Hace ya algún tiempo os hablé del libro “Discos ocultos” de Juan Vitoria y os tengo que confesar que desde que me hice con él se me acumulan los deberes pendientes. Es una gran fuente de descubrimientos, es magnífico ir a la búsqueda del disco olvidado, del grupo perdido. Como si se tratase de un Indiana Jones musical me calzo las botas, el sombrero y el látigo (bueno, éste también lo uso para otros quehaceres), me subo a la mula y bueno, a cabalgar!. Uno de los discos que ha sido captado por mi radar lleva por nombre “Leon Russell”, data de 1970 y tengo que deciros que es increíble y que me ha dejado con la boca abierta. A Leon le conocía de sus versiones en el concierto de Bangladesh y de haber trabajado con Harrison, Ringo, Elton, Clapton, Byrds, Beach Boys, Sinatra, The Band, Cocker, Badfinger y hasta con los Stones. Casi ná. Pero siempre le había tenido por un session man, por una increíble figura secundaria al nivel de Billy Preston y tal vez por eso nunca me había parado a saborear su discografía en solitario, y tal vez debiera hacer lo mismo con la de Preston. Así que como podéis observar estoy muy, muy ocupado. Lo primero que debo comentar de este disco es su horrorosa portada, fea de cojones, con un azul de lo más cutre y el careto de Leon en primer plano que no es que sea precisamente un adonis como diciéndonos “vais a pillar, cabrones”, así que precisamente no invita a darle una escuchar, por suerte lo que hay dentro es dinamita pura.

“Leon Russell” (1970): 1.- A Song For You/ 2.- Dixie Lullabye/ 3.- I Put A Spell On You/ 4.- Shootout On The Plantation/ 5.- Hummingbird/ 6.- Delta Lady/ 7.- Prince Of Peace/ 8.- Give Peace A Chance/ 9.- Hurtsome Body/ 10.- Pisces Apple Lady/ 11.- Roll Away The Stone/ 12.- Masters of War.

En este magnífico disco encontramos el portentoso piano de Russell, encontramos soul, blues e incluso gospel, baladas exquisitas y un savoir faire deslumbrante. “A song for you” abre el disco de forma pausada, con mucha clase y delicadeza pero todo cambia cuando aparecen los primeros acordes de “Dixie lullaby” que es todo un espectáculo. El piano sigue siendo el protagonista absoluto y con la gospeliana “I put spell on you” me atrapa de todas, todas. Qué final!. El disco está plagado de buenísimas canciones a las que no cuesta demasiado engancharse aunque desde luego la pareja que forman “Hummingbird” y “Delta lady” más o menos por el ecuador del disco es de los mejores momentos del mismo. Leon aún se guarda en la recámara la genial “Pisces apple lady” y la versión de Dylan “Masters of war” a modo de bonus track. Si aún no os he convencido del discazo que tengo entre manos a lo mejor me sirve para engancharos a su música deciros que en él colabora gente como George Harrison, Eric Clapton, Ringo, Joe Cocker, Klaus Voorman, Steve Winwood, Bill Wyman, Charlie Watts y el mismísimo Jagger. Así pues, con estos mimbres difícil es que no salga un disco cojonudo, un disco al que deberíais dedicar algo de vuestro tiempo.
De tanto que deseaba hacerme con un ejemplar de “Cosas que los nietos deberían saber” de Mark Oliver Everett tenía la certeza absoluta que acabaría decepcionándome, pero no podía estar más equivocado. La autobiografía de Eels es apasionante, triste de cojones pero cargada de un extraño optimismo como lo es también su música. Un año después de lo esperado llegó a mis manos el libro en cuestión en forma de regalo cumpleañero por parte de uno de mis hermanos. Gracias, brother. Lo devoré en una tarde. Y digo devoré porque me tuvo enganchado como una cosa mala, consiguió abstraerme de todos mis quehaceres y mis manías, consiguió hacerme pensar, cosa que en los tiempos que corren no es moco de pavo. Sí, es la autobiografía de un músico pero aquí de música se habla más bien poquito, aquí lo que encontraremos es un relato de un persona que nos cuenta como desde niño se fue fraguando ese carácter tristón, solitario y huraño que caracteriza al bueno de Eels, como la mala suerte o la muerte le han ido rondando durante su vida haciendo que nadie quiere ser familiar suyo. Es un relato bastante social incluso puede que sirva de autoayuda a algunas personas que tienen ciertos paralelismos con el personaje, y claro, choca que a alguien que ha llegado a ese nivel de reconocimiento profesional, en este caso la música, le pasen esas cosas, esas mismas cosas que pueden pasarle a cualquiera y que le marcan para siempre. Él consiguió canalizar todo su sufrimiento y sus manías en la música, claro que el tipo tiene un talento descomunal y si a mi por ejemplo me da por ahogar mis penurias haciendo música no creo que me fuese igual, más bien yo ahogaría mis penas con alcohol o antidepresivos, quién sabe. El tipo no se adorna en la escritura, es bastante llano y va al grano, no se adorna para nada y te da la sensación de tener a E delante tuyo, explicándote su vida mientras hacéis un café. La historia la disfrutarán muchísimo sus fans pues como se dice en el prólogo puede que sea una buena opción leerlo mientras de fondo suena el “Blinking lights..” del 2005 y se van encontrando trozos de su vida en sus canciones aunque particularmente creo que puede ser más recomendable para alguien que no conozca su obra e incluso, si me apuráis, creo que es perfecto para todos aquellos que ni siquiera sepan quién es Eels porque es difícil pensar que todo lo que cuenta pueda pasarle a una estrella del rock y que a pesar de ello el tipo haya salido adelante. Ya digo, un libro acojonante y muy recomendable no exento de humor. Negro, pero humor al fin y al cabo. Y a veces humor nikochano como el que aparece en el papelito rosa que envuelve el libro donde aparecen 10 cosas que no sabías sobre la barba de E:
1.- Es real.
2.- Para dormir prefiere colocarla por fuera de la manta, no por dentro, como se creía hasta ahora por ciertos rumores en Internet.
3.- Es tan suave como la barba de un niño.
4.- Hay hasta seis dibujos de esa barba en el booklet de su aclamado y excelente disco Hombre Lobo.
5.- Ocasionalmente se la pilla con la cremallera de su chaqueta, lo cual suele ser bastante doloroso.
6.- Nunca se ha quemado ni prendido fuego encendiéndose un puro.
7.- Padma Lakshmi, famosa modelo y actriz, se acojonó al comprobar que no podía ver al final de sus dedos a través de ella durante la grabación del videoclip de That look you give that guy.
8.- La podrás ver en su mejor estado en días de altísima humedad.
9.- Le gusta cubrirla con engorro de ducha cunado no quiere que se moje. Para que se aguante, se coloca el gorro alrededor de sus orejas, hacía abajo.
10.- En contra de la opinión popular, vuelve locas a las mujeres.
BIG STAR
1#RECORD (1972)
THE INDIA SONG


Ostias! Menudo analfabeto estoy hecho. Como puede ser que a mis 33 primaveras y con toda la música que he escuchado en mi vida me haya dejado en el tintero a Big Star? De verdad que soy un puto pinchauvas, en mi defensa tengo que decir que cuando un grupo musical es recomendado por Flush suelo salir por patas, el tipo recomendaba al grupo con énfasis y suma pesadez así que yo pensaba que era una de esas bandas que hacían pop de ese que ha dado lugar a los modernitos y a los ruiditos tecnológicos olvidando las guitarras y las melodías enganchosas. Pero no, resulta que tengo que disculparme con Flush, quitarme el sombrero y dar gracias a quién sea por permitirme seguir “redescubriendo” grupos musicales que son la ostia y permanecían allí aunque uno no se diese cuenta. Y al final, como casi siempre, tengo que darle la razón a Guzz, para qué cojones uno bucea buscando el nuevo supergrupo que con dos acordes bajen las bragas a las muchachas de hoy en día con toda la tralla de buena música que ha existido? Este año ha sido un gran año de redescubrimientos, por ejemplo, le quité polvo a toda la discografía de Tom Petty y a la de los Faces (santa Madonna vaya par de cracks!). Y gracias a blogs vecinos descubrí a Rory Gallagher, a Badfinger y ahora para mi sorpresa al grupo de Alex Chilton y Chris Bell. Los puto Big Star. El grupo nació en Memphis y su formación original se completó con Jody Stephens y Andy Hummel allá por 1971, bebían de los Beatles, de los Beach Boys, y como dice Flush en la Viquipèdia tenía reminiscencias a The Kinks y a los Byrds aunque yo les vea más similitudes con algunos temas de The Who pero dándoles a sus canciones algo más de oscuridad y aunque ahora me doy cuenta que son mu’grandes, en su momento no tuvieron demasiado éxito y el reconocimiento se lo llevaron una vez disueltos.


