Outcast


Robert Kirkman es el creador de The Walking Dead y también de la historia que hoy nos ocupa: Outcast. Ambos cómics han sido llevados a la pequeña pantalla, y mientras el primero goza de buena salud y prácticamente camina solo o junto a la serie paralela "Fear"; el segundo, Outcast, da sus terroríficos primeros pasos y aunque seguro que habrá segunda temporada no creo que ande muy lejos pues si bien el episodio piloto nos prometía una serie aterradora conforme avanza la historia parece que tenemos más de Buffy Cazavampiros que de El Exorcista.  No es que no me haya gustado Outcast es que en ocasiones me ha aburrido. Sí, así es, hay algo en ella que no acaba de gustarme, que no me atrapa, que me parece de lo más normal y poco original. Y no, no he leído el cómic ni pienso hacerlo así que los ultrafans dejen de usar la frasecita "el cómic es mejor", como en The Walking Dead o "el libro es mejor" como en Game of Thrones, cada cosa es lo que es, cada medio es el que es, y en esas, en la adaptación televisiva de Outcast creo que se podría haber hecho mejor trabajo, o no. Creo que al prota Kyle Barnes interpretado por Patrick Fugit (aquel adolescente de Casi Famosos) le supera el papel o el peso de llevar toda la serie. Además no me parece que esté demasiado bien secundado, por ejemplo Philip Glenister que interpreta al reverendo Anderson se le ve pasado de vueltas, sobreactuado por decir algo. Ya no digo a Brent Spiner (Sidney) que directamente me hace gracia en lugar de aterrorizarme. En pocas palabras la historia de unos demonios que se apoderan de los cuerpos de humanos para "el gran día" no es demasiado original, y que el prota pueda exorcizar a dichos humanos pues tampoco, que la historia se liará la manta a la cabeza con que es el salvador, o que él los guía... o lo que sea.. está muy visto. El piloto como digo es brutal, el resto de episodios pierde calidad a medida que nos acercamos al último episodio. No sé si veré la segunda temporada, con eso os lo digo todo. 

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