"See No Evil"


Mentiría si dijese que hace tiempo que seguía la pista a la catalana Joana Serrat. Mentiría como un bellaco si no reconociese que mi aproximación a su ya cuarto disco en solitario se debiese básicamente a la participación como productor de Israel Nash Gripka (Barn doors and concrete floors, Rain Plans). Como tampoco sería justo no mencionar que después de la escucha de su nuevo disco me he sentido con la necesidad de escuchar su magnífico disco anterior "Cross the Verge". Eso sí, este nuevo trabajo me parece muy superior al anterior. Puede que la clave haya sido Gripka, pues las canciones del disco tienen mucho de él, de sus sonido y desarrollos. Puede que se deba todo a que Joana se trasladó a la ciudad tejana que da nombre al disco, Dripping Springs, para realizar su nuevo trabajo, o puede que se deba a los músicos que la han rodeado o simplemente, y lo más justo, es que Joana sigue creciendo y madurando, y ha parido un disco de esos que no pueden dejar indiferente a nadie que ame la americana. Las nuevas canciones están bañadas en melancolía, en sueños a la luz de las estrellas y en atmósferas desérticas. Todo suena a la perfección y ella está fantástica. "Western Cold Wind" que abre el disco es una buena muestra de esas atmósferas desérticas muy del agrado y del estilo de Israel Nash Gripka. Un tema muy setentón, muy de otra época. Un tema fantástico que no representa para nada al disco, o al menos no es eso lo que nos vamos a encontrar en lo siguientes diez cortes. "Lost Battles" es más folk-pop que otra cosa. Tiene dulzura y carisma, con algún deje ochentero, seguro que a Ryan Adams le encanta. Mientras que en "Trapped in fog" rocanrolea con mucha clase para en "Unnamed" volver al redil de Gripka y sus atmósferas psicodélicas. El disco es un despiporre, y conforme uno le da más escuchas se muestra más grande y divino. Ya sea con "Shadow on time" donde apreciamos reminiscencia a la gran Eilen Jewell, ya sea con la maravillosa y delicada "Candles" o con la countresca felicidad de "Come closer". La influencia de Joni Mitchell ( y a quién no le ha influido esa Diosa?!) se aprecia en "The Garden", una de mis favoritas del disco como también lo es la canción que cierra el disco, "Keep on Falling". Disco estupendo y altamente recomendable, esencial para los amantes de la americana, y los amantes en general pues es un disco artesanal y atmósferico con melodías exquisitas y con cierto romanticismo. Dripping Springs ha sido una de las agradables sorpresas del año, de escucha placentera. 

Joana Serrat - Dripping Springs (2017): 01.- Western Cold Wind/ 02.- Lost Battles/ 03.- Trapped in the Fog/ 04.- Unnamed/ 05.- Farewell/ 06.- Shadows of Time/ 07.- Candles/ 08.- Come Closer/ 09.- The Garden/ 10.- Walk in Sin/ 11.- Keep on Fallin'.


Mindhunter es otra gran sorpresa de Netflix. De esas que uno no espera, que no ve venir pues se ocultan en su inmenso catálogo. Detrás de esta serie está nada más y nada menos que David Fincher, claramente picando de su película "Zodiac". David Fincher que está detrás de los guiones, la producción y dirige cuatro de los diez episodios narra el trabajo realizado por unos agentes del FBI que comienzan a entrevistar a asesinos nada convencionales, analizando sus motivos y su modus operandi para establecer un protocolo de comportamiento de lo que ellos empiezan a llamar "serial killers". El ritmo es lento y absorvente. La serie es fascinante y oscura. Las actuaciones son excelentes con un Jonathan Grof increíblemente convincente en su papel de detective Hidden Ford. Le secundan Holt McCallany, Bill Tench y Anna Torv, todos de notable alto. La serie gana a cada episodio, consigue atraparte y que no pierdas detalle, que te sumerjas en ese mundo de los psicokillers, que disfrutes con cada entrevista dada por cada uno de esos enfermos mentales. En algunos episodios, durante segundos, Fincher, hábilmente, nos prepara para una segunda temporada que ya está pactada y que tendrá a asesinos en serie infantiles como centro de la historia. Nada más que decir. Una serie excelente.