Big Star “1#Record” (1972): 01.- Feel; 02.- The Ballad of el Goodo; 03.- In the Street; 04.- Thirteen; 05.- Don't Lie to Me; 06.- The India Song; 07.- When My Baby's Beside Me; 08.- My Life Is Right; 09.- Give Me Another Chance; 10.- Try Again; 11.- Watch the Sunrise; 12.- ST100/6.

Su primer disco que es justamente el que me he agenciado y llevo toda la puta semana escuchando es “1#Record” (72). Es un discazo de tomo y lomo aunque después de la grabación del mismo, Bell abandonó la banda y Hummel también aunque lo hizo después de la gira. Así pues Chilton quedó al mando hasta que se le hincharon los cojones y con su siguiente disco “Radio City” de 1974 (que está al caer) puso punto y final y empezó su carrera en solitario. El disco empieza como un cañonazo, con esa voz tan glamera del rock, y uno piensa, esto le gusta a Flush? de verdad? Estoy totalmente sorprendido. Como me flipa “Feel”, no me lo esperaba para nada, la ostia qué bueno! Y esa sección de viento me la pone dura y todo, qué desparrame, qué hijosdeputa! Ya me tienen en el bolsillo y con toda seguridad acabaré comprando sus dos discos. Pero no penséis que el disco es flor de una canción porque cada vez que lo escucho me engancha más y más. Por ejemplo “The ballad of el Goodo” es de esas que merecen estar en lo más alto, muy Beatle tampoco lo negaremos pues esos coros a lo Abbey Road les delatan a los muy canallas pero qué cancionaca. La leche!. Y ya puestos nos damos con un canto en los dientes porque el inicio es de aúpa, joder como me mola “In the street” y “Thirteen”, la primera con ese ritmo rocanrolero y esa voz de castrato glamero, y la segunda con esa delicadeza macarniana que roza el clasicismo, el bueno, el bello. El inicio es demoledor y no quiero ir una por una pero coño, “Don’t lie to me” no me la esperaba para nada, es una de mis favoritas, puro setenta. Y ya para enamorarme del todo se descuelgan con “The india song” que ya tarda Wes Anderson en incluirla en una de sus películas. Oh! Me he enamorado del disco. No sigo nombrando las canciones una por una porque es absurdo, si fuese la sección de los “clásicos nikochianos”…, claro que si lo hubiese conocido antes sería uno de ellos, uno de mis clásicos, aunque esto huele, sabe y parece un clasicazo nikochiano. Aahhhh! Que ahora está sonando “When my baby’s reside me” y me meo toa! El disco a partir de aquí se vuelve algo más melódico, más acústico más Beatle si cabe, más Beach boys si se me permite, y no está mal que te comparen con semejantes monstruos. Pedazo de disco que no sabía ni que existiese. Hallelujah!!!
Llevo no sé cuanto tiempo hasta los mismísimos de la rebotica. Estoy cansado, agotado, verdaderamente asqueado y para colmo no me queda ni un puto día de vacaciones. Además el haber hecho dos turnos de 15 días en junio y septiembre no me ayudó demasiado para desconectar y recargar pilas. A todo esto suma que voy de culo con lo del embarazo de nikochana porque si no es una cosa es la otra, que si está de culo la niña, que si puede ser placenta previa (al final no, menos mal!) que si tomas arroz Catalina y para colmo ahora sumamos la diabetes gestacional, es decir, que ni turrones, ni frutos secos, ni roscos de vino (sí, Guzz, ya sé que sólo me gustan a mi) y menos, la escudella de mi corasón. Yo podría saborear todos esos manjares pero soy tan sumamente caballero que por mi señora me abstendré de esas cosas, ah!, de eso sí pero unos cocktails no me los niega ni el Tato. Todo esto viene porque como estoy hasta los huevos de tó, hoy con dos cojones he llamado a la jefa y le he dicho que tenía una contractura en la espalda, vamos que estaba clavado y que no iría hasta el lunes, y vuelvo el lunes porque se me vería el plumero demasiado con lo del Barça-Madriz. Con dos cojones!!!!, sólo espero que la cabrona de la jefa no llegue de rebote a esta isla, lea esto y empiece a atar cabos. Aunque me da igual. Sí, señor! Viva mi picha!

Hacía años que no utilizaba esa trola hijoputesca pero es que necesitaba como agua de mayo cuatro días sin salir de casa, sin pegar sello, sin hacer absolutamente nada más que leer mis libricos, escuchar mi musiquita y darle caña al Resident Evil. Toma pal frasco, Carrasco!. Ahora mismo mientras he escuchado lo nuevo de The Greenhornes y el recopilatorio de Elliott Smith me he leído si es que puedo decir eso porque no hay ni una mísera letra, el cómic de Simon's Cat 2 y he saboreado una Coronita que quedó el otro día de lo que trajo a casa la parienta de Guzzest. El comic es realmente gracioso, hacía mucho que no me reía tanto con un gato que no fuese Garfield y finalmente ha resultado ser de lo más entretenido. Humor de gatos o mejor dicho, para dueños de gatos. Está muy bien, os lo recomiendo..... Y me voy a tomar mi ibuprofeno y mi myolastan..., je, je, je..... a veces me sabe mal ser tan mala persona, tan caradura pero qué cojones, es lo mejor que puede hacer uno. Anda y que le den al trabajo. A la mierda!

Ayer me descolgué con el nikotop de Kevin Spacey, un tipo que así de primeras me cae bastante bien y eso suele provocar que vea casi todas sus películas, pero al hacer el dicho top llegué a la conclusión que es bastante regulero. Es verdad que el tipo es convincente en sus actuaciones, no seré yo quién diga lo contrario, pero no tiene ni media docena de films de esos que sean absolutamente cojonudos, Kevin se mueve como pez en el agua en películas de perfil bajo donde fácilmente su buen hacer y su carisma salen a flote, es un tipo listo y sabe donde destacar con facilidad. Si quitamos tres o cuatro de sus películas nunca se ha arriesgado y claro “Criminal y decente” (2000) no es una excepción.


