El viernes pasado me sorprendí a mi mismo al sentarme delante de la tele para ver el estreno de la nueva serie de ciencia-ficción de Steven Spielberg que lleva por título “Falling Skies”. Sí, otra más. El propio Spielberg tiene otra pendiente de estreno llamada si no me equivoco “Terra Nova” qué como no va de dinosaurios. Pero me ceñiré al estreno del viernes, la serie se centra en Tom Mason (Noah Wyle, vamos, el puto Dr. Carter), un antiguo profesor de Historia en una universidad de Boston cuya familia ha sido destrozada. Su esposa murió en el ataque inicial alienígena y uno de sus tres hijos ha sido capturado. Decidido a recuperar a su hijo y mantener a los otros dos a salvo, Tom debe poner a prueba su conocimiento de historia militar como uno de los líderes del movimiento de resistencia formado por soldados y civiles en contra de la invasión alienígena, conocido como 2nd Mass, debido a su localización en Boston, Massachusetts. Ellos tratan de obtener información sobre la inteligencia extraterrestre, con el fin de algún día poder ser más inteligentes para así poder vencerlos y reconstruir sus vidas..... Que si patatín que si patatán… Vamos, que es como V pero en moderno, no el truñaco ese revivalista que se sacaron de la manga hace unos años y que gustó a los frikis pero a mi me dejó helado. Qué puedo decir de “Falling Skies”? Pues que se nota demasiado que es un producto Spielberg. Buena factura, buenos efectos, serie familiar a pesar del tema, demasiados niños en el reparto, monstruitos varios , aliens y robots muy bien diseñados, un guión interesante aunque manido y un casting más que discutible. Noah Wyle no acaba de convencer pero desde luego es el mejor de todos, a la muchachada no hay quién se la crea y son empalagosos hasta reventar, pero que le vamos a hacer, es Spielberg para la TV y lo que quiere es entretener y lo consigue aunque la serie no pasará a la historia por su innovación, calidad y guión cojonudos. Es otra serie más para ver a la tarde y pasar un buen rato, de esas series que antes programaban el sábado a las siete de la tarde. De momento el viernes me volverá a citar el amigo Steven, eso ya es mucho pero me temo que pueda ser el último día, si todo sigue de esa guisa tan blandita y blanca (que lo hará) y no hay sang i fetge creo que me retiraré. Si buscáis una serie para pasar el rato con toques de invasión alien esta es vuestra serie, si como muchos preferís las conspiraciones palaciegas, los dragones, las batallas a campo abierto y alguna que otra decapitación mejor ver “Game of Thrones” que deja a la altura del betún a la serie de Steven que como siempre no aporta nada nuevo y exprime su fórmula one more time.

1.- Keith Moon (The Who)
2.- John Bonham (Led Zeppelin)
3.- Ginger Baker (Cream)
4.- Terri Bozzio (Frank Zappa)
5.- Charlie Watts (The Rolling Stones)
6.- Stewart Copeland (The Police)
7.- Ringo Starr (The Beatles)
8.- Mitch Mitchell (Jimi Hendrix)
9.- Phil Collins (Genesis)
10.- Roger Taylor (Queen)
Siempre me ha parecido injusto que se ningunease a Ringo. No lo entiendo. Puede que formar parte del mejor grupo de la historia, el estar cada día al lado de tres genios e incluso el haber sido el último en llegar provoque que se le menosprecie musicalmente hablando pero qué cojones, era el batería del grupo así que algo tendrá que ver él en la calidad de sus discos. No creo que resulte fácil tocar la batería en “A day in the life” por poner un ejemplo de una de mis canciones favoritas, tampoco creo que lo sea soportar a tres descomunales egos en las sesiones de grabación del imprescindible y mítico “White Album”, pero Ringo era así, un santo, un hombrecillo carismático. Un tipo que se va con sus compinches a hacer el nota con el Maharishi de los cojones con una maleta repleta de latas de judías Heinz por amistad y buenrollismo merece un respeto, eso sí, una vez se le acabaron se marchó como había llegado. Lo puto crack. Pero ojo, que como decía el tipo musicalmente no era manco, eso es lo que vengo a decir, quiero reivindicar su figura, a mí al menos estar un ratito con él siempre me reconforta. Dejaré de lado sus aportaciones vocales con los Beatles que a mí me parecen acojonantes y me centraré en reivindicar su faceta en solitario pues desde que dejó la banda ha parido media docena de discos más que notables.

“Sentimental Journey” es un caramelito, una auténtica joya. El mismo año, 1970, saca el que tal vez dejó mejor sabor de boca a los desconsolados fans de los Beatles pues si Ringo hacía eso que podrían hacer los otros. “Beaucoups of blues” es extraordinario, no me canso de ponerlo, ya su portada es tremenda pero su contenido sorprenderá a más de uno. Y lo mejor estaba por llegar con ese discazo de 1973 llamado simplemente “Ringo” donde colaboraban Lennon, Harrison y McCartney, su amigo Marc Bolan, Nicky Hopkins, Jim Keltner, Bobby Keys, Billy Preston, Harry Nilsson, Klaus Voormann..., y así podría estar hasta mañana citando a cracks de esto del rock. Un señor discazo, un puto clásico nikochiano que ya diseccioné en su día. Un indispensable. “I'm the greatest”, “Have you seen my baby?”, “Photograph”, “You're sixteen”, “Oh my my”, “Devil woman” y por supuesto ese cañonazo que es “It don't come easy”. Sólo con este disco Ringo merece el respeto y la admiración que a veces se le niega, muchos artistas mejor considerados pagarían por tener un disco así entre sus obras. Grande Ringo, grande. En 1974 acaba con su racha con “Goodnight Viena” que era una lógica y gran continuación de ese discazo que deberíais estar escuchando ya. Luego los tiempos modernos y los diferentes estilos musicales tecnológicos así como la pista de baile ochentera le fueron arrinconando aún así firmó grandes discos como “Time takes time” de 1992 o “Ringorama” del 2003. Cualquier compilación de este mosntruo será bienvenido a vuestra discoteca, nunca viene mal tirar de Ringo, particularmente me reconforta y sube el ánimo. Ringo forever!!!

