Corría el periodo Cretácico inicio del Cenozoico cuando ocurrió en la Tierra esa misteriosa extinción masiva llamada K/T en la cual la mayoría de seres de grandes dimensiones que poblaban el planeta azul se extinguieron. Ningún humano ha dado exactamente con la clave o el motivo que dio lugar a este suceso, claro que desde otros planetas sabemos perfectamente a que se debió, no a un meteorito, sino a un fallo en la empresa que se encargaba de lo residuos de varios planetas. Acabando la bola de mierda destruyendo prácticamente toda la Tierra. Algunos seres de dudosa inteligencia siguieron con vida bajo las secuelas de los tóxicos intergalácticos y dieron lugar a civilizaciones más o menos interesantes. Descubrieron restos de dinosaurios, estudiaron la historia, crearon arte y música.... Por eso estoy yo en este planeta, por las maravillosas creaciones... Pues bien, la primera conexión dinosaurio/humano/musical de postín fue la de Marc Bolan con sus T.Rex, simplemente magistral. La otra fue años después, a mediados de los ochenta en modo trío guarrete con guitarras a todo trapo y esencia Neilyounguera. Ese trío era también algo mastodóntico, eran los Dinosaur Jr comandados por el siempre freak J. Mascis. A su vez, reinfluyeron en Tito Neil que dio un puñetazo sobre la mesa con "Ragged Glory" y más o menos allí llegó la aparición del Grunge o como queráis llamarlo. Pero lo de Mascis viene de antes, al César lo que es del César. 

Siempre he sido menos de grunge o del indie-rock americano que del británico. Esa es la verdad, pero tampoco lo desprecio. Mi archienemigo Don Guzz, como muchos sabréis, es un seguidor incondicional de la banda de Mascis y sus trabajos en solitario. Es sin duda alguna uno de sus artistas y bandas predilectos. Y en millones de ocasiones me ha increpado sin entenderlo como no me he rendido al bueno de "J" con lo que amo a Young. A lo que no hay respuesta más que la gilipollez absoluta. Y bueno, reconozco que también hay algo de joder a mi "archi" y que me gusta más su obra en solitario que con la banda aunque claro: "You're living all over me" (87) y "Bug" (88).. y más... son esenciales en el rock. Prefiero como digo a Mascis en solitario. Sus dos últimos discos, "Several shades of why" (2011) y "Tied to star" (2014)  eran excelentes (esto lo digo ahora que Don Guzz no me escucha) .. pero es que lo de "Elastic Days" es para darle de comer a parte. Sobresaliente alto rozando la excelencia. Les recomiendo la lectura de dos grandes crónicas. Primero la de JJ en su espacio "woodyjaggeriano", y por supuesto la de mi archienemigo Don Guzz en su indispensable IGWT aunque aconsejo hacerlo con un antiácido y algo para el mareo pues es de lectura contundente, ya sabemos de su espesor y poca brevedad. Todo un arte, no lo niego, y además claro, está su militancia fan, que en este caso no provoca exageración.


J Mascis - Elastic Days (2018): 01.- See You At The Movies/ 02.- Web So Dense/ 03.- I Went Dust/ 04.- Sky Is All We Had/ 05.- Picking Out The Seeds/ 06.- Give It Off/ 07.- Drop Me/ 08.- Cut Stranger/ 09.- Elastic Days/ 10.- Sometimes/ 11.- Wanted You Around/ 12.- Everything She Said.

Si habéis leído esas dos crónicas poco tengo yo que añadir sobre un disco que te atrapa de primeras y que no deja de crecer a cada escucha. Ni "sleeper" ni ostias, esto es grande desde el minuto uno hasta la escucha cien mil. Es así. No frunzáis el ceño ni arruguéis el morro. Que sabéis que no lo pondré entre mis tres favoritos del año? porque me conocéis muy mucho... pues también es verdad pero si lo pusiera tampoco sería nada extraño. Por decirlo de alguna manera, de los últimos discos del año que han caído en mis manos y pueden cambiar listas y favoritos anuales, "Elastic Days" es uno de ellos, y "Merrie Land" de la superbanda de Albarn es el otro, y sabéis mi predilección por Damon, y coño, que en ese disco toca Paul Simonon!!!, y ahora es cuando os santiguáis y pedís perdón por haber escuchado más de dos veces el "hotel y casino" de lo Monos Árticos, y defenderlo, claro.

