Seguramente el disco de The Kinks "Something else" de 1967, el cual cumple 50 años, es mi favorito de la banda de los hermanos Davies. Por su contenido, sus extras, por tener al mejor Dave posible... por esa portada... por todo. Es mi disco Kink, o al menos es el que escogería a pesar de tener una competencia descomunal, pues tienen otros cinco que están muy cerca de quitarle ese título honorífico. La revista Mojo aprovecha el aniversario del disco y que Ray Davies vuelve al ruedo para dedicarle su número mensual a los Kinks y en especial a este fantástico disco que se reseñó maravillosamente hace nada en el imprescindible blog "Rockanrodri Land" del maestro Rodrigo... pues bien, además en ese número de Mojo aparece un disco homenaje a "Something Else", con artistas y bandas muy especiales. Una vez escuchado el disco se tiene que reconocer que no es todo lo bueno que se esperaba y deseaba, es más bien flojo, y pocas versiones son memorables. A destcar como siempre la versión que hace Chuck Prophet de "Situation Vacant" (favoritísima personal) y Ty Segall con "Waterloo Sunset". "This time tomorrow" por Gaz Coombes está muy bien pero no sé que hace muy bien en este homenaje. El disco es prescindible pero todo fan debe escucharlo y tenerlo. God save The Kinks!

01. American Wrestlers - David Watts 
02. Wreckless Eric - Death Of A Clown 
03. The Limiñanas - Two Sisters 
04. Boogarins - No Return
05. Modern Studies - Harry Rag 
06. Declan McKenna - Tin Soldier Man 
07. Chuck Prophet - Situation Vacant 
08. Grumbling Fur - Love Me Till The Sun Shines 
09. Jacco Gardner - Lazy Old Sun 
10. Max Jury - Afternoon Tea 
11. Mick Harvey - Funny Face 
12. Nada Surf - End Of The Season 
13. Ty Segall - Waterloo Sunset 
14. Gaz Coombes - This Time Tomorrow


01.- No Matter What
02.- Come and Get It
03.- Day After Day
04.- Baby Blue
05.- Apple of My Eye
06.- Maybe Tomorrow
07.- Hold On
08.- Love Is Gonna Come at Last
09.- Without You
10.- Meanwhile Back at the Ranch / Should I Smoke

"Fleabag" es esa serie sin pelos en la lengua que todo el mundo debería ver, es la serie que debería ser "Love" y no es, es la serie que bebe sin tapujos de las primeras pelis de Woody Allen, de esas en las que Woody le hablaba a la cámara para hacernos participes de sus inquietudes. "Fleabag" es una gran miniserie de BBC/Amazon, y está escrita e interpretada por Phoebe Waller-Bridge que a su vez la había creado para el teatro. Vale, no es Lena Dunham, ni creo que lo pretenda, ni esto es "Girls" pero mantiene ese puterío y esencia, aunque su humor se aproxima más a series como "Catastrophe". Waller-Bridge está fantástica y la serie se ve en un plis plas, se disfruta y se demanda más, pero sólo tenemos seis estupendos episodios donde vemos a nuestra protagonista fracasar una y otra vez en el amor y en la vida, en resumen podríamos decir que "Fleabag" es la historia de una treintañera con ex-novio formal y algún que otro affaire sexual desternillante, trabajo aburrido y nada glamuroso, relaciones familiares desastrosas.... Vamos, que estamos ante una anti-comedia romántica buenísima. Es inapropiada, hilarante, desvergonzada, con un ritmo diabólico, guión de lujo e interpretaciones muy inglesas. Una joya oculta. Muy , muy divertida.


