Soy fácil de convencer, de engatusar. Me vendieron muy bien el producto. Mejor dicho, me vendieron la novela pero estando yo como estoy enfrascado en mil y una lecturas más lo que te rondaré morena pues me apunté la novela de Jo Nesbo "El muñeco de nieve" y dejé pasar unos días hasta que la casualidad me hizo saber que había una moderna versión cinematográfica del bestseller noruego, que su director era el mismo que el de "Déjame entrar" y "El Topo", un tal Tomas Alfredson, y además su protagonista era Michael Fassbender y estaba todo plagado de secundarios conocidos como JK Simmons, Val Kilmer, Cloë Sevigny, James D'Arcy, Rebecca Ferguson, Charlotte Gainsbourg... etc, etc... Y la historia además era un thriller policíaco/psicológico con aires nórdicos, asesinos en serie y esas historias fáciles de ver y digerir... pero, sí hay un pero: la película es un desastre. No funciona. Primero porque le falta ritmo y va a trompicones. Segundo porque en esta clase de películas no puede ser que sepas quién es el asesino desde el primer cuarto de hora. Y tercero, y esto no es cosecha mía, al parecer la historia cambia un algo con el libro, siendo menos interesante, menos oscura y algo más para todos los públicos. La actuación de Fassbender es paupérrima. Nunca conectas con un personaje que debería estar más atormentado, que debería ser más frío, más duro, más listo.... Le falta como a la película una mejor ambientación, digna de la historia y de la localización. Sus dos horas de metraje parecen no acabar nunca cuando, como ya dije, está todo el pescado vendido, sabemos quién es el culpable y se ven a una legua todos los giros y sorpresas. Podría haber sido el bombazo oculto que prometía pero se quedó en enorme decepción. 
"Comes a Time"


Cuesta imaginar dos figuras más emblemáticas, influyentes e imprescindibles como los PAUL. McCartney y Simon son leyenda. Son genios y son casi octagenarios. Y siempre han formado parte de mi vida, siempre han sonado y sonarán en el hogar nikochiano. A diferencia de otros coetáneos creo que no han sabido envejecer del todo, sobretodo el Beatle Paul que no hace un disco decente desde vete tú a saber, "Run Devil Run" de 1999??? En cambio Paul Simon, sin tirar cohetes, resucitó en 2011 con "So Beautiful or So What" donde el ejercicio de retomar sonidos a lo "Graceland" teñidos de modernidad fueron todo un acierto. Ninguno de ellos ha sabido o ha podido mantener la magia ni la voz ni la inspiración. Le pesa creo yo a Macca su pasado Beatle. Allí fue el puto amo sin duda, claro que la compañía además de inigualable era mágica e irrepetible. No miento si os digo que en solitario hay pocos discos enteros que me apasionen de él, nunca he conectado del todo con su carrera en solitario, con su exceso de azúcar... siempre me faltaba la sal de Harrison y la pimienta de John, en cambio aunque para mi Simon con Garfunkel son esenciales y eternos, casi místicos, la carrera del pequeñín siempre ha sido una debilidad. Me gusta más Simon que Macca? pues creo que sí, y me gusta más el último disco de Simon que el del ex-beatle? pues también o no, no lo sé, si os soy del todo sincero creo que estamos ante dos trabajos flojos, anodinos, aburridos, dispersos e impropios de quienes los firman. Es el final de la carrera de ambos? es el fin de los Paul? creo que sí aunque es una lástima que sus últimos discos sean tan flojos, en la línea de Ray Davies. Tres genios que se han querido borrar del club de "la arruga es bella". Trabajos muy menores de los artistas más mayores, superiores y grandes que se escuchan con cariño pero que no cumplen con las expectativas. Gracias por los años y los servicios prestados, un poquito de como soy se lo debo a ustedes y si no se retiran y vuelven dentro de unos años allí estaré, en eso no les fallaré porque son gigantescos y sí, se les perdona todo. Y ahora, dicho esto... voy con los discos... que después de escucharlos varias veces.... y esperar para escribir sobre ellos me di cuenta que el de Macca no está tan mal y que el de Simon es soso... pero bueno, vamos con ellos.

