"Heavy Meta" es ese disco que llega al hogar nikochiano directamente desde la galaxia woodyjaggeriana. Es ese disco que te ponen en bandeja y, provoca una gran y desmesurada trempera. Un disco que es un chute de adrenalina, de buen rocanrol en todas sus acepciones. "Heavy Meta" es el nuevo disco del joven philadelphiano Ron Gallo, quién después de un par de discos con Toy Soldiers, un sorprendente disco de country (que tengo que conseguir sí o sí) titulado "Ronny" y varios Eps decide dar un volantazo a su carrera y presentar una colección de canciones que beben directamente de los Stones, Jon Spencer Blues Explosion, Stooges, Sonic Youth, Jack White, la Velvet y, hasta del mismísimo y omnipresente Dylan. Si algo podemos criticar, o si tenemos que poner un pero al disco (siempre lo haríamos con la boca pequeña) es que a Gallo se le ve algo impostado. Me explico, todo suena magnífico pero todo parece perfectamente calculado, en eso parece calcado a Jack White. Cada riff, cada palabra que sale de su boca con cierto pose punkoide, e incluso la intensidad "townshiana"... todo parece estar planificado, aunque poco o nada tendría que importarnos si el resultado es el obtenido. "Young lady, you're scaring me" es un ejemplo claro de lo que comento. Abre el disco este temazo descomunal guitarrero hijo bastardo de Jack White y los Stones, a medio camino del rock estilo pistolas y rosas del final de los ochenta, y el punk más comercial. En cualquier caso es un temón, como lo es "Put the kids to bed", con una intro estupenda y la voz demoníaca de Gallo para embrujarnos y hacernos mover el esqueleto a golpe de estribillo. La tripleta inicial ganadora se completa con "Kill the medicine man" en la que la psicodelia se hace presente, mezclando algo de glam con el rock de toda la vida. El resto del disco sigue al mismo nivel y con la misma calidad, poco a poco vamos descubriendo sus tesoros. Por ejemplo, la brutalísima "Please yourself", la muy lennoniana "Can't stand you", la power-ballad "Don't mind the lion" o ese final estratosférico con "All the punks are domesticated", una de mis canciones favoritas del disco que demuestra además que Gallo sabe tocar otras teclas. "Heavy Meta" es un gran disco, no hay duda. Es un gran disco que no para de crecer con cada escucha y que comienza a mandar en el hogar nikochiano. Un disco a tener muy en cuenta este 2017. A Gallo, habrá que seguirle la pista de cerca.

Ron Gallo - Heavy Meta (2017): 01.- Young Lady, You’re Scaring Me/ 02.- Put the Kids to Bed/ 03.- Kill the Medicine Man/ 04.- Poor Traits of the Artist/ 05.- Why Do You Have Kids/ 06.- Please Yourself/ 07.- Black Market Eyes/ 08.- Can’t Stand You/ 09.- Started a War/ 10.- Don’t Mind the Lion/ 11.- All the Punks are Domesticated.


Rara, absurda, tontuna... Nada del otro mundo. "Swiss Army Man" es una verdadera tontería, con toques en ocasiones divertidos y en otros algo grotescos. Podríamos decir que "Swiss Army Man" es una comedia romántica homosexual entre un lunático y un cadáver, y así quedarnos tan panchos. Estamos ante un ejemplo claro de película independiente,con buenas ideas, buenas actuaciones y un riesgo en el guión considerable. Su directores, los Daniels,  Dan Kwan y Daniel Scheinert, son también los creadores de una historia extravagante: "Tras una larga temporada aislado en una isla desierta, Hank encuentra compañía en el flatulento cadáver de un joven que el agua ha traído hasta la orilla. Poco a poco, el náufrago y el cadáver desarrollan una hermosa amistad..." (sinopsis oficial). Hank, el naúfrago, es el extraordinario y joven actor Paul Dano, y el cadáver es el casi olvidado Daniel "Potter" Radcliffe, que hace muy bien su papel de no vivo. Lo del Paul Dano es simplemente una lección magistral. La historia pues.. ni fu ni fa...muy tontuna como digo, empieza con gags flatulentos y acaba por convertirse en una genial historia de amor. Hay varios problemas con el film, a mi me pasó que todo me parecían chistes para niños de 10 años, aunque los niños de diez años no puedan ver este film, me parecieron de "caca-culo-pedo-pis"..., pero es tan rara y diferente que acabé enganchado.. No la volveré a ver pero creo que es interesante por su mezcla de fantasía, romance, tragicomedia y muchos pedos. 
"So You Wannabe an Outlaw"


