Nos tomamos un merecido y largo descanso... Nos vamos unas semanas a desconectar del mundo y sus habitantes pero volveremos, eso seguro. no dudéis. Mientras tanto nos pondremos al día con discos, películas, series y lectura pues el tema de "pendientes" comienza a ser excesivo. Los siento por los que os quedáis en la ciudad sudando la gota gorda.... el verano no es para la ciudad.


Tift Merrit - Stich of the World
Nikki Lane - Highway Queen
Justin Townes Earle - Kids in the Street
Son Volt - Notes of blue
Conor Oberst - Salutations
Pokey LaFarge - Manic Revelations
Jeff Tweedy - Together at Last
Drew Holcomb - Souvenir
Paul Weller - A Kind Revolution


** Discos sin orden alguno. Fuera de lista, aún por salir "Brilliant Light" de Danny and the Champions of the World

03.- Trapped
04.- Quarry
06.- Fleabag
07.- Taboo

*American Gods, Fargo T3, The Strain T4 (aún por ver este verano)

DANNY AND THE CAHMPIONSOF THE WORLD/ BRILLIANT LIGHT (2017)/WAITING FOR THE RIGHT TIME

 

"Heavy Meta" es ese disco que llega al hogar nikochiano directamente desde la galaxia woodyjaggeriana. Es ese disco que te ponen en bandeja y, provoca una gran y desmesurada trempera. Un disco que es un chute de adrenalina, de buen rocanrol en todas sus acepciones. "Heavy Meta" es el nuevo disco del joven philadelphiano Ron Gallo, quién después de un par de discos con Toy Soldiers, un sorprendente disco de country (que tengo que conseguir sí o sí) titulado "Ronny" y varios Eps decide dar un volantazo a su carrera y presentar una colección de canciones que beben directamente de los Stones, Jon Spencer Blues Explosion, Stooges, Sonic Youth, Jack White, la Velvet y, hasta del mismísimo y omnipresente Dylan. Si algo podemos criticar, o si tenemos que poner un pero al disco (siempre lo haríamos con la boca pequeña) es que a Gallo se le ve algo impostado. Me explico, todo suena magnífico pero todo parece perfectamente calculado, en eso parece calcado a Jack White. Cada riff, cada palabra que sale de su boca con cierto pose punkoide, e incluso la intensidad "townshiana"... todo parece estar planificado, aunque poco o nada tendría que importarnos si el resultado es el obtenido. "Young lady, you're scaring me" es un ejemplo claro de lo que comento. Abre el disco este temazo descomunal guitarrero hijo bastardo de Jack White y los Stones, a medio camino del rock estilo pistolas y rosas del final de los ochenta, y el punk más comercial. En cualquier caso es un temón, como lo es "Put the kids to bed", con una intro estupenda y la voz demoníaca de Gallo para embrujarnos y hacernos mover el esqueleto a golpe de estribillo. La tripleta inicial ganadora se completa con "Kill the medicine man" en la que la psicodelia se hace presente, mezclando algo de glam con el rock de toda la vida. El resto del disco sigue al mismo nivel y con la misma calidad, poco a poco vamos descubriendo sus tesoros. Por ejemplo, la brutalísima "Please yourself", la muy lennoniana "Can't stand you", la power-ballad "Don't mind the lion" o ese final estratosférico con "All the punks are domesticated", una de mis canciones favoritas del disco que demuestra además que Gallo sabe tocar otras teclas. "Heavy Meta" es un gran disco, no hay duda. Es un gran disco que no para de crecer con cada escucha y que comienza a mandar en el hogar nikochiano. Un disco a tener muy en cuenta este 2017. A Gallo, habrá que seguirle la pista de cerca.

Ron Gallo - Heavy Meta (2017): 01.- Young Lady, You’re Scaring Me/ 02.- Put the Kids to Bed/ 03.- Kill the Medicine Man/ 04.- Poor Traits of the Artist/ 05.- Why Do You Have Kids/ 06.- Please Yourself/ 07.- Black Market Eyes/ 08.- Can’t Stand You/ 09.- Started a War/ 10.- Don’t Mind the Lion/ 11.- All the Punks are Domesticated.


Rara, absurda, tontuna... Nada del otro mundo. "Swiss Army Man" es una verdadera tontería, con toques en ocasiones divertidos y en otros algo grotescos. Podríamos decir que "Swiss Army Man" es una comedia romántica homosexual entre un lunático y un cadáver, y así quedarnos tan panchos. Estamos ante un ejemplo claro de película independiente,con buenas ideas, buenas actuaciones y un riesgo en el guión considerable. Su directores, los Daniels,  Dan Kwan y Daniel Scheinert, son también los creadores de una historia extravagante: "Tras una larga temporada aislado en una isla desierta, Hank encuentra compañía en el flatulento cadáver de un joven que el agua ha traído hasta la orilla. Poco a poco, el náufrago y el cadáver desarrollan una hermosa amistad..." (sinopsis oficial). Hank, el naúfrago, es el extraordinario y joven actor Paul Dano, y el cadáver es el casi olvidado Daniel "Potter" Radcliffe, que hace muy bien su papel de no vivo. Lo del Paul Dano es simplemente una lección magistral. La historia pues.. ni fu ni fa...muy tontuna como digo, empieza con gags flatulentos y acaba por convertirse en una genial historia de amor. Hay varios problemas con el film, a mi me pasó que todo me parecían chistes para niños de 10 años, aunque los niños de diez años no puedan ver este film, me parecieron de "caca-culo-pedo-pis"..., pero es tan rara y diferente que acabé enganchado.. No la volveré a ver pero creo que es interesante por su mezcla de fantasía, romance, tragicomedia y muchos pedos. 
"So You Wannabe an Outlaw"


La trilogía post-Treme de Steve Earle formada por "I'll never get out of this world alive" (2011), "The Lost Highway" (2013), y "Terraplane" (2015) es de una calidad pasmosa. Notabilísimos trabajos para amantes de las raíces americanas aunque se tenga que reconocer que ninguno de ellos fuese un nuevo "Train a Coming", eso ya no volverá. A pesar de que tiempos pasados fueron mejores nos encontramos en la última década a un Earle muy inspirado, con una línea sonora clara. Después de aquella trilogía realizó un paréntesis junto a Shawn Colvin en "Colvin & Earle" pero este 2017, Steve ha vuelto por la senda marcada en "Terraplane" donde volvía sin tapujos al blues y al country, y ahora con "So you wannabe an Outlaw" da una vuelta de tuerca más a ese sonido, completando su viaje de ida y vuelta, rememorando a artistas como Merle Haggard, Kris Kristofferson, Waylor Jennings o Willie Nelson, que por cierto le acompaña en algunos cortes del disco. Steve Earle homenajea el sonido que le vio crecer, que le amamantó y que lo convirtió en el artista que es hoy. En esta nueva/vieja aventura le siguen acompañando The Dukes, y como no, esas inseparables y reconocibles ilustraciones para sus portadas, toda un marca de la casa. Estamos sin duda ante un gran disco que sin embargo no ha llegado a calarme del todo, mucha culpa y casi toda la tiene el hijo de Steve, Justin Townes, quién ha firmado este mismo año un disco de esos que enamoran, un discazo llamado "Kids in the Streets", superando en mi modesta opinión al padre. El disco de Justin ensombrece el de Steve, y hace que en estos momentos me parezca inferior, aunque ya sabemos que todo eso puede cambiar dejándolos reposar y retomándolos dentro de un tiempo. Lo que está claro es que "So you wanna be an outlaw" tiene todos los ingredientes para engancharme, tiene buenas canciones, grandes músicos y un Steve Earle entregadísimo. El tema que da nombre al disco es también el encargado de dar el pistoletazo de salida. Un tema estupendo, con una vestimenta descomunal, siendo el violín un invitado de lujo. "Looking for a woman" es una de las grandes canciones del disco, en la linea que Steve venía siguiendo desde hace más de un lustro. La siguiente tripleta es estupenda, primero con el country-rock de libro de "The firebreak line", después con el toque folki de "News songs from Colorado"  y finalmente con el rock de siempre en "If mama coulda seen me". Y así podríamos estar hablando de cada tema, porque cada uno de ellos es estupendo y va calando poco a poco, ya sea con la energía zeppelinesca de "Fixing to die", el honki-tonk de "This is how it ends", el country clásico de "Walking on L.A" o el maravilloso final con "Goodbye Michelangelo". Otro disco notable de Steve Earle, otro disco más que no baja el nivel pero al que le falta un algo para conseguir la magia de antaño.

