Desde luego no han inventado la pólvora, ni desde luego renovarán el panorama rocanrolero del planeta. Es más, puede incluso que no sean ni siquiera los abanderados de la vuelta del espíritu punk alternativo que muchos escuchábamos en los noventa... pero a todo eso suena la banda de Queens (NY) Wives. A todo eso y a más. A los Pixies, al gran Lou Reed y su amada Iguana en ocasiones, a los Sonic Youth, a The Fall, incluso algo a los primeros Strokes (magníficos ellos y luego perdidos para la causa) y puede, también, que tampoco suenen exactamente a nada de eso o sí, a todo eso, pero sí está claro que ese sonido, esos artistas, esos discos y canciones los tienen perfectamente digeridos, interiorizados y aprendidos. El sonido de la banda bebe sin disimulo alguno de esas referencias y eso, para los amantes de esos grupos no es problema alguno. No es un refrito, no os equivoquéis. Es poner la enseñanza en danza. Otra vez. Y así, el ciclo del rocanrol vuelve a cerrarse. Y nosotros volvemos a pasar por caja y a mover la cabeza como antaño pero con unos cuantos años más. Tampoco digo que sea el disco del año, porque ni por asomo lo es. Pero de vez en cuando va bien dejarse de mandolinas y banjos, y que alguien te de una patada en los santos cojones. Así pues, el asfalto, el puterío, el gamberrismo y la puta gran manzana están aquí presentes, y sí, al final es solo rocanrol pero nos gusta, y pónganme otra cerveza y ya van no sé cuantas... 


Wives - So Removed (2019): 01.- Waving Past Nirvana/ 02.- The 20 Teens/ 03.- Servants/ 04.- Hit Me Up/ 05.- Whatevr/ 06.- Even The Dead Side/ 07.- Why Is Life/ 08.- Sold Out Seatz/ 09.- Workin'/ 10.- Hideaway/ 11.- The Future Is A Drag.

El espíritu de los Pixies se nos presenta en la incial "Waving Past Nirvana" para enseguida ponerse más al día con "The 20 Teens" que sigue sonando a Francis Black, pero también a formaciones hijas suyas y de otros como Strokes y similares, porque emparentar esta canción con la Velvet me parece un insulto. Y en esas seguimos, ese mismo sonido en "Servants"... Muy bien parido todo, pero como digo repetitivo y ya escuchado. Ese es, tal vez, el reproche o la queja que no el problema, porque de problema no hay ninguno pues lo que escuchamos nos gusta. Y en esas estamos, en que todo transcurre más o menos con el mismo tono, la misma fuerza y la misma repetición de la fórmula. Escuchen sino me creen "Sold out Seatz" o "Hideway", que si bien me gustan y las destaco por encima de otras no me aportan nada más que gustirrinín barriobajero. Otra cosa es ya el tema que cierra el disco, esa magnífica "The future is a drag". Diferente, lentorrona, melancólica, con una letra más curradilla... aportando otras sonoridades y demostrando que igual sí saben hacer otras cosas. Muy buen debut de los de Queens. Revivalero y punkero. Pura vitamina. 

Andaba detrás del nuevo film de Ari Aster. Ese film después de la inconmensurable y terrorífica "Hereditary". Una nueva película de la que escuchaba comentarios decepcionantes, o al menos algunos que aseguraban que su "Midsommar" no estaba a la altura de su anterior trabajo. Y claro, en mi opinión, todos esos comentarios andad errados. Vale, de acuerdo, no es un film tan efectista y que nos impresione con tanta facilidad pero sí es mejor película, pues el terror se sirve a fuego lento (muy lento) poniendo poco a poco las cartas sobre la mesa mientras se ocupa de crear una atmósfera claustrofóbica y de incomodarnos a cada segundo. No hay realmente ninguna imagen terrorífica, de esas de apartar la cara, más bien el miedo reside en la sociedad, en el ser humano... y claro, como espectador sabes que algo muy malo pasará y te gustaría avisar a esos jóvenes que deciden ir a pasar unas semanas a un festival del solsticio a un pueblo (por decirlo de algún modo, más bien aldea o comuna) lejano y desconocido sueco. El film es espléndido, es turbio, tenebroso, incómodo, es como un cuento terrorífico con un final estupendo de esos de tertulia vespertina, de esos que dejan muy buen sabor de boca por alguna que otra libre interpretación. Ari Aster se consolida como uno de los más interesantes directores de género de los últimos años, esta vez con una historia sin demonios ni monstruos, pero con el mayor de los problemas, el ser humano como protagonista. 

