Abby Smith y Sophie Jones se alían para crear una banda en el que rememorar ese country salpicado de folk y jazz que tan bien funcionaba en los setenta de la mano de grandes figuras femeninas que van de la Diosa Joni Mitchell a la Carole King del mítico "Tapestry". Al parecer estamos ante el segundo trabajo de este dúo de Bathurst (Australia) y no hace falta decir que con "Something worth learning" han dado de lleno en el clavo. Clasicismo setentero realizado a la perfección, que no inventa nada pero nos lo da todo. La voz cantante se las reparten ambas más o menos al cincuenta por ciento, pero al piano nos topamos con Smith y a la guitarra con Jones, aunque tanto una como otra domina más de un instrumento. La composición es totalmente a medias y durante seis meses han desarrollado once canciones maravillosas de una belleza y simplicidad digna de elogio y admiración, una positividad y energía que sólo las grandes de los setenta nos habían dado. No os engaño si os digo que es uno de los discos más bonitos escuchados en lo que va de año. Favorito absoluto en el hogar nikochiano, como lo fue en su momento aquel "Sticht of the World" de la pequeñita y talentosa Tift Merrit. Sí, ese disco me viene a la cabeza al escuchar éste, cosa que para ser sincero es francamente formidable. La carta de presentación es "As I Am" un tema muy Carole King, una maravilla para seros sincero. Cuando suena el piano es cuando más me gustan estas muchachas. Es cuando la sombra de Joni Mitchell asoma cuando me erizan el bello, véase "Runaway" y "One last time", dos temas tremendos, dos temas preciosos, bonicos del to... de esos de piel de gallina. En medio de ambos el single del disco, algo más movidito y algo diferente a lo que en general nos encontramos. "Seconhand heart" es una canción espectacular, y punto. Antes de la estupendísima "Runnig from somehting" que contiene una armónica por la que Ryan Adams pagaría se entretienen con un espectacular juego de voces en "Last night I saw Jesus". El clasicismo de las cantautoras folk de los setenta queda patente en otro tema estupendísimo (como todos, para ser correcto y justo) llamado "Every year, around this time". Lujo. Y de lo restante para acabar destacar el baladón "In the middle of the night" y el precioso cierre con "Love lives in darkness". Recomiendo este disco, creo que es de una belleza y calidad excepcionales, creo que es claramente un disco que a cada escucha engatusa y enamora. Similar al subidón que fue produciendo en mi aquel disco de Merrit. Ya digo, seguro que a final de año estará entre mis favoritos.

Smith & Jones - Something Worth Learning (2019): 01.- As I Am/ 02.- Runaway/ 03.- Secondhand Heart/ 04.- One Last Time/ 05.- Last Night I Saw Jesus (The Book of the Boss)/ 06.- Running from Something/ 07.- Every Year, Around This Time/ 08.- In the Middle of the Night/ 09.- Right Into the Heart/ 10.- The Train Song/ 11.- Love Lives in Darkness.


No aprendo. Lo sé. He dicho en innumerables ocasiones que estoy harto de superheroes pero sigo una y otra vez picando en esos films tan previsibles como mediocres. Esta vez detrás no está Marvel sino DC, pero tanto da, hay la misma pasta o más, y las mismas ganas de exprimir el producto aunque de momento no lo tengan tan bien montado como los otros. La primera gran piedra para crear un nuevo universo de DC y que de ahí salieran mil y una películas entrelazadas fue sin duda "Wonder Woman" que apasionó a más de medio planeta y a mi me aburrió supinamente. El año pasado llegó "Aquaman" y un servidor pudo ver la película la otra noche, y qué queréis que os diga... pues mucho fuego de artificio y poca sustancia. Mucho efecto especial y poco diálogo inteligente. Mucha escena de acción y poco de arte interpretativo y eso que en el reparto está Nicole Kidman y William Dafoe... pero ni así... El film tiene el mérito de acumular tantos despropósitos y estupideces que incluso hacen que veas el film. Tanto tópico... Tanta idiotez... que al final hasta uno se hace unas palomitas de microondas. No hay nada interesante en la película, nada que no hayamos visto mil y una veces anteriormente y mejor. Es hortera como ella sola. Es.. .bueno...  un pastel de dimensiones siderales, y ojo, que se confirma la segunda parte... temblad malditos! Como digo... lo único loable es que es tan kutrelux, ahora llamado molonamente "pulp", que uno le acaba por coger cariño, pero es que el amigo dotraki Jason Momoa es una mala versión de los machotes de los ochenta tipo Schwarzenegger aka Chuache, o peor aún, un sucedanio del actual The Rock... que se dice pronto... pero en guapo y en plan "empotrador". Poco más que decir de un superhéroe cutre de cojones, que va a buscar el tridente sagrado con pantalones chinos... así no, coño, así no... Y sí, veremos la segunda, porque somos así de tontos... que le vamos a hacer... 