Steve Earle - So You Wannabe an Outlaw (2017): 01 .- So You Wannabe an Outlaw/ 02.- Lookin’ for a Woman/ 03.- The Firebreak Line/ 04.- News from Colorado/ 05.- If Mama Coulda Seen Me/ 06.- Fixin’ to Die/ 07.- This Is How It Ends/ 08.- The Girl on the Mountain/ 09.- You Broke My Heart/ 10.- Walkin’ in LA/ 11.- Sunset Highway/ 12.- Goodbye Michelangelo.


La serie madre va a la deriva. Sí, The Walking Dead demostró en su séptima temporada (T7) que será difícil resucitar la historia, ya sea vivita y coleando o en modo zombie, pues de zombies cada vez hay menos, y de disparates telenovelescos más. Por diez minutos maravillosos nos ofrecen ocho horas de tedio. Es el momento de decir basta y si en la T8 seguimos igual dar carpetazo y decirle adió a Rick y los suyos. Y a la serie hermana nunca le dimos una oportunidad. Siempre comparada a la serie inicial no parábamos de buscarle pegas, no acompañando tampoco el casting ni las tramas secundarias. Aún así, me decidí a ver la tercera temporada que sorprendentemente sólo iba a constar de ocho episodios, pues parecía que AMC es lo que les daba para salvar una historia que desde el principio estaba condenada a la cancelación.... y..., parece que trabajar bajo presión ha espabilado a los guionistas siendo esta tercera temporada mejor que las anteriores e incluso mejor que alguna de la serie madre. No confundáis lo que digo, y penséis que hablo de obra maestra ni nada de eso. Es mejor, está bien, se puede ver pero tampoco no ver. Quiero decir que mejora mucho pero tampoco tiraremos cohetes. Se agradece la muerte de personajes, al parecer, básicos, con un protagonismo claro. Una línea argumental más parecida a la serie madre que a lo visto en "Fear", y eso se agradece pero por tanto, nada que no hayamos visto antes y que no imaginemos. La historia central está bien construida, no hace concesiones y explora las diferentes personalidades de los protagonistas, haciendo que les queramos o les odiemos más. Sinceramente, creo que ha sido una buena primera parte de temporada, pues los buenos datos han hecho repetir fórmula y que haya una segunda parte que ha llevado también a la renovación para una cuarta temporada. Esperemos que todo no haya sido un espejismo y "fear" siga creciendo.


ACDC/ HIGH VOLTAGE (1976)/ IT'S ALONG WAY TO THE TOP

 

Mientras la Invasión Británica arrasaba medio mundo hacia mediados de los años sesenta, a miles de millas de allí, justo en las antípodas, se buscaba musicalmente algo propio, algo único, algo no exento de calidad pero que fuese cien por cien australiano. De encontrar dicha música y grupo se encargó Ted Albert que está considerado el Brian Epstein australiano, y que estaba al mando de Albert Music de donde en un futuro no demasiado lejano comenzaron a aflorar innumerables bandas de calidad y a cosechar números uno nacionales aunque siempre dar el salto al excitante Londres fue todo un handicap. Ted Albert rebuscaba entre las bandas locales, en el extra-radio de la ciudad, y en una pequeña ciudad dormitorio, en una colonia británica encontró a la familia Young de origen escocés, formada nada menos que por William y Margaret Young y sus ocho talentosos hijos. El mayor de ellos, George, ya mostraba un manejo de la guitarra envidiable, y pronto fue captado por Ted Albert, y junto al músico Harry Vanda consiguió dar forma a los Easybeats, una de las mayores bandas australianas de todos los tiempos, facturando gigantescos temas como "Friday on my mind" o "She's so fine".... el éxito les llevó a Londres donde nunca supieron adaptarse, ni encontrar su lugar entre tanta banda de calidad y acabaron por disolverse aunque Wanda y Young siguieron trabajando para Alberts como compositores, dando innumerables números uno de todos los estilos imaginables a la productora para otros cantantes. La disolución de los Easybeats fue un golpe duro para Ted Albert quién continuó en la búsqueda de un sonido de guitarras propio y excitante, un sonido duro que fuese original de Australia y que representase mejor que ninguno el sonido de las bandas en los pubs. Y ahí, en esa búsqueda entra George Young, que propone a sus dos hermanos pequeños como músicos de sesión para un pequeño proyecto, su forma de tocar gusta y mucho, y finalmente Malcolm y Angus deciden formar su propia banda. 


Una máquina de coser de Margaret Young fue la responsable del nombre de la banda, AC/DC son las siglas de corriente alterna/corriente directa, y el rayo, eso fue idea de Margaret. La banda con Malcolm y Angus a las guitarras, y Larry Van Kriedt al bajo, Colin Burgess a la batería y Dave Evans como solista comienzan a tocar por todos los pubs austalianos existentes donde el boca a boca les va haciendo poco a poco muy populares. En uno de esos conciertos conocen a Bon Scott, algo mayor que ellos y con muchas tablas en eso de la actuación, coleguean y enseguida se hacen amigos, Angus y Malcolm le invitan a subir al escenario y al poco tiempo Bon Scott ya era el vocalista oficial. El resto es historia...  Aunque bueno, la historia de sus primeras grabaciones es algo extraña. Primero graban en 1975 un disco llamado "High Voltage" sólo para Australia, luego, ese mismo año y también sólo para Australia aparece "T.N.T" donde ya dan una muestra clara de su nivelazo con temas increíbles como el que da nombre al álbum, The Jack o el himno "It's a long way to the top". A finales de 1975 fichan internacionalmente con Atlantic Records, y hay cambio de formación pues a Angus, Malcolm y Bon, se le añade Mark Evans como bajista y Phil Rudd a la batería, y editan en 1976 dos discos, primero el disco que nos ocupa, su "High Voltage" que contiene dos temas de su homólogo australiano y el resto lo completan temas de "T.N.T", y después rematan su gran año con "Dirty Deeps Done Dirt". Hasta la muerte de Bon Scott, y su disco homenaje "Back in Black" estamos ante una banda POM, desde 1976 a 1980 son los reyes absolutos y cuentan con al menos un poker de Putas Obras Maestras. Vamos pues con una de ellas, con la primera de ellas: High Voltage.


AC/DC - High Voltage (1976): 01.- It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)/ 02.- Rock 'n' Roll Singer/ 03.- The Jack/ 04.- Live Wire/ 05.- T.N.T./ 06.- Can I Sit Next to You Girl/ 07.-. Little Lover/ 08.- She's Got Balls/ 09.- High Voltage


"It's a long way to the top (if you wanna rock'n'roll) tiene un riff marca de la casa, sencillo pero efectivo, directo al estómago. Demoledor. Con un Bon Scott desatado que amenaza a Angus con su gaita y su garganta demoníaca... si el riff es demoledor, el estribillo no le va a la zaga. Un tema tan Scott que nunca, nunca, ha sido cantado por Brian Johnson, el sustituto perfecto de la bestia escocesa. "Rock'n'Roll singer" tiene una letra muy inspirada de Scott, y un nivelazo musical del copón, eso siempre está presente: 

".. But I left school and grew my hair, they didn't understand. They wanted me to be respected as a doctor or a lawyer man... (But I had other plans)..  Gonna be a rock 'n' roll singer, Gonna be a rock 'n' roll star!!!"