Ayer mismo vi este film por la mañana, un film que narra la vida de una figura mítica del pueblo irlandés, me parece que para este film se le cambia el nombre por eso de ser una comedieta canalla sobre policías y ladrones pero la figura de la que hablan es la que es. El film es ameno, divertido y engancha con facilidad pero tampoco esperéis el film del siglo porque para ser sinceros no pasa del bien. Claro que es una delicia ver a Spacey, a Linda Fiorentino, a Peter Mullan e incluso a un Colin Farrell que justo comenzaba a hacerse un nombre aunque su aportación aquí es prácticamente testimonial. Particularmente me enganchó de lo lindo y me tuvo interesado hasta su último minuto, también tengo que decir que estaba viendo la película por la mañana en la cama con las legañas puestas, que no eran ni las once y claro a esas horas mi exigencia está por los suelos. De todas formas si por lo que sea un día estáis aburridos y engancháis este film por la tele os recomiendo su visionado, al menos un buen rato pasaréis pero si queréis algo con más chicha os recomiendo (como hice yo esa misma noche) visionar el film “The General” (1998) dirigido por John Boorman que creo ganó su premio en Cannes por dirigir este film pues habla del mismo personaje pero ya en plan serio y adulto, sin canalladas y con algo más de rigor histórico y desde luego los actores no son unos don nadie pues el excelente Brendan Gleeson y John Voight mantienen un nivelazo de aúpa. Pues nada, que me divertí viendo la bobalicona película de Spacey para acabar atrapado por la crudeza del film de Gleeson, no me arrepiento ni de ver una ni la otra, incluso creo que os las recomiendo las dos. Tampoco os perderéis nada del otro mundo si pasáis del tema aunque la del “general” además de engancharos puede enseñaros algo de historia. Y lo dicho, que lo del Spacey es de traca, te engatusa y te lleva al huerto pero desde luego sus buenos films se pueden contar con los dedos de una mano. Aaaah! Canalla!

1.- The usual suspects (1995)
2.- American beauty (1999)
3.- L.A. Confidential (1997)
4.- Seven (1995)
5.- Midnight in the garden of Good and Evil (1997)
6.- Glengarry Glen Ross (1992)
7.- Hurlyburly (1998)
8.- The big Kahuna (2000)
9.- Ordinary decent criminal (2000)
10.- The negotiator (1998)
Bueno, ya pasó. Ya soy más mayor que ayer pero menos que mañana. Y sí, me siento hoy lunes algo más viejuno. De nada ha servido ponerme al levantarme a los energéticos y jovenzuelos Arctic Monkeys porque al cabo de veinte minutos ya tenía puesto a los Clash en el reproductor mientras ordenaba la futura habitación de la bebita, recortaba unas plantillas con forma de nube y calculaba los litros de pintura que me harían falta para cubrir el techo. Así que ya veis, toda una mañana viviendo al límite… El fin de semana lo pasé reunido con familia y amigos para entre otras cosas celebrar que cambió la numeración de mi casillero y ya van 33 primaveras!, claro que los que pusieron el 4 delante pensarán que soy un jovenzuelo con suerte aunque yo exactamente no lo vea así pero para seros sinceros tampoco es que me gustase volver a tener 25 añitos. Además de la buena compañía y los buenos ratos pasados aunque cada año la cosa de la celebración va siendo más light, las reuniones dejan algunos presentes pensados con cariño. Los papis que son más prácticos me regalaron un TomTom para que no me pierda por los puestus, el resto de familia y amigos pues cosicas de ocio puro y duro. Por ejemplo un par de jueguitos de mesa que convenientemente ya destriparé en las isla, por un lado el 7wonders al que ya le hincamos el diente el domingo y la verdad resultó bastante adictivo el muy cabrón, y por otro el Stone Age al que no tuve tiempo ni de dedicarle unos minutos para leerme sus normas aunque eso cambiará rápido. Mi señora que ya colaboró y mucho en la adquisición del nuevo Pc me sorprendió con la deseada autobiografía de Keith, y a partir de aquí cayeron varios cómics donde destaco “Barrio Lejano” del que no tenía conocimiento pero que tiene una pinta descomunal, además cayeron el librito del Eels (ya era hora!) y varias lecturas más por parte de mi archienemigo. Por cierto Guzz, cuando regales algo borra las dedicatorias del final del libro: “para mi hijo, Guzz, con todo mi amor. Mamá”. Joder, el tipo ya no se mueve ni para comprar un regalo, mira en el estante y de ahí a envolverlo y listo…. Estuve ojeando los libritos que Guzz me obsequió y al cabo de un rato tenía el dedo índice de color morado, sentí un mareo y caí redondo al suelo. Aah! El viejo truco de “el nombre de la rosa”, pero no acabarás conmigo gañán, aún no. Como pude me incorporé, me tomé el antídoto y hoy sólo me voy por la pata abajo cada diez minutos. Eso sí, el “ring on fire” no me lo quita nadie en unos días. Vendetta!!!. Así que con más años, menos pelo y un útil y gracioso manual para el bebé que habla de él como si de un robot se tratase que me regaló la Yoko (qué cachonda la tía) me despido de vosotros hasta…, mañana? Sí, seguramente. Pues esta isla en la blogosfera sigue siendo una buena terapia para un marcianito que no puede salir de este planeta y volver a su hogar.
THE ROLLING STONES
BETWEEN THE BUTTONS (1967)
LET'S SPEND THE NIGHT TOGETHER

Es difícil posicionarse a favor de papá o de mamá tanto como decir quién es mejor si Stones o Beatles. Cuando lleva uno un tiempo escuchando a los de Liverpool se autoconvence de que claramente son ellos los reyes pero al escuchar one more time a los Stones sabes que tampoco eran mancos y viceversa, para finalmente ubicarlos salomónicamente a unos como los reyes del pop(rock) y a otros como los reyes del rock (por decir algo). Queda claro que los Stones de rocanrolear saben un rato y también que firmaron al menos media docena de obras imprescindibles casi todas ellas en el periodo que va del 66 al 72 aunque ande por ahí ese extraño pastiche (muy querido por un servidor porqué no admitirlo) llamado “Their Satanic Majesties Request”. Esa época stoniana es para alucinar, que si el “Aftermath”, que si el “Beggar's”, el “Sticky”, el “Let It Bleed” o mi favorito de todos los tiempos, el doblemente doble “Exile”. Aah! y ahí está el tema, qué cojones pasa con “Between The Buttons”? Acaso no es cojonudamente cojonudo? Acaso no es una obra imprescindible, impecable, imperecedera y también...... impropia de los Stones????? eeeh? Decid algo, leñe! Que estáis muy callaos!. Pues sí, lo reconozco soy un fan incondicional del “Between” y un enamorado de esa gran colección de canciones que aparecen en él, y eso que como curiosidad la versión que salió en EEUU es muy superior a la inglesa, me jode, porque yo tengo la inglesa por partida doble (en vinilo y en sédé) y le faltan dos pelotazos de esos que te dejan sin habla. Ahora os pondré los respectivos tracklist para que comparéis y si alguien me quiere regalar la versión yanqui... soy receptivo a todo tipo de obsequios...

“Between the buttons” (1967, USA): 1.- Let's Spend the Night Together; 2.- Yesterday's Papers; 3.- Ruby Tuesday; 4.- Connection; 5.- She Smiled Sweetly; 6.- Cool, Calm And Collected; 7.- All Sold Out; 8.- My Obsession; 9.- Who's Been Sleeping Here?; 10.- Complicated; 11.- Miss Amanda Jones; 12.- Something Happened To Me Yesterday.