BADFINGER/ NO DICE (1970)/ NO MATTER WHAT

 
Beatlesque: 1. Término utilizado habitualmente para aquella música que contiene la esencia, la técnica y el estilo de los cuatro magos de Liverpool, aplicado a innumerables artistas desde la aparición de estos hasta nuestro días. 2. Badfinger.
La época de finales de los sesenta principios de los setenta es en mi modesta opinión donde podemos encontrar la mayor riqueza musical del siglo pasado tanto en calidad como en variedad. Un auténtico despelote creativo. En la Islas Británicas había de todo pero además de la mítica British Invasion fueron los Beatles lo que se quedaron con casi todo el pastel. Reinaron y creo yo, aún reinan. The Rolling Stones, Small Faces, The Kinks, The Who, y un largo etcétera de maravillosas bandas que a pesar de parir discos inconmensurables quedaban siempre a la sombra de los cuatro de Liverpool. Y llegó el día, el día que los Beatles dijeron basta, y la corona se la quedaron sus Satánicas Majestades hasta mediados de la década de los setenta cuando todo saltó por los aires. Pero en aquellos sesenta, cuando los Beatles inventaban cada año algo y todo, cuando eran un referente (cuando han dejado de serlo?), todas las bandas de Inglaterra querían sonar como ellos, y había una, una llamada The Iveys que quería comerse el mundo, desgraciadamente se comió un colín. Cuentan los ancianos del lugar que el mismísimo Ray Davies se interesó por ellos pero que al poco los dejo tirados, al final acabaron en las garras de Apple Records, bajo la tutela de un omnipresente Paul McCartney. Sus primeros singles no lograron llegar a las listas, así que Macca les presta/regala "Come on and get it" y la muchedumbre enloquece, las listas se zarandean y las muchachas se quitan bragas y sostenes. Venden discos sin pestañear, aparecen en la banda sonora del film "Magic Christians" ya bajo su mítico nombre "Badfinger". "Magic Christians Music" fue el disco debut, contenía canciones de aquel film y otros tantos nuevos, pero se quedó en poco aunque ese mismo año parieron "su" disco, el disco que todos los seres del planeta deberíamos amar, su mejor y más acertado disco aunque "Straight up" del 71 no ande lejos. En medio del éxito y estos dos discos, acompañaron a muchos ex-beatles en sus discos y grabaciones. Pero bueno, dejémonos de marear la perdiz y dediquémosle un ratito a este pedazo de disco, de esa más que interesante banda llamada Badfinger que por aquellos años estuvo formada por  Joey Molland a la guitarra, Tom Evans al bajo, Mike Gibbins a la batería y Pete Ham a la guitarra y piano.


El disco comienza más alegre que unas castañuelas con el sabor a Beatle impregnándolo todo, esa beatlesque, esa batería a lo Ringo y ese deje vocal Maccartniano que incluso tiene ese gritito sixtie molón con el consiguiente movimiento de cabeza balanceándose sobre los hombros (uuuhhh!). Qué gusto, qué despiporre, qué alegría pal cuerpo!. Qué trempera, qué despelote! Gloria bendita!!! Como he leído por ahí en la blogosfera, y en lo que estoy completamente de acuerdo es que ese sonido era lo que todo el mundo esperaba de McCartney en solitario y no nos entregó. Una lástima pues si Paul hubiese sonado así y no tan ñoño otro gallo le hubiese cantado, aunque tampoco creo que Macca ni nosotros podamos quejarnos. “I don´t mind” tiene ese regustillo a “Abbey Road”. Y así podríamos estar recordando a los de Liverpool hasta cansarnos, ya sea por el título de las canciones como “Love me do” que por cierto es estupenda y nada tiene que ver con aquella o por contener piezas pop perfectas como “No matter what” que si no es la mejor del lote poco le falta. Un auténtico chupinazo de power-pop, de magia, de rock bien hecho. Todo el disco es fantástico, todo muy pop, muy beatle, muy sixtie. Como anécdota os he de mencionar que un marcianito como yo pensaba hace unos años que la canción “Without you” popularizada por mi admirado Harry Nilsson estaba escrita por el mismo individuo pero no es así, la cancionaca que aparece en este disco es original de los Badfinger concretamente de Evans/Ham y creo que es la mejor versión de esta canción que he escuchado en mi puta vida. La he redescubierto y vuelto a disfrutarla como mandan los cánones. Pero no es sólo esa "la balada" del disco, qué me decís de "Midnight caller", no es maravillosa? No todo es beatlesque o sí, también hay algo de americanismos que algunos ven cercano a The Band o no como en "Blodwyn" y "Better days".... Y el espíritu de Abbey Road se apodera de por ejemplo "Believe me".... brutal canción. Y bueno, hoy estoy algo vago, estoy down, pero gracias a este disco estoy recuperando la vitalidad. No os daré el coñazo canción por canción porque todo suena fantástico, todo en su sitio, todo de maravilla, todo a Beatle, aunque independientemente de si copian, plagian, toman su esencia o no, ante todo están las canciones, y las canciones por sí solas son estupendas porque sino no aguantarían el paso del tiempo. La historia de la banda, de Badfinger, es lo más triste y desolador que puede uno escuchar.... discos sin ventas retirados de los estantes, suicidios, batallas legales por los derechos de las canciones.... Pero claramente se tiene que reconocer que tanto "Straight up" y sobretodo este "No dice" son exquisitos. “No Dice” no aportó en su momento nada nuevo así que treinta años más tarde no provocará una revolución musical aunque seguro que os hace pasar muy buenos momentos, un disco de notable alto que siempre queda como uno de esos discos ocultos que suelen pasarnos por alto.

Badfinger - “No Dice” (1970)

01 - I Can't Take It/ 02 - I Don't Mind/ 03 - Love Me Do/ 04 - Midnight Caller/ 05 - No Matter What/ 06 - Without You/ 07 – Blodwyn/ 08 - Better Days/ 09 - It Had to Be/ 10 - Watford John/ 11 - Believe Me/ 12 - We're for the Dark. Bonus tracks: 01 - Get Down/ 02 - Friends Are Hard to Find/ 03 - Mean Mean Jemima/ 04 - Loving You/ 05 - I'll Be the One.



