Después de un fin de semana bastante movidito llegué al domingo tarde con muchas ganas de abandonarme en el sofá de casa y ver algún que otro film no demasiado profundo. En esas circunstancias suelo escoger algo comercial, de buena factura y que consiga entretenerme no poniendo el listón muy alto pues cabe la posibilidad de quedarme totalmente dormido. Busqué y rebusqué en mi cajón multimedia desastre y encontré una película germana precedida de alguna que otra buena crítica, aunque tampoco muchas. El film está basado en el libro infantil “Krabat” de Otfried Preussler que a su vez cogió la historia de una antigua y mágica leyenda alemana. El film que en España lleva el nombre de “Krabat y el molino del diablo” narra la historia de un joven que aprende artes oscuras de un malvado hechicero.

SINOPSIS: Krabat es un adolescente huérfano a quien una voz en sueños le insta a dirigirse a un viejo molino, donde le iniciarán a él y otros aprendices en el arte de la magia negra. Pero todos los seres demoníacos exigen un alto precio por lo que ofrecen: el alma, la libertad e incluso la vida. ¿Cómo defenderse de alguien que controla tu pensamiento, tu voluntad e incluso tus sueños? Krabat no se resigna a acabar como sus compañeros...

El film está dirigido con solvencia por un tal Marco Kreuzpaintner que lo deben conocer en sus casa a la hora de comer porque para el resto de seres del planeta es un total desconocido. Tal vez lo más interesante además de la historia que está muy bien parida sea el elenco de jovenzuelos que aparecen en el film, casi todos ellos futuras estrellas de cine, en Alemania, en Europa o hasta en Hollywood. La verdad es que hay un par que ya lo son, uno de ellos es el protagonista, el chico que interpreta a Krabat llamado David Kross al que luego hemos visto en The Reader pues “Krabat” es anterior al film de la Winslet. Y sobretodo al hispano-germano Daniel Brühl, sí el de “Goodbye Lennin”, “The Edukators” o “Inglorious Bastards”. Un crack que interpreta a Tonda, el alumno aventajado del maestro hechicero. Tampoco es que “Krabat” sea un peliculón, pero particularmente prefiero este film que los “Potters” de los cojones. La historia es mucho mejor, y más antigua. Existe una gran cantidad de momentos oscuros y de cierto grado de terror, en ningún momento se hace pesada y la historia romántica entre Krabat y Kantorka (ojito con la muchachita llamada Paula Kalenberg que es mi nueva musa) está bien resuelta y en ningún momento se vuelve una ñoñería como en la saga del mago gafotas. Ya digo, no es un gran film pero cumplió con las espectativas, entretenerme una tarde de domingo y conseguir que no se me cerrasen los ojos, cosa que ayer era francamente difícil.
HARLEM
HIPPIES (2010)
FRIENDLY GHOST

Dennis Hopper (17/5/36-29/5/10)
SINOPSIS: En la imponente Nueva York actual, Jack Lucas ejerce su oficio de locutor de radio. Es un hombre que no puede evitar sentir cierto desprecio por el género humano. Esta negativa postura se deja entrever mientras realiza su programa lo que le hace ganarse la enemistad de los oyentes. Un día, inconscientemente, anima a uno de sus fans a destruir un restaurante. El psicópata dispara y mata a personas inocentes que se encontraban dentro. Impresionado por el suceso, Jack cae en una larga depresión, se aparta de su novia y trata de paliar la situación con el abuso del alcohol. Cuando ha tocado fondo, decide ir al río y suicidarse. En el último momento Parry, un enajenado y ocurrente mendigo, logra rescatarlo. Parry es un ex profesor de historia medieval, amnésico y traumatizado por la pérdida de su mujer que le vaticina a Jack que está predestinado a llevar a cabo grandes acciones. Todo lo que debe hacer es buscar con él el Santo Grial, que se encuentra en alguna parte de Manhattan. Jack emprende la búsqueda del Grial junto al mendigo y se da cuenta que su salvación pasa por salvar primero al propio Parry.

A primera vista no parece ser gran cosa esta película aunque luego sea la repanocha. Una más del loco ese de los Monthy Python dirían algunos, algunos seres sin neuronas claro. Qué hablamos de Terry Gilliam, coño!. Mi película favorita de Gilliam para ser exactos. En ella habitan todas las características del cine del bueno de Terry: un cuento fantástico y visualmente acojonante con la ironía y el humor extravagante por bandera donde sus protagonistas, gente normal, no sabe si lo que sucede es real o no, no saben si están cuerdos o la locura se ha apoderado de ellos. Cuenta, como no, con gente habitual en sus films. Está Plummer pero no Christopher sino Amanda, su hija. Está Tom Waits, como no. Y la pareja protagonista es de lujo. Por un lado tenemos a Robin Williams reivindicando lo gran actor que es cuando le viene en gana, aquí lo borda como Parry, por otro lado tenemos al brutal Jeff Bridges dominando el cotarro. Ambos se marcan un dúo interpretativo que quita el hipo. Un espectáculo sin igual. La historia no tiene precio y el trabajo que hace Gilliam para adaptar “eso” a la pantalla sin que nada parezca extraño ni forzado es insuperable, dejándonos además de vez en cuando ese sello visual característico como el del “caballero rojo” o ese precioso baile que se marca la muchachada en la estación de ferrocarril cuando Parry encuentra a Lydia. No falta el humor, el humor de los Python claro, es memorable la escena donde el mendigo gay se marca un actuación de music hall en el trabajo de Lydia para entregarle el premio de 10 películas gratis del videoclub donde trabaja Jack (Bridges). Pero detrás de una película que roza en muchas ocasiones el drama, lo trágico y lo cómico, con ciertos elementos fantásticos que nos despistan para no captar del todo la soledad que atrapa a los protagonistas hay una búsqueda del amor. En realidad “El rey pescador” es una película romántica, al menos bajo mi punto de vista, es seguramente una de mis películas románticas favoritas. Ahora mismo son las dos de la madrugada y acabo de verla. Estoy francamente feliz y solo puedo susurrar una cosa: “I like New York in June, how about you? I like a Gershwin tune, how about you? I love a fireside when a storm is due. I like potato chips, moonlight and motor trips, how about you?.....
Harlem “Hippies” (2010): 1.- Someday Soon; 2.- Friendly Ghost; 3.- Spray Paint; 4.- Number One; 5.- Be Your Baby; 6.- Gay Human Bones; 7.- Torture Me; 8.- Cloud Pleaser; 9.- Faces; 10.- Tila And I; 11.- Three Legged Dog; 12.- Prairie My Heart; 13.- Scare You; 14.- Stripper Sunset; 15.- Pissed; 16.- Poolside.

Había escuchado muchas cosas buenas del grupo tejano Harlem, tal vez demasiados halagos que presagiaban un chasco instantáneo, se antojaba un cierto olorcillo a hype, a disco perecedero, a un disco disfrutable aunque de usar y tirar. Al ver la portada no lo pensé ni un momento y me hice con él, con el disco quiero decir, su nombre: Hippies. Fantástico nombre, por cierto. Yo por aquel entonces, y por este entonces también, estaba/estoy enganchadísimo al disco de Dr. Dog que no es precisamente algo parecido a los Harlem, así que mi primera toma de contacto no fue fructífera. Fue de todo menos eso. Me pareció que sonaba bastante bien pero ese tufillo a hype hizo que tomase algo de distancia y lo dejase reposar un tiempo mientras me sumergía en mi habitual gusto por los banjos y el country rock de buena factura. Hace unos días recuperé el disco en cuestión cosa de la que me alegro profundamente ya que necesitaba algo fresco, algo rocanrolero y divertido. El sonido de Harlem podría emparentarse fácilmente con el garage rock cosa que ayuda y mucho su sonido tipo dúo aunque realmente sean un trío (¿?) que otorga cierta inmediatez, fuerza y sencillez a su música que consta de composiciones cortas y melodías impagables. Sí, es garage, las voces, la batería, la guitarra, todo verifica ese sonido. Incluso a veces esas voces dobladas recuerdan a los White Stripes cuando se ponían divertidos aunque poco tienen que ver con la pareja rojiblanca, los Harlem tiene más que ver con aquellos Pavement noventeros aunque aderezados con un curioso sonido playero. Curiosa mezcla, sin duda, que me ha atrapado del todo. Cuando uno empieza a escuchar el disco que abre con “Someday soon” queda prendado inmediatamente, esa voz con algún que otro gallo muy noventera y esa batería joven y sin preocupaciones que se abre paso con descaro, me encanta. Sin duda un buen presagio de lo que nos espera, y lo que nos espera son canciones cojonudas que apenas superan los tres minutos de duración y que con facilidad conectan con tu conciencia juvenil haciéndote sentir algo más joven. Una tras otra van apareciendo magníficas canciones como la fantástica y divertidísima “Friendly ghost”, la canallesca “Spray Paint”, la garagera “Number one” con esa voz tan peculiar y esa guitarra barriobajera, ufff, qué chulada nenes, o la deliciosa “Be your baby” puro rocanrol, sencillo y efectivo, o “Gay human bones” que con ese título tan molón no defrauda en absoluto aunque suene a Pixies que ni te cuento, y así podría seguir nombrando cada una de las canciones del disco, un disco que me ha conseguido atrapar y que con cada escucha va ganando y que no deja de sorprenderme pues incluso se asoma con timidez el cabaret de unos primigenios Kinks con Dave a la voz principal en “Cloud Pleaser”. “Hippies” es un disco fantástico en el que hay que profundizar un poquito y no quedarse con la primera impresión, un disco que nos hará disfrutar muchísimo. Un disco que cada vez me gusta más y más, y que se convertirá sin duda en uno de mis top ten en momentos de embriaguez absoluta. Salud!
Debido al bajo presupuesto para ocio personal que vengo sufriendo últimamente me he impuesto una política de ahorro sin igual. No discos, no comics, no libros, no juegos, al menos hasta que vuelva en Junio de mis minivacaciones en Menorca. Esto viene de largo, más o menos desde hace un par de meses. Con el tema musical no hay mucho problema pues aunque no compre no me cuesta tener mi ración mensual de novedades, el tema jueguil gracias a mis hermanos está más que superado, y con las películas y series tampoco creo que sufra mucho estos días aunque acabó Lost ya me espera la segunda temporada de Fringe y la serie completa de Los Sopranos que mi archienemigo Guzz no ha tenido problemas en dejarme. El problema es con la lectura. Los comics, nuevo género al que me he aficionado, son demasiado caros y los devoro en un santiamén, y aunque he recuperado la lectura novelística me muevo más por recomendaciones y préstamos que por compras. Aún así este régimen de poco gasto me ha hecho revisar mis estanterías buscando algo digno que leer, por suerte descubrí medio escondido el libro After Dark de Haruki Murakami el cual hacia tiempo que poseía pero por unas cosas u otras sólo había acumulado polvo en casa. Abrí el libro, comencé a leer y unas cuatro horas más tarde ya me lo había zampado. De Murakami se pueden decir muchas cosas buenas aunque la verdad yo no diré muchas, de hecho es el ojito derecho de medio planeta cosa que le trae también infinidad de detractores. El primer libro que leí de él fue “Tokio Blues” que me encantó, después de éste me hice con “Kafka en la orilla” que bueno, me decepcionó algo. Tal vez por eso “After Dark” ha tardado tanto en caer en mis redes. A Murakami se le acusa de ser sumamente pijo y sentimentaloide, se le acusa de hacer historias para adolescentes somiatruitas. No digo que no. Y a muchos les repele que una persona odiosa como la Coixet declare que es uno de sus escritores favoritos. Y eso haría salir huyendo a infinidad de posibles lectores, creedme.

