La semana dedicada a Tom Hardy finaliza con el obligado visionado de una de sus actuaciones más aplaudidas, la del convicto más peligroso y más caro de las Islas Británicas: Michael Peterson aka Charles Bronson. El film dirigido por Nicolas Winding Refn (también dirigió la fantástica Drive) es básicamente un biopic pero desde luego narrado y grabado muy a su manera, con un humor y una teatralidad inusuales. La música clásica, el uso de la violencia, su puesta en escena pues es visualmente impactante, incómoda y a veces grotesca..., estos elementos hacen de "Bronson" un film diferente, interesante pero que, porqué no decirlo, en ocasiones nos sobrepasa por su intensidad y su pasada de vueltas, y porque la historia de un hombre que usa la violencia sin ton ni son tampoco es que den para mucho más de lo que nos ofrece el film. No estamos por tanto ante una obra maestra, no creo que pudiese recomendar esta película a casi nadie pues es difícil y especial, pero es sobradamente un artefacto único que conforme pasan los minutos se vuelve más adictivo y violento. Hardy realiza un trabajo excepcional aunque podrían acusarle perfectamente de sobreactuar... yo no lo creo, creo que encuentra el tono justo, y que él es más de media película. Ahora que está tan de moda Hardy es bueno revisar este film y ver como se las gastaba en el cine independiente ya que difícilmente le veremos en proyectos similares, su "Bronson" es sensacional. 

La placentera lectura del libro de Mick Wall sobre Lou Reed me hizo repescar los años de la Velvet Underground y la Factoría de Andy Warhol. Despiporre total, qué os voy a contar. De aquella época de locura llamó poderosamente mi atención leyendo el libro comentado la figura de Danny Fields: manager, publicista, escritor, periodista.... Y como pasa siempre, los astros quedan alineados y la casualidad se presenta si previo aviso. Encuentro en Netflix un documental sobre Danny Fields llamado "Danny Says" del 2015, y me lanzo a darle un visionado. El documental está dirigido y escrito por Brendan Tollery tenemos la gran suerte de contar con el mejor de todos los narradores, el propio Danny. La historia, su historia, comienza desde su niñez y empieza a dejarnos con la boca abierta desde su aparición en el mundillo cultural de la gran manzana allá por 1966. Warhol, Nico, Lou, la Velvet, Jim Morrison, los Ramones, MC5, los Stooges.... Danny Fields resulta una figura fundamental para aquella movida novayorquesa, me resulta sorprendente su militancia homosexual, y me encantan sus mil y una anécdotas como cuando secuestró a Jimbo en la casa de Nico y éste acabó en pelota picada saltando por su tejado puesto hasta las cejas de LSD..... Curioso y básico documental para la historia del rock. Excelente rockumental.


01.- Locke (2014)
02.- Mad Max (2015)
03.- Bronson (2008)
04.- The Revenant (2015)
05.- Child 44 (2015)
06.- The Dark Knight Rises (2012)
07.- The Drop (2014)
08.- Taboo (2017, TV)
09.- Peaky Blinders (2014, TV)
10.- Lawless (2012)

La serie de Tom Hardy, porque eso es lo que es, no consigue finalmente darnos todo lo que prometía. De todas maneras, no seré yo quién diga que no vale la pena verla, porque sí, es una serie notabilísima. Tal vez sus ganas de gustarnos y volverse una imprescindible le hace patinar en ciertos momentos. La estrella de todo el tinglado es Hardy, él se sobra y se basta y.... no se nos indigesta pero su ego y sus ganas de que la serie sea "él" le hacen bajar un peldaño. Todo en "Taboo" es previsible, no sorprende nada. Todo en "Taboo" está muy bien pensando y planificado. Y tal vez, por eso precisamente, le falte algo de gancho. La imperfección es en ocasiones, además de necesaria, lo que puede hacerte grande. Tanto éxito ha tenido que habrá segunda temporada, y ya os digo que yo la veré, pero no nos engañemos pues "Quarry" le ha ganado totalmente desde las sombras y el protagonista de aquella, Logan Marsahll-Green (su doble) también. "Quarry" es mejor que "Taboo", las dos tendrán segunda temporada, las dos las veré, y las dos hay que verlas. En "Taboo" además de triple ración de Hardy hay muy buenas actuaciones, y muy buenos secundarios. Desde el magnífico Jonathan Price a Mark Gatiss pasando por Franka Potente, Michael Kelly, David Hayman, Tom Hollander, Edward Hogg, Stephen Graham y Ona Chaplin.... En eso la serie se luce... Y se luce también Stephen Knight, su director y guionista (lo es también de Peaky Blinders) con una historia que aunque lenta y previsible tiene los suficientes mimbres para engancharnos durante sus ocho episodios. La serie debería acabarse aquí, no sé si le sentará bien una continuación, y Hardy podría haber hecho de Delaney uno de los grandes personajes de la historia pero se queda a las puertas. "Taboo" como dije al principio no da todo lo que prometió pero sin lugar a dudas es una de las series que deben verse este año.


