Joserra Rodrigo no es persona cualquiera, y eso bien lo sabemos todos aquellos que hemos tenido la suerte de conocerle. Hace unos cuantos años conectamos a través de las redes, y lo hicimos como casi todas las grandes cosas de la vida, gracias a las canciones. A partir de ese momento su pasión provocó un terremoto en la escala bloguera fuera de toda medición. Conectó a personas desconocidas separadas por kilómetros de distancia, creó de la nada nuevas amistades con aquellos que se encontraban a una distancia prudente para poder verse en conciertos y acabó el pastel con la gran guinda, que no fue otra que la reunión en Frías con la excusa de celebrar una edición del festival itinerante dedicado a Tito Neil. Aquello fue el colofón y después nacieron varias ideas, una de ellas fue el Exilio (donde hace nada apareció de la mano de JJ una fantástica entrevista a Joserra) donde he podido colaborar y sobretodo aprender de él, de ahí vinieron mil ideas, proposiciones y proyectos que se quedaron en nada o simplemente no les había llegado su momento. Joserra, que es cabezón y de culo inquieto (nada más y nada menos que "activista musical" le llaman), continuó dándole vueltas a mil y un proyectos pero no fue hasta algún tiempo después, y con la ayuda de otro ilustre, Jose Encuentra, que emprendió un proyecto muy personal, muy pasional, muy "Joserra": unas epifanías de rock and soul. Leer este precioso libro es como tener a Joserra explicándotelo en la oreja, es como irte a dormir y que te susurre una historia mientras te arropa, es como sentir esa pasión descontrolada que siente él, y que se transmite como un virus desatado y sin cura, aunque para qué la queremos si es delicioso estar enfermo de pasión. Porque para esa pasión no existe remedio alguno, los síntomas pueden atenuarse con canciones, artistas, discos, con conciertos y literatura musiquera, con charlas hasta largas horas de la noche y con personas tan fantásticas y buenas como las que he podido conocer gracias a todo esto de la bloguería. Joserra me ha ayudado mucho a perder esa timidez mía y abrirme mucho más, me ha ayudado a entender mi pasión por la música y a desarrollarla sin complejo, y como dije anteriormente me ha brindado la posibilidad de conocer a muchas personas fantásticas, seguramente él no es consciente de todo eso pero yo se lo agradezco de corazón. Por tanto, este "pasión no es palabra cualquiera" no es un libro más, no es un libro cualquiera. Es pasión sí, pero es amistad, y al final como bien decían los Beatles, el amor que uno recibe es el mismo que uno da. Él nos ha abierto su corazón, su vida, su amor por la música con este gran libro y nosotros, debemos corresponderle disfrutando de él, viviéndolo a su manera, descubriendo nuevos discos, redescubriendo nuevas canciones, o simplemente dejándonos arrollar por la pasión. 


Hablemos del Libro. Un libro precioso. Un libro que ha tenido la suerte o la desgracia de coincidir temporalmente en el hogar nikochiano con otros dos libros imprescindibles de este año. Hablo del libro de Iñaki García y Manuel Recio sobre The Kinks, y la biografía autoriza de Macca por Philip Norman, desgraciadamente para ambos libros, Joserra les ha ganado la partida y de momento están allí aparcados esperando su turno, que sin duda llegará. El libro de Joserra es como él, un loco y maravilloso enredo musical, un desorden bello cercano al caos donde las ideas van de un lado a otro sin aparente sentido pero que en realidad lo tiene absolutamente. Joserra escribe como habla (por los codos y a empujones), transmite esa pasión sin problemas, mientras te habla te toca, te mira, te sonríe... y sus palabras consiguen lo mismo. En definitiva, te embruja. Leí a mi querido Jorge (Addison de Witt en la blogosfera) decir que leía el libro de forma desordenada, y me animé a ello. Creo que es la manera perfecta de afrontar su lectura, de forma diferente, de forma pasional. Recordando aquellos libros de nuestra niñez , aquellos de "sigue tu propia aventura". Me imagino acabar uno de los capítulos del libro y que al final pusiese: si quieres seguir embrujado por las cornudas del soul ves a la página X, si quieres rezarle a Lou a la Y, o si decides vivir la positiva melancolía de Mr E ves a la página Z. Como no existen esos enlaces lo hacemos como si estuviésemos en una sesión casera de DJs, avanzando o retrocediendo según lo que nos apetezca, sin reglas. El contenido de cada capítulo es estupendo, mezclando sabiduría musical con momentos de su propia vida, algo totalmente sincero y mágico, abriéndonos su corazón y explicándonos momentos de su vida. Conociéndolo todavía más. A todo ello tenemos que añadir las bellísimas ilustraciones de Cayetana Álvarez, que son obras maestras, captando a cada artista de forma inigualable. Preciosas es decir poco. Y por supuesto esas misas dedicadas a nuestros ángeles caídos.. que con poco hacen mucho. En fin, que  muchos pensaréis qué vamos a decir si somos amigos suyos, pero es que el libro vale la pena, seguramente si no fuese así un servidor no diría nada, pero es que si sientes eso, esa brujería musical pues tienes la obligación de leer esas páginas y dejarte llevar por la pasión, que no es palabra cualquiera.