El día de ayer fue extrañamente duro. Siempre lo es el día antes de volver a trabajar. Particularmente estuve como enfadado, como si no estuviese en este planeta y recordar que las tres semanitas que me he pasado de vacaciones junto a mi bebita y mi santa esposa se habían esfumado tan rápidamente me sacaba de quicio. Como puede pasar el tiempo tan rápido? No parece el mismo tiempo que pasa en este justo instante, al menos no es tan veloz, más bien es perezoso y cansino. Algunos privilegiados de esta galaxia trabajan en algo que les llena, algo que les hace feliz. Algunos tienen la suerte de trabajar en sus hobbies. No es mi caso. Entre enemas, jarabes para la tos, aspirinas, antihipertensivos y algún que otro viagra se mueve este marcianito que aquí os habla. La rebotica me mata pero aún suerte que tengo de poder disfrutar en ella de algunos de mis asuntillos, por ejemplo no paro de escuchar música, hoy le toca el turno a Warren Haynes, a Bon Iver, a Steve Martin... Lo que salga que sea más o menos interesante y de mi agrado. Antes incluso en tardes solitarias profundizaba en el arte del escaqueo pero eso ya no me divierte además de parecerme poco ético, así que trabajar, trabajo. Lo dicho que ayer estuve de lo menos simpático que se puede estar. Pido perdón a mi esposa por eso. Lo bueno fue que así a la brava vi ganar un título a mi querido Espanyol, bueno y perder otro. La Copa del Rey de juveniles se perdió ante el eterno enemigo, el puto Barça, joder, si es que donde vamos si la estrella del equipo se llama “Pirulo”!, eso sí el campeonato Alevín de futbol 7 se consiguió con arte y talento. Qué jugadorazos tenemos! Qué grandes! Sobre todo ese negrillo que se llevó el trofeo al mejor jugador del torneo, Fode tiene algo especial, y no me refiero a su calidad futbolística pues esa está aún por ver aunque sin duda apunta maneras sino más bien a esa sonrisa eterna de chavalín inocente. Esa es la sonrisilla que he tenido yo estas tres últimas semanitas y el trabajo, la hipoteca, la vuelta al mundo real me han arrebatado. Mañana volverá, seguro. Esto es pasajero. Con el banjo de Martin todo pasa mejor, más rápido, más tunante. Estoy pensando acercarme con mi hermano a Vilanova para ver a Sexsmith este fin de semana, puede que eso me acabe de devolver la alegría, sino se la robaré a Fode.

STEVE MARTIN & THE STEEP CANYON RANGERS
RARE BIRD ALERT (2011)
JUBILATION DAY

Steve Martin and the steep canyon rangers - "Rare Bird Alert" (2011):1.- Rare Bird Alert/ 2.- Yellow-Backed Fly/ 3.- Best Love (Feat. Paul McCartney)/ 4.- Northern Island/ 5.- Go Away, Stop, Turn Around, Come Back/ 6.- Jubilation Day/ 7.- More Bad Weather On The Way/ 8.- You (Feat. The Dixie Chicks)/ 9.- The Great Remember (For Nancy)/ 10.- Women Like To Slow Dance/ 11.- Hide Behind A Rock/ 12.- Atheists Dont Have No Songs/ 13.- King Tut.

…Y el bluegrass volvió a mi vida gracias el incomprendido y discutidísimo actor Steve Martin que ya había dado sobradas muestras de su calidad como músico cuando parió en 2009 aquel espectacular discazo titulado “The Crow: new songs for the five-string banjo”. Una puta maravilla. “Pitkin county turnaround”, “Hoedown at Alice's”, “Late for school” y “Calico Train” demostraban sin problemas el talento y el virtuosismo de Martin con el banjo, realmente todo un espectáculo difícil de creer y de explicar, además sus letras no carecen de ironía y de sentido del humor. Mu completito, vamos. Pues bien, me levanto después de la noche más putera y verbenera del año con algún resquicio jaquecoso con la noticia del nuevo disco de Martin sobre la mesa, y que hago? Pues lo consigo por la vía criminal. Pero cuidado, que lo compraré, lo prometo, igual que compré su debut discográfico pero antes lo quiero catar como es debido. El disquito que por cierto tiene una de esas portadas que quitan el hipo lleva por título “Rare Bird Grass” y a Martin lo acompañan “The steep canyon rangers” que son la banda que le respaldó durante la gira de “The Crow”. Si os gustó aquel, os gustará este. Otro discazo que hace las delicias del marcianito que aquí escribe. Todo empieza con una instrumental de lujo, la canción que da nombre al disco pero rápidamente me enamora con la delicada y perfecta “Yellow-backed fly”. Joder, si hasta canta bien. Luego llega una de las sorpresas del disco: McCartney in person!. El Beatle colabora en la magnífica “Best Love”, Paul aún canta como los ángeles y convierte en oro todo lo que toca. Quién le hubiese dicho a Steve que Macca acabaría cantando una de sus canciones y él le acompañaría al banjo. Tremendísima canción. En el disco hay otra colaboración, la de las Dixie Chicks en “You” que tampoco es manca. El disco tiene momentos gloriosos, cancionacas de lujo donde Martin exhibe su virtuosismo con el banjo, el tipo es un maestro aunque no lo creáis, luego como cómico que es despacha algunas letras cachondísimas que dan ese tono desenfadado al disco como la canción que lo cierra, esa pequeña maravilla llamada “King Tut” o la socarrona “Jubilation day”. No quiero despedirme de vosotros sin nombrar “More bad weather on the way” como mi favorita del disco hasta el momento. Dejaros de prejuicios, sé que Martin como actor genera un amor/odio difícil de explicar pero como músico es sorprendente y sus discos son la releche. Haceros con “Rare bird alert”, no os decepcionará.
No sé en qué jodido mundo habré vivido yo para descubrir tan rematadamente tarde esa insuperable saga de George RR Martin que lleva por título "Canción de hielo y fuego", no sé como he podido vivir sin leer eso, sin saber la suerte de sus personajes ni en las trifulcas en las que andan metidos. No sé como he podido vivir todos estos años sin saber que había una familia tan cojonudamente maligna como la de los Lannister, ni un personaje tan sumamente redondo y carismático como el enano Tyrion que luce ese poderoso y acaudalado apellido. Sin duda mi personaje favorito de toda la saga. Me bastó el episodio piloto para entregarme sin remisión a la historia, tanto me gustó que no tardé ni un segundo en hacerme con todos los libros, en breve comienzo el cuarto y último disponible. La primera temporada es de diez episodios y abarca el primer libro, "Juego de tronos", particularmente la encuentro estupenda y muy pero que muy fiel al libro. Vale, se saltan cosas, no explican bien otras y en ocasiones quién no haya leído el libro puede liarse con algún nombre y parentesco pero todo eso es en favor del ritmo televisivo. Los de HBO han vuelto a sodomizar a todos sus adversarios, no hay quién les tosa a excepción del gran Don Draper, y lo han hecho con una versión increíble de "Juego de Tronos", una joya, otra más. El único "pero" si es que hay uno es algún que otro efecto especial (no me gustaron nada los "no" muertos), la poca presencia de los Huargos, la absurda abreviación a la captura y fuga de Tyrion del Nido de Águilas que para mí es de lo mejor del libro y alguna que otra elección de casting. Nimiedades. Para cuando el quinto libro? y para cuando la segunda temporada? ese brutal "Choque de Reyes"?
No creo mentir ni cometer ninguna barbaridad al decir que Fleet Foxes son uno de los grupos actuales que más me han sorprendido y encandilado últimamente. No precisamente por su modernez pero sí por su regusto a los setenta folkis, a ese saber hacer de CSN o cuando remiten a Simon & Garfunkel. Aquel primer disco del 2008 me pareció soberbio, hoy aún me parece mejor que entonces y canciones como “White winter hymnal”, “Ragged wood” y “Quiet houses” ya se habían ganado un trocito de cielo, luego con el segundo disco creo que se reafirman como una grandísima banda, en mi opinión y a falta de la segunda parte del año han firmado uno de los mejorcitos discos que se podrán escuchar durante este 2011. Su “Helplessness blues” puede que no sea mejor que su debut aunque para mí sí lo es y de largo pero desde luego calidad no le falta. No es un disco fácil, no entra a la primera, sus canciones están llenas de cambios de ritmo y melodías perfectas. Una delicia qué queréis que os diga o es que podéis decir que no lo son “Bedouin dress”, “Sim sala bim”, “The shrine/an argument” o la canción que da nombre al disco. Eso, un señor discazo. Para los que no conozcáis al grupo en cuestión o para los que os resultan imprescindibles es muy recomendable el conciertito que se marcaron en el espacio Radio 1 de la BBC el 20 de abril de este mismo año donde presentaron canciones del nuevo disco y alguna otra perlita pasada como “Mykonos”. A mí me llegó via Tsi-na-pah, lo volví a escuchar ayer en el coche de vuelta a Barcelona y me quedé más feliz que unas castañuelas. Disco en directo más que interesante. Gracias Tsi.
JIM WHITE
DRILL A HOLE IN THAT SUBSTRATE AND TELL ME WHAT YOU SEE (2004)
IF JESUS DROVE A MOTOR HOME


