BRENT COWLES/ HOW TO BE OKAY ALONE (2018)/ THE FOLD

 

Encontrarse con algo excepcional y que a las primeras de cambio desaparezca es por decirlo de modo suave una auténtica putada. Tuve un flechazo con "You, Me and Apollo" allá por 2014, fue con "Sweet Honey" que descubrí las bondades vocales de Brent Cowles, un monstruo, una voz que se forjó en la iglesia de su padre en Colorado Springs cantando clásicos espirituales, y acabó de moldearse con el soul de los más grandes: Otis y Sam. Lástima que tal como me enamoré del disco la banda se disolvió, y me quedé como se dice por mi tierra "amb un pam de nas". Un servidor tenía la esperanza de que el cantante, guitarrista, letrista y líder de la banda se sacase de la chistera un disco rápidamente puesto que la banda se le quedaba pequeña, pero no. El de Denver se lo tomó con calma. Brent Cowles no daba señales de vida hasta que volvió a disparar con bala en 2017 con un EP de esos imprescindibles titulado "Cold Times", una descomunal colección de canciones, cinco en total, que señalaban el camino y prometían lo que no está escrito. Una vez editado el disco, al amigo Brent le da la vena mística y se marcha al desierto de Joshua Tree con su guitarra, su bigote, sus botas, su gorro y sus trenzas, y así, en plan solateras durante seis mágicos días escribe prácticamente en su totalidad las canciones que formarán parte del discazo que hoy nos ocupa: How to be Okay Alone. Unas canciones donde predomina el nivel vocal que es francamente asombroso. Pocos afortunados tienen ese instrumento vocal y sin duda Cowles sabe usarlo para ponernos los pelos de punta. En las canciones hay honestidad y verdad. Hay soul, hay mucha negritud, mucho groovy, mucho indie rock, hay grandes melodías y grandes canciones, y sobretodo un artista gigantesco. Hablamos de un disco enorme que seguramente a la gran mayoría les pasará inadvertido. Mi único objetivo es conseguir que le deis unas escuchas y entonces estaréis perdidos porque os habrá robado el alma. 


Brent Cowles - How to be Okay Alone (2018): 01.- The Fold /02.- Tequila Train /03.- Keep Moving /04.- Gina Joon /05.- Skylight /06.- Fly On /07.- Velvet Soul /08.- Wire Walker /09.- Places /10.- How To Be Okay Alone.

La delicadeza de "The Fold" abre el disco con cierta épica mercuryana, en la canción hay una mezcla de géneros interesantísima que va del clásico pop, al country-psicodélico pasando por el tamiz gospeliano. La voz de Cowles deslumbra y está muy bien arropada por esos coros que encajan a la perfección. En "Tequila Train" sigue tirando de épica, de fórmula ganadora. Tiene esa magia que nos engatusa, que nos seduce y embriaga. "Keep Moving" fue el single de adelanto, otra pequeña joya. Esas guitarras fleetwoodianas brillan, muy en la línea de Lindsey Buckingham. El disco debe degustarse de principio a fin, es entonces cuando uno va descubriendo sus matices al fijarse en el conjunto. Por ejemplo, no entiendo el medio tiempo maravilloso de "Gina Joon" sin escuchar a continuación la balada acústica "Skylight", que es de una belleza incalculable. Otra de las grandes canciones del disco es "Fly On". Una joya. Ese piano celestial, esa voz del paraíso, esa cadencia al cantar... Un numerito country, tristón y lleno de melancolía y amor. Espléndida. Sí detecto en mi opinión un poquito de bajón a partir de aquí, claro que desde donde partimos es tan sublime que bajar un poquito casi es normal. Sigue siendo todo notable y a veces sobresaliente, pero es que la primera mitad del disco es sublime. Encontramos la delicada "Velvet soul" y el despiporre de "Wire Walker" (otra favoritísima) donde Cowles se luce vocalmente, y la canción luce un pop exquisito. "Places" muestra algo de músculo con un folk algo más adulto que por cierto tiene en su parte final una explosión de emociones. El cierre lo marca la canción que da nombre al disco. "How to be okay alone" es otra estupenda canción folk, de cantautor de otro tiempo. Brent Cowles firma un disco muy personal, un disco que le define como artista, un disco bellísimo donde todas sus virtudes salen a relucir aunque su voz sea tan poderosa que a veces no nos fijemos en otra cosa. Disco precioso a no dejar olvidado, y un artista, Cowles, al que debemos seguir la pista. 