A veces uno siente un pálpito. Siente una resistible atracción y no se puede controlar. Eso me pasó con "Cubirds", el juego de cartas editado en España por Maldito Games y creado por Stephan Alexander. Esa atracción se debe sin ninguna duda a sus espectaculares ilustraciones obra de Kristian Der Nederlanden. Esas ilustraciones fueron las responsables de que me fijase en este sencillo y adictivo juego, en el que pueden participar de 2 a 5 jugadores a partir de unos 8 años más o menos. Estamos ante un juego sencillo, un filler que le llaman, en el que las partidas no se van a más de veinte minutos. Nuestro objetivo es coleccionar familias de aves. Así de sencillo. Tendremos que conseguir 7 aves diferentes o por otro lado, también podremos conseguir dos pero con tres individuos cada una. 


Disponemos de 110 cartas de pájaros. En cada carta hay en la esquina inferior izquierda el número de cartas de esa familia, y en la superior derecha dos números. Esos números indican las cartas necesarias para añadir a la colección nuestra ave. Si optamos por el número más bajo añadiremos una sola ave, si lo hacemos por el número más alto podremos añadir dos aves a nuestra colección. Para empezar disponemos 4 filas de tres cartas, fijándonos en que en cada fila no puede repetirse ave. Repartimos ocho cartas a cada jugador que colocará en su mano y otra boca arriba sobre la mesa a cada uno con la que comenzará su colección. En cada turno, el jugador deberá colocar cartas de la misma especie en una fila. Intentando que en ambas puntas haya la misma especie de ave, entonces todo lo que quede en el medio se recoge, recolocando correctamente esa fila, y añadiendo cartas sobrantes para que haya más de una especie. Luego si llega a aquellos números de la esquina superior derecha puede bajar una o dos cartas de ave a su colección y el resto queda para el montón de descartes. Y así, sucesivamente. Muy fácil. Si el jugador al colocar carta no recoge familia de ave puede robar dos cartas extras, y si alguno de los jugadores se queda sin cartas, se resetea. Es decir, todo el mundo deja las suyas y se vuelven a repartir ocho, ojo que esto es muy puteante... 

"Cubirds" es un juego precioso y sencillo, con más chicha de lo que parece. Perfecto para jugar en familia y que no se haga pesado. Justo da para unas risas y sirve de magnífico entrante para otros juegos más sesudos. Por su módico precio es muy recomendable hacerse con él. 
"Handle with Care"


Una vez muertos y enterrados lo superhéroes de Marvel en Netflix y a la espera de la llegada de pesos pesados como una nueva temporada de "Stranger Things" y el estreno de "The Witcher", la adictiva y poderosa plataforma televisiva se lanza a versionar cómics, y esta vez le toca al de Gerard Way y Gabriel Bá llamado "The Umbrella Academy", del que hay tres volúmenes largos y alguna que otra historieta corta. Creo, porque no he leído los cómics, que la primera temporada corresponde al primer volumen llamado "Apocalypse Suite" aunque me han soplado que también hay algo del segundo "Dallas". Pues bien, me ha gustado y entretenido pero no estamos ante una obra mayor. Visto mil veces una banda de superheroes que no se soportan pero se necesitan y aman, con carácteres y poderes muy diferentes pero complementarios que en el caso que nos ocupa aparecen espontáneamente al haber nacido nuestro protagonistas el mismo día pero sin que la madre estuviese embarazada previamente. Adoptados (o comprados) por un magnate que les entrena y educa, y que intenta sacar sus poderes a flote y que así, sus "hijos", acaben por controlarlos e intenten proteger al mundo. Bla bla bla... la puesta en escena es notable, el ritmo también y el guión más que correcto. Las actuaciones de los protagonistas son pasables. No matan. A excepción de "Número 5" (Aidan Gallagher), Hazel (Cameron Britton) y Cha-Cha (una excelente Mary J Blige). Me sobran momentos musicales (aka "artisticos") y me falta algo de acción. No me gusta en exceso el final rollo "bucle" ni el personaje de Allison Hargreeves, la de los rumores.... ni la poderosa Vanya (Ellen Page) pero veré la segunda temporada que ya se está preparando. Recomendable e interesante.