SINOPSIS: Eri y Mari son hermanas y se diferencian en algo más que en una sílaba de su nombre. Eri, la mayor, es una belleza que trabaja de modelo. Mari, más poquita cosa, es introvertida y buena estudiante. Y entre las dos ha crecido una distancia inabarcable. Esta noche Mari ha decidido bajar a la ciudad y pasársela entera leyendo en un bar. Pero se encuentra fortuitamente con Takahashi, un estudiante con el que coincidió en una cita doble con su hermana y que no parece dispuesto a dejarla ir. Mientras, en su casa, Eri duerme un sueño profundo, perfecto, inalterable. La televisión de su cuarto se enciende pese a estar apagada. Un hombre de facciones borrosas, en medio de una sala vacía, la escruta desde el interior.

“After Dark” puede leerse perfectamente de una sentada mientras uno se toma un buen café en el sofá, yo me lo he zampado en la rebotica. Lo curioso es que manteniendo sus propias señas de identidad, Murakami, nos ofrece una vuelta de tuerca a su estilo, a su forma de explicar historias. Abundan los encuentros casuales, las historias paralelas. Toda la historia es como un sueño que se limita a una noche, no es una novela fantástica ni mucho menos aunque haya muchos elementos del género en la novela, en eso no cambia Murakami, sigue siendo una novela de personajes que tiene como mensaje final que tal vez uno siempre debe ser uno mismo. Por decir algo en contra creo que los personajes secundarios son muchísimo más interesantes y suculentos que los protagonistas incluso a veces hubiese deseado que la historia siguiese por otros derroteros pero no es así. De todas formas y aunque no sea una novela perfecta es muy disfrutable, con más estructura de guión que de novela, describiendo escenas, movimientos, incluso se permite prácticamente dictarnos la banda sonora. Una vez acabado el librico vuelvo a tener el mismo problema de antes, y ahora qué? Qué libro puedo meterme ahora entre pecho y espalda? Alguna sugerencia? Algún alma caritativa?
“Dear Companion” (2010): 1.- Something, Somewhere, Sometime; 2.- My Wealth Comes To Me; 3.- Neednt Say A Thing; 4.- Wilson Creek; 5.- Only A Song; 6.- Dear Companion; 7.- Flyrock Blues; 8.- Try; 9.- Flyrock #2; 10.- Sweet Marie; 11.- It Wont Be Long.

Queréis escuchar un disco bonico de verdad? Un disco bonico del to? Pues entonces “Dear Companion” es vuestro disco. “Dear Companion” aparece en la cabeza del violoncelista Ben Sollee cuando decide hacer algo para salvar el ecosistema de las montañas Appalachia que están allá por donde Cristo perdió el gorro, más o menos por Canadá. Pues bien, el disco se hace con la intención de dar los beneficios de las ventas al apoyo de la causa, y ojo, que son el 100% de los beneficios, no es poca cosa. Para ello Ben Sollee además de contar con su violoncelo tiene la ayuda del músico Daniel Martin Moore y con la producción del siempre excelente Jim James. No es un disco típico de Sollee, es un disco algo especial y si tuviésemos que emparentarlo con algo o alguien sin duda me vendría a la cabeza el último y gran disco de los Avett Brothers. La mano de Jim James se nota, y mucho, los acabados son muy suyos y eso hace que el disco no sea ni de Sollee, ni de Martin ni de James, eso sí, el resultado final es muy pero que muy bueno. La canción que abre el disco “Something, somewhere, sometime” con ese banjo de fondo que me pone como loco es un buen comienzo junto a “My wealth comes to me”, ambas son canciones de Sollee, pero no son exactamentes representativas del sonido general del disco sobretodo la canción que abre el álbum. Tal vez uno empieza a cogerle el puntito cuando las canciones de Martin entran en escena, a partir de “Needn’t say anything” y “Wilson Creek” el disco coge una carrerilla imparable. “Only a song” de Sollee es una de mis favoritas, es preciosa, los coros son estupendos. Una gran, gran canción. “Dear companion” suena muy americana, está francamente bien además junto a la canción anterior y la que viene forman tal vez el mejor momento del disco. “Flyrock Blues” es una de mis favoritas del lote, muy en la línea de las cosicas sencillas y espectaculares que hacía Nick Drake, pero la verdad es que lo mejor se hace esperar y lo mejor es “Sweet Marie” donde tenemos guitarras, violín, tuba, violoncelo y clarinete, oh!, una delicia señores. Como todo el disco. Bonito porqué sí. No creo que sea el mejor disco del año ni nada de eso pero seguro que nos hace pasar unos minutos deliciosos.
Si alguien podía quitarme el mal sabor de boca que me dejó el esperadísimo final de Lost y hacerme disfrutar como un enano en un mundo increíblemente fantástico ese no es otro que Terry Gilliam. El ex Monthy Python nos entrega otra extraña película más que se mueve como pez en el agua en su universo particular, visualmente apabullante y demoledora, acercándose más que nunca a uno de sus films más queridos “The adventures of Baron Munchausen” (1989). Para ello cuenta con la ayuda de un inconmensurable Christopher Plummer que interpreta al inmortal Dr. Parnassus y con el estrambótico Tom Waits que interpreta magistralmente al mismísimo demonio en plan ludópata y fumador llamado Mr. Nick. Básicamente toda la historia va sobre estos dos personajes quienes durante toda la eternidad van apostándose infinidad de cosas pero como el diablo es un gran hijodeputa se la acaba jugando al Dr. Parnassus, así pues cuando la hija del doctor cumpla los dieciséis añitos tendrá que irse con el diablo, aunque el diablo que es muy de liarla le propone una última apuesta a Parnassus que desesperado acepta. Ganará quién consiga antes de dos días 5 almas, la forma de atraparlas es a través del espejo del doctor, un lugar donde quien entra imagina todo aquello que desea, se le tienta de una forma apabullante y es allí donde debe elegir, su elección determinará quién se lleva el gato, o el alma, al agua. El duelo de los dos actores es brutal aunque la muchachada estará más pendiente del actor que se suicidó durante el rodaje Heath Ledger que por cierto aparece ahorcado en su primera secuencia en el film. Ledger actúa de putísima madre pero al morir dejó inacabado el film, y Gilliam no quería otro proyecto perdido, y la productora menos pues es bien sabido que Terry tiene la mano rota con los presupuestos. Por suerte amigos de Heath se ofrecieron para substituirle, podríamos decir que Johnny Deep, Jude Law y Colin Farrell lo bordan, y además a nivel de guión esa substitución está muy bien encontrada. A pesar que las críticas se han cebado con Gilliam yo estoy orgulloso de situarme al lado de los enamorados del film y pasar de sus detractores, es Gilliam en estado puro con sus defectos lógicamente pero en todo su esplendor visual y creativo, sus excesos y su humor envenenado. Simplemente cojonudo.
Como millones de personas en este planeta he seguido el último episodio de Lost con tal vez demasiadas expectativas. Antes de comenzar a destripar el episodio y la serie me gustaría decir unas cuantas palabras sobre el canal que ha emitido el último y definitivo episodio. El canal Cuatro ha dado muestras de su incompetencia, además de saltarse un trozo de episodio creo que queriendo pues en España ha sido donde se ha visto antes el final de la serie, antes incluso que en EEUU, mas o menos unos diez minutos antes, justo el tiempo que dura el trozo del episodio que el canal se ha zampado por la patilla. Vemos a Sawyer apuntado a Locke y a Ben para luego ver que todo la peña está junta y bajando a la “luz”, al corazón de la isla. Además de este fallo garrafal está lo de los subtítulos, porque Cuatro no ha contratado a Astur o a alguien similar?, alguien que nos ha dado los subtítulos durante estas seis temporadas? Y es que menudos inútiles están hechos, a veces no había subtítulos, a veces iban desfasados, a veces no coincidían y salían los subtítulos de hacía un cuarto de hora. Inútiles!!!. Bueno, y ahora a por la serie...

