Con más pinta de piloto de serie de postín que de película indie, "Calibre" se deja ver y nos mantiene interesados en su poco más de hora y media en la que revisa con humildad y buen hacer la idea presentada hace casi cincuenta años en "Deliverance", vista en mil y una película, y que podríamos resumir en chicos de ciudad se van al monte a vivir una experiencia y de allí (casi) no vuelven. Es y tiene toda la pinta, "Calibre", un film de debut, una ópera prima de su director Matt Palmer, quién había realizado ya algún corto interesante y escrito sus propios guiones. "Calibre" es por tanto un trabajo personal que ha contado con la colaboración de Netflix para llevarse a cabo, y al parecer muchas de las películas independientes futuras comenzarán a seguir el mismo camino, aunque en este caso sí se estrenó en cines y participó en festivales. El film es escocés y se nota. Sus actores están notables aunque el verdadero protagonista es el entorno y la situación en la que los protagonistas se ven implicados. Es en definitiva un thriller atmosférico en el que toca sufrir al espectador, un film que no inventa nada y que tira de conceptos ya vistos pero que no resulta cansinos ni convencionales puesto que la puesta en escena es estupenda. No esperéis la película del siglo pero seguro que os completa una tarde/noche en la que no sé sabe muy bien que visionar. 

Ya queda menos para comenzar mi necesario y merecido periodo vacacional. Dentro de unas semanas desapareceré de las redes durante un tiempo para relajarme en las aguas de la Costa Brava, y además de playa y piscina habrá tiempo de sobra para los libros y películas que se quedaron en pendientes, nueva y vieja música, y por supuesto buenos ratos con mis hijas delante de un tablero o con unas cartas entre manos. Uno de mis nuevas adquisiciones que ya está dando mucho juego es el juego de cartas para dos/cuatro jugadores "Rainbow". Un juego creado por Juan Carlos Ruiz (Mascotas) y editado por Átomo Games, al módico precio de 11,50 euros. Ideal para iniciar a los más pequeños de casa, pues lo único que tendremos que hacer es conseguir completar la palabra "rainbow".


Existen dos tipos de cartas. La cartas de letra y las de climatología. Cada tipo en un montón. Y en cada turno el jugador roba primero una carta de letra y después una de climatología. Al escoger una de letra la colocará en orden para forma su palabra en su zona que llamaremos cielo, y luego una de climatología que colocará justo encima de las letras. Si alguna de estas cartas ya las ha conseguido las colocará en el cielo de otro jugador. Cual es la miga? pues las cartas de climatología: el sol y la lluvia no hacen nada, pero juntos pueden hacer desaparecer la tormenta, y dicha tormenta en un cielo provoca que un jugador no pueda ganar la partida hasta hacerlo desaparecer aunque tenga la palabra "rainbow" conseguida. Luego tenemos el viento, que nos sirve para robar carta o eliminar la carta de nube, que se colocará como comodín/estorbo sustituyendo una letra y que sólo podrá eliminarse mediante el viento. Una vez se han utilizado las cartas, o si alguna no se puede colocar en ningún cielo se descartan. Así pues, en menos de veinte minutos tenemos a nuestros pequeños contentísimos y pidiendo otra partida tras otra para poder machacar a sus progenitores. El juego incluye un modo cooperativo y uno más sencillo sin algunas cartas de climatología, pero mi hija Èlia de casi cinco años domina a la perfección el mecanismo de las cartas y su poco pero cuqui puterío. Un juego bueno, bonito y barato para pasar un maravilloso rato. 
"Don't Box Me In"