Paul Simon - In the Blue Light (2018): el décimo cuarto disco de Paul Simon en solitario y puede, o seguro, que el último puesto que al parecer ha anunciado su retirada, no parece ser el disco del adiós que todos esperábamos y el que Paul se merecía. Es un disco flojo con grandes momentos aunque pocos, muy pocos. Hay demasiada paja para buscar la aguja. Su amigo Roy Halee lo produce junto a él, y hay una calidad brutal sonora, unos arreglos de lujo y una voz que aún no siendo lo que era se mantiene bien en un estilo que tampoco le hace forzar excesivamente. Lejos quedan sus grandes años, sus grandes obras. Lo que encontramos no es otra cosa que canciones antiguas revisadas, retocadas, puestas al día, así que tampoco es que le haya vuelto la creatividad de golpe. Es un sí quiero pero no sé si puedo. Hay invitados de lujo como Winston Marsalis que le vienen bien al disco y le dan ese regusto jazzísitico que no acaba de cuajar del todo aunque todo esté en su sitio, demasiado ordenado y nosotros queríamos desorden, algo de caos. Hay falta de ideas, falta de tensión, de punch, incluso de melodías certeras y arrebatadoras a pesar que el sonido sea sobresaliente. No le veo el qué al disco, lo escucho mientras hago eso o aquello pero nunca reclama mi atención y después de unas cuantas escuchas (pocas, demasiado pocas) lo dejo, lo abandono y lo olvido. Flojo, muy flojo, para lo que nos tiene acostumbrados.

01.- One man’s ceiling is another man’s floor/ 02.- Love/ 03.- Can’t run but/ 04.- How the heart approaches what it yearns/ 05.- Pigs, sheep and wolves/ 06.- René and Georgette Magritte with their dog after the war/ 07.- The teacher/ 08.- Darling Lorraine/ 09.- Some folks’ lives roll easy/ 10.- Questions for the angels.


Paul McCartney - Egypt Station (2018): lo mejor en mi opinión del disco de Macca es su portada. Me encanta aunque haya a gente que le parezca horrenda. Hace mucho que dejé de esperar un gran disco del Beatle Paul, este tampoco lo es desgraciadamente. Como ya he dicho nunca he sido fan de su carrera en solitario a excepción de los cuatro o cinco discos que todos sabéis y que le gustan a cualquiera. Su décimo séptimo disco intenta en ocasiones desprender una juventud y una vitalidad que ya no tiene, como tampoco tiene voz. Se esfumó. Se fue. Esa voz que era la voz, que era pura magia. Tal vez si sus cuerdas vocales estuviesen en forma... tal vez si tuviese algo más de energía.... Tal vez si no quisiese sonar a modernez, a pop milenial, a bandas que le deben todo como XTC.... En otras ocasiones suena a lo que tiene que sonar y nos hace recordar que era/es el rey de la melodía y por eso acaba por robarnos el corazón. El amor que sentimos por él hace que escuchemos con cariño su nueva colección de canciones pero estamos ante un disco sin chicha ni limoná. Si fui algo duro con el disco de Ray también lo debería ser con el de Macca, pero ya no me quedan ganas de encenderme porque me he dado cuenta que tanto Simon, como Ray como Macca se nos van, y sin ellos nada será igual. Hablando del disco exclusivamente tengo que decir que cada canción va por libre, no les veo una continuidad, no veo una idea que una, y cada canción representa un poco cada estilo de Paul, cada momento pero falta garra. Si no esperamos demasiado del disco tal vez nos acabe camelando y gustando incluso, se deja escuchar con facilidad si lo comparamos con el de Simon pero no es para tirar cohetes. Si nos olvidamos que es un disco de Macca y que es de ese artista nuevo que buscamos desperadamente pues lo disfrutaremos. Hay algo de severidad a la hora de juzgar al ex-beatle pero conforme repites escuchas le encuentras cosas buenas y alguna que otra melodía acaba siendo tarareada en los sucesivos días pero nada para recordar ni reivindicar. El disco excepto por cuatro temas soberbios que nos recuerdan quién es el firmante no me engatusa aunque leyendo a mi querido Chals en el Exile hablar sobre "Egypt Station" puede hacer cambiar de opinión a cualquiera.

