Me declaro fan absoluto de Moses Rubin. No sólo por su barba, qué también, sino por su voz y su música que no por familiar deja de ser especial. De acuerdo, ya lo dije y me reafirmo, es mi Cat Stevens patrio y algo del Beatle Geroge también encontramos por ahí pero aún así sigue teniendo personalidad propia, su "Subtle Atmosphere" habla por sí mismo. Pues bien, aún con el disco y sus canciones en la cabeza y sin abandonarlo del todo pues de vez en cuando lo pincho en el hogar nikochiano nos llega una nueva entrega de este talentoso artista. Moses Rubin entrega dos nuevas canciones que son un verdadero lujo y porqué no decirlo, puede que el principio de un nuevo camino. Primero nos encontramos con "Everybody's Lover", al parecer compuesta hace unos añitos por Rubin, que con la ayuda de Ramiro Nieto y Martí Perarnau consigue llevarnos de la mano a un sueño, al cielo. Preciosa canción, esta sí que sigue la estela marcada a lo Cat Stevens, muy "setentera" ella, con un Hammond tremebundo que eriza el bello. El contrapunto a esta preciosidad que bebe claramente de Cat pero también de Van, de Drake e incluso de..... es el segundo tema: Tony Higgins. Una canción que sí se desmarca de lo escuchado, más roquera, más en la senda marcada por "The Rain" que es mi favorita de su disco anterior. Suena más como una banda "british invasion", puro rocanrol, algo de garage, y toques mod. Un tema que bebe del blues americano pasado por el tamiz del pub británico de los sesenta. Un despelote. No se lo pierdan: Moses Rubin Bandcamp.

01.- Coma (1978)*
02.- El primer gran asalto al tren (1979)*
03.- La amenaza de Andrómeda (1971)
04.- Esfera (1998) 
05.- El guerrero número 13 (1999)
06.- Un caso de urgencia (1970)
07.- Jurassic Park (1993)
08.- Westworld (1973)*
09.- Sol naciente (1993)
10.- ER (serie 1994-2009)

*Crichton como director


Mientras espero la llegada de la última temporada de The Leftovers (T1, T2) y por supuesto la continuación de su blockbuster particular, GOT; y deshojamos la margarita si caemos en la tentación de suscribirnos a HBO o no, no he podido resistirme a sus dos grandes apuestas de estos últimos meses, hablo de "Taboo", que fue un sí pero no, y lógicamente de su gran apuesta: "WestWorld". Como muchos de vosotros sabréis, la serie se basa en un libro de Michael Crichton (Jurasic Park, La amenaza Andrómeda, Esfera...) que ya tuvo su versión cinematográfica en 1973, llamada en España "Almas de metal" con Yul Brynner como protagonista. El mismo argumento se aplica a la serie de 10 episodios de HBO, el mismo argumento estirado como un chicle boomer, porque la idea original, da para lo que da, desde luego 10 capítulos me resultan demasiados, creo sinceramente que con la mitad hubiese bastado. La historia es sencilla: parque temático dedicado al oeste con androides casi humanos de actores que nunca pueden herir a los humanos y estos sí hacer lo que les plazca con ellos... hasta que esa inteligencia que se le ha otorgado, y ese maltrato desemboca en lo que todos imagináis... aunque sí, sí hay sorpresas tramposas que uno puede llegar a intuir e imaginar. Lo mejor, desde luego, las actuaciones, no sólo de Anthony Hopkins y Ed Harris, sino de todo el plantel. La serie es de factura impecable pero es muy lenta y se las da de demasiado exclusiva e inteligente cuando la mayoría del tiempo nos obliga a mirar el reloj y preguntarnos porque dan tantas vueltas al asunto. La serie podía haber sido mejor y puede que lo sea en su segunda temporada, cuando los guionistas tendrán las manos libres tanto con la historia como con el plantel de protagonistas. Finalmente, tengo que destacar la banda sonora de pianola rindiendo tributo a la música rock actual. Increíble.


