A falta de menos de un mes para la visita de Tito Neil a Barcelona, un servidor comienza a calentar motores y a repasar su gigantesca y brillante carrera, la carrera del más grande de los artistas de la música popular que haya existido jamás de los jamases con permiso de Bod Dylan, obviamente. Te puede gustar más acústico o con la electricidad por montera, te puede gustar más con los Buffalo Springfield o con los tres mosqueteros: Crosby, Stills y Nash, o por su faceta en solitario, o con los Crazy Horse o con quienes se atrevan a acompañarle, porque sí, es un lujo trabajar junto a él pero también una gran responsabilidad llena de presión, y en estas que con The  Monsanto Years tengo que aplaudir a Promise of the Real, la banda que acompañó en una nueva aventura a Tito Neil y que en mi opinión no se ha valorado como debiese, si a Young le hubiesen acompañado los Crazy Horses el populacho hubiese enloquecido. Hablamos de un Neil Young sobrepasando los setenta, juntándose con la banda liderada por los cachorros de Willie Nelson, banda con entidad propia que creo acaban de editar un nuevo disco, Something Real. Y bueno, ando redescubriendo "The Monsanto Years" y me viene a la cabeza que no hablé el año pasado de este disco, ni siquiera lo puse entre mis favoritos y uno, que ya se hace mayor, alucina. Cómo se me pudo pasar colocarlo entre los mejores del año, cuando en mi cabeza claramente está entre los elegidos? Hoy pondré remedio porque estamos ante un disco acojonante que vuelve a poner en evidencia que Young a sus setenta tiene más que darnos que el noventa por ciento de músicos de nuestros días, que se atreve con un disco muy crítico ante multinacionales como Monsanto por su modificación genética de alimentos, que se atreve con una nueva banda formada por chicos que bien podrían ser sus nietos, que se atreve con unas canciones fieles a su santo y seña pero con nuevos aires, con la electricidad y la fuerza que aportan los Crazy Horse pero sin ellos, y siempre con su voz viejuna y sus mil y una arrugas. "The Monsanto Years" es un disco que gana mucho con las escuchas y el dejar pasar el tiempo, donde sus canciones se aposentan y se hacen grandes, y por las que la mayoría de artistas matarían por incluirlas en sus discos. Neil Young ha vuelto a demostrar que es demasiado grande para este mundo.


Neil Young & Promise the Real - "The Monsanto Years" (2015): 01.- A New Day for Love/ 02.- Wolf Moon/ 03.- People Want to Hear About Love/ 04.- Big Box/ 05.- A Rock Star Bucks a Coffee Shop/ 06.- Workin’ Man/ 07.- Rules of Change/ 08. -Monsanto Years/ 09.- If I Don’t Know.

Independientemente del cariz reivindicativo contra dicha multinacional en defensa del medioambiente y a favor de los hábitos saludable estamos, como decía, ante un gigantesco disco con toda la esencia de Tito Neil, con toda su magia. "A new day for love" es la encargada de abrir el disco, un medio tiempo en el que la voz de Young parece romperse por enésima vez, unas guitarras afiladas y unos coros a lo Crazy Horse. Magnífico tema al que le sigue "Wolf Moon" donde encontramos al Young de toda la vida, el de piel de gallina, el del tono acústico con la compañía de su inolvidable armónica, un tema muy "harvest" que es de lo mejorcito del disco, aunque para un servidor una de las mejores es "People want to hear about love", un trallazo de seis minutos de duración donde no echamos de menos a los Crazy Horse porque quienes están se sobran y se bastan, un tema descomunal que en directo se erige como una de las grandes sorpresas agradables de la gira, "Big Box" es puro rocanrol, puro Neil, pura electricidad, y cuando Young se arranca con el estribillo no podemos imaginar que ya supere los setenta años y que lleve más de medio siglo regalándonos temas como el que nos ocupa. Ante todo estamos ante un genio y todo lo que digamos de él es poco, ya hable sobre el amor, sobre la guerra o sobre el capitalismo y las empresas que parecen corderitos pero son en realidad lobos que mandan en la sombra. "A rock Star Bucks a Coffe shop" me gana con ese silbidito (temón), "Working Man" me da trempera con su rock y sus espléndidos riffs (temón), "Rules of change" es un estremecedor himno de la nueva era (temón) y entonces llega otra de las canciones del disco, ese "Monsanto Years" que quita el hipo, en el que sus casi ocho minutos se nos hacen cortos, una pequeña/gran joya, otro temón de Tito Neil. Finalmente, cierra el disco con la preciosa melodía de "If I don't know" que pone el broche de oro a otro gran disco, a su trigésimo séptimo álbum de estudio que se dice pronto. Gracias señor Young por ser como es, un caballo indomable, un genio. Nos vemos pronto, cuídese. 