Decía antes que el “between” es una rareza dentro de los Stones pues se abren descaradamente a la psicodélia y abrazan las melodías pop dejando algo de lado sus clásicos rocanroles chuckberrianos y/o muddywaterianos. Joder, cuando los Stones se ponen a popear resulta que son la reoca (reoca: expresión que suele usar mi archienemigo al cual rindo homenaje) aunque claro, mucha culpa de eso se la debemos al geniecillo Brian Jones que aquí saca melodías hasta de los palillos. Vaya crack. A veces suenan a Dylan, a veces a Beatles y a muy de tanto en tanto diría que huelo a Kinks..., y siempre siguen sonando a Stones, faltaría más. Hoy no voy a desgranar el disco canción por canción, primero porque en realidad son dos discos y en segundo lugar porque no me sale del badajo. Claro está que os recordaré que el disco contiene la cancionaca “Let's spend the night together” con esos coros tan de puta madre, la romanticona “Ruby Tuesday”que huele a McCartney por doquier y que tiene a Brian muy inspirado a la flauta, pero, y esa maravilla que es “Yesterday's Paper”? o esa espectacular “Conection” que es puro Stone y a veces según como me levanto me parece puro Lennon?, ah!, he de dejar de comer plátano con chorizo o mis neuronas no lo resistirán!. El vodevil kinkiniano aparece en “Cool, calm and collected” y su buen hacer se percibe en “Whos' been sleeping here?”, “My obsesion” es la repanocha, “Miss Amanda Jones” es puro Beatle y el cierre con “Something happened to me yesterday” es el mejor Dylan. Oooh!! mi “Between the buttons”, qué grande, y por partida doble, que lujazo injustamente relegado a segundo plano por culpa de todo lo que tenía que venir después. Para mi es de todas todas un discazo, un exquisito clásico nikochiano.
Hoy estoy muy vago (más de la cuenta) y abstraído por el proyecto que tengo en mente y que no pienso desvelaros, al menos hoy, así que al pensar que os contaba hoy en la isla he caído que hace siglos que mi colaborador estrella a la par que archienemigo, Guzzest, no hace ni un puto comentario en este ya viejuno blog. De nada sirve agasajarle con regalos ni firmar una tregua en nuestra guerra privada, no, nada sirve con él. No contento con los dos altramuces y una nube de golosina que le pago al mes por su comentario va el tipo y se descuelga en verano con la frasecita "no estoy para nada contento con mi sueldo, exijo un aumento!. Me cago en diez, Guzz, que la crisis es para todos, hasta para los marcianos... Como soy buena persona le ofrezco para Enero una subida salarial escandalosamente escandalosa, es decir, una caja de cigarrillos de chocolate a lo que acepta a regañadientes. Desde entonces no ha escrito nada, sospecho o que está de huelga o que ha firmado algo con el blog de Flush cosa que me daría bastante con perdón por culo no voy a negarlo pues es obvio que no me gusta compartir archienemigo, ni gato ni esposa. Por eso voy a cortar y pegar su comentario y así al menos amortizo la nube y los dos altramuces. Os dejo con su comentario sobre los Pixies que originalmente encontraréis en http://ultraguzz.blogspot.com/ , gran grupo que no me hubiese interesado si no fuese por su conocida faceta de pesado y no me refiero sólo a su exceso de peso...

"Bossanova" de los Pixies fue uno de los primeros cedé que me compré. De eso hace más de quince años y me tira por tierra esa afirmación recurrente sobre la vida útil del soporte... Se escucha igual de bien que el primer día y no es poca la candela a la que se ha visto sometido (igualmente le expolié el elepé a 33 rpm -como dios manda- a mi brother tiempo a, que no está de más y siempre es mejor). A saber en que pensaba realmente el cachondo de Francis con eso de los "surferos espaciales y cowboys galácticos" pero, en resumen, la volvió a clavar el puñetero... Pero vayamos a cachos.

Hay grandes bandas y gentes que, no contentos con firmar obras referenciales y reverenciables en la historia rocanrolera, han reinado durante unos años de manera indiscutible durante un cierto y significante tiempo (y al nivel que se quiera). Así tenemos el ejemplo más bestia con los Beatles del 64 al 69, a los Clash del 77 al 79, o a esos Reed y Bowie que a pesar de tener que vérselas con obras capitales de "banditas" como Zeps, Whos o Stones, se las apañaron para hacerse con el primer lustro setentero... Lo de los Pixies no luce tanto (obvio si atendemos a que no tuvieron la gloriosa y copiosa competencia de los anteriormente descritos) pero hicieron lo propio del 87 al 90... habrá quien prefiera a los Guns'n' roses quizá... No problem, seguro que hay quien prefiere Torrebruno a Sinatra, para gustos ya se sabe... A los bostonianos se les encabe sistemáticamente en la élite del rock (y pop) indie yanqui de mayor solera (amén de inspirar a dios y la madre de imitadores siendo los Nirvana -reconocido por el mismo Cobain- el caso más conocido con su versión Mtv-radiable del asunto). No es para menos... Replacements, Hüsker Dü, Sonic Youth, Rem, Dinosaur Jr y los Pixies, esos son la madre del cordero, por supuesto (cada uno a su manera). Los que dieron ese "paso más". Y, para el caso, los Pixies fueron los mejores durante el periodo de tiempo sugerido...Las bandas (anteriores en el tiempo) de Westerberg y Mould eran demasiado "punkarras" (aún con toda la melodía que integraban en su temario -sobre todo los cojonudos hacedores de "Let it be"-), Sonic Youth y los del Mascis resultaban aún demasiado ruidosos y complicados por entonces y en cuanto a Rem... bueno, todavía no hacían singles superventas (se limitaban a hacer discos de muy puta madre) y además eran los menos "combativos" del ramillete... No, realmente no había quien tosiera a "los duendes" en aquellos días.

Cuenta la leyenda de manera consensuada que su trilogía compuesta por el Ep "Come on pilgrim" y los (básicos so pena de lo peor que se quiera mentar) elepés "Surfer rosa" y "Doolittle" son el gran legado de los tipos estos...No extraña ya que es brutal todo ese material pero, cuidao: error, al fin el afirmar tal cosa... El definitivo "Trompe le monde" con la Deal y "Fatty" ya con la cabeza en otro lado todavía alberga no pocas canciones de enorme calidad y antes, este "Bossanova" de hoy, la cosa aún és mejor...
"Bossanova" no es tan genial si se quiere como el del mono (que no en vano "Doolittle" es el mejor álbum del 89 -para mí ex aequo con "New York" del que te dije, pero ese es otro tema-) o el otro (el de "la flamenca"), pero déjalo ir al cabroncete...

En su debe, esa horrible y final "Havalina" (no saquemos las cosas de quicio que la cosa no es nueva -¿qué coño pintaba "silver" en el disco anterior?-). En su haber, las trece que preceden... Los singles "Velouria" y "Alison/Dig for fire" son quizá lo más amable y que mejor entra de primeras ("is she weird", va por los mismos derroteros ya que me pongo)... No son "debaser" o "where is my mind?", claro, pero ahí quedan. De todas formas, la cúspide del álbum se encuentra en otro lado. En las más desarrolladas (de lo escuchado hasta entonces) "all over the world" o "the happenning", en la brutal entrada con la instrumental "Cecilia Ann" y la kamikaze "Rock music", en la rabia de "hang wire" o la extraña pero adictiva "Ana", o incluso, en la que realmente debiera haber sido el broche del disco: "stormy weather". También, las únicas por no mencionar hasta ahora, "down to the hell" o "blown away" son la repera y ayudan a acabar de cimentar ese sonido característico que se supo dar al álbum... "Surf pop marciano"... si, suena estúpido y todo lo que se quiera pero, al loro, se entiende rápido tras echarle un oido a la cosa. Y por algo será. Que nadie dude pues, "Bossanova" es un álbum al que tirarse de cabeza sin pensárselo... y aunque no le den el bombo de los dos de antes, lo que en parte se entiende (aquello es muy burro todo), pero (por mucho que te vengan con martingalas) tampoco "Abbey road" es el "sargento pimientas" o "el blanco" y, ni que decir, allá él/la cabestro/a que se lo pierda...
Hayward Williams - “Cotton Bell” (2010): 1.- Cotton Bell/ 2.- In Doorways/ 3.- Mockingbird/ 4.- This Ain't My Bed/ 5.- Every Night/ 6.- I Will Understand (Mary Ann)/ 7.- New Year's Eve/ 8.- Great Plains/ 9.- Just Like Us/

