ELVIS COSTELLO/ LOOK NOW (2018)/ SUSPECT MY TEARS


Declan Patrick McManus a sus 64 años, con unos 40 Lp's a sus espaldas y cientos de canciones exitosas tiene muy poquito que demostrar. Venía de un disco polémico y contradictorio, un disco capricho el que hizo junto a The Roots y que no agradó a su legión de seguidores. Tal vez por eso, por la decepción de aquel "Wise up Ghost" todo el mundo esperaba un disco con rabia, con energía, un puñetazo sobre la mesa.... Pasa con los genios que nunca nos dan lo que pensamos ni lo que queremos. Costello es uno de los grandes genios que nos quedan y después de tantos discos sigue sorprendiendo. Siendo "Cloud Symbols" un disco increíble de su coetáneo y amigo Graham Parker, no crean a aquellos que lo sitúan por delante de "Look Now". El disco del otro Elvis está a años luz del de Graham Parker, que no es mal disco ni mucho menos, es un discazo, pero repite fórmula aunque ya les gustaría a muchos tener esa fantástica receta y realizarla con tantísima clase. Elvis Costello con "Look Now" sí sorprende y sí se supera. Las maneras y los dejes ya se podían apreciar en su última gira española que pasó por Els Jardins de Pedralbes como ya os contamos, y allí había pistas de lo que estaba por llegar pero desde luego no esperábamos un disco de esta guisa, más aún cuando tuvo que suspender gira por un tratamiento para un cáncer que parece superado, aunque según Costello el disco ya estaba grabado, así que no buscaremos aquí influencia de aquel tratamiento. 

Es "Look Now" una colección de canciones fantásticas, con clase y con maestría. Una colección de canciones que como bien he leído por ahí mezcla muy bien la esencia de "Imperial Bedroom" (1982) y "Painted from memory" (1998) junto al grandísimo Burt Bacharach con quién por cierto firma tres temas del disco: la brutal "Don't look now", "Photographs can lie" y el cierre con "He's given me things". La otra gran sorpresa es la presencia en los créditos de Carole King, con una canción escrita entre ambos hace mucho tiempo y que recupera Costello para este discazo. "Burnt sugar is so bitter" es un trallazo descomunal.... Y todo, lógicamente, bien unido por una banda sensacional, The Imposters, donde hay que destacar sí o sí a Steve Nieve y Pete Thomas. Magistrales. Esenciales. Irrepetibles. El disco consta oficialmente de 12 canciones pero como ya es habitual se puede conseguir en su versión "deluxe", donde encontraremos cuatro canciones más que no suben el nivel y que quedan en anécdota. 


Elvis Costello - Look Now (2018): 01.- Under Lime/ 02.- Don’t Look Now/ 03.- Burnt Sugar Is So Bitter/ 04.- Stripping Paper/ 05.- Unwanted Number/ 06.- I Let The Sun Go Down/ 07.- Mr. & Mrs. Hush/ 08.- Photographs Can Lie/ 09.- Dishonor The Stars/ 10.- Suspect My Tears/ 11.- Why Won’t Heaven Help Me/ 12.- He’s Given Me Things/ EXTRAS: 13.- Isabelle In Tears/ 14.- Adieu Paris (L’Envie Des Etoiles)/ 15.- The Final Mrs. Curtain/ 16.- You Shouldn't Look At Me That Way.