La Fandilla se ha vuelto a reunir y está vez no me pillarán con el pie cambiado ni con la cabeza en otra galaxia. Esta vez he estado atento y llevo ya unas cuantas semanas disfrutando de las nuevas canciones, de las nuevas maravillas de una banda que sorprende a cada disco. Que madura, que convence y enamora con sus melodías. Sus dos anteriores discos fueron maravillosos. Primero aquel estupendo debut del 2014 "Strong enough to refuse" y luego, sobretodo, ese difícil segundo disco, "Welcome to desert town" (2016), con el que no sólo se aposentaron en un nivel máximo sino que lo duplicaron y les acercó a la excelencia, y a la rareza en cuanto a música nacional. Un despiporre en el hogar nikochiano, no lo duden. Y luego está esa obra del año pasado de Fernando Rubio, que a un servidor de manera estúpida se le pasó por alto pero (re)descubrió al comenzar 2019, ese "Cheap Chinese Guitar" que es oro puro. Qué decir, entre el "desert town" y el disco de Rubio se han ido aposentado las nuevas canciones de la banda de Cartagena. Sí, porque ahora hay más colores, más riesgo y belleza. Se nota que la banda está cómoda, que se entienden y se quieren. Y de eso, de eso no puede salir nada malo. No faltan las referencias de siempre, ese sonido hijo bastardo de Dylan y Harrison, ese Lennon, esos "Wilburys", los Jayhawks, el puto Jeff Lynne cosiéndolo todo.... Pues qué deciros... que todo lo que hay en el puchero nos gusta, que te lo puedes comer a lo "catalán" como escudella o a lo cocido madrileño, pero joder, qué bien nos sabe todo. Qué puta maravilla, y discúlpenme ustedes pero es que me parece un disco sensacional que de haberse grabado en el mítico Joshua Tree o en el mismísimo Nashville por la enésima banda de americana clonada todos aplaudirían con las orejas pero no, miren ustedes que estos tipos son de aquí, de aquí cerquita y lo hacen estupendamente y puede no se hayan enterado todavía.


Bantastic Fand - Somebody's World (2019): 01.- You/ 02.- Where is Mathilda/ 03.- The Kids Brass Band/ 04.- Somebody's World/ 05.- I Can't Tell You What To Do/ 06.- Everywhere/ 07.- Unknown Constellations/ 08.- One of Them/ 09.- Ancient Light/ 10.- Old True Love/ 11.- Smiling/ 12.- Way Down.

