"War On War"


La sencillez es una virtud. Un estado de transparencia y verdad, sin innecesarios adornos. Jeff Tweedy parece haber llegado a esa conclusión pues en "Together at Last" nos da por fin una magnífica colección de canciones maravillosas, simples, muy de cantautor folk. Canciones antiguas despojadas de sus ruidismo. Canciones ya escuchadas en otros discos pero desposeídas de las vestimentas de entonces y trasladadas ahora a una sencillez que las hace todavía más grandes. Habrá, siempre lo hay, algún cenutrio que critique al gran Jeff por excavar entre su inmenso catálogo para entregárnoslo otra vez con otras vestimentas. Revisitarlo, revisarlo... Esos mismos que critican por criticar, y que les gusta decir que Wilco están acabados y que hace tiempo que no hacen un disco bueno. Esos que no se han dado cuenta aún que "Schmilco" era oro puro. Todo lo que hace Tweedy lo es, no nos engañemos. Es un grande entre grandes, es uno de los pocos grandes de hoy en día, y si todavía el personal no se ha dado cuenta vamos apañados. Es escuchar el single de adelanto, ese precioso "Laminated Cat", y caer rendidos a los pies de Jeff. Es entender que menos es más, y que sus canciones son inmensas, da igual como las toque, como las vista, como las presente. Suena a cantautor oldie, suena a trocito de cielo. Suena a paraíso... a historia viva del rock, a leyenda, porque, a estas alturas alguien duda de que Jeff Tweedy no sea una leyenda, uno de los grandes? Este disco es un capricho de grande, no diré que no, pero bendito capricho!. Si "Via Chicago" es grandísima, en "Together at last" se vuelve gigantesca. Sin duda Tweedy consigue llevarla a otra dimensión y, si cabe, la hace todavía mejor. Dylanesca a más no poder. Y a sí podemos estar hablando de cada canción del disco aunque haya alguna que me hace disfrutar como hacía tiempo no lo hacía. Por ejemplo, las versiones de "Dawned on me", "Hummingbird" y la fina "Sky blue sky" son tres absolutas gemas. Tres temas bellísimos que en acústico se aproximan, aún más si es que se puede, a la esencia Beatle, aunque de todas me quedo con la inicial "Via Chicago" y la POM "Ashes of american flags". Disco más que recomendable, imprescindible.

Jeff Tweedy - Together at Last (2017): 01.- Via Chicago/ 02.- Laminated Cat/ 03.- Lost Love/ 04.- Muzzle Of Bees/ 05.- Ashes Of American Flags/ 06.- Dawned On Me/ 07.- In A Future Age/ 08.- I’m Trying To Break Your Heart/ 09.- Hummingbird/ 10.- I’m Always In Love/ 11.- Sky Blue Sky.


Puede caer mejor o peor pero Julián Ruiz es una auténtica enciclopedia musical, y aunque su figura se ha ido desdibujando con los años tenemos que reconocer que es uno de los nuestros, un apasionado. Hará, creo, más o menos un par de años apareció su libro sobre anécdotas, chascarrillos y algo de prensa rosa rocanrolera. Apareció su "El sargento Pepper nunca estuvo allí" y acabó en mis manos gracias a alguna alma caritativa que tuvo la delicadeza de regalármelo a sabiendas de que me gusta el rock, sus historias a tres bandas y que me descojonaba con Julián Ruiz en su "Plásticos y decibelios" y leyéndolo con su crónica deportiva en tiempos de Mourinho (el famoso "El cortador de césped), en eso también se dejaba llevar por la pasión.... Volviendo al libro, tengo que reconocer que no es un imprescindible. Sí es ameno, interesante y en ocasiones divertido pero claro, las anécdotas dan para lo que dan y Julián anda en momentos sobradísimo con su sapiencia. Sin duda mis partes favoritas son las que incluyen a los Beatles, ya sean como grupo, por separado, con el fin de semana perdido de John, el triángulo amoroso de George, o la estupidez de Paul con Jacko... Ya digo, nada del otro mundo pero con suculentas historias, mucha miga y alguna que otra errata que supongo que se habrá corregido en las siguientes ediciones y que habrán calentado al bueno de Julián. Un libro para leer poco a poco, capítulo a capítulo... no miento si os digo que me ha acompañado durante días al WC.... Si os van las anécdotas rocanroleras, este es vuestro libro. 