Me lo tengo merecido, esa es la cruda realidad. No sé porque caigo una vez tras otra al interior del círculo vicioso Marveliano orquestado por Disney. Y eso que hace tiempo me perdí en ese universo, no sigo ningún orden concreto, me he dormido en alguna que otra película y quitando tres o cuatro films que normalmente meten algo de humor como "Guardianes de la Galaxia" o "Ant-man", no es que me apasionen estas películas. Concretamente esta "Black Panther" me parece de un esperpento gigantesco. Qué perdida de dinero! y de tiempo!. Muchos dirán: pues está muy bien, si no es tan Marvel, si es muy reivindicativa, muy política y racial, si sale Lupita!!!... Y a mi qué! también salen Forest Whitaker, Martin Freeman, Angela Basset, Andy Serkis, Dnai Gurira, Daniel Kaluuya... el malo malísimo Michale B Jordan (que de pequeñito frecuentaba las esquinas de Baltimore en The Wire) y el guaperas superheroe interpretado por Chadwick Boseman..... Ah! y Lupita! Joder, vaya plantel! ni el Madrid de los galácticos! pero que desastre! Pero nada, ni así quedo convencido. Ni por los efectos especiales, ni la trama (que seguramente ha ideado un niño de tres años), ni Wakanda, ni el Vibranio ni la madre que parió a T'Challa. Al final, todo es lo mismo de siempre, pero en plan feminista con "Wonder Woman" (otro bluf) o en plan negrata con Black Panther, al final es lo mismo de siempre, estirando el chicle y tomándonos por tontos aunque muy listos no debemos ser cuando hasta la aparición de "Los Vengadores: Infinity War" era el film más taquillero de los tipos con superpoderes. Si nos ponemos al nivel.... que me cuesta... además de ser lo mismo de siempre creo que la historia queda coja por intentar meter una serie de personajes que no le importan ni al Tato y que no son necesarios, además el malo malísimo está muy desaprovechado, su flashback explicativo es penoso y su evolución es un desperdicio. Y nada más, no me enrollo, me ha parecido un bodrio, un film indigesto, pesado y cansino.
"Common People"