"You" es puro Dylan. La referencia a BOB es constante pero también a su "hermano" George (Harrison). Canción juguetona de otra época... "Where is Mathilda" es pura americana mientras que el Rubio de Florida se nos aparece de mano de Nacho Para en "The kids brass band". "Somebody's World" es mi favorita del lote. Una de sus mejores canciones. Tiene mucho toque lennoniano, muy de esa atmósfera que John solía visitar... Una pequeña joya de beatlesque. "I can't tell you what to do" tiene que ser saboreada a conciencia. Es estupenda, otra vez con Dylan en el retrovisor.  A mi es que cuando se ponen "americanos" me chiflan, por ejemplo en "Everywhere" con el country por montera... me parece una canción maravillosa. Otra de mis favoritas es "Unknown constellations" si ponéis bien los oídos sabréis porqué, y claro, en "One of them" se salen. El sonido característico de aquel "Cheap chinese guitar" (discón!) se asoma en "Ancient Light", que es otra de mis favoritas. Tanto ésta canción como "Old true love" tienen mucho de Tito Neil... me las imagino perfectamente cantadas por el maestro.... tienen ese deje, esa construcción típica... Vale, sí, a la segunda le falta electricidad  y velocidad pero es que unos Crazy Horse no se pueden conseguir fácilmente. "Smiling" es una joyita, cantada por Paloma del Cerro que nos lleva de la mano a los setenta.... El cierre con "Way down" tiene su miga con su positiva y bella guitarra que nos embruja de primeras, muy Jayhawks, como bien dice el maestro Joserra Rodrigo en el Exilio. Puede que penséis que no es para tanto este disco, que tampoco son esa banda que nos volará la quijotera pero Bantastic Fan es un rara avis dentro del panorama musical nacional que tiene que cuidarse, a la que hay que mimar. Sus canciones son más que notables, su gusto y buen hacer no tienen comparación y hay que darles la importancia y relevancia que merecen. Este "Somebody's World" es un disco estupendo de americana creado en la huerta murciana. Mucho sur hay en este disco, del otro lado del charco y de este mismo. 
"Elastic Days"


Sigo excitado y palote con la oferta indie (y muy brittish) de Filmin. Esta vez toca hablar de una miniserie excelente de, como no, la BBC en la que en seis estupendos episodios nos cuentan la trastienda del antiterrorismo, de los infiltrados e informadores... Al inicio de cada uno de esos seis episodios se nos muestra un trocito de lo acontecido en una cafetería un día cualquiera de nuestras vidas, un ataque terrorista con unos cuantos muertos y heridos. Poco a poco nos van dando más pistas, más información, tanto en la reconstrucción de los hechos, como quién estaba implicado gracias también al juicio al que se está sometiendo el suceso. La base de la historia es destapar a una célula terrorista, para ello el duro y misterioso agente Gabe Waters (interpretado de lujo por Paddy Considine) consigue un nuevo informante (presionando y amenazando, tanto a él como a su familia). Consigue captar a Raza Shar (Nabhaan Rizwan) quién poco a poco irá introduciéndose en un mundo no exento de peligros, en el que encontrará nuevos amigos y peligrosos enemigos. Ni los agentes ni Raza, ni los tipos a investigar son exactamente lo que parecen, y el personaje de Raza es estupendo. La serie es un trallazo, es dura, es frenética e inteligente, y aunque tiene altibajos es un producto más que notable digno de una maratón gratificante.

 

MICHAEL KIWANUKA/ KIWANUKA (20199/ HERO

 