De todas las series sobre los Defensores de Netflix (Daredevil T1 & T2, Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage) , la protagonizada por el diablo rojo es la mejor sin duda alguna. De ella parten en realidad el resto de series, y en él o mejor dicho, en lo que vimos en su serie, se centra también "Los Defensores", la serie donde juntaban a todos ellos. De la segunda temporada de Daredevil también sacamos a The Punisher, magníficamente interpretado por John Bernthal, que pronto ha tenido ya su primera temporada en solitario y que, por suerte para todos, ya planifica una segunda con "Barracuda" como malo malísimo. Pues bien, la primera temporada de The Punisher no es perfecta pero es lo suficientemente adictiva y violenta para engancharnos, y aunque a veces se dispersa y pierde algo el norte sabe volver al redil a base de sangre y ostiones. No busquéis en este producto nada filosófico, simplemente es lo que quiere y debe ser, una serie de acción (de la buena), sin rodeos ni baja en adrenalina como Luke Cage o Iron Fist, sin duda las dos peores dosis de Marvel para Netflix. No es un producto excelente, y puede que con dos o tres episodios menos hubiese sido más dinámica, pero es lo suficientemente buena para hacernos pasar un buen rato, y Bernthal lo borda. El resto de secundarios no están nada mal: Amber Rose Revah (Dinah Madani), Ebon Moss. Bacharach (Liberman/Micro) y Ben Barnes (Billy Russo/ Jigsaw?) aguantan la acometida y mantienen el nivel. El argumento es plano. Castle no ha muerto y sin querer se ve metido en una trama de espionaje que le facilitará descubrir quién fue el responsable de la muerte de su familia, la venganza y la ira caen sobre todos ellos.. El resto os lo podéis imaginar. Nada más. Así sí, y como Iron Fist no. Dicho queda.


MICAH P HINSON/ AND THE OPERA CIRCUIT (2006)/ DIGGING A GRAVE

 

Dicen que los tontos hablan del pasado, los sabios del presente y los locos del futuro. Resulta casi imposible extrapolar este dicho a la música, porque ni somo tontos los que hablamos de discos de otras décadas ni sabios aquellos que únicamente viven de las novedades. Locos podemos ser todos los que amamos la música, los que nos apasionamos, los que nos enamoramos de la obra de un artista. Y tal vez un servidor sea un tonto enamoradizo pues hace ya nada menos que diez años que caí en la tela de araña de Micah P Hinson. De su música viejuna, osquestada y vestida de negro. De su vals folk, de su deje a Cash, de su leyenda negra a pesar de ser tan sumamente joven. Su debut "..The Gospel of Progress" fue descubierto por un servidor algo más tarde. Mi primer contacto con él fue el disco que hoy nos ocupa y que hace poco ha cumplido una década, creo que existe ya en el mercado una preciosa edición de lujo y que el propio Micah lleva girando un tiempo por todo el mundo interpretando el disco de principio a fin. Cruzo los dedos porque ese viaje le traiga por nuestras tierras...