La dupla inicial deja muy poco margen de duda. Sí, estamos ante algo grande, muy grande. "See you at he movies" te atrapa de los cataplines y ya no te suelta. Una de las tonadas favoritas del año. Guitarra sensacional y esa voz que encaja a la perfección, dando un toque sublime. "Web to dense" es otra cosa, otra cosa maravillosa. Ya digo que la dupla inicial es de acojonarse. Seguramente junto a la canción que da nombre al disco, "Elastic Days", estamos ante los tres mejores temas del artefacto, y seguramente se encuentren entre las mejores canciones de la añada que casi está a punto de dejarnos. Y por el medio encontramos joyas que como decía beben de Tito Neil, recuerdan el rock americano de camisa de cuadros sucia de los noventa, y aunque todo esté en "modo tranqui", las guitarras siguen estando afiladas y la voz mantiene su rabia. Uno, como es de gustos blanditos, se enamora de "I went dust" y "Sky is all we had", dos putas joyazas. La primera bonica del to, la segunda con algo más de energía trotona. Favoritísima también es "Give it off", que uno se imagina electrizada y a toda leche y le cuadra. Un temón. Y así podríamos seguir dorando la píldora para llegar a la única y justa conclusión que "Elastic Days" es uno de los discos del año, y que J Mascis ha firmado uno de esos discos que dejan huella.

"Don't Breathe" llegó a mis oídos, manos y televisor casi por casualidad, con la única referencia de estar apadrinada por Sam Raimi. El guión y la dirección se deben al prometedor Fede Álvarez, pero Fede cuenta en el guión con la ayuda de su amigo y mano derecha Rodo Sayagues, formando un equipo ganador. El bajo presupuesto no es un problema para ellos, su ingenio hace que ese gran problema se vuelva minúsculo entregando un film de terror excelente, con mucha tensión, casi clautrofóbico, con un ritmo demoledor pero con un final algo rápido que no previsible y algunos ganchos muy manidos y absurdos propio del cine de género de los ochenta. Aún así, con esos fallos, la película convence y engatusa. Más o menos la película trata sobre un robo doméstico mal calculado. El que intentan nuestros tres protagonistas y que se convierte en una pesadilla para ellos. Lo que parecía fácil, entrar en casa de un ciego para robarle una morterada de pasta se convierte en un imposible hasta para salir del domicilio. El ciego no es lo que parece, y las sorpresas, la violencia y la acción van in crescendo durante todo el film. Con alguna sorpresa y con demasiados giros ya vistos, pero siempre saliéndose con la suya y llevándonos a su terreno. Sencilla, efectiva, terrorífica y con un final abierto que deja todo pensado y calculado para una secuela que creo ya se está rodando. Interesante como mínimo, y de obligado visionado si te gustan este tipo de películas. 

Hace cuatro años el canadiense Doug Paisley entregó uno de esos discos deslumbrantes, cálidos y bellos que enamoran. La sencillez hecha virtud. "Strong Feelings" (2014) contenía melodías de otra década, melodías de ensueño que dan vitalidad a nuestro maltrecho corazón. Pure & Easy. Sí, así me gusta catalogar a esa clase de discos y canciones. Una vez llegada la noticia de su nuevo disco este 2018 la espera comenzaba a hacerse pesada, y un servidor a impacientarse. Puede que ese deseo de repetir momentos placenteros me jugase una mala pasada al darle las primeras escuchas a esta nueva colección de canciones. Los nueve temas vuelven al sonido característico de Paisley. Esas preciosas guitarras acústicas herederas del maestro Rawlings, esa cálida y tierna voz, y por supuesto un acompañamiento de lujo que visten las canciones con suma delicadeza gracias a violines, mandolinas, piano... y una atmósfera mágica... pero.... Sí, hay un pero. En mi opinión a las canciones les falta un algo que sí tenían las de su anterior trabajo, y no sé qué es lo que les falta, no sé definirlo, y tal vez la respuesta la tenemos en el título de su anterior trabajo. Puede que falten seguramente fuertes sentimientos, que no buenas canciones. Quiero decir que es más una sensación de falta de mojo que de calidad, porque de haberla, hayla y sobradamente. Dicho esto y para qué me entendáis, creo estar ante un disco que aunque totalmente diferente al "Back Roads and Abandoned Motels" de The Jayhaws despierta en  mí el mismo sentimiento, la misma sensación que no es otra que la de no acabar de conectar con el disco aún sabiendo que es muy bueno, que es excelente y que contiene al menos media docena de canciones maravillosas. Seré yo? seguro que sí, pero puede que por el momento concreto o la competencia musical en mi humilde morada ambos discos hayan sufrido un injusto abandono, tanto en escuchas como en atención. Seguro que muchos los tendréis entre vuestros favoritos del año, puede que yo también, qué digo, seguro que acabará calando y sonará en casa en días lluviosos y melancólicos.

