RORY GALLAGHER/ CALLING CARD (1976)/ DO YOU READ ME?

 

La pequeña y antigua localidad irlandesa de Ballyshannon vio nacer un 2 de Marzo de 1948 a una de las grandes leyendas de la guitarra y a una de las figuras esenciales del blues-rock, vio nacer y crecer a Rory Gallagher quién a los quince años ya tocaba en mil y un garitos, pero no fue hasta la creación del trío "Taste" que se le reconoció su inmenso talento. Con la base en la ciudad de Cork los Taste a partir de 1966 comenzaron a engrasar la maquinaria y con el disco debut homónimo en 1969 y sobretodo con "On the Boards" en 1970 conocieron el éxito, y con el éxito vinieron las disputas y Rory acabó partiendo peras e iniciando una carrera en solitario con un nuevo disco llamado sencillamente "Rory Gallagher" en 1971, un disco de esos que mirando hacia atrás se antoja imprescindible. A partir de este momento el talento y la creatividad de Rory se disparan, sus directos son brutales, y su fama a las seis cuerdas se hace mundialmente famosa, tanto nivel tenía el amigo Gallagher que superaba en crítica al mismísimo mano lenta Clapton y se le ofreció en más de una ocasión formar parte de las Satánicas Majestades Stonianas, creo que llegó a tocar con ellos en algunos conciertos por tierras holandesas, aunque el carácter irlandés de Rory no ligaba demasiado bien con la dictadura de los Glimmer Twins. Rory conforme pasan los años va perfeccionando su forma de componer y tocar, además de su manera de beber, exagerada y sin fin. Su mejor disco de siempre tal vez sea "Tattoo" (1973) aunque como imagináis mi favorito es el disco que hoy nos ocupa, el maravilloso "Calling Card", después tiene discos buenos y brutales, pero el debut, este par comentados y lógicamente "Deuce" son imprescindibles. Volviendo a "Calling Card", es curioso que cuando el mercado musical se vuelve más rockero con la llegada del punk y más variado en propuestas, es cuando Rory decide realizar un disco con influencias más jazzísticas, dejando de autoproducir el disco como siempre había hecho para colaborar en dicha producción con el bajista de Deep Purple Roger Glover quién sin duda realiza un espléndido trabajo en el estudio. Como músicos Gallagher cuenta con Gerry McAvoy al bajo, Lou Martin a los teclados y Rod de'Ath a la percusión, teniendo él todo el protagonismo a todos los niveles. Nunca su voz suena mejor, nunca su forma de componer es tan certera y como siempre, su guitarra dispara demoledores riffs. 


Rory Gallagher - "Calling Card" (1976): 01.- Do You Read Me?/ 02.- Country Mile/ 03.- Moonchild/ 04.- Calling Card/ 05.- I'll Admit You're Gone/ 06.- Secret Agent/ 07.- Jacknife Beat/ 08.- Edged In Blue/ 09.- Barley And Grape Rag/ 10.- Rue The Day (Bonus Track)/ 11.- Public Enemy No. 1 (B-Girl Version)(Bonus Track)/ 12.- Where was I'm going to? (Bonus Track)

Rory Gallagher consigue llamar poderosamente nuestra atención desde el primer segundo del disco, consigue atraparnos en su mundo, en su atmósfera mágica y envolvente. La intro inicial de "Do you read me?" es absolutamente genial, con esa entrada tan rocanrolera, tan sonido setenta, tan putoámica. Sin duda estamos ante un tema de esos míticos que todo bicho viviente debería escuchar día sí día también, me copian? El woogie-woogie de "Country Mile", perdónenme ustedes pero.., me la pone dura. Riffs infecciosos y un solo de guitarra marca de la casa espectacular. La dureza guitarrera va subiendo poco a poco de nivel, esta vez toca disfrutar de la hardrockera "Moonchild", que lleva en su ADN el ABC del rocanrol, parece sencillo pero no lo es, es una brutalidad de tema que en su riff parece enseñar por donde deben ir los tiros en esto del hard-rock. Entonces Rory nos da una pausa con el tema que da nombre al disco, "Calling Card" es un tema inclasificable, un tema demoledor de blues-rock con esencia jazzística, el guitarra parece haberle enseñado al gran guitarrista Neils Cline de Wilco como hay que tocar rock con clase y emoción. Una canción que a nivel de composición resulta insuperable, bonica, deliciosa, mítica, seductora, otoñal... el bajo y los teclados vistiendo de gala el tema, y un Rory vocalmente perfecto. Temón. "I´ll admit your're gone" es tal vez mi tema favorito del disco, un tema folk con esencia sixtie, con hechuras kinkinianas, un tema, podríamos decir muy muy muy Dave Davies, tanto en su construcción como en su interpretación, si cerramos los ojos podemos imaginar perfectamente al pequeño de los Davies poniéndonos la piel de gallina o al mismísimo Rod Stewart dejándonos el corazón como un guiñapo. Con "Secret Agent" retoma Gallagher el camino del hard-rock, estamos ante un temazo para cargar pilas y desnucarse moviendo la quijotera al ritmo que marca la música. La sombra de sus admirados "Little Feat" aparece en la monstruosa "Jack-Knife Beat" y en "Edged in blue" marca la pauta de las guitarras de finales de los setenta, un tema que con las escuchas va enamorando y a día de hoy es uno de mis favoritos. El disco original lo cerraba "Barley and Grape Rag", un tema acústico grabado en directo en el salón del estudio con los músicos a su alrededor, ya sabemos de donde Jack White saca sus coqueterías no?. En la reedición del disco de 1999 aparecen dos bonus tracks: "Rue the day" y "Public enemy", ambos grabados en San Francisco. El primero de ellos con una armónica descomunal y un rocanrol incendiario a la vieja usanza, y el segundo es la primera versión del tema que aparecería en "Top Priority" que me gusta más aunque está versión es muy curiosa. En 2012 apareció otra nueva reedición del disco con otro tema extra llamado "Where was I'm going to?" al que nunca le he pillado la gracia, al que no veo en todo el contexto del disco y queda simplemente como una anécdota de un disco imprescindible, una POM del rock y sin duda el mejor disco de Rory Gallagher, uno de los maestros de la guitarra, un genio, un artista brutal al que habría que reivindicar más a menudo. 


*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

Como a tantos directores actuales, a Alex de la Iglesia parece que los plomos se le habían fundido. Tampoco es que su carrera sea un no parar de éxitos y grandes películas pero sí que es verdad que su estilo, reconocible por todos y plagiador de otros, gustaba bastante en el hogar nikochiano sin, digamos tampoco, volvernos locos. Siempre podemos nombras un poker de buenas películas suyas, que no excelentes, sin riesgo a errar el tiro pero como decía parecía que había perdido el norte, al menos hasta la llegada de "El Bar", su último film estrenado donde De la Iglesia recupera un algo el pulso de antaño y nos hace pasar un gran rato. La idea "buñuelesca" de encerrar a un grupo de personas (esta vez en un bar) debido a algún suceso de difícil explicación no es nueva, pero desde luego el inicio del film funciona a la perfección, con un ritmo demoledor, unos personajes suculentos, una atmósfera acongojante y un humor a la altura, lástima que conforme pasan los minutos y la historia avanza el film se vaya descafeinando demasiado, hasta volverse una chufla. Cuenta el director con un plantel a su medida donde cabe destacar a la desaparecida Terele Pávez y a Secun de la Rosa, sin duda lo mejor del film, y sorprende ver de esa guisa a Mario Casas, como sorprende que entendamos cuando habla. El resto cumple y se amolda al estilo De la Iglesia. No es una película diez pero sí es lo suficientemente entretenida como para hacernos pasar un buen rato. Sin duda el mejor trabajo de Alex de la Iglesia en años. 