Otro pelotazo de dimensiones cósmicas, no hay duda, al que le sigue otra pieza básica del cancionero de AC/DC: The Jack. Estamos ante un tema más clásico, más blusero y con regusto a rock de la vieja escuela. Un temón. El bajo toma protagonismo en la intro de "Live Wire" que tiene precisamente en esa intro un algo de The Who, un algo que me chifla.... se hace esperar pero... el riff llega al fin y nos hace suyo sin remisión, y al final el solo de Angus nos deja en pelota picada. Y bueno, dinamita pura, tenemos con "T.N.T", otro exitazo marca de la casa. Una POM es sí misma, una canción que define a la banda, que a su vez define una forma de entender el rock: riffs portentosos, guitarras excitantes y pesadas, "Can I sit next to you" es un despiporre guitarrero pero no es de mis favoritas del disco, sin embargo el blues-rock de "Litte Lover" me parece sensacional. "She's got balls" es otro trallazo increíble que tiene la graciosa anécdota de estar dedicada a la por entonces esposa de Bon Scott, Irene, después de dedicarle el tema, el matrimonio se disolvió, curioso. Finalizamos este auténtico discazo con el tema que le da nombre, "High Voltage", y eso es lo que encontramos, riffs rocanroleros de alto voltaje, nada más y nada menos.


*Post aparecido originalmente por Nikochan en Exile SH Magazine

Decepcionante. Sí, eso es lo que me ha parecido este film basado, por enésima vez, en un multiventas patrio. La novela original, que os confieso no leeré, está escrita por Dolores Redondo y forma parte de la "Trilogía del Baztán", siendo su primera parte. Según la escritora, la película es una fiel adaptación de su libro, yo eso no lo sé porque no lo he leído pero sí la ambientación está conseguida, no así las actuaciones. La historia no está mal, pero es un refrito de mil y una aventuras de detective con problemas y asesino en serie de por medio. Una historia que en mi opinión arrasaría si se hubiese pensado en ella como una serie de televisión, siempre claro que la factura técnica fuese la misma. Una miniserie de cuatro episodios por libro hubiese arrasado, vamos a ver cuando aprenden de la BBC.... Lo peor, en mi opinión, es la actuación de su protagonista. Marta Etura no convence. Su interpretación a lo "Clarice Starling" es bastante floja. Nunca es creíble y en ocasiones sobreactúa, ya no digo cuando le toca hablar en inglés... su entonación es de P3. El resto cumple sin más, claro que no tienen mucho papel. La historia, como os decía, es demasiado típica, en eso no entiendo el éxito del libro, y se ve venir a millas quién es el asesino. Los elementos fantásticos me gustan, y me gusta y me provoca interés como dejan abierta la historia (aún finalizando el caso) con el "coleccionista de huesos". Me parece que tiene tirón para otra película, y ya no os digo si se hubiese decidido hacer una serie de televisión, pero no seré pesado con eso. en definitiva, historia interesante que se pierde por el camino, ambientación de lujo, interpretaciones flojeras, ritmo cansino y resolución típica. Correcta, sin más. Perfecta para una tarde-noche de vagancia y aburrimiento. 
"It's a long way to the top"


Llega el verano y en mi caso pronto entraré en periodo vacacional, al menos en una parte, y es el momento perfecto para preparar nuestro ocio con libros, cómics, disquitos y algún  que otro juego de mesa familiar. El escogido este año es "Cuco Kiko estrena nido" o también conocido como "Go Cuckoo" nombre mejor y más comercial. Juego muy bonito y divertido de HABA que ya tuve la ocasión de probar hace tiempo en el hogar de The Black Meeple y que ando decidido a adquirir para las sobremesas playeras junto a mis hijas. El juego tiene algo del mikado, algo de jenga, un poquito del maravilloso juego SuperRino y algo de suerte. Es decir, perfecto para cualquier edad. El material es muy cuco, tenemos una lata para hacer un nido, setenta palitos de madera con los extremos pintados, veinte huevos y una figurita de Cuco. A cada jugador le toca el mismo número de huevos y el objetivo será deshacerse de ellos y finalmente colocar la figurita de Cuco en su nido. Antes habrá que hacer el nido, y eso lo conseguimos con los palitos que en un principio estarán en el interior de la lata. En cada turno tendremos que coger uno de esos palitos que están en vertical en la lata, si el color de los extremos coincide se coloca en horizontal, sino, pues sacamos otro hasta en tres ocasiones. Entonces ese palo debe colocarse en horizontal, y si no tiramos nada del nido podemos colocar uno de nuestros huevos. Si tiras palos o huevos pierdes turno, y en el caso de tirar huevos, te quedas uno si cae fuera y das uno al que tiene menos huevos si cae dentro. Cuando nos quedamos sin huevos recibimos la figura de Cuco que debe ser colocada, si tenemos éxito somos los ganadores de la partida. Más o menos así resumimos las normas, aptas para todo el mundo. Y eso es todo, sencillo e infantil pero muy divertido. Con buenas dosis de risas y tensión. Diversión asegurada, de esos no hay duda, pues el año pasado recibió el "As D'or" al mejor juego infantil.



Es, sin duda, The Leftovers la mejor serie completa de la última década. En su conjunto, consigue explicar una gran historia, sin efectismos ni preocupación por los datos de audiencia. Su primera temporada (T1), basada en la novela del mismo nombre de Tom Perrotta (quién sigue como co-guionista y productor de la serie), era toda una declaración de intenciones. Allí se planteaba la premisa principal, la excusa, el socorrido McGuggin que decía Hitch. En un día cualquiera, a una hora cualquiera el 2% de la población mundial se esfuma, desaparece, se volatiliza esté haciendo lo que esté haciendo. En aquella primera temporada se profundizaba en el dolor de los personajes, en la confusión y el dolor. Era una temporada no apta para todos los públicos. Se requería paciencia, como en la gran mayoría de las grandes series de HBO. La segunda temporada (T2) fue el premio a esa espera, a esa paciencia televisiva. Ya se barruntaba una gran serie con la T1 pero la T2 amplió miras, y rozando lo sobrenatural nos voló la cabeza. Los protagonistas parecían buscar respuestas donde no las hay, y el espectador también pues había que seguir el juego, había que sentir lo que sienten sus protagonistas, y es que si uno no se abandona a la historia no acaba de saborear del todo esta grandísima serie. En aquella T2 había episodios POM. Verdaderas obras maestras. Ya digo, una serie descomunal. La T3 pretendía ser el cierre definitivo, y en eso después de "Lost" era todo un handicap para Damon Lindelof. Los ocho episodios de la tercera temporada deberían servir para cerrar el círculo, y la verdad, es que lo cierra de manera espectacular. El primero y último de los episodios, los titulados "El libro de Kevin" y "El libro de Nora" respectivamente son esenciales. Al final, sin querer hacer spoilers pero ojo que puede que los suelte, todo lo que cuentan pasa. No hay nada que no sea real. El 2% de la población se esfumó, a donde? pues no se sabe, pero en una dimensión paralela quién desapareció fue el 98% restante. Nora (maravillosa Carrie Coon) consigue o eso le dice a Kevin (Justin Theroux) ir y volver, pudiendo ser la única cosa no cierta. Pero es que la serie no va de eso, no va de ciencia-ficción, si así fuese podrían haber estirado la historia con esos episodios del "otro lado". La serie va del amor, de la fe, del dolor. La serie trata temas esenciales de la humanidad. Como volver a creer, a amar después de la inexplicable desaparición del 2% de la población. Alguien podría sobreponerse a eso? La serie va del amor. Del amor a los seres queridos, no únicamente a alguien. El amor es la única fe, es lo que mueve al mundo. Al final casi todo lo sucedido es interpretable, podríamos dudar de que lo que sucede realmente sucede. La búsqueda de respuestas es absurda pues no hay respuestas, sólo existe la posibilidad de ir hacia delante gracias a la única fe real, el amor. Cada episodio de The Leftovers es un regalo. La serie es excepcional y muy difícil de clasificar. The Leftovers es la mejor serie en años. Otra joya mítica de HBO.