SHARON JONES/ SOUL OF A WOMAN (2017) MATTER OF TIME

 

Uno no sabe lo que tiene hasta lo pierde. Da igual que estemos avisados, nosotros seguimos con los ojos cerrados sin querer darnos cuenta de la suerte que tenemos simplemente por estar aquí y ahora. Hace poquito más de un año que nos dejó esta reina del soul llamada Sharon Jones. víctima de un cáncer de páncreas que parecía remitido y que le hizo retirarse para volver con un excelente disco, aquel "Give they people what they want" que sigue creciendo a cada escucha pues sigue sonando en casa para render tributo a esa bestia de los escenarios que era Sharon. Aquel proceso de tratamiento por el que pasó Jones y algo de la grabación del disco, la caída del cabello, la quimioterapia, su puesta a punto para volver a los escenarios, todo eso está muy bien retratado en el documental "Miss Sharon Jones!" que como ya dije habla más de la persona, de la enfermedad que de la artista. Un documental bastante duro, más aún sabiendo lo que realmente sucedió después de su vuelta. Otra vez los Dap-Kings se quedaban huérfanos. Les pasó con Amy y después con Sharon. Una banda magnífica que necesita de un líder, pero cómo recuperarse cuando pierdes a dos grandes artistas? a dos fuera de serie? Supongo que la respuesta es que es imposible recuperarse de eso, y la única solución es la música. Eso debieron pensar los Dap-Kings y aprovecharon el último aliento de Sharon para grabar canciones sin cesar, y una muestra de aquellas canciones, no sé si todas, son las que han podido reunir para formar "Soul of a Woman", el disco póstumo de Sharon Jones que nos estremece, nos pone el corazón en un puño, y como decía al principio, nos confirma que su talento era descomunal y que costará mucho encontrar a otra como ella. La vieja escuela nunca estuvo tan bien representada, Sharron Jones y el también difunto Charles Bradley (su Changes me sigue desarmando completamente ...) eran dos figuras de antes, del siglo pasado. De rompe y rasga. De raza. De una fuerza sobrenatural de las que yo no se encuentran. Por esa razón, y por miles más, es necesario acercarse a este disco con cariño y con ganas de disfrutar las últimas perlas de Sharon Jones. No defrauda. Es un placer y un privilegio escucharlo. Larga vida al soul!. 


Sharon Jones - Soul of a Woman (2017): 01.- Matter of Time/ 02.- Sail On/ 03.- Just Give Me Your Time/ 04.- Come and Be a Winner/ 05.- Rumors/ 06.- Pass Me By/ 07.- Searching for a New Day/ 08.- These Tears (No Longer for You)/ 09.- When I Saw Your Face/ 10.- Girl (You Got to Forgive Him)/ 11.- Call on God.

Un toque jazzi para empezar. Ouh Yeah!. Espléndido inicio. Ouh Yeah!. Sharon brillando como siempre. Ouh Yeah!, y entregando una melodía que pone los pelos de punta y que nos conduce a una de las canciones del disco: "Sail On!". Ouh Yeah!. Espectacular tema para mover el esqueleto y que se acerca a esos ritmos étnicos y rumberos que tanto nos gustan. Muy Northern soul. Una mezcla descomunal que es como un regalo. Gracias Sharon. El baladón "Just give me your time" nos desarma, es puro Dap-Kings, puro sonido Daptone Records, marca de la casa con una Sharon a nivel vocal impresionante. "Come and be a winner" es simplemente deliciosa, trasladándonos a otra época, donde las grandes damas dominaba el cotarro. Donde la Motown era un dulce caramelito, y es con el sonido Motown con el que consigue hacerse "Rumours" y hacer que nuestros pies caminen solos. Esto en directo prometía ser la repera. Lástima que ya no podamos comprobarlo. Debilidad personal por "Pass me by" que es como un hit olvidado de la gran Aretha interpretado por Sharon. Qué más decir? impresionante. "Searching for a new day" con toques funki y recuerdos a Mayfield marca el camino hacia el final. "These Tears" y "When I saw your face" son la dupla floja del disco, aún así son notables, sobretodo "These Tears", pero todo tiene arreglo pues lo que queda es francamente sobresaliente. Por un lado está la lección vocal de "Girl" y el gospelazo final con "Call of God", digna de las más grandes entre las grandes. Gracias Sharon por todo. Por toda tu carrera y por este grandísimo disco de Soul. 