La trilogía post-Treme de Steve Earle formada por "I'll never get out of this world alive" (2011), "The Lost Highway" (2013), y "Terraplane" (2015) es de una calidad pasmosa. Notabilísimos trabajos para amantes de las raíces americanas aunque se tenga que reconocer que ninguno de ellos fuese un nuevo "Train a Coming", eso ya no volverá. A pesar de que tiempos pasados fueron mejores nos encontramos en la última década a un Earle muy inspirado, con una línea sonora clara. Después de aquella trilogía realizó un paréntesis junto a Shawn Colvin en "Colvin & Earle" pero este 2017, Steve ha vuelto por la senda marcada en "Terraplane" donde volvía sin tapujos al blues y al country, y ahora con "So you wannabe an Outlaw" da una vuelta de tuerca más a ese sonido, completando su viaje de ida y vuelta, rememorando a artistas como Merle Haggard, Kris Kristofferson, Waylor Jennings o Willie Nelson, que por cierto le acompaña en algunos cortes del disco. Steve Earle homenajea el sonido que le vio crecer, que le amamantó y que lo convirtió en el artista que es hoy. En esta nueva/vieja aventura le siguen acompañando The Dukes, y como no, esas inseparables y reconocibles ilustraciones para sus portadas, toda un marca de la casa. Estamos sin duda ante un gran disco que sin embargo no ha llegado a calarme del todo, mucha culpa y casi toda la tiene el hijo de Steve, Justin Townes, quién ha firmado este mismo año un disco de esos que enamoran, un discazo llamado "Kids in the Streets", superando en mi modesta opinión al padre. El disco de Justin ensombrece el de Steve, y hace que en estos momentos me parezca inferior, aunque ya sabemos que todo eso puede cambiar dejándolos reposar y retomándolos dentro de un tiempo. Lo que está claro es que "So you wanna be an outlaw" tiene todos los ingredientes para engancharme, tiene buenas canciones, grandes músicos y un Steve Earle entregadísimo. El tema que da nombre al disco es también el encargado de dar el pistoletazo de salida. Un tema estupendo, con una vestimenta descomunal, siendo el violín un invitado de lujo. "Looking for a woman" es una de las grandes canciones del disco, en la linea que Steve venía siguiendo desde hace más de un lustro. La siguiente tripleta es estupenda, primero con el country-rock de libro de "The firebreak line", después con el toque folki de "News songs from Colorado"  y finalmente con el rock de siempre en "If mama coulda seen me". Y así podríamos estar hablando de cada tema, porque cada uno de ellos es estupendo y va calando poco a poco, ya sea con la energía zeppelinesca de "Fixing to die", el honki-tonk de "This is how it ends", el country clásico de "Walking on L.A" o el maravilloso final con "Goodbye Michelangelo". Otro disco notable de Steve Earle, otro disco más que no baja el nivel pero al que le falta un algo para conseguir la magia de antaño.

Steve Earle - So You Wannabe an Outlaw (2017): 01 .- So You Wannabe an Outlaw/ 02.- Lookin’ for a Woman/ 03.- The Firebreak Line/ 04.- News from Colorado/ 05.- If Mama Coulda Seen Me/ 06.- Fixin’ to Die/ 07.- This Is How It Ends/ 08.- The Girl on the Mountain/ 09.- You Broke My Heart/ 10.- Walkin’ in LA/ 11.- Sunset Highway/ 12.- Goodbye Michelangelo.


La serie madre va a la deriva. Sí, The Walking Dead demostró en su séptima temporada (T7) que será difícil resucitar la historia, ya sea vivita y coleando o en modo zombie, pues de zombies cada vez hay menos, y de disparates telenovelescos más. Por diez minutos maravillosos nos ofrecen ocho horas de tedio. Es el momento de decir basta y si en la T8 seguimos igual dar carpetazo y decirle adió a Rick y los suyos. Y a la serie hermana nunca le dimos una oportunidad. Siempre comparada a la serie inicial no parábamos de buscarle pegas, no acompañando tampoco el casting ni las tramas secundarias. Aún así, me decidí a ver la tercera temporada que sorprendentemente sólo iba a constar de ocho episodios, pues parecía que AMC es lo que les daba para salvar una historia que desde el principio estaba condenada a la cancelación.... y..., parece que trabajar bajo presión ha espabilado a los guionistas siendo esta tercera temporada mejor que las anteriores e incluso mejor que alguna de la serie madre. No confundáis lo que digo, y penséis que hablo de obra maestra ni nada de eso. Es mejor, está bien, se puede ver pero tampoco no ver. Quiero decir que mejora mucho pero tampoco tiraremos cohetes. Se agradece la muerte de personajes, al parecer, básicos, con un protagonismo claro. Una línea argumental más parecida a la serie madre que a lo visto en "Fear", y eso se agradece pero por tanto, nada que no hayamos visto antes y que no imaginemos. La historia central está bien construida, no hace concesiones y explora las diferentes personalidades de los protagonistas, haciendo que les queramos o les odiemos más. Sinceramente, creo que ha sido una buena primera parte de temporada, pues los buenos datos han hecho repetir fórmula y que haya una segunda parte que ha llevado también a la renovación para una cuarta temporada. Esperemos que todo no haya sido un espejismo y "fear" siga creciendo.