Tal día como hoy llegó al mundo Charles Edward Anderson Berry y el 18 de marzo del 2017 "Mr Rock and Roll" se fue de este mundo dejándonos en herencia la música que más nos gusta, innumerables canciones que han influido en todo y en todos. Y se fue a lo grande, con un gran disco bajo el brazo. Chuck Berry deja un legado descomunal, una historia maldita y el abc de lo que es ser una estrella de rock. Él era el Rock. Llevaba 38 años sin grabar un nuevo disco de estudio, tal vez demasiado, pero durante este tiempo ha ido trabajando en él, pues como le dijo a su esposa Themetta: "Mi amor, me estoy haciendo viejo. He trabajado mucho para hacer este disco. Es el momento de guardar mis zapatos". Con noventa años, Chuck Berry, dice estar envejeciendo, dice estar cansado pero sigue rocanroleando como el primer día. Su energía, su carisma, sus riffs, y su voz canalla siguen estando ahí, nada ha cambiado. Bueno sí, nosotros. Para su último disco Chuck se rodeó de buenos amigos y familia. En la grabación aparece su buen amigo Jimmy Marsala que fue su bajista durante cuarenta años, Robert Lorh al piano y  Keith Robinson a la batería, curiosamente están presentes sus hijos: Ingrid Berry a los coros y armónica, y Charles Berry Jr, como no, a la guitarra. El sonido del disco es el sonido de Berry, su sonido, el del rocanrol. No hay trampa ni cartón, ni postureo ni modernidad alguna. Hay esencia y verdad. Pureza. "Wonderful woman" abre el disco, en esta canción colabora Gary Clark Jr, dándole este toque del nuevo milenio pero sin salirse del tiesto. Un tema fantástico dedicado a su esposa. En "Big Boys" hay ese riff característico, eso que queríamos oír, que deseábamos volver a sentir. Y en esta canción hay dos colaboraciones de lujo: Tom Morello y Nathaniel Rateliff. Casi ná. No es mi intención diseccionar el disco tema a tema, pues es un artefacto demoledor de rocanrol, sin altibajos. Claro que tengo mis favoritas como "You got to my head", "Darling" y "Lady B. Good", pero es que todo el disco es fantástico. El cierre blusero de "Eyes of a man" es muy destacable pero como digo todo el disco es para enmarcar. El disco de una leyenda, de uno de los más grandes. El disco con el que se despidió de todos nosotros. Gracias por todo señor Rocanrol.

Chuck Berry - Chuck (2017): 01.- Wonderful Woman/ 02.- Big Boys/ 03.- You Go To My Head/ 04.- 34 Time (Enchiladas)/ 05.- Darlin’/ 06.- Lady B. Goode/ 07.- She Still Loves You/ 08.- Jamaica Moon/ 09.- Dutchman/ 10.- Eyes Of Man

"Never can tell"


Me recomendaron GLOW y, yo la he visto y disfrutado pero ciertamente no es gran cosa. Netflix tiene esa facilidad para darnos series disfrutables que tampoco son para tanto. Es una gran creadora de guilty pleasures, como esta GLOW, la serie sobre wrestling femenino. "Gorgeus Ladies Of Wrestling" fue una liga femenina de luchadoras televisada en los ochenta, de ahí sale la idea de esta serie que es una tontá pero que tiene algo que engancha. El piloto prometía algo más para luego ir bajando un poco el nivel y las expectativas, pero ciertamente la interpretación de la protagonista Alison Brie es excelente. Aunque pretende ser coral al final se queda en una lucha entre Brie (Ruth) y Marc Maron (Sam Sylvia) sin duda lo más destacado de una serie que vuelve a hurgar en el aroma ochentero pero que en la mayoría de ocasiones se queda en la superficie, no va más allá y mantiene una "blancura" que no se entiende, porque de ser más arriesgada y porculera se hubiese convertido sin duda en una de las series de la temporada y no en esa serie simpaticona. Está bien pero no mata, no es muy buena pero tampoco nos engañaremos, la he disfrutado mucho.


ELLIOTT BROOD/ GHOST GARDENS (2017)/ DIG A LITTLE HOLE

 

Escuchando el nuevo trabajo de los canadienses Elliott Brood, su "Ghost Gardens", a uno le viene a la cabeza ese sonido que les caracteriza y que les lanzó a la fama en el 2005 con la aparición de su primer LP titulado "Ambassador" aunque ya habían mostrado sobradas muestras de calidad con el EP "Tin Type" del año anterior. Un servidor les conoció gracias al temazo "Second Son" de su primer disco, disco con el que me hice en poco tiempo y que aún disfruto. De ahí recuerdo verles en uno de aquellos "caprichos de Apolo" de la sala barcelonesa y meses después en la pequeña y coqueta sala Heliogàbal, donde ya acabé enganchado a ellos para siempre, pues pocas veces uno puede disfrutar de una banda de esa guisa ni a dos metros de distancia (y sentado en un sofá) con un trío de esta calidad y energía. Cada disco suyo ha sido adquirido y disfrutado por un servidor, observando y paladeando su maduración y crecimiento sonoro. "Mountain Meadows" (2008), "Days Into Years" (2011) y "Work and Love" (2014) son tres joyas descomunales. Como decía, escuchando las nuevas canciones de los de Toronto a uno le viene ese recuerdo del Heliogàbal, esa fuerza, esa energía y a la vez sencillez que les caracterizaba, esa mezcla de country con el lado salvaje del punk. Y creo que esa sensación se ve aumentada al saber que todas estas nuevas canciones son viejas canciones. Leí en algún sitio que eran nuevas canciones con viejos sonidos o eran viejas canciones con nuevos sonidos? no lo recuerdo, en cualquier caso esas canciones estaban en un cajón olvidado, y por suerte para nosotros han sido retomadas, regrabadas y puestas a punto con el toque de banjo, mandolina e incluso me atrevería a decir que la maleta Samsonite de Pitkin está presente otra vez en forma de bombo. Mark Saso, Casey Laforet y Stephen Pitkin siguen demostrando que son una magnífica banda de death-country, frontier-rock, alternative-rock, alt-country... o como queráis llamarlo, simplemente buena música.


Elliott Brood - Ghost Gardens (2017): 01.- Til the Sun Comes Up Again/ 02.- Dig a Little Hole/ 03.- Gentle Temper/ 04.- 2 4 6 8/ 05.- The Fall/ 06.- Adeline/ 07.- The Widower/ 08.- Thin Air/ 09.- T.S. Armstrong/ 10.- Searching/ 11.- For the Girl.

Los primeros acordes algo tímidos se aceleran de la mano de Saso y toman cuerpo como lo hacían años atrás en "Ambassador". Un tema estupendo muy marca de la casa, con Saso desgañitándose y hacer lo difícil, fácil. Un inicio maravilloso que empalma con una de las mejores canciones del disco, "Dig a little hole", esta vez cantada por Laforet muy bien acompañado a las voces por Saso, como siempre, sus voces empastan de lujo. Un tema magistral, con un ritmo infeccioso y un ramalazo pop en su estribillo que quita el hipo. "Gentle Temper" es muy americana se mire como se mire, tiene hechuras de M Ward, de Conor Oberst e incluso de Ryan Adams. Preciosa de principio a fin, es un tema que gana con las escuchas. "2 4 6 8" es ese tema perdido del "Ambassador" que pedíamos a gritos, es un tema country-punk de la ostia pues tiene ese desarrollo de guitarras tan fantástico y tan, tan, tan "londocallero", ya me entendéis, los Clash están aquí muy presentes y ese riff roza el plagio, como la canción de los Clah robaba del "Dead End Street" de los Kinks. "The Fall" es otra joya oculta. Otra maravilla sin discusión alguna. "Adeline", de belleza extrema, es una balada preciosa que sin disimulo apunta a la bajada de revoluciones del disco con un piano y un banjo en estado de gracia. El disco desde este momento se vuelve muy tranquilo como demuestran los canadienses a ritmo de Walz con su "Widower" donde un piano ensoñador saca la cabeza. "Thin air" es una pequeña delicatessen instrumental que nos conduce al final del disco con dos piezas cortas pero deliciosas: "T.S. Amstrong" y "Searching" que son bocetos o pequeñas muestras de canciones, pues parecen casi inacabadas. Finalmente, cierran el disco con la maravillosa "For the girl" donde la mandolina nos hace estremecer. Elliott Brood son una grandísima banda de minorías, unos favoritos en la Isla Nikochiana, y su nuevo disco simplemente ha resultado ser sobresaliente a pesar de haberse creado a partir de canciones inacabadas encontradas en un pendrive de un cajón abandonado. 