Aquella obra de orfebrería del 2012 a medio camino del folk y el soul con aromas a Van the Man titulada "Home Again" me enamoró desde la primera escucha. El debut del británico de origen ugandés Michael Kiwanuka hijo (curiosamente como los Davies) de Muswell Hill era ese típico disco que te deja en pelotas, que embruja y da calidez a nuestras maltrechas almas. Como era un disco debut corría el peligro Kiwa de estropearse por el camino, de que fuese flor de un día, de que entrase en el club del "One album wonder"... Pero no fue así. Y no es que ese segundo y difícil segundo disco no estuviese a la altura sino que multiplicó por diez todo lo escuchado, le dio una vuelta alucinante al estilo y saltó sin red. "Love & Hate", desde su mítica e icónica portada, nos mostró a un Kiwanuka excelso, en estado de gracia. Refrendado todo por un directo exquisito (BCN/Bikini 16/11/16) que pintaba a gafapastismo por el tipo y la cantidad de público asistente, además de contar con casi todas las canciones de ese disco como banda sonora de mil y una series que hacían que llegase a un público más amplio de lo esperado. Y claro, la cosa con Kiwanuka se había puesto sería. Hacia donde le llevaría su carrera? su nueva y recién estrenada fama? Todo era un misterio, y la tardanza en publicar nuevas canciones nos ponían la mosca detrás de la oreja, como también el single gracioso y molón que editó a principios de año, aquel "Money" funkero y discotequero que alegra a cualquiera pero como hemos podido comprobar no pegaba para nada con su nueva colección de canciones. Además, para rizar el rizo, que Danger Mouse estuviese detrás de las nuevas tonadas no sé si era buena o mala señal. Su influencia suele ser máxima y su abrirse a la comercialidad también, por suerte Kiwanuka es un artistazo y ha sabido aprender y vampirizar del productor, y no dejarse llevar.... El disco que hoy nos ocupa es un auto-afirmación del artista. Un disco personal y con mucha personalidad de, sí ya lo podemos decir, un genio de nuestro tiempo. Titulado "Kiwanuka" y con una portada de un retrato suyo ataviado como un rey ugandés colonizado por los británicos lo que nos encontramos es una tremebunda colección de canciones pero que para que funcionen del todo deben ser escuchadas de principio a fin, y con ese orden concreto que han ideado y decidido Michael y el ratón peligroso. Es un álbum a la antigua, ese formato LP que se está, desgraciadamente, perdiendo en favor de los singles y el aquí te pillo aquí te mato. En el disco nos encontramos la influencia de los grandes souleros negros como Gaye, Mayfield, Callier, pero también de las atmósferas pinkfloidianas y de concepto de obra magna y algún que otro ramalazo guitarrero digno del mismísimo Hendrix. Este disco es una puta maravilla, un disco por encima de la media que el tiempo nos dirá si es POM o no, aunque si solamente comparásemos con la añada está claro que sí estaríamos ante obra maestra. Un disco celestial, de un artista que no busca el acomodo, ni la repetición, que arriesga, que vence y convence, que engatusa, enamora y embruja. Michael Kiwanuka es un artistazo como pocos, a sus escasos 30 años (32 tiene el muchacho, cuidadín con el club de los 33 que al parecer Kiwa no va muy bien de salud!) ... Un genio de nuestro tiempo aunque sea complicado decir esto con tan solo tres discos (y qué tres discos!) a sus espaldas y toda una carrera por delante. "Kiwanuka" si no es el mejor disco del año, por ahí andará.


Michael Kiwanuka - KIWANUKA (2019): 01.-You Ain’t The Problem/ 02.- Rolling/ 03.- I’ve Been Dazed/ 04.- Piano Joint (This Kind Of Love) (Intro)/ 05.- Piano Joint (This Kind Of Love)/ 06.- Another Human Being/ 07.- Living In Denial/ 08.- Hero (Intro)/ 09.- Hero/ 10.- Hard To Say Goodbye/ 11.- Final Days/ 12.- Interlude (Loving The People)/ 13.- Solid Ground/ 14.- Light.