En una de esas noches de insomnio pre-veraniegas en las que no sabes que elegir de tanta opción entre Netflix y HBO, uno se decanta por esta última y por una de sus series más vistas en todo el planeta. Dicha serie responde al nombre de "Siren" y, sorprendentemente para un servidor, tiene confirmada una segunda temporada. Algo lógico si nos ceñimos a sus números de audiencia y algo increíble si nos centramos en su calidad. No conocía a nadie del reparto y mucho menos al director, aunque visto lo visto no me parece nada extraño. La serie es una mamarrachada de principio a fin, una absurdez para adolescentes en la que a cada diez minutos podemos encontrar una incongruencia e incomprensibles decisiones de guión, ya no hablamos de las interpretaciones. Si he visto toda la temporada? Sí. Me la impuse de castigo y como manera de formatear mis gustos y hacerme una puesta a punto. Con tanta serie a veces uno puede perder perspectiva y esta "Siren" al menos te devuelve a la realidad televisiva. Hay muchísimas series, más que nunca, pero no hay tantas buenas, hay realmente pocas. Supongo que para que haya una "Westworld" debe existir una "Siren", para ser libres, locos y espectaculares hay que hacer caja, y sin duda HBO lo consigue con este producto que no es original suyo sino de Sony, por ahí empezamos a entender algo de lo que sucede. La historia? pues bastante tonta. Una sirena es capturada por un pesquero, a los pescadores se la roban los militares para experimentar y la hermana de esa sirena llega a tierra en su busca donde interactuará con los habitantes de un pueblo entregado a las leyendas de las sirenas..... Un despelote de mediocridad.


EELS/ THE DECONSTRUCTION (218)/ BONE DRY

 

Parece mentira pero ha pasado ya un lustro desde la última visita de Mr E a Barcelona. Aquel  concierto también en Barts confirmó lo sabido: Eels son dinamita pura. No son una banda cualquiera, son una de las mejores de su generación y sin duda alguna Mark Oliver Everett un esencial de los últimos años y un imprescindible en la banda sonora de mi vida. Pues bien, esa tardanza en volver de gira también se debía a una sequía creativa en el estudio. Aquella gira pertenecía a su maravilloso y glorioso "Wonderful, Glorious", y al año siguiente nos deslumbró con "The Cautionary Tales.." pero de eso ya habían pasado cuatro largos años, en los que Everett había decidido descansar. Por suerte a Mr E se le iluminó la quijotera y de su mente salieron las canciones de "The deconstruction", un ejercicio de volver a ponerse a punto, de engrasar la maquinaria, de repasar su propio estilo y de abrir nuevas vías. Es "The Deconstruction" un disco inmenso y por suerte sirvió para que levantase el culo del sofá y montase una gira que le devuelve a nuestras tierras y a la que era imposible no acudir a pesar que ese mismo día en Barcelona la competencia era feroz.

Viendo los cancioneros de la gira sólo cabía esperar pasarlo bien. Fue fiel a su setlist, prácticamente calcado en todas las citas europeas. La formación anguileña entró después de la fanfarria de Rocky y pronto regalaron dos versiones decomunales: primero el "Out in the Streets" de The Who y luego el "Raspberry Beret" de Prince. Ambas magníficas e incendiarias, puro rock, pura energía, tal vez tanta que "Bone dry" sonó algo anquilosada. Así pues fueron sonando "Flyswatter", "Dog faced boy", "A magic world", "Dirty Girl", "Daisies of the galaxy", "That look you give that guy", "Prizefighter", "Daisies of the galaxy", "Rusty pipes", "Open my present", "You are the shining light", "My beloved monster", "I'm going to stopr pretending..", "Climbing to the moon", "I like the way this is going", "Little Joe", "Today is the day", "Novocaine for the soul", "Souljacker pI", una versión muy clashera de "I like Birds", "You rock my world"....  Brutal, como podéis observar. Más o menos por ese orden y no creo dejarme ninguna. Luego se fueron y volvieron enseguida con otra de Prince: "When you were mind", y el cierre definitivo con una brutal "Mr E beautiful blues" que parecía obra de los Who por ese tono tan Townshend que le dieron, "Fresh Blood" y creo recordar el cierre con "Blinking lights". Maravilloso todo. Como cabría esperar. No defraudó, gustó y se gustó. Demostrando que sigue en forma, que su banda está engrasada, que puede rocanrolear o ponerse melancólico sin pestañear, sin dar síntomas de decaimiento. Un señor E que tiene infinidad de canciones donde elegir y al que le encanta realizar versiones, esta vez Prince y los Who fueron los elegidos, y no cabe duda que sabe versionar y darle su estilo, e incluso cuando se autoversiona suena arrollador. Excelente concierto, si vuelve por aquí, no se lo pierdan.



