jueves, 29 de enero de 2015

La música del silencio

Siempre me han parecido una tomadura de pelo las trilogías programadas para vaciarnos los bolsillos, en el cine ya es habitual y en la literatura comienza a serlo. Nada malo si esas trilogías hace años que están escritas..., y acabadas. Lo malo, es que esas trilogías o incluso sagas sigan con vida y no llegue nunca el siguiente episodio, la siguiente novela... Ejemplos? miles pero el más tocapelotas es el de "Juego de tronos", lo de George RR Martin es tremendo... y en eso de las sagas fantásticas tiene alumnos aventajados. El que más, el que al menos más me gusta es Patrick Rothfuss que me tiene a la espera del último capítulo de la "Crónica del asesino de reyes", de momento encontramos en las librerías las dos primeras novelas: "El temor de un hombre sabio" y "El nombre del viento", ambas novelas son sensacionales, fantasía pura y dura que se lee con agilidad y pasión, devorarás sus páginas y querrás más y más pero para leer "Las puertas de piedra" aún nos quedan unos cuantos meses e incluso uno o dos años, tal vez por eso Rothfuss ha entregado un spin off... la historia, o minihistoria de uno de sus personajes más misteriosos, aunque para seros sincero no es ni mucho menos el más interesante. Y ojo! que Rothfuss avisa en el prólogo que si no has leído antes sus libros no empieces por aquí porque lo dejarás en la página tres. Para leer este libro tienes que haber leído los otros, te tienen que haber apasionado, tienes que haber entrado en el mundo de Kvothe, el de las palabras, el de los nombres correctos y perfectos, el de los objetos en el caso que nos ocupa, el de la Subrealidad. A Auri la conocimos pero en realidad sabíamos muy pocas cosas sobre ella, ahora ya sé más pero tampoco penséis que mucho más. El libro carece prácticamente de estructura, al menos como en las otras novelas, tiene más pinta de diario que de novela, para nada penséis que es una continuación, más bien es un anexo inusual, y aunque avisados estemos seguramente defraudará al 80% de lectores que se hagan con él, a mi no, a mi me ha gustado bastante, pero he de reconocer que aún me han dado más ganas de que llegué el final de la saga. Recomendable sólo, y de verdad sólo, si eres un fanático de las aventuras y desventuras de Kvothe.

miércoles, 28 de enero de 2015

La Isla Mínima


Esto sí y no mierdas de no sé cuantos apellidos vascos. Esto sí es cine, español y del bueno, lo otro un panfleto estúpido made in "mediaset". Se puede criticar a "La Isla mínima" por recordarnos a "True detective"? bueno, más que una críticar sería un elogio, y sí, tienen cosas coincidentes, parecidos razonables pero cada una tiene su propia identidad, su vida, su respiración y su ritmo.... Quién las haya visto las emparentará sin duda pero verá claramente sus diferencias que van más allá de que una sea una fantástica miniserie y otro un gran film, tal vez el mejor film español que he visto en mucho tiempo. La historia está construida perfectamente, todo se desarrolla a la perfección en el inesperado thriller policíaco español, todo está en su sitio, la estética preciosa, la fotografía de lujo, la ambientación es una delicatessen, las actuaciones..... y a eso quiero ir, las actuaciones son sensacionales. Raúl Arévalo está increíble, un papel muy diferente a lo que venía haciendo pero que borda,pero para bordar con hilos de oro tenemos a Javier Gutiérrez, que construye a la perfección al policía cabrón, bastante facha, con misterios ocultos incluso haber pertenecido a la gestao franquista... lo borda el tipo!!! Los secundarios cumplen su papel pero básicamente la película es de este dúo de actores. Alberto Rodríguez Librero firma el guión junto a Rafael Cobos y también dirige el film, su primer trabajo fue "El factor Pilgrim" que es una frikada de película pero que me encantó, luego "7 Vírgenes" y también, porqué no, "Grupo 7" estaban bastante bien. Directores así nos hacen falta, más valientes y menos atados a las típicas costumbres de las comedietas españolas y las películas de la guerra civil más que cansinas. Esta vez sí, peliculón esta "Isla mínima".