Sin hacer ruido. Sin anunciarse en ningún sitio. Sin venderse al populacho. El wisconsiniano Hayward Williams ha parido su tercer largo llamado “Cotton Bell” y desde la humildad tengo que deciros que es absolutamente imprescindible. Puede que ya estéis cansados de escuchar que ya ha llegado el décimonoveno cantante de country-folk que sacará al género de la mediocridad y lo devolverá allá donde debería estar, la verdad es que yo también lo estoy pero Williams no pretende hacer eso, sólo quiere hacernos pasar unos momentos que merezcan la pena y desde luego su música lo merece. Además al country-folk no lo tiene que rescatar nadie porque goza de muy buena salud, creo que los mejores discos que he escuchado últimamente y los que me han hecho disfrutar más son lo que se mueven entre el folk y el country, sin olvidarme claro de alguna joyita soul. Si no tenéis ni idea de quién es este flaco jovenzuelo gafotas os podréis poner al día en (http://nikochanisland.blogspot.com/2008/03/hayward-williams.html), si queréis pasar del tema sólo os diré que tiene un vozarrón precioso y que su disco anterior lo deberíais tener sí o sí pues es una auténtica maravilla, claro que este “Cotton Bell” no le va a la zaga y lleva consigo media docena de canciones que son la monda lironda y que escuchadas en casita a media luz con un vinito entre manos mientras cae un chaparrón de cojones fuera seguro que te toca la fibra sensible y el alma se te encoge. Aquí encontramos un típico sonido americano y poético, una voz preciosa que te hace ronronear como un gato en éxtasis, todo acompañado por delicados violines y guitarras exquisitas. El inicio del disco es descomunal aunque hacia su parte final pierde algo de pistonada, no pasa nada pues lo que entrega en su primera mitad ya lo firmarían algunos y la verdad, con canciones como “In doorways” y sobretodo “Mockinbird” con esas reminiscencias a Bonnie “Prince” Billy, el bueno de Hayward ya se ha metido en el bolsillo a un marcianito como yo. “Cotton Bell” es sin duda el disco para estos días otoñales que están a punto de caernos.
Estábamos mi señora y yo el domingo después de cenar algo mosqueados por la mierda que suelen poner todos los canales por la noche incluso aquellos de pago que se vanaglorian de dar no sé cuantas series exitosas con la única alegría que nuestro Espanyol (ahora también es el de Nikochana) había conseguido un importantísimo punto en Santander, por cierto, ya sé que no viene al caso pero odio profundamente al presidente de Cantabria, el Revilla ese de los cojones. Bueno, pues eso, como lo del “hattrick espanyol” es una auténtica y soberana mierda que avergüenza al perico más fanático empezamos con el habitual zapeo, así que zapeando de un puesto a otro dimos con el peliculón de la Uno que estaba a punto de comenzar y como no sabíamos que film era pues decidimos dejarlo a ver lo que se cocía en el canal público. Coño! Sorpresón. Una de Scorsese. La vemos? Nos preguntamos. Sí la vimos sí, aunque de hecho ya la habíamos visto y no recordábamos que nos hubiese alucinado precisamente pero qué demonios, es Scorsese y nunca está de más revisar su obra. Esta vez era “The Departed” basada en un film hongkonés la que nos hizo disfrutar. No la recordaba tan cojunademente buena. No me parecía que los actores estuviesen tan de putísima madre. De verdad que no entiendo como en su momento me pareció normalita si es la releche. Martin es un puto maestro, de los pocos que quedan y uno de los pocos a los que hay que respetar sí o sí, uno de los pocos que están por encima del bien y del mal, y claro en este film está de lujo. No sale De Niro, ni Pesci, ni Keitel. Pero si están Damon, Sheen, Wahlberg, Farmiga y Baldwin, y por supuesto el grandísimo Nicholson que aquí vuelve a ser el gran Jack y su nuevo actor fetiche DiCaprio que por cierto lo borda en todo momento. Gracias a la Uno redescubrí un gran film, un clásico moderno que no recordaba como tal, por cierto, lo hice sin un puto anuncio y como siempre me enloqueció su grandísima banda sonora, y es que Martin tiene un gusto exquisito. No os quiero desvelar nada del argumento si es que aún no la habéis visto, por eso lo dejé para el final. Gran película, sí señor.

SINOPSIS: El Departamento de Policía de Massachussets se ve envuelto en una guerra campal para derrotar a la mayor banda de crimen organizado de la ciudad. La estrategia es terminar con el reinado del poderoso jefe de la mafia Frank Costello (Jack Nicholson) desde dentro. A un joven novato, Billy Costigan (Leonardo DiCaprio), criado en el sur de Boston, se le encarga infiltrarse en la mafia dirigida por Costello. Mientras Billy intenta ganarse la confianza de Costello, otro joven policía que también ha surgido de las calles del sur, Colin Sullivan (Matt Damon), sube rápidamente de categoría dentro de la policía del Estado. Colin, que se ha ganado un buen puesto en la unidad de Investigaciones Especiales, forma parte de un grupo de oficiales de élite cuya misión es acabar con Costello. Pero lo que sus superiores no saben es que Colin trabaja para Costello, y le mantiene un paso por delante de la policía. Cada uno acaba totalmente consumido por su doble vida. Pero cuando los gángsters y la policía se dan cuenta de que hay un topo entre ellos, Billy y Colin se encuentran en peligro constante de que les cojan y están expuestos al enemigo, y cada uno debe darse prisa en desvelar la identidad del otro para salvarse a sí mismo...
1.- Bienvenido Mister Marshall (1953)
2.- Plácido (1961)
3.- El verdugo (1963)
4.- La vaquilla (1885)
5.- Calabuch (1956)
6.- La escopeta nacional (1977)
7.- Novio a la vista (1954)
8.- Todos a la cárcel (1993)
9.- París Tombuctú (1999)
10.- Nacional III (1982)
BADFINGER
NO DICE (1970)
NO MATTER WHAT

Primero fueron los del Ruta66 con su especial sobre Badfinger y hace bien poquito fue “Rockland” el que puso el punto sobre la i. Ambos consiguieron despertar mi curiosidad por el grupo inglés, unos con su monográfico y otro con su magnífica entrada sobre su disco de 1970 “No Dice”, hasta entonces ni me había acercado a ellos. Sabía que detrás de estos tipos estuvo Ray Davies y los dejó tirados, luego lo estuvo McCartney quién intentó mangonearles y escribirles algunas canciones pero acabaron por tomar caminos diferentes incluso creo que el sello discográfico era Apple, y desde luego conocía su colección de desgracias, malentendidos y abandonos de la diosa fortuna. Pues bien, me hice con “No Dice” y quedé francamente encantado. Tampoco es que estos Badfinfer que en aquel momento estaban formados por Pete Ham, Joey Molland, Mike Gibbins y Tom Evans sean la repanocha, no son los abanderados de ningún movimiento musical ni un derroche de creatividad precisamente, la verdad es que no inventan nada y se limitan a sonar como sonaban los más grandes cosa que no es moco de pavo, son catalogables en eso que los medios ingleses suelen llamar como beatlesque aunque sinceramente yo me decanto más por McCartnesque, porque aquí de Lennonesque hay bien poquito.

Badfinger - “No Dice” (1970): 01 - I Can't Take It/ 02 - I Don't Mind/ 03 - Love Me Do/ 04 - Midnight Caller/ 05 - No Matter What/ 06 - Without You/ 07 – Blodwyn/ 08 - Better Days/ 09 - It Had to Be/ 10 - Watford John/ 11 - Believe Me/ 12 - We're for the Dark. Bonus tracks: 01 - Get Down/ 02 - Friends Are Hard to Find/ 03 - Mean Mean Jemima/ 04 - Loving You/ 05 - I'll Be the One.

