The Hanging Stars - Over the Silvery Lake (2016)


De las cenizas de la banda The See See trasladadas por el viento desde las maravillosas praderas verdes de Inglaterra hasta el caluroso y místico desierto californiano, resurge su líder y compositor Richard Olson con una nueva idea en la mente, un idea que navega tanto por las aguas del Mersey como por las del Mississipi, que bebe tanto de los Byrds como de los Flying Burrito Brothers barnizándolo todo con psicodélia californiana y un ligero toque british. Como unos Beachwood Sparks alucinados, místicos y cósmicos, o como unos CSN puestos de peyote a la sombra de un árbol de Josué. Aquellos The See See se esfumaron y dieron paso a The Hanging Stars de la mano de Olson. Junto a él permanecieron algunos fieles como Sam Ferman (guitarra, bajo, voces), Paulie Cobra (batería, percusión, voces), Phil Anderson (piano, guitarra, voces).. y llegaron para ayudar y aportar nuevos sonidos y vestimentas otros, como Horse, David Rothom, Helen Keen, Patrick Ralla, Adam Hill, Lucy Evans, Christof Certik, Rob Campanella y Luke Barlow. Se formaron así The Hanging Stars, una banda que durante el otoño de 2015 inició una gira por Europa que llegó a nuestras tierras, cuando su magnífico álbum "Over the Silvery lake" aún estaba en pañales, y su EP comenzaba a gatear. De aquel estupendo concierto al que pude acudir en la hoy cerrada sala Heliogàbal pude sacar varias conclusiones: la primera de ellas, que estos tipos eran realmente buenos y que nunca más les vería a ese precio y menos aún tocando para cincuenta personas delante de mis narices; la segunda que tenían un buen porrón de buenas canciones, algunas incluidas ya en el EP y otras que estaban comenzando a rodarse y que aparecerían en su disco debut, el disco que hoy os quería comentar y que llevo disfrutando desde hace más de un mes. 


The Hanging Stars - "Over the Silvery Lake" (2016): 01.- Floorbound/ 02.- Cure your ills/ 03.- I'm not good without you/ 04.- For a while/ 05.- Golden Vanity/ 06.- Rainmaker, sunseeker/ 07.- The house on the hill/ 08.- Ruby red/ 09.- She never sleeps/ 10.- The Hanging Stars/ 11.- Hang me high/ 12.- Crippled shining blues/ Running waters wide.

La ensoñadora "Floorbound" abre el disco como si los Fleet Foxes hubiesen vuelto de su retiro, eso sí, dejando algo su pastoralidad y calzando botas de espuela. Un tema magnífico y bello que nos sumerge en un sonido mágico, en una atmósfera especial y una deslumbrante melancolía, con unas voces y una pedal steel que hacen que nuestra mente vuele libre. "Cure your ills" me encanta. Tiene ese bajo trotón, ese ritmo dinámico muy americano en sus sonoridades desérticas.... Una armónica dylanesca nos presenta la estupenda "I'm not good without you", que bebe de Bob, claro, y de los Byrds, una bella mezcla, un buen cocktail..., allí encontramos las estructuras compositivas de Dylan, su forma de apuntalar las palabras, su armónica pesada y rebelde, y claro, las voces de los Byrds, todo en uno. Maravilla. "For a while" es una preciosa balada, sencilla y bonita sin más. Otra cosa es ya "Golden vanity". Una de las grandes canciones del disco. Pura california. Puro ácido. Puro viaje místico. Nos teletransportamos a los años de paz y amor... pero sin tener el pelo largo, sin ácidos y por supuesto sin sexo libre.. lo de teletransportarnos es un decir, pero sin duda consiguen que el tema suena a aquello. Vale, es puro revivalismo pero joder, es estupendo. Después de este gran comienzo nos llega una de los primeros temas instrumentales del disco que vuelve a sonar a los Fleet Foxes, y sobretodo a Stills... y aquella banda que tenía... con el tipo alto y el otro gordo del bigote... "Rainmaker, sunseeker" es un regalo divino. Y sin comerlo ni beberlo, sin previo aviso somos golpeados por la vitalidad y el veneno de "The house on the hill", otra de las grandes canciones de este grandioso disco, un temazo con esencia Woodstook, una puta maravilla. Y bueno, no quiero hacerme pesado pero es que este disco es más que bueno, llegados al ecuador y hasta el final seguimos disfrutando con ese revival californiano de los sesenta con acento inglés, con por ejemplo esa joya que es "Ruby red", la juguetona "She never sleeps" o la increíble y mágica "The hanging stars", el segundo de los dos temas instrumentales que podemos encontrar en el disco. Aunque "High me high" me gusta, porque todo el disco me encanta, lo veo yo como el peor de los temas del disco, sin embargo me maravilla la hippiesca "Cripple shining blues" (otra de mis favoritas) y ese cierre recordando a los Byrds con "Running waters wide". No puede haber final mejor para este debut estelar, ese que se acaba de posar sobre el lago plateado.

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