Me lo tengo merecido, esa es la cruda realidad. No sé porque caigo una vez tras otra al interior del círculo vicioso Marveliano orquestado por Disney. Y eso que hace tiempo me perdí en ese universo, no sigo ningún orden concreto, me he dormido en alguna que otra película y quitando tres o cuatro films que normalmente meten algo de humor como "Guardianes de la Galaxia" o "Ant-man", no es que me apasionen estas películas. Concretamente esta "Black Panther" me parece de un esperpento gigantesco. Qué perdida de dinero! y de tiempo!. Muchos dirán: pues está muy bien, si no es tan Marvel, si es muy reivindicativa, muy política y racial, si sale Lupita!!!... Y a mi qué! también salen Forest Whitaker, Martin Freeman, Angela Basset, Andy Serkis, Dnai Gurira, Daniel Kaluuya... el malo malísimo Michale B Jordan (que de pequeñito frecuentaba las esquinas de Baltimore en The Wire) y el guaperas superheroe interpretado por Chadwick Boseman..... Ah! y Lupita! Joder, vaya plantel! ni el Madrid de los galácticos! pero que desastre! Pero nada, ni así quedo convencido. Ni por los efectos especiales, ni la trama (que seguramente ha ideado un niño de tres años), ni Wakanda, ni el Vibranio ni la madre que parió a T'Challa. Al final, todo es lo mismo de siempre, pero en plan feminista con "Wonder Woman" (otro bluf) o en plan negrata con Black Panther, al final es lo mismo de siempre, estirando el chicle y tomándonos por tontos aunque muy listos no debemos ser cuando hasta la aparición de "Los Vengadores: Infinity War" era el film más taquillero de los tipos con superpoderes. Si nos ponemos al nivel.... que me cuesta... además de ser lo mismo de siempre creo que la historia queda coja por intentar meter una serie de personajes que no le importan ni al Tato y que no son necesarios, además el malo malísimo está muy desaprovechado, su flashback explicativo es penoso y su evolución es un desperdicio. Y nada más, no me enrollo, me ha parecido un bodrio, un film indigesto, pesado y cansino.
"Common People"


Mi trilogía musical nórdica de este 2018, que comenzó con Purslane y I'm Kingfisher, creo que finaliza con esta pequeña joya sueca llamada "September Love". Sus autores son Viktor Sjödin, Erik J Undéhn, Jimmy Ottosson, P.A Blomqvist y Johan Dittmar, juntos forma la banda de Stocolmo Stepehen's Shore pero podrían pasar por un quinteto californiano entregado al Jangle Pop y al rock lisérgico. Parecen una extraña mezcla de The Hanging Stars y The Parsons Red Heads, una combinación que creo que les define para bien, define su estilo y las atmósferas que crean en sus canciones: ensoñadoras y mágicas. Claro que sin desmerecer, creo que en ningún caso llegan a los niveles de los discos comentados anteriormente, aún teniendo canciones estupendas me da la sensación que se han quedado por debajo del maravilloso "Blurred Harmony" con el que le encuentro muchas similitudes, pero eso es normal puesto que para mi hablamos del mejor disco del año pasado, disco que sigue sonando en el hogar nikochiano y que difícilmente puede ser desplazado por algo del mismo o similar pelaje. Claro, que si aplicamos el mismo criterio tirando del hilo hacia el pasado no hubiese pasado página con los discos de los Byrds, así que a la gallega: igual que os digo una cosa os digo la otra. "September Love" es un disco cojonudo. No hay duda. Pero.... pero tiene que cogerte en el momento indicado. En mi caso no lo ha sido puesto que ha tenido que competir temporalmente con Phil Cook, Brent Cowles, The Nude Party y Harlan T. Bobo.... así que le ha tocado el mínimo de minutos y atención aunque sinceramente merecía algo más. Por ejemplo, "Change", la canción encargada de abrir el disco, es maravillosa, muy Hanging Stars, muy cosmofolkita, y la encargada de "tancar la paradeta", esa versión estupenda de los Byrds, es simplemente brutal. "Why?" pues no sé porqué pero lo es. Por allí por el medio otras ocho canciones que con las escuchas ganan en poderío, intensidad y embrujo. Como digo es un "Blurred Harmony" menor, su hermano pequeño. Si el otro era POM, esto es sobresaliente. Ahí queda eso, pero no es eso. La tripleta inicial que es puro sixtie la completan "Don't leave" y "Ojai", ambas muy de mi agrado, que me enganchan con facilidad, más aún si hay por el medio algún cigarrillo risueño.  Mi favorita del lote es "Gipsy eyes", porque es pura piscodelia y porque me embruja sin más. No sé si soy yo, pero a este jangle cosmofolkiano le veo guitarras "smitheras", al menos en "The Sun" y "Alvaret at night". Curioso como poco, o a mi directamente me ha afectado la puta hierba. Da igual, son dos temas excelentes. "New Jersey" y "Counting days" son dos pelotazos que hubiesen sido muy radiables en otra época. Y bueno, "Please Say", es otro lujo de otro siglo. "September love" es un gran disco. No se lo pierdan.