El disco comienza más alegre que unas castañuelas con el sabor a beatle impregnándolo todo, esa batería a lo Ringo y ese deje vocal Macarniano que incluso tiene ese gritito sixtie molón con el consiguiente movimiento de cabeza balanceándose sobre los hombros (uuuhhh!). Qué gusto, qué despiporre, qué alegría pal cuerpo!. Como he leído por algún blog y en lo que estoy completamente de acuerdo es que ese sonido era lo que todo el mundo esperaba de McCartney en solitario y no nos entregó. Una lástima pues si Paul hubiese sonado así y no tan ñoño otro gallo le hubiese cantado. “I don´t mind” tiene ese regustillo a “Abbey Road”. Y así podríamos estar recordando a los de Liverpool hasta cansarnos, ya sea por el título de las canciones como “Love me do” que por cierto es estupenda y no tiene nada que ver con aquella o por contener piezas pop perfectas como “No matter what” que si no es la mejor del lote poco le falta. Todo el disco es fantástico, todo muy pop, muy beatle, muy sixtie. Como anécdota os he de mencionar que un marcianito como yo pensaba que la canción “Without you” popularizada por mi admirado Harry Nilsson estaba escrita por el mismo individuo pero no es así, la cancionaca que aparece en este disco es original de los Badfinger concretamente de Evans/Ham y creo que es la mejor versión de esta canción que he escuchado en mi puta vida. La he redescubierto y vuelto a disfrutar como mandan los cánones. “No Dice” no aportó en su momento nada nuevo así que treinta años más tarde no provocará una revolución musical aunque seguro que os hace pasar muy buenos momentos, un disco de notable alto que siempre queda como uno de esos discos ocultos que suelen pasarnos por alto.
Menudo elemento está hecho su satánica majestad. A sus 67 años aún genera todo tipo de opiniones, genera noticias e incomoda a más de uno. Mucho de lo que Keith dice que ha hecho es completamente falso, una bula que sólo hace que agigantar su leyenda de crápula que camina por el lado salvaje de la vida. Pero desde luego otras muchas cosas que no ha dicho si que han sucedido o al menos eso es lo que nos vende para que nos compremos su autobiografía. Yo lo haré, o al menos espero que alguien me la regale en mi próximo cumpleaños que por cierto está al caer. A mi las historias sean verídicas o no sobre las estrellas del rock siempre me han gustado, me apasiona la leyenda del rockero, me encantan sus golferías no voy a negarlo. Soy un gran consumidor de prensa rosa sobre los rockeros de verdad, esos que ahora están a punto o ya han cumplido los setenta, ya no digo los que se fueron algo más jovenzuelos. De entre todos los desaparecidos las historias del otro Keith, el Moon, son mis favoritas, a estas anéctodas les siguen las troperías de Brian Jones y las salvajadas de mi querido Morrison. Pero volviendo al señor Richards, me pregunto: tiene algo nuevo que contarnos? La verdad es que no lo creo pero si de algo estoy seguro es que quiero leer como recuerda él aquellos tiempos donde a los Stones no había quien les tosiera, aunque pensándolo bien casi nadie puede toserles ni ayer ni hoy pero bueno. Quiero leerme ese libro así que pacientemente esperaré a que algún alma caritativa se apiade de mi y si quiere hacerme feliz el día de mi aniversario se acuerde del librito de Keith.

De todas formas tengo otras peticiones, ya sabéis que a este marcianito parece que la boca se la hizo un fraile, sólo pido y pido y pido... Y como estoy lanzado con esto de los libros rocanroleros os voy a hablar de dos que me hacen especial ilusión. No son autobiografías al uso, más bien son dos novelas o novelillas a tener muy en cuenta. La primera es el ya clásico “Cosas que los nietos deberían saber” de Mark Oliver Everett, es decir, el puto Eels. Libro que el menda lerenda le regaló a su archienemigo y este a su vez prometió dejarme una vez acabará con él. A día de hoy ni lo he olido. Guzzest, eres un cabronazo. Y ya me estás devolviendo todos los libros que me has robado, sanguijuela!!! (o nunca te devolveré alguna cosica que ni imaginas que ya no está en tu poder....). Pues eso, que el librito de la anguila me atrae demasiado y ya no puedo esperar más, si no lo tengo a final de mes de la forma que sea yo mismo lo pagaré de mi debilitado y agujereado bolsillo.

Por último tengo que deciros que ha llegado a mis oídos que uno de mis jóvenes artistas predilectos, Micah P. Hinson, ha sacado también una novelita que los críticos atienden a destacar titulada "You can dress me up but you can't take me out". Como al final no voy a verle mañana al Palau de la música junto a Centro-matic porque eso de ir sólo no me mola en exceso y paso las horas escuchando su música para sacarme la espinita tendré que recurrir al libro para darme un chute de la melancolía y el dolor que desprende Micah. Tremendo cantante, ya veremos como le va como escritor. Y nada más, que puede que cuando leáis esto ya me haya comprado los tres libros, o puede que tenga que devolver vuestro regalo porque lo adquirí antes, o podéis pedirme mis datos para enviarme generosamente una copia de cada antes del sábado y seremos íntimos para siempre.... De momento seguiré escuchando otro ratico más a la indispensable alma de los Stones: “Well I never kept a dollar past sunset, It always burned a hole in my pants. Never made a school mama happy. Never blew a second chance, oh no...
Beatles, Stones, Who y Kinks a este lado del charco. Beach Boys, Love, Jefferson Airplane, Doors y Mama's and the Papa's al otro. Quién más quién menos conoce a estos grupos y vamos, nadie creo yo en su sano juicio dirá que andaban faltos de calidad a pesar de las diferencias entre ellos. Los sesenta dieron para mucho, para muchísimo pero no sólo estos grupos deben ser recordados pues existieron una gran cantidad de ellos que con al menos un disco enorme deben permanecer por derecho propio en la historia del pop-rock de aquella época, sobretodo al hablar de aquellos grupos que empezaron antes del 65 y los que nacieron en las islas británicas ya que si es al otro lado del charco y la aventura musical continuaba hacia los setenta la cosa ya cambia mucho y desde luego es difícil meterles a todos en el mismo saco. Todo esto lo digo porque el otro día Flush vio en directo a lo que queda de los Zombies y yo así de primeras le he vacilado diciendo que no eran para tanto, pero sí que lo eran sí, igual que muchos en los que he estado pensando y que son la repanocha. Por ejemplo, en las islas hubo aquello de la “British invasion” que así de primeras queda cojonudo aunque es otro invento más de la prensa musical inglesa para poner etiquetas a ciertos grupos de la misma época a pesar que sean totalmente diferentes, pero para ser sinceros hay más similitudes que diferencias al menos en el comienzo de la mayoría de ellos.