SINOPSIS (tomada prestada de no sé donde...): 1980. En un pequeño pueblo de las marismas del Guadalquivir, olvidado y detenido en el tiempo, dos adolescentes desaparecen durante sus fiestas. Nadie las echa de menos. Todos los jóvenes quieren irse a vivir lejos y algunos de ellos se escapan de casa para conseguirlo. Rocío, madre de las niñas, logra que el juez de la comarca, Andrade, se interese por ellas. Desde Madrid envían a dos detectives de homicidios, Pedro y Juan, de perfiles y métodos muy diferentes que, por distintos motivos, no atraviesan su mejor momento en el cuerpo.

Una huelga de los trabajadores del campo pone en riesgo la cosecha del arroz, principal riqueza de la región, y dificulta las tareas de investigación de los dos policías que reciben presiones para solucionar el caso cuanto antes. Sin embargo, la investigación policial pone en evidencia que en los últimos años han desaparecido varias jóvenes más y que aparte del arroz existe otra fuente de riqueza: el tráfico de drogas.

Nada es lo que parece en una comunidad aislada, opaca y plegada sobre sí misma. Las pesquisas de los detectives parecen no llevar a ningún lado. En este difícil proceso, Juan y Pedro deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro. Su relación se irá estrechando y sus métodos se harán parecidos. Lo único importante es dar con el asesino.

martes, 27 de enero de 2015

NIKOTOP: mis antihéroes televisivos


01.- Homer Simpson (The Simpsons)
02.- Tony Soprano (James Gandolfini, The Sopranos)
03.- George Constanza (Jason Alexander, Seinfield)
04.- Basil Fawlty (John Cleese, Fawlty Towers)
05.- Al Swearengen (Ian McShaen, Deadwood)
06.- René François Artois (Gorden Kaye, Allo Allo)
07.- Frank Spencer (Michael Crawford, Some mother do'ave'em)
08.- Nucky Thompson (Steve Buscemi, Boardwalk Empire)
09.- Jimmy McNulty (Dominic West, The Wire)
10.- Joel Fleischman (Rob Morrow, Northern Exposure)
11.- Vick Mackey (Michael Chiklis, The Shield)
12.- Agent Dale Cooper (Kyle McLachlan, Twin Peaks)
13.- Tyrion Lannister (Peter Dinklage, Game of Thrones)
14.- Don Draper (Jon Hamm, Madmen)
15.- Bender (Futurama)
16.- Silvio Dante (Steven Van Zandt, The Sopranos)
17.- Omar Little (Michael K Williams, The Wire)
18.- Ross Geller (David Schwimmer, Friends)
19.- Arnold Rimmer (Chris Barrie, Red Dwarf)
20.- Dr Walter Bishop (John Noble, Fringe)

lunes, 26 de enero de 2015

El final de Boardwalk Empire


Y el final de Boardwalk Empire llegó al hogar nikochiano dejando un vacío difícil de rellanar. Una temporada, la quinta y última, con sólo 8 episodios y no los habituales 12, dando la sensación de ser un extra, una prórroga para explicar todo como es debido, para cerrar temas y completar círculos y no dejar al fiel seguidor con el culo al aire y un malhumor de perros. Una temporada en mi opinión magistral, con flashback a tutiplén explicando el porqué de todo y con un Steve Buscemi increíble, magistral tanto o más que su personaje, un Nucky Thompson que entra por la puerta grande en el elenco de mis personajes televisivos favoritos de todos los tiempos. Por respeto a quienes aún no hayan visto esta última temporada me voy a contener y no pienso hablar de nada de lo que sucede en ella, es demasiado buena para jodérosla con soplapolleces, pero verla coño, hay que verla de principio a fin, pues HBO ha vuelto a darnos un producto espléndido que sólo es viable en su canal, que vista como serie completa es una obra de arte y que con total seguridad acabaré comprando un su formato de DVD para lucirla junto a The Wire, The Sopranos, Allo Allo o Northern Exposure. Un trallazo de serie. 