Mi trilogía musical nórdica de este 2018, que comenzó con Purslane y I'm Kingfisher, creo que finaliza con esta pequeña joya sueca llamada "September Love". Sus autores son Viktor Sjödin, Erik J Undéhn, Jimmy Ottosson, P.A Blomqvist y Johan Dittmar, juntos forma la banda de Stocolmo Stepehen's Shore pero podrían pasar por un quinteto californiano entregado al Jangle Pop y al rock lisérgico. Parecen una extraña mezcla de The Hanging Stars y The Parsons Red Heads, una combinación que creo que les define para bien, define su estilo y las atmósferas que crean en sus canciones: ensoñadoras y mágicas. Claro que sin desmerecer, creo que en ningún caso llegan a los niveles de los discos comentados anteriormente, aún teniendo canciones estupendas me da la sensación que se han quedado por debajo del maravilloso "Blurred Harmony" con el que le encuentro muchas similitudes, pero eso es normal puesto que para mi hablamos del mejor disco del año pasado, disco que sigue sonando en el hogar nikochiano y que difícilmente puede ser desplazado por algo del mismo o similar pelaje. Claro, que si aplicamos el mismo criterio tirando del hilo hacia el pasado no hubiese pasado página con los discos de los Byrds, así que a la gallega: igual que os digo una cosa os digo la otra. "September Love" es un disco cojonudo. No hay duda. Pero.... pero tiene que cogerte en el momento indicado. En mi caso no lo ha sido puesto que ha tenido que competir temporalmente con Phil Cook, Brent Cowles, The Nude Party y Harlan T. Bobo.... así que le ha tocado el mínimo de minutos y atención aunque sinceramente merecía algo más. Por ejemplo, "Change", la canción encargada de abrir el disco, es maravillosa, muy Hanging Stars, muy cosmofolkita, y la encargada de "tancar la paradeta", esa versión estupenda de los Byrds, es simplemente brutal. "Why?" pues no sé porqué pero lo es. Por allí por el medio otras ocho canciones que con las escuchas ganan en poderío, intensidad y embrujo. Como digo es un "Blurred Harmony" menor, su hermano pequeño. Si el otro era POM, esto es sobresaliente. Ahí queda eso, pero no es eso. La tripleta inicial que es puro sixtie la completan "Don't leave" y "Ojai", ambas muy de mi agrado, que me enganchan con facilidad, más aún si hay por el medio algún cigarrillo risueño.  Mi favorita del lote es "Gipsy eyes", porque es pura piscodelia y porque me embruja sin más. No sé si soy yo, pero a este jangle cosmofolkiano le veo guitarras "smitheras", al menos en "The Sun" y "Alvaret at night". Curioso como poco, o a mi directamente me ha afectado la puta hierba. Da igual, son dos temas excelentes. "New Jersey" y "Counting days" son dos pelotazos que hubiesen sido muy radiables en otra época. Y bueno, "Please Say", es otro lujo de otro siglo. "September love" es un gran disco. No se lo pierdan.

Stephen's Shore - September Love (2018): 01.- Change/ 02.- Don't Leave/ 03.- Ojai/ 04.- Gypsy Eyes/ 05.- The Sun/ 06.- Alvaret At Night/ 07.- New Jersey/ 08.- Counting Days/ 09.- Please Say/ 10.- Why?


En esos días de Rodríguez veraniegos no soy de esos que se va por ahí de pendoneo, soy más de lo que se recogen para leer, peliculear o realizar maratones televisivos. En una de esas en pleno verano vi que existía desde hace tiempo una segunda temporada de "Marcella" y  me puse a ello. Recordaba que me había gustado a pesar de que su protagonista, Anna Friel, podía gesticular poco por su exceso de botox. Eso no ha cambiado, si acaso ha ido a más, a peor, igual que su sobreactuación en momentos concretos, claro que su factura inglesa y su detectivismo me cargaban de razones para realizar el maratón. No estamos ante "Happy Valley" ni "Broadchurch" por poner dos ejemplos muy británicos, ni mucho menos "The Fall", y no le llega ni a la suela de los zapatos a la galesa "Hinterland", aunque un algo de todas ellas tenga. Es un producto menor que me he merendado en dos tarde/noches y que me ha parecido correcta pero algo más floja que su primera temporada. Una historia en busca de un asesino/psicópata relacionado, como no, con la vida privada de nuestra protagonista. La línea detectivesca está muy bien, la personal no tanto, se exceden con sus lapsus de memoria que son ya algo cansinos y que no resuelven demasiado bien pero que provocan que pueda haber una tercera entrega, como parece que así será, algo más libre. Una serie fuera del radar. Una de esas series con sello británico de calidad, buena historia, secundarios de lujo y detectives problemáticos con casos por resolver. Nada nuevo, pero bastante bueno. Recomendable.