Iré directo al grano, me lo he pasado como un niño con zapatos nuevos viendo "El despertar de la fuerza", esto tiene que quedar claro. Si te gusta la trilogía clásica tienes que ver este "renacer", cinco minutos de esta película valen por toda la paja mental que entregó George Lucas con su trilogía precuelera, porque vale, Lucas es el ideólogo de todo esto pero, seamos sinceros, como director anda muy justito. En cambio JJ Abrams domina los tiempos y aunque tampoco es un prodigio sabe darle a la gente lo que demanda, y lo que querían/queríamos era una trilogía que continuase con la esencia de las tres películas míticas, y así lo hizo aunque con lo de "continuar" parece que se le ha ido algo la mano, porque si algo podemos reprochar a Abrams es que parece haber realizado estructuralmente un remake encubierto de la historia antigua. El ritmo no decae nunca, es frenético, y más o menos todo está en su sitio, desde luego le sirvió de mucho resucitar la saga Star Trek con aquellas maravillosas películas, pero aquí su faceta fan le puede, y copia y pega demasiado. Por haber, hay una niña abandonada en un país similar a Tatooine llamado Jaku, allí esa niña fue abandonada (Rei), una niña que tendrá la fuerza muy arraigada dentro, una niña que no sabemos de quién es hija pero todo apunta a ser hija de Luke (aunque me comentan que es una Kenobi...), tenemos un nuevo R2D2, un BB8 que también lleva un mapa en su interior.... tenemos el lado oscuro, con un malo de negro y casco, que no es otro que el nieto de Vader, el hijo de Leia y Solo, y tenemos otra estrella de la muerte pero de tamaño XXL, tenemos la misma estrategia que en el pasado, tenemos el Halcón Milenario y a Chucky. Y más cosas, chascarrillos, guiños, etc, etc... Cuando la vemos tenemos la sensación de un déjà vu constante, y al final... sabemos que Luke entrenará a Rei, como lo hizo con él Kenobi, y.... me cuentan que hay una teoría que habla sobre Kylo Ren como un topo de la fuerza dentro del lado oscuro... no sé si será verdad o no pero me parece interesante... ya veremos... Como dije al principio, me lo he pasado en grande viendo la película, y han conseguido que en mi mente esté ir al cine el día del estreno de la segunda parte, que me volviese enganchar a Star Wars cuando me tenía desquiciado. No es que sea un peliculón, no lo es para nada, pero era todo lo que necesitábamos sobre los Jedis. 

Tengo la certeza absoluta que el día que muera Keith Richards el rock morirá con él, aunque seguramente eso no ocurrirá jamás porque Keith es inmortal. El señor Richards no es que represente al rock, es que él es el rock. En todas sus facetas. Las buenas, las malas, y las jodidamente endiabladas y rocanroleras. Solamente por pertenecer a esa majestuosa y diabólica banda llamada The Rolling Stones siendo el guitarrista principal de la misma, y su alma y su corazón, durante su medio siglo de historia ya le capacita para ser el verdadero rey del rock, el maestro de ceremonias o el mismísimo diablo. Pleased to meet you!. Pero a él no creo que le gustase ser rey, aunque sí le guste que le llamen su satánica majestad. 

Hace más o menos un lustro Keith nos sorprendió con el anunció de la aparición de sus memorias. Escritas por él mismo. Y digo sorprendió porque para alguien que ha tomado tanta sustancia perjudicial para el cuerpo y la mente humana sería entendible que la mitad de esos recuerdos se hubiesen esfumado, pero no, Keith demuestra tener buena memoria o simplemente ser un gran guionista, e inventarse las historias como le da la real gana cosa que aún sería más divertido si cabe pues adorna muy bien las historias que tanto estamos deseando escuchar o leer en este caso. Las llena de pequeñitos detalles, sí, esos pequeños detalles que hacen que te las creas sin pestañear, a pies juntillas, sin poner en duda un solo dato de los que cita aunque si lo pensásemos bien algunos de sus cuentos podrían ser puestos en duda. A su querido/odiado "hermano" Mick no le hicieron ni puñetera gracia la mayoría de historias donde salía su nombre citado, menos aún le hubiesen hecho gracia a Brian Jones y desde luego sus fans están que trinan. Pero así es Keith, un gañán de los pies a la cabeza, un mal bicho, un simpaticón abuelete que contra todo pronóstico ha llegado a los 71 años bastante vivaracho y con ganas de porculear al personal, a Jagger lo tiene frito con salir de gira, ja ja, lleva así 50 años!!! 