1.- Layla and Other Assorted Love Songs (1970, Derek & The Dominos)
2.- Disraeli Gears (1967, Cream)
3.- 461 Ocean Boulevard (1974, Eric Clapton)
4.- Eric Clapton (1970, Eric Clapton)
5.- Slowhand (1977, Eric Clapton)
6.- Wheels of Fire (1967, Cream)
7.- Fresh Cream (1966, Cream)
8.- Just One Night (1980, Eric Clapton)
9.- Journeyman (1989, Eric Clapton)
10.- Backless (1978, Eric Clapton)
A veces me canso de buscar y rebuscar nuevos discos, discos actuales que me den trempera. A veces pienso que nada de lo ultimísimo que escuche superará a lo pasado, a lo que se le parece, a lo que se le asemeja. Porque seamos sinceros, aquí no hay bicho viviente que invente nada nuevo, todo tiene algo de déjà vu, de refrito, de homenaje a veces, otras de plagio sin tapujos. Escuchamos una y otra vez la misma música cual rumiante con su hierba, ahora todo sabe igual aunque se le cambie el nombre o nos lo pinten de rojiblanco. Es por eso que cuando uno trasnocha, bebe y le da por escuchar blues o rock de los setenta piense que nada de lo que se crea en estos tiempos que corren supere a lo pasado. Ayer viví uno de esos momentos, andaba yo saltando de canción en canción por el ipod, seguía su incomprensible “random” locuelo influenciado por mi etiquetado musical que venden como cojonudísimo hasta que llegó ella. Llegó Layla. Era justo lo que necesitaba. Sonó ese riff y me quede enganchado. Otra vez, como tantas. Desconecté el random y me entregué en cuerpo y alma al que tal vez sea la mejor y más barata compilación de mano lenta Clapton. “The Cream of Clapton” es una auténtica joya que todos deberíamos poseer en nuestra discoteca, lo suyo es tener todos sus discos, con Cream, con Derek y los Dominos o en solitario, que más da, el tipo es tremendo, un maestro, un genio aunque a veces se empeñe en hacernos la contraria. La cosa empieza con Layla, la original, la buena pero sigue a lo grande con canciones eternas e indispensables. No hay pieza mala, no hay tema que no sea un imprescindible. “Badge”, “I feel free”, “Sunshine of your love”, “Crossroads”, “Strange brew”….. Lo dicho. Tremendo y muy difícil de igualar. Desde aquí quiero reivindicar la figura de Clapton, toda su discografía, es difícil quedarse con un disco suyo aunque yo me decanto por ese clasicazo nikochiano que es “461 Ocean Boulevard”. Si uno no se decide siempre puede tirar de compilación y en eso a “The Cream of Clapton” no hay quién le tosa. Ah! Sólo una cosa más: Layla, you've got me on my knees. Layla, I'm begging, darling please. Layla, darling won't you ease my worried mind.!!!