CONOR OBERTS/ SALUTATIONS (2017)/ TILL ST DYMPHNA KICKS US OUT

 

Siempre he seguido la carrera del geniecillo nebraskiano Conor Muller Oberst pero en los últimos años mi militancia fan ha ido en aumento, tal vez desde su maravillosa colaboración con los "monstruos del folk" y su magnífica carrera en solitario que no tiene nada que envidiar a nadie. En 2014 lanzó su "Upside down mountain" que me encantó pero tengo que reconocer me fue ganando con el tiempo y las escuchas atentas y pausadas, después de aquello un parón de un par de años hasta la llegada de "Ruminations", un disco en el que Conor desnudaba su alma y se la vendía al diablo Dylan. Un disco maravilloso grabado en un plis plas, con canciones desnudas, sin florituras, sin innecesarios adornos. Encerrado en un estudio de su Omaha natal, Conor realizó un trabajo íntimo y personal, de lo mejorcito del año pasado, y lo hizo junto a su amigo Mike Mogis (otro "monstruo") pero en la mente de Oberst corría otra idea que iba más allá de esas canciones sencillas, casi demos en algún caso, corría la idea de vestirlas, de darles cuerpo y hacerlas crecer. Para ello, habla con los Felice Brothers y con el genial batería Jim Keltner y se ponen a regrabar aquellos temas y otros nuevos, y entonces aquel "Ruminations" se transforma en "Salutations" y ya tenemos este 2017 otro de esos discos que quitan el hipo, contando, como no, con grandes colaboraciones como las de Gillian Welch, M Ward, Jim James, Jonathan Wilson y Maria Taylor. Es decir, un lujazo tremebundo de dimensiones siderales. Las diez canciones de "Ruminations" están otra vez aquí presentes pero regrabadas con una banda soberbia, solvente y con duende, diez canciones que demuestran lo grande que es Oberst y lo listo que es, pues otro hubiese lanzado primero el disco que nos ocupa y luego el de versiones "naked", pero no, Conor es de otra pasta y, la verdad, la experiencia es mucho más enriquecedora de esta manera. 


Conor Oberst - Salutations (2017): 01.- Too Late to Fixate/ 02.- Gossamer Thin*/ 03.- Overdue/ 04.- Afterthought/ 05.- Next of Kin*/ 06.- Napalm/ 07.- Mamah Borthwick (A Sketch)*/ 08.- Till St. Dymphna Kicks Us Out*/ 09.- Barbary Coast (Later)*/ 10.- Tachycardia*/ 11.- Empty Hotel By the Sea/ 12.- Anytime Soon/ 13.- Counting Sheep*/ 14.- Rain Follows the Plow*/ 15.- You All Loved Him Once*/ 16.- A Little Uncanny*/ 17.- Salutations.   (*rumination's songs).

Como os decía, las diez canciones de "Ruminations" están aquí presentes con la música de los Felice Brothers vistiéndolas debida y acertadamente. Si eran preciosas antes, ahora lo son más. Así que poco que decir de ellas que no dijese cuando comenté el disco el año pasado. Siguiendo con su enfermiza dylanesque, Conor, usa a los Felice Brothers como su "Band", y las canciones que antes sonaban en ocasiones delicadas, en otras crudas, ahora suenan a tierra mojada, a fuego bajo las estrellas. Un ejemplo es uno de los nuevos temas, "Too late to Fixate", que además es el encargado de abrir el disco y de darnos todas las pistas de por donde irán las canciones. Es un tema muy Dylan and the Band, un tema fantástico. El deje vocal y la forma de componer son puro Bob, y el acompañamiento puro The Band. Precioso todo, oigan. "Overdue", por ejemplo, suena a clásico desde su primera nota sin renunciar a cierta modernidad con ese estribillo para cantar a pleno pulmón o mejor dicho: a pechopalomo. En cambio, "Afterthought", es puro Pogues. De arriba abajo y de principio a fin. Tabernera y borrachuza, seguro que en la voz rota y gastada de Shane MacGowan brillaría aún más, pero Oberst no anda manco y los hermanos Felice menos, que con ese acordeón nos matan y devuelven a la vida a cada compás. Mágica. "Empty hotel by the sea" es puro trovador de los setenta, muy James Taylor. Mientras que "Anytime Soon" se descuelga algo más rockera, El disco cierra con el último de los temas nuevos, el que da nombre al disco, "Salutations", un tema precioso, que no el mejor. De los antiguos, son imprescindibles "Napalm" y "Mamah Borthwick" con una espléndida Gillian Welch. Y claro, siguen siendo favoritísimas mías: Counting Sheep, Next of Skin, Gossamer Thin y Tachycardia...... Un disco brutal, enorme no, gigantesco. Un disco imprescindible de este 2017. Uno de los mejores y aún no llegamos ni al ecuador del año. 

