La serie de Tom Hardy, porque eso es lo que es, no consigue finalmente darnos todo lo que prometía. De todas maneras, no seré yo quién diga que no vale la pena verla, porque sí, es una serie notabilísima. Tal vez sus ganas de gustarnos y volverse una imprescindible le hace patinar en ciertos momentos. La estrella de todo el tinglado es Hardy, él se sobra y se basta y.... no se nos indigesta pero su ego y sus ganas de que la serie sea "él" le hacen bajar un peldaño. Todo en "Taboo" es previsible, no sorprende nada. Todo en "Taboo" está muy bien pensando y planificado. Y tal vez, por eso precisamente, le falte algo de gancho. La imperfección es en ocasiones, además de necesaria, lo que puede hacerte grande. Tanto éxito ha tenido que habrá segunda temporada, y ya os digo que yo la veré, pero no nos engañemos pues "Quarry" le ha ganado totalmente desde las sombras y el protagonista de aquella, Logan Marsahll-Green (su doble) también. "Quarry" es mejor que "Taboo", las dos tendrán segunda temporada, las dos las veré, y las dos hay que verlas. En "Taboo" además de triple ración de Hardy hay muy buenas actuaciones, y muy buenos secundarios. Desde el magnífico Jonathan Price a Mark Gatiss pasando por Franka Potente, Michael Kelly, David Hayman, Tom Hollander, Edward Hogg, Stephen Graham y Ona Chaplin.... En eso la serie se luce... Y se luce también Stephen Knight, su director y guionista (lo es también de Peaky Blinders) con una historia que aunque lenta y previsible tiene los suficientes mimbres para engancharnos durante sus ocho episodios. La serie debería acabarse aquí, no sé si le sentará bien una continuación, y Hardy podría haber hecho de Delaney uno de los grandes personajes de la historia pero se queda a las puertas. "Taboo" como dije al principio no da todo lo que prometió pero sin lugar a dudas es una de las series que deben verse este año.


UNCLE TUPELO/ ANODYNE (1993)/ CHIKAMAUGA

 

La historia siempre es caprichosa. La mala relación entre Jay Farrar y Jeff Tweedy en Uncle Tupelo provocaron una escisión histórica. Por un lado Mike Heydorn y Farrar creaban Son Volt mientras que el resto de los "tupelo" con Tweedy al mando se reagrupaban como Wilco. Por tanto de las cenizas de Uncle Tupelo nacieron dos bandas que, echando la vista atrás y repasando su obra, se muestran imprescindibles en el mapa sonoro americano. De acuerdo, a Wilco tal vez les ha ido mejor, qué digo, mucho mejor, sin duda son mi banda entre el final de siglo veinte y comienzos del veintiuno, pero siempre que he escuchado un disco de Son Volt, siempre, he quedado prendado de la voz de Jay y de esas guitarras con sabor a raíces americanas. Este 2017 Farrar y compañía han creado el que tal vez sea su mejor disco desde aquel lejano debut de 1995, el maravilloso "Trace" que no para de sonar en el hogar nikochiano toda la semana, por eso lo de tal vez, por eso y por el tema inmediatez, veremos si el excelente "Notes of blue" supera el paso del tiempo, que tiene pinta de hacerlo sin problemas, pues si algo tiene esta nueva colección de canciones es que a cada escucha nos atrapa con más fuerza y pasión, descubriendo matices que en las primeras escuchas se nos podían haber pasado por alto. Si algo tiene esta banda que la hace especial es sin duda la voz de Jay Farrar, un poderoso y hermoso instrumento más, al alcance de muy pocos. Curioso es también que mientras en la blogosfera todos, absolutamente todos, aplaudimos los nuevos temas de Son Volt, muchas de las páginas especializadas pasan de puntillas sobre él, lo ningunean y le dan de lado, pero no os dejéis engañar pues "Notes of Blue" es todo lo que deseábamos, todo lo que necesitábamos para no perder la esperanza en una banda que merece sin duda más reconocimiento del que tiene. En "Notes of blue" no encontraremos innovación ni experimentación alguna, no hay ruidismos a lo Wilco (ni tampoco los esperamos), encontramos clasicismo (bien entendido), muchas referencias indispensables pero sobre todo personalidad. Rock americano bañado de sonoridades clásicas, de country, folk y blues, y bastante de aquel rock de los noventa cuando Farrar alza la voz. 


Son Volt - "Notes of Blue" (2017): 01.- Promise the World/ 02.- Back Against the Wall/ 03.- Static/ 04.- Cherokee St/ 05.- The Storm/ 06.- Lost Souls/ 07.- Midnight/ 08.- Sinking Down/ 09.- Cairo and Southern/ 10.- Threads and Steel.