The Cream Of Clapton (1995): 1.Layla - Derek & The Dominos, Eric Clapton/2.Badge - Cream/3.I Feel Free - Cream/4.Sunshine Of Your Love - Cream/5.Crossroads - Cream/6.Strange Brew - Cream/7.White Room - Cream/8.Bell Bottom Blues - Derek & The Dominos/9.Cocaine - Eric Clapton/10.I Shot The Sheriff - Eric Clapton/11.After Midnight - Eric Clapton/12.Swing Low Sweet Chariot - Eric Clapton/13.Lay Down Sally - Eric Clapton/14.Knockin' On Heaven's Door - Eric Clapton/15.Wonderful Tonight - Eric Clapton/16.Let It Grow - Eric Clapton/17.Promises - Eric Clapton/18.I Can't Stand It - Eric Clapton.
Hoy os escribo desde mi delicioso exilio en la Costa Brava después de disfrutar de un día cojonudo junto a mi santa esposa y mi pequeña extraterrestre en la Calita de San Francesc y de meternos entre pecho y espalda una paellita espectacular que junto al vinito blanco y el solazo me han dejado grogui mientras escuchaba adormilado en la tumbona de la piscina lo último y rematadamente bueno de Bon Iver (de eso ya hablaremos otro día porque tiene su miga). La cosa es que el día antes de venirme para Blanes me dejé caer por esas tiendas de frikis que hay por Arco del Triumfo en BCN y acabé por dejarme la pasta en el nuevo hobby al que mi queridísimo hermano Black Meeple me ha sometido (no dejéis de visitar su puesto en la güeb). Sí, estoy rematadamente enganchado a los juegos de mesa aunque eso ya lo sabréis si soys visitantes asiduos de la Isla. Mis favoritos, muchos. Casi todos del distribuidor Hans Im Glück: Oregon, Vickings, Carcassone, Tigris y Eufrates, Saint Petersburg, Stone Age.... Y ahora el fantástico Maori que nos lleva a la Polinesia a descubrir islas y apoderarnos de ellas. Un fantástico y económico juego de 2 a 5 jugadores creado por Günter Burkhardt e ilustrado magníficamente por Michael Menzel y Harald Lieske.

Lo primero que llama la atención es su magnífica puesta en escena, un porrón de losetas de islas, barcos, volcanes, palmeras, cabañas.., algún que otro barquito y unas cochitas blancas que tendrán su miga, además de 5 tableros uno por jugador. Con el tablero delante y 5 conchas los jugadores se disponen a comenzar el juego. Se colocan al azar losetas en una disposición de 4x4 y un barquito al lado de una de ellas. El barco se moverá por los laterales tantas veces como podamos, es decir tantas veces como barcos tengamos, empezamos con dos pero eso puede ir aumentando. En un turno sí o sí tenemos que movernos, luego podemos o no coger una loseta, la de delante es gratis pero la segunda, tercera o cuarta cuestan 1,2 o 3 conchas respectivamente y tranquilos, conchas también podremos adquirir. Podemos también guardarnos una loseta en reserva, descartar una loseta de nuestra isla o simplemente no hacer nada. Al final y así de simple gana el que tenga más puntos: 1 por cada palmera, 2 por cada palmera que esté en un isla con cabaña, 10 puntos por haber completado un círculo de flores, 7 por ser el que tenga mayor número de barcos y si un jugador es el máximo poseedor de conchas se contará tantos puntos como conchas tenga. Facilísimo y muy pero que muy adictivo. Puede que no os enteréis de nada pero de verdad que es muy sencillo jugar, tanto que mi esposa y un servidor nos hemos visto sometidos a la tiranía de la extraterrestre Arlet, para muestra un botón:

Ayer sin venir a cuento mientras me bebía una copita de vinito blanco “Sumarroca Muscat” y me zampaba unas olivitas rellenas de anchoa para más señas me vino una pregunta a la cabeza: “qué fue de Jim White?”. Primero deciros que soy un fan de este cantautor folk si es que podemos decir que folk es el estilo que domina, en todo caso no sería para nada un folk convencional, es difícil de catalogar pero es fácil relacionarlo con Tom Waits en plan country-folk, con eso supongo que uno podría hacerse una idea pero para nada darse cuenta de lo cojonudo que es este tiparraco. Al loro, me he acordado de lo cojonudo que fue aquel discazo del 2004 que llevaba el escueto título de “Drill a hole in that substrate and tell me what you see” que inmediatamente puse en el reproductor al servirme la segunda copa del Sumarroca y en seguida me volví a quedar anonadado con cancionacas como “Static on the radio”, “Combing my hair in a brand new style”, “Borrowed Kings” o la mismísima “If Jesus drove a motor home”, oh!, estupendísimo todo. Después de degustar el disquito (y el vino) me acordé de su debut, aquel disco que contenía una portada descomunal, cojonuda, una de esas portadas que pueden hacerme comprar un disco a la brava, sin saber de quién es o qué tipo de música contiene, y es que “Wrong-eyed Jesus” de 1997 no tenía desperdicio alguno. Desde luego estos dos discos son imprescindibles en su discografía y puede que alguno de ellos también lo sea en la música en general de estos últimos años pues en mi opinión el bueno de Jim no ha llegado a parir un disco que se iguale a estas dos joyitas. En el 2007 adquirí “Transnormal Skiperoo” que no andaba lejos de lo comentado pero al que le faltaba algo, un no sé qué, algo indescriptible pero vital que hace que los discos notables sean excelentes, White saca en 2008 “A funny little cross to beat” al cual no le he podido hincar el diente, estoy en ello, lo juro. Y ahí le pierdo la pista. Así que lo busco por la web y leo que este 2011 saca disco bajo el nombre “Where it hits you” aunque para ser sinceros la fuente no es muy fiable y no he leído nada de ello así que me arremango y me voy a su página web (porqué no empecé por ahí?) y ni rastro del disquito ese aunque al parecer sí saca disco, “Sounds of the americans” se llama, y se puede escuchar ahí mismo, on line que se dice, en estriming. Así que me serví otra copita y a ver como sonaba el condenao… (to be continued)

