Estamos ante otra pequeña joya de HABA. Un juego creado por Josep María Allué y Viktor Bautista i Roca, basado en el mikado pero dándole una vuelta de tuerca descomunal. Se puede jugar a partir de 4 años y pueden incluso jugar a la vez hasta 5 jugadores. El formato es muy cuco. Una lata que abrimos por la mitad, en el que encontramos palos estilo mikado, unos huevos y un cuco de madera. La latita hará de soporte para el nido. Los palos de mikado se colocan dentro verticalemente y se reparten los mismos huevos a cada jugador. En cada turno se sacan hasta tres palos, menos si el que sacamos tiene las puntas del mismo color. Si obtenemos del mismo color, entonces podremos colocar los palos en horizontal haciendo un nido y luego colocar un huevo. Si al sacar tres palos ninguno tiene las puntas del mismo color, pues los colocamos pero no así el huevo. El objetivo es quedarnos sin huevos y entonces tendremos que colocar el cuco sin que caiga nada. Si al colocar palito caen huevos fuera de la lata nos los quedamos. Si caen dentro tomamos uno del jugador que tenga más. Y eso es, así de fácil, de tonto y de divertido. Perfecto para jugar con los más peques.
"A change gonna come"


Una de las series estrella de Netflix volvió a finales de año con un excelente reinicio. Las primeras temporadas (T1, T2) se centraban en la historia de Pablo Escobar interpretado de manera carismática por Wagner Moura. El final del gran Narco dejó huérfana a la serie pero se repuso sorprendentemente con una tercera temporada (T3) donde continuaba el actor Pedro Pascal (como Peña) y la historia se centraba en el Cartel de Cali. En mi opinión era difícil mantener el nivel y tiraron de talonario con un reparto más internacional pero la historia no salió del todo redonda por eso cuando anunciaron de una cuarta temporada dudé. En realidad es una cuarta temporada trampa porque podríamos llamarla inicio, o spin-off aunque no se base en ningún personaje ya visto anteriormente. Se denomina "Mexico" y cuenta la historia del narcotraficante mexicano Félix Gallardo (interpretado de manera notable por Diego Luna) y contando con el gran secundario Michael Peña como uno de los co-protagonistas. La serie sigue el cauce marcado por las anteriores entregas y temporalmente podría encabirse entre la T1 y la T2, puesto que hasta el gran Moura sale en un episodio interpretando a Escobar y por supuesto la gente de Cali también. Un guiño no necesario pero sí que muy acertado por el plan anímico. Me ha sorprendido la serie y me ha convencido. Mejor que la tercera temporada y en la línea de lo visto ya. Como punto fuerte al final aparece uno de mis actores fetiche televisivos, el magnífico Scoot McNairy que apunta a una quinta temporada de escándalo. De momento seguimos aplaudiendo la propuesta de Netflix, de la que nos gusta todo hasta sus crédito. Dios bendiga a Rodrigo Amarente!!!


HOLLOW HAND/ STAR CHAMBER (2018)/ BLACKBERRY WINE

 

Apunten el nombre de Max Kinghorn-Mills. Memorícenlo y grábenlo a fuego en su quijotera. Pertenece a ese selecto y escueto grupo de jóvenes talentosos a los que habrá que seguir la pista independientemente del proyecto que tengan entre manos. Apunta a artista grande, a poseedor del mojo, a geniecillo en ciernes. El amigo Max se enfunda en la piel de una banda a la que llama Hollow Hand que bebe directamente de la tradición sixtie más clásica ya sean Beatles y Kinks, cantautores a lo Donovan y se acerca a los ejercicios nostálgicos que ya otros muchos han realizado estos últimos años tipo "Morning Phase" de Beck, o los ejercicios beatlelianos que hacen mis adorados Dr Dog, luego, mete todo en el túrmix y le sale un batido inmejorable. Curiosamente no es este el primer trabajo de la banda. Existe una especie de EP llamado como la canción que abre el disco pero que no llegó a deslumbrar como lo ha hecho su primer largo. "Star Chamber" es de esos discos que un servidor descubre tarde y no incluye en su lista de favoritos. Creedme si os digo que estaría entre los diez mejores discos del 2018. Un disco de esos que te dejan con el culo prieto desde la primera escucha pero que con las sucesivas te van hipnotizando y van aumentando su poder, puesto que solo hace que crecer y crecer, mientras nosotros, totalmente asombrados y deleitados con sus sonoridades, únicamente podemos ir limpiándonos la baba. Vale. Será fácil ponerse de acuerdo y llegar a la conclusión de que el chico no inventa nada, pero no está todo ya inventado? Estamos ante una delicatessen absoluta. Un disco de yo me lo guiso y yo me lo como. Un disco que emana una atmósfera bella y mágica. Sin duda uno de los mejores trabajos del 2018.


