Bon Iver: "Bon Iver" (2011)

Me acuerdo cuando Sam Beam apareció en mi vida con esa delicadeza llamada "The Creek Drank The Cradle" bajo el brazo. Menudo gustirrinín. El señor Beam a base de hierro y vino fue creciendo y creciendo hasta parir el casi insuperable "The Shepherd's Dog" y rematarnos este mismo año con "Kiss Each Other Clean" que aunque está un peldaño por debajo no tiene nada que envidiarle sobretodo en abrirse camino con nuevos sonidos. En eso creo que el señor Beam tiene cierto paralelismo con Bon Iver a pesar de que este cantautor de Wisconsin de verdadero nombre Justin Vernon no tiene aún una carrera tan prolífica, si bien los dos andan sobrados de barbas y de disco de debut para quitarse el sombrero. Ambos delicados y tristones, ideales para escuchar en un día lluvioso embriagados de vino. Vernon parió aquel "For Emma, Forever Ago" después de una ruptura sentimental que le partió el corazón y le hizo mudarse a una cabaña en las montañas para refrescarse las ideas y de paso el alma. Allí parió el disco que casi sin querer se convirtió en lo mejor del 2008, en el favorito de muchos y he de reconocer que durante un tiempo también lo fue mío pero no sé porque lo dejé de escuchar, lo abandoné, lo arrinconé vilmente aunque siempre permanecerán en mi recuerdo canciocacas como "Flume", "The Wolves" y "For Emma" por citar tres de las mejores. Este 2011 Vernon ha vuelto con disco nuevo bajo el brazo. Más féliz, mantiendo la misma barba y el culo inquieto por descubrir e indagar en nuevos sonidos. En eso se parece y en más cosas al líder de Iron & Wine, y curiosamente las primeras escuchas de los últimos discos de ambos me dejaron un extraño sabor agridulce que con las escuchas han acabado por seducirme del todo y llevarme al huerto.

Bon Iver – "Bon Iver" (2011): 01.- Perth/ 02.- Minnesota, WI/ 03.- Holocene/ 04.- Towers/ 05.- Michicant/ 06.- Hinnom, TX/ 07.- Wash/ 08.- Calgary/ 09.- Lisbon, OH/ 10.- Beth/Rest .

Al admirar la portada del disco uno intuye que lo que se esconde dentro es oro puro. La portada si no es la mejor y más bonita del año por ahí anda. Y en cuanto a la música uno espera ese cruce entre Sam Beam y mi admiradísimo Bonnie “Prince” Billy y lo encuentra aunque agazapado, dormido. Lo que se impone, se palpa y se respira es un homenaje velado a la voz de los primeros discos de Peter Gabriel en solitario cosa que me agrada muchísimo pero he de reconocer que las primeras escuchas del disco me dejaron desconcertado igual que Beam con su “Kiss Each Other Clean” aunque ambos han resultado ser dos grandisoso discos. Esta maravilla del siglo XXI da comienzo con “Perth”, no puede empezar mejor, tímido y melancólico, bonico del to, con un falsete y unos coros que ponen el bello de punta. Un lujo. Los ecos a Gabriel como dije están muy presentes, ya no digo en “Minnesota, Wi” que sin duda es una de mis favoritas del disco, cuando entona en falsete el “Never gonna break, never gonna break” y cambia a voz grave al entrar con “doubled in the toes annex it…” y la percusión se vuelve robótica me parece estar escuchando al mejor Peter pero no, es Vernon. “Holocene” es una maravilla, un lujo, una preciosidad, sin duda es de las mejores del paquete. A estas alturas y después del extraño primer contacto Justin ya me ha engatusado del todo y con “Towers” me remata, ese “ou-o-óoo!!!” me hace enloquecer. “Michicant” respira hierro y vino por doquier, otra joya más antes de enlazar con la canción que hizo que me enganchase a este disco, hablo de “Hinnom, Tx”, me encanta esos falsetes y la voz doblada, joder se me ponen los pelos de punta al escuchar “all this time with you heart in my mind, didn’t you edit?”. Y ya no digo el remate con la fantástica “Wash”. Cada día que pasa me enamoro más del disco y mucha culpa la tiene esta parte central del mismo, en “Wash” suena ese simple e irresistible pianito que me hace enloquecer. Genial. “Calgary” es una de las canciones del disco, una de mis favoritas aunque algún cabrón me la ha estropeado al indicarme que le recuerda vagamente a alguna balada del amigo Chris Martin, puede, tampoco es que me importe pero ahora al escucharla me viene a la cabeza el grupito en cuestión y me chafa la canción. Cancionaca de todos modos para encarrilar el final del disco con “Lisbon, Oh” y “Beth/Rest” que es un caramelito difícil de pasar por alto con esos ecos ochenteros de lujo. Vernon firma un difícil segundo disco con nota alta, no sé si supera a su predecesor pero a la altura está y eso que no se limita a la continuación fácil y se arriesga bastante. No hagáis caso a medios especializados como “Allmusic” que casi suspende al disco, este “Bon Iver” es muy pero que muy bueno sólo hay que dejarlo respirar para poder saborearlo como se merece.

2 comentarios:

  1. ha vuelto a confecionar un gran disco! poesia echa musica sin lugar a dudas.Para cuando un doble cartel in Spain: Fleet Foxes/Bon Iver!
    un abrazo

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  2. Es un disco que todavía no lo ha dicho todo.Un abrazo.

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