Michael Paul Hinson nació el 30 de marzo de 1981 en Memphis, Tennessee. Antes de los veinte años ya había pasado por las drogas, la cárcel, los desengaños amorosos, el alcohol, etc, etc.. hasta incluso llegar a vivir como un vagabundo. Un trabajo en telemarketing, un motel cochambroso y una guitarra le permitieron ir componiendo canciones desgarradoras y autobiográficas. Ya mucho mas centrado pero sin dejar todavía las drogas, toca con un grupito llamado The Earlies, preparan unas maquetas y le cae el primer contrato, firma como Micah P. Hinson y...., The Earlies únicamente le ayudan en la grabación y en alguna minigira como banda de apoyo.


En 2005 se edita el genial The Gospel Of Progress, sorprendente debut de Micah, canciones dolorosas, profundas, bellas, autobiográficas... Micah se destapa como un cantautor folk, mas cercano a Lambchop que a otros tipos como Iron & Wine, su música tiene algo de Cash, algo de Waits, algo de Cohen y tal vez de Cave, pero sin dejar de sonar nunca de forma única, creando su propio universo, un country rock que suena a clásico instantáneo. En este "Gospel Of Progress" destacamos Close your eyes, Patience, Don't you part I & II, y sobretodo ese single que pone los bellos de punta que es Beneath The Rose, mágico. En el 2006 nos encontramos con Micah por partida doble, se edita el EP The Baby and The Satellite donde ya nos encontramos a un Micah mas profesional, pero en la misma linea. Destaco sobretodo Wasted Away, The Dreams Yourself Behind y The Leading Guy.

Y finalmente el mismo año concluye con la aparición de hasta ahora su mejor disco en mi modesta opinión. Su "The Opera Circuit" es un discazo sin altibajos, con canciones redondas, una auténtica joya. Indispensable. Mis favoritas sin duda son Diggin A Grave, Jackeyed, It's Been So Long, She Don't Own Me, Little Boys Dream y Letter From Huntsville... , bueno, destaco todo el disco, podría poner todas, pero estas deberían estar en cualquier recopilación digna que se haga de este muchacho. Después de su rotundo éxito, Micah conoce a una chiquita, se enamora, se casa y deja las drogas. Según él, llega un rayo de luz a su vida y en 2008 llega el magnífico "The Red Empire Orchestra" y el indipensable EP "A Dream Of He", y también "The Surrendering", éste último, brutal, con canciones como "Brothers and Sisters". Un servidr siempre le sigue la pista y puedo presumir de haberle visto en un buen puñado de ocasiones, siendo siempre mejor en plan acústico que cuando  le da por electrizarse. Sus discos del 2010 y 2013, "..and the Pioneer saboteurs" y ".. and tthe Nothing" respectivamente, además de su estupendo disco de versiones, no tienen nada que envidiar a ninguno de sus discos anteriores, pero "The Opera Circuit" sigue siendo su mejor disco, su pequeña obra maestra.

Micah P. Hinson - And the Opera Circuit (2006): 01.- Seems Almost Impossible/ 02.- Diggin A Grave/ 03.- Jackeyed/ 04.- It's Been So Long/ 05.- Drift Off To Sleep/ 06.- Letter From Huntsville/ 07.- She Don't Own Me/ 08.- My Time Wasted/ 09.- Little Boys Dream/ 10.- You're Only Lonely/ 11.- Don't Leave Me Now!