ACDC/ HIGH VOLTAGE (1976)/ IT'S ALONG WAY TO THE TOP

 

Mientras la Invasión Británica arrasaba medio mundo hacia mediados de los años sesenta, a miles de millas de allí, justo en las antípodas, se buscaba musicalmente algo propio, algo único, algo no exento de calidad pero que fuese cien por cien australiano. De encontrar dicha música y grupo se encargó Ted Albert que está considerado el Brian Epstein australiano, y que estaba al mando de Albert Music de donde en un futuro no demasiado lejano comenzaron a aflorar innumerables bandas de calidad y a cosechar números uno nacionales aunque siempre dar el salto al excitante Londres fue todo un handicap. Ted Albert rebuscaba entre las bandas locales, en el extra-radio de la ciudad, y en una pequeña ciudad dormitorio, en una colonia británica encontró a la familia Young de origen escocés, formada nada menos que por William y Margaret Young y sus ocho talentosos hijos. El mayor de ellos, George, ya mostraba un manejo de la guitarra envidiable, y pronto fue captado por Ted Albert, y junto al músico Harry Vanda consiguió dar forma a los Easybeats, una de las mayores bandas australianas de todos los tiempos, facturando gigantescos temas como "Friday on my mind" o "She's so fine".... el éxito les llevó a Londres donde nunca supieron adaptarse, ni encontrar su lugar entre tanta banda de calidad y acabaron por disolverse aunque Wanda y Young siguieron trabajando para Alberts como compositores, dando innumerables números uno de todos los estilos imaginables a la productora para otros cantantes. La disolución de los Easybeats fue un golpe duro para Ted Albert quién continuó en la búsqueda de un sonido de guitarras propio y excitante, un sonido duro que fuese original de Australia y que representase mejor que ninguno el sonido de las bandas en los pubs. Y ahí, en esa búsqueda entra George Young, que propone a sus dos hermanos pequeños como músicos de sesión para un pequeño proyecto, su forma de tocar gusta y mucho, y finalmente Malcolm y Angus deciden formar su propia banda. 


Una máquina de coser de Margaret Young fue la responsable del nombre de la banda, AC/DC son las siglas de corriente alterna/corriente directa, y el rayo, eso fue idea de Margaret. La banda con Malcolm y Angus a las guitarras, y Larry Van Kriedt al bajo, Colin Burgess a la batería y Dave Evans como solista comienzan a tocar por todos los pubs austalianos existentes donde el boca a boca les va haciendo poco a poco muy populares. En uno de esos conciertos conocen a Bon Scott, algo mayor que ellos y con muchas tablas en eso de la actuación, coleguean y enseguida se hacen amigos, Angus y Malcolm le invitan a subir al escenario y al poco tiempo Bon Scott ya era el vocalista oficial. El resto es historia...  Aunque bueno, la historia de sus primeras grabaciones es algo extraña. Primero graban en 1975 un disco llamado "High Voltage" sólo para Australia, luego, ese mismo año y también sólo para Australia aparece "T.N.T" donde ya dan una muestra clara de su nivelazo con temas increíbles como el que da nombre al álbum, The Jack o el himno "It's a long way to the top". A finales de 1975 fichan internacionalmente con Atlantic Records, y hay cambio de formación pues a Angus, Malcolm y Bon, se le añade Mark Evans como bajista y Phil Rudd a la batería, y editan en 1976 dos discos, primero el disco que nos ocupa, su "High Voltage" que contiene dos temas de su homólogo australiano y el resto lo completan temas de "T.N.T", y después rematan su gran año con "Dirty Deeps Done Dirt". Hasta la muerte de Bon Scott, y su disco homenaje "Back in Black" estamos ante una banda POM, desde 1976 a 1980 son los reyes absolutos y cuentan con al menos un poker de Putas Obras Maestras. Vamos pues con una de ellas, con la primera de ellas: High Voltage.