Pd: puto Tommy Darmody..... 

domingo, 25 de enero de 2015

VIDEONIKO: waited my whole life

CRACKER
BERKELEY TO BACKERSFIELD (2014)
WAITED MY WHOLE LIFE


 

viernes, 23 de enero de 2015

Cracker - "Berkeley to Bakersfield" (2014)


Cenutrio, berzotas, merluzo, pánfilo, atontao, lechuguino, mangurrián, cretino, ceporro, tarugo, atocinao, capullo, botarate, memo, papanatas.... Mil y un adjetivos de esta calaña es lo que me merezco y me quedo corto. Se veía venir, yo lo sabía y todos los terrícolas también, pero me hice el sueco, me dio pereza darle más cancha al disco de Cracker a final de año por no tocar ya mi lista de discos del 2014, como sabía lo que pasaría, porque lo sabía, ya avisé en aquella intro de la lista que lo de "Berkeley to Bakersfield" era de traca i mocador, y mira que mi querido exiliado Johnny JJ se hartó de decirmelo, por activa y por pasiva, enviándome mensajes, ramos de flores, un par de mafiosos con bates de baseball, una cabeza de caballo en mi cama e incluso un tipo que me persiguió durante una semana vestido de galleta, haciendo todo el rato el símbolo de autostop con un cartel que ponía Berkeley to Bakersfield... pero yo en estado gilipollil, como si nada, autoconvenciéndome que había cosas mejores pero para seros sincero, del 2014, mejores mejores, ninguno, al mismo nivel.... los puedo contar con los dedos de una mano. Entonces qué? pues que muy probablemente estuviese en el podium, seguro seguro entre los cinco primeros, no hay duda. Estamos ante un discón descomunal, y doble!!!! cosa que pesa y mucho viendo que en mi lista reinaba Lucinda ganando al resto a los puntos por ese formato arriegado, por ese doble, por ese dos discos en uno..., pues los Cracker también, con un primer disco más rocanrolero y un segundo disco más countril. Reconozco que al principio me decanté por el segundo disco, que es de alucine, pero para rollo country me gustaban otros más (ahora no, hablo de entonces) y por eso, tal vez, lo dejé aparcado. Digo esto por intentar justificarme y dejar de flagelarme porque mi espalda no admite ni un latigazo más. Luego, me despierto un día y descubro el primer disco, descubro "El cerrito", "Life in the big city" o la genial "Waited my whole life" y cojo mi revolver Colt calibre 45, meto una bala, giro el cargador, y le doy a la ruleta rusa... la madre que me parió, seré mendrugo, melón, chisgarabís, energúmeno, caracandao, cantamañanas, mastuerzo, pendejo....  lo dicho, agilipollao perdido. 


Ahora que estoy lanzado confesándome a la parroquia os diré que el proyecto Camper Van Beethoven nunca me ha acabado de convencer del todo. Bueno, los dos primeros discos sí, pero el resto pues ni fu ni fa, canciones buenas de haberlas haylas, faltaría!!! pero no me han dado ningún revolcón, como tampoco lo hizo "El camino real" también del 2014 que se quedó en la media docena de escuchas y gracias. Pues bien, los Cracker salen de allí, de esa banda, podríamos decir que es un proyecto paralelo, un proyecto diferente, con las mismos mimbres pero mejores acabados y que en realidad es mucho más mi rollo. De los Cracker guardo buen recuerdo de "Kerosene Hat" y "Greenland" pero la verdad es que no tienen disco malo aunque les faltase hasta ahora un disco de esos redondos que han conseguido sin duda alguna con este "Berkeley to Bakersfield". Ahora lo sé, ahora lo disfruto, ahora puedo gritar a pechopalomo que estamos ante uno de los mejores discos del 2014 y sí, desde hoy hasta el fin de los día catalogo este disco como POM. Puede que penséis que paso de un estado a otro, que estoy enfermo... y acertáis pero es que estoy tan enganchado al disco que no puedo escuchar otra cosa más. Y bueno, JJ ya hablo de este disco y dudo poder explicarlo mejor, así que con su permiso o sin él creo que os lo dejó aquí mismo y vosotros mismos, podéis leer aquí, o ir al espacio woodyjaggeriano o al Exile. Disfrutad con la lectura porque el post de Johnny no tiene desperdicio, como los Cracker y su "Berkeley to Bakersfield"....

