"Birthday"


Seamos sinceros. Los tiempos de Screaming Cheetah Wheelies nunca volverán. El exitoso camino tomado por Mike Farris en el espléndido e indispensable "Shine for all the people" marcaron la dirección y el tono. No hay ni un reproche puesto que haga lo que haga Farris lo hace espléndidamente, su forma de interpretar los temas es alucinante. Tiene alma, corazón y verdad, y su instrumento vocal es como un tornado. Muestra de ese poderío se puede observar además de en sus discos, en sus directos, directos que un servidor no ha podido catar todavía pero según me cuentan fuentes fiables suelen ser inolvidables, de lo mejor entre lo mejor. "Silver & Stone" es su nuevo trabajo, repleto de gospel, blues y soul. Una maravilla, no vamos a buscarle tres pies al gato. Es un trabajo delicioso, no hay duda. Sigue la senda marcada en su anterior trabajo pero con menos gospel y más soul. Para ello se acompaña de músicos secundarios pero de vital importancia en sus bandas, y hacen que el sonido de cada tema se aproxime al sobresaliente. Puede que le falte algo de garra al disco, pues es demasiado "para todos los públicos", pero es lo que toca ahora, lo que a Farris le pide el cuerpo. "Tennesse Girl" es una preciosidad. Clásica y bella. Lección magistral de clase y buen hacer. La influencia ejercida pro Sam Cooke, Otis Redding, Bill Withers, Aretha Franklin.... es inmensa. Son los más grandes y por supuesto Farris toma de ellos sin disimulo alguno y los adapta a su voz, y como siempre sale triunfante. "Are you lonely for me baby" es un caramelito. Incluso se aproxima con éxito al soul blanco y ochentero en "Can I get a Witness", resulta fácil imaginar a Mick Hucknall entonando el tema con unos arreglos más modernetes. "Golden Wings" es creo el single del disco, pero no el mejor tema. Bonico del to, sin discusión. Vamos avanzando y no hay sorpresas y sí afirmación. Lo que encontramos es precioso, es elegante, tiene alma y enamora. De lo que queda me quedo sin dudar con "Hope she'll be happier", temón muy "Withers", con "Moving me" donde rememora al bueno de Al Green, con el funki homenaje a Mavis Staples en "When Mavis Sings" y con el delicioso tema de Sam Cooke que cierra el disco "I'll come running back to you". Disco que no aporta nada nuevo, nada que ya no sepamos y esperemos. La calidad es altísima, sobresaliente diría yo. La interpretación de lujo y el empaque de todo maravilloso. Mike Farris no falla, haga lo que haga, y mientras esperamos un disco a lo "Cheetahs" nos entretenemos con esta pequeña joya sonora. 

Mike Farris - Silver & Stone (2018): 01.- Tennessee Girl/ 02.- Are You Lonely For Me Baby/ 03.- Can I Get A Witness/ 04.- Golden Wings/ 05.- Let Me Love You Baby/ 06.- Hope She’ll Be Happier/ 07.- Snap Your Fingers/ 08.- Breathless/ 09.- Miss Somebody/ 10.- When Mavis Sings/ 11.- Movin’ Me/ 12.- I’ll Come Running Back to You.


Muchas esperanzas depositadas en una de las series estrella de Netflix para el otoño. Que su creador fuese nada más y nada menos que Cary Joji Fukunaga, responsable entre otras cosas de la primera temporada de "True Detective", era todo un acontecimiento que nadie debería perderse más aún sabiendo la temática triposa y alucinógena de la serie, la cual nos cuenta como un grupo de personas participan en las últimas fases de un ensayo farmacéutico... dos de las personas de ese grupo son nuestros protagonistas. Annie Landsberg (una excelente Emma Stone) busca drogas y lleva en la mochila la muerte de su hermana en un accidente de coche, y Owen Milgrim (un sorprendente Jonah Hill) anda desesperado por la presión familiar, las mentiras, sus miedos, sus alucinaciones ...  Así que de alguna extraña forma están conectados y a cada nuevo ensayo esa unión saldrá más a la luz. La serie de diez episodios parece que no tendrá continuación (no debería) y una vez comienzan los ensayos empieza el despelote de locura aunque ya la estética de la serie es freak total. Mucha libertad creativa, cosa que nunca viene mal. Una bendita locura. Visualmente es muy atractiva y poco a poco nos conduce a un final in crescendo muy divertido y loco. A eso ayudan los secundarios que sinceramente están de lujo: Justin Theroux, Sally Field, Soroya Mizuno, Gabriel Byrne, Billy Magnussen, Julia Garner y Rome Kanda. Un lujo, un casting estupendo. Como punto amargo he de decir que mis expectativas eran tan tan altas que no llegó a colmarme del todo pero por supuesto hay que verla, que recomendarla y que disfrutarla. Es un bicho raro televisivo pero seguro que os encantará.


ELVIS COSTELLO/ LOOK NOW (2018)/ SUSPECT MY TEARS


Declan Patrick McManus a sus 64 años, con unos 40 Lp's a sus espaldas y cientos de canciones exitosas tiene muy poquito que demostrar. Venía de un disco polémico y contradictorio, un disco capricho el que hizo junto a The Roots y que no agradó a su legión de seguidores. Tal vez por eso, por la decepción de aquel "Wise up Ghost" todo el mundo esperaba un disco con rabia, con energía, un puñetazo sobre la mesa.... Pasa con los genios que nunca nos dan lo que pensamos ni lo que queremos. Costello es uno de los grandes genios que nos quedan y después de tantos discos sigue sorprendiendo. Siendo "Cloud Symbols" un disco increíble de su coetáneo y amigo Graham Parker, no crean a aquellos que lo sitúan por delante de "Look Now". El disco del otro Elvis está a años luz del de Graham Parker, que no es mal disco ni mucho menos, es un discazo, pero repite fórmula aunque ya les gustaría a muchos tener esa fantástica receta y realizarla con tantísima clase. Elvis Costello con "Look Now" sí sorprende y sí se supera. Las maneras y los dejes ya se podían apreciar en su última gira española que pasó por Els Jardins de Pedralbes como ya os contamos, y allí había pistas de lo que estaba por llegar pero desde luego no esperábamos un disco de esta guisa, más aún cuando tuvo que suspender gira por un tratamiento para un cáncer que parece superado, aunque según Costello el disco ya estaba grabado, así que no buscaremos aquí influencia de aquel tratamiento. 

Es "Look Now" una colección de canciones fantásticas, con clase y con maestría. Una colección de canciones que como bien he leído por ahí mezcla muy bien la esencia de "Imperial Bedroom" (1982) y "Painted from memory" (1998) junto al grandísimo Burt Bacharach con quién por cierto firma tres temas del disco: la brutal "Don't look now", "Photographs can lie" y el cierre con "He's given me things". La otra gran sorpresa es la presencia en los créditos de Carole King, con una canción escrita entre ambos hace mucho tiempo y que recupera Costello para este discazo. "Burnt sugar is so bitter" es un trallazo descomunal.... Y todo, lógicamente, bien unido por una banda sensacional, The Imposters, donde hay que destacar sí o sí a Steve Nieve y Pete Thomas. Magistrales. Esenciales. Irrepetibles. El disco consta oficialmente de 12 canciones pero como ya es habitual se puede conseguir en su versión "deluxe", donde encontraremos cuatro canciones más que no suben el nivel y que quedan en anécdota. 


Elvis Costello - Look Now (2018): 01.- Under Lime/ 02.- Don’t Look Now/ 03.- Burnt Sugar Is So Bitter/ 04.- Stripping Paper/ 05.- Unwanted Number/ 06.- I Let The Sun Go Down/ 07.- Mr. & Mrs. Hush/ 08.- Photographs Can Lie/ 09.- Dishonor The Stars/ 10.- Suspect My Tears/ 11.- Why Won’t Heaven Help Me/ 12.- He’s Given Me Things/ EXTRAS: 13.- Isabelle In Tears/ 14.- Adieu Paris (L’Envie Des Etoiles)/ 15.- The Final Mrs. Curtain/ 16.- You Shouldn't Look At Me That Way.