Jarmusch es uno de mis directores favoritos de los últimos años. Me encantan sus películas y como le da la vuelta a los estilos, incomodando y sorprendiendo a la vez. Ya sea una comedia romántica (Flores Rotas), un western (DeadMan), una de yakuzas (Ghost Dog) o cualquiera de sus increíbles colecciones de historias (Night on Earth, Coffe and cigarrettes). Una nueva "Bajo el peso de la ley" resulta imposible, esa grandeza sólo ocurre en contadas ocasiones pero me comentan que "Paterson" es muy grande y me falta su visionado, pendiente también tenía su "Only lovers left alive", su deconstrucción del cine vampírico y la otra noche pude darle un buen mordisco. La verdad, lo reconozco, no sabía muy bien de que iba el film, no sabía de su contenido vampírico. Mi única información era que contaba con tres actores muy de mi agrado: el ya fallecido John Hurt, la promesa Tom Hiddelstron y la inconmensurable Tilda Swinton (demasiado buena para este mundo). La película está ambientada entre Detroit y Tánger, entre los pensamientos y vivencias de una pareja de amantes vampiros, una historia que en mi opinión nunca acaba de funcionar debido a un guión demasiado snob, gafapastil y ombliguista. Sabe mal decirlo pero el film de Jarmusch es aburrido y no sabe muy bien ni a donde va ni a donde pretende llevarnos. Y es una lástima porque sus primeros veinte minutos eran muy prometedores. Solo para fieles seguidores de Jarmusch que pueden dejar de serlo después de este film al que solo lo salva Tilda Swinton. 

El 11 de Agosto de 1976 en los estudios Indigo de Malibú (California) bajo la producción de David Briggs, Neil Young grabó un buen puñado de preciosas canciones que por un motivo u otro se quedaron en el cajón de las olvidadas. Algunas fueron apareciendo en sus siguientes discos como "Rust never sleeps" (Pocahontas, Powderfinger), "Comes a time" (Human Highway), "American stars'n bars" (The old country waltz) o la canción que da nombre a este disco aparecida años después en el "Le Noise" por poner algunos ejemplos, otras, sin embargo, como "Hawaii" y "Give me strenght" quedaron inéditas hasta nuestro días, cuando finalmente "Hitchhiker" ha sido editado. Tito Neil desempolva sus grabaciones olvidadas y nos regala un disco que sin darnos nada nuevo nos lo da todo. Me explico. No encontraremos nada que nos eleve al séptimo cielo, nada nuevo, pero lo presentado aquí suena de miedo y muestra el nivelón que tenía entonces Young (y el que tiene siempre, no nos engañemos). Al escuchar estas versiones, que se entiende que son las versiones originales tendemos a compararlas a las que escuchamos por primera vez, y es imposible no entablar una discusión sobre cual de las dos es mejor. Para ejemplo un botón: Powderfinger. A mi, la versión de este disco me pone la piel de gallina, no sé a vosotros. Los dos temas inéditos no desentonan y particularmente me parecen notables sobretodo "Hawaii" que me parece descomunal pero es en Pocahontas, Powderfinger y Hitchhiker con las que más fácilmente conecto y me hacen esbozar una sonrisilla de placer incalculable. Poco que decir sobre este disco. Un disco para fans, para fieles seguidores y coleccionistas de la inmensa e imprescindible obra del más grande (que Bob nos perdone), un disco que es un capricho, un regalo, un tesoro. Imprescindible como banda sonora otoñal. Magnífico. 

Neil Young - "Hitchhiker" (2017): 01.- Pocahontas/ 02.- Powderfinger/ 03.- Captain Kennedy/ 04.- Hawaii/ 05.- Give Me Strength/ 06.- Ride My Llama/ 07.-Hitchhiker/ 08.- Campaigner/ 09.- Human Highway/ 10.- The Old Country Waltz

"Rock me on the water"

Tenía la mosca detrás de la oreja después de la mediocre temporada seis de la serie, de que Martin se hubiese entregado a los dólares de HBO y a la gandulería, y sobretodo a que ahora resulte que todo el mundo adora las novelas cuando muchos ni las han leído y que tampoco nos engañemos, el cuarto libro fuese bastante regulero no así el quinto, Danza de Dragones, y de momento último libro de la saga pues "Vientos de Invierno" y "Sueño de primavera" no sabremos si llegarán a estar alguna vez entre nuestras manos. Dicho esto, la serie atrapó al escritor, y todos aquellos que hemos leído los libros y que llevamos un cabreo considerable esperábamos ser sorprendidos con aquello que sucediese ahora en la historia aunque de sorpresa tampoco han habido tantas. Tranquilos, no voy hacer ni un spoiler. Primero diré que esta temporada siete es mucho mejor que la anterior, aquella temporada seis me decepcionó muy mucho aunque no estaba exenta de fuegos artificiales. Dicho esto, tampoco sucede nada que uno no imaginase, pues casi todo se sabía de historias paralelas o leyendas que se han contado durante los libros. La serie es visualmente un espectáculo inigualable, el ritmo  mejora y todo se hace más conciso, dan menos vueltas al asunto... ayudados gracias a que la mensajería por cuervos sea más rápida que el whatsapp y que un viaje en barco por los siete reinos se hacen en unas horillas. A veces cuesta pensar que detrás de este casi final esta Martin, pero supongo que él dirige en la sombra, aconseja y guía. Acabará como él quiere que acabe, llegaremos a dónde él quería aunque creo que el camino no será exactamente el mismo. La serie cada vez tiene más seguidores, y nosotros cada vez vemos menos tetas y sangre, muchas muertes de soslayo y comentarios teenager sobre ligoteos entres las reinas y sus sirvientas. Ha perdido un poco el norte, esa es mi opinión, pero aún así la seguiré viendo porque es puro espectáculo, y porque, joder, quiero saber quién acabará sentado en el trono de hierro. Hagan sus apuestas.


DAVID RAWLINGS/ POOR DAVID'S ALMANACK (2017)/ CUMBERLAND GAP

 

En 2015 David Rawlings junto a su inseparable media naranja Gillian Welch nos regaló una de esas pocas colecciones de canciones que se pueden considerar casi instantáneamente como obra maestra. Parecía exagerado en un primer momento pero simplemente aquel "Nashville Obsolete" es y será siempre una Puta Obra Maestra. Rawlings al frente de su "máquina" superaba lo mostrado en el debut "A friend of a friend", doblaba su apuesta y le otorgaba una magia que difícilmente se puede llegar a igualar, es por eso que tenemos que soportar como muchos hablan de su nuevo disco, el tercero aunque ya sin su "machine", su "Poor David's Almanack", en términos de disco menor, incluso he leído y escuchado que es aburrido y que tiene canciones tontas, y perdónenme o no aquellos que opinan de esa manera pues creo que es una de las mayores estupideces que alguien puede decir sobre este excelente disco. Vale, no es "Nashville Obsolete" pero eso es francamente difícil por no decir imposible, aunque en esta nueva entregar encontremos canciones que podrían pertenecer a aquella joya del 2015. Sí, creo que al menos la mitad de sus canciones no desentonarían en absoluto pero desgraciadamente para todos, en este nuevo disco no encontramos joyas como "Thr Trip" o "Pilgrim", pues encontrarnos con milagros musicales no suele suceder todos los días. Rawlings puede que haya realizado un disco más ligero, y digo puede porque me asalta la duda. Cuenta para ello como siempre con Gillian Welch, con muchos de sus colaboradores habituales y además con colaboraciones estelares como la de Keth Secor, Willie Watson y Critter Fuqua (Old Crow Medicine Show), Griffin y Taylor Goldsmith (Dawes), y Paul Kower (Punch Brothers). El disco es por tanto menos "máquina" y más reunión de amigos, es más ligero y menos introvertido que su predecesor y en cuanto a comparaciones sónicas es menos Tito Neil y más Jackson Browne, menos Dylan y más countrificado aunque, claro, Rawlings viene de donde viene y ramalazos a Dylan y sobretodo al Young de después de la fiebre del oro encontramos por doquier, pero sobretodo está bañado por la vieja medicina del cuervo. Ese es mi parecer, esa es mi sensación al escucharlo. Disco menor? paparruchas!. 


David Rawlings - Poor David's Almanack (2017): 01.- Midnight Train/ 02.- Money Is the Meat in the Coconut/ 03.- Cumberland Gap/ 04.- Airplane/ 05.- Lindsey Button/ 06.- Come on Over My House/ 07.- Guitar Man/ 08.- Yup/ 09.- Good God a Woman/ 10.- Put ‘Em Up Solid.