The Zombies son uno de estos grupos con cancionacas como "She's not there”, la versión “Summetime” o la inolvidable “Time of the season”, se ve que los abuelos aún corren mundo y algunos con suerte, dinero y tiempo pueden ir a verles, a mi también me hubiese gustado pero ya se sabe que los papanatas de la ciudad no estamos en la onda. De todas formas los Zombies no son mis favoritos, mis favoritos como todos sabéis son los Small Faces a los que no hace falta que presente, imprescindibles y absolutamente geniales. También me gustan mucho The Move que son el primer grupo de Jeff Lynne, tenían cosicas chulas como “Lemon tree” o “Fire brigade”, otros que no están nada mal son The Hollies con el jovenzuelo de Graham Nash que luego se hizo las américas con Crosby, Stills y Young, estos son un grupazo a descubrir y son los autores de por ejemplo “He ain't heavy, he's my brother” y “King Midas in reverse”, casi ná. Así pues otros más chanantes son los Herman's Hermits, como me gusta “No milk today”, aij! qué buena. También estaban y estos son palabras mayores, los Manfred Mann y los Animals, con cosicas como “Do wah diddy diddy” unos y “Don't let me be misunderstood” y “We gotta get out of this place” los otros. Y no, no me olvido de los “Troggs” que aunque son algo reguleros son los creadores de “Wild thing”, tampoco de Dave Clark Five aunque no me gusten en absoluto. Y estaban Them, los Yardbirds, y muchos muchos más que ni te acabas. Así que de esta manera refuerzo mi teoría que los Zombies estaban bien pero como ellos en esa época había tropecientos, ya no digo al otro lado del charco donde sin duda mis favoritos de “los olvidados” son los Looving Spoonful del geniecillo de John Sebastian que tenía un porrón de buenas canciones como “Do you believe in magic?”, “Summer in the city” y “Daydream”. Luego tenemos a The Turtles con su espectacular “Happy together” quienes tal vez tengan mayor parecido con los Zombies de Flush e incluso con los Yardbirds. Lo de América es otra historia pues los Buffalo Springfield, los Grateful Dead ya “són figues d'un altre paner” aunque temporalmente están ahí nada que ver con la "british invasion". Y claro, lo que vino luego a rebufo de esto, es decir lo que va del 67 al 77 es la mejor época de la historia y punto en boca. De todas formas no le haría ascos a ver la reunificación de cualquiera de las viejas glorias antes nombradas, sería un disfrute y en eso si que me jode que Flush haya visto a los Zombies, exactamente a los dos que quedan, seguro que fue algo memorable aunque memorable para él también es un concierto de Nancy Rubias...
Hoy es el primer día donde el frío se deja notar, parece como si la visita del capo de la mafia cristiana nos hubiese dejado helados a su paso aunque creo que el que se ha quedado helado por la poca respuesta del respetable ha sido su santidad Mazinger, Reiziger o como cojones se llame o se haga llamar, a quién le importa?. Hoy hace un día gris de perros, hace frío y el suelo está lleno de hojas, por fin llegó el otoño y eso a mi me encanta. Días tristones que al ser acompañados por la música adecuada pueden hacer parecer más bonito el mundo a nuestros ojos. Dicho y hecho, pues de camino a la botica, andando y en autobús mientras caía una finita lluvia a la que los del norte llaman chirimiri he ido escuchando un poquito de James Taylor, de Joni Mitchel, de Carole King incluso de Cohen hasta llegar vía ipod a cosas más nuevas como Bon Iver, Micah P. Hinson y finalmente Iron & Wine con quién me he quedado para todo el trayecto restante. Grande este Sam Beam que me engatusó del todo con aquel “The Shepherd's Dog” aunque ya lo había hecho antes con sus dos anteriores trabajos, a cual mejor. Al “Around the well” del año pasado no he llegado a entrar del todo y sin duda tengo una cuenta pendiente con él aunque con la buena noticia de hoy casi prefiero esperarme, crearme yo mismo expectación y saborear lo nuevo del barbas que nos caerá si no pasa nada grave el próximo 25 de enero. “Kiss Each Other Clean” se llamará su nuevo elepé y como ha desvelado el propio Beam habrá mucha trompeta y ahora viene cuando me entra la duda pues habrá también sintetizadores, será más pop dice Sam. Bufff, confiaremos en la sapiencia del hierro y el vino y trataré de no ponerme nervioso que bastante tengo ya con lo mío. De momento se ha desvelado el tracklist que es el siguiente: 01 Walking Far From Home, 02 Me And Lazarus, 03 Tree By The River, 04 Monkeys Uptown, 05 Half Moon, 06 Rabbit Will Run, 07 Godless Brother In Love, 08 Big Burned Hand, 09 Glad Man Singing, 10 Your Fake Name Is Good Enough For Me. Y el que será el primer single, “Walking Far From Home”, single que por cierto será lanzado el 30 de este mismo mes para abrir boca. De momento para poneros los dientes largos os dejo con una avanzadilla que aparece por youtube y similares. Al loro!

JUSTIN TOWNES EARLE
HARLEM RIVER BLUES (2010)
HARLEM RIVER BLUES

Esta sección facilona de la isla nikochana nació para rendir tributo y pleitesía a los blogs que me hacen pasar rápidamente las horas en la rebotica, los que me hacen conocer nuevas cosicas ya sean discos, films, juegos de cualquier tipo o simplemente los que me hacen la contraria como el de mi querido archienemigo. Todo empezó con los blogs de la familia, que si el del hermano pequeñín con su blog casi profesional sobre videojuegos, que si el mayor con su ficha negra hablando sobre juegos de mesa y el de su esposa, la Yoko, con sus martingalas chupiguais. Luego, caso aparte, está el de Guzzest, mi archienemigo. El tipo ha cambiado de blog tropecientas veces perdiéndose algunos post espectaculares, sobretodo aquellos donde sacaba a relucir su ingenio, su ironía y sus ganas de dar por culo y nos obsequiaba con momentos humorísticos inolvidables. Luego hay otros como el del amigo bético que es un verdadero pirata de la blogosfera o el del intelectualoide de Flush que empieza fuerte para abandonar al primer mes, suerte tiene que le soy fiel aunque estoy pensando ponerle los cuernacos. Fuera de lo habitual me enganché a dos blogs musicales muy bien paridos, hablo de Rockland y de Tsi-na-pah a los que ya dediqué un "blogosfera" particular, y a partir de estos blogs a los que, por cierto, visito a diario he descubierto más lugares interesantísimos. De esos hoy os citaré tres. Primero os diré que de "Rock & Soul" (http://rafa-rocksoul.blogspot.com/) me gusta mucho su sencilla puesta en escena y sus contenidos, claros y concisos, no se enrolla como el menda. Segundo el blog de "paulamule" (http://paulamule.blogspot.com/ ) al que llegué rockland mediante y al que suelo acudir diariamente aunque no aporte mis comentarios cada día. En este caso hablamos de una señora o señorita muy rocanrolera y a veces metalera cosa que asusta algo, pero la verdad es que está muy bien el blog, ella no lo sé pues me la imaginó como Janis, algo alcohólica pa'que negarlo. Me parece que los creadores de estos blogs musicales que os menciono se conocen entre ellos y van por ahí de conciertos cosa que hace que se retroalimenten entre ellos. Finalmente está el blog del que creo que es el hermano de Tsi, el blog llamado "Four strongs winds and seven seas" (http://fourstrongswindsandsevenseas.blogspot.com/) famoso por tener las fotos mas guarrindongas y chanantes de la blogosfera, todo un disfrute la verdad, y por lo visto un gran seguidor de los setenta y de todo el rollo progresivo. De todos ellos me he hecho seguidor y han conseguido que yo después de casi cuatro años en el candelabro me haya decidido a poner esa sección en el blog bajo el nombre de "terrícolas", no me suelen gustar esas secciones para ganar ego pero parece que así se llega a nuevos blogs, lo del blogroll lo dejo para más adelante pues el blog de mi archienemigo da problemas y no sale en dicha sección, así que de momento y hasta que lo arregle por no hacerle un feo dejo eso para otro mes o año. Sólo me queda recordaros que todos los enlaces están en la sección "visita, coño!" junto a otras cosas que suelo visitar a diario. Un saludo, y.... apuntaros a mi isla terrícolas hijosdeputa!
Su verdadero papá es el grandioso Steve Earle y su otro papá es Townes Van Zandt. Él responde al nombre de Justin y acaba de publicar su tercer disco, por cierto, un discazo. El año pasado cuando aún no conocía a este gañán llegó a mis manos “Midnight At The Movies” (2009) que durante muchas semanas sonó en mi hogar, luego desapareció en combate para volver con fuerza hasta instalarse en mi top de predilectos del año aunque en su momento lo colocase injustamente en el puesto 25 de aquella lista. Ahora después de haberlo digerido mejor creo que subiría una decena de puestos con suma facilidad. Pero el tema de hacer listas de lo mejor y de lo peor del año mejor lo dejamos para otro día pues hoy vengo a hablaros del nuevo disco de Justin, ese disco que ha parido después de una cura de desintoxicación a la que llegó obligado después de apalear a un par de pardillos, destrozar el camerino y resistirse a la autoridad. Vamos que viéndole la cara podría salir perfectamente en The Sopranos pero no sale, no, aunque donde si salió fue en un episodio de “Treme” donde tocaba la guitarra junto a su padre, Steve, en la puerta de un bareto. Puede que a muchos se os escapara que el tipo gordo de la barba era Steve y el jovencito de gafitas era Justin pero a mi no. Si es que soy un lince, coño. Bueno que me enrollo como una cosa mala. Que después de recuperarse de sus perversiones o eso dice él y de reconciliarse con su padre firma su mejor disco, el espléndido “Harlem River Blues”.

