La combinación entre BBC y los clásicos de la literatura siempre gustan en el hogar nikochiano. Si hablamos de Agatha Christie y sus "Diez negritos" pues ya ni os cuento. Bajo el título original del libro, el canal BBC One lanza una excelente miniserie de tres episodios de más o menos una hora de duración que nadie en su sano juicio debería perderse. Da igual si conoces al dedillo la historia o si es la primera vez que uno se topa con ella, la cosa funciona, y no solo lo hace gracias a la historia, al guión adaptado, sino que mucho tiene que ver la puesta en escena, el ritmo, la ambientación y por supuesto los actores implicados: Douglas Booth - Anthony Marston/ Charles Dance - Juez Lawrence Wargrave/ Maeve Dermody - Vera Claythorne/ Burn Gorman - William Blore/ Anna Maxwell Martin - Ethel Rogers/ Sam Neill - General John MacArthur/ Miranda Richardson - Emily Brent/ Toby Stephens - Dr. Edward Armstrong/ Noah Taylor - Thomas Rogers/ Aidan Turner - Philip Lombard... Todos más o menos conocidos en el mundillo televisivo y algunos más que otros también en la gran pantalla. La sinopsis aceptada es la siguiente: Ocho personas son invitadas a la isla de Soldier, una roca aislada, cerca de la costa de Devon. En la mansión no hay ni rastro de los anfitriones, tan solo dos sirvientes. En total diez personas que una a una irán muriendo en extrañas circunstancias... y lo peor de todo, el asesino es uno de ellos...  Y nada más, nada más que decir de este clásicos de la literatura muy bien llevado a la pequeña pantalla.


RAY DAVIES/ AMERICANA (2017)/ AMERICANA

 

No habrá disco de The Kinks y tampoco gozaremos de una reunión de los hermanos Davies, y siendo yo, como soy, un gran seguidor de la música de Ray Davies no sé porqué me alegro de ello. Sinceramente creo que no estarían a la altura y no me gustaría tampoco que quedara un mal sabor de boca con su deseado regreso, un mal recuerdo de su música, de su gran obra. Como digo soy un gran fan de The Kinks pero no soy ciego ni sordo. Nunca me gustó, por ejemplo "Soap Opera", incluso me parece un mal disco. Como tampoco creo que sus discos desde 1979 sean grandes trabajos. Siempre encontramos grandes canciones, singles a la altura de su leyenda pero la dupla "Sleepwalker"/"Misfits" dejó seco a los Davies, y decir eso no significa no amarlos, simplemente es reconocer que las letras de Ray ya no eran tan certeras y la guitarra de Dave ya no escupía riffs abrasadores como antaño. A todo esto nos topamos con sus carreras en solitario, que francamente, son más que intrascendentes. Sí, hay algunos destellos de magia, pero poco o nada a rememorar, a destacar. Recuerdo ver a Ray en su gira de "Storyteller" y parecerme un genio (lo que es, vamos). Estaba en plena forma y ese, sí que hubiese sido el momento perfecto para una reunificación, pero Ray siempre va al revés del mundo, y preparó canciones para dos discos en solitario que son muy pero que muy flojos, hablo de "Other's people life" (2006) y "Working Man's Café" (2007). Dos discos irregulares donde se hacía acompañar por una banda que no estaba al nivel deseado ni al merecido. Y vuelvo a repetir que canciones buenas había, de eso no hay duda, pero les faltaba algo. Les faltaba empaque, mejores acabados...  o simplemente fuese la eterna comparación a su pasado Kinky pues a eso no hay escapatoria alguna. "Americana" es su nuevo disco, su vuelta a la vida musical, a primera línea. Y como siempre genera disparidad de opiniones. Comparaciones al Ray pasado y al presente. Hay quién ve en esta nueva colección de canciones una vuelta a lo grande, ve una obra maestra, una muestra del poderío de Ray; otros, en cambio, ven un quiero y no puedo, unas canciones que de no ser de quién son pasarían de soslayo, o puede que todo lo contrario, si esas canciones fuesen del veinteañero que ha mamado Kinks toda su vida, tal vez sería aplaudido y convertido en multiventas. En esas estamos. Y personalmente, ni creo que "Americana" sea la puta obra maestra del año, ni que no estemos ante un auténtico disco notabilísimo muestra de "la arruga es bella". El disco es bueno, no hay duda, pero también unas cuantas canciones menos no le hubiesen ido nada mal. A todo esto, es imposible no destacar la presencia de los Jayhawks como banda de Ray Davies. Se notan, y se notan mucho pues su calidad es pasmosa. Son muy grandes y Ray ha sabido canalizar esa inmensa calidad en su beneficio, sonando no como Ray and the Jayhawks, sino como una banda nueva liderada por Ray Davies. En eso, el empaque del disco, su sonido, su atmósfera... es destacable. Y no, no es un disco de "americana", es un disco de un genio septuagenario inglés que siempre se ha sentido atraído por yanquilandia. Un notabilísimo disco independientemente de quién lo firme. 