No reconocer a estas alturas de la vida que Genesis es uno de los grandes grupos de principios de los setenta, te guste o no el etiquetaje de Prog-Rock, es de auténtico cenutrio. Podemos discutir si tienen o no en su haber obras maestras (que sí, las tiene en mi opinión) pero claro está que discos como la trilogía formada por "Foxtrot" (1972), "Selling England by the Pound" (1973) y "The Lamb Lies down on broadway" (1974) son grandiosos discos, sin desmerecer claro está aquel discazo de 1975 titulado "A trick of the Tail" ya sin Gabriel y con Collins de frontman. Así pues, y siendo justos, “The Lamb Lies Down On Broadway” (74) resultó ser el mejor disco de Genesis, después de esto, como os he dicho, Gabriel deja el grupo deparando un futuro incierto a la banda de la que toma las riendas Collins para dar un giro hacia sonidos más pop y comerciales. Nada que objetar, aún hacen discos buenos y canciones cojonudas pero el grupo no es el mismo, ni de coña. Por su lado Gabriel opta por la carrera en solitario pero no es hasta 1977 con la aparición del single “Solsbury Hill” que da pistoletazo de salida a su carrera en solitario, una carrera en solitario espectacular. Desde 1977 a 1980 Gabriel entrega tres discazos increíbles, todos ellos sin título, que se conocen por ser el I (1977, el del coche mojado), II (1978, el del garrapaso) y III (1980, el de la cabeza borradora). Todos ellos imprescindibles, todos ellos fantásticos y si no contamos esa joya del pop que es “So” (1986) son sus mejores obras y es muy difícil saber cual de ellos es mejor. Particularmente me cuesta en exceso decidirme por uno en términos de calidad, si es por eso tal vez el tercero sea el mejor. Tanto el I como el III contienen singles de escándalo, de greatest hits, y puede ser por eso que yo me decanto por el II, porque es Gabriel puro sin a penas concesiones a las listas comerciales y porque fue el primer disco que me compré de él y del que estuve enganchado casi un año por aquel lejano 1997. Casi ná!. Todos los modernitos de hoy en día que escuchan a bandas tipo Arcade Fire, Bon Iver y similares deberían arrodillarse ante Gabriel y pedir perdón por no saberse este disco de carrerilla.


El disco comienza dándonos una patada en el estómago con “On the air”, una canción rockera en toda regla con la voz de Gabriel apunto de romperse, los sintetizadores abrazándose a las guitarras progresivas y un puente en la canción que recuerda a los Genesis de “The Lamb Lies..” que ni os cuento. A mi me da una energía y una trempera esta canción descomunal además de traerme infinidad de recuerdos. Luego viene el que posiblemente es el single del disco “D.I.Y”, un pelotazo de poco más de dos minutos tremendamente adictiva. Después de este comienzo espectacular Gabriel nos da un poco de tregua con “Mother of violence” que es preciosa de la ostia. Como me gusta la voz de Gabriel! aunque entiendo que al personal le pueda tirar para atrás. La ligera “A wonderful day in a one way-world” es la típica que me viene a la cabeza para tararear en la ducha o cuando voy por la calle solico, así que si está tan grabada en mi subconsciente mala no debe ser digo yo. El disco que ya va por su ecuador se pone serio, muestra de ello es la magnífica “White Shadow” con una intro escandalosamente bella y reconocible en cualquier puestu, a esta cancionaca le sigue la delicada e intimísima “Indigo” con un cierto regusto a Bowie, una de mis favoritas. Para reactivarnos Gabriel nos golpea con “Animal Magic” en la línea rockera de “D.I.Y”, junto a esa y a “On the air” son las tres grandes olvidadas en sus recopilaciones. “Animal Magic” me hace recuperar la sonrisilla pues el disco se había puesto algo tristón. “Exposure” es la nota de rareza del disco aunque con ese bajo demoledor nadie lo diría, para mi es cojonuda y si ahora la firmase alguien como Waits sin duda le comerían el melindro pero mira tú que no, que la hizo Gabriel en el 78 y a todos les pareció que el tipo no regaba, cosas de ser un avanzado a su tiempo. “Flotsam and Jetsam” nos conduce hacia el final del disco, para mi gusto es la más flojita del artefacto por estar demasiado anclada al sonido de esos años, “Perspective” me parece cojonuda sin más, otro rocanroleo bonico del to y para finalizar el disco la genial y desgarradora “Home sweet home” que con esa vocecilla y ese saxo me pone los pelos de punta, me enamora y me saca la lagrimilla fácil. Este segundo disco de Gabriel en solitario es un auténtico clásico oculto, uno de esos llamados por nuestro querido Addison de Witt disco menor de artista mayor además de un maravilloso clásico nikochiano.

Peter Gabriel - Peter Gabriel II (1978)
01.- On the air/ 02.- D.I.Y/ 03.- Mother Violence/ 04.- A wonderful day in a one-way world/ 05.- White Shadow/ 06.- Indigo/ 07.- Animal magic/ 08.- Exposure/ 09.- Flotsam and Jetsam/ 10.- Perspective/ 11.- Home sweet home.