La inicial "Under Lime" es sensacional. Como dice Costello es la secuela de su "Jimmie standing in the rain". Energética, maravillosa, sublime. El piano de Nieve es de aplaudir con las orejas. Al nivel de sus grandes composiciones clásicas. Musicalmente es una delicia, un no parar de vestir una canción de estructura sencilla y circular. Un despiporre oigan. "Don't look now" es un caramelito de poco más de dos minutos. Ya no se hacen joyas de esta guisa, suerte del maestro Bacharach y del otro Elvis. POM, sí, como leen. "Burnt sugar is so bitter" es otra joya con el sello de Carole King, un ritmo negroide y unos coros sensacionales. Favoritísima. "Stripping paper" parece ser la lección de Costello a su alumno Sexsmith. Todo lo que debería hacer aquel. Una canción muy de Ron, que a su vez es muy Costello. Preciosa. Llegamos a otro de los temas del disco. Sin duda "Unwanted number" está entre las mejores composiciones del disco, por cierto que aunque no, parece escrita junto a King, pero no, simplemente toma su forma de componer y eso la hace brillante. Absoluta joya costelliana, con el romanticismo de Costello y sus influencias motowneras.... "I let the sun go down" es muy Macca, muy final era Beatle. Por los dejes vocales, los arreglos, los vientos, las cuerdas.....  "Mr and Mrs Hush" es otra favorita personal. Pop clásico, de etiqueta. La colaboración con Bacharach vuelve en "Photographs can lie" delicada y preciosa, donde el Elvis crooner sale a relucir. La parte final del disco oficial empieza con "Dishonor the stars" que me parece lo más flojito del disco (aunque notable), el trallazo con "Suspect my tears" (una canción descomunal, digna del mejor Costello), "Why won't heaven help me" con un ritmo de bossanova y un estribillo perfecto... para acabar con otro "bacharach", una sensacional "He's given me things" que quita el hipo. Luego hay cuatro temas extras que no suman y que eran prescindibles, de ahí su no aparición en el disco oficial, de las cuatro, tenemos su versión de Haliday que ya tocó en la gira veraniega. Exceptuando estas cuatro canciones, que como digo son un "extra", estamos ante un disco grande. Un discazo de arruga bella. De genio. De calidad indiscutible. Uno de los discos imprescindibles del año.

*post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

Simple pero efectiva. Descarada, violenta, sin complejos. Una tontá, pero me ha encantado. Vale, sí, estamos de acuerdo en que repite la fórmula sin inmutarse pero es que Deadpool (2016) nos hizo pasar a todos tan buen rato que era casi obligatorio una segunda parte. Ryan Reynolds repite como "pool", y lo borda, de verdad que es el papel de su vida, de su carrera, por el que seguramente le recordaremos muchos freaks y le odiaremos por su "Linterna Verde", hasta él se avergüenza de ello (no os perdáis los últimos momentos de los créditos). No busquéis tres pies al gato en el guión. Muere la chica de "pool", se quiere suicidar pero no puede.... Intenta captarle la secta de los X-Men... Se encuentra con un joven mutante al que decide proteger de Cable... un soldado que viene del futuro y al final se acaba liando una buena para lo que necesita de un equipo de mutantes descacharrantes llamados X-Force. Cable es Josh Brolin, que lo borda. Y luego hay que destacar los cameos divertidos de Brad Pitt como Vanisher y Matt Damon como un granjero/camionero... Y algún que otro X-Men de tapadillo. No hay mucho más que comentar. La cosa funciona y esperamos una tercera entrega, igual de irreverente, de violenta, de tonta, y acomplejada. Diversión asegurada. 

Mi buen amigo Jorge García (aka Addison de Witt), con el que me gustaría compartir muchas veladas y conciertos pero la distancia y el día a día lo impiden, me puso en la pista correcta al señalar "Old Stock" como un disco a tener muy en cuenta. El canadiense Ben Caplan es su autor, y hasta la fecha nunca me había aproximado a su música. Al escuchar las canciones de su nuevo disco me viene a la mente el grandioso Tom Waitts en su fase cachibache sonoro y tabernero. Su voz es especial. Una voz poderosa, viejuna y cruda... siempre bien rodeada por pianos, órganos, clarinetes, saxos, violines, acordeón ... un despiporre musical, una bendita locura como la de la monstruosa leyenda antes citada. "Old Sotck" es creo su tercer disco. y su portada ya define algo lo que nos vamos a encontrar. Tiene el disco algo de conceptual, durante sus 13 temas narra la historia de dos inmigrantes judíos rumanos, Chaim y Chaya, que llega a Canadá y allí deben crear nuevas raíces, una familia y adaptarse a una nueva sociedad. Todo esto se ve reflejado en la instrumentación utilizada para las canciones que sin fijarnos en las letras ya nos ponen bajo la pista de por donde van los tiros. 

El disco comienza con un potente tema al acordeón, un clarinete que pone los pelos de punta y una voz de otra época. Fantástico "Traveller's curse". Tema estupendo que resume muy bien lo que nos vamos a encontrar y el estilo del disco. Si no os convence ya no sigáis pero os perderéis un disco excepcional. Donde hay mucha teatralidad, mucho humor, y números instrumentales que sirven para dividir secciones de la historia que Caplan nos explica. "You're arrived" baja la velocidad y muestra mucho "musical".... Después de unos momentos instrumentales "truth doesn't live in a book" nos dibuja una sonrisilla en la cara, mientras que en "Od yishama" el acordeón toma protagonismo en una balada tabernera y el violín hace lo propio en una festiva "The happy people". De lo que queda me quedo sin duda con "Lullaby". Preciosa. A medio camina entre Nick Cave y un Bonnie "Prince" Billy inspiradísimo. Sin olvidarme de la sección central formada por "Minimum intervals" y "Widow Bride". Un disco para disfrutar y tomárselo con calma. Muy recomendable.

Ben Caplan - Old Stock (2018): 01.- Traveller’s Curse/ 02.- You’ve Arrived/ 03.- Intermezzo 1/ 04.- Truth Doesn’t Live in a Book/ 05.- Od Yishama/ 06.- The Happy People/ 07.- Minimum Intervals/ 08.- Widow Bride/ 09.- Intermezzo 2/ 10.- Plough the Shit/ 11.- Lullaby/ 12.- Fledgling/ 13.- What Love Can Heartbreak Allow

"Gravity Of The Situation"


Hace dos veranos Netflix sorprendió con "Ozark". Sorprendió por su historia, su empaquetado, su violencia, su intriga y por su casting puesto que Jason Bateman y Laura Linney no parecían los más indicados para este tipo de serie pero la verdad es que no veo a nadie más interpretando a los protagonista, ni mejor tampoco. Era una serie que gustó mucho y esperaba su segunda temporada para dar mi veredicto final y  recomendarla a todo bicho viviente o reservármela para unos pocos. El factor sorpresa ya no está y se repite un algo la fórmula aderezándola con un poquito más de chicha e intringulis pero sinceramente parece que se estanca un algo. Quiere decir eso que es mala? no, de eso nada, pero no es la serie top que esperaba aunque sí es un producto notable. Sigue enganchando y sigue casi igual de fresca. Sus diez nuevos capítulos pueden verse en modo maratón, y sin duda hace que nos interesemos más por todos sus personajes y no solo en el protagonista, Marty. Hay más aristas, más recovecos, más historias paralelas que hacen que la principal quede algo estancada y se repita en sus formas y sus metas aunque el premio gordo es ver como crece el personaje de Laura Linney que promete ser estupendo y al que tenemos ganas de ver en una tercera temporada creo ya confirmada. Ruth, es otro personaje que crece y del que queremos saber más. Julia Garner la interpreta estupendamente y eso parece que le ha valido para fichar por una de las grandes apuestas de Netflix, Maniac, de la que os hablaremos pronto y en la que el casting es simplemente espectacular. Pues bien, la segunda temporada de Ozark es perfecta para enlazar una gran serie con otra sin rebajar mucho el listón de calidad. Perfecta por ejemplo entre "Heridas Abiertas" y "Maniac", por ejemplo. Fresca, adictiva, interesante y perfectamente engrasada.