No voy a negar que el director David Fincher es bastante de mi agrado, vamos a ver, no es Polanski claro, pero sus films son más que notables y suelen entretenerme lo que no está escrito, para muestra un botón: Alien 3, Seven, The Game, The Fight Club, Panic Room, Zodiac…., la futura “The Girl With The Dragon Tatoo” que no es otra cosa que la adaptación yanqui de la obra de Stieg Larsson sobre la muchacha esa que prendía un “millenium” de cerillas está por ver, el libro me parece un bodrio de cojones y los films suecos muy pero qué muy sosainas. Así que de entrada un film sobre la creación de “facebook” más la versionita esa del sueco de moda me hacía pensar que a Fincher se le había ido algo la cabeza, que le patinaban las neuronas, más aún, yo pensaba que el tipo comenzaba su declive pero claro comienza a recibir premios, aplausos, críticas cojonudas, palmaditas en la espalda y alguna que otra churrupaíca y uno aunque marciano, duda. La duda estaba allí pues tener al amigo Timberlake en nómina tampoco ayudaba en exceso, eso sí, Eisemberg me gusta. Me convence. Creo que es un tipo majo con talento y por ahora todas las actuaciones que he visto de él me han convencido, la que realiza en este film por supuesto que también. Pues ná, que el film narra la historia de cómo Mark Zuckenber crea la red social Facebook, de cómo se le ocurre o plagia la idea, de cómo la desarrolla y de cómo le llevan a juicio. Y el resultado es cojonudo porque Fincher es un tipo muy solvente, un notable director que suele llevarnos por los derroteros que le salen del badajo y que mantiene siempre el ritmo y nos tiene atados a la butaca cuente lo que cuente. En este caso con un guión impecable y unas actuaciones notabilísimas nos lleva por donde quiere, nos hipnotiza a pesar de ser una película fría, y nos seduce a pesar de contar algo sabido y aburrido. La película es cojonuda, está muy pero que muy bien hecha y eso en estos tiempos que corren a mí me vale.
ARCTIC MONKEYS
WHATEVER PEOPLE SAY I AM, THAT'S WHAT I'M NOT (2006)
FAKE TALES OF SAN FRANCISCO



ARCTIC MONKEYS
WHATEVER PEOPLE SAY I AM, THAT'S WHAT I'M NOT (2006)
DANCING SHOES

Hace ya más de un año que os hablé de una obra maestra del píxel procedente de la República Checa llamada “Machinarium” (http://nikochanisland.blogspot.com/2009/10/machinarium.html), una joya con sabor añejo y visualmente magistral que me hizo disfrutar como un enano, haciéndome trabajar mi mente y mi ingenio además de hacerme reír con un humor robótico descacharrante.

Pues bien, mi cuñada favorita que es muy pero que muy jugona me ha comentado la existencia de otra joya para el Pc procedente de las tierras del Este, en este caso concreto esa maravilla procede de la vieja Rusia. Un juegaco llamado “The tiny bang story” con un look estupendísimo que recuerda y mucho al del robótico checo pero con la diferencia de ser vivido en primera persona, eso sí, los puzzles nos harán darle a la quijotera lo que no está escrito y nuestra agudeza visual se pondrá al límite. De momento un servidor ya lo ha catado junto a su marcianita esposa y es un vicio espectacular, hay que encontrar cosicas, objetos varios y luego usarlos como bien puedas y sepas. Aquí os dejo un anticipo que os pondrá los dientes largos. Sin duda este juego es desde ya uno de mis favoritos del año. Quién quiere la Play3?


1.- Elvis Costello
2.- The Sopranos
3.- Wilco
4.- Backgammon
5.- “El encabido” (juego de naipes)
6.- Rubik’s cube
7.- El Nota
8.- Escalopines al cabrales
9.- Camisetas anti-lorceras
10.- I love Krakens
De vez en cuando mi archienemigo Guzzest se marca un tanto y hace que mi corazón se ablande y acabe dándole las gracias y comprándole un pastelito de pantera rosa y un tigretón, si bien es cierto que esas ocasiones son muy escasas y suelen predominar las contrarias, las porculeras. Pero en eso radica la esencia de ser mi archinémesis, mi archienemigo. Hace ya unos meses me acusó de robarle la serie completa de “The Sopranos” pero para qué querría yo robarle la serie grabada en una calidad ínfima en deuvedeses si la tengo en original? Ah! Qué caradura! Si hiciese una redada en su casa encontraría cantidades incontables de material de mi propiedad pero lo dejo estar porque como digo de vez en cuando me hace disfrutar con algún disco o serie que me deja con la boca abierta y el culo prieto. Ese es el caso de la serie completa “Roma” que me hizo llegar hace ya unos meses y que yo tenía arrinconada en el disco duro, no es que me negase a ver otra obra maestra más de HBO, es que con “Boardwalk Empire”, “Treme”, “Mad Men” (ésta es de AMC, que quede claro) y ahora “Game of Thrones” andaba ya algo entretenido, ahora como ya acabaron todas o casi, a los Tronos le quedan dos episodios y la segunda temporada de “Treme” prefiero verla del tirón porque eso hay que saborearlo he empezado con la seriaca romana del mejor canal de televisión existente a día de hoy. La BBC tiene algo que decir en el asunto ya que coproduce el serial que se extiende en dos temporadas de 12 y 10 episodios, y qué episodios!!! Factura impecable y actuaciones de lujo, sin escatimar ni sangre ni sexo. Otra obra maestra más y no sé cuantas van. Muchas gracias Guzzest por la serie completa, ahora mismo tengo un gran remordimiento por haberte pasado los deuvedeses de Juego de Tronos cuando en realidad en ellos sólo encontrarás la filmografía completa de Chiquito de la Calzada con algunos de sus mejores chistes a modo de extra. Ah! Y es que…., al enemigo ni agua.
Sacar un debut acojonante no es sinónimo de una carrera exitosa pero sin duda ayuda. Algunos grupos que hoy despuntan y venden discos como churros aparecieron en su día con un primer discazo bajo el brazo: Arcade Fire, Vampire Weekend, Franz Ferdinand… Pero si me tengo que quedar con uno sin duda me quedaré con el que para mí es el mejor disco de debut de esta década, hablo, claro, de “Whatever people say I am, That’s what I´m not”, un disco acojonante sobrado de canciones con pegada y con un aroma a clásico instantáneo que dignificaba al rock de las islas británicas. Fueron gracias a este disco los niños mimados del rock británico durante unos meses pues ya sabemos que a los inglesitos les gusta y cuesta poco fabricar ídolos con pies de barro para luego enterrarlos con su segundo trabajo. Los monos del ártico lo tenían difícil, sería una tarea complicada parir un disco mejor, con canciones como “Fake tales of San Francisco”, “Dancing shoes”, “I bet you look good on the dancefloor”, “When the suns goes down”, “ You probably couldn’t…”. Oh! Tremendo disco!. Su segundo trabajo estuvo a la altura, aquel “Favourite worst nightmare” no tenía nada que envidiar a su debut y sin duda Alex Turner estaba en estado de gracia, muchos le comparaban con Weller (paparruchas!, tampoco es para tanto) en cambio otros lo emparentaban con la escritura de Noel Gallagher (puede), pero Turner tiene un estilo muy suyo y a la vez demasiado inglés. El disco quería ser un poco más en todo que su predecesor pero se quedó un peldaño por debajo en mi opinión aunque la mayoría de crítica especializada lo recomiende siempre por delante de su hermano mayor. Canciones, como siempre, había de tremebundas, en eso Turner no falla: “Brianstorm”, “Teddy Picker”, “Balaclava”, “Fluorescent adolescent”…. Son cojonudas pero yo me quedo con aquella “Dancing shoes”, me acuerdo y me da trempera!!!