La temporada seis estaba siendo de lo más flojita exceptuando un par de episodios pero lo de este episodio final es de traca. Qué es la isla? Qué y quiénes son la Dharma? Y qué utilidad tiene?, Qué es Desmond? Están todos muertos o estaban de parranda? Están muertos en la isla o en la “realidad” paralela o en ambas? Lo de la isla pasa o se lo imagina Jack? Si están todos muertos en la realidad paralela y si digo todos digo todos, desde Ana Lucía al frutero o barrendero hasta la señora del pelo blanco madre de Faraday para qué cojones se reúnen en una iglesia??? Puede entenderse que el avión se estrelló y todos murieron, puede. Puede ser que el único superviviente fuese Jack y el perro? O no. Puede que como se pensaba desde el principio fuese una especie de purgatorio aunque los guionistas dijesen que no. Puede. Puede que el purgatorio sea realmente la realidad paralela?. Allí sí que todos están muertos?. Puede. En cualquier caso ninguna incógnita está resuelta, es más, creo que te hace aún más una paja mental. Nada tiene pies ni cabeza, ni tan solo justificando todo la trama con el rollo místico que te salga de los cojones. Puede que esa realidad paralela sea una especie de purgatorio y hasta que no eres consciente que has muerto, o que tu labor se terminó no puedas morir en paz que se supone es lo que quieren hacer los que están en la iglesia. Porque Ben no quiere entrar diciendo que aún le queda trabajo?. Donde? Pues en la isla de portero del purgatorio? Vaya mierdaca, mierdaca!!! Puede que la realidad paralela sea el limbo, puede que Desmond sea una especie de ángel, puede que esa realidal o limbo sea la vida que idealmente le hubiese pasado a cada personaje. Puede. Pero si es así sigue sin explicarse la isla, la Dharma, Jacobo y su primo Anselmo transformándose en humo negro..., bufff, qué comida de olla. Si es que uno quiere creer que la serie tiene un significado pero no, este episodio final ha hecho que la nota final de Lost para mi gusto baje de un notable a un bien. Decepcionante. Y si te pones a pensar ya no digo de explicar los otros, los re-otros, el templo con Fu-manchú, el agua termal que te devuelve la vida, por cierto, Ben también es inmortal? Vaya mierdaca. Lo peor es los entendidos de las tertulias que dicen “final magistral” y no pueden explicar la serie, bueno no pueden explicar ni el final. Agradecería si alguien tiene una explicación que me haga sentir como un inútil por no haber entendido nada, prefiero eso que sentirme embaucado. Tampoco quiero que salgan imitadores de Pumares diciendo a grito pelao: “la isla es Dios, es como el monolito!”, no porque no cuela. Que ya veo a mucho espabilado haciéndose pajas mentales y montándose el rollo padre. Al final seis temporadas enganchado a la mejor serie de tocomocho para darse cuenta que se han copiado de ese final a lo Resines. Pa’cagarse!!!
SHARON JONES & THE DAP-KINGS
I LEARNED THE HARD WAY (2010)
I LEARNED THE HARD WAY



Sharon Jones and teh Dap´Kings - “I Learned The Hard Way” (2010): 1.- The game gets old/ 2.- I learned the hard way/ 3.- Better things to do/ 4.- Give it back/ 5.- Money/ 6.- The reason/ 7.- Window Shopping/ 8.- She ain't a child no more/ 9.- I'll still be true/ 10.- Without a heart/ 11.- If you call/ 12.- Mama don't like my man/

No es precisamente la robusta señora de ébano nacida en Georgia hace más de cincuenta añazos bajo el nombre de Sharon Jones una novata en esto del soul, ni una aprovechada de la buena salud del género, ni una revivalista de tres al cuarto. Sharon Jones a pesar de debutar en solitario en 2002 ya tenía unas cuantas tablas ganadas tanto como cantante de gospel como con sus grabaciones bajo el nombre de Miss Lafaye obteniendo un moderado éxito. Su nueva aventura bajo el nombre de Sharon Jones ha sido siempre junto a los Dap-Kings, una puta superbanda de soul que desgraciadamente desconocía hasta hace unas semanas, ahora ya sé como se las gastan y la verdad, no podría estar más contento de mi hallazgo. Bueno, tampoco me pondré ahora una medalla, aunque en algunos momentos la merezca, ya que “I Learned The Hard Way” que es como se llama el nuevo disco de Sharon Jones, ya van cuatro y por lo oído y leído a cual mejor, fue el disco del mes en esa reputada y a veces discutida revista especializada Ruta66 hará ya un par de meses, meses que son los que ese álbum había sido abandonado en mi disco duro hasta hace apenas un par de semanas. De sus andanzas pasadas sólo puedo hablar y de puntillas de su anterior trabajo “100 days, 100 nights”(2007) simplemente cojonudo aunque en algunos momentos pierde pistonada, no porque las canciones sean malas sino porque hay alguna de tanta calidad que el resto no aguanta el nivel. Este “I Learned The Hard Way” tal vez no tenga esa canción demoledora que te entra a la primera, posiblemente carece de ese pelotazo que te hace comprar el disco pero en general tengo la certeza de estar ante un disco mucho mejor, más compacto, donde no hay ningún momento de relleno, ni un bajón creativo, ni un instante donde los Dap-Kings te abandonen. Este es un discazo descomunal de los que crean una enfermiza adicción, y al que tengo que acudir día sí día también. Todo el festival empieza con la clasicona “The games gets old”, oooh! He vuelto a los 60?? no estoy en Philadelphia? no soy negro? Oooh! Qué pena! Aunque escuchando el tema me puedo poner perfectamente en situación. Esto sólo es el comienzo porque luego llega la canción que da nombre al disco y me meo toa, tremenda canción, cómo canta la Sharon, me cago en diez! Y esos coros, y esas trompetas.... , bufff, tremendous!!!. Los críticos emparentan el sonido de la canción y del disco con el de Curtis Mayfield así que busqué en mi discoteca y me despaché un recopilatoiro muy bien parido, y darse un aire se dan pero Curtis es mucho Curtis. Y ahora me rematan con la espléndida “Better Things”, mi favorita por tener ese groove, ese ritmillo, esos saxos, por ser tan rematadamente sexi y cool. Ya digo que lo de los Dap-Kings es de aúpa, los tipos se lucen descaradamente en “The reason” o en la tarantiesca “She ain't a child no more” que podría ser la piedra angular del movimiento mod si éste no hubiese aparecido hace un porrón de años. No querría olvidarme de esa cancionaca que cierra el disco titulada “Mama don't like my man” que es un clasicazo instantáneo. Recomiendo con toda mi alma y mi corazón este discazo que entra directamente en mi top ten de discos para escuchar en una cita que tiene que acabar por todo lo alto. Un valor seguro.
Colchoneros 0 - Palanganas 2. Así rezaba ayer el marcador del estadio Camp Nou al finalizar el encuentro, un estadio abarrotado hasta las trancas con un ambiente bellísimo e infernal. Qué estadio más bonito!, las cosas como son aunque sea del eterno y odiado rival. Así acabó la final de la Copa, tal vez el torneo más bonito del fútbol que muchos grandes equipos suelen tirar a la basura por pensar que es poco importante aunque visto lo visto ayer, con ese ambiente y ese share televisivo, qué queréis que os diga, a mi me parece que ganar el título algo de prestigio sí que da. La final la protagonizaron dos equipos muy parecidos, tanto en la forma de jugar como en las desventuras pasadas este año. Los dos tienen dinamita para parar un carro pero prefieren presionar, jugar defensivo y salir al contraataque cagando leches, así pues el que marcara primero podría llevarse el gato al agua, y marcó el Sevilla, equipo que desde hace casi una década final que juega final que gana. Para el Atlético, al que como sabéis no le tengo excesivo aprecio, le queda la consolación de haber ganado la Europe League aunque no creo que les sirva mucho de consuelo al menos a mi hermanito pequeño, colchonero a matar de esos que creen que pueden ganar cualquier año la liga con esa mierda de equipo, ya que supongo que él prefería haber ganado ayer pues era uno de los afortunados en tener entrada y presenciar al equipo de sus amores ganar un título, pero claro, es el Atleti y ayer pringó. Sólo por eso iba con el Atleti, un equipo que puso casta y coraje, un equipo que dominó el balón, que tuvo las oportunidades más claras del partido pero que se encontró una vez más con un gran Palop y con un equipo que sabe a que juega y que desde luego no es el Fulham. Si no fuese por mi hermano claramente me hubiese decantado por el Sevilla aunque nos ganasen a los pericos nuestra segunda casi-UEFA, ya tenemos dos “casis”. En realidad como soy un envidioso y un rabias me alegré que perdiese el Atleti, y es que no soporto lo dignamente que llevan ser el segundón de la ciudad, lo llevan con orgullo y sin odio hacia el vecino, incluso parece que cuando pierden se unen más y más, parece que son de una casta especial, realmente ser del Atleti es una forma de vida, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte les separe. Ya lo dice la canción: Qué manera de sufrir, qué manera de palmar, qué manera de vencer, qué manera de vivir!..
A veces uno se pregunta como un tipo de Idaho con un talento descomunal para la música y con un buen puñado de discos más que notables puede ser tan ignorado por el público y por la prensa especializada. En eso a Josh Ritter le pasa como a Ron Sexsmith, los dos son músicos espectaculares, los dos tienen alguna que otra obra maestra de estos tiempos en los que vivimos y a los dos se les ha ninguneado. Pero hoy no hablaré del bueno de Ron del que se dice ya está preparando su próximo disco, hoy vengo a hablar de uno de mis favoritos cantautores folk de este siglo. A Ritter no tuve la suerte de descubrirle yo mismo, me llegó mediante mi hermano, Black Meeple. El cabronazo vivió una época muy digna musicalmente donde se abría a ciertos estilos que son hoy totalmente de mi agrado y mi buen gusto, a él le debo conocer a Lambchop, Bonnie “Prince” Billy, Ron Sexsmith y por supuesto a Josh Ritter. Al César lo que es del César. El fichilla negra me vino un día con una trempera descomunal con dos discos de Ritter que a mi no me sonaban de nada, los discos eran “Golden Age of Radio” (2001) y “Hello Starling” (2003). Dos discazos descomunales a los que aún hoy suelo recurrir y en los que suelo encontrar cosas nuevas a cada escucha. Si no habéis escuchado nunca “Kathleen” deberíais comenzar a flagelaros. Esos dos grandes discos no supusieron el reconocimiento que Ritter esperaba, y hasta Black Meeple le abandonó por mujeres tremendas disfrazadas de hombres y hombres disfrazados de mujeres, y seres que no sabemos si son hombres o mujeres, y mujeres que tocan el arpa y que se tocan, y ya no volvió a rebuscar entre sus discos cosa de la que se arrepentirá toda la vida, yo en cambio seguí a su lado, seguí con el estupendo “The Animal Years” (2006), joder qué discazo! Qué buenas tardes me ha dado el hijoputa con cancionacas como “Girl in the war”, “Wolves” y “Thin blue flame”. Ummmm, creo que me lo voy a poner mientras escribo estas líneas… Luego vino el que para mi es su mejor disco hasta la fecha, aunque ya digo que ninguno baja del notable alto, aquel disco fue “The Historical Conquest” (2007). Discazo descomunal que agotó creativamente a Ritter, le arrastró a los infiernos para renacer cual ave fénix con el precioso y genial “So Runs The World Away” (2010).