JUSTIN TOWNES EARLE/ KIDS IN THE STREETS (2017)/ MAYBE A MOMENT

 

Podrían catalogarme de atrevido y loco, pero no creo equivocarme al afirmar que con "Kids in the Streets" el hijo ha superado al padre. Más aún cuando el padre, Steve Earle, ha lanzado este mismo año nuevo disco llamado "So you wannabe an outlaw" y comparándolo con el de su vástago Justin Townes Earle sale perdiendo se mire como se mire. La carrera del padre es descomunal, y a Justin aún el falta un poquito para que en global salga victorioso pero va por buen camino, y desde luego, con su nuevo disco, Justin no tiene nada que envidiarle. Su trabajo es bello y sobresaliente y, además, su calidad va en aumento, notándose claramente una maduración y un saber hacer en continua progresión. No hablaremos de sus excelentes discos pasados aunque su doblete con "Single Mothers" y "Absent Fathers" fue escandalosamente bueno, siendo en mi opinión "Single mothers" algo superior. Para este disco, Justin Townes, ha confiado en las raíces americanas, en esas que nos gustan tanto y que van de Texas, pasando por New Orleans, hasta las mismísima Jacksonville, y para la ocasión ha sido ayudado por Mike Mogis en la producción, un valor seguro. Creo que Earle muestra su mejor faceta como escritor de canciones, como cantautor, y por supuesto no tengo dudas de que con estas canciones su voz suena mejor que nunca. Más segura, más madura. Parece que ha aprendido la receta de Papá Earle, parece que el condimento secreto por fin se le ha revelado. Utiliza los mismos ingredientes que Steve, se nota que han comido del mismo gumbo, pero Justin aporta aire fresco tirando de la más absoluta tradición, aunque no sólo de Papá ha aprendido Justin, pues en su nuevo disco también hay momentos que nos traen a la memoria a mitos como Bruce Springsteen o Chris Stappleton. Es "Kids in the Streets" un disco con sonidos clásicos, sin ruidismos ni efectos tecnológicos, pura orfebrería. No hay intención de sacudir la industria musical, únicamente pretende que sus canciones nos lleguen al alma, y creo que lo consigue sin despeinarse.


Justin Townes Earle - Kids in the Streets (2017): 01.- Champagne Corolla/ 02.- Maybe a Moment/ 03.- What’s She Crying For/ 04.- 15-25/ 05.- Kids in the Street/ 06.- Faded Valentine/ 07.- What’s Goin’ Wrong/ 08.- Short Hair Woman/ 09.- Same Old Stagolee/ 10.- If I Was the Devil/ 11.- Trouble Is/ 12.- There Go a Fool.

Un clásico rockabilly da el pistoletazo de salida al disco. "Champagne Corolla" es magnífica. La firmaría su padre, quién parece haber grabado el tema puesto que la voz no puede ser más "Steve". "Maybe a moment" es un medio tiempo que engancha, un tema springstiniano del que no sólo ha aprendido Justin sino otros grandes artistas como por ejemplo Ryan Adams. Sin duda es uno de los hits del disco. Un temón, qué coño. El country tenía que aparecer sí o sí, y "What's she crying for" es es temazo countril que necesitaba. Precioso, clásico, bonico del to. "15-25" es una de mis canciones favoritas del disco. Rhtym and blues con aroma a clásico, a New Orleans... con Papá Steve en la sombra. Qué queréis, lo llevan en el ADN. La canción que da nombre al disco es una delicatessen folk. Un tesoro. Poco que decir de cada tema pues el disco está lleno de grandísimas canciones, un disco que no baja para nada el nivel y que a cada escucha te atrapa un poco más. "Faded Valentine" es otro country de postín, de esos que tanto le gustan al bueno de Tito Neil; mientras que "What's going wrong" es juguetona con aroma a los cuarenta. Del final hay que destacar y subrayar "Same old stagolee" y "There go a fool" que son sobresalientes, siendo esta última una joya memorable. Es "Kids on the street" un grandísimo disco que para muchos pasará inadvertido pero que es oro puro, tal vez el disco más Steve de Justin.

Sigo en plena fase wilquera. La culpa de todo, como siempre, la tiene Jeff. Esta vez debido a la publicación de su espléndido disco en solitario, un disco acústico llamado "Together at Last" donde repasa su fabuloso cancionero. Como seguramente ya sabréis, mi disco favorito de Wilco es "Yankee Hotel Foxtrot", pues a pesar de contar con grandiosos discos, su obra del 2002 sigue emocionándome cada vez que la escucho. Fue un disco sobresaliente. Un disco valiente y rompedor. Un disco grandioso. Una POM. Difícil destacar una canción sobre otra pues todas las que le dan forma son estupendas. Hay favoritas, claro. Por ejemplo Kamera, War on War, Ashes an american flags, Heavy metal drummer, I'm the man who loves you, y como no, esa joya titulada "Jesus, ect". Casi todas aquellas canciones estaban firmadas por Tweedy/Jay Bennett, excepto, creo recordar, I'm trying to break your heart, heavy metal drummer y Reservations. Obra magna.


En 2012 resucitaba Bill Fay, como en la novela de Hornby "Juliet, naked", de su letargo. Y lo hacía con un disco maravilloso, "Life is people" que sigue copando la primera posición dela "Arruga es bella" de ese año. Un disco que contenía auténticas joyas y una imprescindible y bella versión del "Jesus etc", Wilquiano. Delicada y estremecedora versión. Sobran las palabras: 


No miento si os digo que nunca hubiese visto este film si no tuviese dos hijas pequeñas, pero la verdad es que me alegro mucho de haberla visto ya que es una pequeña, sencilla y delicada película de animación. No estamos ante un producto yanquiloide, es un film medio francés medio canadiense, eso sí, con voces originales en inglés. Un film sobre conseguir tus sueños (sí, otra vez), sobre esforzarse para superar todas las adversidades posibles. Y en eso, no es nada original. En eso y en nada, pues su estructura es la de miles de películas, incluida protagonista femenina. En esta ocasión, el sueño es ser bailarina, como podría ser, llegar a ser cocinera, aventurera, policía... etc.. Los guionistas no se han roto los cuernos y han seguido el abc de cualquier producción de animación decente. Entonces, os preguntaréis, dónde está la gracia? cual es su secreto? pues no lo tiene aunque visualmente sea muy muy bonita, delicada y sencilla, sin pretensiones, una obra muy.. muy "europea". En cuanto a calidad, no tiene nada que envidiar al 90% de producciones, los personajes son fantásticos, sus facciones y movimientos son maravillosos, al igual que sus fantásticos paisajes. No es la mejor película que he visto de animación, pero no engaña a nadie. Es sencilla, bonita y muy entretenida. El mensaje es claro y potente, y en el hogar nikochiano nos ha encantado.


01.- Yankee Hotel Foxtrot (2002)
02.- A Ghost is Born (2004)
03.- Sky Blue Sky (2007)
04.- Being There (1996)
05.- Summerteeth (1999)
06.- The Whole Love (2011)
07.- Schmilco (2016)
08.- Star Wars (2015)
09.- Wilco (2009)
10.- AM (1995)

Fascinante. "The Handmaid's Tale" es eso, una maravilla televisiva, sin duda la sorpresa de este 2017. La serie no ha salido de la nada, no ha nacido de la mente de ningún guionista avispado. La historia nos sitúa en un futuro cercano, donde se ha producido un golpe de estado, implantando una dictadura dominada por hombres, donde las mujeres no tienen ningún derecho, y en el que algunas ejercen simplemente como engendradoras de niños pues en ese futuro a penas nacen nuevos seres humanos. Dicha historia procede de una novela publicada en 1985 bajo el mismo título obra de la escritora Margaret Atwood que sin duda alguna será una de mis novelas veraniegas. El peso de la historia recae en la excelente actriz Elisabeth Moss. Su actuación es sobresaliente. Sus miradas, sus silencios, sus sonrisas... una expresión de su cara vale por muchas de las series enlatadas que nos venden por ahí. El resto de plantel no le va a la zaga, encontramos a Joseph Fiennes que fácilmente nos acaba dando repulsión y provocando odio entre nosotros, y secundarios televisivos de lujo como Max Minghella, Ann Dowd, Yvone Strahovski... pero la realidad es que su éxito radica en la historia, que francamente es sensacional. Una historia que tiene un algo de aquella "Hijos de los hombres", otro poco del "1984" de Orwell, y un poco del misterio fantástico/real de Black Mirror...  Sí, parece increíble pero así es. La serie hay que verla, de eso no hay duda. Si hay que leer el libro? pues también, pero antes o después? yo lo haré después, pero porque soy un culo inquieto. No sé cual será mejor, no me importa. La serie es sobresaliente y supongo que el libro también lo será. Comparar no sería justo pues la historia debe ser contada de forma algo diferente, pues estamos ante lenguajes distintos y ritmos que nada tienen que ver unos con otros. "The Handmaid's Tale" es una de las series del año que nadie en su sano juicio debería dejar de ver.