UNCLE TUPELO/ ANODYNE (1993)/ CHIKAMAUGA

 

La historia siempre es caprichosa. La mala relación entre Jay Farrar y Jeff Tweedy en Uncle Tupelo provocaron una escisión histórica. Por un lado Mike Heydorn y Farrar creaban Son Volt mientras que el resto de los "tupelo" con Tweedy al mando se reagrupaban como Wilco. Por tanto de las cenizas de Uncle Tupelo nacieron dos bandas que, echando la vista atrás y repasando su obra, se muestran imprescindibles en el mapa sonoro americano. De acuerdo, a Wilco tal vez les ha ido mejor, qué digo, mucho mejor, sin duda son mi banda entre el final de siglo veinte y comienzos del veintiuno, pero siempre que he escuchado un disco de Son Volt, siempre, he quedado prendado de la voz de Jay y de esas guitarras con sabor a raíces americanas. Este 2017 Farrar y compañía han creado el que tal vez sea su mejor disco desde aquel lejano debut de 1995, el maravilloso "Trace" que no para de sonar en el hogar nikochiano toda la semana, por eso lo de tal vez, por eso y por el tema inmediatez, veremos si el excelente "Notes of blue" supera el paso del tiempo, que tiene pinta de hacerlo sin problemas, pues si algo tiene esta nueva colección de canciones es que a cada escucha nos atrapa con más fuerza y pasión, descubriendo matices que en las primeras escuchas se nos podían haber pasado por alto. Si algo tiene esta banda que la hace especial es sin duda la voz de Jay Farrar, un poderoso y hermoso instrumento más, al alcance de muy pocos. Curioso es también que mientras en la blogosfera todos, absolutamente todos, aplaudimos los nuevos temas de Son Volt, muchas de las páginas especializadas pasan de puntillas sobre él, lo ningunean y le dan de lado, pero no os dejéis engañar pues "Notes of Blue" es todo lo que deseábamos, todo lo que necesitábamos para no perder la esperanza en una banda que merece sin duda más reconocimiento del que tiene. En "Notes of blue" no encontraremos innovación ni experimentación alguna, no hay ruidismos a lo Wilco (ni tampoco los esperamos), encontramos clasicismo (bien entendido), muchas referencias indispensables pero sobre todo personalidad. Rock americano bañado de sonoridades clásicas, de country, folk y blues, y bastante de aquel rock de los noventa cuando Farrar alza la voz. 


Son Volt - "Notes of Blue" (2017): 01.- Promise the World/ 02.- Back Against the Wall/ 03.- Static/ 04.- Cherokee St/ 05.- The Storm/ 06.- Lost Souls/ 07.- Midnight/ 08.- Sinking Down/ 09.- Cairo and Southern/ 10.- Threads and Steel.

