hijo del Rey aún en el vientre de su madre... El actual príncipe heredero es declarado enemigo del Reino, como traidor huye y busca la verdad.... que no es otra que el Rey murió y fue resucitado mediante una vieja planta perdida. Pronto ese retorno se convierte en maldición, pues su mordedura provoca una extraña epidemia zombie. Sí, así es... y a partir de aquí todo es una maravillosa locura, de acción y terror a partes iguales. Es refrescantemente aterradora, es maravillosa y adictiva. Es todo lo que el género necesitaba, un nuevo impulso. Parece que está libremente basada en hechos reales. Sí hubo una epidemia, muchas muertes y una lucha por el poder... pero claro, no hubo zombies... que se sepa...  La miniserie ha cerrado una segunda temporada que esperamos para ayer, que necesitamos pues nos dejaron con la miel en los labios. No se la pierdan, les guste o no la temática, pues es una verdadera joya televisiva. Ah!, y por favor... en versión original!


THE TESKEY BROTHERS/ RUN HOME SLOW (219)/ MAN OF THE UNIVERSE

 

Si Eddie Hinton levantase la cabeza aplaudiría a raudales la nueva colección de canciones de la banda australiana The Teskey Brothers. Es más, creo que en primera fila de un hipotético e imaginario concierto en Woodstock de los de Melbourne las primeras filas estarían ocupadas por el propio Hinton, Otis, Marvin, Mr Cook y toda esa amalgama de rockeros de los setenta con ADN Soulero como Joe Cocker.... Porque a lo que suenan los hermanos Teskey es a gloria bendita, a otra época, a otra sensibilidad.... La voz de John Teskey es de esas que desarman. Reconozco que su disco debut, su "Half Mile Harvest" del 2017 se me pasó por alto. Gran error que ando enmendando estos días, escuchando tanto el antiguo como el nuevo trabajo., y claro, uno queda alucinado de la calidad presente. Notamos un trabajo mucho más soulero, puede que tenga mucho que ver la producción de Paul Butler, quién últimamente anda muy inspirado trabajando con Kiwanuka, St Paul and the Broken o Mr Waterhouse, no lo sé. No lo tengo claro, puede que el nivel de la banda con Sam Teskey a la guitarra, Brendan Love al bajo, Liam Gough a la batería y John Teskey a la voz celestial haya subido el nivel, y definitivamente hayan tocado el cielo. No lo sé, como digo, pero me suena a disco del año, a disco atemporal, a joya del 2019.


The Teskey Brothers - Run Home Slow (2019): 01.- Let Me Let You Down/ 02.- Carry You/ 03.- Man Of The Universe/ 04.- Hold Me/ 05.- Paint My Heart/ 06.- Rain/ 07.- So Caught Up/ 08.- San Francisco/ 09.- Sunshine Baby/ 10.- Sun Come Ease Me In/ 11.- That Bird.

La inicial "Let me let you down" nos desarma de primeras y sin previo aviso. La voz de John rememora otra época. Nada inventado, nada sorprendente pero tremendo chorrazo de voz. Estamos ante un maravilloso tema que nos mete en tesitura, nos da ese soulazo que nos alucina y desde ese momento nos hacen suyos. Llega "Carry you" y es darnos cuenta que esta colección de canciones va a sonar día sí y día también en el hogar nikochiano. Temazo. Aij, San Otis... qué bien te copian tus feligreses...  Entre the Big O y un Joe Cocker dulzón.... Maravilloso. Sólo por estas dos canciones bien vale hacerse con el disco pero todo él es un despiporre y un placer. Escuchen sino "Man of the Universe" o "Hold me". La primera es un soulecito de libro, de esos de felicidad absoluta y el segundo, es un trallazo al corazón. Magníficas ambas. Mientras que "Pain in my heart" empieza muy eclesiástica, muy gospeliana... y nos mete en una atmósfera muy de Woodstock, muy de Joe Cocker, muy de ese final de los sesenta inicio de los setenta... y qué viva el rock-souleado! "Rain" es otro baladón heredero del sonido de Redding, en cambio "So caught up" esa algo más moderna, tiene algo de Kiwanuka. Perfectamente cabría en uno de sus discos, y aquí suena fresca y diferente (un algo) al conjunto. Del poker de ases restantes cabe destacar esa "Sun come ease me in" que recuerda un algo a los "cuervos negros", y el magnífico cierre con la balada "Thart Bird", ambas con Rod Stewart en el retrovisor... Y poco más, estamos ante un excelente disco. No se lo pierdan.