Llegué a esta serie por casualidad. Ni sabía de qué trataba cuando comencé a verla. Bueno, la primera temporada pues hay dos, aunque creo que aún está en camino. Es "Doctor Foster" una miniserie de BBC ONE ( de ahí que acabara viéndola), de cinco episodios que claramente va de más a menos. Una serie que arrasó en las Islas en audiencia pero que tampoco sé muy bien el motivo porque su factura es muy de teleserie barata y su tema ya no es nuevo, pues en mi opinión se habla de algo parecido, más y mejor, en "The Affair", que tiene esa genialidad de darnos todos los puntos de vista de los implicados aunque también es muy tramposa. Aquí, en Doctor Foster, no tenemos ni a Dominic "McNulty" West ni a mi musa Ruth Wilson, como no, hay buenas actuaciones pero la serie tiene algo que no acaba de gustarme y no sé que es. La protagonista, Suranne Jones, lo borda pero no así alguno de los secundarios que no dan el pego. Por ejemplo, el marido sobreactúa y no convence.. y eso es demasiado importante para dejarlo pasar. La serie se pude ver en Netflix, creo que en exclusiva. Como digo, no  mata pero se puede disfrutar. Un drama psicológico bien llevado, realista y crudo.


JETHRO TULL/ AQUALUNG (1971)/ LOCOMOTIVE BREATH

 

Me declaro fan absoluto de Jethro Tull, fan absoluto desde su extraordinario debut "This Was" pasando por obras imprescindibles como "Stand Up" (69), "Benefit" (70), el disco que hoy nos ocupa: "Aqualung" (71), que es considerada por un servidor su POM, "Thick as a Brick" (72) que es su apoteosis creativa , y así con todas las obras que le siguen hasta, tal vez, la dupla formada por "Songs from the wood" y "Heavy horses" en 1977 y 1978 respectivamente, luego, después de eso, nada sería igual, lo entregado no estaría al nivel e incluso podríamos decir que discos como "A" (80) producen vergüenza ajena, provocando que muchos de los seguidores de los Tull lo lleven, como las hemorroides, en secreto. Para bien o para mal la banda de Ian Anderson tiene un sonido muy particular, un sonido propio que les define y caracteriza, y de ahí no les vamos a sacar (ni falta que nos hace) pues cuando ellos mismos se salen del guión, con perdón, la cagan. La etiqueta de rock progresivo, la flauta, la forma circular de componer de Anderson, sus manías y neuras, los cambios de formación, etc, etc... no son plato fácil, pero sin duda si por algún disco se tiene que empezar es por el disco por el cual todo bicho viviente debe recordarlos:"Aqualung".  En España, ese país de bellota en el que vivimos, "Aqualung" fue uno de los discos que fueron recortados por la censura, era la época del Caudillo y aunque sólo sabía tres palabras en inglés, si detectaba algo en la portada o contraportada inadecuado el tipo sacaba la tijera, y precisamente este disco sufrió una amputación devastadora. Como muchos terrícolas de este país, yo poseo el vinilo original español, y allí, en esa perlita, no está "Locomotive breath". Incomprensible y brutal, pues si el Caudillo y sus secuaces hubieran entendido el idioma de Shakespeare el disco no hubiese visto la luz en el territorio español, pues su temática (anti)religiosa es demoledora. En el tema "Aqualung" se habla de un mendigo alcohólico y pedófilo, en "Cross-eyed Mary" la María de siempre no es virgen, sino una prostituta bizca. o como el mítico "My God" donde se ensañan con la Iglesia, La víctima fue el temazo absoluto "Locomotive Breath", sustituido por la menor e insulsa "Glory Row" que desentona un poco aunque desde luego no es mala canción. De aquellas sesiones hubieron otras canciones que han ido apareciendo posteriormente como "Like your fingers clean" (que apareció modificada en 1974 en el disco War Child y otras compilaciones varias), "Wondring again" (en el Living for the Past), o varias tomas de canciones en esas mismas sesiones que aparecieron posteriormente en las ediciones deluxe en disco compacto. 


