"Never can tell"


Me recomendaron GLOW y, yo la he visto y disfrutado pero ciertamente no es gran cosa. Netflix tiene esa facilidad para darnos series disfrutables que tampoco son para tanto. Es una gran creadora de guilty pleasures, como esta GLOW, la serie sobre wrestling femenino. "Gorgeus Ladies Of Wrestling" fue una liga femenina de luchadoras televisada en los ochenta, de ahí sale la idea de esta serie que es una tontá pero que tiene algo que engancha. El piloto prometía algo más para luego ir bajando un poco el nivel y las expectativas, pero ciertamente la interpretación de la protagonista Alison Brie es excelente. Aunque pretende ser coral al final se queda en una lucha entre Brie (Ruth) y Marc Maron (Sam Sylvia) sin duda lo más destacado de una serie que vuelve a hurgar en el aroma ochentero pero que en la mayoría de ocasiones se queda en la superficie, no va más allá y mantiene una "blancura" que no se entiende, porque de ser más arriesgada y porculera se hubiese convertido sin duda en una de las series de la temporada y no en esa serie simpaticona. Está bien pero no mata, no es muy buena pero tampoco nos engañaremos, la he disfrutado mucho.


ELLIOTT BROOD/ GHOST GARDENS (2017)/ DIG A LITTLE HOLE

 

Escuchando el nuevo trabajo de los canadienses Elliott Brood, su "Ghost Gardens", a uno le viene a la cabeza ese sonido que les caracteriza y que les lanzó a la fama en el 2005 con la aparición de su primer LP titulado "Ambassador" aunque ya habían mostrado sobradas muestras de calidad con el EP "Tin Type" del año anterior. Un servidor les conoció gracias al temazo "Second Son" de su primer disco, disco con el que me hice en poco tiempo y que aún disfruto. De ahí recuerdo verles en uno de aquellos "caprichos de Apolo" de la sala barcelonesa y meses después en la pequeña y coqueta sala Heliogàbal, donde ya acabé enganchado a ellos para siempre, pues pocas veces uno puede disfrutar de una banda de esa guisa ni a dos metros de distancia (y sentado en un sofá) con un trío de esta calidad y energía. Cada disco suyo ha sido adquirido y disfrutado por un servidor, observando y paladeando su maduración y crecimiento sonoro. "Mountain Meadows" (2008), "Days Into Years" (2011) y "Work and Love" (2014) son tres joyas descomunales. Como decía, escuchando las nuevas canciones de los de Toronto a uno le viene ese recuerdo del Heliogàbal, esa fuerza, esa energía y a la vez sencillez que les caracterizaba, esa mezcla de country con el lado salvaje del punk. Y creo que esa sensación se ve aumentada al saber que todas estas nuevas canciones son viejas canciones. Leí en algún sitio que eran nuevas canciones con viejos sonidos o eran viejas canciones con nuevos sonidos? no lo recuerdo, en cualquier caso esas canciones estaban en un cajón olvidado, y por suerte para nosotros han sido retomadas, regrabadas y puestas a punto con el toque de banjo, mandolina e incluso me atrevería a decir que la maleta Samsonite de Pitkin está presente otra vez en forma de bombo. Mark Saso, Casey Laforet y Stephen Pitkin siguen demostrando que son una magnífica banda de death-country, frontier-rock, alternative-rock, alt-country... o como queráis llamarlo, simplemente buena música.


Elliott Brood - Ghost Gardens (2017): 01.- Til the Sun Comes Up Again/ 02.- Dig a Little Hole/ 03.- Gentle Temper/ 04.- 2 4 6 8/ 05.- The Fall/ 06.- Adeline/ 07.- The Widower/ 08.- Thin Air/ 09.- T.S. Armstrong/ 10.- Searching/ 11.- For the Girl.