La deliciosa "Midnight Train" da el pistoletazo de salida. Perfectas guitarras que erizan el bello y unas voces, las de David y Gillian, que sencillamente son celestiales. Compenetradas, increíblemente empastadas y complementarías. Mágicas. La divertida y desenfadada "Money is the meat in the coconut" tiene mucho de la esencia de los "Old crow medicine show", y es de las pocas no escritas a cuatro manos por Rawlings y Welch, como los últimos tres temas del disco, tal vez esos temas que firma en solitario Rawlings, son los que hacen bajar un poquito la nota final. Aún así, a mi, personalmente la del "coconut" me divierte y me hace feliz. Llega entonces "Cumberland Gap", la mejor canción del lote, la única junto a "Lindsey Button" que encajarían perfectamente en su anterior trabajo. Es "Cumberland Gap" un tema 99% Neil Young después de la fiebre del oro, su esencia es puro "After the gold rush", y como el falsete no le da a David, pues Gillian se encarga de dar con ese sónido putoámico.  "Airplane" es preciosa de principio a fin. Pura americana, pura tradición. Muy balada "Old crow", porqué no decirlo, con un estribillo ganador. "Lindsey Button" es una de mis favoritas del lote. Canción de cantautor top, canción que nos atrapa poco a poco para no soltarnos y así llevarnos en volandas a "Come on over my house" con el country de pradera por montera... fogatas, violines, whisky y buen rollo. "Guitar man" es la última firmada por la pareja celestial, es un tema precioso, un tema muy pero que muy Jackson Browne, esas guitarras son puro Eagle. La tanda final la firma Rawlings en solitario, y no digo que sean malas, son notabilísimas pero un servidor prefiere que Welch supervise. "Yup" y "Good god a woman" van cargaditas de humor, son divertidas y desenfadadas, pero para nada malas. La segunda de ellas, "Good god a woman" tiene ese aroma a los "Old crow medicine show" que supongo yo proporciona el trabajar con Secor, Watson y Fuqua. Cierra magistralmente volviendo al sonido neilyounguero con "Put'em up solid" un disco que siendo un peldañito menor que su predecesor es toda una delicia.

01. American Girl (Tom Petty and the Heartbreakers, 1976)
02. Don't Do Me Like That (Damn the Torpedoes, 1979)
03. Learning to Fly (Into the Great Wide Open, 1991)
04. Free Fallin' (Full Moon Fever, 1989)
05. Listen to Her Heart (You're Gonna Get It!, 1978)
06. Don't Come Around Here No More (Southern Accents, 1985)
07. Wildflowers (Wildflowers, 1994)
08. A Face in the Crowd (Full Moon Fever, 1989)
09. The Waiting (Hard Promises, 1982)
10. Refugee (Damn the Torpedoes, 1979)
11. Runnin' Down a Dream (Full Moon Fever, 1989)
12. Asshole (Songs and Music From "She's the One," 1996)
13. Mary Jane's Last Dance (Greatest Hits, 1994)
14. Change of Heart (Long After Dark, 1982)
15. Breakdown (Tom Petty and the Heartbreakers, 1976)
16. You Don't Know How It Feels (Wildflowers, 1994)
17. Fault Lines (Hypnotic Eye, 2014)
18. I Won't Back Down (Full Moon Fever, 1989)
19. Ain't Love Strange (Let Me Up (I've Had Enough), 1987)
20. You Got Lucky (Long After Dark, 1982)

Me desperté ayer con un mensaje de mi hermano que me decía que Tom Petty había fallecido. No me lo creí y me levanté rápidamente a comprobarlo. Aún sin recuperarme de toda la violencia sufrida el 1 de Octubre en las calles barcelonesas, y en un día de paro laboral para denunciar la violencia extrema policial recibo otro mazazo. Sí, Tom Petty sufrió ayer un ataque al corazón y murió en el Hospital de Santa Mónica (California) a los 66 años. El talento y el carisma del rubio de Florida está fuera de dudas, sus innumerables hits forman parte de la historia del rock y muchos discos forman parte de los esenciales de la música. Ahora suenan sus hits, esos que forman parte de la banda sonora de mi vida, mientras escribo estas lineas totalmente apesadumbrado. Petty como ningún otro representa el rock de los setenta, representa el sonido americano. Atrás quedan sus grandes obras como su debut de 1976, "Damm the Torpedoes" (1979), "Hard Promises" (1981), "Full Moon Fever" (1989), "Wildflowers" (1994) e incluso cabe reivindicar su "Hypnotic Eye" del 2014. Sin olvidarnos de los Travelling Wilburys, ese supergrupo junto a Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne y Roy Orbison, con dos discos soberbios e imprescindibles. Como decía, en estos momentos suenan sus canciones, suena su mítico Greatest Hits editado en 1996 y que incluye su mejor trabajo desde 1976 hasta el año de edición. Una compilación básica en cualquier discoteca que resume muy bien su trayectoria y sus éxitos, una compilación que puede encontrarse por menos de cinco euros y que es una auténtica joya. No es tan todas sus grandes canciones pero todas las que están lo son. Petty nos ha abandonado, el rubio de Florida ha roto nuestro corazones. 

01. American Girl / 02. Breakdown / 03. Listen To Her Heart / 04. I Need To Know / 05. Refugee / 06. Don't Do Me Like That / 07. Even The Losers / 08. Here Comes My Girl / 09. The Waiting / 10. You Got Lucky / 11. Don't Come Around Here No More / 12. I Won't Back Down / 13. Runnin' Down A Dream / 14. Free Fallin' / 15. Learning To Fly / 16. Into The Great Wide Open / 17. Mary Jane's Last Dance / 18. Something In The Air



20-10-1950//02-10-2017. "Free Falling"


Netflix tenía reservada una de sus grandes apuestas del año para el verano, y a pesar que sus dos últimas entregas de los Defensores en solitario (Luke Cage e Iron Fist) fueron bastantes reguleras, el populacho tenía ganas de ver a este grupo de superhéroes juntos, más aún al recordar lo interesante que fue Daredevil (T1, T2) y, aunque menos, también Jessica Jones. Por primera vez la serie no funciona individualmente. Me explico. Uno puede ver cualquiera de ellas y es independiente de la otra, incluso puede verlas en el orden que mejor le venga en gana, pero The Defenders necesita del visionado de todas y se tiene que ver, sí o sí, en último lugar pues la historia de los cuatro defensores converge en esta miniserie de tan solo ocho episodios. Al repartir minutos Daredevil sale perdiendo pero el resto ganado, nos encanta Jessica Jones aunque algunos no lo reconozcan y tanto Luke Cage como Iron Fist se benefician de poco papel, casi un rol secundario. Rosario Dawson sigue siendo el nexo de unión, como lo es "La mano". Casi todos los secundarios aparecidos tienen aquí sus minutos de gloria, y además añadimos la presencia de mi querida Sigourney Weaver como la más mala entre las malas. Da gusto verla siempre aunque sea en productos indignos para su nivel. The Defenders funciona porque es todo espectáculo y acción, avanza sin rodeos y no nos deja casi ni un respiro. Se agradece. Ir al grano le sienta bien. Puede que sea una enorme película de unas ocho horas de duración troceada para que de el pego como serie, y eso se nota a la hora de explicar la historia. Una historia que es de preescolar. Unos malos que buscan algo y unos buenos que lo impedirán. Épica y mamporros y algo de romanticismo blanco. No es una gran serie pero sí es muy entretenida. No engaña a nadie, es lo que aparenta y se enorgullece de ello. Y al final todo apunta a una Daredevil temporada 3... así que tenemos mucho Marvel por delante, en breve llegará The Punisher. Dejémonos de prejuicios y a disfrutar.