El diablo Keith sabe más por viejo que por diablo y cuenta en primera persona en este libro sus andanzas con los Stones, sus peripecias con las féminas aunque creo que aquí se corta un poco porque creo que darían para escribir una trilogía, tanto como sus excesos con las drogas y lógicamente su equilibrio entre la vida y la muerte que le han llevado hasta nuestros días en un estado más que sorprendente. Sobre los Stones es posible que ya se hubiese dicho todo o no, es posiblemente junto a Dylan de los músicos que más páginas se han escrito pero no como lo dice Keith, no con su gracia y su sarcasmo, no con esa genialidad por bandera. "Vida" es uno de los mejores libros de rock de este milenio, sino el mejor, tal vez solo "Cosas que los nietos deberían saber" de Mark Oliver Everett (Mr.E/ EEls) podría discutirle dicho título porque además aquel es un libro de música sin serlo, una autobiografía filosófica demoledora pero con ese libro ya nos entretendremos otro día, además creo yo si no me falla la memoria fue galardonado con el prestigioso premio Norman Mailer en 2010 pero si os digo la verdad, a mi eso me la repamplinfa bastante. Yo soy muy mucho de Keith, y creo que su libro es un libro imprescindible, para fans y para no fans. Un libro exquisito que debería leerse en la escuelas con obligatoriedad. 

Desordenado en esquema, tanto por cronología como por temática, Keith se las apaña para llevarnos de un lado a otro tocando y aclarando todos los temas que a un buen stoniano le interesan, no deja casi nada en el tintero y algunas anécdotas como la de la droga en la puerta de aquel coche por el lado sureño de yanquilandia no tienen precio. En general existen en el libro tres partes más o menos diferenciadas aunque se entremezclen: aquella que habla de su infancia/adolescencia hasta la pre-formación de los Stones, luego existe el núcleo duro que va de finales de los sesenta hasta finales de los setenta que es la época dorada del grupo, y la tercera parte, que es la más floja por ser la menos interesante, sería la más cercana en el tiempo. Si hay que poner una pega sería la poca referencia musical que hay en el libro, Keith se centra en la historia, en las relaciones, en los sucesos y deja un poco de lado la banda sonora pero tampoco hay que quejarse porque todo lo que sirve en la mesa es muy suculento. "Vida" es un gran libro, es ameno, entretenido y nunca se hace pesado a diferencia de otros libros como "El sueño de un hippie" de Neil Young que se va demasiado por las ramas con coches y trenes cosa que aburre al seguidor más acérrimo. Podría haber sido mejor, sí, podría pero es muy muy bueno, y en mi opinión es esencial. 

"Vida" por Keith Richards
9,5/10

Editor. Global Rhythm Press
ISBN: 978-8499420806
Año edición: 2010
Páginas: 516
Idioma: castellano


*Post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan

Daredevil fue una de las grandes sensaciones del año pasado, y claro, su regreso a Netflix con una segunda temporada era esperadísimo. Estaría a la altura? sería un nuevo hype? La verdad es que el listón estaba alto, muy alto, más aún cuando el factor sorpresa ya no existía, y además tenía el pequeño o gran handicap de ampliar ese universo de Marvel que continuó con otra interesantísima serie, Jessica Jones. A veces más no es mejor, y en esta segunda temporada hay más de todo. Vuelve Kingpin y muchas de las cosas que le rodeaban, y aparecen nuevos justicieros: The Punisher y Elektra, interpretados de manera notable por Jon Bernthal y Elodie Yung. Lo malo es que no acabamos de conectar ni con uno ni con otro, sus tramas están bastante bien pero les falta un algo, una chispa, un no sé qué. The Punisher le roba algo de protagonismo a Daredevil, tiene más carisma, en cambio tendremos que esperar a la resurrección de Elektra para que nos acabe atrapando. La serie sigue siendo magnífica a nivel técnico, sigue rodada de lujo y las escenas de acción brillan por sí mismas. Las historias y los conflictos se repiten un poco, parece que a la serie le cuesta avanzar o soltar lastre, al final decide ir por la senda fantástica y no le va mal, además el cruce de series está muy bien conseguido. Habrá serie para The Punisher? para Elektra? Luke Cage o Iron Fist? qué nuevos personajes aparecerán en la temporada siguiente? se verán las caras por fin Jessica Jones y Matt Murdock? Muchas preguntas, de momento toca esperar con Daredevil pero con Jessica Jones no tanto, puede que despeje dudas, quién sabe. La temporada 2 de Daredevil está en mi opinión un peldañito por debajo de la primera pero sigue siendo una joya. Tal vez la mejor serie de superhéroes que uno pueda ver. No os la perdáis. 