Era francamente difícil superar su "Live at the Beacon Theater" o su "Hilarious", tal vez por eso Louis CK dio un paso al lado y entregó el año pasado la excelente "Horace and Pete" que tenía más de teatro y de drama que su cachonda y real "Louie". Como digo, superar aquello era casi imposible y para seros sincero con su "Louis CK 2017" no lo logra, aunque se queda muy cerca. Netflix nos trae el nuevo show de este gran cómico americano. Año nuevo, chistes nuevos que siguen girando entorno a lo mismo, la realidad y el día a día del ser humano. Sin su clásica camiseta negra, con corbata, unos años de más y algún que otro kilo de menos, Louis CK demuestra que sigue siendo grandioso en directo, que es incómodo cuando hace falta y desternillante siempre. La hora y cuarto que dura el espectáculo pasa en un santiamén, y en mi opinión hay dos grandes partes. La primera es al inicio cuando habla sobre el aborto, como siempre tema incómodo y molesto que finalmente nos hace reír, y después, el momento estelar, la parte donde habla de la homosexualidad partiendo del regulero film Magic Mike, os aseguro que es divertidísimo pero no supera sus actuaciones pasadas. SOy muy fan de Louis, tal vez por eso no sea demasiado objetivo. He visto otros cómicos actuales, como por ejemplo Aziz Ansari con su "Buried Alive", que está muy bien, pero nunca superan a CK. Finalmente, si estáis interesados en zambulliros en la mente de este cómico, os recomiendo comenzar por su serie, pasar por "Hilarious" y luego lo que os venga en gana. Diversión asegurada.


"Personality Crisis" es el tema inicial del debut homónimo de los New York Dolls. El tema fue co-escrito por David Johansen y el guitarrista de la banda Johnny Thunders. Fue, lógicamente, single del disco, apareciendo el corte "Trash" en la cara B del mismo. Sin duda estamos ante la mejor canción del disco y muy probablemente de los Dolls, en él encontramos el ABC del Rock, todo lo bueno del pasado y claras pistas de lo que tendría que venir del 73 en adelante. Hablamos de rock clásico con esencia stoniana, eso es indudable, pero también encontramos glam y punk a partes iguales, y un riff de guitarra demoledor. En definitiva, estamos ante una canción ya clásica, un tema grande, de los que más, un tema inigualable que ni ellos mismos lograron superar. Un tema que refleja muy bien esos años setenta, justo los que encontramos después del "Exile" Stoniano y antes de la efervescente escena punk/new wave.



Existen muchas versiones de este gran tema pero ninguna de ellas se diferencia mucho de la original. Grandes bandas como Sonic Youth y Teenage Fan Club (junto a Donna Matthews) han realizado las suyas, bueno, en realidad los Youth sí sorprenden un algo con su versión algo velvetiana del tema, pero un servidor se queda con la versión que del tema hizo Joan Jett para promocionar su disco junto a los Blackhearts del 2006, Sinner. Y es que, Joan Jett siempre sabe dar con la tecla.....


Lo visto en la primera parte de la temporada siete se confirma en esta segunda: la serie aburre hasta el fan más acérrimo, es decir, a mi. Normalmente cada tongada de ocho episodios contiene dos o, tal vez, tres capítulos infumables. Aburridos como ellos solos, pero en este retomar la séptima temporada se han lucido. Ni un episodio se salva de la quema. Las historias de los personajes de siempre flojean en exceso, bueno, de los de siempre siempre ya sólo quedan un par. Se olvidan de Carl, casi de Carol, Daryl y Michonne, mostrando de esta un perfil de tipa atontá y enamoradiza que no hace justicia al personaje, y todo eso para dar protagonismo a figuras como Tara o Eugene que son vomitivos. Además, su periplo por todas las comunidades no está a la altura del cómic. Se quedan en meras anécdotas, y el tema de Negan.... , a mi me sobrecarga la actuación de Jeffrey Dean Morgan, pero mucho mucho... Dicho esto, todos esperábamos el episodio final de casi media hora. Prometían sangre, sudor y lágrimas. Y ni una cosa ni otra. Ni chicha ni limoná. Soy fiel a los caminantes pero coño, no gilipollas. El último episodio, seré sincero, no está mal, ya me hubiese gustado toda esta minitemporada así pero es que nos la quieren dar con queso. Todo, todito, se ve a millas. Y al final, todo para nada, para estirar todo lo que pueden la cuerda y comenzar la T8 igual, con el mismo cuentecito. O se ponen las pilas o aquí uno que se baja del barco.