Cracker - Berkeley to Bakersfield (2014)

Disco 1:  1. Torches and Pitchforks  / 2. March of the Billionaire / 3. Beautiful / 4. El Comandante / 5. El Cerrito / 6. Reaction / 7. You Got Yourself Into This / 8. Life in the Big City / 9. Waited My Whole Life
Disco 2:  1. California Country Boy / 2. Almond Grove / 3. King of Bakersfield / 4. Tonight I Cross the Border / 5. Get on Down the Road / 6. I'm Sorry Baby / 7. The San Bernardino Boy / 8. When You Come Down / 9. Where Have Those Days Gone 




CRÍTICA DEL DISCO POR EL MAESTRO JOHNNY JJ aka "EL COMANDANTIE" (no me atrevo a añadir nada más.....)

"...Un lustro esperando... el décimo galletazo... y casi sin darnos cuenta hemos hecho un viaje por California para recordar, principalmente, lugares de los viejos tiempos que se fueron..."

Un lustro esperando. Esperando sin desesperar. La puerta solamente se quedó entornada. Sin una causa de fuerza mayor más pronto o más tarde volvería a abrirse, y con ello lo normal sería que, salvo catástrofe o raro estado de baja forma, apareciese esa magia rocanrolera de la chistera de los Cracker como solamente ellos saben hacer con absoluta regularidad. 

Y abracadabra por fin la puerta se abrió en diciembre del 2014 con un ilusionante regalito prenavideño para los suficientes. Y esa brisa campestre tan saludable de los Cracker cruzó el umbral. Mis íntimos, e incluso bastantes de los que no son tanto, conocen mi auténtica devoción por esta banda, a la que considero (algunos me tildan de ‘exagerao’, cosa que asumo con dignidad) la más grande de los últimos 25 años por calidad y muy especialmente por la regularidad de un legado donde todas y cada una de sus obras, desde la “lata de sardinas” de 1992 hasta la última “Sunrise in the land of milk and honey” del 2009 circulan entre el notable alto, el sobresaliente o la matrícula de honor, algo de lo que pocos se pueden jactar en una discografía de largo recorrido y siempre teniendo en cuenta que esto es una opinión subjetiva sin ánimo de ser compartida. 

Sea como fuere, subjetiva o no tanto, son esos argumentos del párrafo anterior los que me inducen a elucubrar de que estamos ante un ejemplo atípico de envejecimiento sin arrugarse gracias, quizás, a ese baño de leche pura sin conservantes ni edulcorantes, la de la vaca de hermosas e ingentes ubres que ha sido alimentada con la mejor hierba fresca de los prados. Porque yo cuando escucho a los Cracker me vienen siempre a la mente vacas pastando en laderas cántabras, estas cosas pasan sin consumir alucinógenos, tampoco hay que darle mayor importancia. 

CRACKER - (2014) Berkeley to Bakersfield 2Berkeley to Bakersfield, el décimo galletazo de estos californianos, podría ser catalogado de álbum conceptual, con el mérito que tiene a estas alturas de la vida realizar un disco donde todos los tiros van en una misma dirección. Por ello, porque hemos tenido que esperar bastante tiempo y porque son los Cracker me parece de lujo que sea un disco doble, y lo dice alguien al que generalmente le agobian más de doce cortes en un mismo disco. 

De Berkeley a Bakersfield, en líneas generales, se podría considerar también como un viaje de retorno a lugares, a vivencias y a sensaciones que tuvieron cierta importancia en la evolución de sus principales compositores, los señores David Lowery y Johnny Hickman. Hablamos de 444 kilómetros de distancia, de cuatro horas más o menos en coche de norte a sur, ubicándonos en la parte septentrional por debajo de Sacramento, la capital de California, y en la parte meridional algo más arriba de la ciudad californiana más poblada, Los Angeles. 