THE PARSON RED HEADS/ BLURRED HARMONY (2017)/ PLEASE COME SAVE ME

 

De Portland, Oregón. De sonidos americanos que beben sin disimulo de The Byrds, CSN, Buffalo Springfield, Big Star, Jayhawks y tantos otros. De buena compañía como la que les llevó por tierras peninsulares hace un par de años junto al magnífico Doug Paisley. De talento indiscutible... y es que de esa guisa es imposible no seguir la pista a The Parson Red Heads quienes este año han firmado uno de esos discos de escucha lenta y pausada, que crecen y enamoran conforme pasan los días, las semanas y los meses, y que al llegar el Otoño se hacen imprescindibles. "Blurred Harmony" es uno de mis discos favoritos en lo que llevamos de año. Sus armonías y americanismo me desarman, sus guitarras cargadas de folk-rock en ocasiones psicódelico con cierto aroma sanfrancisquero me trasladan a tonadillas conocidas como las de mis amados Jefferson Airplane, y su inmensa variedad en cuanto a sabores americanos me hacen muy fácil explicar porqué se ha convertido en uno de los discos top del año. El quinteto de Portland se inspira en un poema de Donald Justice para crear sus canciones tomando prestado también su nombre para el disco, y su sonido tiene cierta reminiscencia a Big Star, pero para no irnos muy lejos en el tiempo podríamos decir que tienen un algo de The Jayhawks y de Teenage FanClub, mezclado todo con la sabiduría de Scott McCaughey (que allá donde aparece acaba por convertirse en uno de mis favoritos del momento) con quién por cierto han trabajado en innumerables ocasiones pero que esta vez no se encuentra enfrascado en el proyecto pues es el guitarrista Sam Fowles quién se ocupa de la producción. Las nuevas canciones siguen un hilo común, el del tiempo, lo que nos hace pensar que es un disco "conceptual" vestido de psicodelia folk, esas canciones que se agigantan a cada escucha, trasladando al oyente a paraísos celestiales con olor a tierra mojada hacen a este disco esencial, lo hace inmensamente bello.


The Parson Red Heads - Blurred Harmony (2017): 01.- Please Come Save Me/ 02.- Coming Down/ 03.- Time After Time/ 04.- Answer Twice/ 05.- Sunday Song/ 06.- What Have I Become/ 07.- Terrible Lie/ 08.- Time Is a Wheel/ 09.- Today Is the Day/ 10.- Waiting for the Call/ 11.- Out of Range/ 12.- In a Dream.

Hay tantas referencias míticas en la canción que abre el disco y que ya se han nombrado en incontables reseñas que para qué me las voy a dar yo de listo y repetirlas. "Please come save me" es, independientemente de a qué nos recuerde, un tema descomunal y precioso, concentrando en él casi todas las virtudes del folk/pop/rock americano dejando en cueros a bandas como Fleet Foxes o Band of Horses, mitificados hasta extremos incomprensibles hoy en día. En el segundo tema, "Coming down" visitan la costa oeste americana de finales de los sesenta y se empapan del aroma Sanfrancisquero, sonando, al menos para un servidor, a tonadillas que perfectamente Marty Balin podría firmar como Jefferson Airplane. Delicioso y favoritísima. "Time after Time" es otro pelotazo que nos deja sin aliento ya desde esa guitarra espeluznante hasta su estribillo perfecto. La rara, breve y caprichil "Answer twice" sirve de puente hacia otro de los temas del disco, "Sunday song". Donde encontramos un desarrollo progresivo que firmaría sin pestañear el señor Gilmour, desde luego tiene esa melancolía, ese feeling, esa destreza. Y así podría pasar el rato, dando el coñazo canción a canción intentando decir muchísimo pero repitiéndome más que el ajo. Todas y, sí, digo todas las canciones son magníficas, para qué negar la evidencia ni buscarle tres pies al gato. Claro que tengo mis favoritas, las que creo que son sobresalientes, como por ejemplo el trío que viene: "What have I become", "Terrible Lie" y sobretodo "Time is wheel" que es oro puro. Un temazo de esos que desarman y vuelan cabezas. Del resto? pues todo reseñable, todo de lujo aunque me quedo personalmente con "Today is the day" y "Out of range", otra que hay que amar sobre todas las cosas. Entre medias "Waiting for the call" que no desentona y el final con "In a dream" que pone broche de oro a uno de los mejores discos del año. 

Recuerdo perfectamente ir a ver "La princesa Prometida" al cine en un programa doble de esos que ya han desaparecido, bueno, desaparecieron los programas dobles y los cines. Treinta años después, que se dice pronto, me siento junto a mi hija Arlet de seis años a ver el DVD de la película para celebrar que nada más y nada menos cumple 30 años. Mi hija, por supuesto, queda enseguida atrapada en una de las más bonitas historias de amor de la fantasía ochentera, y embrujada por todos los maravillosos personajes que van apareciendo. Después de una hora y media con la boca abierta y viéndole la cara, sé que hemos acertado y que esa película la recordará siempre, lástima que ya no se hagan películas de esa guisa, la última, tal vez, fuese aquella maravillosa "Stardust", basada en al novela de Gaiman, la que recuerda en todo a la historia de amor entre Westley y Buttercup. Como decía, treinta años después sigue funcionando a la perfección, sigue embrujando y manteniendo al público embobado ante la historia que se les va mostrando, sirviendo como perfecta "primera película adulta" para los más pequeños. Su director, Rob Reiner (Cuenta Conmigo, Spinal Tap, Cuando Harry encontró a Sally, Misery,...), realizó un trabajo magistral. Los actores serán siempre recordados por sus papeles, tanto Robin Wright (Buttercup), Cary Elwes (Westley), Mandy Patinkin (Íñigo Montoya), Chris Sarandon (Príncipe Humperdinck), Chistopher West (Conde Rugen), Wallace Shawn (Vizzini) e incluso Andrea El Gigante (Fezzic) nunca han podido quitarse de encima a los personajes que interpretan, sólo Billy Cristal (Milagroso Max), que es un ser de otra galaxia, ha seguido a su bola. Sin olvidarnos de Fred Savage y Peter Falk que son los culpables de que conozcamos la historia. Todo en la princesa prometida es genial. Genial son los retos de Westley con Montoya, Fezzi y Vizzini. Genial es Milagroso Max. Como detestable es el conde de seis dedos que provocó que la frase de Montoya "Hola, mi nombre es Íñigo de Monyoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir" se quedase grabada en el cerebro de toda una generación, tanto como aquel "Como desees" de Westley. Las luchas a espada, el pantano de fuego y la máquina del dolor. Sin olvidarnos de la banda sonora del film realizada por Mark Knopfler y Willie DeVille. Mítica de principio a fin. Imprescindible. Y sobretodo recordad: Nunca luchéis contra un siciliano cuando la muerte está al acecho!



Me declaro acérrimo seguidor de Sean Scolnick o lo que viene a ser lo mismo de Langhorne Slim. El de Pensylvania (Langhorne es su pueblo de nacimiento) lleva muchos años acompañándome en la salud y en la enfermedad, dándome alegrías y momentos inolvidables con su música. Desde el maravilloso "Electric Love Letter" ha ido maravillándome con cada uno de sus trabajos, ya sea "When the sun's gone down" (2005), "Langhorne Slim" (2008), "Be Set Free" (2009), "The Way we Move" o su reciente y sobresaliente último disco "The Spirit Moves" (2015). Diez años de grandísima música poco valorada en esta parte del planeta aunque a mi poco me importe, pues yo sigo a lo mío: disfrutando. Este año tocaba disco y lo tendremos muy pronto, concretamente su salida está marcada en rojo en el calendario para el 10 de Noviembre vía Dualtone Records, y llevará el título de "Lost at Last Vol. I", lo que provoca que nos preguntemos si pronto habrá un volumen II. Antes de la llegada de este esperadísimo disco en el hogar nikochiano, Langhorne Slim nos sorprende con un EP del que hoy os quería hablar un poquito. Un EP llamado "Never Break" que contiene tres canciones que con total seguridad encontraremos en el nuevo disco. Tres canciones que confirman el estilo tranquilo y bonico del to que tendrá su nueva colección de canciones. Por ejemplo, "Never Break" que abre y da nombre al EP, es un tema muy suyo, una balada típica donde su voz parece romperse en mil pedazos. Un valor seguro. "Old things" se muestra más juguetona, en un dueto con fémina que gusta mucho en el hogar nikochiano, y cierra "Zombie" en modo "Cat Stevens" un EP que augura un larga duración de escándalo.