*post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

Con "Find a Light", sexto disco de la banda de Atlanta Blackberry Smoke, cierro mi época americana antes del verano. Muchos son los discos del otro lado del charco escuchados estos últimos meses pero realmente tres serían los que realmente me parecen imprescindibles este año, y este "Find  a Light" ,aunque delicioso, no estaría incluido en esta tripleta. No es que no sea un disco excelente, que lo es, simplemente no me ha acabado de engatusar del todo, bien porque ya andaba agotado de tanto rock americano countryl/sureño o porque el clima, el calor y la playita me invitan a otra clase de escuchas. No es superior el último disco de Blackberry Smoke al "Providence Canyon" de Brent Cobb, ni al "Volunteer" de Old Crow Medicine Show, ni mucho menos al "Changing Colours" de los canadienses The Sheepdogs, pero tampoco anda muy lejos. El problema es que hablamos de tres discos sobresalientes que difícilmente pueden igualarse. Hay algo en el disco que no acaba de funcionar, puede que como decía el bueno de José Navas en su "Redondo y  con agujero" les falte algo de "progresión", de alto minutaje, de extenderse más allá de los tres/cuatro minutos, y bien es verdad también que las colaboraciones son deliciosas (Amanda Shires, Wood Brothers, Robert Randolph)  pero que hace más impersonal el disco. Charlie Starr, Brit Turner Paul Jackson, Richard Turner, y Brandon Still son sin duda músicos excelentes, virtuosos algunos de ellos, pero en mi opinión carecen de esa magia que puede permitir que no seas el mejor músico pero sí el que mejor toque. No sé si me explico. Es algo que está ahí, intangible, inexplicable, incomprensible. Mojo le llaman algunos, y eso creo que les falta a estos Blackberry Smoke. De todas maneras estamos ante un cañonazo de disco, tampoco me he vuelto loco. Comienzan el espectáculo con la contundente "Flesh and Bones" que nos da una idea equivocada de lo que encontraremos más adelante. Tema excelente que da paso a un sonido clasicorro más acorde con el disco que responde por "Run away from it all" donde el toque sureño predomina con suma clase y sabiduría. Es en los temas más clásicos donde lso Blackberry Smoke salen ganadores. Canciones como "Medicate my mind", "Best seat in the house" y "I'll keep rambling" (con Robert Randolph) son ejemplos de lo que quiero decir, ejemplos de temazos muy clasicorros y típicos de un estilo del que los Blackberry son grandes representantes pero no maestros. Mención especial para la bella "I've got this song", la precisos "Let me down easy" junto a la compañera de Jason Isbell y por supuesto el cierre con "Mother Mountain" donde el espíritu de CSN hace acto de presencia. "Find a Light" es un disco excelente, no hay duda. Es un disco sureño de alto copete al que tal vez le falte algo de gancho para noquearnos o tal vez, puede, seguro que se aa nosotros a quienes nos falte un par de pintas más.