Los primeros acordes algo tímidos se aceleran de la mano de Saso y toman cuerpo como lo hacían años atrás en "Ambassador". Un tema estupendo muy marca de la casa, con Saso desgañitándose y hacer lo difícil, fácil. Un inicio maravilloso que empalma con una de las mejores canciones del disco, "Dig a little hole", esta vez cantada por Laforet muy bien acompañado a las voces por Saso, como siempre, sus voces empastan de lujo. Un tema magistral, con un ritmo infeccioso y un ramalazo pop en su estribillo que quita el hipo. "Gentle Temper" es muy americana se mire como se mire, tiene hechuras de M Ward, de Conor Oberst e incluso de Ryan Adams. Preciosa de principio a fin, es un tema que gana con las escuchas. "2 4 6 8" es ese tema perdido del "Ambassador" que pedíamos a gritos, es un tema country-punk de la ostia pues tiene ese desarrollo de guitarras tan fantástico y tan, tan, tan "londocallero", ya me entendéis, los Clash están aquí muy presentes y ese riff roza el plagio, como la canción de los Clah robaba del "Dead End Street" de los Kinks. "The Fall" es otra joya oculta. Otra maravilla sin discusión alguna. "Adeline", de belleza extrema, es una balada preciosa que sin disimulo apunta a la bajada de revoluciones del disco con un piano y un banjo en estado de gracia. El disco desde este momento se vuelve muy tranquilo como demuestran los canadienses a ritmo de Walz con su "Widower" donde un piano ensoñador saca la cabeza. "Thin air" es una pequeña delicatessen instrumental que nos conduce al final del disco con dos piezas cortas pero deliciosas: "T.S. Amstrong" y "Searching" que son bocetos o pequeñas muestras de canciones, pues parecen casi inacabadas. Finalmente, cierran el disco con la maravillosa "For the girl" donde la mandolina nos hace estremecer. Elliott Brood son una grandísima banda de minorías, unos favoritos en la Isla Nikochiana, y su nuevo disco simplemente ha resultado ser sobresaliente a pesar de haberse creado a partir de canciones inacabadas encontradas en un pendrive de un cajón abandonado. 

Jarmusch es uno de mis directores favoritos de los últimos años. Me encantan sus películas y como le da la vuelta a los estilos, incomodando y sorprendiendo a la vez. Ya sea una comedia romántica (Flores Rotas), un western (DeadMan), una de yakuzas (Ghost Dog) o cualquiera de sus increíbles colecciones de historias (Night on Earth, Coffe and cigarrettes). Una nueva "Bajo el peso de la ley" resulta imposible, esa grandeza sólo ocurre en contadas ocasiones pero me comentan que "Paterson" es muy grande y me falta su visionado, pendiente también tenía su "Only lovers left alive", su deconstrucción del cine vampírico y la otra noche pude darle un buen mordisco. La verdad, lo reconozco, no sabía muy bien de que iba el film, no sabía de su contenido vampírico. Mi única información era que contaba con tres actores muy de mi agrado: el ya fallecido John Hurt, la promesa Tom Hiddelstron y la inconmensurable Tilda Swinton (demasiado buena para este mundo). La película está ambientada entre Detroit y Tánger, entre los pensamientos y vivencias de una pareja de amantes vampiros, una historia que en mi opinión nunca acaba de funcionar debido a un guión demasiado snob, gafapastil y ombliguista. Sabe mal decirlo pero el film de Jarmusch es aburrido y no sabe muy bien ni a donde va ni a donde pretende llevarnos. Y es una lástima porque sus primeros veinte minutos eran muy prometedores. Solo para fieles seguidores de Jarmusch que pueden dejar de serlo después de este film al que solo lo salva Tilda Swinton. 