MICHAEL RAULT/ IT'S A NEW DAY TONIGHT (2018)/ I'LL BE THERE

 

Es escuchar el primer tema de "It's a New Day Tonight" y teletransportarnos a la década de los setenta. El canadiense Michael Rault firma un disco soberbio, un disco que tiene ese deje post-Beatle,  esa herencia que dejaron los FabFour y que explotaron más tarde en solitario, y que otros como Badfinger y Big Star supieron incorporar perfectamente entonces y ahora por ejemplo lo hacen magníficamente bandas como mis adorados Dr Dog o nuestro querido Salto. "It's a New Day Tonight" es un caramelito de beatlesque. Es fácil imaginar muchas de sus canciones cantadas por George, John o Paul. Sonando a trocito de cielo. Me suena a un disco de Harrison producido por Macca con apariciones estelares del Lennon de Double Fantasy. Pero lo que uno piensa instantáneamente al escuchar el tema inicial, ese "I'll be there" es que tenemos entre manos un disco perdido de Big Star. Es imposible que nuestra mente no nos traicione y nos lleve a ese recuerdo aunque para seros sincero, y moviéndose siempre en la bealtesque, esa sensación se va diluyendo y sustituyendo por una personalidad propia. Las guitarras setenteras del tema inicial dan paso a una excelente balada muy lennoniana que da nombre al disco, y es que "New day tonight" te deja con la boca abierta y el culo prieto. Hay mucho aquí también del mejor Brendan Benson, y eso solo puede gustarme. "Sleep with me" tiene ese toque que Dr Dog saben dar a sus temas. Me imagino al pequeñín de McMicken y todo cuadra, y además esos coros tan Beatle.... Buff, tremendidad. "Oh Cleaver boy" es un tema perdido del "White Album"??? qué maravilla, qué savoir faire. Podríamos llegar a la conclusión que el autor de la canción es el Macca de RAM, y escuchando esto... no pensáis que estáis sobrevalorando el último disco del Beatle Paul? Lo entregado aquí por Michael Rault supera todas nuestras expectativas. Enorme. 


Michael Rault - It's a New Day Tonight (2018): 01.- I’ll Be There/ 02.- New Day Tonight/ 03.- Sleep with Me/ 04.- Oh, Clever Boy/ 05.- Sitting Still/ 06.- Dream Song/ 07.- Pyramid Scheme/ 08.- Out of the Light/ 09.- Sleeping & Smiling/ 10.- When the Sun Shines.

Llegando al ecuador del disco nos topamos con esa joya con aroma a CSN, a dulces melodías, a trocito de cielo. "Sitting Still" es obra magna. Es belleza. No le deis más vueltas. Michael Rault tiene en sus manos un disco sensacional. "Dream song" nos da la paz necesaria con su ritmo adormilado y su delicada acústica para llevarnos de la mano a otro de los grandes temas del disco. "Pyramid scheme" es favoritísima. Su bajo, su falsete, su melodía.... puro final de los sesenta principios de los setenta, una mezcla de Beatle, Kink y Big Star.... pura magia.. pura nostalgia.  "Out of the light" contiene un piano y unas guitarras triposas dan mucho de sí además de contener una secuencia inicial espectacular, mientras que "Sleeping and Smiling" tiene un falsete espectacular. Cierra el disco Michael Rault con otra joyita, con aroma a Abbey Road. "When the sun shines" vuelve a los sonidos conocidos de Big Star y similares para dejarnos un magnífico sabor de boca y firmar uno de los discos tapados del 2018. Un disco grandioso para los que amamos el legado de la indiscutiblemente mejor banda de la historia. 

Al fin pude ver este film del francés Leos Carax (guión y dirección) que en el 2012 obtuvo varios premios entre ellos los del festival internacional de Sitges (mejor película y director) y los del Cesar donde arrasó también... Una película que depende de quién te la describa puede ser desde "genialidad surrealista" a "espantosos y vacuos caprichos surrealistas"... pero si en algo coinciden todos es que la película es un capricho, es surrealista y su genialidad es tal que roza lo ridículo e incomprensible. Ese estar en el alambre hace que su visionado pueda ser algo excepcional o una gran pérdida de tiempo. Personalmente os digo que me ha gustado pero no tanto como pensaba que me gustaría. Me ha descolocado, emocionado, incomodado y hastiado en alguno de sus momentos. La historia se centra en Oscar, un actor real o un hombre que trabaja para el cine, o vive en el cine, o él es el cine. Algo realmente extraño, no diré que no. Denis Lavant borda su personaje, es el protagonista absoluto y es puro lucimiento personal. El film con tanta mini-historia a veces pierde ritmo y hay momentos geniales y otros ridículos e incluso algo pedantes y pretenciosos, pero creo es una de la metas del director. Descolocarnos y embaucarnos por completo. Por algún motivo uno acaba encantado de entender muy poco, de tener que pensar y hacer trabajar a la mente para intentar colocar las ideas del director en nuestra cabeza dentro de un orden pero es imposible porque estamos ante una historia cambiante, enfermiza y algo bizarra. Muy recomendable aunque puede que luego os retiren la palabra y la amistad.... O simplemente es una tomadura de pelo de orden mundial. 
"Chelsea Mornng"


El disco debut del joven londinense Isaac Gracie es uno de esos discos que un servidor tenía pendiente desde primavera, desde, seamos sinceros, que apareció la indispensable recomendación de su disco en el Espacio Woodyjaggeriano gracias al grandísimo Johnny JJ. Tan solo 23 años tiene el mocetón de Gracie, 23 primaveras que le han servido para sacarse de la chistera un disco interesantísimo que gana a cada escucha y que sin duda hace que mantengamos nuestra atención en su carrera y en sus siguientes pasos. Aunque demuestra una gran personalidad y un estilo propio la influencia de Jeff Buckley es obvia, y por ahí van los tiros, por ahí va a ser fácil que os hagáis una idea de como suena. Este es su primer largo después de varios EP´s que no he escuchado, y este disco debut es mi primer y único contacto con Gracie. Como bien decía Johnny JJ en su reseña, hay Buckley pero también Sufjan Stevens, Tom Yorke e incluso Nick Drake.. pero si comparamos sale claramente perdedor. Esas influencias están ahí, pero creo que tiene personalidad propia y mucho recorrido para claramente definir su estilo. Es un disco melancólico tirando a tristón, a depresión en la vuelta de la esquina, pero tiene un pose positivo en sus melodías y una épica que a veces no acaba de engatusarme del todo. La inicial "Terrified" tiene esa épica con la que no acabo de conectar del todo. Es un tema precioso. Muy noventero. Y no me convence para abrir el disco, en cambio "Last Words" es una de mis favoritas. Empieza muy Drake pero rápidamente engancha con el tono de la primera canción y entonces aquella, la inicial, encaja mejor. En "The death of you and I" hay más riqueza estilística, hay una balada countril desgarradora, y en "Running on empty" suenan guitarras indies, y un pop apasionante que me encanta. El disco discurre por esos sonidos ya escuchados en mil y una ocasiones pero no por eso dejamos de disfrutarlo y saborearlo. Es un disco que se escucha a fuego lento y en momentos determinados, y así se disfruta con facilidad. En "Telescope" vemos claramente la influencia de Buckley, o mejor dicho de todas esa bandas británicas que a final de los noventa usaron el estilo e influencia del malogrado Jeff para construir una carrera, ya sean Radiohead, Travis, Manics Street Preacher y bandas de similar pelaje...  Llegados al ecuador del disco tengo que decir que no es el gran disco que esperaba, y que tal vez me ha decepcionado un poco. Todo sigue más o menos por los mismos cauces y puede que los dos últimos temas, "Hollow Crown" y "Reverie" sí estén a un nivel superior. Otro tema que me gustaría destacar es "Silhouttes of you" porque además de calidad tiene esa atmósfera que me teletransporta a hace casi veinte años, a cosas que escuchaba entonces, que me encantaban. No creo que sea un disco sobresaliente pero sí que es un debut para tener muy en cuenta y no perder de vista a este chico que promete darnos momentos placenteros.

Isaac Gracie - Isaac Gracie (2018): 01.- Terrified/ 02.- Last words/ 03.- The death of you & I/ 04.- Running on empty/ 05.- Telescope/ 06.- That was then/ 07.- When you go/ 08.- Silhouettes of you/ 09.- All in my mind/ 10.- Hollow crown/ 11.- Reverie.


La primera temporada de "Snowfall" fue una grata sorpresa. Gustó mucho en el hogar nickohiano ese regusto a drogas, malas calles, CIA, DEA y trapicheos varios. Todo de la mano de John Singlenton, todo muy: los chicos del barrio. La historia de Franklin coge cuerpo esta segunda temporada, gracias a ella vemos el nacimiento de uno de lo capos de la droga venideros. En la primera temporada era solo un muchacho espabilado intentando ganar pasta fácil y rápida pero con ideas. Ahora, ya tiene montado el chiringuito, ya ha comenzado la guerra con sus rivales, ya ha matado y estado en la cárcel y ya sabe que el gobierno tiene un plan en el que él es solo un peón más lo que le otorga una ventaja interesante para una tercera temporada. Sigue apareciendo nuestro querido Peris-Mencheta aunque pierde protagonismo y parece que no le veremos más, la historia tiende a centrarse en el gueto negro, en Franklin y lo suyos y en la DEA, cosa que me parece interesantísima. HBO ha vuelto a dar en el clavo, pero no entiendo porqué no se le da más cancha, más promoción. Es de esas series que casi tienes que rebuscar para encontrarla pero que finalmente te proporciona unas dosis de calidad increíble. Esta segunda temporada es mejor que la segunda. Así que si te gustó lo que viste aquí hay serie para raro, y lo que te rondaré morena. El rey del "crack" ha madurado y parece que su reino acaba de comenzar.