Hollow Hand - Star Chamber (2018): 01.- Ancestral Lands/ 02.- One Good Turn/ 03.- Blackberry Wine/ 04.- A World Outside/ 05.- Milestone/ 06.- It’s You/ 07.- Two of Us/ 08.- End of Everything/ 09.- Made Up My Mind/ 10.- Avalon/ 11.- Land of the Free.

Es escuchar los primeros acordes de "Ancestral Lands" y caer rendido a los pies de Max Kinghorn-Mills. Tiene estilo propio pero nos hace conectar fácilmente con millones de cosas que nos gustan aunque no sea fácil hacer una comparación exacta. "One good turn" es más moderna, más de nuestro tiempo pero sigue con ese aura mágica. Tiene este segundo corte algo de los Byrds, algo incluso de guitarras smithteras, tiene esa beatlesque, y un estribillo que es oro puro y que nos hace esbozar una sonrisilla de felicidad. Una de las joyas de la corona es sin duda "Blackberry Wine". Sixtie total. Reminiscencias a Kinks y coetáneos. Juguetona e irresistible. Deliciosa y coqueta. "A world outside" es oro puro. Enlaza con los clásicos más clásicos que podamos imaginar/recordar. La forma de explicar las historias, los arreglos... Mágico. "Milestone" deja lo "brittish" por un instante y cambia de lado del charco y se impregna del verano del amor. Hay reminiscencias a los "Airplane", a "las mamas y los papas" y animales de similar pelaje, el amor se respira en el ambiente.... El periodo post-beatle entra en escena con "It's you". Una balada a lo Big Star, de las de pelos de punta. "Two of us" tiene esas guitarras tan familiares y enlaza maravillosamente con otro de los grandes temas del disco, una "End of everything" que es un clásico instantáneo. Y todo lo que os explique de este disco es quedarse corto. El final nos acecha con tres grandes temas. "Made up my mind" tiene incluso dejes vocales a lo David Byrne.... es increíble... qué maravilla! "Avalon" es la típica canción que Sir Paul McCartney se sacaba de la chistera después del té de las cinco, de esas que nos enamoraba y que podríamos encontrar perfectamente en el "White Album"..... Cierra este tremendo artefacto, "Land of the free", entre lo mágico y lo épico, entre la lisérgia brittish de los 60 y el hippismo americano.... con los Beatles y Brian Wilson en el retrovisor..... Todo suena a ya escuchado, todo suena de lujo. Sin duda estamos ante uno de los discos del año pasado. Un favorito personal.

Reconozco estar cansado de los productos Marvel. El tema Vengadores ha acabado con mi paciencia y mi tiempo. Sí, molan pero se toman demasiado en serio todo. A mi lo que me gusta es la socarronería y por eso mis favoritas son "Guardianes de la Galaxia" ( vol I, y vol II) y sobretodo las dos partes de "Deadpool" (I, II) como bien sabéis los que os pasáis por la Isla habitualmente. En esos términos se movía "Ant-Man" del 2015. Film que me gustó mucho para qué negarlo, y que dejaba todo listo para una secuela que llegó el año pasado. Una vez vista he de decir que es inferior a la primera entrega, que repiten todos los actores importantes: Paul Rudd, Michael Douglas, Evangeline Lilly, Michael Peña, Bobby Cannavale... añadiendo a Michelle Pfeiffer, Laurence Fishburne y Walton Goggins. Todo en el film es esperable, todo el pescado está vendido y van directamente al asunto, sin rodeos ni presentaciones. Pero... es entretenidísima y divertida. Si te gustó la primera te gustará la segunda. La interpretación de Rudd es entrañable y además cuenta con muchos diálogos ingeniosos y divertidos. Los demás cumplen y convencen. Poco más que deciros. Una de las películas más entretenidas de superhéroes que podéis ver, seguramente su punto fuerte es no tomarse demasiado en serio. 