La inicial "Under Lime" es sensacional. Como dice Costello es la secuela de su "Jimmie standing in the rain". Energética, maravillosa, sublime. El piano de Nieve es de aplaudir con las orejas. Al nivel de sus grandes composiciones clásicas. Musicalmente es una delicia, un no parar de vestir una canción de estructura sencilla y circular. Un despiporre oigan. "Don't look now" es un caramelito de poco más de dos minutos. Ya no se hacen joyas de esta guisa, suerte del maestro Bacharach y del otro Elvis. POM, sí, como leen. "Burnt sugar is so bitter" es otra joya con el sello de Carole King, un ritmo negroide y unos coros sensacionales. Favoritísima. "Stripping paper" parece ser la lección de Costello a su alumno Sexsmith. Todo lo que debería hacer aquel. Una canción muy de Ron, que a su vez es muy Costello. Preciosa. Llegamos a otro de los temas del disco. Sin duda "Unwanted number" está entre las mejores composiciones del disco, por cierto que aunque no, parece escrita junto a King, pero no, simplemente toma su forma de componer y eso la hace brillante. Absoluta joya costelliana, con el romanticismo de Costello y sus influencias motowneras.... "I let the sun go down" es muy Macca, muy final era Beatle. Por los dejes vocales, los arreglos, los vientos, las cuerdas.....  "Mr and Mrs Hush" es otra favorita personal. Pop clásico, de etiqueta. La colaboración con Bacharach vuelve en "Photographs can lie" delicada y preciosa, donde el Elvis crooner sale a relucir. La parte final del disco oficial empieza con "Dishonor the stars" que me parece lo más flojito del disco (aunque notable), el trallazo con "Suspect my tears" (una canción descomunal, digna del mejor Costello), "Why won't heaven help me" con un ritmo de bossanova y un estribillo perfecto... para acabar con otro "bacharach", una sensacional "He's given me things" que quita el hipo. Luego hay cuatro temas extras que no suman y que eran prescindibles, de ahí su no aparición en el disco oficial, de las cuatro, tenemos su versión de Haliday que ya tocó en la gira veraniega. Exceptuando estas cuatro canciones, que como digo son un "extra", estamos ante un disco grande. Un discazo de arruga bella. De genio. De calidad indiscutible. Uno de los discos imprescindibles del año.

*post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

Simple pero efectiva. Descarada, violenta, sin complejos. Una tontá, pero me ha encantado. Vale, sí, estamos de acuerdo en que repite la fórmula sin inmutarse pero es que Deadpool (2016) nos hizo pasar a todos tan buen rato que era casi obligatorio una segunda parte. Ryan Reynolds repite como "pool", y lo borda, de verdad que es el papel de su vida, de su carrera, por el que seguramente le recordaremos muchos freaks y le odiaremos por su "Linterna Verde", hasta él se avergüenza de ello (no os perdáis los últimos momentos de los créditos). No busquéis tres pies al gato en el guión. Muere la chica de "pool", se quiere suicidar pero no puede.... Intenta captarle la secta de los X-Men... Se encuentra con un joven mutante al que decide proteger de Cable... un soldado que viene del futuro y al final se acaba liando una buena para lo que necesita de un equipo de mutantes descacharrantes llamados X-Force. Cable es Josh Brolin, que lo borda. Y luego hay que destacar los cameos divertidos de Brad Pitt como Vanisher y Matt Damon como un granjero/camionero... Y algún que otro X-Men de tapadillo. No hay mucho más que comentar. La cosa funciona y esperamos una tercera entrega, igual de irreverente, de violenta, de tonta, y acomplejada. Diversión asegurada. 

Mi buen amigo Jorge García (aka Addison de Witt), con el que me gustaría compartir muchas veladas y conciertos pero la distancia y el día a día lo impiden, me puso en la pista correcta al señalar "Old Stock" como un disco a tener muy en cuenta. El canadiense Ben Caplan es su autor, y hasta la fecha nunca me había aproximado a su música. Al escuchar las canciones de su nuevo disco me viene a la mente el grandioso Tom Waitts en su fase cachibache sonoro y tabernero. Su voz es especial. Una voz poderosa, viejuna y cruda... siempre bien rodeada por pianos, órganos, clarinetes, saxos, violines, acordeón ... un despiporre musical, una bendita locura como la de la monstruosa leyenda antes citada. "Old Sotck" es creo su tercer disco. y su portada ya define algo lo que nos vamos a encontrar. Tiene el disco algo de conceptual, durante sus 13 temas narra la historia de dos inmigrantes judíos rumanos, Chaim y Chaya, que llega a Canadá y allí deben crear nuevas raíces, una familia y adaptarse a una nueva sociedad. Todo esto se ve reflejado en la instrumentación utilizada para las canciones que sin fijarnos en las letras ya nos ponen bajo la pista de por donde van los tiros. 

