No había comentado todavía nada sobre el segundo trabajo de Bantastic Fand y no podía pasar el año sin dedicarles un ratito en la Isla pues estamos seguramente y sin exagerar ante uno de los mejores discos del año independientemente de si quién compone el disco es de Cartagena, de Memphis o de la Conchinchina. Cuando hay calidad la hay, y en este caso la hay por doquier y de la manera que más me gusta, es decir, con toques folk-rok americanos herederos de los sonidos de Dylan, Byrds, Jayhawks, Petty, The Band.... y por supuesto de la esencia beatleliana, primero con la conexión con el Beatle George y luego con su amigo y compinche Jeff Lyne. Todo eso bien mezcladito con el toque particular y el cariño de una bantástica fandaza liderada por un Nacho Para que en este disco canta como los ángeles. La conexión del Mediterráneo con California toma cuerpo en este increíble disco que supera con creces aquel estupendo debut del 2014 llamado "Strong Enough to Refuse", que gustó mucho en el hogar nikochiano y que ya apuntaba de lo que podían ser capaces. Desde su maravillosa y cálida portada los Bantastic seducen y confieso que, eso sí, a fuego lento me han ido enamorando durante todo el año pero ha sido en este tono otoñal cuando sus canciones han acabado por arroparme. Tiene el disco ese tono mágico, especial, ese tono algo conocido y amado. Tiene el disco media docena de canciones sobresalientes y tantas otras notables, tiene este "Welcome to Desert Town" un no sé qué que eriza el bello, como el sitar de la canción que abre el disco, esa fabulosa "Can't you see" por la que cualquier banda californiana mataría, y el remate inicial nos lo dan con la Harrisoniana "Down by the river" donde incluso la voz en ocasiones recuerda a la del monstruo George o toda ella a las preciosas tonadas de los Jayhawks. "Giving up the battle" tiene un desarrollo más de carretera y manta con un Hammond que quita el hipo. El aroma a Tweddy y sus Wilco aparece en uno de mis temas favoritos del disco, "When she came to the city" y en seguida ponernos a sus pies con "Anymore", entre Petty y unos Stones americanizados (ojito con ese delicioso pianito...). Llegado al ecuador del disco nos encontramos con "Desert Town", un temón de esos que nos ofrecen cositas a cada escucha, que crecen y se apoderan de nuestra alma. Temón y discón. "Find the door" tiene un inicio de trempera, con guiños al Boss o animales de similar pelaje que van de ese monstruo al Ryan Adams de Gold. Y bueno, podría pasarme el día, la semana y el mes elogiando este bantástico disco, como el toque beatleliano de "Something's going on" o el kinkiniano de "Everybodys rocking", pero de ese final con maravillosos mediotiempos me quedo sin duda con la canción que cierra el disco, "Muses", porque es bellísima. Y hasta aquí este discazo de una gran banda a la que querer y seguir hasta no poder más.

Bantastic Fand - Welcome to Desert Town (2016): 01.- Can't you see? / 02.- Down The River / 03.- Givin' Up The Battle / 04.- When She Came To The City/ 05.- Anymore / 06.- Desert Town / 07.- Find The Door / 08.- Something's Going On / 09.- Everybody's Rockin' / 10.- My Invention/ 11.- Goodbye / 12.- Muses.


01.- What antoher man spills (1998)
02.- How I quit smoking (1996)
03.- Aw C'mon (2004)
04.- Nixon (2000)
05.- No, you C'mon (2004)
06.- OH, Ohio (2008)
07.- Is a Woman (2002)
08.- Mr M (2012)
09.- Thriller (1997)
10.- Damaged (2006)

