cara B: A night at the opera


Ahora que los supervivientes de Queen andan por ahí arrastrándose por un puñado de dólares y que ha pasado muchísimo tiempo de sus grandes obras uno tiende a pensar que están algo sobrevalorados pero ojo, que un servidor creció con ellos, disfrutó con ellos, comenzó a valorar y a saborear el rocanrol con ellos y Freddie fue lo más parecido a un ídolo para mí en la adolescencia, aún lo es claro ya en mi ocaso físico y mental. Hay que valorar al señor Mercury y a sus discípulos como se merecen, hay que ser justos aunque ahora esos dos cabrones calienten a medio planeta y te hagan cogerles manía. Queen editó desde 1973 con “Queen” y aquel estupendísimo “Keep yourself alive” hasta, tal vez, 1978 con “Jazz” siete discos de verdadero escándalo al alcance de muy poquitos, de algunos elegidos. Mi favorito? “Sheer heart attack”. No otro. Pero claro, el “A night at the opera” siempre estará ahí, entre los grandes pues es casi perfecto.

En 1975 apareció una de las obras más grandes y mejor consideradas de las Islas Británicas. Un clasicazo nikochiano. Una puta obra maestra de esas que se tiene que escuchar de principio a fin y que te deja con el culo prieto y cara de bobo. Impresionante es poco. Mercury desatado creativamente y el resto muy pero que muy enchufados. Pero no vengo a hablaros de todo el disco sino de su magnífica cara B, de esas para enmarcar. Después de una side A de lujo que tenía de todo llega ese inicio misterioso y mágico de “The Prophet’s song”, la voz de Freddie enrabiada y la batería rocanroleando, luego están esas voces dobladas, esos riffs que vienen y van marca de la casa y por supuesto ese final arrollador, con esos coros, esa melodía…”Come here (i you), ah, ah, ah, listen to the mad man”….. y la guitarraza! Buagggh!!!! Tremendos ocho minutazos!!! Para calmar la cosa nos traen esa joya llamada “Love of my life” con su arpa, su melodía perfecta, su melancolía y toda esa mandanga. Una canción bonica del to. “Good company” no es la repanocha pero ese ukelele de May es un encanto, es una canción muy coqueta con la voz de May apagándose y ese toque cabaretesco muy del disco. Luego llega el plato principal, qué decir de “Bohemian Rhapsody”. Obra maestra. Canción de las canciones. Ópera rock? Yo qué sé! Inclasificable, estupenda, aún hoy me pone los pelos de punta escucharla: “nothing really matters, anyone can see, nothing really matters, to me…. Anyway the wind blows…..”. Y para finalizar ese “God save the queen” tremendísimo e irrepetible. La mejor versión de ese himno de todos los tiempos!. Discarro de principio a fin y con esa cara B totalmente indiscutible. 

4 comentarios:

  1. También fue mi primer grupo de rock, y el que me hizo flipar alla por los once años. Muy grandes
    Saludos

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  2. Yo ahora empiezo a conocer sus discos de los setenta, los de los ochenta nunca me gustaron demasiado, pero los Queen de los setenta son otra historia.
    Saludos.

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  3. Joder si son otra historia, son la monda! como digo sus siete primeros discos son tremendos, incluso me atrevo a decir que el 80% de las canciones de esa época que aparecen en los "hits" no son las mejores. Los discos entericos son la leche, siento especial predilección por sus tres primeros trabajos. Queen II es algo raro en su discografía pero aunque ninguneado es un trabajo sobresaliente.

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