Stephen's Shore - September Love (2018): 01.- Change/ 02.- Don't Leave/ 03.- Ojai/ 04.- Gypsy Eyes/ 05.- The Sun/ 06.- Alvaret At Night/ 07.- New Jersey/ 08.- Counting Days/ 09.- Please Say/ 10.- Why?


En esos días de Rodríguez veraniegos no soy de esos que se va por ahí de pendoneo, soy más de lo que se recogen para leer, peliculear o realizar maratones televisivos. En una de esas en pleno verano vi que existía desde hace tiempo una segunda temporada de "Marcella" y  me puse a ello. Recordaba que me había gustado a pesar de que su protagonista, Anna Friel, podía gesticular poco por su exceso de botox. Eso no ha cambiado, si acaso ha ido a más, a peor, igual que su sobreactuación en momentos concretos, claro que su factura inglesa y su detectivismo me cargaban de razones para realizar el maratón. No estamos ante "Happy Valley" ni "Broadchurch" por poner dos ejemplos muy británicos, ni mucho menos "The Fall", y no le llega ni a la suela de los zapatos a la galesa "Hinterland", aunque un algo de todas ellas tenga. Es un producto menor que me he merendado en dos tarde/noches y que me ha parecido correcta pero algo más floja que su primera temporada. Una historia en busca de un asesino/psicópata relacionado, como no, con la vida privada de nuestra protagonista. La línea detectivesca está muy bien, la personal no tanto, se exceden con sus lapsus de memoria que son ya algo cansinos y que no resuelven demasiado bien pero que provocan que pueda haber una tercera entrega, como parece que así será, algo más libre. Una serie fuera del radar. Una de esas series con sello británico de calidad, buena historia, secundarios de lujo y detectives problemáticos con casos por resolver. Nada nuevo, pero bastante bueno. Recomendable.


HARLAN T BOBO/ A HISTORY OF VIOLENCE (2018)/ GHOST

 

Lo mejor de buscar y rebuscar en la música es encontrar artistas como Jonathan Acosta aka Harlan T. Bobo. El de Memphis se dio a conocer como bajista en "Viva L'American Death Ray Music" después de dejar su trabajo de carpintero y comenzar una relación amorosa con una tal Ivonne Bono que acabó en tragedia y que dio lugar a su primer disco en solitario, ya bajo el nombre de Harlan T. Bobo, el maravilloso y deprimente "Too Much Love", seguramente uno de los mejores trabajos con temática de ruptura sentimental que un servidor ha escuchado jamás. Un tesoro que nadie publicó de entrada, que Harlan tuvo que ir regalando por ahí con una horrible portada, justo la que tengo yo, pero que con el tiempo acabó con otra más "cuqui" y editado al fin como mandan los cánones. El disco es sobresaliente, una terapia auto-destructiva de tocar fondo y revolcarse por el fango. Quién no ha sentido alguna vez lo que Harlan expresaba en aquellas nueve estupendas canciones? Disco a reivindicar y a (re)descubrir si todavía no se ha llegado a él. Luego, un año después, en 2007, Harlan pudo recomponerse un algo, y esa resurrección está muy bien tratada en "I'm your man". Otro discarral incomprensiblemente ignorado. Finalmente, en 2010, llegó el amor, y con él entregó ese disco que hace que Harlan T Bobo se convierta en un favoritísimo para mi. "Sucker" es un clásico nikochiano, un disco vital, ultra recomendable. Después de aquello..., el vacío. Alguna colaboración esporádica pero nada de nada, más que la información de su traslado residencial a Francia con su mujer Anne, y su hijo Nino. Harlan es feliz y se olvida de nosotros. Nada que reprochar pero por suerte el gusanillo de la música vuelve a picarle, junta a su banda, The Phsycotic Lovers, y juntos graban un disco casi conceptual llamado (como aquella gran película de Cronenberg y basada en el libro de John Wagner y Vincent Locke), "A History of Violence", una especie de disco conceptual donde Harlan muestra todas sus virtudes, sus vicios y su esencia, esa mezcla de Cave y Cohen pasado por el rock de toda la vida con toques alternativos y undergrouneros. Una delicia canallesca y callejera. 


Harlan T. Bobo - A History of Violence (2018): 01.- Human/ 02.- Spiders/ 03.- Nadine/ 04.- Sirens/ 05.- Ghost/ 06.- Storied/ 07.- Town/ 08.- Paula/ 09. -Wife.