A mi me gusta que cada alimento tenga su gusto de siempre. Me gusta que las fresas sepan a fresa, y los tomates a tomates, como también me gusta, le pongas o no el aliño que quieras, que las chuletas de cordero sepan a cordero y no a mierda frita. Puede que Kurt Wagner y sus Lambchop llevasen el piloto automático, puede que hiciesen discos en bucle que nunca siendo malos eran más de lo mismo, pero de eso a pegarse un tiro en la pierna... A mi sinceramente OH (Ohio) del 2008 me pareció sensacional y por supuesto "Mr M" (2012) me gustó mucho pero en ese disco ya se barruntaba cansancio y demasiada repetición, no obstante desde ese 2012 hasta este año la banda ha estado prácticamente inactiva. Entonces, sorprenden con el anuncio de un nuevo disco, una nueva aventura para Wagner y sus Lambchop, y llega el single de adelanto, y es en ese momento cuando la destrempera se manifiesta, cuando ya no hay quién lo levante, cuando la estupefacción y la incredulidad nos consumen. Voy a ir al grano porque no sé por donde coger este "FLOTUS", no sé si no lo entiendo, si es, como aquel disco de Lou,  su "Metal Machine Music" particular; o simplemente que mis oídos no son lo que eran, o sencillamente que Kurt Wagner lleva una paja mental sideral. El asunto es que este "FLOTUS" me parece una putísima mierda. Así de claro, igual de putísima mierda que el nuevo disco de Bon Iver, ambos cortados más o menos por el mismo patrón, ambos que dejan estupefactos a sus fans, y ambos aplaudidos por revistas de moda/gafapastiles/hipsteras/hijoputescas. En el caso de Lambchop, en su defensa, podemos decir que si le quitamos los millones de ruiditos y arreglos rarunos son ellos, entonces, porqué hacer lo que han hecho? yo no quiero que innoven demasiado, no me gusta el techno ambiental de por ejemplo "Directions to the Can" yo prefiero el folk de cámara de "Steve McQueen" por poner un ejemplo. En la canción que da nombre al disco se hace muy presente la figura de "Bon Iver" o como un Peter Gabriel ido del todo, si es que se puede, asentado en una de las lunas de Saturno. Es increíble el despropósito. No faltan los que aplauden las nuevas canciones y puede incluso que dentro de unos años me desdiga, vea la luz, y me enamore de este engendro, porque el amor es ciego. Hay gente que opina que "NIV" es obra maestra......... juzguen ustedes mismos, que son librepensadores, o mejor dicho, libreopinadores. A mí, hoy, me parece un horror.

Lamchop - "FLOTUS" (2016): 01.- In Care Of 8675309/ 02.- Directions To The Can/ 03.- Flotus/ 04.- JFK/ 05.- Howe/ 06.- Old Masters/ 07.- Relatives #2/ 08. Harbor Country/ 09.- Writer/ 10.- NIV/ 11.- The Hustle.


Aquel maravilloso episodio especial navideño de Black Mirror con el madmen de Jon Hamm como protagonista absoluto aún dura en el recuerdo. Un gran y largo episodio marca de la casa, sin duda una de las cimas de esta gran serie creada por Charlie Brooker. Serie que juega a ser la "dimensión desconocida" de nuestros tiempos, serie que en cada episodio deja más de una reflexión sobre el ser humano de nuestras días y todo lo que le rodea. Como en todas las temporadas anteriores, esta no es una excepción, hay episodios mejores y peores, siempre hay uno que chirría un algo, y en esta temporada se cumple la norma, la fórmula matemática, aquí hay dos episodios algo flojos porque  nos dieron el doble de episodios. Abre la temporada un fabuloso "Caída en picado", donde la población vive mirando un aplicación que le sitúa en una escala de mejor o peor ciudadano y le otorga un estatus sólo gracias a los "me gusta". Ingenioso y bien elaborado, uno de los mejores episodios de esta temporada. "Playtest", el segundo episodio, me desconcertó bastante, une paranoia sobre la realidad virtual y los videojuegos, un fantástico episodio que sí tiene un regusto a la "dimensión", Un notable. El tercer episodio es de los que más me gustaron. De "Cállate y baila" me gusta todo, su planteamiento, su ritmo, su nivel de actuación, su final... esas cámaras webs hackeadas que nos graban en casa, descubren nuestros secretos y luego si no queremos que los cuenten deberemos acatar las órdenes de quienes nos hackearon.... Tenebroso. "San Junipero" es mi episodio favorito de todo el lote. Durante los primeros minutos no sabes exactamente qué hace aquí esta historia ambientada en los ochenta con una magistral Mackenzie Davis (sí, la Cameron de Halt and catch fire), después la historia nos va enseñando su poder, y sin duda acaba uno atrapado en su genial idea. No cuento más. Y creo que hasta este episodio la temporada aguantaba muy bien el nivel, sin embargo la bélico-futurista "La ciencia de matar" aunque con planteamiento muy interesante no me convence, y tampoco el final con "Odio nacional", seguramente dos de los episodios más flojos de toda la serie. De todas maneras esperamos más episodios, más ideas que remuevan nuestras conciencias y nos hagan reflexionar sobre el mundo que hemos creado. Serie imprescindible.