*post aparecido en Exile SH Magazine por Nikochan

A ver como digo esto..... Película basada en la saga literaria de culto del mismo nombre creada por Philip Reeve, con muchos piedrólares para hacer algo con "cara i ulls" y Peter Jackson en la recámara como productor, guionista y mandamás que no como director, de eso se ocupa Christina Rivers (un habitual en los trabajos de Jackson). Película decepcionante, mierdera, aburrida y mala copia de mil y una historias ya vistas y mejor contadas. Va de distopía ciberpunk con tonos ecologistas.... va de "Fury Road" pero no le llega ni a las uñas de los pies al retorno de Madmax, y además copia descaradamente guiños y giros argumentales de otras pelis. O no es de vergüenza como destruye el avión el engendro mecánico de London... con ese avión.. a lo "estrella de la muerte", o ese momentazo que roza el ridículo y cero sorpresa... "yo soy tu padre, también"... El film no tiene alma. No tiene personajes a los que aferrarse. No tiene ninguna historia digna de recordar y desde luego, su punto fuerte que debería ser el visual no es para tanto, sus efectos especiales, sus máquinas... decepcionan mucho. Todo explicado a trompicones, todo explicado mal y rápido, todo un auténtico despropósito. Después de este engendro mecánico no creo que la idea de realizar otra trilogía para hacer pasta siga adelante... Si esto es el nuevo cine fantástico... estamos apañaos. 

Si os hablaba hace una semana de tres auténticos pastiches seriéfilos con ínfulas de series potentes y de culto, hoy toca hablar de un póker de maravillosas series de animación para ver junto a los más pequeños pero sin dejar de disfrutar. Pasada ya la moda de "Gumball", "Rick and Morty" y por ejemplo "Hora de aventuras", que siguen siendo estupendas, toca hablar de otras que cogen el testigo y simplemente son maravillosas. La más parecida a aquella joyas es sin duda "Star contra las fuerzas del mal". A nivel visual y de ritmo loco es similar a las dos citadas anteriormente. La serie que viene de la mano de Disney creo que ya va por su quinta temporada. Aquí tenemos princesa, barita mágica, un reino que la adora y un ... por decirlo de algún modo: pretendiente/amigo. Los villanos son la monda y toda la serie es divertidísima, además cuenta con un tema musical excelente de entradilla, canción que mis hijas cantan como locas. Si hablamos de locura, tenemos que hablar de "Larva: aventuras en la Isla". Con dos temporadas disfrutables a modo de maratón, se consolida como una genial y alocada serie de animación por ordenador. Procedente de Corea, la serie tiene ese humor rarillo asiático pero que sin palabras puede y sabe llegar a cualquier país y cultura. Reconozco reírme a carcajadas muchas veces. Ideal para los más peques. Para algo más mayorcitos (no demasiado), de la mano de Nickelodeon y con una imagen similar a lo ofrecido por Cartoon Network tipo Dexter, nos topamos en "Una casa de locos" con una familia con muchas niñas (creo que 10) y un solo niño, nuestro prota, que conviven locamente y viven innumerables peripecias. La familia Loud es la monda!. Finalmente, no quería dejar de hablar de la que es actualmente mi serie favorita de animación: "Somos Osos". Pardo, Panda y Polar, son tres tipos peculiares. Tres osos intentado adaptarse locamente a la vida humana, con tres personalidades muy diferentes. La serie es obra de Cartoon Network y distribuye Warner. Sin duda "Polar" es uno de los personajes del 2019. Y nada más, antes de comenzar las vacaciones de Semana Santa tomen buena nota de estas cuatro series, sobretodo sin hay pequeñines por casa. 

ROBERT FOSTER/ INFERNO (2019)/ INFERNO (BRISBANE IN SUMMER)


El primer gran disco perteneciente a ese selecto grupo de la "arruga es bella" ha llegado. "Inferno" emana clase y calidad. Las nuevas canciones que conforman el nuevo trabajo del ex Go-Between Robert Forster son oro puro. Parece que siempre se nos olvida citar a Mr Forster como uno de los grandes compositores de los últimos tiempos pero sin duda lo es. Yo soy el primero que me olvido injustamente de él, soy el primero que no cita su "16 Lovers Lane" como uno de mis discos favoritos de los 80 cuando lo es sin ninguna duda. Ese disco, es el disco. Su obra magna, su obra referencial pero desde luego ni el resto de sus trabajos con The Go-Betweens ni mucho menos su carrera en solitario son para mirar para otro lado. Hay maravillosas canciones en cada uno de ellos, hay magia y calidad de sobras, hay orfebrería pura. Ya lo hizo en solitario hace unos años con "The Evangelist" (2008)  y "Songs to Play" (2015), discos que reconozco haber amado con cierta tardanza pero que humildemente creo que estaban entre lo mejor de aquellos años en los que se publicaron. También creo, y en esto podemos no estar de acuerdo, que este "Inferno" es mucho mejor disco que los anteriores. Puede que no haya alguna canción tan demoledora como en sus predecesores pero en mi opinión el conjunto es sensacional e inmersivo. Grabado en Berlin junto al productor Victor Van Vugt quién consigue influir en Forster como en PJ Harvey o Nick Cave, otros monstruos con los que ha trabajado, y acercándole en ocasiones al buen hacer de Lou Reed o de un coetáneo como es Robyn Hitchcock. Foster firma una colección de canciones excepcional que estará con total seguridad entre mis favoritas del año. 