Arctic Monkeys – Suck it and See (2011): 01.- She's Thunderstorms/ 02.- Black Treacle/ 03.- Brick By Brick/ 04.- The Hellcat Spangled Shalalala/ 05.- Don't Sit Down 'Cause I've Moved Your Chair/ 06.- Library Pictures/ 07.- All My Own Stunts/ 08.- Reckless Serenade/ 09.- Piledriver Waltz/ 10.- Love Is A Laserquest/ 11.- Suck It And See/ 12.- That's Where You're Wrong

Después de muchas chupadas de polla a Turner se le sube un poco el éxito a la cabeza, se emborracha de ego y le da por querer ser el Dios del rock, recluta a Josh Home (personaje al que admiro) y se va al desierto a grabar un disco de rock espeso y místico que decepciona a todos y que nos deja dudas de si a Turner se le ha ido la cabeza. Zapatero a tus zapatos. Particularmente el disco pasó por mi hogar sin pena ni gloria, “Humbug” no me convenció aunque como siempre había en él alguna que otra canción de aúpa pero nada como lo que había hecho anteriormente. Si este hubiese sido su segundo disco ya no existirían los Arctic Monkeys. Dos años han tardado en reponerse del fiasco, no vuelven a la fórmula del éxito cosa que les dignifica por valientes y mezclan la fórmula de “Humbug” con la del experimento de Turner con Miles Kane, aquellos “The last shadow puppets” que no estaban nada mal. “Suck it and see” no se olvida de lo aprendido con Homme pero todo suena más pop, más fresco, más vivaracho y eso en mi opinión es de agradecer. Mis primeras escuchas me hacían dudar de si me gustaba o no el nuevo rumbo así que le di un par de oportunidades más y me ha ido atrapando poco a poco. Este cuarto trabajo es mejor que su predecesor pero peor que sus dos primeros discos aunque para ser sincero está a la altura. “She’s thunderstorms” abre el disco y nos dejaba con cara de bobalicón perdido, eso no me lo esperaba, dudo si me gusta, pero sí, sí me gusta. “Black treacle” ya es más lo que me esperaba de Turner, ésta me convence y sube al número uno de canciones para cantar en la ducha, ese estribillo es oro puro, pop puro. “Brick by brick” es tonta de cojones, simple, pero tremendamente efectiva, con esa pinta de salir en un “guitar hero” que quita el hipo. Para hacernos una idea de lo que va el disco es necesario llegar al cuarto corte del mismo, con esas cuatro ya te haces una idea de lo que vas a encontrarte. “The Hellcat spangled shalalala” le roba el shalalala a Weller claramente y por la patilla. Cancionaca en mi humilde opinión. Luego llega tal vez la mejor canción del disco llamada “Don’t sit down cause I’ve moved your chair” y a partir de aquí intentan más o menos mantener el pulso con buenas canciones como “Reckles serenade” y “Library pictures”. Los monos del ártico entregan un trabajo notable pero no excelente, un disco que parece indicarnos el camino a seguir en un futuro no lejano. Turner tiene mucho talento y tanto con los monitos como en solitario (no creo que tarde) nos irá regalando muestras de su talento en forma de canciones.
La noticia de la aparición hace prácticamente un año del documental “Do it again” sobre The Kinks me llenó de alegría pero desgraciadamente aún no he podido hacerme con él, he visto trocicos y tiene una pintaza increíble. En el documental se narra como Geoff Edgers (un periodista del diario Boston Globe) intenta reunir a The Kinks aunque sea una tarea imposible debido a la poca predisposición que Dave tiene por dicha reunión. Geoff entrevista a varios músicos de postín, hablan sobre la importancia del grupo de los hermanos Davies e incluso alguno se arranca con alguna tonadilla de la famosa banda. Como digo parece interesantísimo y me gustaría hacerme con él de una vez por todas pero otro documental sobre los Kinks está llegando y parece que será la repanocha. En realidad no va exactamente de The Kinks sino de Dave Davies, el hermanísimo, El director del documental que por cierto llevará el nombre de “Kinkdom come” es ni más ni menos que Julien Temple al que creo que no hace faltar presentar ni alabar en exceso, sólo con recordar que es el mismo tipo que firmó los tremendos documentales sobre los Sex Pistols y Joe Strummer ya lo he dicho todo. No sé si es el mismo proyecto que primero se iba a llamar “You really got me” o tal vez aquel que se denominaría “Imaginary man” pero desde luego un documental sobre The Kinks a través de los pensamientos y opiniones de Dave Davies es algo indispensable, algo que todo fan del rock’n’roll no debería perderse por nada del mundo. De momento y a falta de más noticias y alguna imagen del esperadísimo rockumental os dejó con imágenes del otro, del “Do it again” que me servirá para abrir boca en cuanto le eche el guante. A disfrutar!