“So Runs The World Away”: 01.- Curtains/ 02.- Change of Time/ 03.- The Curse/ 04.- Southern Pacifica/ 05.- Rattling Locks/ 06.- Folk Bloodbath/ 07.- Lark/ 08.- Lantern/ 09.- The Remnant/ 10.- See How Man Was Made/ 11.- Another New World/ 12.- Orbital/ 13.- Long Shadows.

El flamante nuevo disco de Ritter suena estupendamente, es una exquisitez para los oídos, y tal vez podría decir que es en el que se muestra más convincente a las letras, o al menos es la vez que he puesto más empeño en adentrarme en el mensaje de Josh. El disco se abre con “Curtains” que es simplemente un prólogo musical, hacía años que no escuchaba un disco que comenzase de esa manera, y eso me dio buenas vibraciones, luego con “Change of time” acabó por enamorarme, preciosa canción que no me canso de escuchar.. “time love, time love, time love.. it’s only change of time”…., el falsete del final me tiene loco, loco. “The curse” tiene ese pianito que juega a disfrazarse de vals y tiene esa voz tan bonita y dulce de Josh, “Southern pacific” es una canción americana perfecta con reminiscencias al mejor y delicado Jackson Browne, no me cuesta nada imaginármela cantada por el bueno de Browne quién sin duda firmaría poder volver a escribir algo de esa enorme calidad. “Rattling locks” es sin duda mi favorita del disco, es oscura, es intrigante, es descomunal (black hole, black hole…..in hell, in heeellll…). Tremenda. Ojo! Que ahora llega otra canción que puede quitarte el hipo, llega “Folk Bloodbath” una preciosa canción tradicional tabernera que si se acelerase nos tendría dando saltos con una jarra de guiness en cada mano. “Lark” rescata sin miedo al Paul Simon post-Garfunkel, y lo rescata prácticamente plagiándolo, cosa que no parece costarle nada a Ritter, eeeeeyhyyyehyy….!!!. Cancionaca que te crío que abre el principio del fin del disco, justo está a mitad de camino, desde este momento Ritter rinde pleitesía a los grandes, si lo hacía con Browne y con Simon saliendo victorioso, ahora con “Lantern” lo hace con Springsteen, y vuelve a ganar. A medida que escuchas una y otra vez el disco y te sumerges en él descubres que no hay canción mala, las que quedan guardan más de una sorpresa pero de todas ellas sobresalen “The Remnant” y “Orbital”, con una mención especial para la canción que cierra el disco “Long Shadows” que sin duda es una de las mejores del paquete, puro Ritter, y que provoca que vuelvas a darle al play y suene de nuevo “time love, time love, it’s only change of time…”. Gracias por el disco Josh.

1.- Raising Arizona (1987)
2.- Moonstruck (1987)
3.- Rumble Fish (1983)
4.- Adaptation (2002)
5.- Leaving Las Vegas (1995)
6.- Peggy Sue Got Married (1986)
7.- Wild At Heart (1990)
8.- Birdy (1984)
9.- Kick-Ass (2010)
10.- World Trade Center (2006)
Hay infinidad de films basados en cómics de superhéroes pero desde luego dudo que haya un film de esa guisa tan cachondo y esperpéntico como “Kick-Ass”. El cómic del mismo nombre del que está basado el film fue creado por Mark Millar y John Romita Jr y puede presumir de tener una gran cantidad de fans, tantos como detractores. Así pues no es de extrañar que en un mundo falto de ideas se tire otra vez de viñetas para hacer un film que en este caso roza lo indie, está producido por Brad Pitt y dirigido por Matthew Vaughn que normalmente realiza sus tareas como productor, de hecho es el productor de “Lock, Stock & Two Smoking Barrels” y “Snatch” por citar dos películas de lo más cachondas, y del que Vaughn tira para contratar a todos los secundarios míticos de esos films. Como director Vaughn tiene mucho aún por hacer aunque como adaptador de guiones la cosa no le va tan mal: “Stardust” y la propia “Kick-ass”.

SINOPSIS: el film gira en torno a Dave Lizewski, un estudiante de instituto que pasa desapercibido por todos, aficionado a los cómics, de donde saca un día la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una significativa razón para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando se encuentre con un par de locos vigilantes, la terremoto de 11 años Hit Girl y su padre Big Daddy, y forje amistad con otro joven luchador contra el crimen, Red Mist. Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D'Amico, sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba…

La primera secuencia de la película es espectacular, nos habla el protagonista sobre sus ansias de ser un superhéroe, se ve un tipo con sus mayas y su capa en la terraza de un rascacielos, se lanza al vacío mientras toda la ciudad mira como vuela…, pero no vuela. Se estampa contra un taxi. Ya digo, el film se las trae. A partir de ese momento hay millones de absurdidades, mucha acción, un guión que sigue de cachondeo las líneas básicas de las historias de superhéroes y unas actuaciones de escándalo. Empezando por Aaron Johnson (The Illusionist, Nowhere boy) que interpreta a Kick-ass, qué tipo más ridículo!, pasando por el malvado D’Amico interpretado por Mark Strong (Sherlock Holmes) o Chloë Grace Moretz, la magnífica y letal Hit Girl, hasta llegar a esa bestia de culto que es Christopher Mintz-Plasse que recordaréis por ser el entrañable McLovin de Supersalidos y que aquí se casca un ridículo papelón como el hijo del jefe mafioso y su alter ego “Red Myst”, y sin olvidarme de Nicolas Cage que interpretando a Big Daddy recupera mucho crédito en la isla. “Kick-ass” es una gran comedia, es ridícula, es divertida, recupera a Nick Cage, y además de un ritmo perfecto y endiablado contiene un buen puñado de aojonantes secuencias de acción que son la envidia de muchas producciones hollywoodienses. Un gran film de superhéroes de lo más mítico y cutre que uno se pueda esperar.
THE BLACK KEYS
BROTHERS (2010)
TIGHTEN UP

Hará ya un par de meses que me gané una bronca terrible por tener arrinconada en un estantería polvorienta de mi santísimo comedor la obra sobre el holocausto nazi “Maus” de Art Spiegelman. Un servidor se había leído el libraco hacía al menos un lustro y la verdad, no lo tenía muy en mente ni recordaba que fuese tan, tan bueno. Así pues, mi querida Violenta recriminó que ese pedazo de novela gráfica estuviera tan marginada y olvidada por mi mientras otros cómics de corte farandulero y pocasolta aunque muy de mi agrado como “Odio” se exhibieran con orgullo en primera fila. Normalmente a la tipa en cuestión no le suelo hacer mucho caso, bueno al que normalmente no le hago ni puñetero caso es a Flush (su querido) y menos desde que el susodicho se fue a vivir al Castell d'En Bisbal dejando así la marchosa urbe, ahora el modernito dice que la movida está en Terrassa, si es que es verlo para creerlo... Pues eso, no suelo hacerles demasiado caso, además son culés a matar de esos fanáticos de los cojones a los que siendo yo un periquito amable y de buen corazón solamente despellejaría, para quemarlos y luego echarlos al fuego. Aún así la muchachácha tenía más razón que un santo, y con algo de malestar, vergüenza, algún que otro remordimiento y poca feina decidí volver a leerme dicha obra, dicho sea de paso que es uno de lo tótems del mundo de la viñeta.

Maus habla de las vivencias sufridas por Vladek Spiegelman durante la supremacía nazi. Vladek es el padre de Art, y Art es el creador de la obra en cuestión. Todo pasa cuando Vladek le explica a Art su historia en los EEUU para que su hijo realice el cómic que yo sostenía en mis manos. Así pues la vida de Art y Vladek en la “actualidad” se mezclan con los recuerdos de este último de una forma brillante, sin juzgar los hechos, solamente centrándose en la narración de su padre. Los personajes de la historia se muestran con rasgos faciales de animales lo que resulta ser muy útil a la narración, los judíos son ratones, los nazis gatos, los yanquis perros, los suecos alces, los polacos cerdos, etc, etc... Si bien la historia original fue apareciendo por entregas en la revista Raw no tardó demasiado en aparecer en dos volúmenes: “Mi padre sangra historia” e “Y allí empezaron mis problemas”. Finalmente apareció todo en un sólo volumen de unas 300 páginas que es el formato que yo tenía olvidado en la dichosa estantería. Lo único negativo a valorar es la nefasta traducción al castellano de la novela gráfica que parece estar hecha por un indio sioux en horas bajas. Por lo demás es una historia acojonante que será devorada de una sentada una vez se haya abierto el libro, así que antes de apoltronaros en el sofá de casa preparaos un buen café con leche y unos crusantitos de esos pequeñicos, alguno de ellos con chocolate si puede ser y ya estaréis listos para pasar un buen rato con esta deliciosa historia que ahora reposa orgullosa en la primera fila de la estantería del comedor, eso sí, junto a mi admirado Buddy Bradley.

Hoy estamos de estreno. Llega a la isla una sección nueva que está ubicada en la columna de la derecha, la nueva sección se llama “soundtrack” y en ella habrá siempre cuatro canciones a escuchar. Porqué cuatro? Y no tres ni cinco? Pues mirad, seguramente porque el 4 es un número algo feúcho y marginado, y poner tres es como muy simple y cinco son demasiadas. Las canciones podrán ir variando semanal, quincenal o mensualmente, quién sabe. Lo único que hay claro es que serán elegidas por las veces que las haya escuchado Nikochan, es decir, un servidor. Por lo viciado que esté por ellas, por el disco en el que aparecen o por el grupo creador de la tonadilla. Para escucharlas sólo habrá que darle al play, tampoco es que sea muy complicado. Todo esto ha sido posible gracias a la página: http://www.goear.com/ , en la que os registráis gratuitamente para luego o buscáis una canción o la subís de vuestra discoteca. Sencillo, muy sencillo. El resultado es como no un código de esos “embed>” en HTML de los cojones, se copia, se pega y así os aparecerá donde a vosotros os salga del membrillo en formato pantalla de mp3. Claro está que el tamaño del asunto se puede cambiar, si os interesa y tenéis alguna duda ya me consultaréis. De momento y como comienzo dejo cuatro cancionacas que me tienen anonadado: “Change of time” de Josh Ritter de su álbum “So runs away the world”; “Oh Boy” de Harlan T.Bobo del álbum “Sucker”, “Tighten Up” de los Black Keys del disco “Brothers” y para acabar la magnífica “Unbearable Why” de Dr. Dog extraída de su impresionante álbum “Shame Shame”. A disfrutar, espero que os gusten.
Hay algunos equipos en primera, en la liga, que abiertamente me caen "gordos" (Valencia, Sevilla, Valladolid, Málaga o Zaragoza), uno muy concreto que me da asco (el puto R. Mandril de la mierda) y otro que, básicamente, me da pena (los periquitos cuya existencia y razón de ser parte de las malsanas premisas del odio y la rabia). La inmensa mayoría, ni fú ni fá (bueno, a decir verdad, tanto Betis, Osasuna como R. Sociedad siempre me han caído bastante bien puestos a elegir), sin embargo, desde mi perspectiva de barcelonista irredento e insobornable (que lo soy desde antes de nacer, y orgulloso de ello), si hay dos equipos que gozan de siempre de mi más absoluta simpatía, siempre y cuando no se comprometa en modo alguno al club de mis amores, esos son con holgura "los 2 atletis". Es lógico que hoy me alegre pues(sin rasgarme las vestiduras si se quiere, pero "alegrarme" en definitiva) por los "forlanazos", por una afición que es junto a la del Betis, Cádiz y la de los leones, la que más sana envidia me crea, por el espíritu de mi admirado Futre y, en resumen, por la madre que los parió a todos juntos (menos por Sabina, claro, colchonero confeso al que detesto profundamente) que sin duda lo merecen. Ahora a por la Copa "uruguasho"... Gran trabajo y, lo dicho, felicidades !.