Podríamos considerar a Micah como un creador de nanas countrificadas, musicadas a modo de vals campestre. En su "Opera Circuit" apreciamos además de una madurez asombrosa, una desnudez insospechada, canciones con pocos revestimientos que suenan cercanas como si nos las cantasen delante de la chimenea de una cabaña en medio de un bosque, en ocasiones con arreglos de cuerda de belleza incalculable. Comienza el disco y escuchamos a los grillos cantar mientras Micah da con la afinación perfecta antes de entregarnos la preciosa "Seems Almost Impossible", y sí, es imposible no enamorarse de esta canción, de su voz, de su pose tristona, melancólica y de eterno perdedor. "Digging a grave" es arrebatadora. Puro folk de taberna. Pura música gitana. Puro disfrute.... "Jackeyed" es un tema que me ha acompañado estos últimos diez años cuando mi alma se ha venido abajo, bueno, en realidad todo este disco ha sido una grata y necesaria compañía en los malos momentos. Consigue sacarme una pequeña sonrisilla de felicidad sea cual sea mi estado de ánimo. Es maravillosa, gracias de corazón por ella Micah. Otra de mis muy favoritas es "I've been so long", un pequeño vals-folk que quita el aliento. Recuerdo escuchar en una pequeña sala "Drift off to sleep" y notar mi corazón romperse en pedazos. Roto como la voz de Micah. Muy al estilo de South San Gabriel, muy del estilo del gran Will Johnson. Llegados al ecuador del disco sólo nos queda abandonarnos a su grandeza. "Letter to Huntsville" y "She don't own me" son sobresalientes, la primera con mucho soul y la segunda con un banjo magistral. "My time wasted" es un tema muy simple, pero en esa simpleza brilla sorprendentemente aunque es para mi la canción más floja del disco. En la parte final nos encontramos con "Little boys dream" que bebe sin disimulo de Cohen, mientras que "You're only lonely" se electrifica poco a poco y circularmente hasta llevarnos al cierre del disco con la bellísima "Don't leave me now", una nana marca de la casa. Delicada y ensoñadora, 

El segundo disco de Micah P Hinson es de una calidad y belleza inusuales. Es sin duda su mejor disco, su trabajo mejor ejecutado y equilibrado. Consigue siempre trasladarnos a su universo o mejor dicho a su pequeño rinconcito delante de un buen fuego bajo las estrellas. Imposible no rendirse a su música si aprecias el folk, si alguna vez has sentido algo por Waits, Cohen, Cash, Dylan, Cave, Callahan, Johnson, Wagner ...... Un disco a descubrir que es una pequeña joya oculta aún para muchos. No sabemos que deparará el futuro a Micah, adivinar el futuro es cosa de locos, y ver su presente no es precisamente de sabios porque lo de sabios realmente es volver al pasado y abrazar esta espléndida colección de canciones. 

*Post aparecido en Exile SH Magazine por Nikochan

Uno de los propósitos del año era no ver jamás de los jamases otra película de superhéroes pero el buen gusto dejado por la el volumen II de los Guardianes de la Galaxia hizo que en una noche de "Rodriguez" y, no os mentiré, de aburrimiento supino me estirase en el sofá a ver el final de Lobezno, o lo que es lo mismo, "Logan". La película se basa en los cómics "Old Man Logan" y es la continuación temporal de "Lobezno Inmortal" del 2013, cerrando así una trilogía regulera que despunta con este final. El director, James Mangold, repite y tiene claro el tono, el camino y el final de Lobezno, tanto que ya fue anunciado dicho final en la película de 2013. Hugh Jackman también acaba con su interpretación del personaje, en parte por cansancio y en parte porque está viejuno, cosa que le viene al pelo para esta película. La historia pasa años después de que los X-Men apareciesen a mansalva. Tenemos al profesor Xavier con una especie de "alzheimer" mutante que al descontrolarse puede matar a millones de personas, a los mutantes prácticamente exterminados, y a Lobezno cuidando del viejo profesor, haciendo de chófer, y llevado gafas para leer.... Total, que existen los hijos de los mutantes, que experimentan con ellos, que se escapan, que uno va a parar en el regazo de Lobezno y que si patatín que si patatán.... Hasta aquí lo mismo de siempre, y una historia que sabes que no sorprenderá, lo que sí sorprende es el tono de la historia, el tono "western", el tono de héroe venido a menos, de unsung hero, eso es fantástico en la película y supongo que viene del cómic, que por cierto, tiene unas críticas excelentes. De lo demás? pues que sus más de dos horas pasan bastante rápido. hay acción, hay intringulis y hay un final. Bravo.  Película notable, de lo mejor de superheroes que uno pueda ver. 