BLACK JOE LEWIS & THE HONEYBEARS
TELL'EM WHAT YOUR NAME (2009)
SUGARFOOT

Ostias Guzzín!!! Tenía hoy pensado destriparos lo nuevo de los monos del ártico pero para seros sincero no estoy muy inspirado ahorita mismo, lo tengo que digerir y asimiliar pues no sé si me gusta o no ya que estoy metido en demasiadas soulerías para hacerme con una opinión decente de ese “chúpalo y verás” de los monitos. Esta no es la única novedad que descansa hoy por hoy en mi dulce hogar, por ejemplo tengo pendiente lo último del grupito de Jim James, ese posible hype de los Vaccines y volviendo con el soul, estoy disfrutando mucho de la “cover” que Mayer Hawthorne ha hecho de los Isley Brothers, esa “work to do” suena fantástica, al parecer forma parte de un EP llamado “Impressions” que estoy buscando desde ayer y que contiene seis temas: Work to do/ Don't Turn the lights on/ You've got the makings of a lover/ Fantasy girl/ Little Person/ Mr. Blue sky. Y es que hay ganas de nuevo disco de Hawthorne, para cuando?. Bueno, que ya me estoy enrollando. Hoy tenía pensado daros el coñazo con “Suck it and see” pero lo dejo para otro día, estoy algo agobiado, el tiempo pasa muy lento y no veo la hora de comenzar mi periodo vacacional, nada más y nada menos que tres semanitas de relax absoluto que si el tiempo lo permite me llevarán la mayoría de días por las playitas de la costa Brava, es por eso que me disculpo con antelación por una baja frecuencia bloguera en estos días venideros pero mi santa esposa demanda que las vacaciones sean también de la isla... (ya veremos...., je, je). Y nada, que lo único alegre del día ha sido escuchar el nuevo single de Coldplay, joder!, este Martin está más acabado que Pedro León en el Madrid. Menuda mierda de canción con nuevo regustillo a plagio del grupito, esta vez uno se descojona cuando al escuchar la nueva “Every teardrop is a waterfall” le parece estar escuchando el famoso "ritmo de la noche" verbenero, si no me creéis comprobadlo vosotros mismos en youtube: (http://www.youtube.com/watch?v=1Kf_6BWcOOg&feature=player_embedded). De verdad que estos tipos son los nuevos U2, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte los separe... Oh! Y vuelve a llover! Mierda!!! And all the light had disappeared. And faded in the gloom. There was no hope, no reasoning. This rainy day in June. And everybody felt the rain. Everybody felt the rain. Everybody felt the rain. Everybody felt the rain. (qué grande eres Ray!)
Hablando del escandaloso nuevo disco del señor Lewis me ha venido a la quijotera aquella avalancha de nuevas voces del soul que aparecieron hará dos o tres años. Los trabajos de aquellos nuevos talentos no estaban exentos de calidad aunque para ser sincero tampoco aportaban nada nuevo al personal, más bien plagiaban o rendían homenaje (según digan unos u otros) a los grandes, a los más grandes, bueno, no todos. De cualquier manera había buenas canciones y sin duda eso y una buena promoción por parte de la industria, muy interesada en rescatar el género, permitieron que llegaran a nuestras manos algunos discos esenciales de soul en este nuevo siglo. De aquellas nuevas estrellas quedan pocas, puede que fuesen un bluff, otras aún no se han refrendado con un segundo disco y otros no paran de crecer, incluso diría que algunas de estas nuevas figuras me repugnan, sobretodo algunas féminas pero he de reconocer su influencia y su importancia en devolver al género donde le corresponde. Aquí va un repóker de figuras importantes del nuevo soul que destacan sobre el resto, allá vamos:


Eli “Paperboy” Reed: el bostoniano es sin duda el que ha calentado más el ambiente y las entrepiernas del personal, el que más y mejor nos ha hecho sudar y bailotear. Aquel magnífico disco suyo del 2008 junto a los True Loves te saltaba la boina. No inventaba nada, remitía a Cooke, a Otis, vamos, a los grandes. Pero lo hacía con una clase magistral y unas canciones cojonudas. La exposición a los medios fue agotadora, no le ha beneficiado que le etiqueten como salvador del soul, pues al soul no hay que salvarlo de nada y con la salida de “Come and get it” el año pasado fue criticado injustamente. El disco no era tan bueno como el anterior pero era una gozada, simplemente que se alejó de Otis para abrazar la esencia Motown y el Jacksonismo, pero el disco seguía siendo muy pero que muy bueno. Necesita un descanso, alejarse de los medios y volver con un gran disco bajo el brazo. Ah! Y en directo es la ostia.


Amy Winehouse: sin duda es la que ha tenido más éxito de todos y también no tengo dudas de que es la que peor lo ha digerido. “Back to Black” del 2006 ya rondaba por mi casa antes de que todo el mundo babeara con ella, luego, después de tanta chupada de polla, tanto elogio y tanto triunfalismo dejé de escucharla aborrecido por completo. Aún así el disco es muy pero que muy bueno, dudo sinceramente que ella sea la responsable del producto final. Mucho le debe Amy a su banda el éxito obtenido y mucha culpa de su pronta decadencia se la deba a las drogas y el alcohol. Esa imagen suya borracha en un concierto con una pinta a lo “choni- Esteban” cayéndose al suelo me repugnó tanto que a día de hoy es imposible que vuelva a poner su disco en el reproductor. Una pena pues “Rehab”, “You know I’m no good” o “Back to black" son muy buenas. Amy está más muerta que viva musicalmente a menos que T Bone Burnett decida rescatarla y darle una segunda oportunidad. Una pena.


Black Joe Lewis: junto a los Honeybears es en mi opinión la mejor propuesta soulera, la más genuina, la más negra y calenturienta. La más sexi. Dos discazos de tomo y lomo bajo el brazo, dos imprescindibles del género en este nuevo siglo. Este tejano como el repartidor de periódicos pica de las sobras de los grandes pero a diferencia de aquel lo sazona con los más negro de lo negro. Llama a la puerta de James Brown y no reniega del rock’n’roll de Berry o Diddley. Los honeybears son cojonudísimos, sobretodo esa sección de viento que me trae loquito. “Tell'Em What Your Name” del 2009 fue una grata sorpresa, un bombazo absoluto que aún escucho hoy de muy buena gana pero su segundo disco confirma lo que ya sospechaba, este tipo tiene talento, voz, presencia y muy buenas canciones. Según dicen en directo es la releche y yo aún no le he visto, maldición!!!. La ostia qué bueno es!!!