Mi enamoramiento por este disco no es un capricho. Una prueba irrefutable de su calidad es el tema que abre el disco, "Promise the world", un tema que es tan, tan Bonnie "Prince" Billy que es imposible que un servidor no lo ame. Todo en ella me sabe, me huele y me recuerda a Will Oldham, favoritísimo absoluto del marcianito que os habla, y sólo por eso, un disco que no tenía las papeletas de embrujarme lo hace sin pestañear, y sólo con el primer tema. "Back against the wall" es uno de los temas del disco, aquí encontramos ese regusto al rock americano de camisas de cuadros de los noventa, aquel que bebía sin disimulo de Tito Neil, aquí hay guitarras a lo Crazy Horse y estribillos épicos Springstinianos. Tema esencial y acojonante. "Static" ruge. Encantará a seguidores tanto del rock clásico como de por ejemplo Pearl Jam si es que los de Vedder no podemos considerarlos ya clásicos, y a  la vez sigue siendo fiel a su esencia, a su historia, tanto a los inicios de Son Volt como a los "Tupelo". Mi favorita del disco es sin duda "Cherokee St". Joya para mi ya, de este 2017, con cierto aroma a Steve Earle. La electricidad de sus guitarras nos ponen todo de punta mientras que la percusión básica, casi tribal, hace que nuestros pies se muevan por sí solos y suframos alguna que otra lesión cervical. La belleza de "The Storm", de carretera y manta, es de pelos de punta. Belleza absoluta como digo, melodías ensoñadoras, delicadeza sin perder fuerza ni poder, irresistible. "Lost Souls" es otro trallazo imprescindible. Otra de mis favoritas. Otro rockazo de esos que disparaban a quemarropa en nuestra sien con una cascada de guitarras demoledoras. Ojo con "Midnight" que tiene esas guitarras fronterizas americanas pero que a un servidor le recuerda muy mucho a las primeras composiciones de Ian Anderson sin su flauta, a primeros temas de Jethro Tull, sí, sin duda creo que podría estar en el magnífico e infravalorado disco de la banda británica, en "Benefit" de 1970. Me viene a la cabeza aquello, y precisamente aquello es una maravilla, uno de esos discos que considero joya oculta absoluta. "Sinkin down" se pone en modo carretera, como unos ZZTop sin barba. Polvo y sudor, y parada en un bar de carretera a beber cerveza. Mientras que "Cairo and southern" levanta la mano para ser considerada una de las mejores canciones del disco.... El final con "Threads and steel" es puro blues sucio y garagero, con un regusto en lo narrativo a lo Cave. En definitiva, disco grandioso que no entraba en las quinielas para codearse con lo mejor del año pero que sin duda estará entre los elegidos. Doble felicidad, primero por encontrar un disco de este nivelón y segundo por recuperar a una gran banda y a un gran talento como Farrar, y que por fin se haga justicia. 

No entiendo como no se ha hablado más de esta película. Simplemente es fantástica, y no solamente en su género pues comparada con films actuales claramente sale victoriosa. Es "La llegada" un film de ciencia-ficción, un film de extraterrestres, una "Encuentros en la Tercera Fase" de nuestro siglo, una invitación a pensar pues no deja de tener su poso filosófico, pero ciñéndonos al film, primero encontramos una historia espectacular, adaptada con maestría por Eric Heisserberg de un relato de Ted Chiang llamado "La historia de tu vida", al cual tengo ganas de hincarle el diente. Y luego encontramos una fotografía espectacular, algunos planos magistrales, sumamente bellos. La música es para quitarse el sombrero y también las interpretaciones donde cabe resaltar a su protagonista absoluta, una Amy Adams que ha empezado a saber escoger sus proyectos después de alguna que otra película sonrojante. Secundarios como Forest Whitaker o Jeremy Renner dan un nivel más que notable al casting, y tal vez mi única pega sean los "heptápodos"... que bueno... al menos son originales y no los típicos marcianitos con forma humana. El director, Dennis Villeneuve, realiza un fantástico trabajo, de él nos había encantado "Prisoners", "Enemy" y "Sicario"... y ahora, tendrá la responsabilidad de darnos una secuela de Blade Runner ... eso puede ser su final o directamente su santificación, aunque su siguiente proyecto sea una nueva versión de "Dune" (la novela merece algo más que aquel pastiche con Sting). En fin, "La llegada" es una gran película. Una pequeña delicia de ciencia-ficción filosófica. Altamente recomendable.