Blackberry Smoke - Find a Light (2018): 01.- Flesh And Bone/ 02.- Run Away From It All/ 03.- The Crooked Kind/ 04.- Medicate My Mind/ 05.- I’ve Got This Song/ 06.- Best Seat In The House/ 07.- I’ll Keep Ramblin’/ 08.- Seems So Far/ 09.- Lord Strike Me Dead/ 10.- Let Me Down Easy/ 11.- Nobody Gives A Damn/ 12.- Till The Wheels Fall Off/ 13.- Mother Mountain


En una de esas tertulias a altas horas de la madruga sobre interesantes directores de los últimos años salió el nombre del sur coreano Bong Joon-Ho a raíz de su película exclusiva para Netflix "Okja" que tengo en pendientes y que con total seguridad veré estas próximas vacaciones. En ese no parar de cambiar información me percaté que había visto "The Host" y que me había gustado, así que todo el mundo se extrañó que gustándome como me gusta la ciencia-ficción no hubiese visto todavía "Snowpiercer", que para los de la aquella mesa era sin duda un clásico moderno. Así que no pude resistir el envite y me metí entre pecho y espalda dos horas de postapocalipse que sinceramente me parecieron minutos. La historia es bien sencilla: intentando solventar el calentamiento global, el mundo libera un gas que no solo lo resuelve sino que congela todo el planeta y casi toda la humanidad perece a excepción de los pasajeros del Snowpiercer, una máquina/tren/minimundo impulsado por un motor eterno donde se reproducen las clases sociales, las injusticias y toda la sociedad conocida.... Y no os explico más porque os jodo la historia, aunque más o menos los del vagón de cola que son la escoria de la sociedad deciden revelarse e ir vagón por vagón para acceder a la locomotora en una especie de "operación dragón" donde a cada vagón encontraremos un rival a batir, un problema a resolver.. mucha acción, y muchos muertos. En realidad tampoco hay nada sorprendente pero todo está rodado de manera exquisita, con un ritmo endiablado y con grandes dosis de acción y de humor. Además y a pesar de ser un producto surcoreano, el casting es increíble: Chris Evans,  Song Kang-ho,  Tilda Swinton,  John Hurt,  Ed Harris, Jamie Bell,  Octavia Spencer, Ewen Bremmer...  El film es excelente y cuesta entender como un film de esta guisa, casi un blockbuster, continúe siendo desconocida para la mayoría. 

Seguimos con mis adquisiciones jueguiles para este verano. Hablamos hace unos días del excelente NMBR9, en el que la habilidad espacial a lo tetris nos daba grandes momentos. Hoy toca hablar de un juego maravilloso perfecto para cuatro jugadores aunque se pueden dar partidas a tres e incluso a dos. El gran diseñador de juegos Bruno Cathala crea un magnífico juego con una extraña mezcla de Dominó y Carcassone. Una edición estupenda de Blue Orange/Morapiaf con unos diseños preciosos de Cyril Bouquet. Sencillo pero con más chicha de lo que parece. Estamos ante otro juego abstracto en el que tendremos que construir los terrenos alrededor de nuestro castillo, y lo haremos gracias a unas fichas de terreno, tipo dominó, que iremos colocando estratégicamente hasta rellenar un terreno de 5x5 casillas intentando que no quede hueco alguno. Tenemos por tanto que ir cogiendo las fichas de terreno y colocarlas alrededor del castillo, teniendo en cuenta que si en el dibujo del terreno hay "corona" multiplicaremos las fichas seguidas de terreno por la suma de coronas que haya en la zona de esos terrenos, y eso es lo que nos dará al final la victoria. Parece difícil pero en realidad en cuanto lo ves no hace falta casi explicación. Tal vez la miga está en cuando es el turno de cada uno, cuando querer ser el primero y cuando es mejor ser el último. Pero para haceros una idea las losetas/fichas de dominó van numeradas. Se sacan al azar cuatro y se ordenan por números de forma ascendente. el jugador inicial elige una loseta y coloca su "meeple" sobre ella, y así van colocando los cuatro jugadores. El que se quedó con la última loseta, será el primero en escoger en la siguiente ronda y así irán los turnos hasta que se acaben las fichas/losetas, las cuales se colocan como dije en una disposición 5x5 bajo las normas básicas del dominó. Un juego muy bueno, muy bonito y sí, como están los precios, barato. Ideal para toda la familia, equilibrado en azar, estrategia y habilidad. Duración por partida aceptable y muchas diversión. Una pequeña joya.