HISS GOLDEN MESSENGER/ HEART LIKE A LEVEE (2016)/ TELL HER I'M JUST DANCING

 

La nostalgia y, lógicamente, Steve Craddock salvaron la velada. Sí, terrícolas. Esa sería la conclusión al concierto del jueves pasado en la sala barcelonesa Apolo donde la banda de Birminghan, Ocean Colour Scene, celebraban los veinte años de su disco más aclamado, su "Moseley Shoals" interpretándolo al completo o casi (pues leo que se dejaron una y no me di cuenta!), y regalando al final media docena de sus éxitos. La banda venía de gira casi con el cuarteto titular, faltaba Damon Minchella y a eso, añadiríamos la baja a última hora del batería Oscar Harrison sustituido por un compinche habitual de Steve Craddock. Craddock y Fowler sí estaban, y mientras el bueno de Steve se mostraba en forma, a Simon le pesaban los años, los kilos y los litros de alcohol ingeridos durante años. Su pinta de Joe Cocker trasnochado daba miedito y malos augurios pero acabó, como aquel, superando todos los problemas y darnos, a excepción de dos o tres canciones, una actuación muy digna. Frío en las dos canciones iniciales, en la versión de "Day Tripper" y en la esperadísima "The River Boat Song" se fue calentando y gustándose, haciendo lo que sabe hacer muy bien, cantar. Porque Fowler es muy buen cantante y cuando pilla el tono bueno nos maravilla. Lo de Craddock ya no es noticia, el escudero del modfather Weller es un monstruo a la guitarra, y parecía que a veces se preguntaba qué coño hacía allí, se le vio al principio algo tenso, para luego desatarse. En fin, que si hubiesen sacado disco nuevo y presentado esas nuevas cancioncillas seguramente la sala no hubiese estado a reventar, y puede que un servidor no hubiese ido a verles, pero se trataba de "Moseley Shoals" y.... mientras sonaron sus canciones me vinieron mil recuerdos a la cabeza... Nostalgia.... y Craddock, claro. En definitiva, Ocean Colour Scene realizaron un concierto notable, como ellos, pues nunca han sido una gran banda, gracias sin duda a la colección de canciones inolvidables de aquel mítico disco, gracias también a un público entregadísimo (con gran número de británicos presentes) y sobreponiéndose a dificultades varias. No fue el concierto de nuestras vidas pero sí disfrutamos al escuchar de nuevo uno de los grandes discos de los noventa.

*Post aparecido originalmente en Exile SH Magazine por Nikochan

En la actualidad no hay muchas bandas capaces de enamorarme y erizarme el bello. Los grupos de largo recorrido son una especie en extinción, una rara avis en el mundo de la inmediatez, del lo quiero todo y lo quiero ahora, del usar y tirar. Sin ser un servidor muy fan de Radiohead, son la banda de Thom Yorke junto a la de Jeff Tweedy, Wilco (a estos sí que los adoro!), las dos grandes bandas de este milenio, no creo yo que haya demasiada discusión sobre ello, y aunque su nivel creativo se ha resentido después de media docena de Putas Obras Maestras y otros tantos sobresalientes que el populacho acostumbra a llamar peyorativamente obras menores, sin duda estamos ante dos gigantes. El testigo de esta carrera de relevos rocanrolera parece haber sido atrapado por la banda de Carolina del Norte Hiss Golden Messenger, formada oficialmente por un dúo, por Scott Hirsch y por el genial MC Taylor. Y parece que, mirando atrás, todo se intuía, todo se veía venir a menos que tuviésemos el oído atento con "Bad Dept" (2010) y "Poor Moon" (2012), que reconozco haber descubierto a posteriori de sus grandes y últimos discos. Son ambos trabajos maravillas cósmicas, pero seguramente fue con "Haw" (2013) cuando llamaron poderosamente mi atención para confirmar nuestra relación de amor absoluto con uno de los mejores discos de la última década, hablo del increíble "Lateness of Dancers" (2014). Lo que ofrece Hiss Golden Messenger es pura música americana, donde caben todos los estilos posibles, todos los palos, todas las raíces. En el disco hay folk, jazz, soul, rock, pop, gospel, country, el supersonido de los setenta, el fraseo de los grandes a veces divino a veces algo canalla... y podemos fácilmente notar la influencia de Dylan, The Band, Lucinda Williams.... aunque es fácil ver en su música migajas de Ronnie Lane, Richard Thompson, JJ Cale, Van Morrison e incluso Bill Fay... Está claro que ese es el sonido, esa es la base, que esa música y esos artistas están en el ADN de MC Taylor, que los tiene totalmente en su cabeza y que los pone al día, los actualiza y nos lo sirve en bandeja con aroma a clásico instantáneo, a delicia viejuna de carretera y manta. Tienen pues Hiss Golden Messenger todos los ingredientes para que los ame de por vida, para que me entregue a su música y lo que parecía imposible, que no es otra cosa que superar su "Lateness of Dancers", lo consiguen ampliamente con "Heart Like a Levee" que sinceramente me parece el mejor disco de este año.