CAMPEÓN EUROPA LEAGUE 09-10 (por sus cojones y pese a todo/s)
De seguir así la cosa van a implosionar todos los ordenadores del planeta...
Y es que la locura colectiva que se va adueñando de buena parte del orbe según se acerca el capítulo final de Lost empieza a alcanzar cotas de fanatismo preocupante. A palmos. Quedan solo dos capítulos.
El primero de ellos (6x16) a los que pasamos olímpicamente, y desde hace largo tiempo, de las cadenas estatales/oficiales -de pago o no- que emiten la serie (tanto "four" como "zorro" -en España, que la "propietaria" real y yanqui es ABC-, respectivamente), ese episodio nos la debiera traer al pairo en cuanto a presuntos problemas para las visualizaciones varias (nos lo miramos por las vías oficiosas habituales de cada semana y a cascarla). El carnaval nos llega con el "final chapter" (que responde a los definitivos 6x17 y 6x18 ya anunciados de hace meses), que no veas la que está liando (insisto) por las webs. El conclusivo episodio (que para terminar de redundar más la cosa se titula "The end" -y que si cuyo contenido va de la mano a dicho título, hablando en términos de originalidad, lo cierto es que puede haber heridos graves...-), será doble como era de fácil prever. Incluso un poco más de "doble", ya que se estima -por lo filtrado hasta hoy- que su duración total alcanzará los 110' de duración (sin anuncios). La madre del cordero, desde la perspectiva del seguidor fiel, es por supuesto la manera de poder verlo lo antes posible y sin perderse detalle que valga. Las posibilidades anunciadas, hasta momento presente y ciñéndonos a España (que lo lamento por la gran audencia que tiene este blog en la Rep.Checa), en base a esa premura son (obvio): Cuatro y Fox. Ésta última, como "cadena de pago oficial" en España, emitirá el esperadísimo estreno del capitulito de marras en directo a las 5'30 h. (o aprox.) de la madrugada del domingo 23 al lunes 24 del mes presente (ya mismo, vaya), "pinchando" la señal al unísono de su estreno en yanquilandia de la ABC (20'30 hora del burguer descongelao, Charles Manson y el Dow Jones). Pues vale. Todo esto estaría muy bien (y aún atendiendo a los choporrocientos anuncios que caerían/caerán), sino fuera por la confirmación (siempre hasta fecha presente, repito) de que dicha emisión será en V.O. SIN SUBTITULAR... Y ya aseguro que aunque supiera diez veces más inglés del (justito) que sé, por ahí lo verá Rita la cantaora y su prima la coja (no me he estado seis años y pico detrás de la serie de los cojones para acabar viendo su resolución sin pillar de la misa la mitad).
Vamos ahora con la opción "4". Como "cadena abierta" con la exclusiva en nuestro país, hará exactamente lo mismo que su hermana "pija": ofrecerlo al mismo tiempo que la ABC (de madrugada). Pero aquí (al parrot) se nos abre un rayo de esperanza a los más ansias (que somos la mayoría, no cabe engañarse a estas alturas)... Pueden hacerlo tal cual que la Fox, si, pero puede que se lo curren (mucho y a contrarreloj) para hacer su emisión en VOSE (aunque para ello deban "estrenar" media o una hora entera a posteriori del original por una mera cuestión de poder editar los subtítulos -de ahí lo de "a contrarreloj"-), o (en el mejor de los casos) que ABC les "abra las puertas" previamente para hacer las cosas un poco como diox manda. En el peor de los casos, harán igual que los "zorros" y estrenarán el capítulo por via "oficial" una semana después (que a esas alturas ya se lo habrá mirado hasta el Tato varias docenas de veces, faltaría... y por ellos harán los señores "cuatreros": de dar un índice de audencia sin precedentes de manera casi segura -recordemos la hora de emisión prevista- a que no se lo mire ni el gato desde su cadena).
Quizá no hay para tanto, cierto. A lo mejor tanto FOX como Cuatro lo dan directamente en VOSE el día señalado y con el canto del gallo (que tampoco sé, por otro lado, si es un problema "tecnologístico" o, sencillamente, de aflojar machacantes a la ABC) y, si no, me supongo que a eso de las 9 de la mañana (si no antes) del mismo lunes 24 ya estará "por los puestus" en HD que te cagas Moragas y con sus "subs" al idioma de Quevedo bien monos a cuestas. Solo una cosa tengo clara al respective y por mis partes: doblado o sin subtitulos yo esto no me lo miro.
Conocí a este par de teclas negras de Ohio hará ya unos seis años, concretamente desde la aparición al mercado de “Rubber Factory” en el 2004. Creo recordar que llegué a ellos gracias a la versión que en ese disco aparecía de “Act nice and gentle” de Ray Davies, desde entonces nunca les he abandonado ni ellos a mi, convirtiéndose en uno de esos grandes desconocidos para la muchedumbre que suelen consolarme en días especialmente plomizos y malhumorados. De su brillante carrera destaco ese “Rubber Factory” por supuesto y el disco que le precedía y el que le seguía: Thickfreakness (2003) y “Magic Potion” (2006) respectivamente. Aquel “Attack & Release” (2008) donde colaboraban con Danger Mouse aunque era sumamente interesante no acabó atrapándome haciéndome temer lo peor, mis dudas se acrecentaban con la aparición del disco en solitario de Auerbach, “Keep it hid”, discazo tremendo que aumentaba mi idea que esos dos pájaros se iban a tomar un largo descanso. Por suerte, fallé.

“Brothers” (2010): 1.- Everlasting Light; 2.- Next Girl; 3.- Tighten Up; 4.- Howlin' For You; 5.- She's Long Gone; 6.- Black Mud; 7.- The Only One; 8.- Too Afraid To Love; 9.- Ten Cent Pistol; 10.- Sinister Kid; 11.- The Go Getter; 12.- I'm Not The One; 13.- Unknown Brother; 14.- Never Gonna Give You Up; 15.- These Days.

Este 2010 ha llegado a mis manos el nuevo artefacto explosivo de Auerbach y Carney. “Brothers” se llama el asunto y desde mi modesta opinión estamos ante su mejor trabajo. Discazo inconmensurable. Buena prueba de ello es que llevo una semana totalmente abducido por dicho disco, a dos o tres escuchas por día y la cosa va a más pues no paro de descubrir cosas nuevas, nuevos riffs, nuevos estribillos, esa entrada de batería, ese blues nicotínico que me vuelve loco. Discazo, discazo, discazo. El disco lo abre la arrolladora “Everlasting Light” que se mueve en el blues de terciopelo aderezado con muy buen soul, unos coros magistrales y un falsete de Auerbach que te enamora de primeras. Falsete al que le coge el truquillo y aparece desperdigado en diferentes momentos del disco. Pero cuando piensas que los derroteros irán por esa vía soulera los Black Keys entregan una gran canción rock que suena a clásico y que si la cantara Hendrix pensaríamos que es una tonadilla suya, gran canción esta “Next Girl”, suprema. “Tighten Up” creo que es el single del disco, muy radiable con esos silbidillos al principio de la canción que darán mucho dinerito, seguro, la canción es un pelotazo en la que destaca esa batería descomunal. A estas alturas a mi ya me tienen en sus redes pero con “Howling for you” definitivamente me engatusan del todo, qué comienzo a lo Gary Glitter!!! Eso no me lo esperaba! Por Dios qué cancionaca! Tralala-lala, tralala-laaaa-la!. No pienso ir canción por canción, lo que está claro es que con ese inicio y el pelotazo blues que le sigue llamado “She’s long gone” uno debe darse cuenta si es el disco que le va a robar estos meses el corazón o no. A mi desde luego me tienen en el bolsillo, y me tienen entregadísimo por ese disco perfecto que es “Brothers”, por esa colección de canciones tan redondas que contiene, a destacar además de ese inico arrollador la balada “The only one”, las espectaculares “Ten cent pistol” y “The go getter”, sin olvidarme de esa maravilla soul que es “Unknown brother”. Destaco esto pero realmente es difícil destacar alguna por encima de otra, debería nombrar cada canción pues después de cada escucha mi favorita va cambiando. Sin duda este “Brothers” estará en mi lista final de lo mejor del año, si no cambian las cosas tiene el podio asegurado pues los Black Keys han firmado su mejor disco hasta la fecha. http://www.theblackkeys.com/splash/
Ayer mismo por la noche medio de casualidad enganché en el canal regulero Calle 13 el estreno de una nueva serie que para dicho canal supone la repanocha en verso pero la verdad es que no había escuchado su título en mi puta vida. La serie es de ABC y creo que Cuatro ya ha comprado los derechos y la emitirá en breve. A rebufo del comentario que el amigo Guzzest publicó ayer en su blog Ociopolis estoy preparado para destripar una serie que bebe descaradamente y sin tapujos del Twin Peaks de David Lynch. El título del serial es “Happy Town”, así es como los lugareños denominan a su pueblo pues en él nunca sucede nada malo, y todo el mundo es más feliz que una perdiz menos por una serie de inexplicables desapariciones atribuidas a un tal “magic man” que acaban con un tremendo crimen en un lago helado cosa que altera al pueblo y empiezan a aparecer las desconfianzas, los secretos y los trapos sucios de algunos vecinos.