DREW HOLCOMB AND THE NEIGHBORS/ SOUVENIR (2017)/ ROWDY HEART, BROKEN WING

  

Queridos terrícolas, "Souvenir" es un precioso regalo de Drew Holcomb y sus vecinos, quienes están formados por Natha Dugger a la guitarra y teclados, Rich Birsnfield al bajo y Jonathan Womble a la batería. Su esposa, Ellie Holcomb, anda por allí también, poniendo todo en orden y arropando a las canciones con su bella y delicada voz. La banda de Memphis, Tennessee, engatusó a media galaxia con su "Medicine" del 2015 pero a Drew Holcomb ya no le hace falta disfrazarse de plátano para llevarnos al huerto, tampoco necesita canciones con tanto gancho como aquella "Here we go" pues en este "Souvenir" hay más y mejores canciones que van del toque Springstiniano al soul blanquito inglés de por ejemplo David Gray, de quién Holcomb se declara un gran admirador, pasando por cantautores del pelaje de Lamontagne, Adams y/o Josh Ritter. Está claro que si alguno de esos grandes artistas te gustan, Holcomb te encantará. Encontramos en este 2017 una gran cantidad de excelentes discos de lo que se suelen mal llamar "Americana", la verdad es que normalmente cuesta elegir entre tanta propuesta, cuesta elegir y separar la aguja de la paja pero durante estos últimos meses las cosas se nos están poniendo muy pero que muy fáciles con, por ejemplo y sin rompernos la cabeza, los nuevos discos de Steve Earle, Justin Townes Earle y Jason Isbell... unas primeras escuchas y ya sé que disfrutaré de lo lindo y, la verdad, el disco de Drew Holcomb no tiene nada que envidiar a esos tres. Puede mirarles a la cara y presumir de canciones y buen gusto. Puede competir codo a codo con ellos y al final del año, ya sea por un pequeño detalle, por un estado de ánimo o un momento de felicidad, encaramarse a lo más alto de mi lista de favoritos del año. Cualquiera de esos cuatro podría estar por encima del otro pero lo que está claro es que todos ellos estarán entre mis discos favoritos del 2017. "Souvenir" es maravilloso de principio a fin, sus once canciones gustan desde la primera escucha para hacerse inmensas en las sucesivas. Rememorando aquella "Here we go" del discos anterior podríamos decir que la música de "Souvenir" nos hace sentir bien, que consigue hacernos sentir comprendidos, como si nunca estuviésemos solos.... así que.. de acuerdo, trataremos de darle sentido a todo.. Haya vamos, no será la última vez que caigamos rendidos a la música de Drew Holcomb y vecinos. Hablaremos de sus canciones, de sus maravillosos once temas. Here we go!


Drew Holcomb and the Neighbors - Souvenir (2017): 01.- The Morning Song/ 02.- California/ 03.- Fight for Love/ 04.- Rowdy Heart, Broken Wing/ 05.- New Year/ 06.- Sometimes/ 07.- Mama’s Sunshine, Daddy’s Rain/ 08.- Black and Blue/ 09.- Postcard Memories/ 10.- Yellow Rose of Santa Fe/ 11.- Wild World.

"I wanna make love after midnight and fall asleep in your arms.." 

Así, de esta guisa, empieza "Souvenir", con una preciosa y maravillosa "The morning song", salpicada del romanticismo de Lamontagne y el soul blanquito de David Gray... fácil, muy fácil, imaginar a cualquiera de los dos entonando, a su estilo, esta preciosa canción. Solamente por este tema ya vale la pena hacerse con el disco pero sin tomar aire nos regala "California", que es pura orfebrería folk-rock. Springstiniana en su inicio pero con el ritmo de nuestro rubio favorito de Florida, y es que esa magia americana es propia de Petty y sus rompecorazones. Sin duda, estamos ante un hit descomunal. "Fight for love" es otra maravilla, muy del "Gold" de Ryan Adams. Sabor romántico americano que nos lleva a la balada "Rowdy heart, broken wing". Joya absoluta, donde una voz grave, a lo Bonnie Prince encandila. "New Year" me descolocó al principio por su intro electrónica aunque con las escuchas consigue ser de mis favoritas del disco, eso sí, sigo diciendo que no pega demasiado (con esos arreglos) en el disco, se pierde un poco el punto que se recupera con "Sometimes" de donde sale el título de "Souvenir" y que en su estructura y construcción podemos ver ecos a Jackson Browne o Steve Earle. Holcomb rompe un poco la melancolía con una canción alegre y juguetona donde destaca el ukelele, y es que "Mama's sunshine, daddy's rain" es un caramelito countrificado veraniego. "Balck and blue" bebe descaradamente de Ryan Adams mientras que "Postcard memories" lo hace del aroma dylanesco de Nashville Skyline. Antes dar carpetazo a "Souvenir" aparece "Yellow Rose of Santa Fe" que es una balada country en toda regla, y finalmente, el temón "Wild world", cierra el disco de manera magistral. Canción hermosa por la que matarían muchos de los cantautores folk de la actualidad. Un pedazo de tema, grande y maravilloso como todo el disco. No os miento, Holcomb y vecinos firman un señor disco. 
"War On War"


La sencillez es una virtud. Un estado de transparencia y verdad, sin innecesarios adornos. Jeff Tweedy parece haber llegado a esa conclusión pues en "Together at Last" nos da por fin una magnífica colección de canciones maravillosas, simples, muy de cantautor folk. Canciones antiguas despojadas de sus ruidismo. Canciones ya escuchadas en otros discos pero desposeídas de las vestimentas de entonces y trasladadas ahora a una sencillez que las hace todavía más grandes. Habrá, siempre lo hay, algún cenutrio que critique al gran Jeff por excavar entre su inmenso catálogo para entregárnoslo otra vez con otras vestimentas. Revisitarlo, revisarlo... Esos mismos que critican por criticar, y que les gusta decir que Wilco están acabados y que hace tiempo que no hacen un disco bueno. Esos que no se han dado cuenta aún que "Schmilco" era oro puro. Todo lo que hace Tweedy lo es, no nos engañemos. Es un grande entre grandes, es uno de los pocos grandes de hoy en día, y si todavía el personal no se ha dado cuenta vamos apañados. Es escuchar el single de adelanto, ese precioso "Laminated Cat", y caer rendidos a los pies de Jeff. Es entender que menos es más, y que sus canciones son inmensas, da igual como las toque, como las vista, como las presente. Suena a cantautor oldie, suena a trocito de cielo. Suena a paraíso... a historia viva del rock, a leyenda, porque, a estas alturas alguien duda de que Jeff Tweedy no sea una leyenda, uno de los grandes? Este disco es un capricho de grande, no diré que no, pero bendito capricho!. Si "Via Chicago" es grandísima, en "Together at last" se vuelve gigantesca. Sin duda Tweedy consigue llevarla a otra dimensión y, si cabe, la hace todavía mejor. Dylanesca a más no poder. Y a sí podemos estar hablando de cada canción del disco aunque haya alguna que me hace disfrutar como hacía tiempo no lo hacía. Por ejemplo, las versiones de "Dawned on me", "Hummingbird" y la final "Sky blue sky" son tres absolutas gemas. Tres temas bellísimos que en acústico se aproximan, aún más si es que se puede, a la esencia Beatle, aunque de todas me quedo con la inicial "Via Chicago" y la POM "Ashes of american flags". Disco más que recomendable, imprescindible.