01.- Opening Station/ 02.- I Don’t Know/ 03.- Come On To Me/ 04.- Happy With You/ 05.- Who Cares/ 06.- Fuh You/ 07.- Confidante/ 08.- People Want Peace/ 09.- Hand In Hand/ 10.- Dominoes/ 11.- Back In Brazil/ 12.- Do It Now/ 13.- Caesar Rock/ 14.- Despite Repeated Warnings/ 15.- Station II/ 16.- Hunt You DownNakedC-Link.


Miniserie escocesa de cuatro episodios. Niñas durmiendo. Horas por delante para una maratón.... La serie de Netflix/BBC One llamada aquí "Represalias" pero que puede que la encontréis como "One of us" o "Retribuiton" se llevó el gato al agua y me tuvo enganchado durante sus cuatro estupendos episodios, durante sus cuatro horas de metraje. Tiene esta serie todo lo que me gusta a priori. La esencia brittish, un guión misterioso y bien parido, algún muerto, muchos sospechosos, muchas trampas tramposas, y buenas actuaciones.... Soy fan de las series británicas, se nota?. Aún así creo que la serie no es redonda. Creo que podría haber sido mejor y que no está en el top ni en el nivel de otras miniseries de similar pelaje y factura. La historia es sencilla, en un pueblacho de Edimburgo existen dos familias amigas con varias hijos, el hijo de uno y la hija de otros acaban enamorados y se casan y se embarazan, al cabo de poco se los encuentran muertos en su piso de la ciudad. El presunto asesino, no sabemos porqué, tiene la dirección de las familias y para allá va, mientras el dolor y la pena les ha vuelto a juntar en sus respectivas granjas... es entonces, al encontrarse con el asesino o no en cuestión, que todo se complica, que todo se lía, y salen muchos trapos sucios, y ese presunto asesino muere, y es alguien de ellos quién lo ha matado pero como no saben quién pues deciden hacerle desaparecer... y... no sigo... Como digo no es lo perfecta que debería ser, el segundo episodio es flojo y lastra bastante la obra en su totalidad aunque recuperan bien el tono. Hay muchas caras conocidas si uno está acostumbrado a ver series británicas, y las actuaciones son más que correctas. En definitiva estamos ante una buena serie para realizar un maratón, su factura y guión son más que correctos y nos permiten teorizar sobre quién es el culpable, entrando en el juego es como mejor disfrutaremos de la serie aunque en demasiadas ocasiones los giros de guión sean demasiado obvios. Correcta sin más. 

KELLEY STOLTZ/ NATURAL CAUSES (2018)/ STATIC ELECTRICITY

 

Si no estoy equivocado puesto que la memoria comienza a fallarme, rondaba el 2001 cuando me hice con "Crockodials". Ese disco raruno y casi descatalogado que rendía homenaje al discarral de la banda de Liverpool Echo and The Bunnymen de 1980 que no necesita presentación ni defensa alguna. Un tal Kelley Stoltz estaba detrás de esta maravillosa y genial idea de rendir pleitesía a uno de los grandes discos olvidados cuando se trata de nombrar lo mejor de lo mejor de cada época. Allí conocí a Stoltz, el músico Californiano oriundo de San Francisco tocaba todos los instrumentos y dejaba muy claro cuales eran sus influencias y gustos. Después de aquello comencé a seguirle la pista y a disfrutar de su calidad. Con discos como "Antique Glow" (2003), el favoritísimo personal "Below the Branches" (2006) y "Circular Sounds" que forman su tripleta a recomendar fue fácil enamorarse de un artista que estaba por encima de lo comercial y de cualquier moda. Después de aquello y sin saber porqué fui perdiendo interés y casi la pista, su "To Dreamers" del 2010 no cuajó en el hogar nikochiano pero un servidor seguía atento a sus lanzamientos sin que acabasen por engatusarme. Ni "Double Exposure", ni "In Triangle Time" ni tampoco "Que Aura" mejoraba el trío de favoritos nikochiano.... .y llegó 2018, y mi querido amigo Jesús Burgaleta quién regenta un tesoro bloguero llamado "Idiot Cierzo" me puso en la pista del nuevo trabajo de Stoltz, su "Natural Causes" de portada maravillosa y música de otra década. Sorprendente llegada puesto que no hace nueve meses que apareció su anterior trabajo, pero como al parecer se quedó de Rodriguez unas semanas, se bajó al estudio de grabación que tiene en el sótano de casa y en un plis plas empaquetó nueve temas que harán las delicias de todos aquellos que vivieron a tope los ochenta. Este disco, sonido retro al margen, recupera un algo la magia de discos anteriores, de mis favoritos, y eso es de agradecer y me facilita mucho la escucha y el volver a prestarle la atención que sin duda merece. 