Nueve temas conforman este sensacional disco que requiere de un algo de atención por parte del oyente y varias escuchas puesto que no es de entrada rápida, y se saborea mucho más con el tiempo. "Human" resume muy bien el estilo de Harlan, ese medio tiempo callejero y rocanrolero. Perfecto tema para abrir el disco. "Spiders" es sensacional, muy setentera, muy punkoide. Una de mis favoritas es la feroz "Nadine", con ese estribillo y esas guitarras espeluznantes. Vocalmente me encanta. "Sirens" pone algo de calma y sosiego. Bella. Bebiendo sin disimulo de los setenta, a medio camino entre el rock glamero y uno callejero a lo Waits. "Ghost" es un temazo. Un temazo inspirado en Cave. Maravillosa canción que bien vale un disco. "Storied" es un homenaje a esos sonidos de los setenta que revivieron a principio de los noventa.... mientras "Town" vuelve a esa faceta más dura y gamberra que suele aparecer en sus discos. "Paula" vuelve al punk nervioso antes de poner broche y final con una pequeña joya llamada "Wife". Harlan T Bobo firma un disco que crece con las escuchas, un disco sobresaliente donde saca a relucir sus miedos y su fobias: relaciones amorosas, fantasmas, mujeres, mujeres y más mujeres... y lo hace con tono setentero, a veces casi punk, con reminiscencias a Cohen, Waits, Cave, Verlaine y a otros pájaros de similar pelaje. Atentos terrícolas, aquí hay mucha tela que cortar. 

01.- La forma del agua (2017)
02.- Cronos (1993)
03.- El laberinto del Fauno (2006)
04.- Hellboy II (2008)
05.- Hellboy (2004)
06.- El espinazo del Diablo (2001)
07.- La cumbre Escarlata (2015)
08.- Pacific Rim (2013)
09.- Blade II (2002)
10.- Mimic (1997)

No voy a ocultar ahora mi admiración por Guillermo del Toro, ni tampoco voy a reivindicar su figura. Le sigo desde aquella obra maestra de 1993, "Cronos", y siempre me ha parecido un apasionado del cine pero más aún de lo fantástico. Es un gran creador de historias pero más aún del elemento visual, básico para el séptimo arte aunque esa característica suya se refleja hasta en sus aventuras literarias como por ejemplo en la Trilogía de la Oscuridad/The Strain. Además de "Cronos" creo que tiene al menos dos películas sublimes. Primero aquella maravilla llamada "El laberinto del Fauno" y después esta película que hoy nos ocupa, esta película que tiene todo lo bueno de Guillermo del Toro y algo más, algo que hace a "La forma del agua" tal vez su mejor película, la película no solo de un loco de la fantasía sino también de un enorme director, maduro y genial. Ambientada en Baltimore allá por 1962, cuenta la historia de una joven limpiadora que trabaja para el gobierno que acaba enamorándose de la criatura atrapada por los militares. Sí, no lo negaré. Ante todo estamos ante una película de amor. De eso no hay duda. De un amor raro, a lo Bella y la Bestia donde la Bella es Elisa Espósito, interpretada magistralmente por Sally Hawkins, y la Bestia-Pez por el habitual Doug Jones. Otra de las fantásticas cosa buenas que encontraremos en el film son sus secundarios: Michael Shannon, Octavia Spencer, Richard Jenkins y Michael Sthulbarg están soberbios. La música es una delicia, la fotografía un deleite, el homenaje al cine maravilloso, y por supuesto las sensaciones que transmite son indescriptibles, es poética y bella, es posiblemente como dije la mejor y más completa película de Del Toro. Un clásico moderno, romántico, fantástico y eterno.

Otra maravilla que cayó en verano fue la historia sobre los Dioses nórdicos explicada por el grandísimo Neil Gaiman, autor de cuentos, cómics y novelas que han dado lugar a películas y series a veces mejor adaptadas que otras. Entre mis favoritas están como no "Sandman", "Coraline", "Stardust" o la más reciente, esta vez para televisión, "American Gods". Este "Mitos Nórdicos" no tiene nada que ver con su "American Gods", no os llevéis una idea equivocada. La única conexión es la presencia de Odín, pero si en la novela del 2001 se fantaseaba con un Odín venido a menos, en depresión y vagando por el mundo buscando su sitio y esperando una guerra, en "Mitos Nórdicos" se cuenta su historia y la de los Dioses de Asgard, el mundo de lo Esir que nada tiene que ver con el del superhéroe guaperas y martillo en mano de Marvel. Sí, Thor, sale, como  no, aquí también pero en nada se parece al "vengador". Gaiman realiza un ejercicio de, no sé si llamarlo, historia. Nos cuenta el origen de los Dioses, de su mundo, y muy a su manera y casi como si fuese una de sus historias inventadas, nos cuenta las peripecias de esos Dioses, ya sea el origen del martillo de Thor, el Ragnarok, nos da a conocer al gran Loki, el ojo de Odín o la gran historia del "maestro constructor".... Todo explicado a su estilo, con alguna licencia, y con una frescura y un ingenio impropios para el tipo de libro que es oque creemos que puede ser. Se devora en un santiamén, y divierte como ningún  otro. "Mitos Nórdicos" es muy recomendable, ya seas o no seguidor de Gaiman, te gusten o no las historias/leyenda mitológicas, o simplemente la curiosidad mate al gato. No os defraudará.