STILL RIVER/ WOOD & WIRE (2016)/ SWEET VERMILION

 

A veces buscamos incomprensiblemente fuera lo que ya tenemos dentro. Muchos de nosotros buscamos ese sonido rock embadurnado de soul casi como una necesidad vital y normalmente lo hacemos al otro lado del charco. Desde un tiempo a esta parte podemos encontrar maravillosos discos cercanos a esos fantásticos sonidos, pero realizados en nuestra tierra, concretamente en el norte peninsular donde el rock añejo con sabor clásico parece haberse instalado. De allí, del Norte, nos han llegado los últimos años innumerables grupos que suenan igual o mejor que los yanquis, y claro, dentro de esas magníficas bandas tengo que destacar uno de mis últimos descubrimientos, uno que llegó a mis manos y oídos gracias al maestro Joserra Rodrigo y como no, a que formarán parte de ese sueño que tendrá lugar en Frías (Burgos) con un increíble y mágico festival en el interior de su castillo medieval, ese Último Vals que sólo de nombrarlo ya pone los pelos de punta. Still River es esa banda, y serán los responsables de cerrar el primero de los dos días de pasión musical, y lo harán después de la presencia escénica de Danny and The Champions of The World, desde luego valor no les falta, y tampoco calidad. 

El quinteto Bilbaíno comenzó siendo cuarteto capitaneado por el norteamericano pero vasco de adopción al casarse con una norteña, Dan Cabanela (guitarra rítmica, voz), quién es originario de Minnesota como el gran Bob, y que supo arroparse muy bien por Txema Solano (bajo, coros), Isi Redondo (batería – también de Travellin’ Brothers), y Juan Gumuzio (guitarra solista, coros), y durante el año 2013 se unió al grupo Isra Redondo (piano, órgano y coros), dando ya un empaque descomunal. Antes de la llegada de Isra Redondo, Still River firmó su carta de presentación, llamada simplemente "DEMO", el cual no ha parado de sonar en casa estas últimas semanas gracias a su demoledor sonido americano, el de las bandas favoritas de Cabanela,  influenciado siempre por los Dead y The Band, cercano a Little Feat y como bien decía Mr Demo en el Ruta66, con los Allmand Brothers muy pero que muy presentes, con deliciosos vientos en "Please pass me the key" y "Four mile to mobile" que es una de mis favoritas gracias a ese piano trotón; y como no, con unas guitarrazas que son pura dinamita. La calidad no se discute, ni que los seis cortes del EP son un cañonazo pero escuchando su segundo disco, esta vez un LP como mandan los cánones, parece que "Demo" era el calentamiento, y que en su proceso andaban buscando un sonido propio que tal vez han pulido en "Wood & Wire" que ya os digo, para un servidor, es una joya, acercándose más al soul que al rock sureño, y, joder, no veo el día (o la noche) de escuchar sus temas bajo las estrellas de Frías. Mientras tanto, visiten su bandcamp y disfruten.


Still River - "Wood & Wire" (2016): 01.- High Time/ 02.- Sweet Vermilion/ 03.- Cold Wind/ 04.- Jeremiah/ 05.- Broken Whistle/ 06.- Skatecam/ 07.- Three-Fingered Jack/ 08.- Yours to Take/ 09.- Wake Up/ 10.- Pho and The Spotted Cow.