Si nos centramos en el disco, en "Aqualung", está claro que para la banda fue un punto de inflexión, un nuevo y brillante comienzo. La formación sufría constantes cambios, fue el último disco del batería Clive Bunker, y llegaron justo en este momento John Evan (como miembro oficial) y el bajista Jeffrey Hammond;  estaba Martin Barre y David Palmer quién años más tarde llegada su jubilación decidió convertirse en Dee Palmer y abrazar la transexualidad. Curiosidad y chismorreos rosas a un lado, el disco se centra en la temática Religión/Dios, y ha sido su disco con mayor éxito en cuanto a ventas. Y si no recuerdo mal, fue el primer disco de esta magnífica banda que llegó a mis manos, fue una compra compulsiva, fue comprado al enamorarme de esa portada mítica, ese mismo día también compré "Little Creatures" de Talking Heads, lo recuerdo porque fue el día del impulso artístico, suerte que lo que ambos contenían era un enorme tesoro. Un tesoro ya desde su mítica portada realizada por Burton Silverman hasta la última nota. Una Puta Obra Maestra, lo miren ustedes como lo miren, de arriba a abajo y de principio a fin. En el disco encontraremos rocanrol de toda la vida plagado de riffs infecciosos como los de "Locomotive Breath", "Wind up" y "Aqualung" o maravillas acústicas que como bien se dice beben descaradamente de Ben Jansch o Roy Harper, hablo de pequeñas joyas como "Cheap day Return", "Wondring aloud" o "Slipstream". El disco es una muestra de ese rock progresivo de los años setenta, con una temática global, algunas canciones de alto minutaje y dos caras bastante diferenciadas, donde en la primera se habla de la espiritualidad del hombre y en la segunda hay un pequeño ataque a la religión y su business. Además, es imposible no destacar el trabajo de Martin Barre, simplemente acojonante.

"Sitting on a Park Bench…"


El riff mítico de "Aqualung" da comienzo al disco, y nos deja ya tocados, deslumbrados, aturdidos. Temón de la historia del rocanrol, por su letra pedófila, su riff atronador y su solo de guitarra. Presenta ya una particular forma de componer de Anderson, con estrofas que se repiten circularmente, y la combinación de electricidad con momentos más acústicos. Una POM, indiscutible. La intro a la flauta de Cross-eyed Mary es de las que marcan época. El ritmo va cogiendo fuerza, y la flauta va perdiendo la vergüenza hasta conseguir estallar y dar inicio a la canción. Un lujo. Una maravilla. "Cheap day return" forma parte de esas pequeñas maravillas acústicas del disco, de poca duración pero de belleza gigantesca. "Mother goose" es el ejemplo claro de lo que es Jethro Tull. Riffs, flauta, teatralidad, voz fenomenal y letra con segundas. Eso son los Tull, nada más y nada menos. La maravillosa "Wondring aloud" es la siguiente en aparecer en escena, otro tema acústico delicioso y bello, muy folki él, muy bonico del to. Nada que decir, sólo comprobar que sigue apareciendo la piel de gallina al escucharlo. Cierra la primera cara el divertido e irónico tema "Up to me". Y abre la cara B ese brutal "My God" que quita el aliento. Siete minutazos de sobresaliente rocanrol, de POM absoluta, de mágico rock progresivo. Un temón inconmensurable por el que vale la pena no sólo un disco sino toda una banda. La flauta desbanca a los riffs de guitarra con su tono celestial y su maravillosa melodía a la que acompañan unos memorables coros. Imprescindible aquí en la Tierra como en el Cielo. Amén. "Hymn 43" sigue electrificando el tono general del disco hasta que "Slipstream" vuelve a regalarnos un minutito folki delicioso antes de la tormenta con "Locomotive Breath", que contiene, tal vez, la mejor intro de una canción de rocanrol de la historia (ahí queda eso): flauta, piano desbocado, guitarra eléctrica aullando, y todo cada vez a más velocidad hasta que aparece el mítico riff y un Anderson cantando como el mismísimo diablo. Brutal. Para cerrar el disco original nos encontramos con "Wind Up", otro tema largo que combina a la perfección lo acústico con lo eléctrico, lento y bonico del to de inicio, casi susurrante, y que avanza hasta un clímax explosivo con un Martin Barre demoledor a la guitarra, cerrando así (bonus tracks a un lado) un disco mítico, inigualable, una auténtica e indiscutible POM de su género y de una banda con un estilo propio, muy suya, y no apta para todos los paladares pero con una discografía, al menos hasta 1978 para enmarcar, y lógicamente "Aqualung" es uno de esos discos que deben tenerse en cuenta cuando hablamos de lo mejor entre lo mejor.