Personalmente me ha parecido un episodio piloto bastante regulero. Se basan descaradamente en Twin Peaks: pasa en un pueblucho donde hay un misterioso crimen, nos explican los miedos y secretos de los vecinos, vendrá un policía de fuera para ayudar un poquito y todo está envuelto en un ambiente misterioso y locuelo. No hay protagonista principal al uso, todo es muy coral y hay nombres más o menos de peso como: M.C.Gainey, Sam Neil, Steven Weber, Amy Acker, etc, etc… Si sale hasta el gordo Cubiack!!. Y todo pintaba bien pues la primera secuencia comienza con “Watching the detectives” de Costello mientras se nos enseña los parajes alrededor del pueblo, luego todo se funde a negro y nos vamos al lago helado donde un abuelete está pescando para presenciar un crimen bastante logrado y misterioso. Al día siguiente llega una muchachita al pueblo bajo la música de CSN y empieza la trama. Muy liada desde el episodio uno, y que será difícil seguir a episodio por semana. “Happy town” tiene sus cosas interesantes, no digo que no aunque siempre bajo ese regusto a refrito y ese aroma a mierda seca, como el sheriff al que se le va la olla y empieza a hablarle a un fantasma al que llama Cloe y por el que al final del episodio se corta la mano, Cloe no es otra que la muchachita que llega al pueblo que no se llama Cloe sino Haley, que no se sabe de qué conoce al personaje de Sam Neil que vive en un Hotel al que ella también va a parar y que tiene prohibido subir al ático cosa que Cloe hará con seguridad pues habla con alguien por teléfono para decirle que subirá, y además la chica lleva un tatuaje que está por todo el pueblo y que tiene que ver con Magic man y las desapariciones. Sí, es un Twin Peaks moderno y en cutre, o eso es lo que venden pero realmente compararlo con la obra de Lynch es un insulto. Puede incluso que no vea ningún episodio más, quién sabe, además la críticas no le han tendido una mano precisamente: “Desearías irte a vivir a un lugar sin televisores” (NY Times); “Happy Town es como una pretenciosa bola de masa cruda (…) La vida sería un lugar mucho más feliz si no existiera Happy Town (…) Te sangrarán los oídos” (TV guide); “Es como ir a restaurante con espectáculo y encontrar que un grupo de amateurs ha decidido homenajear a Twin Peaks en su 20 aniversario (The Washington Post)”; “Una de las series peor escritas de la reciente y dolorosa historia de la televisión (USA Today)”, etc, etc.. Visto lo visto creo que recuperaré la serie de Lynch, one more time, fijándome sobretodo en esas explicaciones que Guzzest no sirvió en: http://ultraguzz2.blogspot.com/2010/05/twin-peaks-reloaded.html.
Me había prometido a mi mismo que si tenía que ver la multipremiada y pixeleda nueva película del rey del mundo James Cameron sin duda sería en su versión 3D, en pantalla grande y con las gafas futuristas al uso. Sin embargo dada la pereza que me da ir a los cines, los machacantes que te cobran por entrar en la sala, más aún si es en 3D y ya no te digo si es que te apetecen unos Lacasitos me fui haciendo el loco, así fueron pasando los días, las semanas y los meses hasta que se plantó una copia de dicha película en el salón de mi casa este último fin de semana. Por suerte la pantalla de 42” promete un buen visionado, la calidad de imagen acojonante, el sonido de lujo pero, faltando a mi promesa, nada de 3D. Por esa razón y no por otra me pasé la mañana fabricando un par de gafas de cartulina con su papel celofán rojo y azul, me quedaron muy monas aunque al poner el film descubrí que no me hacían falta…

SINOPSIS: Jake Sully es un ex-marine confinado en una silla de ruedas que, a pesar de su cuerpo tullido, todavía es un guerrero de corazón. Jake ha sido reclutado para viajar a Pandora, donde las corporaciones están extrayendo un mineral extraño que es la clave para resolver los problemas de la crisis energética de la Tierra. Al ser tóxica la atmósfera de Pandora, ellos han creado el programa Avatar, en el cual los humanos "conductores" tienen sus conciencias unidas a un avatar, un cuerpo biológico controlado de forma remota que puede sobrevivir en el aire letal. Estos cuerpos están creados genéticamente de ADN humano, mezclado con ADN de los nativos de Pandora, los Na'vi. Ya en su forma avatar, Jake puede caminar otra vez. Ha recibido la misión de infiltrarse entre los Na'vi, los cuales se han convertido en el mayor obstáculo para la extracción del mineral.

No es que Cameron se haya estrujado mucho el cerebro con el guión del film, no es nada del otro mundo y hasta un niño de seis años aficionado a la ciencia-ficción podría haber firmado uno parecido. Además no pasa de ser una revisión en formato pitufilandia de la llegada de los Españoles a América, o sin ir más lejos de la historia de la india Pocahontas. Es decir, la misma historia con otros pelajes. A todo esto cabe añadir una demanda espectacular por copiarse, ya no la historia, sino la mitad de diseños que aparecen en pantalla. La película plagiada se llama “Delgo” y fue un tremendo fracaso de taquilla aunque si buscáis por la web y comparáis decorados y bichejos la cosa parece bastante clara. En fin, dejémonos de paridas y hablemos del film. Un film al que me enfrentaba con muchos prejuicios, no obstante que sea un film en 3D, con pitufos gigantes, con una historia típica, etc, etc, no ayudaba excesivamente. Pues bien, la primera hora del film me parece bastante pasable, incluso entretenida. Me explico. Durante el metraje donde salen hombres y no los pitufos todo parece correcto, es interesante y promete bastante. Pero una vez los protagonistas entran en sus avatares la cosa se pone chunga. Se ha desaprovechado a una gran actriz como Sigourney Weaver y se le da una nueva oportunidad a ese héroe de acción que pretende ser Sam Worthington (Termination Salvation, Furia de titanes) pero difícil es que aproveche dicha oportunidad pues estamos claramente ante una intro de la PS3 o Xbox360 en plan bestia, no digo que no me guste eso porque está cojonudamente hecha y en 3D, y en una sala digna tiene que ser la releche pero claro, nadie discute la tecnología del film, su calidad gráfica, su 3D descomunal. Nadie discute eso. Pero de qué sirve todo eso si la historia flojea por todos lados. Tópicos y más tópicos. Lo importante es el guión, siempre el guión, y al comparar esta macroproducción con otros dos films más modestos de ciencia-ficción que se proyectaron en 2009 queda aún más claro que sin historia no se va a ningún lado. Tanto “Moon” de Duncan Jones como “District 9” de Neil Blomkamp superan sin dificultad al “Avatar” de Cameron, no digo que el film del rey del mundo sea malo, entretiene y todo eso pero le falta punch, mala uva, y una historia con “cara y ulls”, coño!. Que para ser un proyecto de hace quince años que ha estado madurando en su cabeza años y años le ha quedado todo un poco recatadito. Pasable sin más aunque a Cameron eso parece no importarle. Habrá 2 partes más, trilogía al canto. Money, Money, Money….
PAUL WELLER
STANLEY ROAD (1995)
BROKEN STONES

Musicalmente hablando el 2010 llegó a mi hogar algo adormilado y sin ninguna reseña que me diera trempera. Pronto llegó a mis manos el nuevo disco de Eels “End Times” que se antojaba como la cara triste y amable de aquel salvaje y pendenciero “Hombre Lobo”, desgraciadamente y sin saber muy bien porqué el disco de la anguila permanece congelado en el disco duro de mi viejo y maltrecho PC. En enero la unión de Molina & Jonshon me dejó algo frío y decepcionado, y tuvieron que ser los Vampire Weekend quienes me levantaran el ánimo con un discazo de aquí te espero bonita, discazo que ha ido a más y más, convirtiéndose descaradamente en una de las bombas del año. Pero la mayor sorpresa del mes fue ese extraño disco de Race Horses llamado “Goodbye Falkenburg” que me encandiló profundamente sin quererlo pues no es precisamente mi estilo. La atmósfera se iba caldeando y llegaron The Builders & The Butchers con el grasiento y tabernero “Salvation is a deep dark well” para incendiar mi casa junto al disco de versiones de The Hot Rats y el hermosísimo disco de Danny and the Champions of the world, canela fina nenes, Gabriel en cambio logró deprimirme con su disco de versiones, que malo no es pero divertido y alegre, tampoco. De la modorra lograron sacarme los “Strange boys” con su álbum “Be Brave”, un disco para escuchar follando. Otro disco que podría incluir en dicha categoría y que me aconsejó sabiamente Flush aunque no sea mi estilo fue el de “Beach House” aunque como dijo mi sabio hermano no pasan de ser unos Mojave de tres al cuarto. De todas formas Marzo trajo una de las revelaciones del año, el disco de banjo de Steve Martin que me tiene más contento que unas castañuelas. Y para rematar el mes llegó lo nuevo de Eli “paperboy” Reed que me parece la ostia en verso. Abril empezó algo flatulento con Kitty, Daisy & Lewis ya que después de la muy buena primera impresión todo se quedó en nada, suerte de Dr.Dog que seguramente firman por ahora mi disco favorito del año y de uno de mis secretos mejor guardados, Harlan T. Bobo y su “Sucker”, dos discazos al precio de uno que nadie debería pasar por alto este 2010. Lo de Joanna Newsom prefiero no comentarlo y sí merece una atención especial el modfather aunque no sea precisamente su mejor disco siempre es bienvenido a mi casa. Después de repasar a groso modo lo escuchado estos meses voy a nombrar algunas de las cosicas que han caído en mis manos y que tengo en mente destriparos próximamente, ahí voy:




Ben Sollee & Daniel Martin Moore - “Dear Companion”: sin duda uno de los discos en los que he depositado mayores esperanzas, a priori no creo haberme equivocado, el disco es bonito porque sí, es precioso, es americano, proviene de las montañas nevadas con su banjo y su fingerpicking, su country-blues y los arreglos del siempre destacable Jim James. Muy a tener en cuenta.