Hiss Golden Messenger - Heart Like a Levee (2016): 01.- Biloxi/ 02.- Tell Her I’m Just Dancing/ 03.- Heart Like A Levee/ 04.- Like A Mirror Loves  A Hammer/ 05.- Smoky’s Song/ 06.- Cracked Windshield/ 07.- As The Crow Flies/ 08.- Happy Day (Sister My Sister)/ 09.- Say It Like You Mean It/ 10.- Ace Of Cups Hung Low Band/ 11 .- Highland Grace......     EXTRAS: 01.- Blackeyed Boy/ 02.- After The Colors/ 03.- Together’s Just A Word/ 04.- Living Above the Waterline/ 05.- Strawberry Girl Reel/ 06.- Littel Rain/ 07.- John The Gun/ 08.- Vestapol.

Hiss Golden Messenger reúnen muchas cualidades que particularmente creo que debe tener una banda para ser realmente grande, pero esta opinión no es compartida por todos, claro está. Hay gente con muy buen criterio musical a la que la música de MC Taylor no le dice nada, hay gente que no se estremece con la música de Hiss Golden Messenger, ni con el fraseo de Taylor ni con su fantástica y especial voz. Lo entiendo, pero no lo comparto pues para mí crean magia, como en este fantástico nuevo disco que comienza con la fabulosa "Biloxi", un tema clásico desde la primera escucha. La acústica de este tema inicial es fabulosa, es muy The Band pero también en su base, en su construcción recuerda al gran Bonnie "Prince" Billy, otro maestro de nuestros días. Delicia de otro mundo: It’s hard, Lord; Lord, it’s hard.... "Tell her I'm just dancing" fue si no me equivoco el single de presentación, un acierto pues estamos ante un temazo de gran belleza. Un tema que emana buen rock de los setenta con un estribillo maravilloso y una parte instrumental perfecta con sus vientos perfectos dando color y calor al tema. "Heart like a levee" es increíble. Uno de mis temas favortios del disco. Una POM en sí misma, un gospelito vestido con un delicado banjo que enamora, que te atrapa y no te suelta. Otra de mis favoritísimas es "Like a mirror loves a hammer", más americana,  más sureña, más golferas, y tiene esa parte final que remite al supersonido de los setenta que me deja muerta, esa parte instrumental no me la quito de la cabeza y lo tarareo a todas horas. La instrumental "Smoky's song" nos da un respiro y nos prepara para la estremecedora y bella "Cracked windshield". Un tesoro, un caramelito. Sublime. Sonido puro americano en "As the crow flies", sonido que remite a los grandes, sonido que te atraviesa el alma, que te parte en dos, sonido que es de una calidez extrema, y un estribillo para enmarcar y recordar eternamente. "Happy day (sister my sister)" es otra de las grandes canciones del disco, esta vez Taylor cuenta con la preciosa voz de Tiff Merrit para embellecer un precioso tema countresco que consigue ponernos la piel de gallina, al menos a un servidor. El final se acerca con "Say it like you mean it" un blue-eyed soul que dirían los yanquis, sencillo pero efectivo, para dar paso luego a "Ace of cups hung low band" donde vuelve descaradamente el aroma oscuro y tenebroso de Bonnie "Prince" y cerrar a lo grande, como lo hacía Van the Man en los setenta con la espléndida "Highland grace", una de las grandes canciones de los últimos años. Y hasta aquí el disco de Hiss Golden Messenger, el discón diría yo,  mi favorito del año porque además de ser un trabajo redondo viene acompañado por un disco extra que sinceramente es maravilloso, para nada de relleno ni prescindible, como aquel "Kitchen tapes" del Blessed de Lucinda que completaba perfectamente al artefacto original. Pero si solamente del disco hablamos, tenemos que decir que MC Taylor y Scott Hirsch han firmado el probable mejor disco del año. 