Robert Forster - Inferno (2019):01.- Crazy Jane On The Day Of Judgement/ 02.- No Fame/ 03.- Inferno (Brisbane In Summer)/ 04.- The Morning/ 05.- Life Has Turned A Page/ 06.- Remain/ 07.- I’ll Look After You/ 08.- I’m Gonna Tell It/ 09.- One Bird In The Sky.

Desde las primeras notas del poema de William Butler Years, "Crazy Jane on the day of Judgement", musicado para la ocasión somos conscientes de estar ante algo muy grande entre manos. Esos primeros acordes de guitarra, perezosos y repletos de clase, esos arreglos, ese piano, esa voz viejuna con mil y un surcos, esos coros preciosos... Estamos ante un temazo descomunal. "No fame" tiene algo del Lou Reed callejero, algo de Hichcock porqué no? pero por supuesto rememora tiempos del grupo madre: The Go-Betweens. Llega entonces la canción que da nombre al disco, llega "Inferno (Brisbane in summer)", y qué decir? pues que la Velvet está presente en espíritu, ese rock entre el Lou de "waiting for the man" y los Mott the Hoople clasicones... Sobresaliente es decir poco. Magistral. Preciosa balada su "The morning", favoritísima, que nos conduce a la tropicalia de "Life has turned a page" una estupenda bossanova-pop. "Remain" retoma la calle de Lou, con una estructura que recuerda a muchos clásicos de Reed, imaginarla cantada por él es fácil, pero hay mucho de actualidad en ella, por ejemplo, también sería fácil que el Profeta Chuck la incluyese en uno de sus discos. Sabe a clásico. Otra balada de lujo, "I'll look after you", me tiene totalmente enamorado. Y "I'm gonna tell it" le hace ese contratiempo perfecto, tan Bowie que acojona... Cierra el disco Mr Foster, guitarra en mano, mostrando lo sencillo y complicado que es armar una gran canción sin a penas nada. "Inferno" es uno de los discos del año, al menos para un servidor. Sí, la arruga es bella.

Domingo por la tarde, hora de la siesta. Sofá y peli en familia. Una de animación pero ya con un poco de socarronería... Buscamos... y damos con la nueva de Spider-Man... Y sí, es otro universo. La película de Sony es una auténtica maravilla visual, para prueba todos los premios de animación que fue acaparando durante el 2018 que incluye hasta el Oscar. Así que sí, que visualmente es espléndida. En cuanto al argumento... pues creo que es todo un acierto. Nos encontramos en un universo paralelo donde Spiderman (Peter PArker) ha muerto, y el nuevo hombre-araña es un latino: Miles Morales. Más jovencito pero igual de socarrón. Gracias o por culpa de Wilson Fisk y su supercolisionador de partículas acaban en este universo alternativo varias versiones de Spider-Man incluyendo al mismísimo Peter Parker, todos formarán un equipo ganador para volver a poner todo en orden. Estamos ante una animación excelente y diferente, alternativa como el universo de la película. Animación que toma ideas de series que ya funden diversos estilos de animación y a una velocidad vertiginosa. Tal vez este sea el futuro de las películas animadas. Es divertida, es fresca, es brillante, está llena de acción y de grandes momentos. Es una gran película tanto para grandes como para pequeños. Excelente. 
"Honey Don't"


El último trabajo del Modfather me sigue pareciendo sobresaliente. A pesar de sus muchos detractores creo que firmó uno de los mejores discos del 2018. Sin duda "True Meanings" caló a nivel personal, y creo que puede presumir de tener media docena de canciones magistrales siendo el resto notable. Uno que ya comienza a sabérserlas todas y a verlas venir, intuía que tarde o temprano aquellas preciosas canciones con sus arreglos de etiqueta serían presentadas en directo con orquestación y toda la mandanga, como así ha sido. Grabados durante dos sesiones, 11 y 12 de Octubre, en el Royal Albert Hall londinense, Weller presenta muchos de los temas de su último disco y alguno que otro del pasado, de su "22 Dreams", de su etapa con The Jam e incluso con Style Council, todos con arreglos clásicos que les hacen algo diferentes a nuestros oídos, pero los que brillan son los de su último disco, dejando ver que algunos de ellos son ya auténticos clásicos. Es un directo sinfónico, totalmente complementario a su disco original. Un disco para fans para nada imprescindible pero sí de una calidad por encima de la media.