Aimee Ann Duffy: sí, la puta Duffy. A mi no me gusta nada esta muchachita galesa. Digo que no me gusta musicalmente aunque no negaré que con su disco del 2008 “Rockferry” partió la pana en las islas británicas y creo que fue su single “mercy” uno de los politonos más demandados. A mi la verdad es que ni ese single ni el disco me gustaron, me parece un producto de mercado en respuesta a la Winehouse pero sin chicha ni limoná. Al personal le vendieron la moto y lógicamente la gente se la compró. Como decía Ray Davies “give the people what they want” y eso hicieron, pero como dijo Townshend “we don't get fooled again, no, no!”, así que en esas estamos y por cierto, esa sensación de timo de la estampita se ha confirmado con su segundo disco, un infumable “Endlessly”. Si es que, una niña galesa, blanca, rubia…., qué sabrá del soul? Me cago en to, viva Aretha!


Mayer Hawthorne: posiblemente estamos ante otro bluf aunque a diferencia de Duffy, Mayer, si entregó un disco muy bueno y seductor. Killing me softly, amigos. Hawthorne es un pijito blanco al que le gusta el hip hop y el ser dj pero el éxito le era esquivo. Para divertirse grabó unas canciones de soul haciendo corta y pega con samples y esas mandangas picando con buen criterio en la fórmula Motown y así, sin quererlo ni beberlo, le salió un discazo. “A strange arrangement” es una puta delicia, un disco inesperado y sumamente adictivo, muy pero que muy bueno, con una plétora de buenas canciones. Su éxito fue moderado por estos lares pero al otro lado del charco y en las islas tuvo mucho éxito, tanto que el repartidor de periódicos tuvo envidia y le atacó en un par de ocasiones. Ahora Mayer prepara su segundo disco, ya veremos si se queda en el camino o entrega otra maravilla secreta.


Sharon Jones: esta señora no es precisamente nueva en el ruedo pero sí que su éxito masivo y su reconocimiento ha aparecido a rebufo de esta nueva ola. En el 2007 se marcó un discazo que pasó prácticamente inadvertido pero que todo el mundo debería haber catado, y es que “100 days, 100 nights” era una maravilla. Sin duda el año pasado se quedó a gusto al parir ese excelente “A learned the hard way” junto a los tremendos Dap-Kings. Una obra maestra del género, simplemente buenísimo e imprescindible. Lleno de tremendos temazos como el que daba nombre al disco, “The game gets old”, “Better things”, “Without a heart”, etc, etc.. Jones es mucha Jones, pura fuerza, calidad indiscutible y un chorrazo de voz. Otra que me falta ver en directo y que dicen es un tornado soulero.
Después del soberanísimo atracón de novedades musicales que me agencié este pasado mes he de reconocer que todo lo que estaba llegando a mis manos últimamente me sabía avinagrado, me daba muy poca trempera y me seducía menos que mi archienemigo Guzzest embutido en su traje de Catwoman. Y hablo en pasado porque a mis manos ha llegado una auténtica joya, una escandalosa maravilla vestida de negro, antes por eso tuve que afinar mis sentidos, por eso recurrí a Dylan, a su obra, a toda su obra de cabo a rabo y de manera cronológica, recurrí a los Stones y por último me he regalado con ese extraordinario recopilatorio de los Faces llamado “Good boys when they're asleep” que es canela en rama. Una vez completada satisfactoriamente mi ITV sonora particular me he lanzado a devorar ansiosamente el segundo disco de ese negro flaquito originario de Texas al que acompañan los Honeybears, un tal Black Joe Lewis que bebe descaradamente del salvaje de James Brown, de Wilson Picket, Howling Wolff y hasta de los míticos Otis y Cooke, lo mezcla todo en su justa medida y lo adereza con latigazos rock muy del gusto de Chuck Berry y una pizca de Bob Diddley. Es decir, aquí hay más raíces negras que las que nos contaba Kunta Kinte.

Black Joe Lewis & The Honeybears - "Scandalous" (2011): 01.– Livin’ in the Jungle/ 02.– I’m Gonna Leave You/ 03.– Booty City/ 04.– Black Snake/ 05.– She’s So Scandalous/ 06.– Messin’/ 07.– Mustang Ranch/ 08.– You Been Lyin’ (featuring The Relatives)/ 09.– Ballad of Jimmy Tanks/ 10.– Since I Met You Baby/ 11.– Jesus Took my Hand.

“Tell'Em What Your Name” del 2009 resultó ser la repanocha pero con el tiempo si he de decir la verdad gana como una cosa mala. Recuerdo que el disco empezaba como un cañozazo: Gunpowder, Sugarfoot y I'm broke. La leche!!! Buenísimo. Y después de eso se mantenía por todo lo alto y cerraba con la estupendísima Please Pt2 aunque no querría dejarme “Boogie”que era un pelotazo de esos magistrales. Pues bien, al fin llegó su segundo disco, el esperadísimo y difícil segundo disco que suele poner en su sitio al personal. El disco en cuestión lleva por nombre “Scandalous”, nombre que le viene que ni pintado pues escandaloso es el material que en él encontramos. Es mejor este “Scandalous” que su trabajo anterior? Pues sí, sin duda. Aquí encontramos referencias a todos los grandes que nombré antes, es más soul, más retro-soul para ser exactos y ese regustillo al sonido Stax se palpa en cada nota, en cada grito, en cada solo de saxo. Ya digo, esto es escandalosamente bueno. Si después de escuchar esto no tienes ganas de sucar el melindro es que no tienes alma hermano. “Living in the jungle” abre el festival soulero, con esos vientos más negros que el copón y ese riff funki, escandaloso sin duda. Temazo para despertarnos y ponernos a bailar y a sudar. Las canciones cañeras y bailongas son las que más me gustan del lote a excepción de la perfecta “Since I meet your baby” que me derrite toa y el magnífico medio tiempo de “Baby I’m gonna leave you”. De las bailongas además de la que inicia el festival encontramos las estupendísimas “Booty city” y “Mustang ranch” aunque no me querría dejar “Black snake” que cada día me gusta más. Black Joe Lewis se confirma con este segundo disco como la gran apuesta del viejo-nuevo soul, si os gustó aquel “Tell'Em What Your Name” con el nuevo disco estaréis más contentos que unas castañuelas pues estamos ante algo escandalosamente sexi, yeahh!