El año pasado sin ir muy lejos hubo un disco que me pilló por sorpresa, un disco cojonudísimo que combina perfectamente el rock tradicional con el soul, lleno de energía, pletórico, verdadero. Aquel disco no fue otro que el de Nathaniel Rateliff & the Night Sweets, y claro, es fácil que te venga a la cabeza aquel maravilloso trabajo al escuchar la espléndida canción que abre este "Wood & Wire" de los Still River, pero ya os digo que el resultado, en mi opinión, es mejor, más placentero. "High Time" tiene ese rollo soulero de fiesta, de diversión, de cantar a pechopalomo como algunas de las canciones del señor Rateliff. Es un pelotazo qué cojones, no se pude empezar mejor un disco. "Sweet Vermilion" es una de mis favoritas de todo el artefacto, pero es que alguien puede resistirse al aroma de New Orleans?, desde luego que no. Hablamos de un tema magnífico que parece haber salido de la banda sonora de "Tremé". "Cold Wind" nos deja tomar aire, nos da algo de vidilla. Es una tranquila canción con toques country-rock, creo con sinceridad que es otro de los grandes temas del disco que hace de enlace al country tabernero de "Jeremiah", que ha entrado como número uno en el ranking para cantar en la ducha, joder, no me la quito de encima, con ese estribillo y ese todo tan "Cridense....revival". A "Broken Whistle" le ven algo de Waits, y no digo que no, aunque para mí en su ADN hay mucho de papá BOB, mucha dylanesque en ella, mucho de aquella POM llamada "Things have changed". Con "Skatecam" volvemos a un sonido rock más actual o no, me suena mucho a "noventa", a ese rock de los Crowes, a ese rock que podían hacer los Pearl Jam cuando no grungeaban del todo, a ese rollito por ejemplo de los primeros Spin Doctors... el tema, pues me encanta. "Three-fingered Jack " sigue por la misma senda, con cierto toque "claptoniano" y "Yours to take" me derrite toa toa volviendo de nuevo al soul. "Wake Up" es mi tercera favorita en discordia, un temón, muy setentero, muy "Free", espléndidamente cantada por el señor Cabanela. Temón y requetetemón!!! Cierran el artefacto con "Pho & the Spotted Cow" que deja un sabor a gloria bendita, un cierre folkoide y otra vez, dylanesco. Sin duda este "Wood & Wire" se ha convertido en uno de mis disco favoritos del año, y no veo llegar el día de conocer a la banda, de escuchar sus canciones en directo y de marcarnos un último vals.

*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

01.- Danny and the Champions of the World
02.- Still River
03.- Bantastic Fand
04.- The Fakeband
05.- Frank
06.- The Walnut Co
07. -La Gran Esperanza Blanca
08.- Zimmerband
09.- Copernicus Dreams

* el cartel es acojonante pero este es mi orden de preferencia, aunque algunos como Zimmerband ya vistos en directo son la leche, pero es que hay mucha mucha calidad. Y no me olvido del "Último Vals" con Fakeband e Invitados, pero eso ya está fuera de lista alguna.

No tengo perdón. Reconozco no haber visto "La Conversación" hasta hace unos días a pesar de ser un film de Francis Ford Coppola (guión, dirección y producción) de 1974, a pesar de tener a Gene Hackman como protagonista y a secundarios de lujo como John Cazale, Cindy Williams, Allen Gardfield, Harrison Ford o Robert Duvall. La película que hoy nos ocupa había quedado para mi en segundo plano al situarse entre los dos Padrinos, de hecho mientras grababa la segunda parte de El Padrino tuvo tiempo para escribir y rodar esta pequeña joya del celuloide, en ella un espía profesional interpretado magistralmente por Gene Hackman, Harry Caul, termina un trabajo de escuchas y conforme va limpiando y ordenando la grabación se percata de la repercusión que puede llevar entregar las cintas a su misterioso cliente, esta situación le atormentará hasta llevarle al borde de la crisis nerviosa y la paranoia. La película te atrapa sin remisión en un juego de pistas que nunca son lo que parecen, con un soberbio Hackman que debería ser reconocido más a menudo como lo que es, un soberbio actor que en este film realiza una labor increíble, dejándonos ver todos los miedos de su Harry Caul, su obsesión por el trabajo y el temor a la repercusión que pueda tener, su competitividad en el sector, su soledad, su fracasada vida personal, su paranoia autodestructiva... Genial. Grande Coppola, pues no sólo de Padrinos ni de Apocalipses vive este genio, "Rumbble Fish" o esta "The Conversation" son buena prueba de ello. No se la pierdan, no sean cenútrios como un servidor, déjense sorprender.