Mi enamoramiento por este disco no es un capricho. Una prueba irrefutable de su calidad es el tema que abre el disco, "Promise the world", un tema que es tan, tan Bonnie "Prince" Billy que es imposible que un servidor no lo ame. Todo en ella me sabe, me huele y me recuerda a Will Oldham, favoritísimo absoluto del marcianito que os habla, y sólo por eso, un disco que no tenía las papeletas de embrujarme lo hace sin pestañear, y sólo con el primer tema. "Back against the wall" es uno de los temas del disco, aquí encontramos ese regusto al rock americano de camisas de cuadros de los noventa, aquel que bebía sin disimulo de Tito Neil, aquí hay guitarras a lo Crazy Horse y estribillos épicos Springstinianos. Tema esencial y acojonante. "Static" ruge. Encantará a seguidores tanto del rock clásico como de por ejemplo Pearl Jam si es que los de Vedder no podemos considerarlos ya clásicos, y a  la vez sigue siendo fiel a su esencia, a su historia, tanto a los inicios de Son Volt como a los "Tupelo". Mi favorita del disco es sin duda "Cherokee St". Joya para mi ya, de este 2017, con cierto aroma a Steve Earle. La electricidad de sus guitarras nos ponen todo de punta mientras que la percusión básica, casi tribal, hace que nuestros pies se muevan por sí solos y suframos alguna que otra lesión cervical. La belleza de "The Storm", de carretera y manta, es de pelos de punta. Belleza absoluta como digo, melodías ensoñadoras, delicadeza sin perder fuerza ni poder, irresistible. "Lost Souls" es otro trallazo imprescindible. Otra de mis favoritas. Otro rockazo de esos que disparaban a quemarropa en nuestra sien con una cascada de guitarras demoledoras. Ojo con "Midnight" que tiene esas guitarras fronterizas americanas pero que a un servidor le recuerda muy mucho a las primeras composiciones de Ian Anderson sin su flauta, a primeros temas de Jethro Tull, sí, sin duda creo que podría estar en el magnífico e infravalorado disco de la banda británica, en "Benefit" de 1970. Me viene a la cabeza aquello, y precisamente aquello es una maravilla, uno de esos discos que considero joya oculta absoluta. "Sinkin down" se pone en modo carretera, como unos ZZTop sin barba. Polvo y sudor, y parada en un bar de carretera a beber cerveza. Mientras que "Cairo and southern" levanta la mano para ser considerada una de las mejores canciones del disco.... El final con "Threads and steel" es puro blues sucio y garagero, con un regusto en lo narrativo a lo Cave. En definitiva, disco grandioso que no entraba en las quinielas para codearse con lo mejor del año pero que sin duda estará entre los elegidos. Doble felicidad, primero por encontrar un disco de este nivelón y segundo por recuperar a una gran banda y a un gran talento como Farrar, y que por fin se haga justicia. 

No entiendo como no se ha hablado más de esta película. Simplemente es fantástica, y no solamente en su género pues comparada con films actuales claramente sale victoriosa. Es "La llegada" un film de ciencia-ficción, un film de extraterrestres, una "Encuentros en la Tercera Fase" de nuestro siglo, una invitación a pensar pues no deja de tener su poso filosófico, pero ciñéndonos al film, primero encontramos una historia espectacular, adaptada con maestría por Eric Heisserberg de un relato de Ted Chiang llamado "La historia de tu vida", al cual tengo ganas de hincarle el diente. Y luego encontramos una fotografía espectacular, algunos planos magistrales, sumamente bellos. La música es para quitarse el sombrero y también las interpretaciones donde cabe resaltar a su protagonista absoluta, una Amy Adams que ha empezado a saber escoger sus proyectos después de alguna que otra película sonrojante. Secundarios como Forest Whitaker o Jeremy Renner dan un nivel más que notable al casting, y tal vez mi única pega sean los "heptápodos"... que bueno... al menos son originales y no los típicos marcianitos con forma humana. El director, Dennis Villeneuve, realiza un fantástico trabajo, de él nos había encantado "Prisoners", "Enemy" y "Sicario"... y ahora, tendrá la responsabilidad de darnos una secuela de Blade Runner ... eso puede ser su final o directamente su santificación, aunque su siguiente proyecto sea una nueva versión de "Dune" (la novela merece algo más que aquel pastiche con Sting). En fin, "La llegada" es una gran película. Una pequeña delicia de ciencia-ficción filosófica. Altamente recomendable.

Los glimmer twins alumbraron en 1966 uno de esos temas menores que se vuelven imprescindibles. "Under my thumb" es simplemente maravillosa. Nunca fue single y su primera aparición oficial fue en la obra maestra stoniana "Aftermath". Una letra excelente de Jagger, descarada y algo misógina, para un medio tiempo donde predomina el bajo de Bill Wyman y la deliciosa marimba de Brian Jones. Curiosamente este era el tema que sonaba en Altamont mientras se produjo el fatídico asesinato y no "Sympathy for the devil" como nos vendieron para mitificar a la banda en su relación con el diablo. En 1967, en pleno despelote Stoniano, tanto musicalmente como socialmente, la banda como tantos otros grupos de la época, como los Beatles mismamente, se vieron perseguidos por una política antidroga bastante dura con los artistas. Y claro, por culpa de una bota vaquera repleta de varias sustancias ilegales la mayoría de los Stones fueron apresados y señalados como cabezas de turco de lo que podía pasarles al resto.


Ese mismo 1967, mis adorados The Who, hacían causa común con los Stones para liberarlos del Imperio, y sacaban un single versionando a sus satánicas majestades. En una cara encontrábamos "The last time" y en la otra su maravillosa versión de "Under my thump" que luego también apareció en el imprescindible "Odds and Sods" en su reedición de 1998. Claramente prefiero la original, pero la versión de los Who es simplemente espectacular y muy llevada al estilo de sus primeros discos.

Chuck Berry: 18-10-1926 // 18-03-2017