"Killer Queen"


Ya entrando en otoño uno recuerda como las noches calurosas de verano pueden llegar a ser largas. Los días más aún, con las niñas en la playa, luego piscina, bicicleta, paseos, comidas, cenas... uno llega a la noche que no se aguanta derecho. Una vez duermen, si uno es capaz de sacar fuerzas de donde ya no las hay es el momento perfecto para entregarse a alguna comedia televisiva con algo de chispa, ingenio y carisma. Muy difícil todo ello, pero de haberlas haylas. Me llega el soplo de "Lovesick" (Scrotal Recall creo es su título original) de la que Netflix presume de tener dos temporadas (tienen en espera la tercera) pero que al parecer nadie se ha dado cuenta lo buena que es. Dos temporadas de seis y ocho episodios respectivamente, de una media hora de duración cada uno. Una premisa tonta, una excusa pamplinera, la del joven con clamidia que decide avisar a sus ex para que también se hagan la prueba. Cada episodio recibe el nombre de una de esas chicas, cada mini historia es deliciosa, divertida, pero bajo esa linea argumental casi infantil hay otra historia fantástica que gira entorno al amor verdadero y casi prohibitivo. Ese chico, Dylan, comparte piso con dos amigos, con Luke (su mejor amigo) y con su amiga/amor imposible Evie. Reconozco que la serie me ha ido ganando poco a poco y que tardé en caer en sus garras pero ahora está entre mis comedias favoritas del año. Los secundarios como Angus o Abigail son demoledores, y a los protas, incluso a Luke les acabas amando con locura. Fantástica.


QUEEN/ QUEEN I (1973)/ KEEP YOURSELF ALIVE

 

".... and nobody played synthesizer....."

Sin duda 1973 supuso en la música el final de muchas historias y el principio de otras. The Who firmaban seguramente su último gran disco: "Quadrophenia", el punk comenzaba a dar sus primeros pasos de la mano de Iggy & The Stooges y como no de New York Dolls que entregaron obras maestras como "Raw Power" y "New York Dolls" respectivamente, era casi también el año del adiós de Led Zeppelin, vale aún quedarían por aparecer grandes trabajos como "Physical Graffiti" pero está claro que con "Houses of the Holy" habían tocado techo. Los Stones cerraban su época gloriosa con el poco valorado aunque glorioso "Goats Head Soup". Otros como Pink Floyd firmaban su POM (The Dark Side of the Moon), genios como Springsteen, Marley, Elton y Browne se afianzaban y prometían una carrera inigualable, y simplemente Bowie y por ejemplo Stevie Wonder convertían en oro todo lo que tocaban. Incluso había  lugar para rarezas como el "Tubular Bells" de Oldfield o el magnífico "Selling England by the pound" de los Genesis... Ya digo, un año difícil por la variedad de las propuestas: rock de siempre, reggae, soul, progresivo, punk, glam, hardmetal....  Y en todo este barullo, donde encajaba La Reina? pues tomando el testigo que los Zeppelin parecían cederle, a lo que ayudó la prensa que rápidamente vieron en ellos un relevo más que solvente y prometedor, pero Queen no eran Led Zeppelin ni por asomo, y lo digo tanto en lo bueno como en lo malo. Eran y son dos bandas muy diferentes que además aún siendo yo muy fan de Mercury y Cía, reconozco que la Reina no aguanta la comparación con los Zeppelines, pero ese ya es otro tema. Desde luego, el primer disco de Queen, el álbum de debut que como indicaba la moda aparecía sin título o con el clásico Queen I, tenía muchas cosas de Led Zeppelin, pero también muchas de la épica de los Who, y mucho del Glam. Todo bien mezcladito y servido como ellos decían "sin sintetizadores"... curioso, al menos sabiendo en lo que años más tarde se convirtió la banda, ya en los extraños ochenta. 


En décadas pasadas las grandes bandas, los grandes talentos no podían parar su creatividad, y teníamos un disco al año, incluso a veces dos. Queen no es una excepción, el debut que hoy nos ocupa apareció a final de 1973, pero en 1974 aparecieron otros dos discazos: "Queen II", y "Sheer Heart Attack", en el 75 su POM "A Night at the Opera", en el 76 "One Day at The Races", "News of the World" en el 77, y finalmente, cerrando su época dorada en el 78 "Jazz" con el que su creatividad y su talento comenzaron a difuminarse, concierto de despedida (Killers) y una vuelta al ruedo con "The Game" donde cambiaban de imagen, de estilo, casi de público... Ya nunca más firmaron un disco sobresaliente, canciones buenas de haberlas haylas pero ya nunca fue lo mismo aunque comercialmente les fuese mejor que nunca, y sí, desde entonces sí habían sintetizadores y muchos: Queen, what's new? Queen, someone still loves you!.. ya me entendéis, verdad?. Recomiendo y reto a cualquier detractor de Queen, de la banda del cuero, del bigote, del gugu gaga, del "me llamo Fermín" y el disco del parchís a que cojan al toro por los cuernos y se metan los cuatro primeros discos de la banda de Federico Mercurio en vena. Sobretodo con este "Queen I" que a más de uno cogerá de improvisto y sorprenderá, o porque no lo conozca o porque acabe redescubriéndolo. 


Queen - "Queen I" (1973): 01.- Keep Yourself Alive/ 02.- Doing Allright/ 03.- Great King Rat/ 04.- My Fairy King/ 05.- Liar/ 06.- The Night Comes Down/ 07.- Modern Times of Rock'n'Roll/ 08.- Son & Daughter/ 09.- Jesus/ 10.- Seven Seas of Rhye.

El cuarteto londinense formado por el showman e increíble cantante y compositor Freddie Mercury, poseedor de un instrumento vocal inigualable, el genial guitarrista permanentado Brian May, con un estilo propio e inconfundible a las seis cuerdas y unos riffs reconocibles de aquí a Lima, el bajista John Deacon y el, aunque hoy odiado por un servidor, brutal batería Roger Taylor, dotado de un falsete espectacular. Todos ellos compositores, todos con éxitos propios dentro de la banda, todos con un talentazo demoledor pero nadie con el mojo de Mercury, porque Freddie sí tenía la magia. Era único. Pues bien, 1973 es la fecha de su debut oficial. Un debut homónimo formado por diez temas que nos enseñan un poco de donde vienen y a donde van, sus influencias y su estilo propio que aunque todavía está en pañales ya comienza a enseñar las uñas. Un ejemplo de lo dicho es el temón que abre el disco, "Keep Yourself Alive", con una riff de guitarra impresionante, la sección rítmica a todo trapo y Freddie en su salsa, luciéndose como siempre. Mil capas instrumentales que se convertirían en santo y seña y se triplicarían, voces dobladas, riffs que van y vienen.... temas más allá del rock, con toques líricos y cabaretescos, y un poco de rock de siempre, adornado con un glam-progresivo.... "Keep yoursef alive" es un despiporre, eso es incuestionable, un tema increíble de May, que también firma la autoría junto a Tim Stafell (anterior vocalista de la banda cuando eran Smile) del bellísimo tema "Doing all right", con cambios de ritmo y estilo en el mismo tema que les acercaban a los Zeppelin del "III"... y una explosión eléctrica genial. La opereta "Great King Rat" de Mercury ya apuntaba hacía donde querían ir como banda, es sin duda uno de mis temas fetiche, con él confieso me enamoré de esta magnífica banda. Un tema difícil a todos los niveles que mostraba las cualidades de Freddie como vocalista y compositor. "My Fairy King" es otro tema de Mercury. Por esa época más o menos se repartían él y May casi al 50% la composición de los temas como en "Queen II" donde podríamos decir que cada uno se ocupa de una cara del disco. Tanto "My Fairy King" como "The Night Comes Down" encajarían perfectamente en el "II" pero aquí están. La primera con su faceta operística, es una balada dulce y preciosa que le pone algo de calma y sofisticación al disco, y la segunda, esa estupenda "The Night Comes Down", es puro Zeppelin, una progresión hard-rockera al inicio que firmaría Page al más puro estilo "Baby, I'm gonna leave you" que se va transformando gracias a May en una increíble balada. Y en medio de ambas, otro trallazo como "Liar". Mercury en todo su esplendor. Abrumadora, excesiva, deslumbrante, operística, glamera y putera. Liar es una joya, uno de los grandes temas ocultos de esta imprescindible banda. "Modern Times of Rok'n'Roll" es la cuota que le daban al bueno de Taylor, en los primeros disco siempre tiene tema reservado, compuesto y cantado por él. En este caso se marca un rocanrol clásico, acelerado y apuntado hacia el punk, pero sin más historia que la de ser el séptimo tema del disco debut de Queen. "Son and Daughter" es, otra vez, mucho Zeppelin. De principio a fin, de proa a popa, de la quilla a la perilla... hijo e hija de Page y Plant pasado por el filtro de La Reina, y como no, está firmado por May que no podía ocultar su devoción por los Zeppelin. Antes del final con la brutal instrumental "The Seven Seas of Rhye" que luego aparecería con letra y bien acabada en "Queen II" nos encontramos con otro tema de Freddie, "Jesus", con unas guitarras muy durillas para lo que es Queen, pero magníficas, May se luce. Y nada más, nos quedamos con el regusto de los "siete mares", espero que redescubráis o retoméis este gran disco de una grandiosa banda que por unas cosas u otras a veces no es valorado como se merece. 