La banda de Portland, Oregón, liderada por el extraordinario Colin Meloy llevaba mal acostumbrándonos mucho tiempo. "The King Is Dead" y "What a terrible world, what a beautiful world", eran dos obras magnas, más para mi gusto el primero que el segundo. Así que el año pasado cuando anunciaron la publicación de "I'll be your Girl" todos nos frotamos las manos. Allí encontramos muy buenas composiciones, porque es imposible que Meloy haga algo que baje del notable pero los arreglos y vestidos para las canciones nos decepcionaron a casi todos. Esos ritmos tan electrónicos y modernos no acabaron de convencer a casi nadie, creo que ni a ellos. El disco funcionaba a las primeras escuchas pero se iba diluyendo con el paso del tiempo y ahora no sería de mi elección su escucha puesto que casi cualquier disco pasado suyo sonaría antes. También como es habitual estos The Decemberists nos premian con Ep's de sus sesiones de grabación y al final del año pasado apareció "Travelling On" con cinco temas desechados de aquel disco. Cinco temas que nada tiene que envidiarles a los aparecidos y que la única explicación a su no aparición fuese que no le pegan los adornos modernés. Encontramos por tanto el sonido clásico de The Decemberists en estos cinco cortes confirmando que en cualquier momento nos traen un nuevo disco y nos dejan en pelotas. Un EP que es un tesoro, un disfrute. No dejen de escucharlo. 

The Decemberists - Travelling On (EP, 2018): 01.- Down On The Knuckle/ 02.- I Will Not Say Your Name/ 03.- Tripping Along (Full Band Version)/ 04.- Midlist Author/ 05.- Traveling On.


El Rey de los Dados es una pequeña joya de la esencial y mítica HABA. Un juego perfecto tanto para grandes y pequeños, en el que además de jugar los más pequeños practicarán sus sumas y sus restas sin a penas darse cuenta. En una pequeña cajita encontramos 65 cartas preciosas y seis grandes y vistosos dados. Tres tipos de cartas: las negativas o de castigo, las de personaje y las de paisaje o lugar. Los dados además de la numeración normal tiene en sus caras diferentes colores. El juego es bien sencillo. Seremos un Rey al que le faltan los súbditos para su reino. Así que nuestro objetivo es conseguir el mayor número de ellos. 


Se colocan las cartas de lugar en orden. Hay de cinco tipos/colores, y cada uno con un apuntuación 2/3/4... Y de bajo de cada una, una carta de personaje. Cada carta de personaje tiene también un color, una puntuación, y una combinación de dados para conseguirlos que puede ser desde conseguir toda la tirada de dados impar, par, de un color, de una serie consecutiva, a combinaciones de números, incluso a veces hay cartas negativas (dragones) en las que si pasamos de una suma en la tirada nos tocará perder muchos puntos. Si además conseguimos el personaje de color y este se encuentra en el paisaje del mismo nos llevamos el pack. Tendremos tres tiradas de dados para conseguir dicho objetivo, si al final no conseguimos nada nos llevaremos la carta de castigo, al tonto del pueblo que nos quitará puntos. El juego termina cuando uno de los tres tipos de cartas se agota.

El juego es para 2-5 jugadores. Y es tanto para adultos como para niños pequeños que comiencen a a prender a sumar y restar. Que sea un juego de dados, de azar, es cosa fina porque cualquiera puede ganar, y puede que la suerte de los pequeños sirva para vencernos. Las partidas duran unos veinte minutos y son bastante divertidas. En definitiva, estamos ante una pequeña joya de HABA que dará muchas horas de diversión. No se lo pierdan.




Venía la miniserie británica "Bodyguard" con muy buena crítica. Detrás de ella está Jed Mercurio, el mismo que el de "Line of Duty", y por supuesto BBC One donde se emitió y arrasó en audiencia en las Islas. La serie que consta de seis episodios es de las que enganchan y pueden verse de un tirón. Perfecta para una maratón. El protagonismo recae en Richard Madden, visto antes como Robb Stark en el Juego de Tronos, que no lo hace mal pero que es algo tieso. Madden encarna a David Budd, un ex-militar de Afganistan con muchos traumas. Acaba trabajando como guardaespaldas de la ministra Julia Montague (Keeley Hawes)  que pretende aprobar una polémica ley para proteger a la ciudadanía del terrorismo privándoles de privacidad. Budd se verá envuelto en una trama política donde nada es lo que parece. El argumento es simple. Es básico pero todo está muy bien contado y tiene un ritmo que no decae aunque hay muchos momentos poco creíbles y demasiado típicos. Lo mejor sin duda es esa tensión e intriga que el director sabe darle a la historia, lo pero es la actuación del protagonista que en mi opinión no está a la altura. Engancha pero no enamora. Es correcta pero no sobresaliente. Y sí, tiene todo lo que nos gusta de las series británicas, y no está nada mal para comenzar el nuevo año.