“Harlem River Blues” (2010): 1.- Harlem River Blues/ 2.- One More Night in Brooklyn/ 3.- Move Over Mama/ 4.- Working For The MTA/ 5.- Wanderin'/ 6.- Slippin' and Slidin'/ 7.- Christchurch Woman/ 8.- Learning to Cry/ 9.- Ain't Waitin'/ 10.- Rogers Park/ 11.- Harlem River Blues (Reprise).

Aléjense de este disco los seguidores de lo moderno y los ruiditos electrónicos pregrabados de tres al cuarto. Aléjense de él los gafapastas cansinos que quieren apuntarse a la moda del country y la americana. Y por supuesto ni se acerque todo aquel que se sorprenda así mismo tarareando un éxito de los no sé cuantos principales. Muerte al clero, a la Esteban y al reguetón, y viva la madre que parió a Justin y a los creadores del country-rock. Aij, ya me quedao a gusto. Ahora empiezo a desgranar el disco. Todo empieza con la canción que da nombre al disco y que luego lo cierra en su modo “reprise” claro, un comienzo fantástico que se me ha metido en la cabeza y va sonando en ella todo la puta semana y que tarareo sin cesar en mis viajes en metro y autobús al currele. Lo del “reprise” a modo de gospel ya es de traca. Luego el disco se mueve en el siempre agradable mediotiempo aunque a veces, pocas, le dé por rocanrolear. “One more night in brooklyn” es una preciosidad que recuerda por la voz al mejor Ryan Adams y que tiene un ritmillo reggae que mezclado con ese country me trae de cabeza y el ruaquenrol que os comentaba aparece por ejemplo en “Move over mama” pero cuando a mi me gusta más es cuando saca la armónica como en “Wandering”, cuando se deja llevar por el blues de “Slipping and sliding” o cuando le da por rescatar la esencia de monstruos como Springsteen en “Christchurch Woman”, una de mis favoritas, o a Cash en “Working For The MTA”. Por último antes de recomendaros este enorme discazo os quería comentar que como es ya costumbre en todos sus discos aparece en la portada junto a una señorita que no es otra que su santa esposa. Y ahora todos rezáis dos padres nuestros, os compráis el disco de Justin y le dáis las gracias a papá Steve por haber engendrado al zagal y por ser un músico estupendo, claro. Yo ahora mismo me meto entre pecho y espalda su “Train a coming” cosecha del 95. Salud!

1.- The White Album (1968)
2.- Abbey Road (1969)
3.- Revolver (1966)
4.- Rubber Soul (1965)
5.- Sgt. Pepper's.. (1967)
6.- Help! (1965)
7.- Le It Be (1970)
8.- Magical Mystery Tour (1967)
9.- Beatles For Sale (1964)
10.- A Hard Day's Night (1964)
De nuevo tengo que agradecerle a mi archienemigo Guzzest el haberme descubierto algo tremendo. “The Rutles” se llama la cosa y si visitáis el blog vecino ya sabréis de que os hablo. Si no es así os pongo rápidamente al día. Eric Idle componente de los Monty Python y gran seguidor de los Fab4 se casca un falso documental sobre el mítico grupo de Liverpool. No, coño. Los Beatles no, los Rutles. Para ello cuenta con la inestimable colaboración del propio George Harrison muy amiguito de los Python, de Jagger, de Paul Simon, etc, etc... La verdad es que el documental es cojonudo, hasta las canciones son la repera, hasta me las he bajado y las estoy escuchando a todas hora, qué frescura aporta "Number one"!. Qué grandes! Me he reído un buen rato. Lástima que no lo he podido acabar de ver porque me he tenido que ir hacia la botica para atender a mis seguidores jubiletas. A la noche continuaré por donde lo he dejado. Si queréis saber más y mejor del tema os pongo el enlace al blog vecino (http://ultraguzz.blogspot.com/2010/11/rutles-all-you-need-is-cash-1968.html) que seguro os deleitará con su sapiencia cultural y su literatura espesa. Os recomiendo haceros con “The Rutles: all you need is cash” que fácilmente encontraréis por “taringa” en un plis plas aunque como el menda lerenda deberíais ir a vuestra tienda más cercana y encargaros el deuvedese correspondiente pues me da en la nariz que no lo tendrán precisamente en stock. Y nada más, solamente reflexionar un rato en lo que os diré a continuación: la clave del éxito del grupo estaba en los pantalones.....
No suelo escuchar mucha música rock cantada por mujeres pero a veces hago excepciones. Janis siempre es una, incuestionable y básicamente imprescindible, luego depende de mi estado de ánimo o de la caraja que lleve. Quitando a la Joplin que está en lo más alto, las mujeres rockeras no me parecen gran cosa aunque me hacen pasar ratos realmente cojonudos, por ejemplo Debbie Harry y sus Blondie. Podría citar a otras pero realmente me parecen reguleras tanto la ex de Ray Davies con los Pretenders hasta la sucia de Patti Smith. Están bien pero no conecto con ellas. Con la que siempre he conectado es con Debbie, de primeras tengo que confesar que fue un mito sexual para mi, aquella señora estaba de toma pan y moja. Era sexi, peligrosa y tenía pinta de ser una gran folladora. Además su presencia en “Videodrome” del Cronemberg me impresionó de lo lindo y de ahí retrocedí en el tiempo y fui a por el discazo “Parallel Lines” de 1978 con esa portada mítica y esas cancionacas que abanderaban a una generación y representaban fielmente las movidas de su tiempo. Pero de aquello ya hace demasiado y la verdad es que la carrera de Blondie es bastante irregular y si quitamos sus tres primeros discos es difícil encontrar trabajos notables aunque eso sí, siempre han facturado buenísimas canciones, canciones de todos los estilos y para todos los gustos. Es por eso que aunque tampoco soy un fiel seguidor de las compilaciones considero que en el caso de Blondie es muy recomendable hacerse con una, en mi caso tengo una con el original nombre de “Greatest hits” que data del 2006 y que incluye el exitazo de su vuelta a los escenarios, aquel “Maria” que no era nada del otro mundo pero se pegaba como una cosa mala. Pero ya os digo que si fuese por eso no le hubiese dado ni cinco minutos, por suerte están las que tienen que estar que son ni más ni menos las que el otro día me hicieron pasar una horita de lo más petarda y divertida, están por ejemplo: “Dreaming”, “Call me”, “One way or another”, “Heart of glass”, “The tide is high”, “Atomic”, “Rapture”, “Denis”, etc, etc.. Y nada más que decir que no sea lamentarse de que esa señora se haga mayor, que se engorde para luego quedarse anoréxica y de vuelta a las andadas de los kilos de más, que se endrogue demasiado que se haga la estética y esas cosas porque luego uno se queda como se queda y aquel mito sexual se va a tomar por culo. Ah! sí, sólo una cosa más: Atoooooomic! (na-nianoooo-naaaa, na-nianoooo-naaaa....)

Blondie - “Greatest Hits” (2006): 01.- Dreaming/ 02.- Call Me/ 03.- One Way Or Another/ 04.- Heart Of Glass/ 05.- The Tide Is High/ 06.- X Offender/ 07.- Hanging On The Telephone/ 08.- Rip Her To Shreds/ 09.- Rapture/ 10.- Atomic/ 11.- Picture This/ 12.- In The Flesh/ 13.- Denis/ 14.- (I'm Always Touched By Your) Precense, Dear/ 15.- Union City Blue/ 16.- The Hardest Part/ 17.- Island Of Lost Souls/ 18.- Sunday Girl/ 19.- Maria.