Los glimmer twins alumbraron en 1966 uno de esos temas menores que se vuelven imprescindibles. "Under my thumb" es simplemente maravillosa. Nunca fue single y su primera aparición oficial fue en la obra maestra stoniana "Aftermath". Una letra excelente de Jagger, descarada y algo misógina, para un medio tiempo donde predomina el bajo de Bill Wyman y la deliciosa marimba de Brian Jones. Curiosamente este era el tema que sonaba en Altamont mientras se produjo el fatídico asesinato y no "Sympathy for the devil" como nos vendieron para mitificar a la banda en su relación con el diablo. En 1967, en pleno despelote Stoniano, tanto musicalmente como socialmente, la banda como tantos otros grupos de la época, como los Beatles mismamente, se vieron perseguidos por una política antidroga bastante dura con los artistas. Y claro, por culpa de una bota vaquera repleta de varias sustancias ilegales la mayoría de los Stones fueron apresados y señalados como cabezas de turco de lo que podía pasarles al resto.


Ese mismo 1967, mis adorados The Who, hacían causa común con los Stones para liberarlos del Imperio, y sacaban un single versionando a sus satánicas majestades. En una cara encontrábamos "The last time" y en la otra su maravillosa versión de "Under my thump" que luego también apareció en el imprescindible "Odds and Sods" en su reedición de 1998. Claramente prefiero la original, pero la versión de los Who es simplemente espectacular y muy llevada al estilo de sus primeros discos.

Chuck Berry: 18-10-1926 // 18-03-2017


A falta de un par de episodios para que finalice la primera temporada de "Legion", serie emitida en España por Fox, no sé si deciros que me está gustando o no. La serie como bien suponéis es de Marvel, basadas en sus cómics, concretamente se basa en el personaje de David Haller, alias Legion, hijo de Charles Xavier. Él desconoce eso por completo, cree ser esquizofrénico y para nada sospecha de su poder mutante hasta que es descubierto por una especie de rebeldes mutantes que intentan defenderse de un posible exterminio. Hasta aquí nada del otro mundo si no fuese por esa estética medio "Tenembaums" medio "X-men". Tiene un poquito de ambas, encontramos buenas dosis de acción, buena banda sonora, los conflictos mutantes de siempre y mucho colorido y humor. Por lo que me ha explicado comiqueros de postín la serie intenta constantemente alejarse del mundo de la viñeta, su director Noah Hawley (sí, queridos, el mismo que de Fargo T1, T2) hace un gran trabajo y nunca nos deja indiferentes aunque a veces sea por acercarse demasiado al límite de lo que es una patochada. Gana esta serie con los episodios y al darle aire a la historia y no sólo centrarse en el protagonista. Recomiendo los ocho episodios de "Legion" porque es fresca, diferente, rara, simpática y sobretodo es una serie de superhéroes muy bien hecha. Espero ya una segunda temporada, sin ser una serie top ha conseguido hacerse un sitio en mi difícil y apretado calendario televisivo.


SIMON & GARFUNKEL/ BRIDGE OVER TROUBLED WATER (1970)/ THE ONLY LIVING BOY IN NEW YORK

 

"When you're weary, feeling small. When tears are in your eyes, I will dry them all..."

Esta es la historia de dos genios absolutos. De dos maestros de la canción. De dos amigos que dejaron de serlo porque navegaron sobre aguas turbulentas. Esta es la historia de Art y Paul quienes se conocieron de pequeños pues vivían en el mismo barrio de NY, Queens. Desde 1955 formaron un dúo musical, primero con versiones y más tarde con temas propios pero la cosa no llegó demasiado lejos, su nombre comercial "Tom and Jerry" no era precisamente un acierto y como máximo llegaron a actuar de teloneros de Jerry Lee Lewis. Entonces se separaron por primera vez e intentaron sacar adelante sin éxito una carrera en solitario. Paul Simon decide viajar a la vieja Europa dándose un respiro y para empaparse lo máximo del ambiente londinense. A su retorno allá por 1963 se reencuentra con Garfunkel, firman por Columbia y editan du primer LP donde hay muchas canciones ajenas y maravillas propias como la que dió nombre al disco "Wednesday Morning, 3AM", "Bleeker Street" y "The Sound of Silence". Más presión, más discusiones, más peleas y desaveniencias y de nuevo se separan hasta que llega 1966, su año. Entregan en el 66 dos LPs magníficos: "The Sound of Silence" y "Parsley, Sage, Rosemary and Thyme", siendo este último arrollador, seguramente con el disco que hoy nos ocupa mi favorito del dúo. Entonces en 1968 llega "The Graduate", el film de Mike Nichols interpretado por un jovencísimo Dustin Hoffman arrasa en medio mundo cosa que no es de extrañar porque es una obra maestra, y su banda sonora, es como sabéis otro triunfo obra de Simon and Garfunkel. Y después del la banda sonora editan "Bookends" y Art se cansa de Simon pues no está cómodo con el porcentaje de temas que compone Simon pero claro, el pequeño genio ya era creativamente incontrolable y Art comenzaba a enfocar su carrera en el cine cosa que acaba molestando a Simon por la poca implicación de Art en el grupo. De aquellos turbulentos meses de 1969 nació la obra maestra del dúo, su quinto y último álbum, nació el bellísimo e irrepetible "Bridge Over Troubled Water".

