Night Beats - Myth of a Man (2019)


Escuchando este nuevo disco de la banda de garage psicodélico Night Beats me doy cuenta que durante lo que llevamos de 2019 tengo una extraña conexión con Seattle. De allí es esta banda formada y comandada por Danny Lee Blackwell que parece haber dado con la fórmula correcta para engatusarme, han dado con la tecla, gracias a la tecla negra de Dan Auerbach que produce y deja su sello en unas canciones más guatequeras. Bueno, en realidad Mr Blackwell es la banda. Él se lo guisa y él se lo come. Además, sería de tontos no reconocer que si el maestro JJ en el Exile SH Magazine no le hubiese dado cuartelillo, a un servidor muy probablemente se le hubiese pasado por alto este artefacto al que solamente puedo encontrarle cositas buenas, y hubiese sido una pena, porque ese sonido de retro-garage con toques popi siempre me ha vuelto tarumba. Sí, es eso. Esta nueva colección de canciones (ya vamos por el cuarto disco) es un trabajo bastante retro, bastante sixtie. Todo ayudado por la voz de Blackwell que te teletransporta a otra época, y esa conseguida atmósfera que podría hacernos dudar de si el disco es del 2019 o es un disco perdido de hace cincuenta años. Y luego está esa maravillosa portada. Esa imagen del artista sin cara que me parece sublime y sumamente atrayente, digna de un disco top, de un disco oculto, mítico. La única pega o puede que lo único que podamos reprocharle, o aplaudirle según se vea, es la influencia máxima que a mi modo de ver tiene Auerbach en esta nueva colección de canciones. Para mi no es problema, porque Auerbach me parece un tipo con un talento descomunal y todo lo que hace o casi todo me gusta y raya el sobresaliente. Así que por mi parte queja alguna pero escuchando discos anteriores de la banda si han dado un pequeño giro, si han añadido unos matices que puede que definitivamente lleven al señor Blackwell por otros derroteros en un futuro no muy lejano. Habrá que estar atentos.


Night Beats - Myth of a Man (2019): 01.- Her Cold Cold Heart/ 02.- One Thing/ 03.- Stand With Me/ 04.- There She Goes/ 05.- (Am I Just) Wasting My Time/ 06.- Eyes On Me/ 07.- Let Me Guess/ 08.- Footprints/ 09.- I Wonder/ 10.- Too Young To Pray.

La canción "Her cold cold heart", encargada de abrir el disco, es también el tema elegido para ser el primer single. Abren guitarras a lo Harrison para enseguida meter unos toques que harán las delicias de Tarantino, seguro que si  escucha esta canción la mete directamente en su próximo film. Temazo descomunal, con una atmósfera sublime y un rollito entre sexy y peligroso, muy de banda sonora del agente 007...  "One thing" tiene ese rollete tan molón de Auerbach, ese groovy, ese feeling que sabe mezclar a la perfección el blues con el soul, el garage y el popazo pegadizo. Puro sixite con un estribillo demoledor. "Stand with me" que si no es el mejor tema del disco anda cerca. Ese blues-psicodélico me mata. Escuchando "There she goes" me viene a la cabeza el bueno de Donovan, joder, otro al que últimamente me encuentro hasta en la sopa., y es que a mi ese toque folki-guatequero me alucina, me tiene loco. La balada cincuentera "(Am I Just) wasting my time" me derrite. Es una canción maravillosa, y ese lamento, ese llorarse toa, ese desamor está tan bien interpretado por la voz de Blackwell que sólo cabe aplaudir, incluso con las orejas. Pasado el ecuador del disco seguimos sin bajar el nivel, sin dar una razón para decir que el disco no es una de las grandes sorpresas del año. "Eyes on me" es una puta locura bailable y molona. Con esa chulería tan propia de los Black Keys... Eso es tal vez, como dije, lo único a reprocharle a Blackwell... el disco el ha salido demasiado Black Kley, demostrando que Auerbach ha influenciado mucho, muchísimo. "Let me guess" es, como decirlo, cojunda. Y ya no os digo "Footprints", favorita personal del artefacto. Muy en la línea de la inicial "Her cold cold heart". Temarrazo bonico del to. Atmosférico y sixtie a tope... Antes del cierre llega "I wonder" que baja la velocidad y nos conduce al definitivo final con "Too young to pray" de arreglos maravillosos..  El señor Blackwell firma bajo el nombre de su banda Night Beats, y gracias al toque de Dan Auerbach, una de las sorpresas del año. Mezclando ese garage soulero que tan bien dominan los Black Keys con la psicodelia y el rollo sixtie de bandas de cabecera como 13th Floor Elevator, Cream, Love e incluso Donovan. No dejen escapar este disco o se arrepentirán.

1 comentario:

  1. Sigo a esta banda desde el principio, tengo sus discos y les he visto en directo, y este disco me tiene desconcertado, no tiene demasiado con ver con el resto de su producción. pero la verdad es que me gusta.
    Abrazos.

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