La inicial canción que además da nombre al disco es un tema countril, calmado y bello. De esos de recogerse, de ponerse delante de la chimenea y estar agustito en casa. Preciosos arreglos, bella melodía y voz confortable. "No way to know" es más folki inglesa, es más Cat Stevens, es una de mis favoritas del disco. Una preciosidad. Bonica del to es "dreaming", siguiendo con ese folk inglés de etiqueta.... "Easy Money" ya es más una marca de la casa, un maravilloso tema que perfectamente hubiese podido estar en su anterior trabajo. Las notables "Mister wrong" y "Drinking with a friend" confirman que estamos ante un disco de calidad indiscutible, pero tiene algo de monotonía, de piloto automático, de escuchar agustito pero no de poner los pelos de punta. Y esa es, en general, mi percepción sobre el disco. Eso sí, "Waiting" es una delicatessen y "This Loneliness"es una canción rompecorazones de libro. Cierra Doug con la harrisoniana "Shadows" un disco agradable y de fácil escucha, un disco hecho con mimo y con clase al que no le falta calidad pero que sí se resiente en cuanto a magia.

Doug Paisley - Starter Home (2018): 01.- Starter Home/ 02.- No Way to Know/ 03.- Dreamin’/ 04.- Easy Money/ 05.- Mister Wrong/ 06.- Drinking with a Friend/ 07.- Waiting/ 08.- This Loneliness/ 09.- Shadows.

"Elastic Days"


La eterna lucha por dominar el nuevo mercado de plataformas televisivas es una suerte para el espectador y a veces una tortura puesto que puede que no sepamos escoger entre tanta oferta. Incluso a las propias plataformas les cuesta decidir que publicitan y que no. Es el caso que nos ocupa. HBO entre tanta mandanga de Tronos, Dragones, Androides en el salvaje Oeste, Romanos en Britania y Criadas embarazadas se olvida de algunas series que son oro puro, como de la grandiosa  "Heridas Abiertas" (Tal vez lo mejor del año) y la serie que nos ocupa: Trust.

Resulta incomprensible que una serie creada por Danny Boyle (dirige también los tres primeros episodios) y protagonizada por el grandioso Donald Sutherland no haya tenido más publicidad y repercusión, porque, creedme, es un tesoro. La serie cuenta la historia del magnate John Paul Getty y del secuestro de su nieto del mismo nombre, de su petición de rescate y de como se llevó todo aquello. Es curioso que el mismo tema se trató el año pasado por Ridley Scott en "Todo el dinero del mundo", la película que tuvo que regrabarse después del affair y despido de Kevin Spacey, sustituido por Chritopher Plummer en el papel donde televisivamente brilla Sutherland. 

El estilo Danny Boyle está muy presente. Fotografía, ritmo, humor, música.... Y eso ya de por sí es una garantía. La historia se mueve a caballo entre Inglaterra e Italia, y los momentos en Roma y alrededores son impagables. Hacen mucho los actores: Sutherland, Harris Dickirson, Michael Esper, Brendan Fraser, Hillary Swank, Luca Marinelli.... Todos magníficos. La historia es conocida pero no importa porque a cada capítulo te atrapa más y más, te deja boquiabierto y con el culo enganchado al sofá, verías sus 10 episodios en un suspiro. Serie sobresaliente que no deberían perderse entre tanta oferta como hay. Imprescindible. 


GRAHAM PARKER/ CLOUD SYMBOLS (2018)/ GIRL IN NEED

 

