Tift Merritt - Stitch of the World (2017)


A uno le cuesta entender como la cantautora estadounidense Catherine Tift Merrit no es ya una artista consagrada/admirada pues con su voz es capaz de llevarnos a otra época e introducirnos en atmósferas mágicas que tan solo algunas féminas como Joni Mitchell o Emmylou Harris, a las que habitualmente se la compara, son capaces de trasladarnos. Más de media docena de discos llevaba a sus espaldas antes de enamorarnos con este "Stitch of the world", discos que si bien no bajaban del notable, sobretodo ese "Tambourine" del 2004 que acertadamente he recuperado estos días, les faltaba un algo, un plus que sí tiene su nuevo trabajo. Cual es la clave? pues no tengo ni idea, pero tal vez ha ido madurando con el tiempo y con sus colaboraciones que siempre saben a gloria, ya sea con Andrew Bird, Hiss Golden Messenger o Sam Beam; y es con este último con quién parece haber hecho una buena alianza pues el señor del "vino y el hierro" produce el disco junto a Tift y se pega unos cantecitos a dúo en las últimas canciones del mismo. No hay que olvidar que han contado con verdaderos músicos de postín. Marc Ribot es el encargado de la guitarras (banjos y ukeleles...), y eso es ya un triunfo. El de New Jersey aparece siempre junto a grandes figuras y en grandísimos discos, ya sea como escudero de Costello, Waits, Faithfull, Veloso... e incluso Calamaro! Su forma de tocar es maravillosa y siempre consigue un sonido exquisito y unas atmósferas increíbles, si a eso le añadimos que Eric Heywood se ocupa de la pedal-steel... pues comenzamos a entender porqué estamos ante uno de los discos del año. Y como no, la voz de la Merritt que suena a otra década, a unos setenta de vuelta de todo que le permiten acercarse más que nunca a las grandes damas y a la vez separarse de ellas con un estilo ya propio. Un estilo ya hecho, maduro, mágico y espiritual. Tift agrupa en este "Stitch of the world" una colección de canciones sobresalientes de belleza infinita, lo que en definitiva acaba dando como resultado un disco que con total seguridad estará entre mis elegidos del año. 



Tift Merritt - Stitch of the World (2017): 01.- Dusty Old Man/ 02.- Heartache Is an Uphill Climb/ 03.- My Boat/ 04.-Love Soldiers On/ 05.- Stitch of the World/ 06.- Icarus/ 07.- Proclamation Bones/ 08.- Something Came Over Me/ 09.- Eastern Light/ 10.- Wait For Me.

La encargada de abrir este espléndido disco es una joya atemporal. En "Dusty old man" nuestra querida Tift está espléndida, pero aquí quién brilla realmente es el señor Ribot que lo borda a cada segundo. Temón para abrir el discón. El segundo tema del disco es sin duda uno de mis favoritos, "Heartache is an uphill climb" es un diamante, un tema que nos hace acordarnos de las grandes cantautoras, sobretodo de Joni, un tema espectacular que pone la piel de gallina con la voz de Merritt en un estado de gracia descomunal. "My Boat" es puro folk de los setenta. Su composición, junto a Raymond Carver, proviene de un poema del mismo Carver, el resultado? una canción espléndida, absorvente, bella, bonica del to. Cuando llega "Love soldiers on" ya tenemos la certeza de que este disco es algo grande, lo que solo hace que confirmarlo que esta estupenda canción, un country clásico, de melodía suave y exquisita, una de esas tonadillas que particularmente derriten mi alma. "Stitch of the world" que da nombre al disco es una de las mejores canciones que un servidor ha escuchado los últimos años, una canción superior a cualquier otra, una POM. No hay palabras. Pasado el ecuador del disco nos encontramos con una de las tapadas del disco, "Icarus", en la que Tift al piano nos enamora con esa melodía tan delicada y bella, "Proclamation bones" retoma un tono algo más rockero antes de enlazar con los tres últimos temas donde Tift hace pareja de baile con Sam Beam. En estos tres temas se nota muy mucho la mano de Sam Beam. La mano y su voz edulcorada que a veces se me atraganta y otras no, aunque últimamente son más las que sí que las que no. Aquí por eso de no ser un disco suyo está más comedido y aporta el azúcar justo pero estas tres canciones son en mi opinión inferiores al resto. De esas tres, "Eastern light" es maravillosa. y bueno, "Wait for me" no está nada mal, tampoco negaremos la evidencia pero a mi me gusta más la Merritt sin Sam Beam. Dicho esto, añado que en alguna que otra edición existe el bonus track acústico de la canción "Stich of the world" a dueto con Beam, pero tanto si aparece o no, estamos ante uno de los grandes discos de este año. Un disco precioso que nadie debería perderse. 

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