Ray Davies - Americana (2017): 01.- Americana/ 02.- The Deal/ 03.- Poetry/ 04.- Message From the Road/ 05.- A Place in Your Heart/ 06.- The Mystery Room/ 07.- Silent Movie/ 08.- Rock 'N' Roll Cowboys/ 09.- Change for Change/ 10.- The Man Upstairs/ 11.- I've Heard That Beat Before/ 12.- A Long Drive Home to Tarzana/ 13.- The Great Highway/ 14.- The Invaders/ 15.- Wings of Fantasy.

Una notas tímidas y bellas al piano dan el pistoletazo de salida al nuevo y flamante disco de Sir Ray Davies. Entra la guitarra y la voz de Ray, viejuna pero deliciosa, que es arropada maravillosamente por los Jayhawks dando rienda suelta a la narrativa kinkiana... Es "Americana", la canción, un sobresaliente absoluto. Una canción made in Davies. Un tremendo pelotazo marca de la casa que podría estar en cualquiera de sus discos ochenteros, pues ese aroma se siente, se paleada y se disfruta. "The Deal" me parece sensacional. Muy brit-pop. Se nota la influencia de Ray en aquel pseudo-movimiento isleño, se nota su influencia sobre los Blur, pues es fácil imaginar a Albarn entonando e incluso firmando esta canción. Británica a no poder más. El estribillo es puro noventa, puro revival kinkiano. "Poetry" es otro de los grades temas del disco, mi favorito junto a "Rock'n'roll cowboys". Me hubiese gustado escuchar a Dave rasgando esas guitarras que por otro lado harían las delicias de los Pretenders de la Hynde, y que encajarían a la perfección en "State of confusion". Entonces llega el primer gatillazo, "Message from the road". Me da una destrempera absoluta. Pido perdón a los fans kinkys pero es así, no me gusta nada. Es aburrida, cansina y perezosa. Mientras que "A place in the heart" aunque es harina de otro costal y es divertida, puro cabaret, no me acaba de engatusar porque a mi ese toque a "soap opera" nunca me ha sentado bien, siempre se me ha indigestado. "The mystery room" me parece recuperar el rumbo. Me parece una más que notable canción. "Silent Movie" es un recitado que sirve para enlazar con otra de las grandes canciones del disco, "Rock'n'roll cowboys", donde encontramos al gran Ray. Así sí, Así de diez. Otra canción que creo que no está a la altura y se podría haber ahorrado es "Change for change" como "The man upstairs" que comienza con el clásico "you really got me" para seguir con el recitado al que no le veo la gracia... Suerte que se recupera con "I've heard that beat before" que es otra delicia muy kinky y porqué no decirlo también, muy Randy Newman. Esta canción es el inicio de uno de los grandes momentos del disco pues a continuación llegan un par de canciones notables. Primero "A long drive home to Tarzana" con esa "americana" kinkinizada en la que los Jayhawks destacan sobremanera, y luego con "The great highway" que es un pelotazo rockero que en manos de Dave sería memorable. "The Invaders" es una debilidad personal, simple pero efectiva, que nos lleva en volandas al final con "Wings of fantasy" que va con el piloto automático.