Tribalismo al cuadrado para abrir el disco. "You ain't the problem" suena a las raíces de Kiwa y se abre al soul americano de la Stax, los coros (que nos acompañaran durante todo el álbum) aparecen para colorear una canción soberbia, algo diferente al resto del disco, pero que sirve como un puñetazo sobre la mesa. Como un "aquí estoy yo". Tremenda. Como bien todo el mundo piensa, el disco es para saborearlo a la antigua, de principio a fin. Y los enlaces entre canciones son básicos y esenciales. El paso del tema inicial a "Rolling" es bonico del to. Y el temazo, "Rolling" es favoritísimo. Esa guitarrita, ese ritmo trotón, ese Kiwa con todo el poderío en su pelo afro metío.... Qué maravilla!. Y llega "I'ven been dazed" ... melodía próxima a la balada del siglo veintiuno, delicada y bella, con clase y algún que otro toque lisérgico... Muy en la línea de su anterior disco... Señas reconocibles y sonido ya propio. La intro de "Piano Joint" es estupenda. Qué digo, es gloria. Tiene ese aroma a obra grande, a atmósfera pinkfloidiana en su concepto, para luego, al entrar el tema "Piano Joint (the kind of love)" dejarnos en cueros con un piano que suena celestial. Romanticismo al cuadrado. Melodía grandiosa. Llegamos al ecuador del disco con otras dos canciones indispensables. Primero "Another human being" que es una espléndida instrumental, y luego los la la las de "Living in denial" que nos embrujan. Estamos ante una excelente canción (en el disco no hay ninguna que baje del sobresaliente) pero que creo que es el momento bajo del disco. Por suerte, la intro de "Hero" y la propia "Hero", hacen que el disco salte por los aires, convirtiéndose en obra mayúscula. Temón, favorito personal y creo que será de lo mejor en directo. En la intro Kiwa entra modosito para conforme avanza el tema irse espabilando, activando y electrizando, dando un final Hendrixiano que quita el hipo. Demoledora. "Hard to say goodbye" se repone al brillo cegador de "Hero", es un temazo, no hay duda. De otra época. Se toma su tiempo con una intro descomunal de bonita, su calma y su delicadeza: luego Kiwa con la acústica vuelve a sus orígenes y nos da un soulecito maravilloso que poco a poco y con las escuchas se descubre con facilidad como una de las mejores canciones del disco. Y qué decir de "Final days"? con un inicio muy funki y cacharrero... y la voz de Kiwa estirándose para deleitarnos con sutileza. Otro "Interlude" muy bonito, nos lleva a "Solid Ground" que tiene ese piano inicial tan de Lennon... Temón de piel de gallina... El cierre con "Light" es magistral, con su ingeniería sonora maestra para vestir una canción simple pero sobresaliente, con sonoridades brillantes y dejes gospelianos. Kiwanuka confirma lo sabido: es un monstruo, un grande, y su nuevo disco una obra atemporal, bella y básicamente imprescindible.

El otro día visioné "Venom", otro film de Marvel. Y me gustó, o no me disgustó mejor dicho. Sale Tom Hardy que sin ser la repanocha mola. Tiene Hardy algún que otro film impresionante, véase "Locke" o "Mad Max: Fury Road", y otras cosas menos molonas... claro está. Sale en "Peaky Blinders" y tiene su propia serie deluxe de HBO, su "Taboo". Notable. Pero.. joder los "peros".... tiene un rival muy digno que ocupa su nicho interpretativo. Logan Marshall-Green no es que se parezca es que podría ser su hermano mellizo!!! Y sí, compiten casi sin querer. "Taboo" molaba pero ese mismo año fue mucho mejor la serie de Marshall, "Quarry", excelente es poco. El amigo Logan no es manco y tiene películas muy recomendables, véase también "La Invitación"... y Todo esto viene porque Venom es un alienígina parásito de humanos que da superpoderes y más cosas a su huésped con el que puede hasta mantener una conversación y coleguear.... Y esto me recuerda que algo parecido os comenté, pero en plan futurista y tecnológico, de la película "Upgrade" que protagoniza Logan... Que por cierto me gustó mil veces más que este film de la factoría Marvel. Dicho queda. En cuanto a Venom... pues es otra película más del universo Marvel, algo independiente del resto. Cine palomitas, entretenido, bien hecho pero sin fondo ni historia... Lo que pasa es que no se aclara si habla de un superheroe o de un supervillano... y eso acaba por desagradar. Se convierte así en una extraña buddy-movie con toques de humor a lo Spider-Man, muy relacionado el hombre arácnido, como sabréis, con Venom, .... y poco más. Hardy nunca está cómodo, no empatiza con Brock y no es creíble. Así pues, estamos ante un film correcto, de Marvel, muy bien facturado pero sin mucha más historia ni futuros visionados. Mil veces mejor el "STEM" de Logan que el "VENOM" de Hardy.
"For What it's Worth"