 

TRACKLIST

01 – One Bright Star (Live at the Royal Festival Hall)
02 – Glide (Live at the Royal Festival Hall)
03 – The Soul Searchers (Live at the Royal Festival Hall)
04 – Boy About Town (Live at the Royal Festival Hall)
05 – Have You Ever Had It Blue (Live at the Royal Festival Hall)
06 – What Would He Say (Live at the Royal Festival Hall)
07 – Wild Wood (Live at the Royal Festival Hall)
08 – Country (Live at the Royal Festival Hall)
09 – Aspects (Live at the Royal Festival Hall)
10 – Strange Museum (Live at the Royal Festival Hall)
11 – Amongst Butterflies (Live at the Royal Festival Hall)
12 – Old Castles (Live at the Royal Festival Hall)
13 – Gravity (Live at the Royal Festival Hall)
14 – Where’er Ye Go (Live at the Royal Festival Hall)
15 – A Man Of Great Promise (Live at the Royal Festival Hall)
16 – Mayfly (Live at the Royal Festival Hall)
17 – Private Hell (Live at the Royal Festival Hall)
18 – Tales From The Riverbank (Live at the Royal Festival Hall)
19 – Movin On (Live at the Royal Festival Hall)
20 – Long Long Road (Live at the Royal Festival Hall)
21 – Hopper (Live at the Royal Festival Hall)
22 – White Horses (Live at the Royal Festival Hall)
23 – Books (Live at the Royal Festival Hall)
24 – You Do Something To Me (Live at the Royal Festival Hall)
25 – May Love Travel With You (Live at the Royal Festival Hall)

La cantidad de series disponibles en las innumerables plataformas televisivas hace que tengamos que afinar mucho en la elección de la serie a visualizar. Hay mucha mierda. Mucho querer y no poder. Mucho vender humo para luego quedarse en poco o nada. Estas tres series de las que hoy os quería hablar han tenido una campaña publicitaria notable pero luego al verlas (reconozco no haber acabado alguna de ellas debido al sopor) se le queda a uno la cara de lelo, y no merecen ni un post para ellas solas. Así pues os empaqueto tres regulerías de postín que si podéis deberíais evitar. 

All American: Historia real basada en la vida del deportista de fútbol americano Spencer Paysinger, creada por April Blair y distribuida por la potente HBO. Pastiche infumable sin alma, sin chicha ni limoná. En los que por enésima vez se confrontan dos mundos, el de los suburbios contra el de los ricachones. Mucho blanco pijo, mucho negro pobre, mucha niñita bonita, mucho niño malcriado.... Lo de siempre, la lucha de clases para gente lela. Un pastiche mierdoso.

The Passage: una de las apuestas de 20th Century Fox, producida por Ridley Scott, basada en el mundo vampírico y en el acabose mundial, no funciona. Es más, aburre. El piloto era pasable pero ese regusto visual al Hawai 5.0 asusta, ese empaque de serie media/baja tira para atrás. Además no hay ninguna cara que atraiga, que nos haga ver la serie. El prota es ni más ni menos que aquel guaperas de "Salvados por la campana" entrado en años y kilos. La serie avanza sin saber a donde va. Tenía potencial pero demandaba más oscuridad y madurez. Ser más adulta y no una serie para adolescentes. Decepcionante.

Nightflyers: Geroge RR Martin sigue de parranda. Eso sí, su cuenta bancaria no para de crecer. Abandonados definitvamente los lectores de su saga que entregó vilmente a HBO, ahora recupera escritos y los vende al mejor postor. Su "Nighflyers" se lo queda Netflix y él no se puede involucrar del todo por su contrato de exclusividad con el gigante americano. Aquí hay pasta. Hay ganas de hacer algo con cara y ojos pero se queda en pastiche espacial. En las comparaciones con The Expanse o la nueva Star Trek sale humillada. La serie va a trompicones. No se sostiene. Su argumento es absurdo y no sabe a donde quiere llevarnos. Demasiados caminos y atajos para no ir a ningún sitio. Falta profundidad de personajes y además se añoran buenas actuaciones. Pretende ser una serie de terror espacial pero se queda en bodrio sideral.

ALTAMEDA/ TIME HASN'T CHANGED YOU (2019)/ TIME HASN'T CHANGED ME

 

Pura melancolía canadiense. Deliciosas líneas de bajo, guitarras lloronas, nostálgicas letras, delicados vientos aderezados con violines y el wurtlitzer en vena. Reminiscencia al rock de raíces americanas presentes en el dial de las radios setenteras, con Poco o Neil Young en el retrovisor, y ramalazos a Petty y Springsteen cuando ponen algo más de carne en el asador. El segundo largo de Altameda, banda originaria de Edmonton (Canadá), es simplemente deslumbrante. La voz y la guitarra de Troy Snaterse es de otra década pero no sería justo despreciar el buen trabajo de Eric Grice (batería), Todd Andrews (bajo) y Matthew Krauss (teclados), juntos entregan una colección de canciones de las que consiguen enamorar al oyente y trasladarlo a otra época, a otro estado emocional. Con esa portada y esa tipografía tan "Allman" su nuevo disco no podía pasar desapercibido para un servidor, luego, lo que uno se encuentra dentro, es una maravilla. No miento si os digo que este "Time Hasn't Changed You" se ha convertido por derecho propio en uno de mis discos favoritos del otro lado del charco en lo que llevamos de 2019. No miento si os digo que a cada escucha se vuelve todavía mejor, que aún se hace más grande y espléndido, y no, no han inventado nada, pero no hace falta, además, no estaba ya todo inventado? Altameda cogen los mimbres de siempre, no se complican. Los mimbres que a casi todos nos gustan, con los que hemos crecido y nos han ayudado a formar nuestro gusto y opinión, nuestra educación musical. Es por eso que no se hace extraño escuchar las canciones que componen el disco y tener la sensación de haberlas escuchado ya antes, pero eso no es problema, porque son tan buenas.. son unas canciones tan estupendas que no podemos poner ni una sola pega.