Jeff Tweedy - Together at Last (2017): 01.- Via Chicago/ 02.- Laminated Cat/ 03.- Lost Love/ 04.- Muzzle Of Bees/ 05.- Ashes Of American Flags/ 06.- Dawned On Me/ 07.- In A Future Age/ 08.- I’m Trying To Break Your Heart/ 09.- Hummingbird/ 10.- I’m Always In Love/ 11.- Sky Blue Sky.


Puede caer mejor o peor pero Julián Ruiz es una auténtica enciclopedia musical, y aunque su figura se ha ido desdibujando con los años tenemos que reconocer que es uno de los nuestros, un apasionado. Hará, creo, más o menos un par de años apareció su libro sobre anécdotas, chascarrillos y algo de prensa rosa rocanrolera. Apareció su "El sargento Pepper nunca estuvo allí" y acabó en mis manos gracias a alguna alma caritativa que tuvo la delicadeza de regalármelo a sabiendas de que me gusta el rock, sus historias a tres bandas y que me descojonaba con Julián Ruiz en su "Plásticos y decibelios" y leyéndolo con su crónica deportiva en tiempos de Mourinho (el famoso "El cortador de césped), en eso también se dejaba llevar por la pasión.... Volviendo al libro, tengo que reconocer que no es un imprescindible. Sí es ameno, interesante y en ocasiones divertido pero claro, las anécdotas dan para lo que dan y Julián anda en momentos sobradísimo con su sapiencia. Sin duda mis partes favoritas son las que incluyen a los Beatles, ya sean como grupo, por separado, con el fin de semana perdido de John, el triángulo amoroso de George, o la estupidez de Paul con Jacko... Ya digo, nada del otro mundo pero con suculentas historias, mucha miga y alguna que otra errata que supongo que se habrá corregido en las siguientes ediciones y que habrán calentado al bueno de Julián. Un libro para leer poco a poco, capítulo a capítulo... no miento si os digo que me ha acompañado durante días al WC.... Si os van las anécdotas rocanroleras, este es vuestro libro. 

Llegué a esta serie por casualidad. Ni sabía de qué trataba cuando comencé a verla. Bueno, la primera temporada pues hay dos, aunque creo que aún está en camino. Es "Doctor Foster" una miniserie de BBC ONE ( de ahí que acabara viéndola), de cinco episodios que claramente va de más a menos. Una serie que arrasó en las Islas en audiencia pero que tampoco sé muy bien el motivo porque su factura es muy de teleserie barata y su tema ya no es nuevo, pues en mi opinión se habla de algo parecido, más y mejor, en "The Affair", que tiene esa genialidad de darnos todos los puntos de vista de los implicados aunque también es muy tramposa. Aquí, en Doctor Foster, no tenemos ni a Dominic "McNulty" West ni a mi musa Ruth Wilson, como no, hay buenas actuaciones pero la serie tiene algo que no acaba de gustarme y no sé que es. La protagonista, Suranne Jones, lo borda pero no así alguno de los secundarios que no dan el pego. Por ejemplo, el marido sobreactúa y no convence.. y eso es demasiado importante para dejarlo pasar. La serie se pude ver en Netflix, creo que en exclusiva. Como digo, no  mata pero se puede disfrutar. Un drama psicológico bien llevado, realista y crudo.


JETHRO TULL/ AQUALUNG (1971)/ LOCOMOTIVE BREATH

 

Me declaro fan absoluto de Jethro Tull, fan absoluto desde su extraordinario debut "This Was" pasando por obras imprescindibles como "Stand Up" (69), "Benefit" (70), el disco que hoy nos ocupa: "Aqualung" (71), que es considerada por un servidor su POM, "Thick as a Brick" (72) que es su apoteosis creativa , y así con todas las obras que le siguen hasta, tal vez, la dupla formada por "Songs from the wood" y "Heavy horses" en 1977 y 1978 respectivamente, luego, después de eso, nada sería igual, lo entregado no estaría al nivel e incluso podríamos decir que discos como "A" (80) producen vergüenza ajena, provocando que muchos de los seguidores de los Tull lo lleven, como las hemorroides, en secreto. Para bien o para mal la banda de Ian Anderson tiene un sonido muy particular, un sonido propio que les define y caracteriza, y de ahí no les vamos a sacar (ni falta que nos hace) pues cuando ellos mismos se salen del guión, con perdón, la cagan. La etiqueta de rock progresivo, la flauta, la forma circular de componer de Anderson, sus manías y neuras, los cambios de formación, etc, etc... no son plato fácil, pero sin duda si por algún disco se tiene que empezar es por el disco por el cual todo bicho viviente debe recordarlos:"Aqualung".  En España, ese país de bellota en el que vivimos, "Aqualung" fue uno de los discos que fueron recortados por la censura, era la época del Caudillo y aunque sólo sabía tres palabras en inglés, si detectaba algo en la portada o contraportada inadecuado el tipo sacaba la tijera, y precisamente este disco sufrió una amputación devastadora. Como muchos terrícolas de este país, yo poseo el vinilo original español, y allí, en esa perlita, no está "Locomotive breath". Incomprensible y brutal, pues si el Caudillo y sus secuaces hubieran entendido el idioma de Shakespeare el disco no hubiese visto la luz en el territorio español, pues su temática (anti)religiosa es demoledora. En el tema "Aqualung" se habla de un mendigo alcohólico y pedófilo, en "Cross-eyed Mary" la María de siempre no es virgen, sino una prostituta bizca. o como el mítico "My God" donde se ensañan con la Iglesia, La víctima fue el temazo absoluto "Locomotive Breath", sustituido por la menor e insulsa "Glory Row" que desentona un poco aunque desde luego no es mala canción. De aquellas sesiones hubieron otras canciones que han ido apareciendo posteriormente como "Like your fingers clean" (que apareció modificada en 1974 en el disco War Child y otras compilaciones varias), "Wondring again" (en el Living for the Past), o varias tomas de canciones en esas mismas sesiones que aparecieron posteriormente en las ediciones deluxe en disco compacto. 


Si nos centramos en el disco, en "Aqualung", está claro que para la banda fue un punto de inflexión, un nuevo y brillante comienzo. La formación sufría constantes cambios, fue el último disco del batería Clive Bunker, y llegaron justo en este momento John Evan (como miembro oficial) y el bajista Jeffrey Hammond;  estaba Martin Barre y David Palmer quién años más tarde llegada su jubilación decidió convertirse en Dee Palmer y abrazar la transexualidad. Curiosidad y chismorreos rosas a un lado, el disco se centra en la temática Religión/Dios, y ha sido su disco con mayor éxito en cuanto a ventas. Y si no recuerdo mal, fue el primer disco de esta magnífica banda que llegó a mis manos, fue una compra compulsiva, fue comprado al enamorarme de esa portada mítica, ese mismo día también compré "Little Creatures" de Talking Heads, lo recuerdo porque fue el día del impulso artístico, suerte que lo que ambos contenían era un enorme tesoro. Un tesoro ya desde su mítica portada realizada por Burton Silverman hasta la última nota. Una Puta Obra Maestra, lo miren ustedes como lo miren, de arriba a abajo y de principio a fin. En el disco encontraremos rocanrol de toda la vida plagado de riffs infecciosos como los de "Locomotive Breath", "Wind up" y "Aqualung" o maravillas acústicas que como bien se dice beben descaradamente de Ben Jansch o Roy Harper, hablo de pequeñas joyas como "Cheap day Return", "Wondring aloud" o "Slipstream". El disco es una muestra de ese rock progresivo de los años setenta, con una temática global, algunas canciones de alto minutaje y dos caras bastante diferenciadas, donde en la primera se habla de la espiritualidad del hombre y en la segunda hay un pequeño ataque a la religión y su business. Además, es imposible no destacar el trabajo de Martin Barre, simplemente acojonante.