"Guardianes de la Galaxia" del 2014 fue una grata sorpresa. Un soplo de aire fresco entre tanto empacho de tipos y tipas con superpóderes que parecían enfundarse sus trajes y participar en un culebrón repleto de cruces y apariciones en filmes ajenos. Haciendo creer en el mundillo que si no te apoderas de un superhéroe para interpretarlo no eres nadie. Esas películas se hacen como churros, son todas iguales y normalmente no respetan el espíritu de los cómics originales. Sinceramente es una máquina de hacer dinero descomunal. Para todos. Para Marvel, para Disney, para Stan Lee, o hasta para Netflix que también ha encontrado su mina de oro particular comiquera. Pero únicamente salvaría tres films de los millones que nos han llegado, aquellos que me han hecho pasar un muy buen rato y que para seros sincero tampoco es que se tomen muy en serio. Primero, ese volumen uno de los "Guardianes", y luego "Ant-Man" y "Deadpool" por supuesto. Sin muchas pretensiones, más que las de hacernos pasar un muy buen rato. El segundo volumen de los Guardianes de la Galaxia ya no sorprende, y ya no tiene que presentarnos a los personajes pues los conocemos al dedillo. Va más directa al grano pero se queda sin ese factor sorpresa. Mantiene el humor, las fantásticas secuencias de acción y los efectos especiales, la banda sonora tan estupenda.., pero flaquea un algo en la historia. Le falto algo de encanto, de gancho pero es mucho mejor que el 90% de las otras películas comiqueras. Están muy bien los cameos o pequeños papeles: Stallone, Tommy Flanagan, Nathan Fillion, Rob Zombie, Ving Rhames, Michelle Yeoh, Miley Cirus, y hasta Seth Green que hace de Howard el Pato!!! el resto de actores de la primera están aquí incluidos Vin Diesel como Groot y Bradley Cooper como Rocket Racoon. Nada más. Un divertimento como cualquier otro, o no, un divertimento como deberían ser las películas de este género. Divertidas, locas y fantásticas, y no panfletos de comportamiento y modelos casposos. Larga vida a los Guardianes de la Galaxia!!!

Nuestro violinista y silbador favorito del panorama musical, Andrew Bird, tiene nuevo y bello disco en el mercado. No es un disco al uso pero tampoco es que no haya realizado algo similar antes. Es difícil seguirle la pista a Bird, no para de crear nuevas canciones y de colaborar. Esta vez, su disco se engloba en su proyecto "Echolations", nada que ver con el sobresaliente "Are you serious" del año pasado. Esta vez nos topamos con un disco instrumental que sigue la senda que abrió "Canyon" en el 2015 dentro de ese megaproyecto Echolations que consiste en grabar música en diferentes lugares: cañón, río, ciudad, lago y bosque. Su "Canyon" ya vio la luz, y ahora le ha tocado al "river". Así que si escuchaste aquel no te sorprenderá éste. El disco fue grabado en riguroso directo bajo el puente Hyperion en el Río de Los Ángeles, y todo el proceso fue registrado para un documental por Tyler Manson, documento que, creo, será necesario y obligatorio para entender del todo el proyecto. Poco más que decir de esta colección de preciosas y maravillosas tonadillas instrumentales. Una joya. Una pequeña maravilla fuera de lo comercial, fuera de toda moda. Música bella.

Andrew Bird - Echolocations: River (2017): 01.- The Cormorants/ 02.- Ellipses/ 03.- Lazuli Bunting/ 04.- Gypsy Moth/ 05.- Black-Crowned Night-Heron/ 06.- Down Under the Hyperion Bridge/ 07.- Dear Killdear/ 08.- The Green Heron

"call me the breeze"


Contra todo pronóstico, la serie de AMC "Halt and Catch Fire", se ha convertido en una de mis favoritas de los últimos años. Sus tres temporadas pasadas (T1, T2, T3) siempre han ido a más, sorprendiendo y atrapando a todo aquel que se acercase a la serie pensando que era otro producto más sobre ordenadores y acabase rendido a una historia de personajes que han sabido madurar y crecer durante todo este tiempo. Las cuatro patas de esta serie: Joe McMillan, Cameron Howe, Donna Clark y Gordon Clark (Lee Pace, Mackenzie Dacis, Kerry Bishé y Scoot McNairy respectivamente) son maravillosos y complicados. La serie empezó tímida para pronto venirse arriba y codearse con las grandes series de siempre, desgraciadamente (a mi me duele más que nadie) la cuarta y última temporada no ha estado a la altura, o al menos no ha sido brillante. No es mala temporada pero se ha perdido intentando cerrar todo perfectamente, dejando algunos de los episodios más aburridos de toda su existencia. Han desdibujado, en mi opinión, la esencia de esos cuatro grandes personajes en beneficio de una historia bonita, sobretodo no me ha gustado el camino que ha tomado el personaje de Cameron Howe. Un absurdo sinsentido, por eso creo que han errado puesto que después de todo lo vivido es algo incoherente el final para casi todos. No haré spoilers de nada aunque casi todo pueda intuirse, no quiero estropear nada, pero desgraciadamente el final me ha decepcionado y me ha dejado un mal sabor de boca que pasará con el tiempo. No ha llegado a ser la gran serie que apuntaba, se ha quedado a las puertas pero sigue siendo altamente recomendable pues es una de las grandes tapadas de los últimos años.