Comenzar desde Berkeley, situada en la bahía de la ciudad de San Francisco, nos proporciona algunas claves del sonido de esta banda americana. No en vano es una ciudad de populares referencias musicales de punk-rock como por ejemplo Green Day, pero sobre todo por ser la región embrionaria de un gran clásico como es la Creedence Clearwater Revival, probablemente una de las referencias más influyentes de la banda que nos ocupa. El resultado de este cóctel es una música de bares donde las raíces americanas y el honky tonk tienen el principal protagonismo pero donde no se hace ascos a la actitud punk o a sonidos de rock alternativo. En definitiva, una especie de country-alt a la medida del sonido personal y carismático que los caracteriza. 

Cierta actitud contestararia en la “zona Berkeley” se vislumbra en el tema que abre este trabajo, Torches and pitchforks, melodía que musicalmente podría evocar a Simon & Garfunkel pero que en realidad es una llamada a luchar en las calles, en los valles y donde haga falta contra los corruptos y contra los poderes fácticos que se aprovechan de la honestidad y buena fe de los ciudadanos, con un coro contagioso que induce a repetirlo una y otra vez: “so la da da, da da da da da da, la da da”. 

La crítica mordaz continúa en March of the billionairesdonde nuevamente un estribillo pegajoso con ramalazos bolanianos oculta unos reproches irónicos, na na na y tres hurras por los millonarios, la misma mierda de siempre o su pobreza sería el progreso del resto. Con Beautiful, en cambio, nos encontramos el arrebato punk-rockero por antonomasia del disco donde las pistolas sexuales se lanzan a la calle, sencillamente porque ella es hermosa (y la canción también). 

Y ese humor sarcástico que siempre encuentra algún momento adecuado reaparece. “El Comandante” es solamente una bolsa de hierba, me encanta como vocaliza Mr. Lowery en esta digna heredera de los mejores Camper van Beethoven. También en esa rica línea podría estar El Cerrito, brillante homenaje urbano a la ciudad donde se gestó la mítica Creedence de los hermanos Fogerty, localidad ubicada un poquillo más al norte de Berkeley y también en la bahía. Y de ahí al Metro de San Francisco, en Reaction, con una charla en el andén bien acompañada de desparpajo powerpopero con sabor setentero. 

CRACKER - (2014) Berkeley to Bakersfield 3
Ya metidos en harina, ahora más hard-rockera, "You got yourself into this” no deja de lado el sonido marca de la casa tal y como sucede también en la metropolitanaLife in the big city. Y tras ella la primera grandísima perla a mi gusto de este trabajo, toda una declaración de amor que nos suena a tantas gloriosas canciones de los Cracker y que lleva por título Waited my whole life”. Con ella ya hemos recorrido la mitad del trayecto desde que salimos de Berkeley

Avanzamos, vamos en la buena dirección. Entre campos de petróleo estamos en el desierto de California de la mano de Johnny Hickman y por eso, lógicamente, suena como suena California country boy, temazo country del copón bendito donde los haya. Cruzando campos de algodón unos maravillosos coros femeninos acompañan al chico que retorna a casa tras perder a su familia, proporcionando poderío a un tema como Almost grove antes de hacer parada en King of Bakersfield, quizás mi canción preferida de este discazo, un tema que apuesto recibiría la más calida bendición del gran Enrique Urquijo si llegase a sus oídos porque en cierto modo se halla en la frontera de sus “secretos” y de sus “problemas”. 

Cogemos aire, hemos entrado a mi gusto en la mejor zona de este artefacto musical, la de la recta final. Desamor, qué bonitas son las canciones de Cracker en estas profundidades donde la botella no siempre sirve de ayuda debido a la mucha nostalgia por el amor perdido. Aquí, con Tonight i cross the border”,  uno que suscribe no puede evitar acordarse del antiguo impacto que le supuso aquella maravilla titulada “Big dipper”, una de las baladas más alucinantes de la vida, de la mía, esa que circulaba entre cigarrillos, referencias a Monterey o a Jack Kerouac en los tiempos de “la edad de oro”. 