VICTOR WAINWRIGHT/ VICTOR WAINWRIGHT & THE TRAIN (2018) MONEY

 

Victor Wainwright tiene nueva banda de acompañamiento después de abandonar a los "wildroots". Sus nuevos acompañantes suenan como un tren sin frenos, parece que nunca puedan descarrilar. "The Train" se hacen llamar, y sí, son como una locomotora a toda potencia. Billy Dean a la batería, Terrence Grayson al bajo y Pat Harrington a la guitarra son las piezas bien engrasadas que le hacían falta al señor Wainwright para desarrollar un disco de esos que te agarran por los bajos y ya no te sueltan. Su aroma a blues, a New Orleans, a los clásicos americanos es una delicia y lo consigue también gracias a unos acabados sonoros maravillosos aportados por un increíble saxo (Mark Easley) y una trompeta de ensueño (Doug Woolverton). Hay más acompañantes, más músicos excelentes que acaban conformando una banda, no oficial, de casi diez miembros... todo para conseguir un sonido demoledor. Toda una big band al servicio del grandísimo teclista de Savannah, Georgia, Victor Wainwright. Todo al servicio de unas canciones sensacionales que emanan poder y energía, llenas de alma y corazón. Canciones fantásticas que se mueven por los sonidos clásicos americanos y que tiene esencia nuevaorleanera. Hay funki, hay rock, hay boogie-woogie, roots, blues, soul y por encima del todo grandes músicos y grandes canciones.


Victor Wainwright - Victor Wainwright and the Train (2018): 01.- Healing/ 02.- Wiltshire Grave/ 03.- Train/ 04.- Dull Your Shine/ 05.- Money/ 06.- Thank You Lucille/ 07.- Boogie Depression/ 08.- Everything I Need/ 09.- Righteous/ 10.- I’ll Start Tomorrow/ 11.- Sunshine/ 12.- That’s Love to Me..

Abre con un cañonazo: "Healing". Abre con gran energía y bailoteo. Con un piano desbocado y una voz de otra época. La banda perfectamente engrasada hace que salten chispas. Toda una declaración de intenciones, una buena patada en el culo. El inicio de "Wiltshire Grave" me enloquece, puro "seventies", y entonces entran los metales de Nueva Orleans y me teletransporto, "Treme" is the answer. "Train" es un boogie loco que da nombre al disco, que los inspira. Una locomotora sin frenos. La delicada y preciosa "Dull you shine" baja las revoluciones y le pone algo de calma al asunto ya que difícilmente podríamos aguantar el tipo, un tema precioso que se va por soulerías recordando aquellos medio-tiempos del gran Otis, y una guitarra, la de Greg Gumpel que pone pelos de punta y derrite corazones. "Money" es tal vez el single del disco junto a "Boogie Depression". El pelotazo radiable. Favoritísima. Piano descomunal para combinar funki, blues y pura tradición americana. Seguimos con la boca abierta al llegar al ecuador del disco, esta vez con el homenaje a la Lucille de BB King. Temón. El otro gran tema del disco es "Boogie Depression". Impresionante. En directo puede ser el acabose definitivo. No hay bajón en este disco. Se mantiene el nivelazo y a cada escucha hace que estemos más y más enganchados. "everything I need" es muy cachonda, muy Randy Newman. "Righteous" impresiona a nivel vocal y "I'll Star Tomorrow" vuelve al estilo del gran Randy Newman con el que es imposible no comparar cuando pone el freno a las canciones y nos fijamos más en las letras. Antes del final nos encontramos con un excelente tema instrumental, "Sunshine", poniendo el broche de oro con "That's love to me", una balada de rompe y rasga,muy soulful ella. Victor Wainwright firma un disco descomunal, sin duda será uno de los favoritos anuales en la Isla Nikochiana. 

Hace unos meses quedé impresionado por el buen trabajo de Bill Hader en su serie "Barry", sin duda altamente recomendable. Gracias a HBO pude disfrutar hace unos días de un film en el que Hader se vuelve a lucir, esta vez junto a su compañera en Saturday Night Live, Kristen Wiig, con la que mantiene una química especial. Estamos ante un drama. Sí, al parecer a ambos se les da de miedo. Un film dirigido por Craigh Johnson, del que he visto también la adaptación del cómic "Wilson" que no acabó del todo de gustarme, y que también firma el guión. La historia nos cuenta el reencuentro de dos hermanos mellizos separados por miles de kilómetros. Maggie (Wiig) es una amargada mujer casada con el bueno de Lance (Luke Wilson) al que engaña injustamente y Milo (Hader) es un actor gay sin futuro alguno que intenta suicidarse sin éxito. Ese suceso hace que Milo se traslade de LA a NY, volviendo a la comunidad que le vio crecer y retomando diez años después la relación con su hermana. El film se mueve perfectamente en la dramedia, es puro cine "indie". La complicidad entre ambos protagonistas crea momentos brutales, y siempre están bien acompañados por Luke Wilson, Ty Burrell, Boyd Holbrook o Joana Gleason. Estamos ante un fil maravilloso. Cálido, sensible, a veces doloroso y otras divertido incluso. Pequeña película con resultados grandiosos. Altamente recomendable. 
"White Rabbit"


Lo que a muchos les pasa con los nuevos discos de Paul Weller, Macca, los Monos Árticos y otros especímenes varios me pasa a mi con The Jayhawks. Les adoro, les he amado, les he incluso venerado pero ahora mismo me parecen aburridos, y su último disco, su "Back Roads and Abandoned Motels" sólo hace que confirmarme lo que no quiero sentir ni reconocer, que no es otra cosa que a mi parecer su creatividad se agotó pero son tan sumamente buenos músicos que siguen sonando excelentes,... tan perfectos, tan limpios.... que aburren. Esa impresión me dieron cuando les vi en directo la última vez que pisaron Barcelona, Sala Apolo. Lo hice junto a mi archienemigo Don Guzz, un gran seguidor de la banda aunque ahora lo diga a regañadientes. Ambos amamos "Hollywood Town Hall", "Tomorrow Green grass" y "Rainy Day Music", y diréis? y quién no? además yo soy de los que defiende su "Mockinbird Time" y de los que disfrutó con "Paging Mr Proust". Así que sí, creo que entro en el selecto grupo de fiel seguidor de la banda de Minnesota aunque ahora me hayan decepcionado con su directo frío, su colaboración azucarada y encorsetada con el maestro (venido a menos) Ray Davies en sus Americanas (I, II) y por supuesto con su nueva colección de canciones con las que no conecto para nada. 

Dicho todo esto, esta pájara mental que llevo, tengo que reconocer que el disco está muy bien parido para venir de una idea muy manida como es la de retomar canciones antiguas, olvidadas o realizadas para otros y volver a grabarlas años después. Es una jugada arriesgada, sin ir muy lejos a Paul Simon no le ha funcionado para nada este año el mismo invento. The Jayhawks sí consiguen darles nueva vida a los temas. Eso no podemos negarlo. Todo suena exquisito pero desgraciadamente para mi no acabo de conectar, no engancho con los temas y eso ya me pasó con el "Americana I" de Ray, y eso es lo que les pasa a muchos con el nuevo de Weller con el que yo sí he conectado. Es así de simple y complicado a la vez. Se trata de emocionarse, de conectar en un momento determinado y eso no me ha pasado esta vez pero para nada hablamos de mal disco y por supuesto con las escuchas te va seduciendo y reconfortando. 


La canción inicial "Come crying to me" es una de las culpables de mi falta de trempera. Suena bonica, todo en su sitio pero no me dice nada, en cambio creo que "Everybody knows" es un temazo, y la versión que presentan es exquisita. Con "Gonna be a darkness" y "Bitter end" parece que sí, que es el disco que va a sonar mucho en el hogar nikochiano pero luego en mi opinión todo se desinfla. La primera de ellas es de otra época, suena a setenta, a hermosura, a ricura. Y la segunda, tiene una épica bárbara. Me gustan, y se dejan gustar. Es fácil por supuesto, son los Jayhawks. "Backwards Women" mantiene el tipo y el nivel pero después de esto todo me parece monótono y algo insulso para qué negarlo. Sigue habiendo buenos temas como el encargado de cerrar el disco, "Leaving Detroit", pero el resto, aunque suene de miedo, es anodino y obvio. 