Bonnie “Prince” Billy & The Cairo Gang - “The Wonder Show Of The World”: de entrada no creo que llegue al nivel de “Beware” aunque suene de putísima madre como todo lo que firma el príncipe. La verdad es que como en todos sus discos es necesario sumergirse en ellos hasta muy bajas profundidades para encontrarles el gustillo, una vez zambullidos en su universo no suelen dejarte escapar. Al loro!






Gorillaz - “Plastic Beach”: Bufff. Intrigado y movido por la buena imagen que Albarn suele proyectarme me he plantado a escuchar muy por encima su tercer trabajo con Gorillaz y qué queréis que os diga, aunque toda la prensa especializada dice que es la repanocha mi instinto y mi corazón me dicen que salga cagando leches de esa puta playa. Le daremos otra oportunidad por venir de quién viene, pero sólo una. No más.






Graham Parker - “Imaginary Television”: un veterano de la new wave al que descubrí hace bien poquito sigue al parecer en activo facturando discos de muy buen nivel. Vamos, al menos este nuevo disco parece tenerlo. Buena voz, buena música, buenas canciones, muy buen rollito y todo lo que se pueda decir es poco, la única duda es cuanto tiempo me podrá tener entretenido. Uno de los posibles tapados de este 2010.






The Black Keys - “Brothers”: Discazo. Lo sé porque no le he dado un par de escuchas, le he dado unas cincuenta. No debería estar en esta lista pero está. Mejor que su muy aplaudido y vendido anterior trabajo. Una obra perfecta que mezcla el blues rock con el soul, todo en su justa medida, todo hecho con armonía y delicadeza. “Brothers” es el resultado de años de trabajo perfeccionado y reunido ahora en un solo disco con un Auerbach en estado de gracia. Compra obligada.






Josh Ritter - “So Runs The World Away”: posiblemente el que tengo más ganas que sea un discazo, me huele que lo será aunque a penas le he podido hincar el diente. Ritter es uno de los mejores cantautores de nuestro tiempo aunque como Sexsmith pertenezca al grupo de los injustamente olvidados. Si este nuevo disco es la mitad de lo que era “The Historical Conquest” ya podemos darnos con un canto en los dientes.






Harlem - “Hippies”: desde aquí huele a clásico instantáneo, a exitazo del año pero pronto ese olor se vuelve tufillo a hype y me hace poner los pelos como escarpias. Su indie rock suena bien, qué digo bien, suena divino, tiene buena pinta, es sabrosón pero puede que la mayonesa que lleva esté cortada. No hay que fiarse pero puede que estemos delante de un buen filón de oro. Como diría mi buen amigo Al Swearengen: atentos chupapollas!.






Sharon Jones & The Dap Kings - “I Learned The Hard Way”: como no, no podía faltar el soul sexi en esta remesa de discos primaverales. Lo de esta negra es descomunal, ya os digo que su disco es un top ten fijo del año, una auténtica joya, un pelotazo de esos que no te dejan bajo ninguna circunstancia y que pueden ayudar a seducir a la vecina del quinto y llevártela a la cama si acompañas todo con una buena copa de vino y esos saxos tan sexis.
Hay mucho tocomocho en el mundo de las box-set. Tal vez demasiado. Precios inflados, directos de poco valor con sonido de baja calidad, o simplemente son la inclusión de todos sus discos sin ninguna cosica extra. Muy pocas veces se nos ofrecen tomas alternativas decentes, descartes, demos acojonantes, etc, etc... Así que como he dicho sirven de gran recopilación al uso normalmente con ediciones de lujo, textos, fotos, y esas cosas pero con poco material nuevo que sirva de metadona al desconsolado y adicto fan aunque eso la verdad no es que importe mucho al seguidor incansable ya que admitiendo que no haya nada nuevo en esa caja repleta de cds si el precio no es exagerado acaba uno igualmente picando. Y básicamente eso es lo que me pasó a mi hará unos añitos. Mi querido Modfather sacó al mercado una caja muy bonica, bonica del to, y bien parida que lleva el nombre de “Hit Parade”, hasta aquí todo correcto incluido su ajustado precio para llevar cuatro cds repletos de canciones. Los cuatro cds abarcan toda la carrera de Weller hasta el momento de su edición, es decir, incluye la época con The Jam, la de The Style Council y por supuesto su carrera en solitario. Y os preguntaréis: coño Niko! Dónde está la trampa? Pues joder, en que el primer cd es enterito el recopilatorio “Compact Snap!” de The Jam editado en 1983 que ya tenía en mi poder y que es la repera limonera, el segundo cd no es ni más ni menos que el greatest hits de Style Council editado por Polydor en el 2000 y que es totalmente acojonante y te deja del todo picueto cosa que ya sabía porque lo tengo desde hace tiempo, el tercero de los cedeses es ese imprescindible recopilatorio de la primera época en solitario de Weller llamado “Modern classics” que me compré cuando empecé la facultad y que sin duda está entre mis compilaciones favoritas, y por último el cuarto cd, ese cuarto cd que es el único que se han currado para el asunto y que recoge a modo de recopilatorio la andadura de Weller desde el 2000 con “Heliocentric” hasta el 2005 con “As is now”, es decir un recopilatorio que incluye solo 3 discos de material nuevo y propio, y un disco de versiones al uso. Suerte que luego despachó "22 Dreams" que enterito debería ser el quinto cd si es que existiese. Así pues en una jugada maestra de merchandising Weller y Cía. consiguieron que el gran Nikochan soltara unos cuantos machacantes por algo que ya poseía individualmente pero que aquí se le vendía empaquetado y envuelto en un bellísimo papel de regalo. Para un seguidor como yo de las peripecias del modfather esta boxset no tiene el mayor interés que el del coleccionista y completista de la obra de uno de los mejores compositores de rock que está en activo, pero poca cosa más pues si ya tienes todo su material para qué tenerlo dos veces? No sé... yo alguno de estos discos los tengo por triplicado y es que el “Compact Snap!” salió con otra portadica y también lo tengo. Ya sé, ya sé, soy un merluzo pero no todo es darle a la mula y a los rapidshare de turno, a veces a la gente que respetamos y admiramos hay que comprarle sus cosillas no sea que pasen hambre. Por otra parte este “Hit Parade” es una joya para los que no tengan ningún disco de Weller y quieran indagar en sus diferentes y variados trabajos, es cojonudo para empaparse bien de su obra pues si todos sus cds individualmente son cojonudos la suma de ellos no puede nunca restar. Gran recopilación que os recomiendo y que os deberíais comprar sin dudar ni un instante aunque si tenéis algún que otro agujero en el bolsillo y os cuesta pagar el alquiler a fin de mes no sería mala idea apuntarlo como posible regalo de cumpleaños o uno de los futuribles regalos navideños. “Hit Parade” no aporta novedades, ni sorpresas, ni canciones que nos hayamos escuchado antes pero asegura una cuantas horas gloriosas disfrutando de un buen puñado de obras maestras de nuestro tiempo.
Para ser absolutamente sinceros la moda de los escritores suecos creadores de trilogías con títulos absurdos que para llegar a vender lo inimaginable hasta prefieren morir me la trae bastante floja. Y después de la llegada de Ibra al odiado eterno rival, las putas visitas al Ikea, y la película de los cojones de Abba podríamos decir que Suecia se ha convertido en uno de esos países que encabezan mi lista negra, de todas maneras hay un par de cosas que le salvan de la quema y por las que aún no ha llegado a ocupar el número uno: una de ellas es el Absolut Vodka, otra son las historias que explica el escritor John Ajvide Lindqvist. La verdad es que hace un par de años yo no sabía quién cojones era este tipo pero un buen día me senté en el sofá de casa bien entrada la madrugada y sin saber muy bien de que iba me dispuse a ver un film sueco llamado “Déjame entrar”. Coño! Vaya peliculón! Me dije. Era una historia cojonuda sobre vampiros, sobre vampiros auténticos no esos que tanto gustan ahora y que se mueven en la adolescencia, se petan granos, juegan a ser humanos pijos y atontados, o directamente juegan a triángulos amorosos mientras beben sangre artificial en un pueblo de mierda en el que pasan más fenómenos paranormales que en el jardín de la casa de Buffy. No, aquí no había vampiritos guays al uso. Aquí había una vampira hijadeputa que aparentaba doce años pero tenía cientos de ellos, con un viejo pederasta de sirviente que se ocupaba de asesinar a la muchedumbre para alimentar a la criaturica de la cual decía ser el padre pero que todos sabemos lo que le hacía.... Al menos eso quedaba claro en el libro en el que estaba basado el film, un libro de Lindqvist, ah!, así llegó este tipo a mi hogar. Pues bien, este Sant Jordi nikochana me regaló una nueva novela de Lindqvist en la que los vampiros reinaban por su ausencia. La historia sucede en la ciudad de Estocolmo después de sufrir una extraña ola de calor que ha provocado numerosos incidentes, el más extraño es la resurrección de todos aquellos que fallecieron hace menos de dos meses. Redivivos les llaman. No son zombis, ni infectados. No son agresivos ni quieren comernos el cerebro. Parecen vivos aunque estén como ausentes y actúen de forma mecánica. Lindqvist nos cuenta está fantástica historia en la que no se adorna en la historia de los redivivos sino más bien en el dolor de los vivos que después de enterrar a sus seres queridos ven como vuelven a la vida en un estado a veces putrefacto. En eso el libro me gana, en explicar los sentimientos de los implicados, su amor, su dolor, su angustia. En cambio no me gusta ese toque religioso que se abre paso al final del libro y aunque es muy interesante su enfoque no me acaba de gustar como le ha quedado. De todas formas es una muy buena historia que me ha hecho reflexionar sobre la vida y la muerte, sobre lo que hacemos en vida y sobre cuales han de ser nuestras preferencias y prioridades. Así pues supongo que algo que me hace reflexionar no puede ser malo aunque su origen sea sueco.
Son dos catalanas, un franchute y un marciano que desde hace unos meses luchan a altas horas de la madrugada y bajo el efecto de alguna que otra sustancia de dudosa legalidad por conquistar las ciudades estado de la Italia renacentista contratando para ello un ejército de mercenarios de élite que sólo luchan por la pela llamados condottieri. Al principio todo eran buenas palabras, se respiraba un aire de justicia, legalidad y limpieza en las batallas, los combates eran nobles y reinaba el compadreo pero todo eso cambió después de una sucia jugada alienígena, qué os voy a explicar que no sepáis de mi. Saqué el machete cubano y les di a todos por donde la espalda pierde su nombre. Ahhh!!!! ahora si no notas varios cuchillos clavados a tu espalda es que seguramente tu nivel de alcohol en sangre es excesivo y no te estás enterando de nada.