*Post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan


01.- A Night at the Opera (1975)
02.- Sheer Heart Attack (1974)
03.- A Day at the Races (1976)
04.- News of the World (1977)
05.- Queen I (1973)
06.- Jazz (1978)
07.- The Miracle (1989)
08.- The Game (1980)
09.- Queen II (1974)
10.- The Works (1984)


Lo peor que le puede pasar a una película de miedito es que uno intuya todo lo que va a pasar antes de los cinco minutos, entonces sólo queda que lo que pase, pase a lo grande, o en definitiva que haya muchos sustos y mucha sangre. En el momento que alguien en Missouri secuestra a un hombre negro, y la historia da el salto a una pareja interracial que va a visitar a la familia blanca en Missouri al más puro estilo Sidney Poitier queda todo más que claro, cristalino. Lo vengo diciendo hace tiempo, sí, soy pesado. Está película es una copia de mil y una películas que hemos visto ya los mayorcitos infinidad de veces, sobretodo en la época ochentera donde el alquilar de VHS, Beta o formato 2000 (sí, si has sonreído es que eras un loser...) echaba humo. Pues bien, si andas preocupado por la infinidad de granos en tu cara seguramente quedarás alucinado con la historia y con el final, si en cambio eres cuarentón, cada cinco minutos citarás a Homer Simpson: me aburro, me aburro, me aburro, me aburro.... La sinopsis vendría a ser algo así: Una pareja interracial visita a los padres de ella, un matrimonio adinerado de Missouri. Pronto Chris (Daniel Kaluuya) comenzará a ver comportamientos extraños, no sólo de sus futuros suegros, sino de toda la familia, invitados e incluso del servicio. A medida que pasan las horas comenzará a descubrir lo que esa familia oculta. Es "Get Out" plana. Con un humor tontorrón que no pega nada y así hacer que el film enganche a un público mayor, si era esa la intención: conseguido. No ayuda que el final, que debería ser una apoteosis gore se quede en pim pam pum. Es decir, que esta historia en los ochenta hubiese salpicado la pantalla, lastimosamente casi cuarenta años después todos se han vuelto muy blanditos. No digo que no se pueda ver, ni que no entretenga a más de uno, pero para un fan como un servidor de este género no es suficiente. Actuaciones mediocres, y resolución facilona. Debo ser el único al que este film le ha decepcionado, así que tendréis que verla y hacerme la contraria. Yo desde luego, no la pienso recomendar. 

Una de mis lecturas veraniegas fue esta maravillosa biografía escrita por Lesley-Ann Jones sobre el gran Federico Mercurio, de la que por cierto todo el mundo me había hablado muy bien y que aseguraban era la mejor biografía sobre Freddie que no sobre Queen. Digo esto porque lo que todo el mundo tendría que saber antes de remangarse y meterse de pleno en la apasionante vida de Mercury es que el libro va sobre su vida y no sobre su banda, que se detallan aspectos sobre el líder de la banda mientras que se pasa de puntillas sobre sus discos. Es más un libro sobre la vida que sobre rock, es más un libro de prensa rosa, incluso me atrevería a decir que a veces amarillea demasiado y ese es tal vez su punto flojo. La primera parte del libro es excelente. Su vida en Zanzibar, su ambiente familiar, su religión y educación... interesantísimo. Una llegada a Londres que nos pone en órbita y todo lo que rodea a la génesis de Queen es magnífica.Con la llegada de los ochenta, o un poquito antes, el desmelene de Freddie y la llegada de su bigote, y todo el rollo loco homosexual ya sea en Munich o donde sea la historia roza los limites del "amarilleo" y eso no acaba de gustarme, como tampoco el sensibleo final. Muchas anécdotas personales y muy poco de Queen y sus canciones, aunque hay más de una perla que desconocía cuando yo pensaba que lo sabía todo sobre él. Libro muy recomendable para conocer que había detrás de uno de los grandes showmen del rocanrol y para humanizar a la estrella. 

Recuerdo como me sorprendió y me gustó Hinterland, una de esas series del catálogo de Netflix que pasan inadvertidas pero que son oro puro. En este caso, y como creo que ya sabéis, es una serie de detective amargado, tristón pero brillantísimo en su trabajo. Un detective que ha perdido el norte debido a la muerte de una de sus hijas por la que se siente culpable, de ahí su separación familiar y su exilio a Gales. La segunda temporada de la serie no sorprenderá a quién haya visto la primera. Casos de una hora y media independientes, normalmente, unos de otros, pero que siguen una fina línea argumental, la de la vida del inspector Mathias, nuestro increíble y normal protagonista. El ritmo, los buenos guiones e interpretaciones, el ambiente, los paisajes bellos tanto por su esplendor como por su crudeza siguen ahí. Como digo, sigue siendo una serie notable y ultra recomendable. Cinco episodios fantásticos para ver en una maratón de fin de semana, cosa que un servidor hizo al saber que ya estaban disponibles la segunda y tercera temporada. La serie me encanta pero me guardo la tercera para dosificármela, pues llegará un día que no tenga nada para meterme entre pecho y espalda. En cuanto a la historia, sabemos más de Mathias y su equipo, y sabemos que el director de policía no es trigo limpio, que hizo algo que no debía y que sin querer el inspector Mathias está a punto de descubrir..... te dejan con la miel en los labios, así que puede que no aguante y antes de que acabe el mes ya haya visto la tercera entrega.


JASON ISBELL AND THE 400 UNIT/ THE NASHVILLE SOUND (2017)/ IF WE WERE VAMPIRES


Cada dos años más o menos Jason Isbell entrega material nuevo, cada dos años una gran mayoría aplaude sus canciones y eleva el nuevo disco del ex drive-by-truckers entre lo mejor del año y, como no, cada dos años un servidor espera que su nuevo trabajo le desarme por completo aunque, para seros sincero, nunca lo consigue del todo. Su nuevo disco aparecido este 2017, "The Nashville Sound", no es una excepción. El disco tiene una calidad por encima de la media, es obvio, y tiene, a priori, todos los ingredientes para enamorarme pero...., no sé porqué pero con Isbell siempre tengo un pero, no acaba de engatusarme, ni volverme loco, ni ponerme la piel de gallina. Tres fueron los discos de la mal llamada "americana" que llegaron a la vez antes del verano a mis manos. Tres discos esperadísimos: Steve Earle con su "If you wannabe an outlaw", Jason Isbell con su "The Nasville Sound" y Justin Townes Earle con "Kids in the Streets"; de estos tres únicamente Earle Junior me pone palote. El resto, sí, vale, pero no para volverme loco. Siempre hay buenas canciones pero en general casi prefiero el disco de Drew Holcomb, "Souvenir", que de tapadillo me ha ido ganado con las escuchas. Hablamos en cualquier caso de muy buenos trabajos, no seamos cenutrios, el disco de Isbell es muy buen disco, mucho mejor, pero mucho mejor que su anterior colección de canciones "Something more then free". Las nuevas canciones tienen más gancho y personalidad aunque siempre suenen a Ryan Adams en modo ochentero. Una cualidad que tiene este nuevo disco de Isbell es que crece a cada escucha, y que tiene, al menos, un poker de temas sobresalientes, lo que justifica sin duda que la gente haya aplaudido y celebrado la llegada de esta nueva colección de canciones, pero no creo que sea suficiente para meterlo entre los mejores discos del año aunque puede que cuando llegue el invierno un servidor haya cambiado de opinión. 


