Ex Machina (2015)


Me habían recomendado este film por activa y por pasiva. "Aún no la has visto? no me lo puedo creer" me comentaban amigos cinéfilos muy fiables. Y no, aún no había podido hincarle el diente hasta hace una semana más o menos. Vamos a ver, "Ex Machina" es un film cien por cien británico de ciencia-ficción neuronal, es decir, de aquellas que nos hacen pensar más que ver como dos megarobots se dan cera mutuamente, por ahí vamos más que bien. También es la primera película como director de Alex Garland, no como guionista claro (aquí también firma el guión) pues de su cabeza salen películas tan interesantes como "28 Days Later" (en la secuela sólo ejerce de productor), "Sunshine", "Dredd", o "Never let me go". Referencias más que interesantes que ya nos llamaban poderosamente la atención para ver la película, y si a eso sumamos como co-protagonista al que yo creo uno de los mejores actores aparecidos el último lustro, Oscar Isaac (Inside Llewyn Davis, Show me a Hero), con un cambio de look increíble, casi está irreconocible!, pues ya no podemos resistirnos a una historia que no por contada anteriormente, una historia sobre un científico creador de inteligencia artificial con todo el poso filosófico y ético que se precie, deja de sorprendernos. Visualmente es muy atractiva, fría y simple, pero demoledora. Claustrofóbica y muy elegante. Con nervio, con silencios, pausas y alguna que otra sorpresa. La ambientación nos mete de lleno en la historia, en el dilema que se plantea, y sin querer uno acaba tomando partido, por la creación robótica, muy bella eso sí.. y hasta aquí puedo contar porque no quiero joder nada el film que ya me han regañado por spoilear demasiado. El otro protagonista, el pelirrojo, es Domhall Gleeson, sí, hijo del mítico Brendan Gleeson. Es actor de teatro, director, escritor.. pero joder, yo no lo conocía aunque aparece en alguna de "Harry Potter", la próxima de "Star Wars", en "The Revenant" y era Ash en la televisiva "Black Mirror", por ahí, por la serie sí lo recuerdo ahora. Lo hace muy bien. Lo borda, qué coño. Y las féminas cumplen sobradamente. Ojito con Alicia Vikander, ojito que nos enamora en un abrir y cerrar de ojos. Y nada más, hoy me planteo seriamente cuanto podría pagar por poner a una Kyoko en mi vida..... joder, joder, joder.... 

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