*Post aparecido originalmente en EXILE SH Magazine por Nikochan

Recomendada por activa y por pasiva por individuos fiables y con criterio. Con la etiqueta de mejor película independiente americana del 2016, con un Viggo Mortensen magnífico, con un "look" muy de mi agrado.... con un tema que puede quedarse en simple palabrería pija/gafapastil, que se puede quedar en filosofía barata, en pose, en cuento chino.. pero que, aunque es verdad que a veces casi casi cae en ello, consigue salir indemne de todo y regalarnos un film delicioso, en ocasiones divertido y algo freak, reflexivo pero a la vez entretenido..... El director Matt Ross consigue con este film (segundo particular después de una carrera regulera como actor) hacernos pensar y disfrutar, consigue entregar una película de esas generacionales aunque esta vez no sea para adolescentes sino para padres cuarentones. Ross narra la historia de Ben (un estupendo y rejuvenecido Mortensen) quién lleva aislado en el bosque educando a sus hijos unos diez años, la enfermedad y posterior muerte de su mujer cambia todos los planes pero no sus convicciones.... y eso es, nada más, fácil pero a la ve sumamente difícil. La película podría catalogarse de cruce entre "La costa de los mosquitos" y "Pequeña Miss Sunshine"..... no soy el único que lo piensa, he leído algo de eso por la blogosfera pero porqué quedarse en eso? en la comparación. Hay que ver esta "Captain Fantastic" hay que quitar el grano de la paja, los gags de lo realmente importante. Es una fábula antisistema que tal vez sin Mortensen caería en picado, pero la cosa funciona y muy bien. Hacía tiempo que una película tan pequeña no me llenaba tanto.....



Hacía mucho, mucho tiempo que un servidor no se topaba con un descubrimiento tan potente y prometedor. Hacía  mucho tiempo que no sentía "eso" que siente uno al descubrir una nueva banda que provoque esa trempera matinera, ese nerviosismo por haber encontrado un tesoro. Y sí, los suecos Purslane son un tesoro. Sería poco cortés o poco elegante si no reconociese que conozco a esta bandaza gracias a Thomas Hine, otro al que conocí por casualidad y se marcó un discazo folk del que ya dimos buena cuenta en la Isla, hablo del boniquísimo "Some notion or novelty". Esa extraña conexión Colorado-Barcelona-Karlstad es extraña de cojones pero no por eso deja de ser tan excitante. Purslane es una banda sueca que canta y se expresa en inglés, eso ya no es noticia, y practican un indie-pop-rock de manual, precioso y magnético. El grupo está compuesto por Michael McGowan: voces, guitarra, armonica; Sara McGowan: percusión, voces, percusión; Birgitta Fryklund: bajo, voces; Wilhelm Söderquist Wermelin: guitarra solista y voces; Nicklas Sternegård: guitarra y voces. A finales de noviembre apareció su Ep homónimo al que un servidor anda enganchado a todas horas y del que espero un LP para ayer, pues las cuatro canciones que lo componen son tremendísimas. Ecos a los Byrds, a los primerizos WHO, a Wilco, a mil y una referencias, con algo de los Pixies más suaves, al indie-pop noventero, y como he leído por ahí, como un Jonathan Richman encontrándose con la Velvet puestos todos de Prozac.... Interesantísimo artefacto que no se os puede pasar por alto. Os dejo pues con el EP, para qué más palabras!


"Halt and Catch Fire" es una de mis series preferidas de los últimos años. No sólo por su banda sonora descomunal, qué también, ni por su espléndido elenco, eso por descontado, sino por su historia absorvente, adulta y con las suficientes gotas de sorpresa para mantenernos enganchados. Nunca hubiese dado un duro por la serie al leer su sinopsis. Nunca me hubiese interesado por una serie que hablaba sobre los orígenes de los PC's, internet, videojuegos, etc... pero es que durante la dos temporadas anteriores (T1, T2) la serie ha ido enseñando a sus personajes, los ha despojado de cualquier armadura y nos ha enseñado sin vergüenza sus almas, sus pros y sus contras, y como cualquiera que haya visto esta magnífica serie, un servidor se ha enamorado de todos ellos aunque claro, siento predilección por Cameron (espléndida McKenzie Davies) y Gordon Clark (el siempre estupendo actor secundario Scoot Nairy). Esta tercera temporada que he acabado de ver empezó algo fría, sin calentamiento previo, para ir madurando y dar un paso más allá. Centrándose en la relación de Cameron y los Clark (sobretodo de ella), y dándonos una nueva visión de Joe McMillan.... otra cara más, y mira que este personaje es bueno! .. No voy a destripar nada de la serie, bueno miento, os diré que en los últimos dos episodios se produce un salto temporal brutal, totalmente justificado, e interesantísimo que sienta las bases de la cuarta temporada que ya está confirmada. Ganas de verla ya, y volver a escuchar esa musiquilla del inicio que me vuelve loco.