Ya queda menos trayecto. Con la fenomenal Get on down the road cualquier fan de Cracker sabe que estamos dispuestos a disfrutarlos hasta el final. Y en un atajo, o quizás en una senda paralela, se cuela I’m sorry baby, otra de mis preferidas, una de esas canciones que solamente podría ser de Cracker y donde Lowery explota todas sus virtudes, que no son pocas. 

En este recorrido californiano hacemos una escapada ahora un poco más hacia el sur, a 265 kms. desde Bakersfield, hasta la ciudad de San Bernardino. Hemos cruzado Los Angeles y cual si estuviésemos en un rodeo Johnny Hickman vuelve a coger la sartén por el mango en The San Bernardino boy. Después el sonido Cracker, el puro y duro, el que nos toca tanto la fibra sensible regresa con When you come down, otra puta (o santa, a gusto del consumidor) maravilla. 

Recalamos finalmente en Where have those days gone y casi sin darnos cuenta hemos hecho un viaje por California para recordar, principalmente, lugares de los viejos tiempos que se fueron. Podría ser California o podría ser… Se llaman Cracker, qué grandes, juro por mi sagrada satisfacción que siempre estaré agradecido a estas rodajas musicales que recorren las vidas, las ciudades y el pasado, en este caso lo que podría ser algo similar a la ruta de recuerdos de una panda de amigos que descubrieron a Cracker en sus inicios, que los convirtieron en su banda fetiche y que juntos se hicieron mayores a su compás. Está clarísimo, si tenemos que esperar cinco años más lo haremos, esperemos sin desesperar estar vivos y presentes en la próxima, ojalá siempre penúltima genialidad de los Cracker.

jueves, 22 de enero de 2015

Pingüinos!!!


Pingüinos o Hey, that's y fish que es como se le conoce mundialmente es un gran minijuego que servirá como entrante perfecto a desafíos superiores y de mayor enjundia. Parece mentira como de una cajita tan sumamente pequeña podamos obtener un juego tan divertido y sencillo. Un juego de 2 a 4 jugadores que no requiere de demasiada edad para ser jugado y disfrutado, así que también podemos catalogarlo como juego familiar. Existen varias ediciones, algunas más lujosas que otras, pero yo quería comentar la que nos ofrece Edge que es la que poseo, la que encontraréis sin problemas en todas las tiendas por menos de 15 euros y con la que tenemos más que suficiente. El material es más que correcto con 60 losetas de cartón duro y buenas ilustraciones, y 16 pingüinos (4 colores diferentes) de plástico que sin tener mucho detalle cumplen perfectamente su función.


Nuestro objetivo al finalizar es haber logrado atrapar el mayor número de peces. Los peces están dibujados en las losetas, y hay losetas de un pez, de dos o de tres. Antes de empezar debemos colocar el tablero, se distribuyen al azar las losetas alternado líneas de 8 losetas y de 7. Y ya estamos listos para empezar. Si juegan dos jugadores se usan 4 pingüinos por jugador, si juegan 3 jugadores usamos 3 pingüinos cada uno y si juegan 4 sólo utilizaremos 2 pingüinos. Cada jugador alternativamente va colocando sus pingüinos, al principio sólo pueden estar en losetas con un pez. Luego por turnos podemos ir moviendo un pingüino, en cada uno de ellos lo podemos hacer tantas losetas como queramos, nunca podemos saltar un espacio vacío, y debemos movernos linealmente al estilo de un alfil del ajedrez, de una en una loseta, o de un lado a otro. Al movernos de la loseta donde nos encontramos obtenemos dicha loseta y por tanto los peces que hay en ella dibujados dejando un espacio vacío. Si nuestro pingüino ya no puede moverse es retirado de la partida y ya no puede volver al juego. 