"Sitting on a Park Bench…"


El riff mítico de "Aqualung" da comienzo al disco, y nos deja ya tocados, deslumbrados, aturdidos. Temón de la historia del rocanrol, por su letra pedófila, su riff atronador y su solo de guitarra. Presenta ya una particular forma de componer de Anderson, con estrofas que se repiten circularmente, y la combinación de electricidad con momentos más acústicos. Una POM, indiscutible. La intro a la flauta de Cross-eyed Mary es de las que marcan época. El ritmo va cogiendo fuerza, y la flauta va perdiendo la vergüenza hasta conseguir estallar y dar inicio a la canción. Un lujo. Una maravilla. "Cheap day return" forma parte de esas pequeñas maravillas acústicas del disco, de poca duración pero de belleza gigantesca. "Mother goose" es el ejemplo claro de lo que es Jethro Tull. Riffs, flauta, teatralidad, voz fenomenal y letra con segundas. Eso son los Tull, nada más y nada menos. La maravillosa "Wondring aloud" es la siguiente en aparecer en escena, otro tema acústico delicioso y bello, muy folki él, muy bonico del to. Nada que decir, sólo comprobar que sigue apareciendo la piel de gallina al escucharlo. Cierra la primera cara el divertido e irónico tema "Up to me". Y abre la cara B ese brutal "My God" que quita el aliento. Siete minutazos de sobresaliente rocanrol, de POM absoluta, de mágico rock progresivo. Un temón inconmensurable por el que vale la pena no sólo un disco sino toda una banda. La flauta desbanca a los riffs de guitarra con su tono celestial y su maravillosa melodía a la que acompañan unos memorables coros. Imprescindible aquí en la Tierra como en el Cielo. Amén. "Hymn 43" sigue electrificando el tono general del disco hasta que "Slipstream" vuelve a regalarnos un minutito folki delicioso antes de la tormenta con "Locomotive Breath", que contiene, tal vez, la mejor intro de una canción de rocanrol de la historia (ahí queda eso): flauta, piano desbocado, guitarra eléctrica aullando, y todo cada vez a más velocidad hasta que aparece el mítico riff y un Anderson cantando como el mismísimo diablo. Brutal. Para cerrar el disco original nos encontramos con "Wind Up", otro tema largo que combina a la perfección lo acústico con lo eléctrico, lento y bonico del to de inicio, casi susurrante, y que avanza hasta un clímax explosivo con un Martin Barre demoledor a la guitarra, cerrando así (bonus tracks a un lado) un disco mítico, inigualable, una auténtica e indiscutible POM de su género y de una banda con un estilo propio, muy suya, y no apta para todos los paladares pero con una discografía, al menos hasta 1978 para enmarcar, y lógicamente "Aqualung" es uno de esos discos que deben tenerse en cuenta cuando hablamos de lo mejor entre lo mejor.

"... he's not the kind you have to wind up on Sundays.. "





*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan


Aquello de "passion is no ordinary world" se le queda pequeño al bueno de Joserra Rodrigo. Primero fue el llevarse el "IV Rust Fest" a un lugar inigualable y mágico, para repetir algo más tarde con el homenaje a The Band en "El último Vals de Frías". El pueblo, su castillo y su gente son simplemente de otro mundo, o tal vez así es como debería ser nuestro mundo. Este verano en Frías se ha montado algo más pequeño pero no con menos cariño y pasión, se ha montado otro fin de semana de música y amistad que lamentablemente me perderé por motivos laborales, a pesar de la insistencia de mis pequeñas por volver al castillo y ver a su tío "Joserra" porque ellas son "tobalineras" de corazón. El festival tendrá lugar los días 30 de Junio y 1 de Julio, con la excusa de rendir homenaje a Muddy Waters y a The Rolling Stones, y contará como siempre con un cartel de lujo: 

Viernes 30 de Junio
21:00 horas: Confluence (de Bilbao)
22: 30 horas: Copernicus Dreams (de Castro Urdiales -Cantabria-)

Sábado 1 de Julio
21:00 horas: Moses Rubin (de Madrid) 
22: 30 horas: Sleepy Roosters (de Madrid)
24:00 horas: The Sugar Stones (de Madrid)

Uno no puede sino lamentar el no poder estar allí pero animo a todos aquellos que tengan esos días libres a acercarse a un lugar de enorme belleza. Cruzo los dedos para poder volver a un evento musical en ese castillo, tal vez Joserra nos sorprenda con un homenaje a The Kinks por los 50 de "The Village green preservation society" el año que viene.... Por soñar.... ya se sabe: pasión no es una palabra cualquiera. 

Programa del Festival:
Bonos ya disponibles:  18 €
Venta: Turismo Frías Ciudad de Frías y bares de Frías.
Entrada Viernes 30 Junio: 8 € 
Entrada Sábado 1 de julio: 12 €.
Aforo Limitado. * entrada gratuita para menores hasta 12 años acompañados por adultos.
Lugar : Patio de Armas Castillo de Frías.

"Waterloo Sunset"


Sarah Shook ronda la treintena, es americana, caucásica y aspirante como Nikki Lane, Lydia Lovelees, o Tift Merrit al nuevo trono del country, y aunque yo la corona ya se la he entregado a Nikki, cada una de ellas en su estilo reina. Algunas más folk otras más rock, y en el caso de Sara Shook algo más punk. Junto a los Disarmers firmó en 2015 un disco que recupero estos días para la Isla, un disco excelente donde Shook se destapa como una gran compositora y una excelente intérprete. Su voz suena real, tiene fuerza y cierto grado de mala leche pero sigue sonando country como lo demuestra la inicial y fantástica ""Keep the homes fires burning" que fácilmente imaginamos en una fiesta yanquiloide por su estructura básica y sus guitarras bailongas. "The Nail" tiene ese inicio puro Cash con giro a la Creedence cosa que me agrada y me hace feliz. "Heal me" se aproxima más a cantautoras más viejunas, algo de Lucinda vemos en un tema que tiene uno de esos estribillos para enmarcar. "Sidelong" es la canción que da nombre al disco y en cierta manera la canción que se sale algo del tiesto para demostrar la versatilidad de Shook. Un temón. Dos temones más encontraremos en el disco: "No Name" y "Fuck up", que sin desmerecer al resto de canciones se llevan la mayor atención. "Misery without company" es una debilidad personal así como el cierre con "Road that leads to you". "Sidelong" es un disco maravilloso y muy recomendable, aunque posiblemente sólo lo disfrutarán aquellos, que como yo, amen el country. 

Sarah Shook and The Disarmers - Sidelong (2015): 01.- Keep the Home Fires Burnin’/ 02.- The Nail/ 03.- Heal Me/ 04.- Sidelong/ 05.- No Name/ 06.- Dwight Yoakam/ 07.- Misery Without Company/ 08.- Solitary Confinement/ 09.- Nothin’ Feels Right but Doin’ Wrong/ 10.- Fuck Up/ 11.- Make It Up to Mama/ 12.- Road That Leads to You


Bloodline es esa serie que de entrada da mucha pereza ver pero que sorprendentemente te acaba atrapando. Es ese tipo de serie que sin duda va de más a menos, con una primera temporada (T1) notable, con algún que otro resbalón, y una segunda (T2) más floja en plan continuista que intenta mantener el pulso pero a la que se le empieza a ir la mano. Netflix estrenó hace unos meses la tercera y última temporada de su exclusiva serie, y francamente os tengo que decir que es una temporada aburrida e innecesaria. Los guionistas se han hecho un lío morrocotudo desdibujando a sus personajes y haciendo desaparecer a otros de forma absurda e incomprensible, no respetando la trama ni la premisa original, esa que decía que "no somos gente mala pero hemos hecho algo terrible...". Los dos últimos episodios rondan el pestiño, y el cierre final decepciona mucho. Bloodline no jugaba en las grandes ligas pero destacaba entre la serie media como ninguna. Realmente es una pena lo que han hecho en esta tercera temporada, estirada en exceso y dirigida sin rumbo hacia su cancelación. Podría haber sido grande, se quedó en medianía.