Nada más y nada menos que seis años han sido los que ha tardado el genial y a veces odiado actor americano Steve Martin en presentar su nuevo disco junto a Steep Canyon Rangers. Seis años donde el recuerdo del fantástico "Rare Bird Alert" seguía en nuestra memoria, superando al premiado "The Crow" del 2010. Ambos discos disfrutados y comentados en esta, vuestra, Isla. Todo aquello que caracterizaba a aquellos discos está presente también en "The long awaited album", las señas de identidad, la diversión, la ironía y humor en las letras, y como no, ese banjo del que Martin es un auténtico virtuoso, siempre arropado por una banda fantástica. Graham Sharo y Charles Martin III comparten autoría en la composición de algunas canciones aunque en un 90% todas ellas sean cosecha propia de Martin, y a parte de Edie Brickell no hay ninguna aparición estelar, cosa que caracterizaba a sus anteriores trabajos puesto que desde las Dixie Chicks al mismísimo Sir Paul McCartney aparecían en dichos discos. Sobre las canciones hay poco que decir. Siguen el tono de los discos anteriores con pasajes instrumentales, pero a diferencia de sus otros trabajos pasados, aquí faltan canciones con gancho. Son notables canciones pero les falta algo de magia o a un servidor, simplemente, no le han acabado de engatusar del todo. Es por tanto un disco inferior a sus predecesores y, aunque parezca extraño decirlo, algo largo en minutaje. De todas maneras, el disco ha sido largamente disfrutado en el hogar nikochiano estas fiestas donde ha sonado bastante, sobretodo la cachonda "Strangers Christmas yest". "Caroline", que creo es el single del disco, es sobresaliente. Una de mis favoritas junto a "Girl form river run", "Santa Fe" y "Nights in the Lab". En fin, Steve Martin ya no nos sorprende. Su disco es notable pero inferior, aunque sigue siendo simpático y disfrutable. Un raro e interesantísimo artefacto. 

Steve Martin and Steep Canyon Rangers - The Long Awaited Album (2017): 01.-  Santa Fe/ 02.- Caroline/ 03.- All Night Long/ 04.- Canadian Girl/ 05.- Office Supplies/ 06.- Bad Night/ 07.- Strangest Christmas Yet/ 08.- Always Will/ 09.- So Familiar/ 10.- Nights In The Lab/ 11.- Angeline The Barista/ 12.- On The Water/ 13.- Girl From River Run/ 14.- Promontory Point

"Roadhouse Blues"


Es esta quinta temporada la última de Ray Donovan? Por su final yo diría que sí aunque no he encontrado ninguna noticia que así lo confirme. Sus temporadas pasadas (T1&T2, T3, T4) me fueron engatusando pero siempre había algo que no me cuadraba. Algún giro extraño de guión, los hijos de Ray, Bunggie,... No sé, siempre había algo con fragancia cutrelux que no me permitía ser un gran seguidor de la serie ni mucho menos un defensor a ultranza de las andanzas de este particular "señor Lobo". La tercera temporada fue tal vez la cima de esta serie, y todo lo que ha venido después ha sido menor. Esta temporada cinco es algo aburrida, y le sobran como media docena de episodios. En ellos se juega con la ética de Ray Donovan, mostrándonos a un tipo más romántico de lo necesario mientras que su familia sigue en el mismo punto del episodio uno. Micky (John Voight) algo desaprovechado y el resto con demasiados minutos para lo que sus historias nos interesan. Ni siquiera la presencia de Susan Sarandon sube el listón, más bien da la sensación de ser otra desaprovechada, sabiendo como se las han gastado las estrellas (villanas) invitadas en otras temporadas. El final, es, como diría yo.... muy visto ya, porque no lo quiero desvelar.. perdónenme ustedes, aunque apostaría a que no es realmente el final y sí habrá una sexta temporada. Un cambio de escenario hacia New York, y un Micky Donovan resentido desde la cárcel no sería un mal punto de partida. Tocará esperar. Esta quinta temporada con demasiados flashbacks de Abby, no ha gustado en el hogar nikochiano. Muchas vueltas para quedarse en el mismo sitio. Una pequeña decepción.


THE PARSON RED HEADS/ BLURRED HARMONY (2017)/ TIME AFTER TIME