El disco comienza con un potente tema al acordeón, un clarinete que pone los pelos de punta y una voz de otra época. Fantástico "Traveller's curse". Tema estupendo que resume muy bien lo que nos vamos a encontrar y el estilo del disco. Si no os convence ya no sigáis pero os perderéis un disco excepcional. Donde hay mucha teatralidad, mucho humor, y números instrumentales que sirven para dividir secciones de la historia que Caplan nos explica. "You're arrived" baja la velocidad y muestra mucho "musical".... Después de unos momentos instrumentales "truth doesn't live in a book" nos dibuja una sonrisilla en la cara, mientras que en "Od yishama" el acordeón toma protagonismo en una balada tabernera y el violín hace lo propio en una festiva "The happy people". De lo que queda me quedo sin duda con "Lullaby". Preciosa. A medio camina entre Nick Cave y un Bonnie "Prince" Billy inspiradísimo. Sin olvidarme de la sección central formada por "Minimum intervals" y "Widow Bride". Un disco para disfrutar y tomárselo con calma. Muy recomendable.

Ben Caplan - Old Stock (2018): 01.- Traveller’s Curse/ 02.- You’ve Arrived/ 03.- Intermezzo 1/ 04.- Truth Doesn’t Live in a Book/ 05.- Od Yishama/ 06.- The Happy People/ 07.- Minimum Intervals/ 08.- Widow Bride/ 09.- Intermezzo 2/ 10.- Plough the Shit/ 11.- Lullaby/ 12.- Fledgling/ 13.- What Love Can Heartbreak Allow

"Gravity Of The Situation"


Hace dos veranos Netflix sorprendió con "Ozark". Sorprendió por su historia, su empaquetado, su violencia, su intriga y por su casting puesto que Jason Bateman y Laura Linney no parecían los más indicados para este tipo de serie pero la verdad es que no veo a nadie más interpretando a los protagonista, ni mejor tampoco. Era una serie que gustó mucho y esperaba su segunda temporada para dar mi veredicto final y  recomendarla a todo bicho viviente o reservármela para unos pocos. El factor sorpresa ya no está y se repite un algo la fórmula aderezándola con un poquito más de chicha e intringulis pero sinceramente parece que se estanca un algo. Quiere decir eso que es mala? no, de eso nada, pero no es la serie top que esperaba aunque sí es un producto notable. Sigue enganchando y sigue casi igual de fresca. Sus diez nuevos capítulos pueden verse en modo maratón, y sin duda hace que nos interesemos más por todos sus personajes y no solo en el protagonista, Marty. Hay más aristas, más recovecos, más historias paralelas que hacen que la principal quede algo estancada y se repita en sus formas y sus metas aunque el premio gordo es ver como crece el personaje de Laura Linney que promete ser estupendo y al que tenemos ganas de ver en una tercera temporada creo ya confirmada. Ruth, es otro personaje que crece y del que queremos saber más. Julia Garner la interpreta estupendamente y eso parece que le ha valido para fichar por una de las grandes apuestas de Netflix, Maniac, de la que os hablaremos pronto y en la que el casting es simplemente espectacular. Pues bien, la segunda temporada de Ozark es perfecta para enlazar una gran serie con otra sin rebajar mucho el listón de calidad. Perfecta por ejemplo entre "Heridas Abiertas" y "Maniac", por ejemplo. Fresca, adictiva, interesante y perfectamente engrasada.


MICHAEL RAULT/ IT'S A NEW DAY TONIGHT (2018)/ I'LL BE THERE

 