Vale, "Americana", la vuelta del genial Ray Davies, no es todo lo maravillosa y asombrosa que esperábamos o deseábamos, y esto es del todo surrealista pues queríamos algo fabuloso... De todas maneras estamos ante nuestro momento de suerte pues podemos disfrutar de nuevas canciones de Ray, quién demuestra que no estando a tope es capaz de firmar un buen puñado de temas que no andan lejos de sus últimas aventuras con The Kinks. Debatiremos si es o no un grandísimo disco, sinceramente creo que no lo es, pero como fan de The Kinks que soy, estoy totalmente entregado a él, disfrutando de los últimos coletazos de un genio. "Americana" es un disco notable, disfrutable tanto para fans como para oídos vírgenes kinkinianos. En fin, gracias Ray. OOoouuuhhh!.

Puede parece que "Comachería", el film dirigido por David Mackenzie, sea poca cosa. Pero estamos sin duda alguna ante un film magnífico. Sin fuegos de artificios, cimienta su calidad en unas actuaciones poderosas y en un guión, obra de Taylor Sheridan (Sicario), sobresaliente. Es esta "Hell or high water" un western en toda regla en el que dos hermanos deciden atracar las sucursales de un banco al cual le deben la hipoteca de su rancho el cual están a punto de perder. Los hermanos están interpretados notablemente por Chris Pine y Ben Foster, mientras que el punto interesante lo pone el sheriff que les persigue, un viejuno y como no espléndido Jeff Bridges. La película fue nominada a cuatro o cinco premios Oscar el año pasado y lógicamente no se llevó ninguno, pues es una película, como ya he dicho antes, sin fuegos artificiales. La historia atrapa y no podemos despegarnos del asiento hasta ver a donde nos llevan todos esos atracos. Nos llevan hacia algo que no por sabido deja de interesarnos, pues no es el final del viaje lo que nos atrapa sino el viaje en sí mismo. En fin, que esta llamado western social es nada más y nada menos que cine en mayúsculas, una historia dura y real como las novelas de McCarhty, ya sean "La Carretera" o "No es país para viejos", por poner dos claro ejemplos de novelas suyas que han dado el salto al cine. Esa atmósfera de cruda realidad, de decadencia y amargura. Un film con una fotografía descomunal y una banda sonora a cargo de Nick Cave y su compinche Warren Ellis muy interesante. Peliculón, para qué decir más. 

En 2014 sentí un flechazo al escuchar el disco de "You Me and Apollo" llamado "Sweet Honey", y lo hice tarde y mal pues el maestro Johnny JJ me había insistido en que era uno de esos discos que uno no puede dejar escapar. Como siempre, llevaba toda la razón. Pues bien, fue escuchar la voz de Brent Cowles y tener una erección durante meses. Allí sí había banda a seguir, sí había un artista de verdad, y un músico e interprete genial. Desgraciadamente después de aquel disco se informó de la disolución de la banda, y tal como llegó a mi vida Cowles se esfumó, dejando un gran vacío en el hogar nikochiano. Por suerte Brent Cowles está de vuelta, y lo está en solitario y con un EP bajo el brazo que responde por "Cold Times". Cinco nuevas composiciones que demuestran y confirman que Cowles es una animal, un mñuscio descomunal que promete darnos grandes alegrías. La primera de las canciones, "Lift me up (leave me here)", deja claro ante lo que nos encontramos. Rock de alto copete, por el que seguro que Jack White y sus Raconteurs matarían. "Cold Times" es otro temazo. La voz de Brent es un despelote y ese final que invita al gospelito ya ni os cuento. En "Maybe we're fine" raga más la voz y se da un aire a los "Diamond Rugs", cosa que no me encanta y me alucina, aunque su voz es más popera que la de McCauley que tiende más a rockear. "9th & Lafayette" es otro tema descomunal, como todos los de este EP para qué engañarnos no?. En este caso me recuerda muy mucho a Ryan Adams... y es que yo soy muy de buscar parecidos, lo siento, pero es imposible que no me venga ala cabeza el geniecillo de culo inquieto de Jacksonville. Cierra el EP Cowles con "Hold Up", otro trallazo. Y nada más. Esto es todo, que no es poco. Un EP magnífico que nos deja con muchas, muchas ganas de un LP. 