"... he's not the kind you have to wind up on Sundays.. "





*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan


Aquello de "passion is no ordinary world" se le queda pequeño al bueno de Joserra Rodrigo. Primero fue el llevarse el "IV Rust Fest" a un lugar inigualable y mágico, para repetir algo más tarde con el homenaje a The Band en "El último Vals de Frías". El pueblo, su castillo y su gente son simplemente de otro mundo, o tal vez así es como debería ser nuestro mundo. Este verano en Frías se ha montado algo más pequeño pero no con menos cariño y pasión, se ha montado otro fin de semana de música y amistad que lamentablemente me perderé por motivos laborales, a pesar de la insistencia de mis pequeñas por volver al castillo y ver a su tío "Joserra" porque ellas son "tobalineras" de corazón. El festival tendrá lugar los días 30 de Junio y 1 de Julio, con la excusa de rendir homenaje a Muddy Waters y a The Rolling Stones, y contará como siempre con un cartel de lujo: 

Viernes 30 de Junio
21:00 horas: Confluence (de Bilbao)
22: 30 horas: Copernicus Dreams (de Castro Urdiales -Cantabria-)

Sábado 1 de Julio
21:00 horas: Moses Rubin (de Madrid) 
22: 30 horas: Sleepy Roosters (de Madrid)
24:00 horas: The Sugar Stones (de Madrid)

Uno no puede sino lamentar el no poder estar allí pero animo a todos aquellos que tengan esos días libres a acercarse a un lugar de enorme belleza. Cruzo los dedos para poder volver a un evento musical en ese castillo, tal vez Joserra nos sorprenda con un homenaje a The Kinks por los 50 de "The Village green preservation society" el año que viene.... Por soñar.... ya se sabe: pasión no es una palabra cualquiera. 

Programa del Festival:
Bonos ya disponibles:  18 €
Venta: Turismo Frías Ciudad de Frías y bares de Frías.
Entrada Viernes 30 Junio: 8 € 
Entrada Sábado 1 de julio: 12 €.
Aforo Limitado. * entrada gratuita para menores hasta 12 años acompañados por adultos.
Lugar : Patio de Armas Castillo de Frías.

"Waterloo Sunset"


Sarah Shook ronda la treintena, es americana, caucásica y aspirante como Nikki Lane, Lydia Lovelees, o Tift Merrit al nuevo trono del country, y aunque yo la corona ya se la he entregado a Nikki, cada una de ellas en su estilo reina. Algunas más folk otras más rock, y en el caso de Sara Shook algo más punk. Junto a los Disarmers firmó en 2015 un disco que recupero estos días para la Isla, un disco excelente donde Shook se destapa como una gran compositora y una excelente intérprete. Su voz suena real, tiene fuerza y cierto grado de mala leche pero sigue sonando country como lo demuestra la inicial y fantástica ""Keep the homes fires burning" que fácilmente imaginamos en una fiesta yanquiloide por su estructura básica y sus guitarras bailongas. "The Nail" tiene ese inicio puro Cash con giro a la Creedence cosa que me agrada y me hace feliz. "Heal me" se aproxima más a cantautoras más viejunas, algo de Lucinda vemos en un tema que tiene uno de esos estribillos para enmarcar. "Sidelong" es la canción que da nombre al disco y en cierta manera la canción que se sale algo del tiesto para demostrar la versatilidad de Shook. Un temón. Dos temones más encontraremos en el disco: "No Name" y "Fuck up", que sin desmerecer al resto de canciones se llevan la mayor atención. "Misery without company" es una debilidad personal así como el cierre con "Road that leads to you". "Sidelong" es un disco maravilloso y muy recomendable, aunque posiblemente sólo lo disfrutarán aquellos, que como yo, amen el country. 

Sarah Shook and The Disarmers - Sidelong (2015): 01.- Keep the Home Fires Burnin’/ 02.- The Nail/ 03.- Heal Me/ 04.- Sidelong/ 05.- No Name/ 06.- Dwight Yoakam/ 07.- Misery Without Company/ 08.- Solitary Confinement/ 09.- Nothin’ Feels Right but Doin’ Wrong/ 10.- Fuck Up/ 11.- Make It Up to Mama/ 12.- Road That Leads to You