Si esta película la protagonizase Denzel, Cruise o el nuevo héroe de acción americano su recaudación en taquilla sería espectacular y se hablaría de ella por doquier, pero seguiría siendo el mismo producto. "El desconocido" es una película española con hechuras americanas, un mirarse en el espejo y probarse, medirse y compararse a films de similar pelaje del otro lado del charco, saliendo en dicha comparación muy bien parado. El film está protagonizado por nuestra estrella Luis Tosar al que ya no vamos a medir porque el hombre (aunque algo encasillado) es un crack. El director Dani de la Torre nos mantiene en tensión con su thriller vengativo donde a un ejecutivo de banca (Carlos, nuestro Tosar) se le coloca una bomba en su coche y la condición para que no explote es ingresar una cantidad de dinero en una cuenta bancaria. Ya veis, un guión plano, más sobao que el tebeo y muy yanqui, pero la cosa funciona o al menos no aburre ni se hace pesada. Una dirección de libro, de escuela. La tensión siempre está presenta, hay buenos momentos de acción y descarga de adrenalina y sobra un algo la moralina. El malo, es.. Gutiérrez, ese extraño actor que es capaz de bordarlo y de aparecer en ridículas series. Aquí está correcto, sin más. Así pues no busquéis mensajes intelectualoídes, esto es un blockbuster a la española. 

Tanto había escuchado hablar de las bondades de Luke Winslow-King que he tenido que arremangarme y hacerme con su último trabajo, creo que quinto personal, llamado "I'm glad trouble don't last always", y todo esto debido a su paso por nuestras tierras y que desgraciadamente me perdí por varias razones que no vienen al caso, su cita barcelonesa en la siempre reivindicable sala Rocksound cayó en saco roto, sí, así es, así soy yo, un cenutrio. Luke Winslow-King es de New Orleans y lleva la música de raíces en su sangre. El blues, el rock, el soul..... todo corre por sus venas, todos esos sonidos aparecen en sus composiciones pasados por un tamiz de actualidad. Antes de este disco no había oído hablar nunca de él, así que mi primer contacto es este disco, un disco de country-soul con gotas bluseras y de rocanrol americano, puede que clásico y previsible pero también perfectamente ejecutado, con gusto y mucha clase, algo retro y muy bonico, que francamente tiene todos los elementos para enamorarme y llevarme al huerto pero que no acaba de llegar al alma. Sí, me gusta y mucho, pero como a veces les pasa a los trabajos de Isbell, me deja algo frío, frío no, como que les falta fuego a las canciones o a la manera de interpretarlas. No digo con esto que no sea un trabajo notable, que lo es, sólo digo que le falta un puntito a todo (en mi modesta opinión) para encender la chispa, que seguramente en directo acaban por estallar. Aún así, aún con este pequeño/gran "pero" creo que en el disco hay al menos media docena de canciones estupendas y muy disfrutables, claro que no voy a engañar a nadie diciendo que le veo mucho recorrido al disco, pues no me veo dentro de un año delante de mi discoteca eligiendo este trabajo de Winslow-King. Dicho queda, ya podéis ponerme de vuelta y media pero así lo creo y así lo siento. Claro que escuchando la inicial "On my way" nunca hubiese pensado que me pasara eso pues es un tema sensacional, un tema soul con aroma gospeliano y dejes vocales tanto a Lamontagne como por ejemplo al "Delilah" de Anderson East del año pasado, tiene ese toque soul aunque más blusero como indica el segundo tema, una fantástica canción que nos lleva al Mississippi, pues la canción que da nombre al disco, "I'm glad trouble don't last always" es sensacional. En eso no hay pegas, ni discusión alguna. Como tampoco en la canción que cierra la tripleta inicial, "Change your mind", con un desarrollo muy muy  muy Ryan Adams, con sabor a clásico americano. Sí, hasta aquí el disco me atrapaba pero poco a poco creo que va perdiendo fuelle o a mi eso me parece. Como he dicho escuchando el disco me vienen a la cabeza los últimos discos de Isbell. Notables, bonicos pero bajos en temperatura. De lo que queda del disco me gusta "Esther Please" y lógicamente "Act like you love me" que es simpática y algo retro. Tampoco está nada mal el cierre con "No more crying today" que vuelve a sonar a todo eso que me gusta pero como todo el disco en general se queda en la superficie, supongo que de haber asistido al concierto mi opinión sería algo diferente, y me da en la nariz que el tiempo acabará por darle la razón al señor Winslow y quitándomela a mi. De todas formas creo que habrá que estar atentos a lo que haga Luke Winslow los próximos años aunque Rey, sólo hay uno.

Luke Winslow-King - I'm Glad Trouble Don't Last Always (2016): 01.- On My Way/ 02.- I’m Glad Trouble Don’t Last Always/ 03.- Change Your Mind/ 04.- Heartsick Blues/ 05.- Esther Please/ 06.- Watch Me Go/ 07.- Act Like You Love Me/ 08.- Louisiana Blues/ 09.- No More Crying Today.