Brent Cowles - Cold Times (EP, 2017): 01.- Lift me up (leave me here)/ 02.- Cold Times/ 03.- Maybe We're Fine/ 04.- 9th & Lafayette/ 05.- Hold Up.


Hickman y Lowery o Lowery y Hickman, o lo que viene siendo lo mismo: Cracker; no veían de gira para presentar disco alguno, no había nuevas canciones que mostrar y puede que por ese motivo no suscitaran esa efervescencia que si apareció en su última visita a Barcelona en la sala Music Hall. Por suerte para muchos, la sala escogida fue un acierto. La Sala 2 de Apolo es una maravilla para ver a bandas gigantescas en familia, pues como viene siendo habitual la entrada no superó los doscientos asistentes. Un placer verles de esa guisa. Cercanos e infalibles. Y sí, digo infalibles porque su calidad está muy pero que muy por encima de la media. Hickman está sin duda en estado de gracia. Es un guitarrista TOP, mientras que Lowery, se mostró algo más adormilado aunque cuando atacaba los éxitos de sus dos primeros discos nos ponía todo de punta. Más o menos el cancionero fue el de los otros conciertos en tierras peninsulares, tal vez eché de menos la maravillosa "Almond Grove" de su último disco, y es que ese doble disco, ese "Berkeley to Backensfield" es gloria, y me extraña que no toquen más del primer disco, del más rocanrolero pues todas sus canciones encajarían perfectamente junto a sus clásicos himnos: "Teen angst", "This is cracker soul", "Sweet potato", "Low", "Euro-trash girl", "The golden age", "Get off this"... muchos de los cuales sonaron, casi todos.... Un deleite. Siempre volviendo al sonido americano, al del blues-rock, incluso al maravilloso country de "California country boy". Comentaba el populacho que no fue su mejor actuación, y puede que lleven razón pues un servidor nada más ha podido verles en directo en un par de ocasiones, pero seguro que nadie discute la calidad, yo un algo la duración pues se me hizo muy corto y creo que lo fue. Una hora y media más o menos. Sin casi concesiones al escaso público que allí se encontraba. Pero ninguna queja más, únicamente ésta pues hubiese estado escuchándoles toda la noche y más, pues cada vez que les escucho ya sea en directo o en sus discos me parece más y más grandes. Y su primer e impresionante disco, debido a este concierto, vuelve a sonar sin cesar en el hogar nikochiano.


Muy buenas crítica había recibido la serie "Six" que se emite a través de HBO pero que si no estoy equivocado ha sido producida por el canal americano History. Estamos ante una miniserie de ocho episodios, que al parecer tendrá una segunda temporada, en la que nos explican la historia de un grupo de Seals, su día a día, sus inquietudes, miedos, relaciones... y como no, sus misiones de salvamento y asalto. Dicen que representa muy bien el trabajo de estos soldados de operaciones especiales y que incluso la serie parte de un hecho verídico. Personalmente la serie no me ha convencido, la acción está muy bien tratada no así el argumento y los personajes. En cuanto a la historia es de lo más convencional, sin espacio para sorpresas pero lo peor son algunos diálogos y como están perfilados los personajes, los Seals y sus familias. La serie está protagoniza por Walton Goggins (The Shield, Justified...) y es el único que cumple. Poco que decir más de esta serie bélica de propangada americana, guión de primaria y factura impecable, bueno sí, que no la veáis.