A pesar de pensar esto sobre el nuevo disco de los Jayhawks os lo sigo recomendando porque lo que para mi es un "sí pero no", para otros es un "sí" absoluto. Por ejemplo, para el amigo y maestro Joserra Rodrigo lo es, y ya nos lo comentó en su reseña para Exile SHM, y él es de los que no han tragado con Weller, a medias con Macca y los Monos Árticos, así que sobre gustos...  "Back Roads and Abandoned Motels" es un disco que suena de miedo, que tiene momentos excelentes y canciones estupendas pero que peca de monotonía y falta de emotividad, de chispa, de sangre, de fuerza aunque eso ya sea algo marca de la cada para la banda últimamente. Lo seguiré intentando porque amo la música de The Jayhawks, tal vez necesite del momento adecuado. Nunca es tarde si la dicha es buena.

The Jayhawks - Back Roads and Abandoned Motels (2018): 01.- Come Cryin’ to Me/ 02.- Everybody Knows/ 03.- Gonna Be a Darkness/ 04.- Bitter End/ 05.- Backwards Women/ 06.- Long Time Ago/ 07.- Need You Tonight/ 08.- El Dorado/ 09.- Bird Never Flies/ 10.- Carry You to Safety/ 11.- Leaving Detroit.


Es sin duda "Heridas abiertas" una de las series del año. Puede incluso que sea "la serie". HBO vuelve a sorprender con una historia dura sobre el trauma de una mujer durante su infancia condimentado todo o con la excusa, si preferís, de unos asesinatos en serie que tienen como víctimas a unas niñas de un pueblucho americano, al que nuestra protagonista tiene que volver, puesto que allí pasó la infancia y vive su familia, para cubrir la noticia ya que es periodista. Nuestra protagonista, Camille, es la excelente actriz Amy Adams, que no es que lo borde es que está superior. Su interpretación es estupenda y nos hace participe de su dolor, sus problemas y sus miedos, incluso de esa extraña sumisión que siente al estar delante de su madre, madre interpretada también magistralmente por Patricia Clarkson. Un lujo de actriz. No quiero desgranar mucho o casi prefiero no hacerlo nada. La serie es adictiva y desde el primer minuto nos mantendrá embrujados y nos llevará hacia un desenlace impresionante y unos últimos segundos sorpresivos que dan un cierto giro que podrían llevarnos hacia una segunda temporada si se lo propusiesen aunque todo parece indicar que la serie finalizó del todo y que sus ocho episodios son suficientes para colocarse entre las favoritísimas del año. "Heridas abiertas" es altamente recomendable, es una joya más en la colección de HBO. Ya os digo, es imprescindible pero no se lo digáis a mamá.


ISRAEL NASH/ LIFTED (2018)/ ROLLING ON

 

Siendo sincero del todo "Silver Season" del 2015 no acabó de gustarme. Prefería al de Missouri cuando llevaba la coletilla de Gripka. Adoro su "Barn Doors and Concrete Floors" (2011) y tengo en alta estima su continuación  dos años después en "Rain Plans" pero no entiendo del todo esas ganas de ser tan espeso e intenso, tan metido en atmósferas perdiendo la esencia de la canción de tres/cuatro minutos. Perdiendo la esencia rocanrolera y metiéndose en unos berenjenales difíciles de clasificar, como de unos Pink Floyd con sombrero de cowboy y botas de espuela. Ese Nash no acaba de gustarme del todo y por eso tenía muchas dudas de su nuevo trabajo, su "Lifted" que nos llegaba justo después de producirle un señor discazo (Dripping Springs) a nuestra querida Joana Serrat. La sombra de Tito Neil está muy pero que muy presente, y se agradece. Neil Young parece la razón de que Israel se dedicase a la música, al menos así lo veo yo. La influencia del canadiense en Nash es evidente, obvia. Es imposible no ver en él un alumno aventajado. Nash esta vez no se pierde por el camino del exceso atmosférico y combina a la perfección los estilos de todos sus trabajos, siendo este "Lifted" (a excepción del imprescindible "Barn doors...) el disco para iniciarse en su música. Hay mucho Tito Neil, obviamente el timbre de voz hace imposible no pensar en ese gigante, pero hay mucha tradición americana, hay mucho Eagles, algo de los Richmond Fontaine y pinceladas Stonianas. Y eso a un servidor le vale. No es un disco que de primeras lo escuches y te enamores. El disco te va seduciendo a cada escucha en la que se pueden encontrar matices que hace grande a esta colección de canciones.


Israel Nash - Lifted (2018): 01.- Rolling On (Intro)/ 02.- Rolling On/ 03.- Looking Glass/ 04.- Lucky Ones/ 05.- Sweet Springs (Intro)/ 06.- Sweet Springs/ 07.- Spiritfalls/ 08.- Northwest Stars (Out Of Tacoma)/ 09.- Hillsides/ 10.- The Widow/ 11.- Strong Was The Night/ 12.- Golden Fleeces.

Todo empieza con una breve intro instrumental que nos mete en el rollito y luego continua con otra canción del mismo nombre y de incalculable valor. "Rolling On" es maravillosa, de principio a fin. Con ese regusto a Neil Young tan increíble, en modo "helpless" forever. "Looking Glass" sigue sonando a puro setenta. No se esconde, no engaña a nadie. Seguro que le encantaría formar parte de CS & N. Incluso notamos una guitarra muy harrisoniana pero sigue sonando todo muy "Woodstock". "Lucky Ones" es otra joya donde la americana predomina por encima de todo. Muy Eagle. El disco es simplemente una maravilla y antes de que nos lo confirme con unos cuantos temazos más aparece otra instrumental con el mismo nombre que la canción que le sigue, y lo que le sigue es gloria. "Sweet springs" es neilyounguera  a tope. De mis favoritas del disco. Un disco que tampoco pienso ir desgranando pero que tiene temazos incleíbles y que aún tiene mucho que darnos como por ejemplo "Northwest stars" y "The Widow". En la primera hay algo de Brian Wilson y en la segunda luce un baladismo de rompe y rasga, de piel de gallina. Otra joya es la canción que cierra el disco. Su "Golden Fleeces" recuerda no solo por su título a Van The Man. Como he leído por ahí acertadamente, creo que en Uncut, tiene un algo de "and it Stone me" y "Tupelo Honey". Es decir, la gloria celestial. "Lifted" es un muy buen disco, un disco estupendo donde Israel Nash confirma todo ese talento que sabemos que tiene y sobra. 

En 2008 la muchachada se vio excitada por la llegada de "Cloverfield" ("Monstruoso" en las Españas). El film dirigido por Matt Reeves y producida por JJ Abrahams no dejaba de ser una película de monstruo gigantesco con adolescentes con el único atractivo de no saber mucho de los monstruos hasta más de la mitad del film y los minutos donde vemos a través de la cámara de los protas que se divierten en una fiesta en el piso cuatromil de un rascacielos. Era un film visible y disfrutable pero sin historia. Usar y tirar, cine palomitas. Años más tarde, sobre el 2016,  a JJ Abrahams le llega un guión de algo llamado "The Cellar" y se enamora de él, lo empieza a grabar con el gran John Goodman y el film se convierte en la segunda parte de aquella, y se acaba titulando "10 Cloverfield Lane", y es una película excelente y muy recomendable, casi independiente de la primera si no fuese por un final que no pega mucho con lo visto pero que enlaza a la perfección las dos historias. Ahora, una década después de la primera, la Paramount y Abrahams deciden cerrar una trilogía cogida por los pelos con "The Cloverfield Paradox". Más pasta, la colaboración de Netflix y con algún que otra cara famoseta: Daniel Bruhl, Gugu Mabtha, Elisabeth Dibicki...  El film no acaba de funcionar del todo. Demasiados tópicos. Hablamos de una película espacial. Una película claustrofóbica en una estación espacial con sucesos extraños. Sustos,problemas, muertes, mentiras... y... la explicación final de porqué y cómo llegaron aquellos monstruos a la Tierra en el film del 2008. El film empieza muy bien pero se desinfla y conforme pasan los minutos pierde interés. Es por tanto una  historia fallida pero que se pude ver con facilidad y en cierto modo entretiene si has visto las anteriores películas. Le falta al film carácter, tensión y unos personajes con más magnetismo. De los tres es el film más flojo con diferencia y tal vez el que prometía más, el que generó más expectativas y desgraciadamente no estuvo a la altura. 
"Monkey Man"


Los tres primeros discos de Sam Beam como el único y gran señor del "Hierro y el Vino" son de una calidad pasmosa. Tres discos geniales y magistrales difíciles de igualar y muy diferentes entre ellos, siendo "The Shepherd's Dog" del 2007 su gran obra hasta la fecha. Después de aquello Sam Beam comienza a perderse un poco en el camino, comienza a hipsterizarse y su disco del 2011 "Kiss each other clean" aunque sí tenía cosas defendibles, yo incluso me situé al lado de los que sí, no ha pasado la prueba del tiempo, del reposo. No es la obra maestra que pensaba que podría ser, y fue perdiendo fuelle y cuando quiero escuchar al bueno de Sam no recurro nunca a ese disco que por otro lado sigo defendiendo aunque con la boca chica. Luego su "Ghost on Ghost" del 2013 es indefendible y creo que allí tiré la toalla aunque "Best Epic" me fue recomendado por gente con criterio muy cercana pero un par de escuchas me tiraron para atrás, no estaba yo en esos sonidos, en esas historias. En cambio este 2018 Sam Beam viene con un EP intimista de seis estupendas canciones donde recupera el pulso, el buen tino, y las sensaciones de maestro del folk del nuevo milenio. Muy pero que muy recomendable. Hasta su portada rememora épocas pasadas y mejores! Encontramos una colección de canciones artesanales, con ecos a Tim Hardin, a Stephen Stills, a sí mismo, al folk de toda la vida, No me sean cenutrios y escuchen este magnífico EP, solo por "Last of your rock'n'roll heroes" vale la pena dejar las manías a un lado. 