Sí, llevo unas cuantas semanas redescubriendo el fantasbuloso juego de mesa “Condottiere”, juego de cartas donde como he dicho tendremos que conquistar las diferentes regiones de la Italia antigua hasta conseguir tres ciudades estado adyacentes o cinco desperdigadas por toda la península. Para ello contaremos con cartas de soldado que estarán numeradas del 1-6 y luego el soldado de 10, indicando los números la fuerza de cada uno de ellos en el combate. También contaremos con el poder vigorizador del tambor que doblará nuestra linea de ataque, y qué decir de la sutileza de la cortesana que nos permitirá eligir el siguiente punto a conquistar o la fuerza de la guerrera implacable, toda una heroína que con 10 de fuerza es la más poderosa del cotarro. También contamos con el poder climatológico ya que disponemos de cartas de invierno o verano, en la mesa sólo podrá haber una de ellas, el invierno convierte a todos los soldados de cualquier jugador en fuerza uno, y el verano añade tres puntos a la fuerza de los soldados con más fuerza en la batalla. También hay una carta que termina de forma instantánea la batalla y el espantapájaros que nos permite recoger una carta de mercenario de la mesa. Por descontado la iglesia no se queda a un lado, cuando un jugador lanza la carta del obispo aquellos soldados de mayor fuerza mueren instantáneamente y el jugador que puso en juego a la iglesia coloca la ficha de obispo en un terreno que no podrá ser conquistado hasta que la protección religiosa sea apartada. El sistema de juego es sencillo aunque hay ciertas variables que pueden aumentar o disminuir la dificultad, para empezar se pueden repartir siete o diez cartas dependiendo del sistema, a mi me gusta más el de siete, bien, se reparten siete y por turno cada uno tira una carta a la mesa y va diciendo la fuerza total de su linea de ataque, en cualquier momento un jugador se puede plantar, una vez todos los jugadores se han plantado se suma la linea de ataque, el que más puntos tenga se lleva la ciudad donde estaba la figura del condottiere, y elige la siguiente ciudad a ser conquistada (si es que algún jugador no tenía mayor número de cortesanas), se reparten tres cartas a cada jugador teniendo en cuenta que en la mano sólo se pueden tener 10 cartas y a por otro territorio. Con la modalidad de repartir 10 cartas de entrada se dificulta el asunto pues no se roba carta hasta quedarse sin una en la mano, esto da más valor a las cartas especiales y a la táctica de cada jugador pero se pierde en ritmo y la mala suerte puede desesperar a más de uno. Como digo, un juegaco.

HIGHLANDER (1986)
RUSSELL MULCAHY

"Suerte que está uno aquí para este tipo de cosas"... Dejando de lado a la gente que firma sus discos con nombre propio sea en solitario o en compañía ("Perico el de las garrotas & Los cuidao con lo que te tocas", por ej.), la Historia del Rock "consensuada" parece dejar claro que los más grandes son (que no solo "han sido") los Beatles, los que siguen los Stones y para cerrar el podio tenemos a una serie de bandas (todas ellas paridas antes -o mucho antes, mayormente- de los 80, faltaría) a elegir según gustos. Así, agárrense a donde puedan, ahí tenemos a: Who, Led Zep, Kinks, Clash, Ramones, Queen, Ac/dc, Velvet Underground, y algunas que otras cosas más como el, para mí, auténtico coñazo de los Pink Floyd (a los que detesto horrores pero cuya omisión sería un poco faltar a la cosa). Todo es subjetivo, nadie debería pretender sentar cátedra alguna y se puede discutir/debatir lo que se quiera y hasta donde se quiera (hay quien se tirará de los pelos por no haber mentado antes a la Creedence, los Beach boys , Byrds y hasta los Cream o los putos Stooges o -insisto- todo lo que se quiera y con mis disculpas por lo que me pueda haber descuidado, así del tirón), pero los cronistas y críticos varios han dejado así escritas las cosas para el imaginario y acepción popular... pos vale, dos hurras por esos cabrones.
A partir de todo lo escrito, propongo desde este humilde post la denuncia expresa que supone la "nunca-aparición" de los Genesis en lo que sería la eterna (y gratuita) búsqueda de lo que vendría a ser ese "tercero en discordia"... Los hay mucho mejor situados, desde luego, pero al loro: no tantos como parece si nos ceñimos a bandurrias.
Por supuesto, buena culpa de la errónea (y fatal) concepción general que se tiene de los Genesis es culpa de la propia formación... o en cualquier caso de Banks, Rutherford y el puto Collins... Pero vamos a cachos para encuadrar el asunto. Todas las bandas antes sugeridas en primer término tienen (y por mucho que los fans más militantes se nieguen a verlo) una etapa de unos pocos años donde pisaron el acelerador lo indecible y se comieron todo lo comible, después o antes -según toque-, la cosa estaba más o menos de coña (con las alegaciones que cada uno quiera mentar al margen y a cuestas) pero no a esos niveles venidos de sabe diox dónde (los Fab 4 son los putos amos no por ser los más guapos o los que tenían mejor directo, los son porque sus discos de estudio de la etapa 64-68 es algo que todavía está por igualar... o siquiera por admitir comparación alguna, y por lejana que sea). Volvamos a los Genesis. Entre sus dos discos del 76, el inicio de la etapa post-Gabriel, aún encontramos alguna canción realmente buena (tanto que ni la nasal voz del Sr. Felipe puede estropear del todo), pero tras ellos el otro peso pesado de sus tiempos de mayor gloria, el enorme guitarrista Steve Hackett, se da el piro y todo lo que sucede es... bueno, una medianía en el mejor de los casos y una putísima mierda en comparación a lo que precede: los Genesis del 71 al 74, de "Nursery crime" hasta el invencible "The lamb lies down on Broadway".
Tras dos discos que no recibieron apoyo alguno (que tras escucharlos tampoco extraña demasiado, siendo honestos), llegan el mentado guitarrista, Hackett, y el batería Phil Collins (que como cantante solista, a mí al menos, me parece bastante chungo pero que a las baquetas y haciéndole los coros al otro -como sabemos por los numerosos directos recogidos de la época- no tiene precio el cabrón... a cada uno lo suyo, escueza o no). Y ese par sumados al teclista Banks, el bajista Rutherford (que lo de Mike & The Mechanics, por cierto, mejor hacer ver como que no existe) y, por supuesto, el recontraputísimo crack del Peter Gabriel cuya singladura merecería, más que un post, otro blog entero para él solo, la montan parda. Hago una pequeña pausa solo para señalar que la "destrucción" de la banda tras la marcha de los dos auténticos monstruos de la formación no deja de ser lógica, no hay sino imaginarse que hubiera pasado si tras "Rubber soul" y "Revolver" Lennon y Macca se hubieran largado con viento fresco (y no es que compare a las bandas, es solo para constatar la derivación obvia de quitarle a un grupo de rock sus miembros más importantes... y si comúnmente con uno que falte ya se jodió el invento ni que decir tiene cuando son el doble).
A nivel autobiográfico (y me disculpo por ello) tengo un muy grato y temprano recuerdo de los discos de aquella época de los Genesis y con ello, en efecto, entramos en el terreno del "abuelo Guzzolleta"... Era el año 85 o 86 (diez añitos que tenía aquí el mendrugo), y un mediodía y sin previo aviso aparece la mar de contento mi hermano mayor con un enorme regalo para el nene tras haber cobrado su primera paga de su primer curro. Lo desenvuelvo ávidamente y resulta que era una gigantesca doble platina (marca Crown) que era bastante más grande que yo (hasta los cojones que estaba el hombre de que me subiera a su armario de vinilos -jugándome el físico cosa mala- a los pocos segundos y cada vez que desaparecía por la puerta). Para estrenarla incluyó, además, una cinta sony de 60 para que le grabara la cinta original que la acompañaba: el "Live" de los Genesis de 1973... Y así me he quedao de tarado. Ya me gustaría veros si hubieráis pasado meses y meses escuchando los diez minutos de la esquizoide "Musical box" compulsivamente a tan tierna edad.
Tras el cuento, señalar que aquellos que se consideran amantes del Rock, o de cualquier variedad de música contemporánea que de él deriva, y que aún hoy piensan que los Genesis son solo los de "invisible touch" o "turn it on again" me dan, en verdad, como bastante lastimica... La virtuosa "The return of the giant hogweed" o la cachonda "Harold the barrel" de "Nursery crime", y la preciosa "time table" o la catársis total de los veintipico minutos de "Supper's ready" en "Foxtrot" son espectaculares de mena pero lo del posterior "Selling england..." ya es de traca de cabo a rabo y, por si faltaba candela, cuando parece que la cosa ya no puede ir más allá, Gabriel deja a modo epílogo el inabarcable "The lamb lies..." que podéis comparar sin reservas con la burrada de disco que os venga en gana del último medio siglo (casi cuarenta años le contemplan y sigue dando tralla y sorprendiendo con algo en lo que no te habías fijado anteriormente a la que te descuidas -de éste y "Selling" no aparecen imágenes en la entrada porque me los dejo para la sección vinilera... cosa por la que entendería que enfermarais de la envidia ipso facto-). Si además cojéis todo eso y después lo empalmáis con los tres primeros discos del Gabriel solateras (que también poseo a 33 rpm, por cierto -si es que soy el más grande, joder-) ya es como para hacerse un tatuaje en la espalda con la jeta del tipo ("family snapshot" o "Solsbury hill", entre otras, se pasan de buenas las puñeteras).
En fin que allá cada uno con lo suyo, pero extrapolando (que significa llevar las cosas de un lado a otro partiendo de una premisa común -y no zamparse dos Twister y un Frigodedo de una tacada como piensa Nikochan-) a un ejemplo futbolístico: todo el mundo se maravilló con Ronnie con sus dos primeras temporadas y pico en el FCB, después se perdió y hoy es una pantomima, un mal chiste, de lo que fue... pero "lo que fue", y a pesar de lo esporádico, fue mucho si nos ponemos a recordar, damas y caballeros.
Moraleja: antes de poner a parir a los Genesis, en general y a lo bestia, escucha lo que hicieron en la etapa aquí apuntada... tras ello ya puedes cagarte en Felipe Colins lo que quieras, que yo te ayudo sin problemas y bien a gusto.