Altameda - Time Hasn't Changed You (2019): 01.- Little Tears/ 02.- Wish Upon The Weather/ 03.- Time Hasn’t Changed Me/ 04.- Rolling Back To You/ 05.- Fire/ 06.- Losing Sleep/ 07.- Run Away On You (Again)/ 08.- Soft Shoes Slip Away/ 09.- Good Will Surely Come/ 10.- Bowling Green.

Diez canciones como diez soles es lo que nos encontramos en "Time Hasn't Changed You". Abren con la delicada y bella "Little Tears". Una canción inicial que es como un precioso amanecer, como un despertar perezoso y bello junto a nuestro ser querido, lleno de arrumacos y caricias. Caricias son precisamente lo que producen las primeras notas del piano que abre el disco, para enseguida besarnos delicadamente con la voz de Troy. Puro setentas. Una vez en pie, nos ponemos en marcha con el rocanrolito de "Wish upon the weather" heredero de Petty y sus rompecorazones, con la épica de Springsteen y con el recuerdo de aquel "Hearts and Arrows" de Danny y sus campeones del mundo. Lo del piano sigue siendo espectacular! "Time hasn't changed me" es uno de los temas no del disco, sino del año. La intro es un clásico en si mismo. Es nostálgico y familiar. Es puro supersonido de los setenta. Favoritísima. "Rolling back to you" vuelve a darnos vitaminas, sigue revolcándose por el sonido setentero, al de Los Ángeles.... un despiporre. El baladón "Fire" nos lleva de la mano a esa mezcla rocanrolera de Petty, el Boss y Browne... llamado "Losing sleep", un pelotazo radiofónico. Otro tema bonico del to, con ecos countriles es "Run away on you (again). Uno de mis favoritos. Canadá en vena. Aparece el fantasma de Tito Neil en el country-soul de "Soft shoes slip away" que de ser firmado por alguno de los mimados del rock como Ryan Adams se hablarían auténticas locuras, pero desde cuando no hace un tema así el amigo Ryan? Si "Little Tears" era puro amanecer, "Good will surely come" es perfecta para el atardecer, para el ocaso. Delicatessen. Finalmente los Altameda cierran con la Springstiniana "Bowling Green" un disco que es simplemente sobresaliente.

*post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan

Leo que inicialmente la nueva película exclusiva de Netflix debía estar protagonizada por Tom Hanks y Johnny Depp, además de dirigida por la siempre interesante Kathryn Bigelow... pero nadie creyó en el proyecto, solo Netflix... y para que la plataforma diera luz verde al proyecto hubo que hacer algunos ajustes. Primero, Bigelow deja la dirección (al parecer sí ejerce de productora) en favor de JC Chandor que no acaba de realizar un trabajo perfecto, y las caras de los protas cambian para peor: Ben Affleck y Oscar Isaac, acompañadas por otras caras conocidas como Charlie Hunnam, Pedro Pascal y Garret Hedlum, conformando una alineación de machotes puestos a las órdenes de una historia bélica en Sudamérica con narcotraficantes de por medio. La verdad es que la película no es nada del otro mundo, pero se agradece que Netflix no abandone estos productos que tienen difícil salida en las salas de cine. Este cine, el de "Triple Frontera", no abunda en estos tiempos que corren. Película adulta, seria, bien rodada y con un guión correcto y plagiando de otras muchas películas de postín. Todo más que correcto, todo rozando el notable aunque falta de algo de chispa, de eso que la hiciese ser grande. Tiene todos los mimbres para ser muy buena pero se queda en "del montón". Y eso que a mí me ha gustado, pero hay algo de desgana en ella, le falta alma. El giro inesperado que toman los protagonistas después de dar el golpe al cartel está muy bien, su huída hacía delante está muy lograda pero justo ahí falta meterse en la mente de los personajes, en sus relaciones y miedos... El film es correcto, entretiene y nos mantiene atentos a la pantalla, pero se queda a las puertas de dar algo más grande. 