PAUL WELLER/ A KIND REVOLUTION (2017) WOO SE MAMA

 

Llevaba el ModFather dos o tres discos deshojando la margarita... Despistando a sus fans sin centrarse del todo, probando demasiadas cosas que pensábamos nunca escucharíamos en sus discos como sonidos krautrock y acercamientos al Duque Blanco Bowie, pero Weller iba a lo suyo, dándonos modernidad cuando nosotros solo queríamos su modsoul. "22 Dreams" del año 2008 fue una de sus cimas creativas, un disco sublime y casi inigualable. Tal vez solo "WildWood" pueda competir con él cara a cara, en calidad y en misticismo. Después de aquel maravilloso disco, Paul Weller, vive una montaña rusa de emociones en su vida. Desde la muerte de su padre a su nueva paternidad. Todo ello le lleva a editar un disco fresco con esencia a The Jam donde incluso hace las paces con Bruce Foxton, hablo del notabilísimo "Wake Up the Nation" del 2010. Y es entonces, o durante el proceso cuando su mente creativa hace un nuevo click. Decide dar un volantazo y probar nuevas sonoridades, cosa que a muchos les pilla con el pie cambiado, provocando quejas, incomprensibles malas críticas y mucha pereza entre el personal, pero al final tanto "Sonic Kicks" (2012) como "Saturn's Pattern" (2015) no bajan del notable. Es imposible que Weller entregue un mal disco, es imposible que sus canciones no tengan calidad, pero sí que lo es que nosotros no estuviésemos preparados. En mi opinión sí que del 2010 al 2015 firma su trilogía más floja. No estamos ante su sobresaliente tripleta formada por “Heliocentric” (2000), “Illumination” (2002) y “As is now” (2005), y mucho menos sus últimos discos se acercan a la magia de "Stanley Road" (95) pero desde luego, una vez pasado el tiempo y con cientos de escuchas, para nada son malos discos. Es más, son discos más que buenos pero diferentes a lo esperado y a lo acostumbrado. En esas, Weller llega este 2017 con "A Kind Revolution" bajo el brazo, donde da continuidad al sonido aparecido en sus dos discos anteriores pero añadiendo su sonido clásico, tanto el de sus primeros años en solitario como el de su época con The Style Council. Prueba de ello es el protagonismo que recibe Andy Crofts (órgano, hammond, moog, guitarra, voces...) en detrimento de su compinche Steve Craddock. A todo esto, es necesario subrayar las colaboraciones que en el disco encontramos. Tenemos a Boy George, a Robert Wyatt y, tenemos a PP Arnold y Madeleine Bell, dos grandes voces negras de los sesenta que vuelven a conectar al ModFather con el soul de toda la vida, a pesar de sonar más que nunca a Bowie en algunos tramos del disco. Un disco que reconcilia a todos, incluso al mismísimo Weller, con su sonido clásico sin olvidar que estamos en 2017. Un disco que gana mucho a cada escucha, que tiene nervio e intención, que tiene eso que le faltaban a los dos anteriores, y que demuestra que Weller ha entrado por la puerta grande, a sus 59 años, en el club de la bella arruga. Pues miles de arrugas lucen en su cara, orgullosas de su historia. Y habrá seguro más, de arrugas y de canciones, y todas seguirán siendo maravillosas. 


Paul Weller - A Kind Revolution (2017): 01.- Woo Se Mama/ 02.- Nova/ 03.- Long Long Road/ 04.- She Moves with the Fayre/ 05.- The Cranes are Back/ 06.- Hopper/ 07.- New York/ 08.- One Tear/ 09.- Satellite Kid/ 10.- The Impossible Idea.

Confieso abiertamente que las primeras escuchas de "A kind revolution"  me dejaron dudas. No sé cuando fue, ni qué canción fue la responsable pero en un momento determinado noté un click, de repente el disco me había embrujado, y a día de hoy me parece un trabajo sobresaliente. El disco, por cierto, viene con su edición supedeluxe, pero para la reseña creo que será mejor centrarse en los excelentes diez temas que lo componen. Así pues, Weller comienza con la supervitaminada y rocanrolera "Woo se Mama", heredera de sus disco noventeros y hermana gemela de "Peacock Suite". En "Woo se Mama" destaca esa electricidad y energía positiva, pero sobretodo el soul llevado al terreno del modfather y por supuesto ese órgano que viste a la canción con ecos doorsianos, recordando, porqué no decirlo, a aquella espléndida "I Might" de Wilco, no en un parecido total pero sí en su esencia. "Nova" es puro Duque Blanco, como un Bowie mezcla del "Ziggy" y del "Scary". Más que nunca Weller suena o quiere sonar como Bowie en un tema que de primeras nos descoloca para más tarde hacernos totalmente suyo. "Long Long Road" es la balada clásica de Weller, balada McCartniana e incluso con dejes al bueno de Costello, balada maravillosa. La trompeta de Robert Wyatt aparece en "She moves with the Fayre" para embrujarnos. Uno de mis temas favoritos del disco, donde el funki se apodera de nuestras almas. En este momento del disco comenzamos a ser conscientes o a intuir que estamos ante algo grande y "The cranes ara back" sólo hace que reafirmarnos en esa idea. Es una balada clásica, una balada soulera que Weller borda, y que no por tener una estructura escuchada mil y una veces en su cancionero deja de ponernos la piel de gallina. "Hopper" es puro clasicismo sixtie, tanto en sus arreglos como en su composición. Caben en ellas Beatles, Small Faces y Kinks. Deliciosa. "New York" es una de mis debilidades. en la que el hammond de Andy Crofts vuelve a brillar arropado perfectamente por el genial Steve Craddock. El déjà vu con "One Tear" y The Style Council es demoledor, sólo que aquí Boy George se pega un cantecito. Adictiva a tope. "Satellite Kid" es muy blusera en su adn, la más americana del lote, y en mi opinión la más floja, en cambio "The Impossible Idea" es el cierre deseado y perfecto para un disco de una calidad indiscutible que ya no esperábamos, y tal vez por eso, por la sorpresa y sus enormes diez canciones ha acabado por atraparnos.

*Post aparecido originalmente por Nikochan en Exile SH Magazine

Leída la novela de Paula Hawkins, tocaba ver a La Chica del Tren interpretada por Emily Blunt. Ver una adaptación al cine siempre gusta en el hogar nikochiano pues somos muchos de buscarle tres pies al gato y de encontrar mil dimes y diretes a todo lo que conlleva pasar del papel al celuloide. Normalmente no sale bien, y en este caso concreto que nos ocupa no es que salga mal, simplemente es que es igual que la novela, es decir, se ve venir la trama a millas de distancia. No ayuda que uno de los actores sea Justin Theroux, marido de la pija Jennifer Aniston y estrella espectacular de The Leftovers (T1, T2), pues tiene todos los números para se el sospechoso número uno (blanco y en botella)... No ayuda tampoco Emily Blunt, no porque no lo haga bien, que sí lo hace, sino porque nunca leyendo el libro imaginas que ella sea así. El resto de actores, como en el libro, son secundarios como podían ser terciarios e incluso alguno ni salir, eh Lisa Kudrow? pero bueno, no comencemos a sacar el machete, no hace falta pues "La chica del Tren" es lo que es. No pasa de Thriller de mediodía para amas/amos de casa sexualmente insatisfechos, tiene factura notable, ritmo adecuado y en general se puede ver una vez pero no se repetirá su visionado. Vale, no es la horrenda "Cincuentas sombras...", en eso estamos de acuerdo pero desde luego esto no es precisamente "Extraños en un tren". Que si hay que verla? bueno, si uno zapea y la encuentra por ahí, pues igual que un día uno se come un bollicao y no un bocata de jamón, pues se puede ver, ahora, si nunca pruebas el bollicao tampoco pasará nada.