Pokey LaFarge/ Manic Revelations (2017)/ Better Man Than Me

 

Con media docena de discos ya publicados se puede afirmar que Andrew Heissler o lo que es lo mismo, Pokey LaFarge, es un artistazo del copón bendito. El de Illinois lleva una década entregando canciones maravillosas que beben sin disimulo del swing, el blue-grass, el folk, la dixieland, el country e incluso el soul. Si de algo se le puede acusar a Pokey es de no ser nada moderno, de vivir en un estado retro perpetuo, aunque posiblemente eso sea más algo positivo que un reproche. Un servidor le conoció con su disco del 2013, su "Pokey LaFarge" resultó ser un artefacto tremebundo que me encandiló y llevó al huerto. Magnífico de principio a fin. De ese modo no quedaba otra que mirar atrás, redescubrir sus trabajos anteriores mientras el nuevo tomaba forma. Por un lado, fue algo decepcionante descubrir que lo anterior no estaba al mismo nivel y, por otro, siendo optimista, era normal pensar que le quedaba mucho que ofrecer y mucho margen de mejora. En 2015 entregó "Something in the Water" que en su momento no me pareció mejor que su predecesor, pensamiento y opinión que corrijo ahora mismo, pues en general sí me parece un disco superior, más aún viendo hacia donde se dirigía su música, y hacia donde a conseguido llegar con su nuevo lanzamiento, su "Manic Revelation", al que ya hemos podido darles las suficientes escuchas para afirmar que estamos sin duda ante el mejor disco de LaFarge, y un grandísimo, esencial e imprescindible disco del 2017. Pokey trabaja con sus músicos de confianza: Joey Glynn (bajo), Ryan Koenig (armónica, guitjo, guitarra eléctrica), Adam Hoskins (guitarra eléctrica), Matt Meyer (batería), Luc Klein (trompeta, bombardino, piano, glockenspiel), Alec Spiegelman (saxofón, piano, tuba, órgano, clarinete, flauta) y David Beeman (guitarra, órgano); y el productor Tony Hoffer, y así entregar diez canciones originales que se ponen el vestido de gala, se tiñen de soul y nos hacen esbozar una enorme sonrisa de felicidad. 


Pokey LaFarge - Manic Revelations (2017): 01.- Riot In The Streets/ 02.- Must Be A Reason/ 03.- Better Man Than Me/ 04.- Bad Dreams/ 05.- Mother Nature/ 06.- Silent Movie/ 07.- Good Luck Charm/ 08.- Going To The Country/ 09.- Wellington/ 10.- I Will Never Change.

"Riot in the Streets" es la encargada de abrir este grandísimo disco, y es a su vez el primer single. Un tema que se va por souleares, un tema alegre y despreocupado, un temón que es candidato número uno a cerrar sus conciertos. Nada novedoso pero claramente siguiendo el abc de los grandes temas, los radiables, los de antaño. En eso no hay cambio, sigue mirando atrás Pokey, y lo hace con un clase y solvencia que apabulla. Estribillo pegadizo y arreglos maravillosos de viento. Requetemón. "Must be a reason" sigue con la vena soul por montera, estamos ante una de mis canciones favoritas del disco y qué decir de "Better man than me", una cincuentada que quita el hipo. Dos temas fantásticos que completan una tripleta inicial para enmarcar. Con "Bad dreams" se da un respiro. Un medio tiempo delicioso, uno de esos temas que se te graban en el cerebelo y ya no puedes dejar de tararear. Llegando al ecuador del disco nos encontramos con otra canción de rompe y rasga. Tarantiniana a tope... "Mother Nature" es fantástica y tiene esa trompeta de otra galaxia y otro tiempo que vuelve a cualquiera tarumba. El mejor disco de Pokey no afloja, no baja la calidad y eso por ejemplo lo confirmamos al escuchar "Silent Movie" y "Good luck charm". Para el final Pokey nos tenía reservada una joya que responde al nombre de "Going to the country", una muy marca de la casa, con su toque cinematográfico. "Wellington" es trotona, simpática y muy de pub, mientras que en el cierre con "I will never change" vuelve a soulearse un algo, y nos da pistas de hacia donde se dirige musicalmente. El señor LaFarge entrega un disco soberbio, uno de los discos ocultos del año que a buen seguro uno pierda unos minutos en escucharlo acabará por enamorarle.