Jason Isbell and the 400 Unit - The Nashville Sound (2017): 01.- Last of My Kind/ 02.- Cumberland Gap/ 03.- Tupelo/ 04.- White Man’s World/ 05.- If We Were Vampires/ 06.- Anxiety/ 07.- Molotov/ 08.- Chaos and Clothes/ 09.- Hope the High Road/ 10.- Something to Love.

La bella "Last of my kind" abre el disco a la perfección tirando claramente de tradición americana, entre Lamontagne y Adams, una delicia de tema que me hacía soñar con un disco brutal, ese disco que me hiciera amar para siempre a Isbell. "Cumberland Gap" rompe de sopetón con la atmósfera mágica creada con el primer tema para darnos un rock ochentero heredero de Springsteen y continuísta de lo que hace Ryan Adams con la punta del... paraguas. No me apasiona. Suena y vale, no es un mal tema, pero no me excita, no me da trempera, no es una canción de esas que te desarmen. "Tupelo" es otra cosa. Es maravillosa, porqué no decirlo, y otra vez con el tonito Lamontagne por montera. Y entonces, otra vez, nos da otro tema movidito, pero esta vez "White man's world" sí es de mi agrado puede por esa construcción a lo papá Earle. Mi tema favorito del disco es "If we were vampires", orfebrería pura. "Anxiety" que vuelve a acelerar el pulso después de la calma es otro temazo del copón , confirmando que de "Tupelo" hasta ella el disco es de sobresaliente para luego bajar, en mi opinión de nivel. "Anxiety" es puro ochenta, puro rock épico radiable de aquella época y a pesar de eso, me gusta. "Molotov" es más Adams, y ya van demasiados recuerdos al enfant terrible del country-rock actual. Lo mejor del final es la delicadeza de "Chaos and clothes" que gana enteros a cada escucha, preciosa. "Hope the high road" repite fórmula y aburre un algo mientras que el country resultón de "Something to love" para el cierre da el pego pero no me convence. En definitiva, estamos ante un buen disco, o  más que bueno, un notable disco que personalmente no acaba del todo de enamorarme, hay un algo, un no sé qué que hace que no me vuelva loco al escucharlo, tal vez Isbell va con el freno de mano puesto, tal vez le falte chispa, al disco o a él, o a los dos. Todo correcto pero sin magia. 
"Beat on the Brat"


No esperaba nada de la enésima película marveliana. Una noche veraniega en la que es imposible conciliar el sueño tuvo la culpa de que me entregase al visionado de "Ant-Man". No conocía al personaje, ni su historia. Eso creo es un punto a favor, ni los actores que aparecían en ella a excepción de su protagonista, Paul Rudd, que no me gusta nada. Tal vez por el desconocimiento me acabó sorprendiendo esta película. Mejor de lo que esperaba, entretenidísima y palomitera. Ingeniosa y original, simpática y muy resultona. Ayuda a todo ello que aparezcan en el film Michael Douglas, Evangeline Lilly, Corey Stoll, Michael Peña, Bobby Cannavale, Anthony Mackie, etc, etc... Un acierto el casting y por supuesto todo ese aroma de serie b que el director Peyton Reed consigue darle al asunto. No sólo a mi me gustó, al parecer tuvo muy buena crítica y ya hay en preparación una segunda película: Ant-Man & The Wasp, dirigida también por Reed. No voy a entretenerme en la sinopsis porque es la que casi todo el mundo podría imaginar, más plana que un tebeo de superhéroes, pero, está todo muy bien presentado. Es "Ant-Man" una de esas pequeñas películas que el tiempo las hace grandes, como la primera de "Kick-Ass" o "Deadpool". Films magníficos totalmente desvergonzados que intentan desmarcarse de las grandes películas tipo Thor, Iron Man, Capitán América, Vengadores, etc, etc...  Resumiendo: puro cine palomitas.

Año 1969, los FabFour graban la banda sonora de lo que será su película de animación "Yellow Submarine", tal vez uno de sus discos menos memorables aunque las canciones que contiene sean enormes, siendo una especie de extraña compilación junto a temas instrumentales de la mano de George Martin y notabilísimos temas nuevos como "It's all too much", "All together now" y sobretodo, el tema que nos ocupa, "Hey Bulldog". Como decía Lennon: "el disco suena bien, pero no significa nada", y así se resume perfectamente esta banda sonora aunque en ella reine como ninguna esa canción de Lennon, aunque firmase en tandem con Macca, que fue grabada durante la filmación del vídeo promocional de "Lady Madonna" y cuentan que es la primera grabación donde Yoko estuvo presente. Después del "White Album" las cosas andaban calentitas entre los Beatles, y esta "Hey Bulldog" quería volver a los orígenes, destensar el asunto, y volver a sentir la alegría de antaño, cosa que consiguieron aunque fuese por un período corto de tiempo como muestran las imágenes de dichas grabaciones. El resultado fue excelente y es un  tema que personalmente adoro y suelo canturrear a menudo.


"Hey Bulldog" ha sido versionada por innumerables y variopintos artistas desde Miles Kane a Elvis Costello, pasando por Alice Cooper, Dave Matthews, Manfred Mann's Earth Band, The Golden Ticket, Dave Matthews & Friends como también Dave Grohl o los mismísmos The Lopez. Me quedo por eso con la versión en directo de Dave Grohl junto a Jeff Lynne con motivo del 50 aniversario de la aparición de los Beatles en el Ed Sullivan's Show que se celebró en Los Angeles con Paul y Ringo como espectadores de lujo, que como no, al final también se dieron un cantecito. Os dejo con la versión, que es de escándalo, tremendo Jeff Lynne!.


Se tiende a ensalzar fácilmente películas, libros, discos, series... se tiende a poner por las nubes ciertas novedades, lo que acostumbra a llamarse hype, dicho hype no es otra cosa que algo encumbrado antes de su llegada, que no está exento de calidad, pero que en un período breve de tiempo se desinfla y casi pasa al olvido. Últimamente vemos habitualmente esto en las series. The Wire y The Sopranos son POMs (putas obras maestras) ese es el nivel, entonces, aún estando francamente bien y siendo notable, ni "Quarry", ni "Taboo", ni "Peaky Blinders", "ni "Ray Donovan" ni "Westworld" ni ... cualquiera que se os pueda ocurrir lo son. Parecía que "True Detective" sería esa gran serie pero su segunda temporada tiró todo por tierra. Y esa es la cuestión, una serie de varias temporadas debe para ser grande tener un nivel alto siempre. En los últimos años sólo dos series me han parecido dignas de ser consideradas casi-POMs, hablo de "The Leftovers" y de "Fargo" (T1, T2). En ambas, curiosamente, un denominador común: Carrie Coon. La serie de HBO, "The Leftovers", es difícil pero tiene premio si la completas. Eres consciente de haber visto algo genial, de calidad y belleza pasmosa. Con un principio y un final, sin dar vueltas, con una idea clara, un mensaje. Una serie sobresaliente no apta para todos los públicos. La otra serie, la que hoy nos ocupa, la "Fargo" televisiva es una joya. Un tesoro. Su primera temporada retomaba la historia del film de los Coen, aún así consiguió sorprender y enamorar. La difícil segunda temporada daba un giro inesperado y valiente, no seguía la línea temporal y se iba unos cuantos años atrás. Resultado? un artefacto descomunal con otro elenco de actores igual o superior al inicial. Con esas, llegamos a una tercera temporada con un elenco alucinante: Ewan McGregor, Carrie Coon, David Thewlis, Marie Elizabeth Winstead, Michael Stuhlbarg, Scoot McNairy, Shea Whigham, Ray Wise....  La historia es temporalmente continuísta con la primera temporada, de hecho tienen la genial idea de enlazarlas mediante un personaje secundario de esos de los que quieres saber mucho más. No todo es perfecto, pues aunque yo no tengo queja sé que a muchos les ha parecido lenta, y eso es cierto, a medias. La serie comienza muy perezosa para desatarse a partir del ecuador o un poco antes. La esencia Coen coge impulso e incluso tenemos un momento "bolera" que es sublime. La historia es muy buena, y todos los actores, todos, lo bordan. Nada más. Hay que ver "Fargo" pues tanto cada temporada como en su totalidad demuestra que es una de las grandes y que juega en otra liga, la de las series POM.