Graham Parker es uno de esos secundarios en la historia de la música que resultan imprescindibles. A sus 68 años nada tiene que demostrar, nada tiene que pedir ni envidiar. Él es un grande por derecho propio, uno de los grandes representantes de la arruga bella aunque otros le suelan robar protagonismo, llámenles Elvis Costello, Paul Weller o Joe Jackson mismo, que sin duda se han servido de la música de Parker para crear la suya propia. En cualquier caso Graham Parker es un artista sobresaliente que tal vez no domine tantos registros como los otros monstruos antes citados pero que lo que sabe hacer le sobra y le basta, y lo hace de maravilla. Un servidor es un enamorado de su "Howling Wind". Diría más, es mi disco favorito del londinense aunque todo el mundo, con buen gusto y lógica, prefiera o siempre cite "Squezzing out sparks" de 1979. Otro cañonazo. Su cima, su obra maestra. Después de aquello nunca más volvió a igualar ese nivel. Esa es la verdad, nunca llegó a ese gran momento de inspiración, mojo y calidad instrumental. Firmó grandes discos pero aquello pareció agotar ese plus que se necesita para ser, por ejemplo, Costello. El reinventarse y hacerlo con solvencia, clase, convicción y lo más importante, buenas canciones y discos. Como otros grandes coetáneos suyos vive una tercera juventud en esta última década. Su arruga se ha vuelto bellísima y lleva desde 2010 con "Imaginary Television" entregando junto a sus Rumours, trabajos sensacionales. De aquellos es imposible no destacar "Mystery Glue" del 2015 y tres años después, que son bastantes, aparece con nuevo disco bajo el brazo, su "Cloud Symbols", y lo hace con una banda diferente aunque con casi los mismos mimbres. Sus "The Goldtops" vienen a ser como unos  "Imposters" Costellianos, que son casi los "Attractions" pero no lo son, y en el caso que nos ocupa son casi los "Rumours", casi: Roy Dodds a la batería, Simon Edwards al bajo, Geraint Watkins a los teclados y Martin Belmont de su banda de siempre, The Rumours.


Graham Parker - Cloud Symbols (2018): 01.- Girl in Need/ 02.- Ancient Past/ 03.- Brushes/ 04.- Dreamin’/ 05.- Is the Sun out Anywhere/ 06.- Every Saturday Nite/ 07.- Maida Hill/ 08.- Bathtub Gin/ 09.- Nothin’ from You/ 10.- What Happens When Her Beauty Fades/ 11.- Love Comes.

La primera en la frente. "Girl in need" es el Parker de siempre, el que Costello imita una y otra vez, pero lo es con la voz cascada y llena de personalidad. Es un temazo. Si esto lo firma el jovenzuelo promesa de cada mes la prensa británica practicaría el onanismo hasta la muerte. Los vientos finales, y el final vocal recuerdan a los éxtasis que Van Morrison se pegaba hace años. Lo mejor del disco, sin duda, son esos arreglos musicales de otra época. Como los que vemos en "Ancient Past", esas trompetas, esas cuerdas, esa voz de otro siglo.... Estupenda es poco. Otro de los grandes temas del disco es "Brushes"que en su interior oculta un rockabilly de manual. "Dreaming" toma aire, calma el asunto, reposa y exhibe su clase. Los teclados son sensacionales. La balada "costelliana", nunca mejor dicho, "Every Saturday Nite" hace relamernos y la magia de "Maida Hill" nos traslada a otros tiempos, a otras décadas.... El disco pierde algo de fuelle poco a poco, aunque con "Nothing from you" recupere algo el brío. Antes, encontrábamos la cabaretera "Bathtub Gin", que tiene ese deje a Ray Davies que quita el hipo. El final llega primero con "What happen when her beauty fades" que podría definir muy bien la esencia de este disco, y segundo con "Love Comes", que lo cierra maravillosamente y repite la misma historia de siempre: Es sensacional, es estupendo pero los amigos Costello y Weller volvieron a superarle y a dejarlo en segundo plano. Os recomiendo llevarles la contraria y ponerlo en primera fila. Parker lo merece. 

"Moonlight", estrenada en 2016 y ganadora de tres Oscars, Globos de Oro, Baftas... etc, etc... era una de esas películas que tenía en pendientes y que finalmente pude ver hace unos días. Narra la vida del joven afroamericano Chirón en un barrio conflictivo de Miami, y lo hace con maestría dividiendo la película en tres actos, en tres edades de nuestro protagonista. Primero el llamado "Little" cuando es un pequeño gamberrete, después "Chirón" en la adolescencia cuando piensa que es gay y finalmente "Black" cuando es adulto y los demonios le corroen por no ser quién es. El directo y guionista Barry Jenkins, en su debut, consigue sorprender y mantenernos pegados a la pantalla sin pestañear con una historia que parece simple pero que retrata muchos puntos reales de nuestra sociedad. Todo se ve beneficiado por los tres actores que interpretan al protagonista durante sus diferentes etapas. Los tres lo bordan y hacen creíble ese personaje durante su vida. Por sus movimientos, miradas, silencios... Excelente. La breve intervención, aunque muy poderosa, de Mahershala Ali le valió el Oscar a actor de reparto. Tal vez demasiado premio para tan poco tiempo de interpretación pero como digo esa pequeña interpretación es sublime. Cada problema del protagonista, cada duda, cada decepción, cada traba de la vida... todo se explica sin estridencias, con mucha clase y delicadeza. Una película sobresaliente. 
"Crazy Mama"