Iron & Wine - Weed Garden EP (2018): 01.- What hurts worse/ 02.- Waves of Galveston/ 03.- Last of your rock'n'roll heroes/ 04.- Milkweed/ 05.- Autumn town leaves/ 06.- Talking to fog.


La respuesta de HBO a Netflix por su Dirk Gently (T1, T2) que desgraciadamente no tendrá tercera temporada no es otra que la descacharrante "Future Man" original de Hulu, estrenado el año pasado y formada por unos trece episodios de una media hora y que por suerte tendrá una segunda temporada. Hablamos de una comedia de ciencia-ficción basada en los viajes en el tiempo con mucho frikismo y mucho homenaje nada disimulado. No esperéis una obra maestra ni os la toméis demasiado en serio porque es una tontería de serie con chistes muy de adolescente pero si consigues entrar en su mundo se disfruta estupendamente en modo maratón. Joss Futterman es limpiador en una empresa científica y además es un freak de los videojuegos, es el primero y único en superar "Cybergeddon" y una vez superado recibe la visita del futuro de dos de sus protagonistas, pues el videojuego solo era una prueba para encontrar al salvador del mundo.... A partir de aquí intentan cambiar el futuro sin éxito, pasando por situaciones absurdas y divertidas llenas de referentes cinematográficos. Lo mejor de la serie son esos dos soldados de la resistencia que provienen del futuro... su evolución es estupenda pero todos los secundarios cumplen a la perfección. El papel de Futterman parecía perfecto para Elijah Wood pero no siempre puede llevarse esos golosos papeles. Joss Hutcherson cumple pero le falta el carisma de Elijah. La serie empieza floja pero no para de crecer y aumentar nuestro enganche, ya digo, es perfecta para una maratón y para pasar un buen rato sin pretender nada más que divertirnos.


PAUL WELLER/ TRUE MEANINGS (2018)/ GLIDE

 

Pablo, Pablito y Pablete. Los tres Paul lanzaron sus nuevos trabajos casi al unísono. Tres leyendas, tres grandes, tres tipos arrugados con todavía cosas que decir. Macca, Simon y Weller respectivamente han entregado sus nuevas colecciones de canciones y la polémica generada no se ha apagado aún. Soy fan de los tres, a muerte. Cómo no adorar a Macca? como no querer a McCartney, el ex-Beatle nos ha dado tanto que ponerle peros a sus trabajos nos hace entrar en depresión pero es verdad que su nuevo disco, su "Egypt Station", no me dice mucho, no me apasiona aunque eso tampoco es noticia porque excepto un poker de lp's su carrera en solitario, a diferencia de los otros Beatles, no me dice nada. No seré yo quién diga que el disco no tiene cositas pero es flojete. Más flojo y más decepcionante es el disco de Paul Simon. Un adiós enmascarado. Un remiendo de sus canciones al que le falta nervio y tino, con una producción exquisita, casi jazzísitica, que lo hace muy bonito pero insulso. Una lástima porque seguramente sea su último disco. El tercero en discordia, el modfather, Pablete Weller, es el menos "leyenda" por así decirlo, claro que también es un favorito personal en cualquiera de sus vertientes. Su disco, ya os lo digo de primeras, es maravilloso. Creo que es sobradamente el mejor de los tres trabajos, y seguramente el tiempo lo pondrá en lugar que merece. No hagáis caso a aquellos que lo desprestigian y ningunean llamándolo aburrido y soso. Ni tampoco a aquellos que lo comparan con Nick Drake, que se han fumado? no tiene nada que ver, pero nada de nada. No nos hagamos líos. "True Meanings" es un disco intimista. Con toques folk sí, pero hay mucho soul: soul blanco, soul de etiqueta, con clase, con reposo, bonico del to. Es Weller básico que no sencillo ni desnudo. Hay una producción maravillosa en todas las canciones. Un vestir las canciones con cuerdas, pianos, y melodías exquisitas. Un disco para llorarse toa. Un disco a escuchar con calma y a valorar sin prisas, sin manías, sin estupideces. Vale, no es "Wildwood" ni "22 Dreams", tal vez sus dos mejores discos en solitario de calle. Ni puede que no haya en el disco una "Broken Stones" ni una "You do something to me" pero queremos que haga otra vez lo mismo? Después de una época donde buscó un toque de modernidad y de investigación con la tripleta: "Sonick Kicks" (2012), "Saturn's Pattern"(2015) y "A Kind Revolution" (2017) vuelve a su esencia, a su soul, a su "Style Council" y entrega un disco maravilloso, que no os engañen. 

"True Meanings" contiene las canciones más bonitas del modfather desde vete tú a saber cuando. Unas canciones de esqueleto sencillo, de ADN folk inglés, de eso no hay duda. Claro que después de pasar por la maravillosa producción a cargo de Nicolas Laugier y el propio Weller, más los amigos de siempre que van de Noel Gallagher a Steve Craddock pasando por el mismísimo Richard Hawley o Earland Cooper, y todos los excelentes músicos de sesión que aportan cuerdas, vientos, teclados..., las canciones cogen un tono de clásicos instantáneos que ni os cuento. Veo más acertada la comparación de no sé que revista inglesa (lo siento, no recuerdo la fuente, era NME?) donde se dice que "True Meanings" es el "Nebraska" (Springsteen) de Weller, o su "King of America" (Costello) o su "Sea Change/Morning Phase"" (Beck) o un ejercicio parecido de verdad, de alma, de esos que Neil Young se ha sacado de la manga tantas veces... Seguramente muchos habréis torcido el morro al leer esto porque penséis que es una comparación exagerada, y puede que llevéis razón, el tiempo dará o quitará razones, pero tal vez es la mejor forma de situar este artefacto, de ponerlo en situación y de entender lo que Weller ha querido realizar. Weller en modo acústico. En modo reflexivo, celestial, melancólico. En modo arruga bella. En modo clase total. Le sobra esos remixes que no aportan nada. La verdad es que no entendemos esa manía que tiene de hacer "deluxe" sus discos, pero a parte de eso, los catorce temas que contiene son todo un tesoro. 


Paul Weller - True Meanings (2018): 01.-The Soul Searchers/ 02.- Glide/ 03.- Mayfly/ 04.- Gravity/ 05.- Old Castles/ 06.- What Would He Say/ 07.- Aspects/ 08.- Bowie/ 09.- Wishing Well/ 10.- Come Along/ 11.- Books/ 12.-Movin On/ 13.- May Love Travel With You/ 14.- White Horses.