Es escuchar el primer tema de "It's a New Day Tonight" y teletransportarnos a la década de los setenta. El canadiense Michael Rault firma un disco soberbio, un disco que tiene ese deje post-Beatle,  esa herencia que dejaron los FabFour y que explotaron más tarde en solitario, y que otros como Badfinger y Big Star supieron incorporar perfectamente entonces y ahora por ejemplo lo hacen magníficamente bandas como mis adorados Dr Dog o nuestro querido Salto. "It's a New Day Tonight" es un caramelito de beatlesque. Es fácil imaginar muchas de sus canciones cantadas por George, John o Paul. Sonando a trocito de cielo. Me suena a un disco de Harrison producido por Macca con apariciones estelares del Lennon de Double Fantasy. Pero lo que uno piensa instantáneamente al escuchar el tema inicial, ese "I'll be there" es que tenemos entre manos un disco perdido de Big Star. Es imposible que nuestra mente no nos traicione y nos lleve a ese recuerdo aunque para seros sincero, y moviéndose siempre en la bealtesque, esa sensación se va diluyendo y sustituyendo por una personalidad propia. Las guitarras setenteras del tema inicial dan paso a una excelente balada muy lennoniana que da nombre al disco, y es que "New day tonight" te deja con la boca abierta y el culo prieto. Hay mucho aquí también del mejor Brendan Benson, y eso solo puede gustarme. "Sleep with me" tiene ese toque que Dr Dog saben dar a sus temas. Me imagino al pequeñín de McMicken y todo cuadra, y además esos coros tan Beatle.... Buff, tremendidad. "Oh Cleaver boy" es un tema perdido del "White Album"??? qué maravilla, qué savoir faire. Podríamos llegar a la conclusión que el autor de la canción es el Macca de RAM, y escuchando esto... no pensáis que estáis sobrevalorando el último disco del Beatle Paul? Lo entregado aquí por Michael Rault supera todas nuestras expectativas. Enorme. 


Michael Rault - It's a New Day Tonight (2018): 01.- I’ll Be There/ 02.- New Day Tonight/ 03.- Sleep with Me/ 04.- Oh, Clever Boy/ 05.- Sitting Still/ 06.- Dream Song/ 07.- Pyramid Scheme/ 08.- Out of the Light/ 09.- Sleeping & Smiling/ 10.- When the Sun Shines.

Llegando al ecuador del disco nos topamos con esa joya con aroma a CSN, a dulces melodías, a trocito de cielo. "Sitting Still" es obra magna. Es belleza. No le deis más vueltas. Michael Rault tiene en sus manos un disco sensacional. "Dream song" nos da la paz necesaria con su ritmo adormilado y su delicada acústica para llevarnos de la mano a otro de los grandes temas del disco. "Pyramid scheme" es favoritísima. Su bajo, su falsete, su melodía.... puro final de los sesenta principios de los setenta, una mezcla de Beatle, Kink y Big Star.... pura magia.. pura nostalgia.  "Out of the light" contiene un piano y unas guitarras triposas dan mucho de sí además de contener una secuencia inicial espectacular, mientras que "Sleeping and Smiling" tiene un falsete espectacular. Cierra el disco Michael Rault con otra joyita, con aroma a Abbey Road. "When the sun shines" vuelve a los sonidos conocidos de Big Star y similares para dejarnos un magnífico sabor de boca y firmar uno de los discos tapados del 2018. Un disco grandioso para los que amamos el legado de la indiscutiblemente mejor banda de la historia. 

Al fin pude ver este film del francés Leos Carax (guión y dirección) que en el 2012 obtuvo varios premios entre ellos los del festival internacional de Sitges (mejor película y director) y los del Cesar donde arrasó también... Una película que depende de quién te la describa puede ser desde "genialidad surrealista" a "espantosos y vacuos caprichos surrealistas"... pero si en algo coinciden todos es que la película es un capricho, es surrealista y su genialidad es tal que roza lo ridículo e incomprensible. Ese estar en el alambre hace que su visionado pueda ser algo excepcional o una gran pérdida de tiempo. Personalmente os digo que me ha gustado pero no tanto como pensaba que me gustaría. Me ha descolocado, emocionado, incomodado y hastiado en alguno de sus momentos. La historia se centra en Oscar, un actor real o un hombre que trabaja para el cine, o vive en el cine, o él es el cine. Algo realmente extraño, no diré que no. Denis Lavant borda su personaje, es el protagonista absoluto y es puro lucimiento personal. El film con tanta mini-historia a veces pierde ritmo y hay momentos geniales y otros ridículos e incluso algo pedantes y pretenciosos, pero creo es una de la metas del director. Descolocarnos y embaucarnos por completo. Por algún motivo uno acaba encantado de entender muy poco, de tener que pensar y hacer trabajar a la mente para intentar colocar las ideas del director en nuestra cabeza dentro de un orden pero es imposible porque estamos ante una historia cambiante, enfermiza y algo bizarra. Muy recomendable aunque puede que luego os retiren la palabra y la amistad.... O simplemente es una tomadura de pelo de orden mundial.