La película dirigida por David Lowery basada en la historia real del ladrón de bancos Forrest Tucker parece que será el adiós definitivo de una leyenda. Robert Redford dice adiós al cine, o eso dicen con otra interpretación magistral que a muchos les parecerá sencilla pero que derrocha clase a borbotones. El film es una película sencilla. Sin estridencias, ni efectos, ni las tonterías que se llevan ahora. Cuenta una historia de manera delicada, divertida, ligera pero que nos atrapa con rapidez y suma facilidad. No es el film del año pero se agradecen estos ejercicios de simplemente narrar una historia. Redford, como es habitual, está sublime, y muy muy muy mayor.... No por eso deja de hacer lo que sabe hacer a la perfección: actuar. Siempre muy bien arropado en su adiós a la actuación por amigos como Sissy Spaceck, Danny Glover, Tom Waits, Casey Afleck, Keith Carradine, Elisabeth Moss... Ya digo, no es oficialmente la última película de Redford pero todo parece indicar que así lo es. Una película ligera, como ya he dicho, de otra época podríamos decir que también, pero una película más que notable, en la que Redford interpreta a Forrest Tucker, un ladrón de bancos que pasó su vida robando y entrando y escapando de la cárcel, un ladrón que disfruta de su trabajo, que lo necesita, que le da la vida. Es feliz robando, haciendo lo que sabe hacer bien sin hacerle daño a nadie, solo pidiendo las cosas casi por favor. Poco más que deciros, que veáis el film , que disfrutéis de tal vez la última actuación de Redford y que prestéis atención a la maravillosa banda sonora de Daniel Hart, y ojo, que la "Lola" de los Kinks suena durante el film de forma radiante. Puro cine. 

Sin duda Reiner Knizia es uno de los más importantes creadores de juegos. Tal vez su problema es que no para de lanzar juego tras otro, así no hay manera de filtrar y últimamente encontramos bastantes juegos reguleros cuando por ejemplo él dispone en su catálogo de verdaderos imprescindibles como el mítico "Genial", "Keltis", "Lost Cities", "Samurai" y sobretodo mi juego de mesa favorito, el brutal "Tigris& Euphrates". Como digo también tiene alguna chufla y por ejemplo este "Atrapa al Canguro" lo es. Claro que funciona muy bien con niños pequeños, vale unos 5 euros y en mi caso fue regalado por mi hermano en un pim pam y a la más pequeña le ha gustado mucho. Además, la edición que se vende en España es muy pero que muy fea. Demasiada caja para tan poco juego, ilustraciones horrorosas (tanto en cartas como en caja) y unos canguros de plásticos de dudosa belleza. Aún así, el juego funciona dentro de su sencillez. Tenemos 11 canguros de diferentes colores y 55 cartas, cinco de cada tipo de canguro. Se reparten 5 cartas a cada jugador pero antes se descartan 5 al azar para que los más listillos no puedan contar las cartas. La mecánica no puede ser más sencilla. En su turno un jugador tira una carta y coge el canguro de ese color, o bien del centro o se lo roba a otro, que a su vez puede defenderse si dispone de la carta del canguro que pretenden robarle, y siendo siempre conscientes de tener 5 cartas en la mano... a partir de aquí se suceden los turnos hasta que en la fase final hay muchos robos y el juego acaba. Partidas de 5 minutos, que dan para hace runas cuantas seguidas..... No es el juego del año, ni el más bonito, ni el más complicado ni por suerte el más caro... Es una tontuná pero de tan feo que es uno le acaba por coger cariño. 



"The Ghetto"