Parece una chorrada por lo absurda de su temática y sus normas sencillas pero si los jugadores juegan a muerte tiene muchísima estrategia y mucha diversión esperándonos. Un juego familiar que pueden disfrutar los más peques de la casa y los más talladitos, estratégico y divertido, es muy barato, casi no ocupa sitio y es un buen compañero de viaje. Un valor seguro en nuestra ludoteca. Además, si queréis probar, como tantos otros juegos tiene su versión en Yucata y su propia App, que es francamente bonita aunque la inteligencia artificial no sea para tirar cohetes. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Picture Book: "Ba-ba-ba-ba-ba-ba, afternoon tea!"

martes, 20 de enero de 2015

8 años en la Isla....


Como pasa el tiempo... lo que parecía que sería flor de un día ha acabado por llevar ya la friolera de 8 años. Sí, ocho años ya en esta Isla desde la que lanzo casi a diario mis mensajes en la botella que no sé cuanta gente llega a leer pero me importa un carajo, como los seguidores porque a mi lo que me gusta es hablar de lo que me gusta y de lo que no me gusta, compartir cosas fantásticas, recomendar para quién se deje y llegar a conocer tantas otras cosas gracias a la familia bloguera. La Isla me sirve de terapia, hace que esté centrado y también gracias a ella he conocido a gente maravillosa, a muchos los conozco en persona y a otros tantos no aunque me muero por hacerlo. Confieso estar algo cansado pero escribir aquí ya forma parte de mi rutina, de mi día a día, como lavarme la cara o comer, qué sé yo. Soy un adicto? puede. Os agradezco que os paséis por este rinconcito de la blogosfera de vez en cuando, si además dejáis un comentario pues mejor aunque eso tampoco es que me importe demasiado....  Y nada más, que seguiremos con las secciones típicas, mil y un discos, el flamante Exilio..., y puede que volvamos con algún concursito de esos... ya veremos... Un abrazo a todos terrícolas y acordaros siempre de la sabiduría beatleliana que en este caso es uno de los lemas de la Isla y de mi vida: And in the end, the love you take is equal to the love you make...

lunes, 19 de enero de 2015

White Christmas, el especial navideño de Black Mirror


Me declaro fan absoluto de Charlie Brooker, de su Dead Set y sobretodo de su Black Mirror. El banquete que me dí de las dos temporadas de su genial miniserie no llegó a empacharme y sí me dejó con ganas de más. Me gusta decir que este Black Mirror es la "Dimensión desconocida" de nuestros días, tratan otros temas es cierto pero la intención es similar: sorprendernos, hacernos sentir incómodos sobretodo en lo que refiere a nuestra ética, hacernos reflexionar sobre el mundo en el que vivimos pero todo sin dejar de ser un producto magnífico. Sólo uno de sus episodios me dejó algo frío, aquel titulado "15 million merits", el resto es sobresaliente. Con todo esto que os digo y la noticia de que sí habría una tercera temporada el bueno de Brooker nos sorprendió con un especial navideño, que poco tenía de navideño y mucho de especial. Un episodio algo más largo que el resto, dividido en tres actos, con moraleja final y una idea simplemente demoledora, el bloqueo. El bloqueo consiste en dejar la imagen de una persona como "codificada", ya no la puedes ver, es útil en una discusión, en un divorcio, en una condena con orden de alejamiento.... genial idea futurista. Otra cosa que me sorprendió fue que apareciese el mismísimo señor Draper, Jon Hamm. Está espléndido, os lo digo ya. El otro gran protagonista, que también lo borda es Rafe Spall visto en la no menos genial "The Shadow Line". No quiero joderos el especial "White Christmas", no, no lo haré, os merecéis disfrutarlo. No contaré nada del argumento, sólo dejaros llevar por un gran guión y una notabilísimas actuaciones. Y el final, qué final! qué moraleja, qué putada más tremenda!!! digno de aquellos finales de mi amada dimensión desconocida, digna de por ejemplo aquel único habitante de la tierra y ávido lector, que encuentra la bibilioteca y es feliz... cuando se le rompen las gafas.... aij... pues eso, ese sabor de boca deja todo, de sorpresa y de admiración total.