CARA A: Bridge over troubled water; El condor pasa/If I could; Cecilia; Keep the costumer satisfied; So long, Frank Lloyd Wright. 


El emotivo y bellísimo piano es el encargado de abrir el disco con la canción homónima. Un tema indescriptible, único, eterno. Después de comenzar un disco de esta manera como se puede seguir? En "Bridge over troubled water" encontramos voces angelicales y el clímax de la canción deja anestesiado al personal, poco a poco la épica se apodera del disco en un torrente de emociones sin parangón.Siempre me produce escalofríos como la canta Art, como rompe la orquesta como si el agua derrumbara el dichoso puente. Para reponernos de este auténtico clásico llega esa mítica canción con toques étnicos que tanto gusta y gustaba a Simon. "El condor pasa/If I could" siempre ha sido de mis favoritas, tiene un algo especial, dentro de su sencillez encontramos un tesoro de belleza incalculable, pura melodía. "Cecilia" es otro de esos temas imprescindibles, de esos que se han quedado fusionados en nuestro ADN, adheridos a nuestras neuronas y que siempre nos acompañará en la salud y en la enfermedad, en la adversidad hasta que la muerte nos separe. Qué temón!!! qué ritmo!! qué buen rollismo!!!: "Oh, Cecilia, I'm down on my knees. I'm begging you please to come home. Come on home. Jubilation, she loves me again, I fall on the floor and I'm laughing... ". "Keep the costumer satisfied" puede parecer una canción menor pero no lo es para nada, en mi modesta opinión es un temón a descubrir, una pequeña joyita de Paul con una letra puñetera que hay que leer entre lineas. Y para finalizar esta perfecta cara A tenemos esa maravilla que responde al nombre de "So long, Frank Lloyd Wright", una de mis canciones bonicas del to de todos los tiempos. Íntima, delicada, melancólica, sumamente bella.... perfecta.

CARA B: The Boxer; Baby driver; The only living boy in New York; Why don't you write me; Bye bye love; Song for the asking.


Qué decir de la canción que abre la segunda cara? alguien no la conoce? alguien no la ha tarareado alguna vez? sino está entre las mejores canciones de la historia pues ya me diréis. "The Boxer" es perfecta de principio a fin, muy dylaniana ella a su manera. La letra de Art es para enmarcar, las instrumentación es de lujo y esa trompeta.... joder con la trompeta!! "I am leaving, I am leaving. But the fighter still remains. Lie-la-lie...". "Baby Driver" es un tema autobiográfico de Simon, sobre su infancia, un tema de esos menores pero que deslumbran con luz propia y que contiene alguna indirecta sexual bastante divertida (What's my number!!!). Luego llega lo que llega, una de mis favoritas del dueto. Llega la belleza infinita "The only living boy in NY" con esos arreglos a lo "Abbey Road" Beatlelianos, un lujazo donde Paul le ruega a "Tom" (recordando a Art en aquellos primeros tiempos) que vuelva rapidito en avión de México a NY y de ahí claro al "porqué no me llamas?". "Why don't you write me" es otro tema de esos que de relleno no tienen nada, tiene más miga de lo que parece, una  música acojonante, unos ritmos del copón bendito pues Simon parece que había dado con la fórmula que le haría triunfar en su carrera en solitario. Mi único pero al disco es la versión en directo de los Everly Brothers "Bye bye love", primero no sé porque se grabó en directo y segundo no le pega al disco, es un poco un parche y nunca me acabó de convencer aunque quieran decir adiós muy buenas. Cierran magistralmente con "Song for the asking", una pequeña obra maestra dentro de una gran obra maestra, de una POM. Corta, sencilla, mágica y emotiva.



* Post aparecido en Exile SH Magazine por Nikochan