Kelley Stoltz - Natural Causes (2018): 01.- Natural Causes/ 02.- My Friend/ 03.- Static Electricity/ 04.- Where You Will/ 05.- Decisions, Decisions/ 06.- How Psychedelic Of You/ 07.- Are You An Optimist/ 08.- Our Modern World/ 09.- A Rolling Tambourine.

Tampoco os diré que "Natural Causes" es el disco que cambiará vuestras vidas ni tampoco que es el disco del año. No os quiero llevar a engaño. Es un disco que gustará a cualquier seguidor de Stoltz, eso seguro, y puede que a muchos de los que amontonan discos ochenteros de similar pelaje pero tampoco busquen aquí las respuestas a sus problemas de falta de grandes discos, porque lo nuevo de Stoltz tampoco lo es aunque la canción inicial, el tema homónimo, desde su primera nota nos deleita con una teletranportación a otra década, a otro tiempo, a otras atmósferas.... Es una canción maravillosa de esas que se incrustan en el cerebelo y no te abandonan, muy "bunnymen" ya me entendéis. Un servidor tiene su melodía grabada a fuego y caminando sin rumbo me viene el estribillo... y hablando de estribillos, qué pelotazo es el de "My friend", qué joya, qué gustirrinín!!! con ese toque a OMD, a Kraftwerk de andar por casa... y ese toque kraftweriano aparece también en la brutal ochentera "Static electricity". Ya digo, este disco es un viaje al pasado, a un sonido olvidado pero que para muchos nos trae unos recuerdos imborrables. El disco durante sus nueve temas sigue por esos derroteros, hay temas que me encantan como "Decisions, decisions" en el que mucha crítica especializada y de alto nivel comparar con un Ray Davies de antaño.... Otras como "Our modern world" son pura decadencia matinera después de una juerga descomunal, en cambio "A rolling tambourine", que cierra estupendamente el disco, tiene esos ecos lisérgicos a Syd Barrett, al pop británico de siempre, a los Blur con Albarn endrogado... un tesoro que cierra un disco que sorprenderá a muchos y que a tantos otros cogerá con el pié cambiado, aunque sinceramente creo que a la mayoría se les quedará en el tintero. Sería un error en mi modesta opinión, pero como les dije antes, no es un discón, un discarral o una POM, es sólo buena música, buenas canciones que rememoran otra época, otro tiempo. Es un disco muy personal, fuera de modas, y eso hace que me guste todavía más. 

Me habían hablado estupendamente de este melodrama que retrata el Mississippi posguerra durante los años 40. Esa América sureña, racistas, machista y clasista. La afroamericana Dee Rees hace un retrato maravilloso de esa época y una descripción estupenda de dos familias bien diferentes aunque igualmente afectadas por la época que las ha tocado vivir, en ambos casos e independientemente de blancos o negros, tendrán un ex-soldado que debe adaptarse de nuevo a la vida cotidiana. La historia avanza con lentitud y nos pide paciencia, todo en la película es notable, tanto las actuaciones como la fotografía y el guión.  No en vano dispuso de muchas nominaciones en los premios Oscar aunque no obtuvo finalmente ninguno: mejor actriz reparto para Mary J Blige, fotografía para Rachel Morrison, guión Virgil Williams y Dee Rees, y mejor canción para Blige por "Mighty River". Lo contadopuede que ya lo hallamos visto mil una veces anteriormente, no digo que no, por eso tampoco es la película para recordar y recomendar pero desde luego es un film para no perderse. La sinopsis robada habla de dos hombres regresan de la Segunda Guerra Mundial a su hogar, en una pequeña población rural en Mississippi, donde tendrán que readaptarse a su nueva vida tras la guerra, y al racismo imperante en la región.... pero tiene más de crítica racial y social que de posguerra. Tiene más de superación vital que otra cosa. Y puede que no tirar de dramón o de racismo a tope le reste puntos para llegar a ser lo que debería haber sido pero el buen sabor que deja al finalizar no tiene precio. Muy recomendable. 