Una de las más grandes y dolorosas decepciones de los últimos tiempos para un servidor fue sin duda el cambio de rumbo que la banda de Nashville, Tennessee, liderada por el grandioso Kurt Wagner entregó en 2016 bajo el nombre de "FLOTUS". Atrás quedaba el maravilloso country de cámara, atrás quedaba el estilo y la sensibilidad de discos que me habían marcado a fuego, ya sea "Hope I quit smoking" (1996), "What another man spills" (1998), "Nixon" (2000) y "Is a woman" (2002), e incluso la dupla "Aw C'mon/No you C'mon" (2004). Aquí particularmente noté un punto de inflexión en cuanto a su inspiración, repitiendo fórmula pero desde luego "OH" y "Mr M" fueron muy de mi agrado pero con "FLOTUS".... con ese no pude. Me dieron gato por liebre y se me indigestó el cambio de rumbo. Algo inesperado e incomprensible para un servidor, fruto sin duda de la influencia de por ejemplo Bon Iver y sus ruidismos repletos de clase y calidad. Después de tiempo sigo pensando lo mismo, que "FLOTUS" es una putísima mierda y, aunque ahora ya no me coge de sopresa y a pie cambiado ese cambio de estilo, sigo sin conectar con su nuevo trabajo su "This (is what I wanted to tell you)". Estos no son mis Lambchop, me los han cambiado, y no me gustan, no los quiero.

El toque electrónico countril no es de mi agrado, aún así he escuchado atentamente las nuevas composiciones de Kurt Wagner, lo he hecho con atención e intentando que mis manías me dejasen ver lo bueno y no quedarme en lo negativo, pero no, esto no es para mi. Seguro que aparecerán millones de personas diciendo que es un discazo descomunal, que no me entero de nada y que no tengo ni puta idea, y seguro que tendrán razón pero desde luego no me encontraréis pinchando este disco nunca más. Por ejemplo, "Everything of you". Vamos a ver, no digo que sea buena o mala pero desde luego me suena a música de cafetería londinense moderna digna de un recopilatorio del Starbucks de Chill Out. Así que con eso creo que os lo digo todo. Ocho canciones que nos llevan de la mano de la electrónica y la modernidad a ningún sitio, o a uno donde yo no quiero ir ni estar. Canciones planas por ese sonido robótico que seguro que con guitarra y piano, casi al desnudo serían una maravilla porque la esencia está ahí,  no se ha perdido pero la vestimenta o el envoltorio es horroroso. Sin esperanzas de que vuelvan a sus sonidos pasados entierro a esta banda que me maravilló al final de siglo pasado y comienzos de este. Una pena. 

Lambchop - This (is what I wanted to tell you) (2019): 01.-The New Isn’t So You Anymore/ 02.- Crosswords, Or What This Says About You/ 03.- Everything For You/ 04.- The Lasting Last Of You/ 05.- The Air Is Heavy And I Should Be Listening To You/ 06.- The December-Ish You/ 07.- This Is What I Wanted To Tell You/ 08.- Flower

"Let's get it on"


Resultó que "True Detective" se convirtió con su primera temporada en una de la mejores series de televisión de todos los tiempos. Por su guión, su ritmo, su fotografía, sus interpretaciones..., McConaughey y Harrelson estaban sobresalientes. Como todo en esta vida, se suele estropear aquello que sobresale. En televisión y cine es habitual con secuelas y más secuelas. En este caso apareció una segunda temporada cargada de esperanzas y decepcionó a lo grande. Y no es de extrañar porque era bastante pestiño. Entre una genialidad y una decepcionante regulería saltó la noticia de una tercera temporada que contaba con Pizzolato pero no con Fukuyama (como en la T2) y eso hacía sospecha y temer lo peor, pero en cambio contábamos con Mahershala Ali que ya os avanzo que está fantástico. Además se contaba con Stephen Dorff como su pareja detectivesca, con Carmen Ejogo y con un favorito personal: Scoot McNairy. Estamos ante otro caso sin resolver, un auténtico rompecabezas que se va formando y explicando durante tres épocas diferentes de nuestros detectives. Entremezclándose en el pasado y presente. La serie de ocho episodios que rozan la hora empieza como un trueno. Nos absorbe totalmente en sus tres primeros episodios pero a partir de ahí va perdiendo fuelle sin prisa pero sin pausa, lastrada sobretodo por la obsesión de darle demasiada cancha a la relación entre nuestro prota y su esposa, para quitársela a lo que realmente importa, el caso del niño muerto y su hermana desaparecida. Mahershala está fantástico en cualquiera de las tres épocas, y el maquillaje le queda de lujo pero Dorff flaquea porque nunca ha sido un gran actor. La trama se resuelve de manera absurda y chapucera. Sin gracia y sin gusto. El último episodio es una decepción clamorosa pero no es lo de la segunda temporada. Esta tercera entrega se queda en medio de la genialidad de la primera y el pestiño de la segunda. Uno la ve con gusto aunque le vea los fallos pero deja un poso de poder haber sido mucho más. Recomendable pero lejos de la primera entrega que nos dejó a todos con la boca abierta.