AC/DC - High Voltage (1976): 01.- It's a Long Way to the Top (If You Wanna Rock 'n' Roll)/ 02.- Rock 'n' Roll Singer/ 03.- The Jack/ 04.- Live Wire/ 05.- T.N.T./ 06.- Can I Sit Next to You Girl/ 07.-. Little Lover/ 08.- She's Got Balls/ 09.- High Voltage


"It's a long way to the top (if you wanna rock'n'roll) tiene un riff marca de la casa, sencillo pero efectivo, directo al estómago. Demoledor. Con un Bon Scott desatado que amenaza a Angus con su gaita y su garganta demoníaca... si el riff es demoledor, el estribillo no le va a la zaga. Un tema tan Scott que nunca, nunca, ha sido cantado por Brian Johnson, el sustituto perfecto de la bestia escocesa. "Rock'n'Roll singer" tiene una letra muy inspirada de Scott, y un nivelazo musical del copón, eso siempre está presente: 

".. But I left school and grew my hair, they didn't understand. They wanted me to be respected as a doctor or a lawyer man... (But I had other plans)..  Gonna be a rock 'n' roll singer, Gonna be a rock 'n' roll star!!!"

Otro pelotazo de dimensiones cósmicas, no hay duda, al que le sigue otra pieza básica del cancionero de AC/DC: The Jack. Estamos ante un tema más clásico, más blusero y con regusto a rock de la vieja escuela. Un temón. El bajo toma protagonismo en la intro de "Live Wire" que tiene precisamente en esa intro un algo de The Who, un algo que me chifla.... se hace esperar pero... el riff llega al fin y nos hace suyo sin remisión, y al final el solo de Angus nos deja en pelota picada. Y bueno, dinamita pura, tenemos con "T.N.T", otro exitazo marca de la casa. Una POM es sí misma, una canción que define a la banda, que a su vez define una forma de entender el rock: riffs portentosos, guitarras excitantes y pesadas, "Can I sit next to you" es un despiporre guitarrero pero no es de mis favoritas del disco, sin embargo el blues-rock de "Litte Lover" me parece sensacional. "She's got balls" es otro trallazo increíble que tiene la graciosa anécdota de estar dedicada a la por entonces esposa de Bon Scott, Irene, después de dedicarle el tema, el matrimonio se disolvió, curioso. Finalizamos este auténtico discazo con el tema que le da nombre, "High Voltage", y eso es lo que encontramos, riffs rocanroleros de alto voltaje, nada más y nada menos.


*Post aparecido originalmente por Nikochan en Exile SH Magazine

Decepcionante. Sí, eso es lo que me ha parecido este film basado, por enésima vez, en un multiventas patrio. La novela original, que os confieso no leeré, está escrita por Dolores Redondo y forma parte de la "Trilogía del Baztán", siendo su primera parte. Según la escritora, la película es una fiel adaptación de su libro, yo eso no lo sé porque no lo he leído pero sí la ambientación está conseguida, no así las actuaciones. La historia no está mal, pero es un refrito de mil y una aventuras de detective con problemas y asesino en serie de por medio. Una historia que en mi opinión arrasaría si se hubiese pensado en ella como una serie de televisión, siempre claro que la factura técnica fuese la misma. Una miniserie de cuatro episodios por libro hubiese arrasado, vamos a ver cuando aprenden de la BBC.... Lo peor, en mi opinión, es la actuación de su protagonista. Marta Etura no convence. Su interpretación a lo "Clarice Starling" es bastante floja. Nunca es creíble y en ocasiones sobreactúa, ya no digo cuando le toca hablar en inglés... su entonación es de P3. El resto cumple sin más, claro que no tienen mucho papel. La historia, como os decía, es demasiado típica, en eso no entiendo el éxito del libro, y se ve venir a millas quién es el asesino. Los elementos fantásticos me gustan, y me gusta y me provoca interés como dejan abierta la historia (aún finalizando el caso) con el "coleccionista de huesos". Me parece que tiene tirón para otra película, y ya no os digo si se hubiese decidido hacer una serie de televisión, pero no seré pesado con eso. en definitiva, historia interesante que se pierde por el camino, ambientación de lujo, interpretaciones flojeras, ritmo cansino y resolución típica. Correcta, sin más. Perfecta para una tarde-noche de vagancia y aburrimiento. 
"It's a long way to the top"