Hyperion es un clásico de la fantasía y la ciencia-ficción. La novela de Dan Simmons fue premiada en 1989 con el Hugo, el Locus y el Ignotus. Así que con esa carta de presentación parece difícil entender como un servidor se había resistido a su lectura. El pasado verano después de leer varias novelas de fantasía que me apasionaron como el "Transcrepuscular" de Bueso necesitaba algo de ese nivel o superior, y mi particular "influencer" literario me paso la novela de Simmons que además es el primer libro de una tetralogía: Los cantos de Hyperion. La trama inicial es sencilla. Hay siete elegidos para peregrinar a las Tumbas del Tiempo en el planeta Hyperion donde dicen habita un ser llamado Alcaudón, como no pertenecen al culto de dicho ser cada peregrino decide contar los motivos por los que han decidido formar parte de esa expedición que tendrá lugar mientras unos seres llamados "Exters" atacan el planeta para apoderarse de la tumbas. En realidad, y dicho así, toda la historia gira alrededor de las historias de cada peregrino, cada una de ellas interesantísimas y muy diferentes entre ellas en cuanto a estilo literario lo que hace muy rica a esta novela. Tal vez la historia del coronel Kassad sea la que menos me ha gustado pero todas ellas tienen algo especial. El libro por tanto está dividido en unas seis partes conectadas por la historia troncal del viaje que queda en mero nexo de unión, y puede que todo eso se deba a que se rumorea que las historias fueron escritas como mini-relatos antes incluso de la idea del libro, arreglados después para hacerlos encajar en la historia, cosa que desde luego a mi particularmente me parece más genial si cabe. No es una novela para recomendar de primeras pero sí es una novela estupenda. 

Chris Thile es una de las debilidades de la Isla Nikochiana así que no tiene perdón que su último disco en solitario (y ya van siete!) se nos quedará en el tintero el año pasado aunque como excusa podemos decir que salió casi cuando se bajaba el telón del 2017, justo cuando las listas de favoritos ya habían tomado forma. La verdad es que en primavera ya era consciente de la existencia de "Thanks for listening" pero fue gracias a su vuelta al redil este mismo año junto a los Punch Brothers en el disco "All Ashore" que me he decidido a dedicarle algo de tiempo a unas escuchas pausadas y atentas a su nuevo disco. Estamos ante un disco menor, un disco bonico, sencillo y muy agradable en el que Thile enseña su paleta sonora, esa que ha ido adquiriendo con el tiempo y gracias a sus innumerables colaboraciones ya sea con los Punch Borthers, con Brad Mehldau o con Edgar Meyer, eso sí, sin nunca dejar de lado su mágica mandolina que por ejemplo brilla en "Balboa", uno de mis temas favoritos del disco. Hay momentos introspectivos y románticos, hay momentos bellos y delicados, momentos mágicos y deliciosos pero que puede que solo lo lleguen a disfrutar quienes ya conozcan la trayectoria de Thile. No hay canción gancho, no hay tema radiable, no hay esa canción que venda el disco pero sí que hay diez grande temas como la canción que da nombre al disco y lo cierra, la estupenda "Thank you, New York" que sí podría ser ese tema vendible, la preciosa y garfunkeliana "Feedback loop", y la coqueta "Falsetto". Ya digo, un estupendo disco que pasó y pasará inadvertido pero que es una pequeña joya a descubrir. Nada que nos cambie la vida pero sí algo que la hará un poco mejor.

Chris Thile - Thanks for Listening (2017): 01.- I Made This for You/ 02.- Feedback Loop/ 03.- Elephant in the Room/ 04.- Douglas Fir/ 05.- Thank You, New York/ 06.- Stanley Ann/ 07.- Modern Friendship/ 08.- Falsetto/ 09.- Balboa/ 10.- Thanks for Listening.