HARLAN T BOBO/ A HISTORY OF VIOLENCE (2018)/ GHOST

 

Lo mejor de buscar y rebuscar en la música es encontrar artistas como Jonathan Acosta aka Harlan T. Bobo. El de Memphis se dio a conocer como bajista en "Viva L'American Death Ray Music" después de dejar su trabajo de carpintero y comenzar una relación amorosa con una tal Ivonne Bono que acabó en tragedia y que dio lugar a su primer disco en solitario, ya bajo el nombre de Harlan T. Bobo, el maravilloso y deprimente "Too Much Love", seguramente uno de los mejores trabajos con temática de ruptura sentimental que un servidor ha escuchado jamás. Un tesoro que nadie publicó de entrada, que Harlan tuvo que ir regalando por ahí con una horrible portada, justo la que tengo yo, pero que con el tiempo acabó con otra más "cuqui" y editado al fin como mandan los cánones. El disco es sobresaliente, una terapia auto-destructiva de tocar fondo y revolcarse por el fango. Quién no ha sentido alguna vez lo que Harlan expresaba en aquellas nueve estupendas canciones? Disco a reivindicar y a (re)descubrir si todavía no se ha llegado a él. Luego, un año después, en 2007, Harlan pudo recomponerse un algo, y esa resurrección está muy bien tratada en "I'm your man". Otro discarral incomprensiblemente ignorado. Finalmente, en 2010, llegó el amor, y con él entregó ese disco que hace que Harlan T Bobo se convierta en un favoritísimo para mi. "Sucker" es un clásico nikochiano, un disco vital, ultra recomendable. Después de aquello..., el vacío. Alguna colaboración esporádica pero nada de nada, más que la información de su traslado residencial a Francia con su mujer Anne, y su hijo Nino. Harlan es feliz y se olvida de nosotros. Nada que reprochar pero por suerte el gusanillo de la música vuelve a picarle, junta a su banda, The Phsycotic Lovers, y juntos graban un disco casi conceptual llamado (como aquella gran película de Cronenberg y basada en el libro de John Wagner y Vincent Locke), "A History of Violence", una especie de disco conceptual donde Harlan muestra todas sus virtudes, sus vicios y su esencia, esa mezcla de Cave y Cohen pasado por el rock de toda la vida con toques alternativos y undergrouneros. Una delicia canallesca y callejera. 


Harlan T. Bobo - A History of Violence (2018): 01.- Human/ 02.- Spiders/ 03.- Nadine/ 04.- Sirens/ 05.- Ghost/ 06.- Storied/ 07.- Town/ 08.- Paula/ 09. -Wife.

Nueve temas conforman este sensacional disco que requiere de un algo de atención por parte del oyente y varias escuchas puesto que no es de entrada rápida, y se saborea mucho más con el tiempo. "Human" resume muy bien el estilo de Harlan, ese medio tiempo callejero y rocanrolero. Perfecto tema para abrir el disco. "Spiders" es sensacional, muy setentera, muy punkoide. Una de mis favoritas es la feroz "Nadine", con ese estribillo y esas guitarras espeluznantes. Vocalmente me encanta. "Sirens" pone algo de calma y sosiego. Bella. Bebiendo sin disimulo de los setenta, a medio camino entre el rock glamero y uno callejero a lo Waits. "Ghost" es un temazo. Un temazo inspirado en Cave. Maravillosa canción que bien vale un disco. "Storied" es un homenaje a esos sonidos de los setenta que revivieron a principio de los noventa.... mientras "Town" vuelve a esa faceta más dura y gamberra que suele aparecer en sus discos. "Paula" vuelve al punk nervioso antes de poner broche y final con una pequeña joya llamada "Wife". Harlan T Bobo firma un disco que crece con las escuchas, un disco sobresaliente donde saca a relucir sus miedos y su fobias: relaciones amorosas, fantasmas, mujeres, mujeres y más mujeres... y lo hace con tono setentero, a veces casi punk, con reminiscencias a Cohen, Waits, Cave, Verlaine y a otros pájaros de similar pelaje. Atentos terrícolas, aquí hay mucha tela que cortar. 

01.- La forma del agua (2017)
02.- Cronos (1993)
03.- El laberinto del Fauno (2006)
04.- Hellboy II (2008)
05.- Hellboy (2004)
06.- El espinazo del Diablo (2001)
07.- La cumbre Escarlata (2015)
08.- Pacific Rim (2013)
09.- Blade II (2002)
10.- Mimic (1997)