La encargada de abrir el disco, "The Soul Searchers", es un temazo y punto. No le busquéis tres pies al gato. Con una guitarra tristona casi "fadesca" que con dulzura nos va introduciendo un tema maravilloso para rematarnos con un órgano de "traca i mocador", y por supuesto la voz de Weller que suena vieja pero poderosa. "Glide" es una nana maravillosa. Celestial, mística.... Y entonces llega "Mayfly" para robarnos el corazón, el alma, el aliento y casi la vida. Magnífica. Que no os dice nada el disco? pues ya podéis coger hora en el médico, estáis muy pero que muy mal. Un temón fantástico, una canción que cabría en esos discos del modfather que todo el mundo mitifica. Vuelve el romanticismo bien entendido con "Gravity" y sus preciosos arreglos de otra época. Decir que son bellísimos es quedarme corto. "Old castles" es otro grandísimo tema de Weller con toques jazzísticos y algo del mítico Donovan. "What would he say" empieza con una guitarra acústica marca de la casa. La voz de Weller poniendo los pelos de punta. Y una melodía que nos traslada a los setenta, ... esos vientos..... Llegamos al ecuador del disco con otro tema delicado y bello. "Aspects" es una de las grandes canciones de este enorme disco. Balada folk maravillosa. Nada más que decir. Gigantesca. Weller rinde tributo a uno de los más grandes en su siguiente canción. "Bowie" rinde homenaje al camaleón, al que tanto se acercó en sus últimos tres discos, y lo hace con maestría, con ese regusto folk lisérgico que otra vez me lleva a alguna canción de Donovan más que al artista al que rinde tributo a pesar que modula la voz para recordarle y sin duda, es una canción que encantaría al Duque Blanco. La sencillez de "Wishing Well" y su tono pastoral recuerda muy mucho al bueno de Tito Neil, no cuesta para nada imaginar a Young entonando la canción, que por cierto es estupenda, o encabirla en aquel tesoro de Beck llamado "Morning Phase". El final se acerca. "Come along" es puro Weller, el sitar de "Books" encandila y en "Moving on" muestra su modo soulero. Otro triunfo. "May love travel with you" tiene ese rollo clásico total, ese rollito de boniquismo de Macca, de Costello, de Bacharach.... y finalmente, pone punto y final con "White horses", también de corte "Costelliano" al inicio y de tono "Donoviano" hacia el final. Los extras y remixes no tienen demasiado interés, más que alguna instrumental y la "The soul searchers" junto al estupendo Richard Hawley. Paul Weller firma a sus sesenta años un disco precioso, enorme. Por ahora casi incomprendido, absurdamente ninguneado... pero no se lleven a engaño, no se dejen arrastrar por las corrientes negativas.. estamos ante un disco maravilloso, dulce, melancólico y que rebosa folk, soul y mucha mucha clase.

*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

Soy fácil de convencer, de engatusar. Me vendieron muy bien el producto. Mejor dicho, me vendieron la novela pero estando yo como estoy enfrascado en mil y una lecturas más lo que te rondaré morena pues me apunté la novela de Jo Nesbo "El muñeco de nieve" y dejé pasar unos días hasta que la casualidad me hizo saber que había una moderna versión cinematográfica del bestseller noruego, que su director era el mismo que el de "Déjame entrar" y "El Topo", un tal Tomas Alfredson, y además su protagonista era Michael Fassbender y estaba todo plagado de secundarios conocidos como JK Simmons, Val Kilmer, Cloë Sevigny, James D'Arcy, Rebecca Ferguson, Charlotte Gainsbourg... etc, etc... Y la historia además era un thriller policíaco/psicológico con aires nórdicos, asesinos en serie y esas historias fáciles de ver y digerir... pero, sí hay un pero: la película es un desastre. No funciona. Primero porque le falta ritmo y va a trompicones. Segundo porque en esta clase de películas no puede ser que sepas quién es el asesino desde el primer cuarto de hora. Y tercero, y esto no es cosecha mía, al parecer la historia cambia un algo con el libro, siendo menos interesante, menos oscura y algo más para todos los públicos. La actuación de Fassbender es paupérrima. Nunca conectas con un personaje que debería estar más atormentado, que debería ser más frío, más duro, más listo.... Le falta como a la película una mejor ambientación, digna de la historia y de la localización. Sus dos horas de metraje parecen no acabar nunca cuando, como ya dije, está todo el pescado vendido, sabemos quién es el culpable y se ven a una legua todos los giros y sorpresas. Podría haber sido el bombazo oculto que prometía pero se quedó en enorme decepción. 
"Comes a Time"


Cuesta imaginar dos figuras más emblemáticas, influyentes e imprescindibles como los PAUL. McCartney y Simon son leyenda. Son genios y son casi octagenarios. Y siempre han formado parte de mi vida, siempre han sonado y sonarán en el hogar nikochiano. A diferencia de otros coetáneos creo que no han sabido envejecer del todo, sobretodo el Beatle Paul que no hace un disco decente desde vete tú a saber, "Run Devil Run" de 1999??? En cambio Paul Simon, sin tirar cohetes, resucitó en 2011 con "So Beautiful or So What" donde el ejercicio de retomar sonidos a lo "Graceland" teñidos de modernidad fueron todo un acierto. Ninguno de ellos ha sabido o ha podido mantener la magia ni la voz ni la inspiración. Le pesa creo yo a Macca su pasado Beatle. Allí fue el puto amo sin duda, claro que la compañía además de inigualable era mágica e irrepetible. No miento si os digo que en solitario hay pocos discos enteros que me apasionen de él, nunca he conectado del todo con su carrera en solitario, con su exceso de azúcar... siempre me faltaba la sal de Harrison y la pimienta de John, en cambio aunque para mi Simon con Garfunkel son esenciales y eternos, casi místicos, la carrera del pequeñín siempre ha sido una debilidad. Me gusta más Simon que Macca? pues creo que sí, y me gusta más el último disco de Simon que el del ex-beatle? pues también o no, no lo sé, si os soy del todo sincero creo que estamos ante dos trabajos flojos, anodinos, aburridos, dispersos e impropios de quienes los firman. Es el final de la carrera de ambos? es el fin de los Paul? creo que sí aunque es una lástima que sus últimos discos sean tan flojos, en la línea de Ray Davies. Tres genios que se han querido borrar del club de "la arruga es bella". Trabajos muy menores de los artistas más mayores, superiores y grandes que se escuchan con cariño pero que no cumplen con las expectativas. Gracias por los años y los servicios prestados, un poquito de como soy se lo debo a ustedes y si no se retiran y vuelven dentro de unos años allí estaré, en eso no les fallaré porque son gigantescos y sí, se les perdona todo. Y ahora, dicho esto... voy con los discos... que después de escucharlos varias veces.... y esperar para escribir sobre ellos me di cuenta que el de Macca no está tan mal y que el de Simon es soso... pero bueno, vamos con ellos.

Paul Simon - In the Blue Light (2018): el décimo cuarto disco de Paul Simon en solitario y puede, o seguro, que el último puesto que al parecer ha anunciado su retirada, no parece ser el disco del adiós que todos esperábamos y el que Paul se merecía. Es un disco flojo con grandes momentos aunque pocos, muy pocos. Hay demasiada paja para buscar la aguja. Su amigo Roy Halee lo produce junto a él, y hay una calidad brutal sonora, unos arreglos de lujo y una voz que aún no siendo lo que era se mantiene bien en un estilo que tampoco le hace forzar excesivamente. Lejos quedan sus grandes años, sus grandes obras. Lo que encontramos no es otra cosa que canciones antiguas revisadas, retocadas, puestas al día, así que tampoco es que le haya vuelto la creatividad de golpe. Es un sí quiero pero no sé si puedo. Hay invitados de lujo como Winston Marsalis que le vienen bien al disco y le dan ese regusto jazzísitico que no acaba de cuajar del todo aunque todo esté en su sitio, demasiado ordenado y nosotros queríamos desorden, algo de caos. Hay falta de ideas, falta de tensión, de punch, incluso de melodías certeras y arrebatadoras a pesar que el sonido sea sobresaliente. No le veo el qué al disco, lo escucho mientras hago eso o aquello pero nunca reclama mi atención y después de unas cuantas escuchas (pocas, demasiado pocas) lo dejo, lo abandono y lo olvido. Flojo, muy flojo, para lo que nos tiene acostumbrados.

01.- One man’s ceiling is another man’s floor/ 02.- Love/ 03.- Can’t run but/ 04.- How the heart approaches what it yearns/ 05.- Pigs, sheep and wolves/ 06.- René and Georgette Magritte with their dog after the war/ 07.- The teacher/ 08.- Darling Lorraine/ 09.- Some folks’ lives roll easy/ 10.- Questions for the angels.