El 11 de Agosto de 1976 en los estudios Indigo de Malibú (California) bajo la producción de David Briggs, Neil Young grabó un buen puñado de preciosas canciones que por un motivo u otro se quedaron en el cajón de las olvidadas. Algunas fueron apareciendo en sus siguientes discos como "Rust never sleeps" (Pocahontas, Powderfinger), "Comes a time" (Human Highway), "American stars'n bars" (The old country waltz) o la canción que da nombre a este disco aparecida años después en el "Le Noise" por poner algunos ejemplos, otras, sin embargo, como "Hawaii" y "Give me strenght" quedaron inéditas hasta nuestro días, cuando finalmente "Hitchhiker" ha sido editado. Tito Neil desempolva sus grabaciones olvidadas y nos regala un disco que sin darnos nada nuevo nos lo da todo. Me explico. No encontraremos nada que nos eleve al séptimo cielo, nada nuevo, pero lo presentado aquí suena de miedo y muestra el nivelón que tenía entonces Young (y el que tiene siempre, no nos engañemos). Al escuchar estas versiones, que se entiende que son las versiones originales tendemos a compararlas a las que escuchamos por primera vez, y es imposible no entablar una discusión sobre cual de las dos es mejor. Para ejemplo un botón: Powderfinger. A mi, la versión de este disco me pone la piel de gallina, no sé a vosotros. Los dos temas inéditos no desentonan y particularmente me parecen notables sobretodo "Hawaii" que me parece descomunal pero es en Pocahontas, Powderfinger y Hitchhiker con las que más fácilmente conecto y me hacen esbozar una sonrisilla de placer incalculable. Poco que decir sobre este disco. Un disco para fans, para fieles seguidores y coleccionistas de la inmensa e imprescindible obra del más grande (que Bob nos perdone), un disco que es un capricho, un regalo, un tesoro. Imprescindible como banda sonora otoñal. Magnífico. 

Neil Young - "Hitchhiker" (2017): 01.- Pocahontas/ 02.- Powderfinger/ 03.- Captain Kennedy/ 04.- Hawaii/ 05.- Give Me Strength/ 06.- Ride My Llama/ 07.-Hitchhiker/ 08.- Campaigner/ 09.- Human Highway/ 10.- The Old Country Waltz

"Rock me on the water"

Tenía la mosca detrás de la oreja después de la mediocre temporada seis de la serie, de que Martin se hubiese entregado a los dólares de HBO y a la gandulería, y sobretodo a que ahora resulte que todo el mundo adora las novelas cuando muchos ni las han leído y que tampoco nos engañemos, el cuarto libro fuese bastante regulero no así el quinto, Danza de Dragones, y de momento último libro de la saga pues "Vientos de Invierno" y "Sueño de primavera" no sabremos si llegarán a estar alguna vez entre nuestras manos. Dicho esto, la serie atrapó al escritor, y todos aquellos que hemos leído los libros y que llevamos un cabreo considerable esperábamos ser sorprendidos con aquello que sucediese ahora en la historia aunque de sorpresa tampoco han habido tantas. Tranquilos, no voy hacer ni un spoiler. Primero diré que esta temporada siete es mucho mejor que la anterior, aquella temporada seis me decepcionó muy mucho aunque no estaba exenta de fuegos artificiales. Dicho esto, tampoco sucede nada que uno no imaginase, pues casi todo se sabía de historias paralelas o leyendas que se han contado durante los libros. La serie es visualmente un espectáculo inigualable, el ritmo  mejora y todo se hace más conciso, dan menos vueltas al asunto... ayudados gracias a que la mensajería por cuervos sea más rápida que el whatsapp y que un viaje en barco por los siete reinos se hacen en unas horillas. A veces cuesta pensar que detrás de este casi final esta Martin, pero supongo que él dirige en la sombra, aconseja y guía. Acabará como él quiere que acabe, llegaremos a dónde él quería aunque creo que el camino no será exactamente el mismo. La serie cada vez tiene más seguidores, y nosotros cada vez vemos menos tetas y sangre, muchas muertes de soslayo y comentarios teenager sobre ligoteos entres las reinas y sus sirvientas. Ha perdido un poco el norte, esa es mi opinión, pero aún así la seguiré viendo porque es puro espectáculo, y porque, joder, quiero saber quién acabará sentado en el trono de hierro. Hagan sus apuestas.


DAVID RAWLINGS/ POOR DAVID'S ALMANACK (2017)/ CUMBERLAND GAP