Paul McCartney - Egypt Station (2018): lo mejor en mi opinión del disco de Macca es su portada. Me encanta aunque haya a gente que le parezca horrenda. Hace mucho que dejé de esperar un gran disco del Beatle Paul, este tampoco lo es desgraciadamente. Como ya he dicho nunca he sido fan de su carrera en solitario a excepción de los cuatro o cinco discos que todos sabéis y que le gustan a cualquiera. Su décimo séptimo disco intenta en ocasiones desprender una juventud y una vitalidad que ya no tiene, como tampoco tiene voz. Se esfumó. Se fue. Esa voz que era la voz, que era pura magia. Tal vez si sus cuerdas vocales estuviesen en forma... tal vez si tuviese algo más de energía.... Tal vez si no quisiese sonar a modernez, a pop milenial, a bandas que le deben todo como XTC.... En otras ocasiones suena a lo que tiene que sonar y nos hace recordar que era/es el rey de la melodía y por eso acaba por robarnos el corazón. El amor que sentimos por él hace que escuchemos con cariño su nueva colección de canciones pero estamos ante un disco sin chicha ni limoná. Si fui algo duro con el disco de Ray también lo debería ser con el de Macca, pero ya no me quedan ganas de encenderme porque me he dado cuenta que tanto Simon, como Ray como Macca se nos van, y sin ellos nada será igual. Hablando del disco exclusivamente tengo que decir que cada canción va por libre, no les veo una continuidad, no veo una idea que una, y cada canción representa un poco cada estilo de Paul, cada momento pero falta garra. Si no esperamos demasiado del disco tal vez nos acabe camelando y gustando incluso, se deja escuchar con facilidad si lo comparamos con el de Simon pero no es para tirar cohetes. Si nos olvidamos que es un disco de Macca y que es de ese artista nuevo que buscamos desperadamente pues lo disfrutaremos. Hay algo de severidad a la hora de juzgar al ex-beatle pero conforme repites escuchas le encuentras cosas buenas y alguna que otra melodía acaba siendo tarareada en los sucesivos días pero nada para recordar ni reivindicar. El disco excepto por cuatro temas soberbios que nos recuerdan quién es el firmante no me engatusa aunque leyendo a mi querido Chals en el Exile hablar sobre "Egypt Station" puede hacer cambiar de opinión a cualquiera.

01.- Opening Station/ 02.- I Don’t Know/ 03.- Come On To Me/ 04.- Happy With You/ 05.- Who Cares/ 06.- Fuh You/ 07.- Confidante/ 08.- People Want Peace/ 09.- Hand In Hand/ 10.- Dominoes/ 11.- Back In Brazil/ 12.- Do It Now/ 13.- Caesar Rock/ 14.- Despite Repeated Warnings/ 15.- Station II/ 16.- Hunt You DownNakedC-Link.


Miniserie escocesa de cuatro episodios. Niñas durmiendo. Horas por delante para una maratón.... La serie de Netflix/BBC One llamada aquí "Represalias" pero que puede que la encontréis como "One of us" o "Retribuiton" se llevó el gato al agua y me tuvo enganchado durante sus cuatro estupendos episodios, durante sus cuatro horas de metraje. Tiene esta serie todo lo que me gusta a priori. La esencia brittish, un guión misterioso y bien parido, algún muerto, muchos sospechosos, muchas trampas tramposas, y buenas actuaciones.... Soy fan de las series británicas, se nota?. Aún así creo que la serie no es redonda. Creo que podría haber sido mejor y que no está en el top ni en el nivel de otras miniseries de similar pelaje y factura. La historia es sencilla, en un pueblacho de Edimburgo existen dos familias amigas con varias hijos, el hijo de uno y la hija de otros acaban enamorados y se casan y se embarazan, al cabo de poco se los encuentran muertos en su piso de la ciudad. El presunto asesino, no sabemos porqué, tiene la dirección de las familias y para allá va, mientras el dolor y la pena les ha vuelto a juntar en sus respectivas granjas... es entonces, al encontrarse con el asesino o no en cuestión, que todo se complica, que todo se lía, y salen muchos trapos sucios, y ese presunto asesino muere, y es alguien de ellos quién lo ha matado pero como no saben quién pues deciden hacerle desaparecer... y... no sigo... Como digo no es lo perfecta que debería ser, el segundo episodio es flojo y lastra bastante la obra en su totalidad aunque recuperan bien el tono. Hay muchas caras conocidas si uno está acostumbrado a ver series británicas, y las actuaciones son más que correctas. En definitiva estamos ante una buena serie para realizar un maratón, su factura y guión son más que correctos y nos permiten teorizar sobre quién es el culpable, entrando en el juego es como mejor disfrutaremos de la serie aunque en demasiadas ocasiones los giros de guión sean demasiado obvios. Correcta sin más. 

KELLEY STOLTZ/ NATURAL CAUSES (2018)/ STATIC ELECTRICITY

 

Si no estoy equivocado puesto que la memoria comienza a fallarme, rondaba el 2001 cuando me hice con "Crockodials". Ese disco raruno y casi descatalogado que rendía homenaje al discarral de la banda de Liverpool Echo and The Bunnymen de 1980 que no necesita presentación ni defensa alguna. Un tal Kelley Stoltz estaba detrás de esta maravillosa y genial idea de rendir pleitesía a uno de los grandes discos olvidados cuando se trata de nombrar lo mejor de lo mejor de cada época. Allí conocí a Stoltz, el músico Californiano oriundo de San Francisco tocaba todos los instrumentos y dejaba muy claro cuales eran sus influencias y gustos. Después de aquello comencé a seguirle la pista y a disfrutar de su calidad. Con discos como "Antique Glow" (2003), el favoritísimo personal "Below the Branches" (2006) y "Circular Sounds" que forman su tripleta a recomendar fue fácil enamorarse de un artista que estaba por encima de lo comercial y de cualquier moda. Después de aquello y sin saber porqué fui perdiendo interés y casi la pista, su "To Dreamers" del 2010 no cuajó en el hogar nikochiano pero un servidor seguía atento a sus lanzamientos sin que acabasen por engatusarme. Ni "Double Exposure", ni "In Triangle Time" ni tampoco "Que Aura" mejoraba el trío de favoritos nikochiano.... .y llegó 2018, y mi querido amigo Jesús Burgaleta quién regenta un tesoro bloguero llamado "Idiot Cierzo" me puso en la pista del nuevo trabajo de Stoltz, su "Natural Causes" de portada maravillosa y música de otra década. Sorprendente llegada puesto que no hace nueve meses que apareció su anterior trabajo, pero como al parecer se quedó de Rodriguez unas semanas, se bajó al estudio de grabación que tiene en el sótano de casa y en un plis plas empaquetó nueve temas que harán las delicias de todos aquellos que vivieron a tope los ochenta. Este disco, sonido retro al margen, recupera un algo la magia de discos anteriores, de mis favoritos, y eso es de agradecer y me facilita mucho la escucha y el volver a prestarle la atención que sin duda merece. 


Kelley Stoltz - Natural Causes (2018): 01.- Natural Causes/ 02.- My Friend/ 03.- Static Electricity/ 04.- Where You Will/ 05.- Decisions, Decisions/ 06.- How Psychedelic Of You/ 07.- Are You An Optimist/ 08.- Our Modern World/ 09.- A Rolling Tambourine.

Tampoco os diré que "Natural Causes" es el disco que cambiará vuestras vidas ni tampoco que es el disco del año. No os quiero llevar a engaño. Es un disco que gustará a cualquier seguidor de Stoltz, eso seguro, y puede que a muchos de los que amontonan discos ochenteros de similar pelaje pero tampoco busquen aquí las respuestas a sus problemas de falta de grandes discos, porque lo nuevo de Stoltz tampoco lo es aunque la canción inicial, el tema homónimo, desde su primera nota nos deleita con una teletranportación a otra década, a otro tiempo, a otras atmósferas.... Es una canción maravillosa de esas que se incrustan en el cerebelo y no te abandonan, muy "bunnymen" ya me entendéis. Un servidor tiene su melodía grabada a fuego y caminando sin rumbo me viene el estribillo... y hablando de estribillos, qué pelotazo es el de "My friend", qué joya, qué gustirrinín!!! con ese toque a OMD, a Kraftwerk de andar por casa... y ese toque kraftweriano aparece también en la brutal ochentera "Static electricity". Ya digo, este disco es un viaje al pasado, a un sonido olvidado pero que para muchos nos trae unos recuerdos imborrables. El disco durante sus nueve temas sigue por esos derroteros, hay temas que me encantan como "Decisions, decisions" en el que mucha crítica especializada y de alto nivel comparar con un Ray Davies de antaño.... Otras como "Our modern world" son pura decadencia matinera después de una juerga descomunal, en cambio "A rolling tambourine", que cierra estupendamente el disco, tiene esos ecos lisérgicos a Syd Barrett, al pop británico de siempre, a los Blur con Albarn endrogado... un tesoro que cierra un disco que sorprenderá a muchos y que a tantos otros cogerá con el pié cambiado, aunque sinceramente creo que a la mayoría se les quedará en el tintero. Sería un error en mi modesta opinión, pero como les dije antes, no es un discón, un discarral o una POM, es sólo buena música, buenas canciones que rememoran otra época, otro tiempo. Es un disco muy personal, fuera de modas, y eso hace que me guste todavía más.